Capítulo 16: Tempestad
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Su mano se aferraba con inercia a una taza de café recién colada y la otra sostenía un teléfono celular que miraba de vez en cuando, cuando su mente le hacía creer que había llegado un mensaje. Mientras estaba apoyado en la ventana observando al mismo sitio constantemente desde que llego a ese apartamento. La entrada a la torre residencial donde habitaba Mimi. Ya había pasado casi una semana desde el concierto, y aun no había rastros de Mimi. No respondía sus llamadas, ni sus mensajes.
¿Por qué?
Observaba como se felicitaban en la fiesta de recepción tras el concierto, todos agradecidos por la actuación de esa noche, detallo la copa de champagne en su mano y volvió a buscar con la mirada a Mimi y ver si había regresado. Haber terminado la pieza fue una gran satisfacción; la ovación de pie fue suficiente para hacer sonreír a cualquiera y aun cuando se sentía realizado al ver los rostros, una voz en su mente le gritaba que todo estaba mal. Ahora, muchos susurraban la falta de respeto y ausencia de Tachikawa llamándola "Poco Profesional" y eso solo lo hizo molestar aún más. Al fondo pudo notar al moreno Kamiya llamando por teléfono, quizás haciendo lo mismo que el intento hacer apenas se bajó de tarima, pero solo era recibido por el buzón de mensaje.
-Te lo has ganado, Ishida- se giró para ver al profesor Yves sonreírle y extenderle algo en un sobre, el sabía lo que era y representaba. Era la carta de recomendación que tanto había esperado, la que lo llevaría al siguiente nivel, pero verla ahí firmada no lo hacía sentir la misma emoción que desde un inicio tuvo y saber que Mimi no estaba lo hacía más amargo ahí. Tomo la carta por inercia y el mismo profesor se giró para ver al resto de los invitados en la misma posición que Yamato estaba- es una lástima que Tachikawa no haya podido tocar, sé que hubiera sido una presentación aún más memorable, … Aunque tu coordinación con Minamoto fue estupenda, tal parece que no solo tu han aprendido algo esta noche- Buscando al violinista que no lo veía desde que bajaron tarima.
-Así es. Kamiya parece ser que tuvo oferta de promotores, anda tan emocionada que casi parece dejar a mi hermano sin brazo- Veía a la pareja más joven hablar con mucha comodidad, pero se podía notar que Hikari aún estaba nerviosa agarrando el brazo de su hermano sin contemplación, eso solo lo hizo sonreír, pero observar con quienes estaba solo hizo que diera un vuelco- Profesor…-
- ¿Si? -
-Usted sabe el motivo ¿No es así? -
- ¿Cuál? -
-Por el cual Mimi estuvo ausente tanto tiempo-
-Pues sí, y estoy seguro que ella te lo ha contado ¿no? - se giró a ver al profesor y este le veía algo apenado- Aunque no tengo permitido conversar la condición médica de los estudiantes, no paro de pensar que esta ausencia haya sido causada por lo mismo-
-Pero ¿Su túnel carpiano está dando problemas? -
- ¿Huh?... Acaso, yo pensé que…-
-Muy buena presentación, Yamato- Sintió su corazón parar y cuando giro a ver al dueño de la voz se encontró con unos fuertes ojos y una postura erguida y predominante, trago el seco. Aun así, no se atrevía a decir nada. Fue Yves quien interrumpió la posible tensión creciente.
-Maestre Ishida, fue una grata sorpresa verle por aquí-
- ¿Por qué no habría de venir? Después de todo, es la presentación de mi hijo para su última recomendación ¿O me equivoco? -
-Para nada, Yamato ha pasado con los mejores méritos-
-Y la joven sin conocer ¿Kamiya Hikari? Si bien recuerdo, fue un pequeño descubrimiento también-
-Pues sí, … Todo se debe a-
-El joven Minamoto también mejoro sus habilidades, desde la última competencia parecía haber quedado estancado. Aunque admitiré que mucho mejor selección que la suya originalmente Yves- tanto la postura relajada de Yves como la de Yamato se tensaron ante la mención no directa de Mimi.
