Cuando sonó el timbre de la puerta, Hiroaki a sabiendas de quién era se acercó con paso lento a la puerta para abrirle a su hijo.

- ¿Vienes solo? – comentó divertido.

- Sí, claro, no me pierdo por la ciudad ya… - entró tras él viendo como Gabumon giraba la cabeza hacia él tan solo unos segundos antes de volver a mirar hacia la televisión-. ¿Ya empiezas?

- Déjalo, él también tiene que descansar. ¿Vienes a por la maleta?

- Vengo a por la maleta – asintió caminando tras su padre por casa.

- Ya me parecía a mí que tardabas mucho, supongo que cuando te lleguen las cosas de la isla querrás que te avise para ir llevándolas poco a poco, ¿no?

- ¿Cómo sabes tú que yo…? – lo miró extrañado.

- Llámame raro si quieres, pero oye, estaba sin nada mejor qué hacer cuando se me ocurrió que quizás lo más lógico ahora que hace meses que le has pedido que se case contigo y después de pasar meses conviviendo ya… es que te mudaras con ella cuando volvieras. Pero llámame raro por tener esas conclusiones, ¿eh? Debe de ser la edad…

- Es su casa, si ella no me lo decía no iba a aparecerle allí con las cosas – puso los ojos en blanco.

- Bueno, si te cerrara la puerta en las narices en ese caso me reiría bastante de ti, pero no tiene mucha pinta de que eso vaya a ocurrir.

- No… no tiene pinta – sonrió ligeramente-. Hemos estado hablando… - se apoyó en la encimera de la cocina, observando desde allí a su padre.

- Suele ser lo que la gente hace la gente normal cuando pasa cinco meses sin verse, aunque creo que vosotros dos habéis estado haciendo más cosas que hablar… Eso o alguien no se podía estar quieta por algún motivo que desconozco…

Yamato se quedó mirando para su padre, intentando lanzarle una mirada asesina, pero sin poder evitar que el color rojo subiera por su cara tan rápido como solía hacerlo en aquellas ocasiones. Claro que lo había escuchado. En realidad, prefería no saber lo que habia escuchado y lo que no.

- ¿De qué habéis estado hablando? – acabó preguntando Hiroaki sin dejar de reírse de la cara que le estaba poniendo.

- De que le ha salido el contrato de su vida y que puede que le acabe suponiendo tener que mudarse hasta que lo termine a San Francisco.

Automáticamente la risa de su padre quedó cortada. Aquello era lo último que esperaba escuchar salir de la boca de su hijo. No en aquellos momentos. No le había dado tiempo ni a volver todavía… ¿y ya empezaban los problemas serios?

- Tranquilo, me he sabido comportar – alzó las manos en señal de tregua-. No hemos discutido si es lo que te preocupa…

- No, no era lo que me preocupaba. ¿Qué te ha dicho?

- ¿Qué me va a decir? Que no lo ha hablado con nadie todavía porque estaba esperando a poder hablarlo conmigo. No le pienso pedir que deje pasar esa oportunidad.

- ¿Y qué vais a hacer? ¿Cuánto tiempo tienes tú hasta reincorporarte aquí en Tokio?

- Todavía no lo sé. Pero da igual – negó con la cabeza-. Le he dicho que ni se le ocurra desechar la idea, y que nuestros planes seguían intactos si a ella le parecía bien.

- ¿Intactos?

- Ríete de mí lo que quieras, papá, pero yo solo quiero casarme con ella y si tengo que esperarla después, la espero…

- Ojalá hubiéramos tenido tu madre y yo semejante paciencia – acabó reconociendo tras quedarse unos segundos en silencio mirando para su hijo-. ¿Se lo has dicho de verdad o porque es lo que tenías que decir?

- Las dos cosas, es lo que de verdad creo. Además… si después de todo lo que ha tenido que aguantar ahora no la apoyo en esto estará en su derecho de mandarme de vuelta a Marte de una patada. Y la creo perfectamente capaz. Es el proyecto que lleva esperando años… No pienso meterme ahí nada más que para apoyarla en lo que necesite. Así que… no sé la fecha todavía, no hemos hablado de eso, pero supongo que no será demasiado tarde…

- Seguro que os acabáis arreglando. Al final has conseguido que la agencia espacial te traslade aquí, un proyecto es solo cuestión de tiempo, y el tiempo pasa volando.

- Eso quiero creer. También le di la opción de dejarlo para cuando terminara con todo, pero creo que los dos pensamos igual.

- Pues nada más que hablar, a este paso voy a tener una nuera famosa… que no se puede quedar quita, clara – no pudo evitar el comentario, posando una mano encima del hombro de su hijo viéndolo poner una mueca.

- No hagas eso… - protestó.

- No quiero saber a qué os dedicáis vosotros dos, de verdad que no…

- A hacer la compra, malpensado – triste, pero cierto-. Papá, tienes que buscarte una novia, así te lo digo, tienes los pensamientos demasiado afectados ya…

- Lo que me faltaba por escuchar… - volviendo a reírse, quedando apoyado también en la encimera, pero él de espaldas, pudiendo observar así al rubio-. Tu hermano va a poner el grito en el cielo cuando se entere de que ya estás aquí y que no has ido a verlo, así que por tu bien te recomiendo que mañana empieces a dar señales de vida.

