La mirada de Takeru había sido cuándo menos curiosa al ver la reacción que había tenido cuando lo había sacado. Seguramente fuera una cara entre la sorpresa y una sonrisa de esas que su padre siempre le decía que eran de idiota. No le había querido decir qué era aquello, consiguiendo que desviara la atención sobre el tema con el resto del contenido de la caja. Tenía material de sobra para tocarle las narices con la parte de la música no necesitaba saber aquello también.
Por eso se lo había llevado con él de vuelta a casa guardado en el bolsillo de la chaqueta. Algo le decía que si era capaz de no morirse él solo de la vergüenza por reconocer aquello aunque fuera ante la propia Sora, podría gustarle saber lo que había encontrado después de tantos años. Al día siguiente tendría que volver a intentar terminar lo que había empezado aquel día ya que entre una cosa y otra no había hecho nada más que revolverlo todo. Por suerte, un poco de caos más o menos en casa de su padre estaba seguro de que no iba a notarse demasiado.
Hacía ya un rato que le había llegado un mensaje de Mimi diciendo que ya habían terminado, o eso había sido él capaz de entender de ese "misión completada" que le había llegado. Tampoco le había contestado para saber de qué iba todo aquello ya que seguía sin hablarle por la encerrona de hacía unos días. Distraído en sus propios pensamientos no escuchó la puerta abrirse, pero no le hizo falta, ya que de repente vio pasar a Gabumon con paso rápido hacia el extremo opuesto de la casa. Fue entonces cuando giró la cabeza y no demasiado lejos de dónde ellos habían estado vio pasar volando a Biyomon.
- ¿Ya has vuelto? – asomándose pudo ver a Sora dejando las cosas en la puerta.
No le respondió más que con una especie de sonido de asentimientos, dejando el abrigo en su sitio y acabando por girarse y caminar hacia el interior. Estaba muy cansada… No sabía ya la de vueltas que le habían hecho dar aquel día de un lugar a otro con un humor cada vez peor. Aquel día llegaba agotada física y psicológicamente. Iba a tardar en volver a dejarse convencer para ir con nadie a ver vestidos otra vez. La próxima vez iba con su madre se enfadara quien se enfadara.
- ¿No había nada que salvar en casa de tu padre? – fue su saludo antes de pasar de largo directa hacia la habitación. Lo primero de todo iba a ser ponerse cómoda para estar en casa, era uno de esos días en los que llevaba todo el camino de vuelta fantaseando con ponerse el pijama.
Subió tras ella, primero siguiéndola con la mirada y luego esperando que los digimon no se pusieran a correr el uno detrás del otro por todo el salón caminando hacia las escaleras. Se quedó apoyado en la puerta de la habitación, observándola mientras que revolvía por allí.
- No, Dai tuvo la brillante idea de que quería robarle la piel otra vez a Gabumon y ya sabes que ahí poco más se puede hacer… - se encogió de hombros.
- Suena mucho más entretenida tu tarde que la mía… - protestó tirando el pijama encima de la cama, habiéndolo encontrado por fin.
- ¿Qué tal ha ido?
No obtuvo de nuevo respuesta verbal, únicamente pudo ver cómo se quitaba el jersey y lo tiraba en su dirección y no con las intenciones que podrían haber sido del agrado del chico. Arqueó una ceja interrogante antes de acercarse, agachándose para recoger lo que había tirado.
- No voy a volver a ir con Mimi a ninguna parte así me quiera llevar a rastras y sea la última persona que quede en este mundo – protestó alargando la mano para coger el jersey cuando se lo tendió.
- Eso llevo diciéndolo yo ya un par de décadas y nadie me hace caso – ahora lo reafirmaba aún más-. ¿Qué ha hecho ahora?
- ¿Qué no ha hecho? – protestó empezando a cambiarse por fin-. Pero es que no solo ha sido ella, las otras tres tampoco han ayudado mínimamente…
Continuó observándola atentamente, estudiando si insistir o no. Sabía de lo que iba todo aquello, sabía las intenciones que habían tenido… La intención era desanimarla y volverla loca, peor cuando alguien con la paciencia de Sora volvía a casa en aquellas condiciones algo le decía que la cosa se había torcido bastante. A sabiendas de que no la iba a molestar si la observaba mientras que se cambiaba, de igual forma, le dejó su espacio para terminar de vestirse, sentándose tranquilamente en la cama, esperando que fuera ella quien hablara de nuevo.
- Yo no sé si esto es ya una conspiración a nivel mundial en mi contra o una clase de castigo por ser una diseñadora de moda que es tan inútil que no es capaz de diseñarse algo para sí misma, pero te lo advierto, otro día como hoy y tal cual me ves ahora pienso ir… - terminó por hacer lo mismo que él, sentándose para poder ponerse los calcetines más gordos para aquellas fechas del año con los que solía estar en casa-. ¿Este año la gente no se ha dedicado a hacer o cosas horribles de abuela o llenas de volantes que son capaces de hasta agobiarla a ella o qué? Y para encima cuando daba con algo que no me parecía tan horrible no hacían más que sacarle pegas a todo… Que si es muy aburrido, que si no te queda bien, que si no es apropiado, que si parecía mi abuela…
Intentó mantener una expresión neutra ante aquello, principalmente porque estaba viendo que estaba de bastante mal humor por todo aquello y seguramente si de repente empezaba a reírse acabara teniendo que pedirle asilo a su padre aquel día. Sabía de qué iba todo aquello y el día que se enterara si además ahora empezaba a reírse le iba a tirar algo a la cabeza.