- ¿Tachikawa Mimi? Es una prodigio, es una lástima que no haya podido presentarse a último momento, estoy seguro que hubiera quedado más sorprendido Maestre Ishida-
-Lo dudo-
- ¿A qué te refieres? - Que dudara de la capacidad de Mimi hizo que la voz del rubio más joven volviera, el maestre solo lo observo como suele observar a todos, por encima.
-Ella es una desertora ¿No es así? Pocos se recuperan de una condición médica como la de ella-
-Ah, su condición médica se lo impidió en su momento, pero, ya actualmente no presenta ninguna amenaza a su carrera artística; Maestre Ishida-
-Veo que no tiene ni idea de lo que ocurre bajo sus propias narices ¿No es así, Yves? De ser así, estoy casi empezando a arrepentirme de haber puesto a Yamato en tus manos-
- ¿Acaso Yamato no está listo? -
-Para nada, está más que listo, … Pero su creciente fervor en creer en alguien que no tiene futuro, puede contradecir mucho- Se giró a ver su hijo- Yamato, tu madre y yo volveremos a Japón en una semana, tienes desde ese momento un mes para terminar el papeleo de traslado y así poder llevarte a Suiza. Personalmente me encargare de que sepan de tu llegada-
Esa conversación solo dejo más dudas que respuestas, desde entonces no ha dejado de llamar y tocar a la puerta y celular de la castaña. Necesitaba saber de ella ¿Estaría bien? ¿Dónde estaba? ¿Acaso todo lo que habían hablado, ya no significaba nada? Volvió a observar el teléfono y noto a un moreno caminar por el rabillo del ojo al edificio. Sin dejar pasar el momento, dejo la taza y corrió hasta el sitio donde sabía que iría aquel hombre.
- ¿Qué quiere, Ishida-san? Por lo que se dentro de poco te vas. Hazme un favor, y déjalo así. Ya has hecho bastante y ya conseguiste lo que querías de Mimi- Decía mientras sostenía la llave en una mano para cerrar el apartamento de la castaña.
- ¿Dónde? ¿Dónde está ella? Tú tienes que saberlo, de otra forma no tendrías cosas de ella contigo- Estaba agitado, pero, no le importo ni haber salido mal arreglado. Taichí suspiro y negando con la cabeza bajo la mano de la cerradura y guardo la llave. Dejando las cosas en el suelo mientras se postraba frente al rubio y le enterraba un puñetazo limpio en el mismo, llevando a Yamato al suelo y su cara de sorpresa intacta y plasmada.
-Te lo advertí. Si le hacías daño a Mimi. Ni tu apellido te podría ayudar-
- ¡Demonios! ¿Qué es lo que te pasa Kamiya? ¡Yo jamás haría algo para lastimar a Mimi! - Se puso de pie tan rápido como pudo al encontrar sus palabras y tomo al moreno por la camisa. Sacudiéndolo mientras le reclamaba.
-Agradezco lo que el apellido Ishida hizo por mi hermana, pero no creas que perdonare lo que hizo por Mimi. ella no quiere verte, así que deja de presionarla con tus llamadas y mensajes-
- ¿Qué hablas? Ella no puede querer eso, deja que me lo diga en mi propia cara si es así. Yo no le he hecho nada ¿A qué te refieres? - Taichí tomo ambas muñecas del hombre e hizo que lo soltara, mientras se alejaba y recogía las cosas que había buscado en el apartamento, ahora ignoraba al rubio y este lo sabía- Demonios Taichi, dime- El moreno había empezado a caminar y el rubio le siguió al ascensor, se giró y exasperado lo miro con un odio que nunca había visto ver del futuro chef pastelero.
-Quizás debas preguntarle a tu padre al respecto, Ishida. Hombres de la misma naturaleza parece ser que se entienden mejor-
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Kouji observaba el celular entre sus manos y suspiro. Aún no había respuesta de Mimi y ya se empezaba a preocupar aún más; no podía sacarse de la mente la imagen de una Mimi llorando en sus brazos.
