- Te dije que si te lo terminabas te iba a acabar sentado mal – la voz de Hiroaki asomándose por encima del sofá en el que se había tumbado su hijo lo hizo mirarlo-. Vale, vale… pero luego no quiero quejas.
Debía de reconocer que las habilidades de su padre en la cocina no eran tan malas como recordaba, o, más bien había pasado demasiado tiempo sin probar la comida de verdad que aceptaba lo que le dieran. Además, tenía hambre, había pasado demasiadas con el estómago vacío aquel día y no lo había podido evitar.
Hiroaki había llegado con dos días de antelación con la intención de que la casa estuviera mínimamente habitable y poder comprar algo de comida para cuando volviera. No había sido demasiado trabajo ya que parecía que Yamato había organizado todo antes de irse para que fuera llegar, descansar y volver a la ciudad. De manera que en cuanto habían entrado por la puerta había podido hacerle algo de comer sin más problemas que el que ahora tenía convertido en forma de un hijo quejica en el sofá.
- Ya se me pasará – protestó por lo bajo.
- Lo que tú digas… - negó con la cabeza. Era mayorcito para saber lo que se hacía.
- ¿Dónde se ha metido Gabumon?
- Se ha ido a dormir, así que vete acomodándote en el sofá porque creo que se ha apoderado de toda la cama.
Empezó a reírse, no tardando en llevarse una mano al estómago a modo de queja solo escuchando como la risa de su padre sonaba por encima de su quejido y como, segundos más tarde, el sonido del teléfono de Hiroaki llamaba la atención de ambos.
- Debe de ser tu madre o tu hermano para llamarme de todo por no haberlos avisado de que ya estaba contigo.
Desapareció en busca del objeto, a sabiendas de que por mucho que se empeñara su hijo no se iba a mover, sorprendiéndose al ver el nombre que aparecía en la pantalla. Era lógico que finalmente le hubiera llamado a él, estaba casi seguro de que Yamato no tendría ni la más remota idea de dónde podría haber dejado su teléfono.
- … Sí, sí, estoy con él ya – volvió hablando de nuevo al salón, viendo como el otro levantaba la cabeza para seguirlo-. Está tirado en el sofá porque alguien tenía más hambre de la que su estómago estaba dispuesto a permitirle.
- ¿Con quién hablas? – asomó la cabeza por detrás del reposabrazos que estaba usando de almohada.
- No, no te preocupes, está bien, solo más quejica de la cuenta – sonrió divertido antes de pasarle el teléfono acercándoselo a la oreja de tal forma que no llegara a ver con quién hablaba antes de tener que contestar.
- Estoy perfectamente, no le hagas caso... – empezó a decir suponiendo que estaba hablando con Natsuko lanzando una mirada desde allí al adulto.
- Eso espero – la voz de Sora contestó al otro lado de la línea.
Los ojos de Hiroaki se habían quedado fijos en su hijo, esperando su reacción, teniendo que reírse de él cuando lo vio dar un brinco, prácticamente quedándose sentado de nuevo. Con una ligera palmada en el hombro desde allí decidió ir a ver si el digimon seguía respirando, parte porque tenía sus dudas y parte por dejarle algo de privacidad a su hijo.
- He llamado a tu padre porque pensé que no tendrías contigo el teléfono todavía ni nada… - silencio -. ¿Qué tal estás? – silencio de nuevo-. ¿Estás ahí?
No había esperado escuchar aquella voz de repente, no después de tanto tiempo sin poder hacerlo. Completamente convencido de que escucharía a su madre al otro lado no había sido capaz de prevenirse para aquello y ahora simplemente se había quedado con el teléfono en la mano intentando ser capaz de arrancar.
- ¿Yamato? – volvió a escuchar.
- Sí, sí… - arrancó de repente-. Lo siento, no contaba contigo tan pronto…
- ¿Y cuándo se supone que esperabas que quisiera saber de ti, eh? Y bastante margen te he dado desde que retransmitieron en la televisión el aterrizaje…
Sonrió sin poder evitarlo. Tenía toda la razón, no podía ser de otra forma que de aquella. Por suerte había notado una ironía divertida en sus palabras.
- Me han tenido desde que regresamos dentro de la base y ahora mismo estaba intentando descansar, te iba a llamar en cuanto me levantara…
- Ya… ya… ahora intenta arreglarlo – el sonido de la risa de ella le llegó a través del auricular, haciendo que por un momento la molestia en el estómago desapareciera notando otro tipo de sensación mucho más agradable.
- Voy a tener que quedarme aquí unos días, aún tengo trabajo que hacer antes de poder volver. En cuanto sepa la fecha exacta del regreso te lo haré saber, ¿de acuerdo?
- Sí, sí… Tranquilo, ni siquiera estoy en Tokio. De hecho, son las cuatro de mañana aquí…
- ¿Te has levantado a las cuatro de la mañana para poder llamar?
- Más o menos… Aunque debería de haber podido dormir para tener que levantarme – reconoció sin poder evitarlo-. Tenía muchas ganas de volver a hablar contigo aunque fuera unos minutos.
