Taichi caminaba al lado de Yamato de brazos cruzados protestando algo que ni siquiera el rubio era capaz de entender a pesar de su situación. Llevaba así desde hacía que habían aminorado la marcha por sus quejas.
- Fuiste tú el que se empeñó en venir conmigo – acabó por decir mientras que se detenía del todo y se quedaba mirando para él.
- Ya, porque se supone que te llevas quejando de que has vuelto bajo de forma e ibas a empezar con calma – acabó por protestar el castaño en voz alta.
- Pues eso… ¿qué? ¿Tanto te has acomodado ya? – no pudo evitar esbozar una sonrisa muy suya de medio lado-. Hace tiempo que no le digo a Gabumon que le pesa el trasero pero si quieres puedo empezar a usarlo contigo.
- Oye perdona algunos no tenemos tanto tiempo libre como otros y cuando llegamos a casa tenemos un niño pequeño que cuidar – aumentó más todavía el fruncimiento de ceño que tenía.
- Lo que tú digas…
Había pasado el tiempo suficiente que era capaz de estar sin hacer nada sin empezar a aburrirse más de la cuenta y por eso, Yamato había vuelto a establecer sus rutinas. Había vuelto a empezar a levantarse a la hora de siempre a pesar de no tener que ir al trabajo todavía, aprovechando para salir temprano a correr como solía hacer siempre que estaba en Tokio. Aquella ocasión, simplemente había tenido compañía con él. Una compañía que había empezado a protestar a mitad de camino porque decía que era demasiado temprano para él.
- ¿Si no te tiro una pelota no eres capaz de salir corriendo detrás de ella o qué? – no podía evitar reírse de la situación a pesar de todo.
- No, fíjate que no. Si quieres probar a ir más rápido podemos llamar a Daisuke para que nos dé el número de su hermana ya verás cómo sales corriendo – acabó por atacar él también, descruzando los brazos para quedarse apoyado en la barandilla del paseo.
- ¿Para que te deje más atrás todavía después de llevar cinco meses casi que dedicándome a flotar por ahí? No… no querría dejarte tan mal – empezó a reírse ya sin poder evitarlo, aprovechando para apoyarse a su lado.
- ¿A qué os dedicáis vosotros en el sur? – acabó por resoplar.
- No te creas… salvo la última temporada que se pusieron más pesados con los entrenamientos son más de papeleos…
- Pues menos mal – llevaba demasiado tiempo sin casi tener tiempo para hacer nada y haber tenido que decirle que pararan porque se estaba empezando a ahogar él solo era algo que le estaba resquemando en el orgullo.
- Tú tranquilo, que si quieres que alguien te deje atrás corriendo solo tienes que dejar que venga contigo a Sora verás lo que pasa – se acordaba perfectamente de lo mucho que la había costado alcanzarla hacía ya tiempo en la playa.
- Muchas gracias, pero no, que luego además se lo cuenta a Koemi y a saber lo que me toca aguantar luego – hizo una pausa antes de mirar hacia su amigo con la expresión muy seria-. Ni media palabra de esto.
- ¡Eh! ¿Por quién me tomas?
- Ni media palabra – repitió señalándolo con el dedo amenazadoramente.
Solo faltaba que que aquello llegara a los oídos de alguna de esas dos para que estuvieran riéndose de él una buena temporada. No se fiaba tampoco demasiado de las intenciones de aquel que lo acompañaba, pero a la vista de que tampoco había protestado mucho ante el detenerse quería creer que también se había cansado. Prefería no preguntar por si acaso.
- ¿Cómo vais con lo de la fecha? – acabó por desviar el tema.
- Pues… - se tomó unos segundos para contestar a aquello, acabando por encogerse de hombros-. No demasiado bien. Hemos estado mirando algunos lugares peor el que a ella le gustaba en un principio parecía que no estaban muy por la labor de buscar hueco con tan poco tiempo, ni siquiera teniendo nosotros flexibilidad de fechas hasta agosto... – abril había sido un decir como bien podría haber sido otra fecha teniendo él todavía tiempo antes de tener que incorporarse al trabajo de nuevo.
- Ya te dije que iba a ser complicado con todo tan cerca…
- Lo sé – volvió a encogerse de hombros-. Pero bueno, en realidad a mí me da igual dónde… No es la primera vez que amenazo con que no tendría demasiado problema con ir disimuladamente a dar un paseo hasta el registro y fin del problema. Además creo que han vuelto a estar volviéndola loca la semana pasada con el tema del vestido… Han tenido algún atrasado por culpa del trabajo también… No lo sé. Quizás lo mejor sería esperar a que la cosa se calme, al menos laboralmente para ella.
- ¿Se lo has dicho?
- Claro, ¿y tú qué crees que me ha dicho?
- Pues conociéndola que si se le complicado mucho el trabajo vais a tener que esperar… - negó con la cabeza.
- No precisamente… - se giró hacia él-. Me ha dicho que si tiene que dejar el trabajo de lado para centrarse en esto que lo haría, que no le apetece tener que estar esperando más. Luego claro, empezaron ya los problemas con el sitio que a ella le gustaba y… - no pudo seguir hablando ya que Taichi lo cortó.
