Le había dicho a todo el mundo que al final había querido ir a ver a su hermano para evitar que le montara una buena pataleta que sumar a la lista de las que tenía últimamente… Pero era perfectamente consciente de que con esa excusa no iba a ir a ninguna parte y que en el fondo tenía ganas de verlo. Podría reconocer que había echado de menos a su hermano pequeño delante de muy pocos, porque llevaba una temporada muy pesadito y no se merecía escuchar esas cosas.

De manera que allí estaba, esperando a que fuera a abrirle la puerta tras haber ido hasta allí solo ya que su compañía favorita de los últimos tiempos tenía trabajo que hacer. No tardó en escuchar pasos acercarse y en ver la puerta abrirse. Si vio o no a su hermano tras ella no podría decirlo, porque de repente un borrón pasó por delante de sus ojos abrazándolo. Por cosas así, tenía que reconocer que se sentía culpable por no haber pasado primero por allí a verlo.

Rápidamente le devolvió el gesto, pudiendo ver al abrir los ojos de nuevo, cómo no tardaba en aparecer detrás de él otra figura que no contaba con ver allí, no en aquel momento, con su nieto en brazos. Saludó aún sin que Takeru lo hubiera soltado a Natsuko con un gesto de la cabeza.

- Podrías haberme dicho cuándo llegabas de verdad a la ciudad, habría ido a buscaros al aeropuerto – protestó cuando se separó de su hermano mayor.

- Solo llegué, me pasé un poco por casa a descansar y a dejar las cosas… No hice nada más, Takeru – se acercó hasta su madre mientras que hablaba para saludarla besando su mejilla.

- Ya, pero podía haber ido a buscaros a al aeropuerto – repitió entrando y cerrando la puerta tras él.

- Vale, podrías haber venido a buscarnos al aeropuerto, como buen escritor sin nada mejor qué hacer – acabó por decirle-, pero lamento decirte que tenía algo de prisa por poder ver a otra persona en concreto.

Bajó la vista hacia su sobrino cuando escuchó cómo hacía un ruido para llamar su atención, dándose cuenta de lo mucho que había crecido en aquel tiempo que había estado fuera. No ocultó la cara de sorpresa… Claro, Dai tenía ya más o menos un año y medio… Cualquier diría que para algunas el tiempo pareciera pasar demasiado deprisa.

- ¿Y tú? ¿Te acuerdas de mí? – le dijo al pequeño alargando los brazos para que su madre dejara que lo cogiera.

- Claro que se acuerda del traidor de su tío… - protestó Takeru observando la escena.

- No creo que Dai sea capaz de olvidarse de que tiene un tío que ha tenido la desvergüenza de no contarle a su padre que se iba a casar el primero de todos… Debe de llevar cinco meses contándole eso cuento al niño para que se duerma por las noches – explicó Natsuko antes de dejar que el pequeño cambiara de cuello.

- No sé por qué, pero me lo creo… - miró de reojo hacia su hermano menor y luego volvió a mirar al pequeño-. Pero seguro que no te ha dicho que se lo merecía por gritar cosas por el teléfono cuando no tiene que hacerlo.

- Eres un rencoroso – protestó de nuevo caminando por el pasillo en dirección hacia el salón.

- ¿Qué tal todo, hijo?

- Bien – empezó a andar él también, con su atención puesta aún en su sobrino-. He tenido unos días para descansar y para empezar a adaptarme de nuevo a todo, pero bueno, poco a poco. Por el momento ya puedo comer normalmente sin acabar muriéndome por los rincones al haber perdido la costumbre.

- ¿A qué? ¿A la comida real o a la de papá?

- A las dos cosas – dijo con fingida resignación-. Y por todo lo demás… bien, la expedición perfectamente. No tuvimos ningún tipo de problema con nada, parece ser que todos hemos aprendido demasiado bien de los errores de la vez anterior y esta vez todo funcionó cómo debía de hacerlo. Así que nos hemos pasado cinco meses mirando los unos para los otros, muy entretenido…

Que se lo dijeran a su espalda, que llevaba recibiendo puñales en ella desde que se les había pasado el susto del despegue. Negaría aquello, pero quizás por eso mismo aquella vez el viaje se le había hecho más llevadero. Las anteriores veces prácticamente había mantenido la distancia con todo el mundo y no había abierto la boca más allá de lo necesario, era la actitud con la que había pasado gran parte del tiempo. No había ni punto de comparación con aquella vez, y aunque todavía le durasen las ganas de abandonarlos en el espacio exterior, debía de reconocer que iba a echar de menos el equipo que le había tocado.

- ¿Y a la vuelta? ¿Todo bien?

- A la vuelta todo de maravilla, mamá – sonrió ligeramente devolviendo su atención a la mujer.

