Había vuelto por casa a cambiarse de ropa y a comprobar que tras pasarse todo el día sola Biyomon no necesitara nada. La encontró exactamente dónde la había dejado, en el sofá vagueando como solía ser costumbre. Gabumon se había ido corriendo de nuevo tras Hiroaki aunque tuviera que quedarse en el trabajo. Tampoco le extraña ni lo más remoto.

Le sobraba tiempo para andar dando vueltas por la ciudad y si había decidido volver por casa era porque tenía frío y quería cambiarse a una chaqueta que abrigara más. Tenían razón al decirle que había perdido la costumbre de pasar los inviernos tan al norte, pero no iba a echar de menos estar en la isla… ¿Para qué? Si la mitad del año se lo pasaba protestando porque tenía más calor del que estaba dispuesto a aguantar.

Cuando salió de casa lo hizo con intención de acercarse hasta el estudio de Sora dando un paseo. Hacía tiempo que no tenía un día tan completo, pero le gustaba no haber tenido apenas tiempo libre y que poco a poco todo fuera volviendo a la normalidad. Estaba de especial buen humor aquel día y no tenía intención de que aquello fuera a cambiar. La había escuchado hablar de que terminaría a media tarde las reuniones que tenía pendientes, de manera que podía pasarse a buscarla sin avisar. Había algunas cosas que independientemente de la fecha podían ir haciendo y que, en días como aquel, le parecían la mejor de las ideas para terminar el día.

Ya no necesitaba que nadie le hiciera de guía para saber llegar él solo hasta el estudio caminando, era todo un gran avance y por eso, cuando llegó al ascensor, sonrió divertido ante la idea. Aprovechó el tiempo de subida para observar su reflejo tras quitarse el abrigo, quedándose en la camisa azul oscura que se había puesto ya para ir a comer con su padre, antes de que el contraste de temperatura entre dentro y fuera el edifico se empezara a notar demasiado en su cara, dedicándoles unos segundos a colocarse bien el pelo justo antes de llegar a la planta indicada.

Hacía bastante tiempo que no pisaba por allí, probablemente más de un año… Bastante más de un año. Había estado fuera de la ciudad mucho tiempo y las veces que había ido de sorpresa había coincidido en fin de semana por lo que no había tenido oportunidad ni de ponerle cara tan siquiera a la nueva ayudante de Sora. Al menos, recordaba el camino hacia el despacho personal de ella dirigiendo sus pasos directamente hacia allí encontrándose la puerta cerrada y la mirada interrogante de una chica sentada en la mesa que había a escasos metros de la misma.

- ¿Buscaba a alguien? – no tardó en escuchar la voz de aquella que todavía seguía observándolo.

- Sí… pero me parece que no se encuentra, ¿no? – girándose hacia ella sonrió ligeramente-. ¿Sigue reunida?

- Ya debería de haber terminado, pero si no ha vuelto es porque se ha alargado más de lo esperado… - la sorpresa ahora había pasado a confusión en la cara de Kaori-. Puede esperar si quiere hablar con ella…

- ¿Yamato? – la voz de Haru los sorprendió a ambos haciendo que las miradas quedaran fijas en ella-. ¿Qué estás haciendo tú aquí?

- Venir a secuestrar a tu querida jefa para llevarla, le guste o no, a hacer unas compras pendientes que tenemos – sonrió de medio lado antes de acercarse hacia ella-. ¿Sabes si le queda mucho?

- Pues… No tengo ni idea – se encogió de hombros, desviando su mirada hacia la otra chica, haciendo un esfuerzo por no reírse por lo bajo al ver la cara con la que seguía observando al chico-. Yo ya he terminado, puedes esperar conmigo – le hizo un gesto hacia su puerta – iba a tomarme un café – esperó a ver como asentía de reojo antes de desviar de nuevo la vista hacia él-. Vale, vete yendo tú que yo ahora mismo voy, tengo que dejarle unos papeles a Kaori.

- Está bien – girándose hacia la otra chica sonrió a modo de despedida y continuó con su camino.

Haru, divertida por la situación, esperó hasta que se hubiera alejado lo suficiente antes de girarse con la mejor de sus sonrisas irónicas en la cara hacia la nueva ayudante de Sora.

- ¿Qué? ¿Nunca te lo habías cruzado? – no pudo evitarlo.

- No… - por primera vez desde que había aparecido Haru dirigió su mirada hacia ella-. ¿Se puede saber quién es ese?