- ¿Que te ha dicho ella qué? – la extrañeza estaba reflejada en su cara.
- Que si tiene que aparcar el proyecto para dedicarse a esto lo hará… ¿qué? ¿Por qué me miras así? Ya sé que es muy obsesiva con el trabajo pero está bien que por una vez ponga su vida personal por delante, ¿no te lo parece?
- No… cómo se nota que no tienes ni idea del tema – siguió con la misma cara de sorpresa.
- ¿De qué no tengo ni idea? – las conversaciones de besugos con aquel que lo acompañaba solían estar a la orden del día, pero en ocasiones no era capaz de seguirle por mucho que se empeñara.
- Pues… - se quedó pensativo, como buscando empezar a hablar de la forma con más sentido posible-. ¿Habéis vuelto a hablar del tema?
- ¿Qué tema?
- De lo del médico…
- ¿Médico? - ¿alguien había tenido que ir al médico por algo? ¿No le había contado algo relacionado con los cinco meses que había estado fuera?
- Sí, el médico… - se señaló a sí mismo sin saber todavía muy bien como abordar el tema-. El que me atendió a mí en Londres.
Pudo ver como automáticamente la expresión de Yamato iba cambiando a una más seria al ubicar finalmente el médico del que estaban hablando. Dudó incluso de que hubiera sido buena idea mencionar el tema a sabiendas de la que se había organizado en su momento, pero no pensaba que fuera a hacerle mal precisamente a su amigo escuchar aquello.
- ¿Qué pasa con él? – acabó por preguntar más serio.
- ¿No habéis hablado del tema, verdad?
- No… ¿Por qué tendría yo intención de hablar del tema?
- No lo sé, tú sabrás – negó con la cabeza-. Supongo que no tendrás ni idea de lo que pasó entre ellos dos, ¿a que no?
- No y tampoco te creas que me quita el sueño por las noches el tema…
- Pues debería. Y deja de mirarme así que te interesa lo que te voy a contar. Pero antes vamos a desayunar…
- ¿De verdad? ¿Ya te das por rendido?
- ¡Eh! ¡Yo sin comida no rindo!
- Si ya has desayunado antes de salir a casa.
- Eso no era desayunar – protestó antes de despegarse de la barandilla echando a andar esperando que lo siguiera.
Resoplando por lo bajo se fue tras Taichi. No sabía de qué se extrañaba todavía a esas alturas de aquellas cosas. Lo raro debería de haber sido que no acabaran así, de camino hacia el sitio en el que prefiriera ir a desayunar… otra vez.
Cuando por fin hubieron encontrado un sitio del agrado del castaño se quedó mirando para él con el ceño fruncido de nuevo.
- ¿Vas a contármelo o no?
- ¿No decías que no te interesaba?
- No empieces… - se entretuvo cogiendo una de las cartas de la mesa para poder leerla.
- Vale, vale… Tranquilo si solo te voy a contar la parte que más te va a gustar de todo. Podrías preguntárselo a ella y seguro que te lo contaba, pero bueno… Resulta que esa misma que te ha dicho a ti que prefiere aplazar el trabajo que la fecha es la que dejó plantada a su pareja de varios años pocos meses antes de la boda porque se le ocurrió pedirle que dejara de lado su trabajo el tiempo que no iba a estar de residencia.
Aprovechando para alargar la mano y quitarle la carta de las manos a su amigo, tras haber soltado aquello, se centró en lo que verdaderamente le interesaba permitiéndose lanzar una mirada de reojo a Yamato para ver la cara que estaba poniendo. Por el momento parecía que no se había dado ni cuenta de que le había quitado nada, porque seguía mirando hacia dónde antes había estado la carta entre sus manos. Sonrió divertido antes de empezar a leerla él.
- ¿Qué has dicho? – acabó por preguntar.
- Que le dio plantón por haberse atrevido a meterse entre ella y su adorado trabajo. ¿Por qué te crees que todos estos meses pasados jamás protestó con tus ideas y venidas? Es más cabezota que tú con esos temas. Así que si justo ahora es ella la que te ha dicho que si tiene que esperar el proyecto ese que tiene va a esperar… Tú verás cómo has conseguido hacerla cambiar de parecer… - levantó la vista hacia él-. Quita esa cara, si no te he contado nada malo… - empezó a reírse, volviendo a centrarse en la comida.
Yamato había acabado girando la cabeza para quedarse mirando hacia el otro. Realmente nunca había preguntado más de la cuenta sobre aquello, no tenía especial interés en saber qué era lo que había pasado o no con Ryo. ¿Para qué? No es que él hubiera tenido muchas relaciones serias a lo largo de los años, pero prefería no hablar del tema. Suponía que ambos estarían en la misma situación. Además… no era algo que le interesaba. O al menos hasta aquel momento no había sido algo que le interesaba.
