La bola de papel chocó contra la pared cayendo junto con las otras dos o tres que ya estaban esparcidas por la habitación. Desde la cama en la que estaba sentada con su cuaderno de dibujo encima de las rodillas solo se pudo escuchar el bufido que salió de los labios de Sora. Al ver que no le iba a quedar más remedio que pasarse aquellos días por una ciudad que tampoco conocía demasiado se había dicho a sí misma que era la oportunidad perfecta para poder intentar de nuevo empezar con algún diseño que pudiera serle de utilidad para la boda que de repente tenía a la vuelta de la esquina.

No se podía quejar, había tenido cinco meses para organizar todo lo que hubiera querido, empezando por aquel maldito vestido que empezaba a ponerla muy seriamente de mal humor. No iba a empezar a entrar en pánico, o a volverse loca. No, en el fondo le daba igual cualquiera de todos los detalles, estaba segura de que su madre o cualquier de sus amigos sería capaz de estresarse más que ella. Pero… el problema con el vestido ya era algo más personal. Era algo que debería de estar perfectamente capacitada para hacer y todo lo que salía de la punta de su lápiz no eran más que cosas o demasiado aburridas, o demasiado poco ella, o demasiado… Una larga lista de demasiados que acababa haciéndola desesperarse, ponerse de mal humor, arrancar la hoja y lanzarla a la otra punta de la habitación.

Quizás debería de dar su brazo a torcer y empezar a mirar otras opciones. Si ella no era capaz de hacer el diseño de su propio vestido no iba a quedarse esperando eternamente a que apareciera la inspiración. Tendría que resignarse y dejar que Mimi la arrastrara por todas y cada una de las tiendas que le diera en gana. No debería de tomárselo como un castigo, debería de ser algo que le hiciera ilusión…

Resopló de nuevo antes de ponerse de pie y acercarse a recoger todos los papeles que había sembrado por el suelo. No podía seguir en ese mismo plan, no ahora que había fecha… Y, además, como siguiera en ese plan iba a arruinarse a costa de comprar papeles. Con lo fácil que era hacer los bocetos para el nuevo proyecto… Tiró todo a la papelera de la habitación antes de coger el ordenador para revisar sus correos. Aún era temprano para irse a la cama y no tenía sueño. Volviendo a sentarse en la cama, levantó la tapa y distraída empezó a pasar de largo todo aquello que no le interesaba.

Sin duda alguna, aquel no era su día para hacer nada productivo. O al menos eso pensaba hasta que una día acabó por cruzar su mente. Quizás sí que podía buscar algo en lo que entretenerse. Ella tenía una parte de un acuerdo que cumplir y, sin duda, le parecía mucho más entretenido aquello que cualquier de sus otras opciones.

Sonrió ligeramente sin poder evitarlo mientras que empezó a buscar. Parecía que se le iba a dar mejor buscarse un buen destino de luna de miel frente a hacer su propio trabajo. Seguro que nadie la culpaba. En realidad, no era complicado, llevaba tiempo con la idea rondando en su cabeza. Ahora simplemente tenía que buscar los detalles.


- ¿Por qué te acaba de llegar una foto de protector solar? – la voz de Takeru lo hizo distraerse.

- Pues… no estoy del todo seguro – pero una ligera idea sí que podía hacerse recordando la conversación que había tenido con Sora días antes.

- … algo me dice que prefiero no preguntar – volvió a centrar su atención en la calle por la que caminaban.

- Se te empieza a pegar de tu querido cuñado del alma, no tengo más que decirte – tras responder a la imagen que acababa de llegarle volvió a guardar el teléfono en su bolsillo-. Quedamos en que yo escogería la fecha y ella a dónde nos iríamos luego.

- ¿Y te manda una foto de protector solar?

Se encogió de hombros. Prefería no explicarle a su hermano los detalles, porque aunque era obvio prefería dejarlo caer por sí mismo que explicarle que se estaba riendo de él desde la otra punta del mundo debido a su gran habilidad de quemarse al mínimo rayo de sol. Desgraciadamente, tenía demasiadas pruebas de ello tras el tiempo que habían pasado fuera de la ciudad.

