- ¿Se puede saber qué pasa? Porque que yo sepa tendría que haber cogido un vuelo hace tres horas hacia Estados Unidos y estoy aquí porque Mimi me llamó bajo un ataque de histeria…

Haru llegó con paso rápido por la calle al punto en dónde le habían dicho que tenían que quedar. Hacía apenas un par de días que había recibido la llamada histérica de Mimi sin más explicaciones de que era una urgencia muy seria y que necesitaban que estuviera allí sin excusas.

- ¿Me lo preguntas a mí? Porque yo sí que no entiendo qué es lo que estoy haciendo aquí y créeme, no sé si lo quiero saber… - apoyado en la pared, Yamato aprovechando que aquellos días se había quedado había hecho el esfuerzo de hacerle caso a Mimi y dejar de ignorarla tan descaradamente. Con lo que no contaba era con aquello tampoco-. ¿Tú no se supone que te ibas con Sora?

- Sí, y "ayer algo me sentó mal en la cena y llevo sin levantarme de la cama desde entonces" – sonrió exageradamente para que viera que ironizaba-. ¿No tienes ni idea de lo que pasa?

- No… Y esto cada vez suena más a encerrona…

- Eso ya lo habían supuesto en cuanto la frase de "y no se te ocurra decirle ninguna palabra a Sora" había acompañado el resto de sus amenazas, pero de ahí a poder adivinar de qué iba todo aquello todavía estaban demasiado lejos.

- ¿Qué estás haciendo tú aquí? – Haru no pudo disimular su cara de sorpresa al ver aparecer en la misma calle de ellos con la confusión pintada en la cara a Andrew. Aquello sí que no lo había visto venir-. ¿Cómo…?

- No sé ni cómo tiene mi teléfono… de verdad que no lo sé – se acercó a ella para saludarla-. ¿No te ibas?

- No… bajo amenaza de quitarme el pasaporte…

Con cara de entender todavía menos nada, el rubio acabó por despegarse de la pared. Allí estaba pasando algo muy raro y sabiendo quién había sido la responsable de todo aquello empezaba a preocuparle. Hubiera esperado ver aparecer de repente a su hermano, a Taichi incluso o a alguien del grupo, pero la presencia de ellos dos lo había dejado completamente fuera de contexto.

Estaba a punto de acercarse a saludar cuando algo se posó en su hombro, terminando de asustarlo ya sin poder evitarlo. Girando la cabeza rápidamente hacia allí puso ver un ala de color rosa pasándole muy cerca de la cara.

- ¡Hola! ¿Vienes solo? – Biyomon saludó desde allí a los otros dos, centrando rápidamente su atención en aquel que había utilizado como punto de aterrizaje.

- … ¿Si? – miró hacia los lados de nuevo, dándose cuenta de que seguía no siendo el único que no se enteraba de nada-. ¿De dónde has salido tú?

- ¿Yo? Todo esto ha sido idea mía – anunció orgullosa.

La pareja se miró primero entre ellos antes de mirar de nuevo hacia los otros dos, viendo, por detrás de Yamato acercarse finalmente a la culpable de todo aquello acompañada de alguien que seguramente tendría la explicación de qué narices estaba pasando allí.

Toshiko caminaba al lado de Mimi observando a medida que se iban acercando las caras de no entender nada de todos los presentes con una sonrisa divertida en la cara.

- Te dije que iban a venir todos… - anuncio orgullosa la castaña antes de saludar con la mano-. Hasta el cobarde de turno que tiene la poca vergüenza de volver tras meses sin dar señale y no avisarme ni venir a saludar – dijo cuando por fin alcanzaron a los presentes.

- Claro que iban a venir, con el numerito que les has montado a todos ni siquiera yo me atrevería a negar mi asistencia… - la mayor de todos los presentes saludó con un gesto de la cabeza.

Quizás fuera la confusión del momento, pero escuchar la voz de Toshiko de repente hizo que Yamayo se tensara. No había vuelto a verla desde hacía meses cuando había aprovechado para hablar con ella. Ahora que volvía a cruzarse con ella las cosas eran muy diferentes y, a pesar de que Biyomon siguiera subida en su hombro sin intención de mover de allí, la saludó de manera más formal de lo que lo habría hecho en otras ocasiones.