- Y antes de que lo preguntes, no creo que lo haya dicho por quedar bien contigo. Ya sabemos todos que tiene esa mala manía, pero con esto no suele jugar – escuchó como decía.
Se quedó completamente perdido en sus pensamientos. Aquello sí que lo había pillado por sorpresa, especialmente cuando hacía días que había vivido la situación completamente opuesta. Quería creer que Taichi no se equivocaba y que no lo había dicho por quedar bien… No, no había sido por eso. La conocía más que de sobra ya para saber cuándo mentía y cuándo no… y no lo había hecho. La conversación que habían tenido aquella noche no tenía pinta de que hubiera sido nada de ese tipo. Sonrió sin poder evitarlo. Ni siquiera sabía como interpretar aquello… ya le había gustado escuchar que ella quería empezar cuanto antes una vida los dos juntos, pero ahora aquel detalle había mejorado claramente la situación. ¿Era diferente la situación? ¿Era ella la que había cambiado con el tiempo? No quería pensar que toda aquella historia pasada hubiera sido un error o una confusión por parte de la pelirroja. No iba con ella, pero tampoco quería hacer comparaciones. Quizás por eso tampoco había querido preguntar.
- ¡Yamato! ¡Que si quieres algo! – repitió Taichi divertido tras preguntarle por tercera vez al rubio aquello con el camarero delante-. Déjalo, tráele lo mismo que a mí… - tenía que reírse de él a la fuerza-. Tanto cuento y tanto trabajo en el espacio para quedar tonto perdido a la primera cosa que se te dice relacionada con ella… - siguió riéndose-. No me has dicho dónde quería Sora que fuera la boda…
- ¿Y qué más da? No había posibilidad… - volvió a la realidad poco a poco-. ¿Qué narices has pedido?
AnnaBolena04: ¿sigues viva o te me has muerto ya por la falta de sueño? ❤
No te voy a engañar, mi pareja favorita de toda la historia son estos dos... El matrimonio que se tienen montado entre ellos es demasiado para mí como para que cualquier otra combinación pueda hacerles sombra jajajaja Como siempre, nuestro embajador favorito siendo más bocazas de lo que debería, pero, por una vez, no ha dicho nada malo... No corre peligro de que nadie le tire nada a la cabeza por ello. Como mucho se muere él solito por falta de aire...
Hoy parece que ya estoy mejor, aunque tengo la teoría de que podría pasarme durmiendo toda la tarde si se me deja, pero eso es cosa de los malditos sobres u.u ¡Un abrazo tortugoso aunque sigas enfadada conmigo por hacer el mal! ❤
Guest vecina: yo creo que es que no han vuelto ni a tocar el tema por miedo a que acabe en jaleo... Y mira que a veces me ha tentado, pero con el carácter que se gastan es mejor dejarlos fingiendo que ese tema no exite y a la más mínima medio referencia salen corriendo. Muy adultos y todo eso... Sora estaba muy hasta las narices en ese momento del FB y yo creo que lo mejor que pudo hacer Yamato en ese momento fue callarse la boca porque es que la veo azuzándole a Biyomon como poco y ya sabemos que esa encantadora digimon sabe ser muy chunga cuando quiere ❤ xDDD
Aaaanda, pues no, no se me había ni pasado por la cabeza jajajajaja Y ahora que lo dices es cierto xDDD Pero nop, posiblemente hay ciertos comportamientos/reacciones que vayas a ver repetidos pero no por nada en especial o por querer lanzar indirectas - jijijiji yo ya sé cómo saldrá a la luz eso en el momento en que tenga que salir a la luz- sino por establecer detalles/comportamientos/reacciones de los personajes.
Los niños que más dolores de cabeza me dan y provocarían que los tirase por la ventana son los de 15/16/17 con los demás no tengo tanto problema e_e A los de 18 los asusto con la palabra EBAU (o como sea que os lo llaman por allí en tierras gallegas porque el cachondeo con el nombre ya es vergonzoso) y ya los tengo dominados. Así que puedes fangirlear con los nenes que por ahora no tiro cosas a la cabeza... Eso solo depende de si me han tocado MUCHO la moral xDDD
Ya estoy algo mejor, así que a ver si aprovecho el fin de semana para revivir y el lunes estoy presentable que me tocan días pre-recuperaciones u.u ¡Un abrazo tortugoso!
Nika: oioioioioioioioioioioi que se me suben los colores jajajajaja Yo creo que es a base de pelearme con estos dos que ya me van saliendo más fluidos los capítulos subidillos de tono. De hecho ese capítulo lo terminé bastante rápido y sin que me diera mucho por el saco. En algún momento tenía que hacerme click en la cabeza la lógica porque, como siempre os digo, es con nuestras tortuguitas con los que me pasa, no con la temática en general xD Ahora ya verás, la próxima vez me tiraré una semana dándome cabezazos porque soy así de torcida.
Así que me alegro que estos dos en su modo más tortuguil te hayan gustado ❤ Yo intentaré ponerme buena durante este fin de semana a ver si me dejan hacer de seta bien en casa... ¡Un abrazo!
