- ¿Con quién hablabas? – la voz de Koemi distrajo a Taichi de su hilo de pensamientos, haciendo que se girase hacia ella.
- Da gracias de que a ti no te tocó aguantar unas conspiración del mal para que se te quitaran las ganas de comprarte un vestido para la boda – tiró el teléfono sin cuidado alguno en la cama.
- ¿Qué le han hecho a la pobre Sora?
- Pues… creo que quieren darle una sorpresa y hoy la han paseado por medio Ginza volviéndola completamente loca. Hasta Hikari me ha llamado para que la interrogara a ver si estaba bien – se encogió de hombros.
- Pobrecilla… No quiero saber lo que le habrán dicho o hecho para preocupar a tu hermana.
- Nada bueno – caminó hasta ella-. La próxima vez que se les ocurra hacerle otra encerrona a ver si puedes ir tú también para controlar un poco a Mimi… Porque como tenga que ir yo a buen sitio van a ir a preguntarle sobre moda…
- Oye, pueden buscarte un vestido bonito para que vayas muy guapo a la boda tú también. Una pena que el puesto de dama de honor no encaje demasiado contigo…
- Y el de padrino seguro que se lo gana el traidor odioso de mi cuñado – pasó un brazo en torno a la cintura de su mujer-. Pero qué le voy a hacer… Intentaré no dramatizar demasiado porque no me hayan dejado algún puesto honorífico y me dedicaré a presumir de acompañante.
- ¿Ah sí? ¿Y con quién piensas ir si se puede saber?
- Con el niño, obviamente. ¿De quién crees que iba a estar hablando? – sonrió del todo antes de acercarse para dejar un beso en su cabello.
- ¿Te acuerdas de cuando estabas paranoico solo ante la idea de que esos dos volvieran a hablarse?
- Estaba en todo mi derecho… Menudo par de idiotas… No me mires así, lo digo en serio. De hecho, ¿sabes qué me ha dicho Sora antes?
- No tengo ni la más remota idea… Que cuando te pille te dará un manotazo por alguna burrada que le hayas soltado…
- Qué graciosa… No, aparte de eso…
- ¿¡Ves!? Sabía que te lo había dicho – se rió al haber acertado.
- ¿A que no te lo cuento?
- Vale, vale… ¿qué te ha dicho?
- Pues resulta que el idiota rubio ese lleva años guardado algo que ella le dio el día que se le declaró cuando tenían catorce años… - no iba a decir que aquella información no le hubiera sorprendido.
Eran demasiados años… demasiados. Y con todo lo que había pasado en aquella época no hubiera creído capaz a Yamato de guardar aquello. ¿De verdad había sido capaz de tener aquello tanto tiempo después y no de arreglar las cosas con Sora? Luego el idiota era él… Un día iba a tener que hablar con él y terminar de aclarar todo lo de aquella época porque cada vez que se enteraba de algo nuevo se quedaba más confuso.
- ¿Desde los catorce? – la voz de su mujer lo sacó de sus pensamientos.
- Exacto… y míralo, todavía ahora esperando para ver si son capaces de casarse de una vez…
Pudo ver como Koemi se reía antes de estirarse para alcanzarlo y poder darle un beso, sacándole una sonrisa a él también.
- Menos mal que yo me busqué a alguien que procesa las cosas algo más rápido – le dijo quedándose pegada a él-. Tiene gracia… Hay veces que creo que estás tú más alterado que ellos con todo esto de la boda…
- ¿Cómo no lo voy a estar? – reconoció acariciando con cuidado los costados de su esposa mientras que hablaba-. Tú no los conociste en su época. Ni siquiera la conociste a ella cuando todavía se permitía admitir que no lo había olvidado… Los dolores de cabeza que he tenido yo todos estos años a costa de ellos no te los puedes imaginar – cuando habló sonó distante, recordando escenas pasadas.
- Nunca me has contado gran cosa de todo eso – se dio cuenta de que posiblemente se había quedado perdido en sus propios recuerdos.
Estaba seguro de que Mimi tenía más información que él, ya que hasta cierto momento a no ser que no le hubiera quedado más remedio Sora siempre había intentado esquivar aquel tema con él. Pero había visto demasiado. Había sido parte de demasiado. Por eso se había puesto cómo se había puesto cuando Yamato había vuelto a la ciudad. ¿Cómo iba a poder haber actuado de otra forma? Le había hecho falta darse cuenta de lo mucho que había cambiado para entender que las cosas iban a ser diferentes.
