Los ojos de Taichi permanecían clavados en su amigo allá a dónde iba, especialmente cuando se le acercaba. Desde que Daigo había dejado de ser el centro de atención de los presentes al quedarse dormido, había empezado a fijarse más en él. Aquello había servido para distraerlo del interrogatorio al que estaba dispuesto a someterlos, e incluso del drama que podía montarles por haberle vendido de aquella forma y no haberle contando que ya había vuelto.
Ahora, Yamato estaba hablando con su hermano por teléfono y se iba moviendo de un sitio a otro ante la atenta mirada del chico.
- ¿Tengo que preocuparme? – acabó por decir la pelirroja a su lado, habiendo estado observando la escena en silencio.
- ¿De qué? – giró la cabeza hacia ella.
- No sé, eres tú el que lleva mirando para él diez minutos… Así que repito mi pregunta, ¿tengo que preocuparme?
- No… es solo que… Da igual. No me has contestado a la pregunta de antes.
- Porque no sé la respuesta, ¿qué te parece? ¿Tú crees que nos ha dado tiempo a ponernos con ese tipo de detalles? Lo que te dije de haber estado haciendo la compra porque tenía la nevera vacía era cierto – siguió de nuevo la dirección de las miradas de Taichi sin entender nada.
- Bueno, pues podéis empezar a hablar de los detalles ya, ¿o no me digas que ahora con el nuevo trabajo que te ha salido vais a poneros a esperar?
- No, no vamos a ponernos a esperas…
- Mira como sí que habéis estado hablando de cosas.
- De las cosas importantes.
- ¿Y una fecha de boda no te parece importante?
- No, mira. Pero decirle el problema que se me viene encima de ahora en adelante sí que me parece. La fecha es lo de menos.
- Sí, sí, dímelo cuando os pongáis a buscar. Que por una vez en esta vida hablo desde la experiencia…
- Pero es que se te está olvidando un pequeño detalle – ahora que por fin la mirada a ella no pudo más que encogerse de hombros-. A mí me da exactamente igual el día. Si fijo una fecha, ya pueden ponerse como quieran en el trabajo y para eso soy la jefa…
- Ya, ¿y él?
- Hasta dónde sé todavía no sabe el tiempo que va a tener libre antes de que el traslado se haga efectivo, así que con calma… ¿se puede saber qué estás mirando? Estás empezando a ponerme nerviosa.
- ¿Qué le pasa? – Yamato finalmente se acercó hasta ellos, colocándose al lado de Taichi.
- No tengo ni la más remota idea – negó con la cabeza.
- No me pasa nada – protestó-. Me estaba dando la charla de que no habéis tenido tiempo todavía de poneros a buscar fecha.
- ¿Tú lo que llegara ayer por la noche todavía no lo has asimilado no?
- Me da igual lo ocupados que hayáis estado, pero hacedme caso, luego se os echa el tiempo encima y empiezan a estar todas las fechas cogida – se quedó mirando hacia Yamato de reojo.
- Bueno, pues si está una cogida miramos otra y listo… - Sora puso los ojos en blanco antes de alejarse unos pasos de ellos-. Creo que por el momento nadie se va a morir porque en vez de un día sea otro,
- Dile eso a Mimi…
- No creo que quiera discutir ni media palabra de estos temas con ella – saltó rápidamente Yamato.
- Pues como no te vayas otra vez a un planeta algo más alejado que Marte no sé yo cómo te va a ir.
- Me da igual, lo último que me apetece es que venga con sus histerismos a volverme loco recién llegado de vuelta… Bueno, ya está bien ¿se puede saber qué te pasa?
- ¿Qué me pasa de qué?
- No has dejado de mirarme desde hace un rato. ¿Tengo algo en la cara o qué?
- No.
- Eso le estaba diciendo yo antes, que si ahora voy a tener que preocuparme. Nunca se os ha dado muy bien disimularlo, pero es que lo de hoy es exagerado… - la chica se había alejado precisamente para comprobar las miradas de Taichi.
Protestando cosas que ninguno de los dos llegó a alcanzar se alejó de dónde había estado apoyado, acercándose a comprobar que Daigo siguiera durmiendo tranquilamente ajeno a las serias conversaciones de los adultos. Dándose cuenta de que ahora las miradas de ambas estaban fijas en él, acabó por volver a observarlos, cruzando sus brazos,
- ¿Tú estás más alto? – acabó por soltar de repente.
- ¿Eh? – arqueó ambas dejas a la vez mientras que de fondo se podía empezar a escuchar la risa de Sora.