- Si te sirve de consuelo yo no tendría ningún problema si fueras tal cual estás ahora – y no mentía. Pero aquello tampoco evitó que el jersey de antes volviera a salir volando hacia él antes de verla salir de la habitación-. Sora… - la llamó pero no le hizo caso.
¿Qué había hecho Mimi aquella vez? Una cosa era hacer que se le quitaran las ganas de buscar algo durante unos días y otra lo que quisiera que hubiera hecho que volviera así a casa. ¿Era cosa suya o más que enfadada parecía estar hasta triste? Dejando el jersey encima de la colcha y siguiendo los pasos de Sora hacia el piso de abajo viéndola quedarse delante de la puerta de la nevera con ella abierta y volviendo a cerrarla segundos más tarde sin coger nada.
- ¿Tienes hambre? Estaba esperando a que llegaras para preguntarte si…
- No tengo hambre – murmuró por lo bajo cambiando de nuevo de lugar, yendo a sentarse al sofá-. ¡Si es que es culpa mía! Si yo no fuera tan sumamente inútil no tendría que haber dejado que em arrastrara por todo Ginza con sus tonterías… ¿Qué clase de diseñadora soy, eh?
Sin duda iba a decirle cuatro cosas a Mimi cuando tuviera oportunidad. No, no estaba enfadada, ahora se daba cuenta. La observó desde allí, todavía queriendo dejarle su espacio, no abriendo la boca tan siquiera. No por temor a que fuera a acabar pagando aquello con él, sino porque parecía que necesitaba desahogarse ella sola. Y, tampoco sabría qué decirle, no sabiendo que todo aquello era para lo que era… Si es que no entendía por qué tenían que decirle algo a él. Viviría mucho más feliz en la ignorancia no teniendo que fingir no saber nada.
- Es lo único que he intentado hacer desde que te fuiste y no he hecho más que acumular papeles y papeles en la papelera… Nada de lo que hago me gusta, ¡y ahora resulta que nada de lo que veo me gusta o me queda bien! Yo no sé qué es lo que me pasa… tendría que ser capaz de poder hacerlo en nada… ¿quién sabe mejor que yo lo que me gusta y lo que me queda bien, eh? – o lo que podría tener en mente para un día tan importante como aquel.
Ni que fuera la primera vez que hacía algo de ese estilo, si hacía apenas tres años había conseguido terminar el de Koemi en una sola mañana no entendía cómo en casi seis meses ya era incapaz de poder hacer el suyo propio… Giró la cabeza al sentir el sofá donde se había sentado hundirse indicándole que se había sentado Yamato a su lado. Volvió a mirar al frente, encogiéndose sobre sí misma y llevando las rodillas hacia ella, rodeándolas con los brazos, dejando la barbilla apoyada en ellas.
- ¿Tan mal ha ido? – no obtuvo respuesta-. Ya sabes cómo es Mimi de exagerada, seguro que otro día dar una vuelta más tranquilamente y encuentras algo que te guste... – silencio de nuevo-. Sora, anda, mírame – acercándose algo más a ella llevó la mano a su mejilla con la intención de conseguir que girase la cara hacia él-. Además, ¿qué más da lo que diga la loca esa? Incluso si fueras tal cual estás ahora mismo a mí me seguirías pareciendo la novia más preciosa del Universo, y créeme que yo entiendo de otros planetas – aquello último lo añadió con intención de bromear y sacarle una sonrisilla, cosa que tampoco consiguió.
Volvió a rehuir su contacto dejando de nuevo la cabeza sobre sus propias rodillas. Observándola sin saber que más decirle estaba empezando a enfadarse seriamente con lo que fuera que le habían dicho. Solo faltaba que todo aquello acabara en un disgusto para Sora en vez de en una distracción para darles tiempo a los que estaban con el vestido realmente.
- No es eso… - acabó por decirle-. Lo que me da rabia es ser incapaz de poder de hacer el que tendría que ser el diseño más importante de mi vida – se encogió ligeramente de hombros.
Frunció el ceño aprovechando que no lo estaba viendo, sin lugar a dudas iba a ir a tener unas palabras con Mimi en cuanto pudiera al día siguiente. Normalmente iba a ser él quien pudiera estrenar por fin la frase de que a alguien le iba a faltar Tokio para correr, porque pensaba mandar a Gabumon a que le congelara las ideas un rato. Lo peor de todo aquello es que no podía evitar notar la punzadita de culpabilidad al saber que todo aquello no era más que una treta…
- Porque a lo mejor no eres tú la que tiene que hacerlo siempre todo – le dijo al final, intentando ordenar un poco las ideas en su cabeza-. A lo mejor esta vez simplemente tienes que dedicarte tú a disfrutar del momento y no tener que presionarte a ti misma para hacerlo todo, y para encima, todo bien a la primera. ¿Tú crees que a alguien le importa mínimamente que seas capaz o no de diseñar tu propio vestido? Sea lo que sea lo que te acabes poniendo ese día va a ser lo de menos…
Cuando decía que a él le daba exactamente igual si iba en pijama tal cual estaba ahora lo decía en serio. Completamente en serio. Por el momento tenía pensado casarse con ella, no con la ropa que llevara puesta ese día. Pero era capaz de entender el punto de vista de ella, o al menos intentarlo.