Y tanto que habían tenido que cambiar… Seguramente todavía seguiría intentando esconderse de él después d que se hubiera enterado meses atrás de lo que había pasado entre Sora y él. Ese pensamiento le hizo bajar la mirada hacia Koemi, sonriendo ligeramente.
- Porque creo que los tienes por dos personas inteligentes. Entrar en esos detalles iba a hacer que les perdieras todo el respeto… De forma resumida, se puede decir que a nadie le ha sentado mejor el perderse una temporada por el espacio exterior que a Yamato.
- Ahora no me esquives el tema… - se separó de él buscando su mano para tirar de él.
- ¿Vas a someterme a un interrogatorio ahora?
- Más o menos… - sonrió divertida de medio lado.
Aprovechando que Sora estaba entretenida en la habitación y que había dejado todo terminando de hacerse para la cena fue en busca de su teléfono. Iba a ser la primera vez que se dignara a hablar con Mimi en días, respondiendo al mensaje que ella le había mandado antes.
"No sé qué le habrás hecho, pero la próxima vez intenta que no se le quiten hasta las ganas de casarse. Gracias por nada. Ya hablaremos tú y yo".
Solo le faltaba que cada vez que intentaran distraerla para que no se comprara un vestido la desmoralizaran. Tenía bastante encima como para que ni siquiera pudiera ir a mirar tiendas en calma. Aunque intentara fingir que todo iba bien, se había dado cuenta rápidamente de que no. La conocía demasiado bien como para saber que estaba estresada con el trabajo. Había vuelto el mismo día que él a la ciudad y apenas días más tarde partía de nuevo hacia el otro extremo del mundo.
Arrugó el ceño ante aquello. Egoístamente no quería que ella se fuera, pero… si las cosas iban a ser así si tenía que ser él quien la convenciera para que estuviera fuera el tiempo que necesitara, lo haría. Y si todo lo de la boda tenía que esperar, esperaría. Iba a esperar antes de decirle nada de lo que realmente pensaba, primero tenía que ver si era algo momentáneo o si iban a seguir así las cosas. Pero lo que no iba a hacer era esperar a que saliera de ella, porque no saldría.
Cuando sintió pasos en las escaleras cambió la expresión de su cara a una más relajada y amable, sonriéndole al verla acercarse con mejor gesto.
- ¿Quién era?
- Tu querido Taichi amenazado por su hermana para comprobar que esté perfectamente – explicó divertida llegando a su lado-. ¿Ya está todo listo?
- Más o menos – asintió-. ¿Sigues con hambre?
- Mucha… - al final se le había pasado por completo el disgusto con el que había llegado a casa. Aprovechando el momento rodeó con sus brazos la cintura del chico-. ¿Ves? Por eso te dije que te vinieras conmigo, no porque te quiera aquí conmigo, ¿eh? Es que me da pereza hacerme la cena después de un día movidito…
Arqueó una ceja ante las palabras de ella, empezando a reírse a mitad de la frase. Estaba absolutamente convencido de que era por eso, no necesitaba que se lo aclarara de ninguna de las maneras.
- Lo sé… lo sé… Lo tenía asumido desde hacía tiempo, tranquila… Ya sé que solo me quieres por la cocina – intentó poner cara de resignación a pesar de todo, aprovechando su cercanía para echarle un mechón de cabello hacia atrás.
- Hmmm… estaba pensando… Mañana puedo salir pronto del trabajo, creo que no tengo ninguna reunión. Si quieres podemos aprovechar la tarde para que termines de instalarte. Entre los dos nos llevará menos tiempo, ¿qué te parece? Luego podemos cenar fuera… que tenemos que hacer algo para que no sigas tan delgaducho ¿eh? – no pudo evitarlo, intentando poner la mejor y más inocente de sus caras de buena.
Eran todo paranoias de Yamato, tenía que reconocerlo, apenas se notaba y lo había notado ella porque había tenido oportunidad de verlo más de cerca. Además, llevando ya unos días en casa sin nada mejor qué hacer por culpa de la nieve poco a poco estaba volviendo a la normalidad en todos los sentidos. Pero no había podido evitar el comentario a sabiendas de que él sí que había estado algo preocupado por aquello en su día.
- ¡Mira qué graciosa! – riéndose a pesar de todo por el puñal que acababa de lanzarle, aprovechó la mano con la que le había retirado el cabello hacia atrás para sujetar su mejilla pudiendo así inclinarse hacia ella, dedicándole un beso tranquilo e incluso hasta dulce-. Me parece muy buena idea – murmuró cuando se separó de ella dejando su frente apoyada en la de ella sin abrir los ojos todavía.