- Contesta, porque no estás en edad de haber pegado un estirón y no me asacabas tanto antes…
- Deja de decir tonterías…
Cualquiera pensaría que tras varios meses fuera esperaría encontrarse a su amigo recién convertido en padre con una mentalidad algo más acorde a su nueva situación, pero, sin duda alguna, quedaba claro que no. De fondo, las risas de la pelirroja no ayudaban nada.
- ¿Tanto te costaba contestarle? – una vez que Taichi se hubiera ido se acercó de nuevo hacia Yamato, quien se había negado a darle explicaciones.
- No, que se entretenga un par de días, que además no es nada y dura aún menos… - posiblemente cuando llegara a la conclusión de lo que podía haber pasado ya habría vuelto a la normalidad y tendría que volver a plantearse lo que medía o dejaba de medir. Así al menos estaba entretenido unos días y no le daba la lata con otras cosas.
- ¿No ha venido contigo Gabumon? – cambio el tema acercándose hasta él curiosa.
- No… no se atreve.
- ¿No se atreve?
- Creo que teme que alguien lo reciba con picotazos – encogiéndose de hombros no pudo más que dar la mejor explicación que se le ocurrió-. Mañana tengo que ir a ver a mi hermano porque si se entera que su cuñado me ha visto antes de que yo lo llamara va a estar sin hablarme un par de semanas – tiró de ella para que se sentara a su lado tranquilamente.
- Mientras que no le dé por pagarla conmigo por haber sido la primera parada – dejándose arrastrar se acomodó a su lado dejando la cabeza apoyada en él.
- No, con el que la paga suele ser con mi padre porque sabe que es el cómplice de todo siempre.
- Pobre… - sonrió por lo bajo-. Fue a verte, ¿verdad? Me enteré precisamente por las protestas de Takeru por no poder ir él también.
- Sí, se le da bien usar su trabajo para lo que quiere… Tengo mucho que agradecerle, pero debo de reconocer que pocas veces me he alegrado más de verlo.
Ahora podía hablar más abiertamente de todo aquello, no solamente por la confianza que tenía con aquella que lo acompañaba, sino porque ya podía hablar en pasado. No había querido preocupar a nadie antes de irse, ni dejar que se dieran cuenta de que estaba más nervioso de lo que aparentaba. Por suerte había podido camuflarlo todo con la excusa de la pedida, pero… No le había sentado demasiado bien tener que callarse todo aquello. Y, como era de esperar, a su padre no lo engañaba de ninguna de las maneras. Había sido el momento en el que había cambiado totalmente de parecer y había empezado a relajarse poco a poco. Aunque al final todo hubiera salido bien había tenido encima un buen cúmulo de cosas, partiendo de los miedos a que algo pudiera salir y acabando en que todo estaba bajo su control en aquella ocasión y era la primera vez que iba a ser así.
La vuelta había sido totalmente distinta. Posiblemente porque sabía lo que le estaba esperando a la vuelta, malas noticias incluidas. Eso lo hizo darse cuenta de un detalle, bajando ligeramente la cabeza para mirar hacia Sora.
- Negaré haber dicho esto si alguien pregunta, pero creo que Taichi tiene razón.
- ¿En qué? – levantó la vista hacia él.
- En que cuando yo sepa cuándo voy a tener que reincorporarme al trabajo sería bueno buscar una fecha… Y no lo digo porque me importe mucho que sea un día que otro – hizo una pausa, observando la mirada interrogante de ella-, sino porque tú y yo nunca hemos tenido oportunidad de poder irnos juntos a ninguna parte y ya va siendo hora.
Continuó observándolo con la misma expresión, sin entender muy bien de lo que estaba hablando.
- ¿Qué tiene que ver eso con que busquemos una fecha? Lo único ir buscando fecha antes de que yo tenga más jaleo de la cuenta - "y a lo mejor no pudiera estar aquí" pensó, pero no dijo. Aún puso más cara de extrañeza al ver que empezaba a sonreír divertido mirando hacia ella-. ¿Por qué me miras así?
- No te voy a negar que no vendría de más que no estuvieras hasta arriba de trabajo, pero yo principalmente lo decía porque la gente tiene una extraña costumbre de irse de viaje después de la boda – se quedó mirándola viendo como poco a poco empezaba a cambiar su expresión a una más a juego con la suya.
- ¿Ah sí? No tenía ni la más remota idea… Siendo por eso sí que me parece bien ir buscando una fecha…
Ni aunque se lo hubieran dicho en todas las lenguas que pudiera entender hubiera llegado a imaginarse nunca estar teniendo aquella conversación con él. No era alguien que soliera soñar despierta, no al menos hasta el punto de conseguir que sus propios pensamientos se le escaparan de las manos, pero aquello escapaba hasta su propia imaginación.
- ¿No querrás ir a ninguna parte donde haya más sol de la cuenta, no?