- ¿Tú quién te crees que le dio ese anillo que tanto nos gusta mirar a Sora? – fue la única explicación que dio antes de encogerse de hombros y dejarle algunas carpetas en la mesa-. Guarda esto en el archivo cuando puedas, por favor o cuando quites esa cara… como tú prefieras – tenía que reconocer que aquello era muy divertido-. Si te aburres puedes entrar en la página de la JAXA, seguro que te cuentan algo más…

- ¿En la página de dónde? – cogió las carpetas que acababa de posar.

- Lo que has oído – amplio todavía más la sonrisa antes de dar media vuelta-. Si Sora pregunta no le digas nada, solo avísame a mí cuando vuelva. Vamos a reírnos un poco de la cara que pone.

Dicho aquello dio media vuelta sobre sus pasos caminando hacia el interior de su puesto de trabajo, pudiendo darse cuenta de que el chico no había ido directo hacia allí, deteniéndose a coger café en la máquina. Aprovechó para retirar la montaña de papeles que tenía tirada por todas partes con sus propios bocetos y patrones a medio terminar mientras que esperaba a que volviera.

- Así que esa es su nueva tú – dijo cuando entró acercándose a la mesa a posar los dos vasos.

- Más o menos… Debe de darle algo menos la lata por eso de que todavía le debe de tener demasiado respeto, pero yo diría que por el momento se están arreglando bastante bien. Gracias – le dijo señalando el café.

- ¿Qué tal todo? – le hizo un gesto quitándole importancia antes de acabar sentándose.

- Muy bien… - se acercó hasta la puerta para cerrar tras ella, asegurándose de que la conversación no pudiera salir de allí-. Andrew vuelve la semana que viene – dijo finalmente.

- Es verdad que Sora me había dicho que estabas aquí sola porque se había tenido que ir a Los Ángeles una temporada… ¿Sigue intentando saber cómo ha conseguido Mimi su número?

- Creo que le da miedo preguntarle y el resto seguimos sin tener ni idea – se rio antes de acercarse a la mesa para tomar asiento-. En realidad que estuviera fuera nos ha venido bastante bien…

- ¿Por qué? – distraído en haber estado bebiendo un sorbo del café volvió a desviar su mirada hacia la chica-. ¿Tenías ganas de perderlo de vista? Yo no sé si me dejan enchufar a nadie todavía en mi nuevo puesto, pero si quieres que te lo mande lejos largas temporadas podría arreglar algo – bromeó. Tampoco había entendido el comentario de ella.

- Oye… si vas a usar para algo el estar destinado en Tokio es para colarme a mí y hacerme una visita guiada muchas gracias – comentó antes de empezar a reírse-. Como creo que ya has dejado de mirarlo mal por los rincones te lo decía porque su vuelta puede ser de tu interés.

- Yo no lo miraba mal por los rincones – se defendió rápidamente.

- Ya, claro… Eso díselo a él – continuó riéndose-. Pero no te lo decía por eso… Como no nos fiábamos de Sora y con las idas y venidas entre un sitio y otro estaba empezando a retrasarse demasiado todo. Así que todo este tiempo que él ha estado fuera y todas las veces que yo me he quedado más días hemos estado aprovechando para terminar el vestido.

Tuvo que reírse al ver que por fin había conseguido captar totalmente la atención de Yamato con las últimas palabras, viendo que había estado a punto de tirarse el café por encima. Era la reacción que hubiera esperado de él, ya empezaba a conocerlo.

- Y ahora que vuelve, lo trae con él listo para que por fin se lo podamos enseñar a la futura dueña. Me ha dicho que estáis teniendo problema con la fecha pero bueno, cuanto antes os quitéis problemas como este de delante mejor… Que tú no has visto los numeritos que ha acabado dando Mimi…

- Me los puedo imaginar – gruñó -. La he visto llegando a casa cada una de las veces y la amenaza de que piensa ir en pijama cada vez es más seria – negó con la cabeza-. ¿Ya lo habéis terminado todo?

- Todo. Cuando él llegue lo dejará en casa y ya buscaremos una excusa para que venga a verlo sin esperárselo. Ya va siendo hora de que se quite ese peso de encima o de verdad que esas dos van a acabar a malas.

- Yo llevo viviendo a malas con ella media vida, tampoco es tan grave – acabó por gruñir mirando de reojo hacia otro lado-. Se vive muy bien limitando tus conversaciones con ella a cuando no te queda más remedio. Tómatelo como un consejo de sus primeras víctimas de todos los tiempos – y de sus favoritas-. Inventaos cualquier excusa para que vaya a casa y seguro que pica sin mayores problemas. De hecho… tiene gracia que hayas venido a decirme esto justo hoy. He venido a buscarla para ir a mirar los anillos – explicó intentando controlar la sonrisa que quería escapársele, manteniendo el gesto lo más serio que pudo.