- Sí, sí, iba a ir a verlo por la mañana, así lo pillo en casa con Dai, que como me siga perdiendo tanto tiempo de la vida de mi sobrino su otro tío me va a tener mucho terreno ganado…

- Su otro tío ahora tiene su propio asunto del que estar pendiente, y también va a enfadarse mucho contigo como no vayas a conocerlo.

- Es verdad… En realidad es raro que todavía no me haya pillado de vuelta en Tokio. Ha estado muy pendiente de Sora todos estos meses y ya me empieza a parecer raro que no haya dado señales de vida entre ayer y hoy… Pero que vayan poniéndose en cola si quieren, que ya les haré caso cuando me apetezca, tengo otras cosas mejores a las que dedi… ¿¡quieres dejar de poner esa cara!?


- ¿Qué estás haciendo tú aquí? – fue el saludo de Sora al abrir la puerta de casa y encontrarse con la cara de Taichi.

- Pues venir a ver a una mala amiga que me dijo que me llamaría cuando hubiera vuelto ya a la ciudad y de la que llevo sin saber nada de nada un par de días… - alargó la mano hacia el descansillo donde ella no podía ver lo que había, tirando del carrito en el que llevaba al pequeño Daigo con él-. Koemi nos ha echado a dar un paseo que ella tenía trabajo que terminar y hemos decidido venir a invadir a su "tía" ya que ella no viene a vernos a nosotros.

- ¿¡Te has traído a Daigo!? – pasaron muy pocos segundos antes de que el adulto pasara a ser olvidado, los mismos que tardó en entrar en casa y ella en cerrar la puerta antes de ir directa a ver al pequeño.

- Vendido por un bebé… Esto empieza a pasarme con demasiada frecuencia últimamente…

Aprovechó para dejar la chaqueta mientras que su amiga cogía la pequeño, caminando con él hasta quedarse sentada en el sofá con él en brazos.

- Pero bueno, ¿tú cómo estás ya tan grande y tan guapo? – le habló al pequeño, viéndolo como la observaba quizás con algo de reconocimiento en sus ojos castaños.

- Porque va a ser igualito que su padre, por eso – tomó asiento al lado de ellos.

- Más quisieras…

- No, no. Te lo digo yo, ya verás cuando pueda empezar a enseñarlo a jugar al fútbol…

- ¿Para eso querías que fuera niño? ¿Para castigarnos con una versión en miniatura tuya?

- Juraría que eso mismo me lo dijo tu querido astronauta desaparecido en combate… deja de juntarte tanto con él, empieza a pegársete…

El comentario de su amigo hizo que empezara a reírse, cayendo además en la cuenta de que no tenía ni idea de que ella había estado acompañada y que precisamente esa compañía podría volver en cualquier momento.

- Dame un segundo – le dijo pasándole al pequeño para volver a ponerse en pie-. Le dije a mi madre que la llamaría sobre esta hora, voy a mandarle un mensaje diciéndole que acabo de ser invadida – mintió para poder ir a por su teléfono y avisar a Yamato de que tenían visita. Él ya vería qué hacer, si prefería seguir sin dar señales de vida o asustar a Taichi, lo dejaba a su libre elección.

Enviando el mensaje, no tardó en volver a dejar el teléfono en la encimera, retornando al sofá para apoderarse de su nuevo Yagami favorito por goleada. Y además podía hacer esa afirmación sin que nadie la mirase mal porque a Dai le tocaba otro apellido. Sonrió al pequeño, viendo que intentaba atraparla con sus manitas, acercándole la mano.

- ¿No me vas a decir dónde te habías metido?

- ¿Yo? Pues… ayer me vino a buscar mi madre al aeropuerto, me vine a casa y… me fui directa a la cama – venga, que alguien se atreviera a decir que mentía-. Y esta mañana después de estar lamentándome por no tener casi nada para comer en casa ordené un poco y acabé yendo a hacer la compra. Te he traicionado por la comida… Creo que tú me entiendes, sigue siendo tu prioridad número uno, ¿no?

- Más o menos… - acabó diciendo mirando unos segundos hacia el niño-. ¿Biyomon?

- Con mi madre… Creo que sospechaba que no iba a tener comida en casa ni para hacer algo que se pudiera considerar cena y se fue corriendo detrás de ella. De hecho, no han dado señales ninguna de las dos… - centrándose mejor en el niño, intentaba mirar a Taichi directamente para que no pudiera pillar cualquiera de sus caras de circunstancia-. ¿Koemi tenía trabajo que terminar o ya la has vuelto demasiado loca?

- Eh, yo no la vuelvo loca…

- No, seguro que no… ¿a que no? – le dijo al pequeño-. Seguro que tu padre no se dedica a darle la lata todo el día ahora que por fin ha vuelto al trabajo… Cosa que no me extrañaría que hubiera hecho voluntariamente para librarse de él un rato – como si hubiera entendido lo que le decía el bebé empezó a hacer ruiditos de risa, como si intentara reírse.