La noche del concierto, apenas termino recogió tan rápido como pudo y salió del sitio, cuando Mimi no atendía ninguna llamada de él; tomando un taxi con destino a la casa de la violinista. Llego con rápido como sus pies le dejaron a la puerta principal y pudo escuchar a Jean Sibelius, Concerto en Violín OP 47 pero algo diferente, pero, estaba a todo volumen y se escuchaba un segundo violín acompañando al principal, pero, con muchos errores y tempo desvariado. Sin perder tiempo, golpeo la puerta y no paso un momento en que la música se paró y la misma se abrió.
Frente a él se encontraba una desaliñada castaña y se podía notar en los ojos, el maquillaje algo corrido y extendido, además la nariz que algo había realmente perturbado a la castaña. La chica pareció asustarse en intento cerrar la puerta, pero Minamoto metió el pie y evito que lo hiciera y rio intentando animarla luego de quejarse por el fuerte portazo que cobraría el dolor luego. Algo había pasado, eso era cierto ya.
- ¿Para qué me abres si me vas a cerrar la puerta luego? -
-Pensé que… que eras…-
-¿Taichi-san? O quizás ¿Ishida-san? - pareció cohibida con la pregunta y mirando a todos lados menos al índigo, suspiro vencida; se hizo a un lado y lo dejo pasar. Aun tenia puesta el vestido que iba a usar ese día, y pudo ver su ropa regada en la puerta, así como parte de su morral y cosas por el resto de la casa. La vio caminar hasta el equipo donde saco el disco antes de apagarlo y Kouji pudo notar que el violinista era Ray Chen. Mimi fue entrenada por ese violinista si bien recuerda. Se quedó parado por un momento cuando la vio quedarse casi perdida observando la caratula del disco. Se podía ver que la mujer estaba haciendo todo por inercia casi fantasmal y que en ella estaba esa aura, era la misma aura que él claramente podía recordar cuando perdió ante Mimi y se sentía derrotado, atrapado y sin salida. Cerrando sus puños y dejando sus cosas, dio grandes zancadas para quedas tras ella, arrebatarle el disco y ponerlo encima del equipo, girarla y abrazarla.
-Kouji-san…-
-No sé qué habrá pasado para que a último minuto hayas decidido no tocar, pero si esto tiene que ver con tu mano. Ya hubo una vez que te presione a tocar sin saber lo que te ocurría y eso tuvo grandes consecuencias en ti… Creo que ni Ishida-san ni yo ni nadie se perdonaría si ese es el caso y ya no podamos volver verte tocar- sintió como las temblorosas manos se aferraron al traje del chico, y como los hombros temblaban indicando que había dado en el clavo y estaba llorando, nuevamente sintió su corazón dar un vuelco ¿Cómo no lo pudo ver venir? Se alejó un poco para poder verla mejor y noto como gruesas lagrimas resbalaban por sus mejillas. Nunca la había visto llorar, pero esa imagen no deseaba verla nunca más. Giro su mirada a la mano derecha que había traído problemas en el pasado y podía notar un ligero temblor que antes no estaba o que no se había parado a detallar. Y ahora que lo pensaba, siempre supuso que todo estaba bien cuando se enteró más nunca le pregunto si había algo más.
-Kouji… El concierto…-
- Lo hicimos bien Mimi-san, por eso no tienes que preocuparte. Aunque no me quede para ver el resto, estoy seguro que Yves le dio la carta firmada a Ishida-san- y pudo ver como un gran peso de los hombros se liberaba y los bajaba respirando profundamente.
-Qué alivio…- Mas lagrimas resbalaron por su rostro y el chico solo pudo tomar el rostro de la chica entre sus manos y limpiar las mismas lágrimas, y con una tilde de tristeza intento sonreír para ella.
-Así que no llores más Mimi-san. Las lágrimas no te sientan bien, te arrugaras más rápido- la chica rio apenada por el comentario, pero, ese fue incentivo para Kouji.