- ¿Por qué? Si mal lo recuerdo a ti te gusta quedarte tirada al sol horas…
- Ya… y tú huyes porque acabas quemándote hasta niveles insospechados – sonrió de medio lado sin poder evitarlo-. Vamos a hacer un trato… Yo me encargo del destino sin que tú preguntes ni media palabra y te dejo escoger la fecha que quieras, y si tengo problemas con el trabajo… que se aguanten. Ya es hora que ponga primero por delante lo que me importa.
- No me podría parecer mejor – y aunque lo decía completamente en serio, adelantó la mano que tenía libre para sellar el acuerdo.
- Empiezan a gustarme nuestros tratos – le dijo riéndose antes de seguirle el juego.
- Te digo que está más alto… - protestó Taichi caminando detrás de Koemi por casa hacia la habitación.
- Taichi… ¿no te parece que ya no estáis en edad de crecer? Será que te lo ha parecido…
- Que no, de verdad que no… Que está más alto, que no me sacaba tanto…
- ¿No serás tú? Últimamente te pasas todo el día en mala postura y eso acaba afectando a la altura.
- ¿Qué quieres decir?
- Nada… nada… - dijo mientras que sentaba en la cama, apartando las sábanas, cansada de todo el día.
- ¿Cómo que nada?
- Nada… métete en la cama que quiero apagar la luz…
No siguió con la conversación, al menos no de palabra, haciéndole caso. Estaba seguro que de lo había visto más alto, especialmente cuando se había colocado a su lado. Pero, claro… no podía ser, ¿no? ¿Cómo iba a ser que de repente le pareciera que había crecido? Era totalmente absurdo. No le hacía falta. Ni la más mínima.
Apagó la luz, acomodándose al lado de su mujer.
- Oye… ¿Cómo que me paso el día con mala postura? – dijo al cabo de un rato.
- ¿Quieres hacer el favor de dormirte?
AnnaBolena04: Seguimos con Taichi haciendo de Taichi jajajajaja Acabó la anterior parte comportándose como alguien normal que se había olvidado de cambiarse el pantalón del pijama únicamente porque su mujer se puso de parto en mitad de la noche... Le duraba mucho la madurez instantánea esa que tenía ahí jajajajaja Así que ahora te lo imaginas persiguiendo a Koemi por casa desde que volvió dándole la lata ❤
Los puñales en todas las direcciones ya sabes que son una de las constantes de todas las historias que subo, los hay unidireccionales, pero también los hay que dan y reciben y Taichi es el rey de esas cosas, aunque él también las lleva por bocazas. Ya le tocaba ver en directo el nivel de urgencia que hay en tortuguitas rubias... y para que se dé cuenta él... ¡Uy para que se dé cuenta él...!
A Gabumon le quedan muy poquitos capítulos de salvación... Tiene cuenta atrás ya... Puede ir pensándose un nuevo escondite... Y ahora voy a ver si soy capaz de seguir con lo que me quedé escribiendo anoche antes de que me traicionara de esa forma tan cruel el cerebro - culpa tuya - y me muriera yo sola del ASNDLASAFOA
¡Un abrazo de tortuguita! ❤❤
Nika: Sí, exacto. Esa es la pregunta que sigue a todo esto jajajaja Ayer etuvieron mandándome gifs de jLo de ese videoclip por asuntos que poco tienen que ver con esto y yo casi me muero sin poder dar explicaciones algunas. Takeru, si no me equivoco, llega en el siguiente... Y Mimi... Mimi está al caer con la peor de las venganzas que podría tener contra el rubio yo ya voy avisando... jajajajaja Solo diré que por donde voy yo sigue renengando de querer cruzársela tan siquiera ❤❤
Pobrecillos, si es que los tengo sometidos a presión mediática por parte de sus amigos más bocazas... Pero parece que ya van a poner fecha... ¿cuándo será? ¿Al día siguiente y así tienen la excusa perfecta para no avisar a nadie? ¿Dentro de un año para que los vuelvan locos en paz? Uy uy uy uy uy
Ale, me voy a escribir que la ola de calor por fin ha pasado y hoy se puede respirar en esta ciudad... ¡un abrazo tortugoso ❤!
Epic Crystal Night: creo que traman matar a alguien de adorabilidad cuando hacen cosas como esa, con un poco de suerte igual Taichi se quedaba calladito... Debió de ser lo que pensaban, pero no, claro que no podía, era superior a él... Ahora se ha vuelto para casa a darle la lata a Koemi con una de sus nuevas paranoias jajajaa A ver cuánto le dura ❤❤❤
¡Un abrazo con tortuguitas! Los cubitos por el momento ya no hacen falta, ¡hemos sobrevivido! Hasta que venga la siguiente, ya veréis jajaja