- ¿Dónde os vaís?

- No tengo ni la más remota idea y algo me dice que no me lo va a querer decir ni cuando vuelva…

- No, no tiene pinta – se rió-. Pero está bien saber ya tiene todo eso controlado ella, porque entre lo rancio que eres tú y que ya ves que suele ser el típico regalo de los últimos tiempos, así ya estamos sobre aviso…

- Ya empezamos, ¿qué pasa? ¿No me crees capaz de buscarme un buen sitio donde ir?

- ¿Tú? ¿Sabes lo que significa tan siquiera la palabra vacaciones?

- ¿Qué estoy haciendo ahora?

- ¿Ahora? El vago porque te han dejado solo y has tenido que recurrir a tu hermano pequeño para que te saque de casa.

- Porque estás haciendo el vago tanto como yo y alguien tenía que sacar al niño a dar una vuelta – señaló hacia el pequeño en su silla que iba entretenido con la nieve que caía en forma de pequeños copos intermitentes-. Y además, contando que llevo diez años sin vivir aquí creo que esto se puede considerar estar de vacaciones.

- Lo que es triste es que lleves todo este tiempo viviendo en una isla con mucho más sol que en la capital y sigas igual de blanco que todos los días. Eso delata lo rancio y aburrido que eres que ni siquiera te dignas a que te dé el sol viviendo allí.

- Lo de que me fuera en septiembre fuera del planeta y que por lo tanto no me haya vuelto a dar la luz del sol directamente hasta un par de semanas atrás todavía lo tienes un poco a medio entender, ¿verdad?

- Ya, claro, como si cuando te fuiste hubieras estado menos pálido que ahora.

- Pues sí que había estado en la playa esos meses anteriores, listo – protestó cruzándose de brazos.

Lo que no le iba a decir que ese era precisamente el motivo por el que Sora estaba riéndose de él. Había podido ver de primera mano lo que pasaba cuando lo intentaba y se seguía riendo de él, claro estaba. Al menos siempre había podido aprovechar la jugada para darle pena luego y conseguir…

- Hermano, tienes que empezar a controlar un poco las caras que se te quedan cuando está pasando… no quiero saber lo que está pasando por tu cabeza – riéndose de él se acercó hasta Dai para colocarle mejor la chaqueta.

- No pongo ninguna cara… - protestó el mayor de los dos.

- Claro que no… A no ser que de repente te guste mucho quemarte con el sol, me refirmo, no quiero saber lo que estaba pasando por tu cabeza. Además, si mal no recuerdo no pudo hacernos mejor tiempo cuando fui de visita y estabas igual de blanco que ahora.

- Bah… - terminó por cruzar los brazos-. Si algún día tienes un hermano menos, Dai, no dejes que te salga igual de latoso que tu padre, tú hazme caso a mí que sé de lo que hablo.

Takeru se quedó mirando hacia Yamato en silencio, quedándose incluso quieto sin que se diera cuenta en un principio que había continuado caminando solo hasta pasados unos segundos, cuando tuvo que girarse para observarlo.

- ¿Qué te pasa? ¿Por qué te quedas ahí parado ahora? ¿Se te ha olvidado algo? – no entendía por qué se había detenido.

- No… es que… - de repente parecía nervioso-. En realidad quería esperar a estar todos juntos pero… - al igual que el mayor de los dos solía hacer cuando se ponía nervioso, se llevó una mano al pelo, revolviéndoselo

- ¿Qué? – arqueó una ceja quedándose mirándolo fijamente ahora.

- Todavía no se lo hemos dicho a nadie… - empezó a parlotear sin demasiado sentido, pero tampoco le hizo decir nada más.