- Yo también… - demasiadas, tenía demasiadas ganas-. ¿Dónde estás?
- San Francisco…
- ¿Qué estás haciendo ahí? – eso era nuevo, no recordaba que hubiera tenido que ir hasta allí nunca en aquellos años.
- Da igual, ya te lo contaré cuando estés aquí. ¿Cómo estás tú? Dramas por no hacerle caso a tu padre aparte.
- Estoy perfectamente, cansado, pero bien. Todo ha salido a la perfección y estamos todos bien.
- Me alegro mucho… Llevo todo el día sin poder hacer nada productivo con mi vida porque cada vez que intento hacer algo apareces en algún medio de comunicación. Si te hubieras dignado a seguir con la música no te veo con tanta repercusión mediática…
- Que graciosa… - hizo una pausa, mirando hacia la habitación para ver si su padre volvía-. ¿Has visto la retransmisión?
- Claro que la he visto – no podía decir lo mismo del despegue, pero no quería hablar de eso ahora-. Hubiera sido peor no verlo, quería saber que ya estabas en casa…
- No, todavía no – corrigió las palabras de ella automáticamente, dejando escapar una sonrisa de oreja a oreja que difícilmente podría disimular.
- Todavía no… - pudo notarse en su tono de voz que estaba haciendo exactamente lo mismo-. Vete a descasar de una vez… Y ten cuidado con lo que comes, que te necesito en perfecto estado para cuando vuelvas…
- ¿Por qué? Si vuelvo algo mal seguro que no te quejas de tener que cuidarme… - no puedo evitar el comentario.
- Depende de si te lo has buscado tú o no… - no, obviamente que no podría decirle que no, era algo que sabían los dos-. Pero para comprobarlo vas a tener que volver conmigo lo antes posible.
- En cuando me dejen terminar todos los papeleos del traslado volveré. Dame solo unos días y estaré de vuelta allí.
- Más te vale… - hizo una pequeña causa-. En serio, descansa, ya hablaremos mañana.
- ¿Yo? Vete a dormir tú que mira qué horas son para ti y sigues levantada…
- Ya, pero no soy yo la que acaba de volver de un viaje de un destino un poco fuera de mano.
- Con una piloto con ganas de quedarse sin tripulación, eso tengo por seguro – reconoció finalmente-. Te llamaré mañana en cuanto pueda, ¿de acuerdo?
- Intenta avisarme primero por si acaso. Tengo unas reuniones muy importantes y no querría tener que no poder contestarte…
- ¿Me colgarías el teléfono? Vale, vale… - intentó que la ofensa se notara en su voz-. Así da gusto, vuelve uno tras meses fuera y se encuentra con que la desvergonzada de su prometida – aquella palabra, dicha por fin en voz alta después de tanto tiempo le sonó especialmente bien – le amenaza con colgarle el teléfono.
- Sí – contestó, pudiendo escuchar de fondo de nuevo como se reía-. Ese es el plan…
- Solo os falta empezar con a ver quién de los dos cuelga primero – de nuevo entrando en el salón, la voz de Hiroaki interrumpió la conversación.
- Muy gracioso, papá… - dijo intentando hacer como si no hubiera escuchado nada.
- Tiene razón. Vete a descansar, mañana hablamos.
- ¿Mañana hablamos? ¿Y ya está? – escogió aquellas palabras específicamente al recordar una conversación con ella.
- Sí, ¿o hay algo más que quieras saber?
- No, saber no, pero no me vendría nada mal que me recordaras algo – había bajado el tono para que su padre no lo escuchara decir aquello.
- Vete a dormir, Ishida… - hizo una pausa, solo de unos segundos-. Vuelve conmigo pronto… te quiero.
Sonrió finalmente. Aquella vez no le había colgado el teléfono, aunque la habría creído perfectamente capaz de hacerlo.
- Y yo a ti – respondió de nuevo con la mejor de sus sonrisas atontadas en la cara antes de colgar finalmente.
- Te lo digo en serio, hijo, yo sigo pensando cómo te ha costado casi dos décadas pedirle que se case contigo si llevas poniendo la misma cara de idiota cada vez que hablas con ella…
- Déjame en paz – sin disimular la sonrisa acabó por ponerse en pie acercándose a su padre para darle el teléfono-. ¿Tú tienes idea de qué está haciendo en la otra punta del mundo?
- Ni la más remota… - cogió el teléfono guardándolo en uno de sus bolsillos-. Y yo no voy a ser tan delicado como ella, así que más te vale irte a la cama o a darte una ducha y luego a la cama o te acabaré llevando de la oreja yo para que dejes de dar vueltas. Ya has hablado con ella, los demás pueden esperar a mañana. Si llama alguien ya les diré que te has ido a dormir.
No iba a negar que su padre tuviera razón. Posiblemente mañana hubiera quejas por todas partes por no haberle hecho caso absolutamente a nadie, pero aún tenía el estómago revuelto y le iba a venir bien dormir por fin en su cama.