Tras obligarla a darse un baño y cambiarse a algo más cómodo, le preparo un caldo ligero para aliviar su malestar emocional. Podía ver una Mimi completamente diferente esa noche, rota y abatida. No se atrevía a preguntar qué había pasado, pero, podía ayudarla a aliviar el estrés por el que paso, la observo pasando canal tras canal intentando buscar algo que la distrajera. Observo la hora y estirándose se puso de pie y sin decirle nada la levanto y la llevo al cuarto. Antes que esta protestara, empezó a acomodar la cama y le apunto al baño para que se aseara antes de dormir, con un puchero y a regañadientes se fue. Kouji por primera vez pudo admirar el cuarto donde la castaña descansaba y vio fotos con varias personas que reconoció. Ray Chen, Yves, eran unos de los que estaban ahí. Pudo ver a los que parecían sus padres y se preguntó si ellos sabrían lo que está ocurriendo ahorita, invito a su madre y hermano al concierto, pero ellos no pudieron asistir. Los padres de Kamiya no tenían el dinero ¿Quizás los de ella tampoco? Aun había muchas cosas que no sabía de ella y por alguna razón, eso no le molestaba. Conocerla como músico en toda plenitud es lo que lo tenía por así decirlo, obsesionado. Y era el motivo principal, por el cual estaba loco por ella.
Acariciar su cabello y verla dormir, era quizás un lujo que a futuro nunca tendría o quizás sí, pero, mientras disfrutaría cada detalle de ella. Y ahora que la detallaba aún más, podía ver que estaba más delgada y había unas ojeras pronunciadas en sus ojos, así como su mano derecha no dejaba de temblar aun en su sueño. Acaricio su cabello con más soltura llevando toda su mano por el cabello hasta las puntas causando un respingo en el cuerpo de la joven y soltando un suspiro que hizo que sus labios se abrieran. Trago en seco mientras mojo sus labios, recordando lo que su hermano le dijo y motivo por el cual no despegaba su mirada de los labios: "Cuando no sabes lo que sientes por alguien, un beso te puede decir mucho, poco o todo", desde que se había dado cuenta que tenía sentimientos por la chica, necesitaba saber que era lo que realmente sentía y había pedido consejo a su hermano, algo que solo le dijo fue lo anterior. Se movió un poco para acostarse y quedar frente a frente en posición fetal, sin dejar de tocar su cabello y sin dejar de mirar esos labios, sabía que por los momentos tenía una manera de descubrir lo que sentía o no.
Y la beso. Verla ahí, inocente y lejos de la realidad solo trajo más la atención de su curiosidad y de lo que el empezaba a sentir por ella y por más que lo intentaba y pensaba no llegaba a una conclusión. Había celos en donde no debería haberlo y no sentía nada en momentos donde la ausencia de no ser él la persona que estaba con ella no lo agobiaban. No pensaba decirle algo, hasta no saber lo que sentía por ella. Y esa noche, fue suficiente para tener su respuesta antes de poner en peligro algo más, por no saber que ocurría.
Suspiro y se dejó caer mirando el techo, tocando sus labios recordando los de ella. Sonrió, ya más tranquilo. Obtuvo su respuesta y no se sentía decepcionado con ella, aliviado por saber lo que pasaba y saber que no arruinaría nada tratando de descubrir que ocurría.
Lo que sentía.
No era amor, no era cariño. Había confundido sentimientos por no saber lo que sentía con algo más. Sonreía al saber que no haría sentir en una posición incómoda a Mimi. Lo que sentía por ella era pura infatuación y admiración al mismo tiempo y lo había confundido con cariño o amor. Solo quería tenerla por su talento, pero, no para marchitarlo sino para admirarlo y aprender más del mismo y pensó, quizás que si otra persona la tenía no podría verla brillar de la misma manera. Volvió a observar el celular y no había respuesta pensó por un momento que la castaña lo estaba evitando y que se había dado cuenta de que la había besado, pero, que Ishida pasara y preguntara si la había visto simbolizaba que algo más pasaba. No supo si decirle más al rubio sobre la situación, pero algo le decía que ya él sabía parte del problema, por eso también se encontraba preocupado por no saber nada de la castaña.
Solo esperaba que todo estuviera bien.