- Me alegro…

- Parece que os pusisteis de acuerdo para volver los dos, porque cuando me avisó para decirme que tenía un viaje a la otra punta del mundo no sabía muy bien si iba a volver esta semana o no – Takeru empezó a hablar acercándose de nuevo hacia su hermano para coger a Dai-. Déjamelo, ya verás – le dijo ante la cara de extrañeza del otro.

- No fue coincidencia, tenía cosas que hacer todavía en Tanegashima, pero aproveché para descansar unos días allí y para obligar a papá a cogerse unos días de vacaciones por fin hasta que ella fuera a volver.

Dejó que su hermano cogiera a su sobrino, siguiéndolos con la mirada mientas que se alejaba hasta el otro extremo del salón ante la atenta mirada de los otros dos adultos. Cuando llegó a su destino se agachó, dejando al pequeño de pie en el suelo. Mirando hacia su hermano, le hizo un gesto para que se agachara y se pusiera al alcance del pequeño.

- Llámalo verás…

Ahorrándose el comentario de que ni que el niño fuera un perro hizo lo que le decía, pero sin necesidad de tener que llamar la atención de Dai, viendo cómo rápidamente al darse cuenta de que se estaba libre de su padre empezaba a dar pequeños pasitos hacia su tío.

- ¿Ya camina? – levantó la vista hacia los otros dos.

- Tiene año y medio… Tú con menos ya estabas corriendo por casa volviéndonos locos a tu padre y a mí – la mujer no pudo evitar reírse-. Aunque a Takeru le costó algo más, la verdad.

- Sí y mira quién de los dos ha acabado siendo el hiperactivo – el mayor de los dos rubios volvió a fijarse en el pequeño, alargando las manos para que cuando llegara hasta dónde él pudiera cogerse si quería.

- Tú es que eres un aburrido hasta para esto... ¿No tienes ninguna novedad que contarnos? Porque llevas ya dos días en Tokio, digo yo que algo habrás hecho aparte de cosas no apropiadas para hablar de ellas delante de mi hijo, gracias… ¡Mamá! – protestó antes de ponerse en pie al haber sido él quién de repente recibió una colleja por parte de Natsuko.

- De mamá nada, deja a tu hermano en paz que ya tienes una edad para estar picoteándolo con tonterías igual que si tuvieras quince años.

- Si es él quién sigue igualito ahora que cuando tenía dieciocho, no es mi culpa que…- dándose cuenta de la mirada que le estaba lanzando la mujer puso los ojos en blanco-. Vale, no digo nada más – cruzó los brazos.

Mientras tanto el niño había conseguido llegar hasta dónde Yamato estaba. Parecía que sí que recordaba a su tío ya que no había tardado en ir hasta él decidiendo quedarse allí y no volver hasta dónde estaba su padre, consiguiendo así que el chico se sentara en el suelo para quedar a su alcance.

- En realidad, sí que tengo alguna que otra novedad – dijo finalmente desde su nueva posición-. No me voy a quedar en casa con Hiroaki…

- Cuéntame algo que no esperara escuchar – volvió a hablar su hermano menor-. Lo raro hubiera sido que te quedaras con él. Así que venga, cuéntame algo interesante de verdad… ¿qué narices estaba haciendo Sora tan lejos esta vez?

- Trabajo… Ya te lo contará ella pero le ha salido un proyecto muy bueno con una línea comercial de allí – no iba a entrar en detalles porque no iba a mentir tampoco con aquello, no entendía gran cosas de aquel mundillo, de manera que se había quedado con los detalles que había considerado importantes de todo aquello-, probablemente le vaya a suponer tener que pasar más tiempo allí que aquí…

- ¿Más tiempo allí? – la atención de la mujer finalmente pareció encontrar algo importante en lo que hablaban sus dos hijos.

- Sí… más tiempo, por lo que sabe posiblemente le vendría mejor trasladarse una temporada si no quiere pasarse volando entre un país y otro un par de veces a la semana. Pero no pasa nada, nos arreglaremos…

- ¿Justo ahora que vuelves tú? – Takeru lo miraba con sorpresa todavía.

- He dicho que nos arreglaremos, no tengo gana de volver a ponerme a pensar en eso si no te importa. La cuestión es que es bastante importante, así que no queda más remedio que aguantarse. Así que no quiero ni media protesta ni medio comentario cuando la veas más allá de darle la enhorabuena, avisado estás. No resoples – dijo al verlo hacerlo-. A lo que iba… Hemos estado hablando y hemos decidido que vamos a aprovechar ahora que tengo tiempo yo para descansar antes del traslado definitivo poner fecha a la boda. Y espero que sea más pronto que tarde…

Aquellas palabras sí que llamaron la atención de los otros dos, los cuales se quedaron mirando hacia él de nuevo. Ya había tenido con su padre la conversación sobre el inoportuno proyecto de Sora, no tenía ganas de repetirla con nadie más, no se iba a arreglar por más que lo dijera. Y, tampoco era algo definitivo, sería una temporada aunque no supieran cuánto pudiera durar, ¿no? Prefería no pensar en ello.