- Eso, tú ponlo en contra mía ya tan pequeño…

- Solo lo voy previniendo para lo que va a tener en casa – empezó a reírse.


Que sepáis que lleva toda la mañana atacándome por las redes un dibujo del señor diplomático y del señor astronauta con sus respectivas pintas que tendrían en el trabajo a la exacta edad de este ff. Y yo llevo riéndome sola - cuando no me quejo del calor - gracias a eso un buen rato xD Mil gracias a todos por las review, de verdad, como siempre, me han llegado los mail hoy por la mañana de varios follow y favoritos en general, ¡así que muchas gracias también por eso! No sé por qué, pero me llegan siempre todos de golpe y tardo semanas en enterarme, pero más vale daros las gracias tarde que nunca...❤ ❤ ❤ ❤

AnnaBolena04: me muero, entré a trabajar con 31 grados a las 9 de la mañana. No quiero ni mirar los que hay ahora mismo T_T Casi nos morimos hoy en el aula y ahora estoy abanicándome más que la tortuga tras leer los tortugueos intensos, con eso te lo digo todo. Me voy a ir ahora mismo a la playa pero a ver a nuestros amigos los peces...

Este capi va de visitas... Visitas a un padre lanzador de puñales y visitas de un padre recién estrenado. Puedes seguir gritando si quieres un rato, que los capis de estos días se vienen para ello. Hoy no creo que suba nada de noche porque no cuento con llegar viva a por la noche, claro TT_TT

Hoy no me tires purpurina, porfa, tírame cubitos de hielo o mándame a Gabumon que ya llego yo a un acuerdo con él para que evolucione y arreglar el problema Hmmm... ¡Un beso tortugoso!❤ ❤

Nika: Me da a mí que ya le ha hablado en el anterior capi, pero como debes ir leyendo por detrás no te digo nada y ya verás esto cuando llegues aquí si yo no me he derretido antes de terminar de constestaros esto. Esta vez viene con los deberes hechos y sabe que si no quiere jaleos es mejor ir por las cosas por delante con el señor rubio, así que mírala... Lo de Londres le ha servido de escarmiento y ahora si se lo cuenta a la primera - en este caso segunda - oportunidad la cosa va mucho mejor.

Hiroaki FTW, ya sabes ❤ ❤ ¡Un abrazo!

Guest vecina: pueeeeees debe de ser que la ola de calor de mueve de Oeste a Este porque hoy tenemos el infierno. En vez de paraíso natural hoy se nos conoce como infierno natural. Toda la mañana con las ventanas abiertas, agua fría y abanicándonos porque es que hasta los críos se me morían. Y sí, ayer el agua estaba caliente, así que hoy tiene toda la pinta de estar todavía más porque estamos en 37 y subiendo, que lo peor va a ser en un par de horas T_T ¿Ya estáis bien por ahí?

Halaaaaa, haaaalaaaa, no soy taaan mala - me voy a comprar la camiseta de Stradivarius de Pa'mala yo y ya veréis ya - de poner al rubio malito. Pobrecito, como mucho efectos secundarios de sobrevivir a la comida de su padre, pero ya... jajajaja ¡Qué mal concepto tenéis de mí! Como mucho lo que tiene ahora es cuento para que lo mimen de más una temporada, pero no creo que nadie quiera que vuelva a mandar a nadie a ningún hospital. Está visto que se lían muy gordas allí... cofcofcof

Taichi y Mimi van a seguir diciendo que es un rancio y un cascarrabias incluso aunque lo vean sentado en el suelo jugando con su sobrino a hacerle monerías ❤ ❤ . Es un hecho, porque es la relación que hay entre ellos... No hay más negociaciones para ellos. Ya sabes, matrimoniadas. Que conste que yo lo intento, ya intenté enfadarlo mucho mucho con Taichi en su día cuando fue detrás de él después de la bronca, pero no hubo manera, así que la solución para el mal humor del rubio soy yo jajajaja

Venga, que si llegamos a mañana habrá pasado el infierno, ¡un abrazo, pero de lejos que sino me das calor...!

Epic Crystal Night: ¿Verdad? Si cuando le da la gana sabe ser todo un adulto jajajaja Hay que pillarle de buenas también claro... Eso y que es mejor que no le dé por investigar qué podría pasar si se le hubiera ocurrido protestar a las noticias que tendría que darle la señorita pelirroja porque igual acaba durmiendo en el felpudo... ❤ ¡Abrazos de tortuga!

Nath: je... algo me dice que si se me ocurre hacerles algo de ese estilo me encuentran y vienen a lincharme las personillas de por aquí. Y ahora se han buscado a una sicaria que me tiene relativamente cerca así que más me vale portarme muy bien... A estos dos los tengo bastante mareadillos con un montón de desgracias, no necesitan problemas de visados que sumárseles a la lista TT_TT ¡No soy tan mala! Voy a acabar poniéndomelo de avatar jajaja.

¡Un abrazo!