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Observo la espalda desnuda que yacía a su lado, y acaricio con suavidad la misma sin despertar a quien se encontraba durmiendo. Suspiro y despacio se puso de pie, dejando al descubierto su desnudez que ya para ninguno de los dos era motivo de vergüenza. Buscando su ropa interior y el celular, salió de la habitación al baño para lavarse el rostro. Apoyando ambas manos se miró al espejo. Lucia como mierda ambulante, acabado en muchos aspectos y no físicamente. Sino mentalmente estaba hecho un ovillo, observo el teléfono y ya casi seria hora de irse. Había tenido una rutina casi absurda para liberar estrés gracias a la persona que estaba en la cama y se sentía fatal haciéndolo porque pensaba que estaba siendo infiel a otra persona por la cual el sentía algo que no tenía descripción. Se lavó la cara y salió a vestirse, miro a la mujer moverse entre las sabanas y una cabellera roja se asomó con gracia. El moreno suspiro al ver que aún seguía dormida, no es que no quisiera que lo viera pero que lo retuviera cuando tenía que ir a otro sitio aún más importante que estar en esa cama.
Si, se estaba acostando con Sora Takenouchi. Y por eso estaba hecho un manojo de confusión y resentimiento hacia el mismo. Él amaba a Mimi, y aun cuando no eran nada le parecía un insulto a su persona. No porque la mujer odiara a Mimi, sino que él no quería que nada se complicara, pero desde aquella noche del futbol una cosa llevo a la otra y terminaron en un hotel, de ahí la pelirroja sabía que decirle para llevarlo a la cama y se atrevía a decir, que la hacía cantar de maneras que muchos hombres según ella no habían logrado.
Pero se sentía responsable por haber dejado sola a Mimi esa noche, la noche del concierto. Se cansó de llamar a la violinista sin obtener nada, pensaba irse del sitio, pero dejar a su hermana sola le daba pánico. No fue sino hasta que su hermana le dijo que Takeru le llevaría que se disponía a salir del sitio y fue retenido por la pelirroja, ambos luego se fueron a tomar y tomar, cuando no recibió ninguna respuesta de su castaña nuevamente una noche acalorada se llevó a cabo.
Diviso la entrada de la clínica y se preguntó en que momento había llegado hasta ahí. Viendo que no faltara nada entro, y saludando tímidamente a la enfermera camino hasta la habitación que conocía muy bien en los últimos días.
-Buenos días, Tai-
-Ya estas despierta-
-Sí, hoy… Me tocan los ejercicios más pesados- Se sentó a su lado y acaricio la mano derecha, ella parecía inmutarse ante el toque como si no lo estuviera haciendo. Apenas se despertó esa mañana tras el concierto, corrió a buscar a Mimi tras leer un simple mensaje "Ven" y usando la llave de emergencia entro en el departamento, la castaña estaba en el suelo y parecía tener rato intentando ponerse de pie. No dudo un momento en llevarla a la clínica porque temía lo peor. Había podido comunicarse con sus padres a escondida de Mimi para poder hacer uso del seguro médico sin límites, ya que su iba a ser ingresada. Los padres casi que se arrancaban los cabellos cuando Tai los convenció de que se quedaran y que todo estaría bien, que él se encargaría y que si algo pasara les avisaría. El médico, también hablo con ellos indicando que Mimi debía mantenerse lo más relajada posible y que su presencia solo los alteraría debido a que no deseaba preocuparlos. Observo el cuaderno en su regazo y noto como las líneas no eran trazos rectos sino torpes como de un niño intentando aprender a agarrar y dibujar correctamente.