La cara de Yamato pasó de extrañeza a la más total sorpresa al caer en la cuenta de lo que estaba pasando allí. Se quedó mirando hacia Takeru, viendo cómo asentía, sin poder terminar de creérselo. Y menos de la forma en la que acababa de sonsacárselo de la forma más desinteresada posible.

- Dicen que trae mala suerte decírselo a alguien antes de los tres meses así que no queríamos que nadie se fuera haciendo ilusiones… No sé cómo me las he arreglado para no contárselo a nadie todavía – explicó empezando a sonreír poco a poco.

- Tres meses… ¿Tú estás empeñando en conseguir que nuestro padre me tire algo a la cabeza, no? – le dijo bromeando antes de volver a acercarse a él para abrazar a su hermano pequeño-. Enhorabuena…

- Gracias… para que veas que yo sí que soy un hermano decente y te cuento las cosas a ti primero… Creo que Hikari todavía no se lo ha dicho a Taichi, así que puedes sentirte todavía peor por la que me liaste meses atrás.

- No vas a conseguir que me sienta culpable, lo siento – rio por lo bajo-. ¿Sabéis ya qué va a ser?

- No, hasta el mes que viene no nos lo pueden decir con seguridad, pero creo que papá ya ha dejado claro su opinión, ¿no?

- Sí, más que clara…. A mí me da exactamente igual lo que pueda ser… Y si nos toca otro niño otra vez podré reírme mucho de ti con la presión mediática que vas a tener desde ese momento – sonrió de medio lado, también con el mismo gesto que solía utilizar su hermano para aquellas cosas.

- Ya… - hablar de aquellos temas por suerte hacía tiempo que no conseguía que se pusiera de todos los colores. Era un gran avance-. ¿Ha sido queriendo?

- Sí – se encogió de hombros-. No le habíamos dicho eso tampoco a nadie por si acaso no había suerte…

- Tres meses… Eso quiere decir que para verano vuelvo a ser tío.

- Sí, más o menos para finales de junio primeros de julio. Casi como Dai… - asitió a la vez que hablaba-. Si le dices algo a mi cuñada, dile que no diga ni media palabra a nadie más. De ella sí que me fio, especialmente teniéndola de viaje bien lejos, pero creo que Hikari quiere matar del infarto al pesado de su hermano.

- Si es para darle un buen susto a Taichi ya sabes que yo colaboro con lo que sea…

Sobre todo, porque todavía seguía riéndose de él desde la conversación que habían tenido un par de días atrás, aunque debía de reconocer que gracias a la aportación de última hora de Koemi se habia podido defender fácilmente de los ataques que le caían. También podía seguir generándole la paranoia sobre si estaba más algo o no estirándose más de la cuenta a ratos cuando lo tenía al lado… Pero ahora tenía cosas mejores con las que reírse de Taichi.

- Me alegro mucho por vosotros… A Dai le tendrá bien tener un hermano pequeño que se dedique a volverlo loco desde bien temprano. Los más peligrosos y cansinos son los que son tres años más pequeños… - sonrió irónicamente sin poder evitarlo-. A este paso cada vez que todo el grupo se reúna vamos a tener que hacerlo en lugares aptos para bebés…

- Pues ya sabes, si no quieres quedarte atrás ya sabes lo que te toca… Aunque bueno, tú siempre has ido a tu ritmo, así que con que por fin estemos a algo más de tres meses de que por fin – siempre que hacía referencia aquello tenía que utilizar "por fin", era algo que llevaba haciendo meses – te hayas decidido a intentar cogernos.

- Idiota… - puso los ojos en blanco-. Yo me tomo las cosas a mi ritmo principalmente porque suelo estar más ocupado que tú porque tengo un trabajo de verdad, no como otros…

- Qué gracioso… anda, vamos, antes de que el niño intente echar a correr a perseguir los copos de nieve que se lleva el viento y su madre me llame de todo por dejarlo…

Riéndose de él asintió echando a andar detrás de su hermano pequeño sin poder evitar observarlo. Se alegraba por él por las noticias que le había dado. Takeru siempre había tenido una personalidad muy diferente a la suya y por eso a nadie le había extrañado que se hubiera casado y formado una familia mucho antes que él. Especialmente teniendo en cuenta que Hikari era exactamente igual que Takeru. La noticia de que ahora estuviera esperando el segundo hijo tampoco debería de haberlo pillado por sorpresa, era totalmente de esperar. Y él se alegraba sinceramente.