- Buena suerte intentando mover a Gabumon, por cierto…
- Algo intentaré… Gracias por haber venido a buscarme – dijo de repente llamando la atención del adulto.
- Dímelo dentro de unos años cuando seas tú el que va corriendo a buscar a dónde sea a buscar a mi nieta – hizo el comentario de la forma más casual.
- ¿Qué? Déjate de nietas ni de nietos… - estaba demasiado cansado aquel día como para pesar que aquello no fuera una buena realidad.
- No, nadie ha dicho nada de nietos, para eso ya tengo al pesado de tu hermano. Avisado estás.
Dejó que su hijo se fuera, sin hacer mucho caso a lo que murmuraba por lo bajo viendo como sin molestarse demasiado en cambiarse de ropa se tiraba encima de la cama al lado del digimon.
Lo primero de todo y superimportante... ¡Feliz 19 aniversario de Odaiba! Ahora si me disculpáis voy a llorar en el rincón por acabar de sentirme MUY mayor TT_TT
AnnaBolena04: mira, hoy para que se te pase el trama nocturno te dejo con un capi que tenías mucha mucha mucha grana de leer. Hoy no sé si os daré sorpresita o no con otro capi a lo largo del día u os tendréis que conformar con este porque no sé si seré secuestrada al final xDD Por el momento vuelvo con cara de haberme pasado una mañana superpasaionante... *Saca el cartel de ironía*
A ver si ahora hasta que me secuestren me río un rato con lo que tengo a medio escribir, que sin duda me voy a pegar una buena fiesta... muajajajaja ¡Un abrazo tortugoso ❤ ❤ ❤!
Nika: ¿A que hoy no lo pone? (ahora actualizaré y aparecerá de repente la palabra de completo jajajajaja). Estoy 100% segura que es algún problema de la aplicación que hace cosas siniestras ella sola ya que cuando actualizo desde el ordenador, como estoy haciendo ahora mismo, se suele comportar (es que estoy viendo que me va a poner el COMPLETE en mayúsculas y rojo neón jajajajaja).
Porque soy peor que vosotros y tengo más mono que Etemon de admirar el sonido de su propia voz, o os engañéis. Lo mejor es que como voy bastante por delante me sorprendo a mí misma porque no sé lo que os toca leer... Y sí, es bastante probable que si de repente le llega un "oooye, podrías venir a buscaaaarme" ya esté allí antes de que termine la frase, no lo vamos a negar, pero pobrecito, que está bajo los cuidados de papi... ❤ ❤ ❤ ❤ ❤
Ale, mañana o si se me cruzan los cables un poquito más... Todo depende de si me dejan dormitar en casa hoy o no xD ¡Un abrazo tortugoso!
Epic Crystal Night: esa escena lleva siendo necesaria desde la primera parte de la historia cuando volvió por primera vez, ya tocaba que sacara a la luz exactamente cómo habían sido las cosas de estar pensando en que no tenía gana de volver a casa y a de repente no querer salir de ella... Así que le tocó a Gabumon hacer el adorable y no solo temer por su seguridad jajajaja Hiroaki es la estrella ❤ ❤ ❤ ❤ Como puedes ver, viene dando guerra fuerte ya desde el principio (y va a seguir dándola ❤ ❤ ❤) ¡Un abrazo y muchas muchas tortugas para ti!
PD: yo sigo pensando en cómo te las arreglabas para ir pillando las referencias de la anterior parte o si no te faltaba mogollón de puesta en contexto con personajes como Koemi, de verdad jajajaja
Guest vecina: Geeeey, ¡yo lo sé! ¡Yo lo sé! -levanta la mano mientras que da saltitos en su asiento-. No es que no se publique automáticamente, es que las review de los guest tienen que ser aprobadas - o al menos así viene de serie esto y yo no o he tocado por-si-acaso xDD - para que salgan publicadas. Normalmente coincidimos en horario y según me llega el aviso por e-mail de que me has dejado review me paso y la acepto... Pero si no me avisa a tiempo o coincide que estoy en el trabajo (hoy, por ejemplo) pues por eso no te sale jajajaja
Uy, vas a poder leer diversos reencuentros, tú no te preocupes... Y si vieras por donde voy escribiendo yo, en una seria, digna y respetable escena protagonizada por el comandante serio, el responsable diplomático y el maduro de los tres, también conocido como el hijo de 4 meses de Taichi... jajajajaja ❤ ❤ ❤ ¡Y ayer se me olvidó! Pero sí, esos dos ya sea en la versión únicamente amistosa en la versión OTP son tan ❤ ❤ ❤ que con que solo compartan escena me vale - y ahora me alejo de la pantalla porque me van a llover pierdas desde más arriba, te lo digo yo.
¡Aprovecha las últimas horas de frío norteño que nos quedan que mañana vamos a morir T_T! ¡Un abrazo de tartaruga para ti (se dice así, verdad (¿?))! ❤ ❤