- ¿Cómo amaneces hoy? -
-Mejor…-
-Sabes bien que a todos podrás mentirles Mimi, pero a mí no ¿Qué te ha dicho el doctor? -
-No ha habido mejoras con el nuevo medicamento, así que lo cambiaran por algo más fuerte, pero…-
- ¿Pero, …? -
-Los efectos para curarme, pueden ser más… Permanentes-
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-Qué bueno es tener una reunión familiar después de mucho tiempo- hablo con suavidad la elegante mujer mientras probaba el vino que le había servido, los otros 3 rubios degustaban algo parecido. El menor no dejaba de sentirse nervioso con solo ver a su hermano quien le había comentado antes de encontrarse en el sitio que tal parece que su padre había sido el responsable de que Mimi no tocara esa noche. Y la sensación lo dejo amargo, quizás porque sabía que en esta comida algo pasaría o por no haber podido ser sincero con su hermano sobre la castaña- No sé porque tu padre se niega tanto en viajar para acá y visitarlos más a menudo-
-Sabes bien que me encuentro ocupado, querida-
-Sí, pero eso no significa que debas ser negligente con tus hijos-
-Nunca lo soy, estoy siempre al tanto de cómo están- espero a que el mesonero trajera la entrada para continuar conversando- Dime Takeru…-
- ¿Si, padre? -
-El año entrante podrás conseguir tu carta de recomendación e ir a donde tú quieras ¿Tienes planeado seguir a tu hermano? - el menor observo de reojo a su hermano mayor que parecía concentrado en mirar un solo punto de la mesa, pero, lo podía leer como un libro. Su hermano va a explotar, así que lo mejor sería llevar de manera más amena y centrar la atención del Ishida en él. No quería ver a su hermano explotar
-Bueno, pues… Aun no lo tengo decidido, pero, me han ofrecido varios contratos y conservatorios-
- ¿Contratos? - Lo cortante de la pregunta hizo que Takeru se sintiera como un niño otra vez. Ese era el efecto que su padre a veces tenia.
-Sí, estuve leyendo un poco y hay músicos que se dedican a producir música medicinal. Una firma se enteró y están interesados en usar mi oboe para ello. Es para el desarrollo neurológico de los niños con autismo e epilepsia-
-Eso es interesante, hijo-
-Tonterías- hablo rápidamente, Natsuko le replico, pero este se inmuto a la voz de su mujer y continuo- Ningún hijo mío se degradará a ser sacado en disco para luego ser vendido por unos míseros dólares-
-Padre…-
- ¿No te da vergüenza Takeru? Toda tu vida te he dado lo que has querido y permitido tocar un instrumento como ese… Pensé que en retribución serias más como tu hermano- dio un sorbo a su bebida y Takeru solo pudo hundirse en su asiento apenado, pero escucho un golpe en seco y observo como su hermano había puesto ambos puños sobre la mesa.
- ¿Qué tiene de malo que Takeru haga lo que desee en su vida? -
-Un ishid-
-No te basta con controlarme a mí y arruinar mi vida que tienes que arruinar sus sueños también- Los ojos de Takeru no dejaban los de su hermano que mostraban odio reprimido y rápidamente miro a su padre cuando le respondió.
-No te permitiré que me hables así, Yamato-
-Hiroaki, espera…-
-Siempre hice lo que quisiste padre, porque creía que era lo mejor. Y al fin, cuando consigo algo por lo que siento que mi vida vale la pena. Que me hace entender que está bien seguir mi propio corazón. Me lo quieres arrebatar-
- ¿Esto es por aquella chiquilla? Sabía que esa mocosa traería problemas. Ya los lleva consigo como para infectar a los demás rápidamente-
- ¡No te atrevas a hablar así de ella! Tú fuiste ¿No? ¿No es verdad? El que evito que ella tocará en el concierto- Se escuchó un grito de asombro por parte de la mujer, pero en silencio Takeru estaba en asombro porque no espero que su hermano fuera tan directo y mucho menos defender a alguien en contra de su padre- ¿Por qué? -
-Porque tú tienes más futuro que ella. Yo no hice más que dejar bien en claro la diferencia entre ella y tú. Ella tomo la decisión por si sola-
-No tenías derecho, ella es una gran violinista. Una excelente artista, nata. Fue gracias a ella que conseguí la recomendación tan rápido-
-Patrañas, es tu propio potencial lo que logro eso Yamato. Esa chica está acabada-
- ¿Cómo puedes decir eso, si ni la has escuchado? ¿Acaso sientes envidia de ella y de lo que es capaz? ¡Solo eres un hombre que tiene miedo que alguien más sea tan talentoso! ¡Solo tienes miedo que alguien sin nombre opaque al apellido Ishida! ¡Tú apellido es lo único que te importa! ¿¡No es así!? - El tono de voz de Yamato se había alzado. Se había puesto de pie del tiro y solo miraba a su padre sosteniendo la servilleta con la mayor fuerza, Takeru podía ver que se estaba reteniendo más de lo que creía. El hombre solo bebió de su vino y lo observo.