- Oye, con un poco de suerte con la noticia dejáis de usarnos como el centro de atención de ahora en adelante y así podéis dedicaros todos a acosar a Hikari otra vez… - dijo finalmente alcanzándolo.


Este de descanso antes de que al pobrecito rubio le den cinco infartos seguidos por lo que Mimi le ha hecho delante de la suegra... ¡Tenemos un nuevo nene en el horizonte!

AnnaBolena04: en realidad Yamato no las piensa muy bien antes de hacerlas porque ir a llorarle a Taichi era casi más mala idea que buena. El riesgo de que todo lo que dijera fuera utilizado en su contra a modo de puñales era más alto que el propio rubio xD Pero claro, es que es parte de la relación matrimonial, tenía que ir corriendo a contarle que Mimi le había hecho una maldad de las que pasan a la historia.

Parece que POR FIN tenemos el nene rubio en marcha - obviamente he cogido a los dos nenes que salen en el epílogo y he supuesto que son de los dos y a correr - así que vamos a tener otro nene adorable ❤❤

¡Un abrazo, de los moralizadores túyasabesporqué con muchas tortuguitas ❤❤!

Epic Crystal Night: Claro que sí, tenía que ser ella. No iban a dejar que se comprara algo, el nivel de conspiración era alto y tenían en casa todos los elementos. Otra cosa es que la pobrecilla no se pusiera histérica y aceptara a la primera hacerlo. Pueden ponerse a competir luego entre ella y su adorada jefa a ver quién de las dos "vale menos para esto" XD

¡Un abrazo ❤❤!

Guest Vecina: es el seguro para que Haru no salga corriendo... Eso y que se supone que estudió con la pelirroja y trabaja en el mismo sector, así que está bien tenerlo a mano para usos de este estilo. Él tampoco entendía muy bien qué estaba haciendo allí y cómo había llegado xD Mimi ha ido a machete contra el pobre rubio, que sí, que son mayorcitos y la suegra no se iba a escandalizar, pero nadie ha dicho que Yamato luego no tuviera que ir a cambiarse el nombre a Tomatito ❤❤❤

Son el matrimonio ideal jajaja Y la mejor es Koemi, es la cuarta integrante del matrimonio ese, y está siempre a punto para lanzarle los puñales bien merecidos a Taichi. El nene debe de pasárselo muy bien con las visitas en casa...

Jijijijiji yo sé la fecha de eso también jijijiji En realidad tengo un word con la línea temporal de TODO para que me cuadren las cosas usando el epílogo de 02 como base y tirando hacia atrás. Es muy divertido xD

Me voy a remojarme un poco en el Cantábrico mientras que os dejo en compañía de la otra parejita haciendo su trabajo... ¡un beso y muchas tartaruguitas rubias para ti!❤

Nika: ya estamos otra vez pidiendo sangre... ¡con lo bien que me estoy portando últimamente! Si lo peor que les he hecho ha sido a ella tenerla más tiempo fuera de casa que allí y que Mimi atentara contra la integridad neuronal de Yamato, tsk... Y en el primer fic tampoco hice nada grave, jo, especialmente si lo comparamos con el segundo xDD Ya veremos si todo sigue así por el momento o de repente me da por ponerme a hacer el mal en algún momento. Por ahora la cosa sigue tranquila... Tampoco les puedo armar una desgracia muy gorda que luego se me funden las neuronas pensando en cómo arreglarla jajajaj

Claro que leen, vigilan para ver que nadie me picotee con liarla mucho, así que si ves llegar tomates que sepas que te lo has buscado... jajajaja ¡Un beso con muchas tortuguitas!