Agradeció que el rubio desviara la mirada, habiendo estado a punto de posar con más fuerza de la cuenta el vaso sobre la mesa. No tenía la suficiente confianza con él como para reaccionar como lo habría hecho si aquella noticia se la hubiera dado Sora. No iba a ponerse a gritar delante de él o a sacudir las carpetas que le quedasen más a mano, aún intentaba mantener la imagen medianamente respetable delante de él.

- Seguro que le viene bien despejarse la cabeza de tanto trabajo – consiguió decir haciendo un verdadero esfuerzo-. Mira a ver si la convences para que se tome unos días libres o algo porque a este paso nos vamos a quedar sin pelirroja y no creo yo que sea el mejor de los momentos para que me cuelgue a mí todo el trabajo.

- Esa es la intención… Al menos lo que queda de tarde, porque dudo que vayamos a ser capaces de hacer algo más con ella en los demás aspectos. Y no será porque no lo haya intentado ya.

- Pues invéntate cualquier excusa de las tuyas. Yo con que me la tengas de vuelta la semana que viene para que le demos finalmente el vestido me sirve.

- ¿Te acuerdas del drama que montaste cuando te dijeron que ibas a tener que encargarte tú del vestido porque decías que no ibas a ser capaz? Pues más o menos a ese nivel de complicación veo yo el convencerla a ella…

- Y yo pensando que no habías escuchando nada de todo eso porque estabas ocupado intentando procesar que Mimi te dijera delante de tu suegra que no valían las medidas "a mano" – contestó automáticamente con la mejor de sus sonrisas.

Yamato se quedó mirando para Haru, arqueando ambas cejas poco a poco. Obviamente que todos los presentes iban a acordarse de aquello durante mucho tiempo. Probablemente Toshiko la primera… Pero con lo que no contaba era con que alguien fuera a usarlo en su contra de forma tan sumamente gratuita…

El sonido de unos golpes en la puerta interrumpió la conversación lo justo para que la voz de Kaori dijera que acababa de volver Sora a su despacho tras terminar la reunión.

- Ale, corre… - sonrió aún más Haru-. Que os lo paséis bien luego…


AnnaBolena04: es que son muchos años de convivencia ellos dos solos, yo creo que solo por las caras que pone es perfectamente capaz de adivinar lo que le pasa por la cabeza al hijo ese atolondrado que tiene. Que será muy listo para otras cosas peeeeeeero lo que viene siendo para la vida personal... Es casi tan hábil como para lograr disimular algo en presencia de su padre.

Obviamente que tenía que ir corriendo a contarle a Hiroaki que su otro marido se había chivado de lo del médico. Vamos, es que tardó bastante en contárselo, pobrecillo...❤❤❤

Ahora dejamos al rubio revolucionando el estudio sin que la jefa se entere de que tiene visita... ¡Un abrazo de tortuga!

Epic Crystal Night: jajajajajaja Hiroaki FTW. Si es que es el que mejor se lo pasa cada vez que sale. Un día tengo que dejar que se dedique a apuñalar al niño en presencia de Taichi para que aprenda cómo se hace jajajaa

¡Un abrazo!

Nika: le pasa que le tiene mucho respeto a esa señora jajajaja Ya lo ha dicho en varios capítulos, aunque bromeando, peeeeeeeeero esa señora impone respeto allá por dónde pisa y eso iba a suponer tener que comportarse de más jajajajaa No hay guerra de suegros, tranquilo todo el mundo.

No puede esconderle nada el nene, pobrecillo, como para que estuviera intentando ocultarle algo ❤❤ Lo tiene demasiado fichado y sabe lo que pasa por esa cabecita antes de que pase de verdad ❤

¡Un abrazote!

Guest vecina: el día que no sean los nervios lo que provoque que cierta pelirroja viva abrazada al retrete se va a morir el rubio, se va a morir el suegro y se va a morir el amigo. Pobrecita, no la van a dejar respirar más de cinco minutos seguidos porque va a tener todos los ojos del mundo van a estar sobre ella para que no respire ni cinco segundos ella sola ❤❤❤

Jajajajaja eso es que es una verdad como una casa de grande, pasa eso no teniendo que irse y lo tenemos todo enfurruñado al enterarse de que no hay nene. Es que fijo... Probablemente se lo acabe contando a la otra interesada para que se ría un poco de él y le dé una buena colleja por hacerla creer que estaba preocupada por ella cuando lo que tenía era encima una buena paranoia jajajaja

Morriña y enfurruñamiento también los usamos muchísimo aquí, debe ser cosa del vecindario xD Ya casi estoy buena del todo - obviamente para el lunes ir a trabajar¬¬'' - ¡un besote tortugoso!