-Siéntate Yamato-
-No, no puedo compartir una mesa con alguien que solo cree que un apellido lo es todo- El hombre mayor de la mesa lo retuvo por el antebrazo obligándolo a sentar con casi un tropezón, sin dejarlo pensar. Natsuko iba a ponerse de pie, pero Takeru observo como el hombre la miraba sabiendo que no debía meterse en esa discusión.
-Si me crees tan cruel como para usar esos métodos y defiendes a tan capa y espada a esa violinista. Entonces dime hijo ¿Sabes el motivo por el cual ella se fue del conservatorio? -
-Claro que lo sé, un problema del túnel carpiano en su mano derecha, pero, eso que-
-Y sabes ¿El motivo por el que no ha alcanzado el éxito? Siendo tan talentosa como la describes-
-Pues yo…-
-O el por qué, ha rechazado las propuestas a grandes maestres. Incluyendo mi persona de formar parte de una orquesta, como violinista principal ¿Lo sabes? -
- ¿Tu…? -
-Por tu rostro, por lo visto no te dijo que ya conocía el apellido Ishida y que relación tenia- Tanto Takeru como Yamato estaban perplejos con la nueva información, pero Takeru estaba temeroso de lo que dijera. El sabía por qué Mimi no tocaría y aunque quería negarlo, la situación parecía dirigirse a ese destino- Claro, para ese entonces no sabía lo del túnel carpiano y el por qué rechazo mi oferta así que investigue. Cuando supe que su recuperación había sido exitosa, pensé en volver a ofrecerle el puesto. Luego me entere de algo más - pauso un momento antes de poner ambos codos sobre la mesa y entrelazar sus manos-…, Ella posee una enfermedad que es y será el fin de su carrera, hijo-
- ¿Qué? -
-Es una enfermedad que fue consecuencia de la operación y va deteriorando la musculatura de su sistema. Dentro de pocos años si no se cuida, o lleva una vida tranquila puede llegar a sufrir graves problemas cardiacos, respiratorios o de parálisis-
-No, no puede ser-
-Ahora dime hijo ¿Cómo una mujer así, puede tener un futuro? Donde depende al 100% de sus manos y de tocar por largas horas… Ayudarte quizás fue su último intento de poder dejar una huella en la música y te apuesto que eso acorto más aun su tiempo como músico. Con más razón no iba a permitir que tocara contigo en ese concierto - Tomo un bocado de la mesa, como si se tratara de un tema trivial y no las emociones de alguien, todos los presentes estaban atónitos por la frialdad de como hablaba y lo que hablaba. El rubio mayor parecía desplomarse en su asiento. Takeru ya no aguantaba la culpa, nunca había visto a su hermano en ese estado por alguien más, impotente y frustrado.
-No, debes estar mintiendo. Debe ser una broma- Alboroto su cabellera ante la noticia con ambas manos
-Ambos sabemos Yamato, que no voy con rodeos… Te hizo un favor, tuviste tu recomendación y… Por lo que tengo entendido, no la has visto desde antes del concierto… Eso te hará mas fácil poder irte-
- ¿Cómo sabes que no la he visto? -
-Nada de escapa de mis ojos hijo, eres un Ishida. Tu apellido debe ser cuidado de todo riesgo. Es obvio que sepa todo lo que haces o planeas hacer-
-No… No ¡No! - Se puso de pie y de la misma furia la silla se fue hacia atrás, Takeru se puso de pie ante el movimiento temiendo por la seguridad su hermano- Solo quieres alejarme de ella con tus mentiras-
- Estas encaprichado-
- ¡No, no lo estoy! Si tanto crees conocer a tu hijo pues tuviste que haberte dado cuenta lo que ella es ahora para mí y lo que hiciste fue un ataque directo a mi persona-
-Por favor, Yamato… Hablemos con calma- intento hablar la madre.