- Puede que sea tu propio subconsciente el que te está diciendo que dejes de forzar tanto las cosas y que cuando tengas que encontrarlo, lo encontrarás. Tienes tiempo de sobra, así que no vuelvas a dejar que te vuelva loca nadie… Es más, yo creo que haces bien no diseñando tú el vestido.
- ¿Y se puede saber por qué? – ladeó de nuevo ligeramente la cabeza para observarlo.
- Porque se supone que eres tú la que tienes que desquiciar a las demás y que sean ellas las que te ayuden, no tener que matarte tú a buscar algo sea como sea. Imagínate qué drama si tengo que ir yo con Taichi y mi hermano a ver qué me pongo…
Pasaron unos segundos antes de ver cómo aquella vez sí que sonreía. La imagen de ellos tres montando el numerito del mes buscando qué ponerse o qué no ponerse había conseguido que se riera.
- Eso está mejor – le dijo finalmente cuando se dio cuenta del gesto-. Hazme caso y olvídate unos días de todo esto, y si te dan la lata las dejas en leído intencionadamente. Te lo digo yo que controlo de ignorar a la gente… Olvídate incluso de intentar dibujar tú nada y si quieres diseñar algo, te pones con tus proyectos nuevos, ¿de acuerdo?
No contestó todavía de palabra, simplemente manteniéndose en la misma postura unos segundos más, lo justo antes de revolverse para dejar de estar hecha un ovillo sentada y echarse de lado dejando la cabeza sobre el regazo del chico.
- ¿Desde cuándo se te da bien decir cosas de persona adulta? – bromeó, finalmente.
- Oye, que yo soy todo un adulto respetable, que he estado dos veces en Marte – sonrió, ahora sí, viendo el gesto de ella y dejándola acomodarse antes de comenzar a jugar distraídamente con su cabello.
Hay más flashback, tranquilo todo el mundo con lo que os puse antes no me refería únicamente a los del capitulo anterior. Hay unos cuantos más salteados entre escenas del presente que van a ir explicando algunas cosillas.
AnnaBolena04: tú puedes seguir llamándola como más te guste, tranquila... Pero mira, para que se te pase el susto aquí tienes un capítulo de presente monoso. Parece ser que Mimi sí que se ha pasado de la raya un poquito mucho con la pobrecilla pelirroja. Menos mal que tiene a alguien en casa encantador de mimarla y de poner verde a Tachikawa si es necesario.
Cuidado con los capis que vienen de ahora en adelante apartir del de mañana... Yo te aviso desde ya... ¡Un abrazo tortugoso y mucho azúcar! Todavía me sobra tras haber escrito este capítulo... Y ahora me voy a seguir escribiendo que para un día que puedo hacerlo sin que nadie me dé la lata hay que aprovechar ❤
Epic Crystal Night: ya dejé caer por ahí que esta parte de la historia quería enfocarla un poquito más desde el punto de vista de Yamato, así que ya iba siendo hora de que detalles del pasado vayan saliendo. Y como a esas bonitas edades era un personaje bastante delicado así me da pie a poner explorarlo algo más ( a él y a sus buenas y brillantes ideas) sin morirme del subidón de azúcar del presente... Voy a ir altenando presente y pasado y distintos puntos de vista, pero espero que así quede la cosa perfectamente explicada.
Un abrazo tortugoso ❤
Guest vecina: lo sé, lo sé... en algún momento tenía qué explicar qué flus le había dado en la cabeza para no querer volver por Tokio o pensar que no iban a recibirlo de muy buenas formas. Algo debió de pasar en su momento gordo como para que las cosas se torcieran tanto... Y eso mismo vamos a ver... Los flashback van a ir apareciendo a lo largo de unos cuantos capítulos de ahora en adelante y espero que dejen las cosas bien explicadas. Y, ya que estamos, si alguien quiere aprovechar y pedir algo en concreto que quiera ver... que pida que voy a intentar llevar los fb desde el punto de vista de él para ir ahondando un poquito más con él.
¡Exacto! Los sábados de noche en "Noche de Fiesta" - socorro, por ir a comprobar que era ese el programa me han salido subidos a YouTube todos los vídeos de Pepa y Avelino... SOCORRO - pegada a la pantalla para ver a esos dos. Y yo pensaba que ella era mucho más mayor, pero nop... Jo da penita.
Ya nos ha llegado el diluvio, tranquila, a ver si es solo hoy por la noche y mañana nos da permiso otra vez T_T ¡Un abrazo tartatugoso!❤