- Es bueno volver a verte – saludó la mujer, finalmente a su futuro yerno-. No tuve la oportunidad de darte a ti la enhorabuena cuando te fuiste. De hecho, ni siquiera se me ocurrió que fueras a hacerlo tan pronto… Me sorprendió llegar a casa y encontrarme la noticia.

- Tampoco tenía mucho más tiempo, no iba a esperar hasta volver para hacerlo – asintiendo a las palabras de la mujer todavía nervioso por su simplemente presencia allí, con la cual no hubiera contado.

- Y puedo hablar también por parte de mi marido, por supuesto. Ambos estamos encantados con la noticia… Así que quita esa cara de susto de una vez, que ya eres casi de la familia…

- Sí claro, como si no hubiéramos sabido todos desde hace años que esto iba a acabar así con la cara de idiota con la que lleva quedándose años mirando para ella hasta cuando le daba largas delante de sus narices – sin poder aguantarse más, Mimi volvió a hablar-. Y que sepas que te la tengo guardada… Muy guardada…

No se molestó en empezar a discutir con ella tan siquiera, prefería ignorarla total y absolutamente antes de volver a mirar hacia Toshiko.

- Muchas gracias – le dijo, reaccionando algo más ya, volviendo a un aspecto más relajado para intentar bajar a Biyomon de donde esta solo para cogerla él, posiblemente a modo de escudo ante una de las neuras de la castaña.

- ¿Qué estamos haciendo aquí si puede saberse Mimi? – preguntó Haru por fin.

- ¿Yo? A mí no me mires, yo solo cumplo órdenes de ellas – señaló a las otras dos mujeres-. Aunque da gusto ver cómo hasta los que casi no me conocen cumplen bien con las órdenes.

- Vengo con la lección aprendida – Andrew, dándose por aludido automáticamente, miró hacia ella-. Además, sonaba como algo importante…

- Lo es – interviniendo por fin la madre de Sora, llamó la atención de ambos-. Vamos hasta la tienda, está aquí al lado y os lo explico mejor allí. Y tranquilo, Yamato, no es ninguna encerrona para librarnos de ti porque no te consideremos apropiado… - sin poder evitarlo tuvo que hacer el comentario al seguir viendo la cara de tensión de él.

- Habla por ti… - Mimi fue tras ella.

En cualquier otra circunstancia el rubio hubiera contestado a la chica sin dudar, pero el comentario que acababa de recibir por parte de la otra mujer había hecho que guardara silencio automáticamente. Aquello no se hacía, no a traición.

- Puedes decirle al traidor que no va a poder esconderse siempre… - la voz de Biyomon lo sacó de su estado, haciendo que se diera cuenta de que se había quedado atrás ya que el resto del grupo había echado a andar y el resto no.

- Está en casa con mi padre, seguro que te deja colarte por la ventana para que vayas a hacerle una visita – acabó por contestar, intentando relajarse antes de emprender el camino.

- ¿Tú tienes idea de qué va todo esto? – finalmente la voz de Andrew lo hizo mirar hacia otro lado.

- ¿Yo? ¿Tengo cara yo de saber algo? – no sabía ni de lo que tenía cara en esos momentos.

- Por cierto, yo tampoco he tenido oportunidad de darte la enhorabuena… por todo en general supongo. Vi las noticias y algo llegó gritándome Haru en Los Ángeles pero no tengo muy claro de si tan siquiera estaba usando el mismo idioma que yo…

- Gracias – respondió, consiguiendo relajarse mínimamente ante el último comentario de él.


Sora se había ido preocupada de Tokio con la llamada que había recibido de Haru aquella mañana. Lo que menos le importaba era tener que acudir a las reuniones sola, normalmente le pedía a la chica que la acompañara para tener algo de apoyo y ya de paso, no viajar sola… Pero no le hacía gracia saber que estaba enferma.

La llamaría más tarde para saber cómo estaba… Esperaba que al menos no estuviera sola en casa porque le hubiera pillado a Andrew algún viaje por aquellas fechas. Pasara el tiempo que pasara, no podía seguir preocupándose demasiado por todos sus amigos.

Hacía apenas unos días que había vuelto de San Francisco… Apenas había tenido tiempo de poder asimilar lo que estaba pasando a su alrededor y de empezar de organizar las cosas de Yamato en casa cuando una urgencia había hecho que tuviera que hacer la maleta y cruzarse medio mundo.