-No madre, lo lamento, pero, no… Este hombre aquí, no escuchara a nadie y mucho menos a su propio hijo. Mimi, ella… Ella me entiende mejor que nadie sin siquiera hablar, y este hombre- Apunto a su padre- ¡Tú! te encargaste de alejarla de mi-
-Fue por tu propio bien-
- ¡No! Fue por tú propio bienestar, siempre lo ha sido. No me iré a Suiza- El hombre también se puso de pie.
- ¡Yamato! No dejare que rechaces una oportunidad como esta por alguien como ella-
-Alguien como ella vale más que miles de oportunidades, algo… Algo que un apellido, ni todos los contactos del mundo, ni el dinero podrán comprar. Pero claro, no es algo que tú puedas entender. Después de todo, yo solía ser como tú. Un hombre frio y sin corazón, sin pasión… Siento hasta lastima por madre y el tipo de amor que le estarás dando- Se fue tan rápido que nadie más pudo decir nada, pero, el rubio menor fue tras su hermano y agarrándolo del hombro en plena salida- No me detengas Takeru, sea como sea el método. Averiguare donde esta Mimi-
-Yama…- el rubio menor tenía su cabeza agachada y esto fue lo que necesito el hombre pianista para mirar a su hermano. Se podía ver remordimiento en sus ojos, y una gran pena por haberle fallado a su hermano- Yo… Yo sé dónde está ella… Hermano, no te he sido del todo sincero…-
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Hello hello, mis mimato fans! Pues he vuelto hahaha no tenia pc ni internet ni nada, mucho de todo por hacer. Mi novio ahora tiene y como ando trabajando en todo al fin tengo algo de tiempo libre para escribir. Aquí el nuevo episodio. Si, hay mucho drama en este por eso se llama Tempestad.
xD Y bueno, Ya se dieron cuenta de lo que sentía Kouji. No worries sus emociones no quedaran ahí tan machucadas, el hablara con Mimi pero por motivos completamente diferentes. Espero les haya gustado el cap
Y SI NO HAN CORRIDO A ESCUCHAR LAS NUEVAS CANCIONES HAGANLO, LA DE MIMI Y MATT SON HERMOSAS Y MIS MIMAMIGAS DECIMOS QUE SE CONECTAN!
Reviews:
Mimato Bombon Kou: Y apuesto que lo odiaste aun mas aquí al Hiroaki, aunque esta Natsuko es muyyy sumisa. Mas adelante se entenderá que pasa y bueno, Yama no le partio la cara xD pero si le dio en el corazón.
Estherbea: Te entiendo Bea, la inspiración es paff… Kouji, ya vimos el motivo por el que no busco a Mimi, se puso en su posición y entendio un poco tarde que el sacrificio que estaba haciendo era como aquella vez en su mano, aun sin saber que pasa realmente.
Ruby: Ahí tienes mas poes hahaha xD SUFREE
Athefrod: Hola amiga, como siente amo tus reviews super largos hahaha, son inspiradores. Gracias por tan bellas palabras. Espero este capitulo haya tenido las mismas cualidades. Y no, Yama no se aterro, se dio cuenta que uno puede construir su propio futuro sin depender de algo tan impactante en la vida de el como su apellido y aunque fue de la peor manera- En esta lamento que no haya mucha música mas que la parte de Kouji pero esa pieza tiene mucho impacto- Es bueno saber que logre generar el factor odio contra Maestre Ishida hahha creo que es la frase que todos los reviews tiene hahaha. Y bueno bam, ya se entero. Ya veremos que ocurre. Bye.
Lore-chan02: Yo amo tus fics hahaha que hayas venido a leer esto me encanta mas. Y bueno, espero que el capitulo te haya parecido igual sensación de pelos de punta hahahaha. Con el Michi, uyy tmb lo amo y veremos el conflicto aquí.