Sonrió, abriendo los ojos ella, observándolo así, tan cerca de ella. Todavía le parecía mentira poder tenerlo a su lado después de tantos meses fuera y haber tenido que viajar ella casi un par de días más tarde de su vuelta. Pero estaba ahí, era real. Cerró algo más sus brazos en torno a él antes de apoyar su cabeza en su hombro.
- Te he echado de menos estos días en San Francisco… - murmuró.
Abrió los ojos ante las palabras de ella, bajando la cabeza para observarla unos segundos, aprovechando para rodearla con sus brazos. Comentarios como aquel servían para que se le olvidaran todos los demás problemas que pudiera tener a su alrededor.
- Quizás la próxima vez pueda ir contigo si me dejas, claro.
- ¿Quieres venir? – levantó la cabeza hacia él.
- Claro, me da igual quedarme solo mientras que estés trabajando, no te preocupes por eso – hablaba sinceramente-. La próxima vez iré contigo y nos quedaremos unos días más para olvidarnos de todos los pesados de Tokio que no nos dejan en paz, ¿qué te parece la idea?
- Una idea perfecta – sonrió -. Pero… yo creo que si no se nos quema la cena podría ser una idea mucho mejor…
Pudo ver como automáticamente la soltaba, dando un brinco sobre sí mismo antes de salir con paso rápido directo hacia la cocina, retirando rápidamente las cosas del fuego. De fondo, la risa de Sora se podía escuchar por todo el lugar.
Este es de descanso, que luego se nos vienen más FB y necesitamos un poquito de terapia entre medias...
AnnaBolena04: es un adolescente de 18 añicos, con problemas de confianza en sí mismo muy serios que le tiene más miedo que vergüenza a admitir delante de la pelirroja que está más pillado de ella que Taichi por una pelota... Hace idioteces. Si es que siempre digo lo mismo... Pero para que Taichi se pusiera cómo se ponía, ella no quisiera saber del tema y Takeru se pase diciendo lo de hacer el idiota tooooooda la primera parte del primer fanfic... Por algo tenía que ser. No iba a ser solo porque en su día hubieran roto...
En algún momento tendría que madurar aunque fuera con el susto de su vida... Mira qué cosita más mona es ahora ❤❤❤ Tú piensa en que eso fue hace 13 añitos y que poco tiene que ver ya con todo eso ❤
¡Un abrazo y ánimos para la tortuguita y para ti!
Ace Cornell: tiene gracia que justo hayamos subido un fb más o menos en la misma línea, sí xDD Pero bueno, es que, en realidad, es algo que en mi cabeza iba a acabar pasando. Entre cómo se llevan entre ellos dos y que todo lo arreglan tirándose de los pelos, a la mínima que las cosas se pusieran un poco más tensas iban a acabar así... No sé, es algo canon en mi cabeza xD
Y sí, se merecía que alguien le reordenara las ideas... peeeeeeeeeeeeeeeeeero también te voy a decir, que no es oro todo lo reluce. Que tú acabas de leer lo que Taichi vio. No vas a tardar en ver la versión de Yamato.
¡Un abrazo! (y sí, claro que sigues castigado)
Guest vecina: sigo diciendo que son mis secuelas de shippearlos a muerte durante todo adventure, que me sale solo el ponerlo en situaciones como esta. Obviamente que se iba a ir corriendo detrás de ella a decirle lo que le acababan de decir. Al igual que obviamente tenía que ser él quien le estuviera echando la bronca por haber ido con alguien más. Le va y le viene hasta que alguien mete la pata demasiado...
Y ha sido el caso. Y sí, LO SÉ. Como en la vida real soy bastante pasota y solo me dedico a mirar mal a los "subornales que solo saben arreglar las cosas a golpes" me costó escribir esa reacción, peeeeeeeero luego lo pensé y me puso en el contexto de la serie. Y esos dos... son cómo son... Y no sería ni la primera, ni la segunda, ni la [...]enésima vez que pasa... Así que tuve que pasar por el aro.
Y exacto, como tú dices, habrá que saber la otra parte de la versión. Y la sabrás... Y sabrás también la de ella. Me he quedado a gusto revolviendo el pasado para explicar por qué el comportamiento de los personajes en su momento. Tengo más ideas, pero me estoy pensando todavía qué hacer con ellas y dónde meterlas, ya que todas me parecen útiles para seguir dando trasfondo al personaje de Yamato.
¡Un abrazo y... me voy a escribir otro FB pero con otro personaje maravilloso contando cosas importantes e_e!