Estaba avisada, sabía que aquello iba a ser así. Lo sabía con tanta claridad como sabía que si se trasladara a aquella ciudad no tendría que pasar por el suplicio de aquel vuelo eterno que acababa con su paciencia… Pero iba a aguantar. Iba a aguantar todo lo que pudiera porque no pensara renunciar a sus planes… Ni hablar. Haría todo lo que estuviera en su mando para sobrellevar aquello lo mejor que pudiera…

Aquella vez ni siquiera sabía los días que se iba a tener que quedar allí… Resopló mientras que estaba todavía esperando a que su transporte llegara a recogerla al aeropuerto. Le esperaban unos días de trabajo estresante y aburridas vueltas al hotel. Ni siquiera había intentado convencer al chico para que viajara con ella, sabía que tenía demasiado pendiente y que le darían altas horas de la noche trabajando. No iba a hacerlo cruzar medio mundo para tenerlo paseándose solo…

Si no era más que un montón de problemas lo que tenía encima… Para colmo había tenido que dejar a Biyomon sola otra vez en casa de su madre. Tampoco era justo para ella tenerla para atrás y para adelante todo el día… Sabía que aquello no molestaba a ninguna de las dos, pero, sin duda ella preferiría que estuviera en casa. Ni siquiera había tenido tiempo de hablar con ella y contarle las novedades… El viaje había salido de forma tan repentina que casi no había tenido tiempo ni de comprar los billetes.

Cuando por fin acudieron a buscarla su hilo de pensamientos estaba hecho una verdadera maraña con todas las cosas que habían salido mal en cuestión de un par de días… Pero no le quedaba más remedio que aguantarse. Era la elección que ella había hecho… ¿Cómo esperaba alguien que pudiera, tan siquiera, intentar empezar con el que debería el diseño más importante de toda su carrera...? No, de toda su vida...


AnnaBolena04: ¡ay qué susto la suegra! Jajajajaja pobre Toshiko con lo adorable que es ella... Mimi se la acaba de jugar muy cruelmente al pobrecito Yamato... Y no acaba más que aparecer con ella a su lado de la forma más inocente del mundo. ¿Qué estará tramando la siempre encantadora presentadora de un programa de cocina? ¿Voy comprándome unos tapones de esos más potentes? Yo diría que sí...

Hoy es uno de esos días que me vengo corriendo del trabajo para actualizaros porque me tengo que ir en otro ratito corriendo otra vez. La cosa es que el mundo no quiere dejarme tocar el word para que no ande a cabezazos como anoche.. Está claro. Pero venga, aquí está la ración del día y ya veremos de noche si os subo algo o no, todo dependerá de si ando tirando cosas por la ventana por un motivo u otro XD

¡un besazo y muchas muchas tortuguitas rubias para ti!

Ace Cornell: noooooop, vas a estar castigado una temporada y está bien que reconozcas que te lo mereces. Es un buen primer paso, yo cuando acabo castigada en el rincón pensando en lo que he hecho lo asumo con mucho orgullo, aunque las amenazas que me caigan sean sobre que van a azuzarme a mi propia tortuga en mi contra para que me muerda un ratillo...

Daigo es la cosa más mona del mundo seguido de su primo Dai. Que ahora que me fijo, un poquito parecidos los nombres y tal... jajajaja Esto para por ponerle nombre a uno por el significado y al otro por hacer honores.

Y para ti, ¡un saludo! Nada de abrazos, ni besos, ni tortugas.

Natesgo: lo primero de todo... OMG... Si aquí estábamos los del Norte muriéndonos yo no quiero saber cómo habéis estado los del Sur... Vale que nosotros somos más llorones porque no estamos acostumbrados a pasar de los ventipocos, pero ha sido muy gorda en toda la península. Así que me digas que gracias por amenizarte la ola de calor (y que seas profe como yo - modo cotilla de perfil on - ❤❤) me hace mucha ilu jajaja ¡Mil gracias por pasarte a dejar una review! Y por el ataque de risa que me entró al ver pasarse por aquí a alguien "nuevo" diciendo ya algo sobre las tortugas ❤❤❤

Me alegro mucho de que te hayan gustado las historias y espero que nos leamos por aquí de nuevo. ¡Un abrazo!