- No hemos hablado de fechas, así que no empieces a montar escándalo ya, hermanito – levantando la vista hacia él unos segundos volvió a prestarle atención al niño-. A ver cuándo empiezas a hablar bien para ser tú el que vuelva loco a tu padre y que me deje en paz un rato a mí…

- Creo que me voy a quedar con que dentro de poco puede que tengamos fecha – acabó por decir Natsuko, lanzándole una mirada al menor de sus hijos para no dijera nada más-. Me alegro de oír eso, ya iba tocando… Además, seguro que con todo el tiempo que ya ha tenido ella tiene algo en mente que os hará ahorrar tiempo, ¿no?

- No, ha preferido esperar a que yo volviera – sonrió ligeramente al decir aquello-. Pero igualmente, tenemos tiempo de sobra. Cuando sepa algo seguro ya os avisaré…

Lo que les sobraba era tiempo. Habría dejado todos los preparativos de mano de ella a ciegas. Se fiaba de ella de sobra, aparte de que no fuera algo de lo que entendiera demasiado, pero el principal motivo por el que cuando se había ido le había dicho aquello había sido porque le daba exactamente igual cuándo, dónde y cómo. Solo quería que fuera con ella y lo antes posible.

- Aún me tiene que llegar la fecha de reincoporación al trabajo pero en cuanto me llegue más o menos os diremos el mes – terminó de decir.

- Si a ti te vale con eso, yo encantada, hijo – sonrió Natsuko-. Así que ahora te has a vivir con ella, ¿no? ¿Y cómo vais a hacer?

- No lo sé, acabo de llegar… Y me lo dijo ayer, así que todavía no hemos hablado de nada más. De hecho cuando volví de recoger mi maleta de casa teníamos visita y no pudimos hablar casi de nada.

- ¿Ya conoces a la nueva adición a la familia Yagami? – preguntó Takeru sentándose tranquilamente habiendo dejado el anterior tema por cerrado.

- Sí, tiene pinta de ser algo más tratable que su padre – cogió al pequeño, sentándolo sobre una de sus piernas ahora-. Pero tú no te preocupes que tú sigues siendo mi favorito, que vienes de la parte Yagami buena no de la que viene con las neuronas defectuosas…

Como si hubiera entendido sus palabras, Dai comenzó a reírse, seguramente de las caras que todos estaban poniendo con aquella conversación.


AnnaBolena04: Espera un segundo que me vuelvo a poner los tapones en los oídos para prevenir... Ya, ya están puestos.

Es parte del encanto de Taichi, que lo mismo se te comporta como un serio y digno adulto y a los cinco minutos le entra la neura de nene pequeño y se va para casa montando la paranoia con que a él le parece que Yamato está más alto. A saber qué le habrá dicho a Koemi para que haya acabado metiéndose con él.

"Siii, las bodas son para que la novia disfrute" "Siii el rubio ese es un rancio" JA! ❤❤Ahora, ahora sí que me voy a poner a escribir cosas delicadas, así que trae el cojín para aquí o me moriré yo sola en el intento de semejante cosa que quiero hacer.

¡Un abrazo de tortuguita (rubia)!❤❤

Guest Vecina:exacto, a Taichi le da igual que esté más flacucho que no, a él lo que le preocupa es que se le ha puesto al lado y lo ha visto más alto, y ya bastante tiene con que desde que se ha cortado el pelo se nota mucho más quién es más alto de los dos xDDD ¡Menudo drama! Lo mejor es lo que dice Yamato, cuando consiga volver a cruzarse con él va a haber vuelto a la normalidad y vuelta a la paranoia. Todo por no ocurrírsele consultar si los astronautas crecen o no XD

Está tan implicado en esa boda como los novios, ¡es la tercera parte del matrimonio! Tiene que ser él quien saque esos temas, aunque a los cinco minutos suelte alguna tontería. Y sí, exacto, a Sora con tal de tenerlo en el mismo planeta que ella está más que contenta. Eso y que está empezando a asimilar las cosas poquito a poquito y no le la cabeza para estresarse por el trabajo y fantasear con casarse (yo creo que aún no se lo termina de creer xD).

Qué maja la página... Además, ni siquiera me llegó el aviso, así que no es que yo haya hecho el inútil y haya borrado algo, cosa que ya me ha pasado. Debe de ser su nueva forma de reírse de mí... TT_TT

¡Un abrazo tartugaroso! ❤❤

Ace Cornell: Eeeeh no te me cambies de nick que me quedo muy confusa luego XD Y cuando me saque la maldición de la boda tendré la de la nena pa' cuando, no te engañes jajaja Cuando termine la historia pondré a jLo en los agradecimientos. Es un hecho jajajajaja Estás castigado sin besos ni abrazos, tú ya sabes por qué. Y no, no es porque me hayas recordado la existencia de canciones otra vez. Al rincón a pensar en lo que has hecho.