- Osea… ¿no sois capaces de dar con ningún sitio para la fecha que queréis? – Takeru se sentó al lado de Hikari.
- Parece que no… Debe de estar de moda ese mes… - se encogió de hombros-. Pero bueno, no pasa nada… Ya nos arreglaremos. Hemos estado buscando en otras fechas pero parece que los meses de verano se han puesto imposibles. No es que nos corra prisa…
- Habla por ti – lo cortó su hermano pequeño.
- … No es que nos corra prisa, pero como tengo que reincorporarme al trabajo en otoño no creo que vaya a poder pedir días de vacaciones después. Me parece que voy a tener bastante lío con la adaptación y todo eso… Yo ya lo he dicho en serio y papá amenaza con tirarme algo a la cabeza si lo hacemos, pero como la cosa siga así yo firmo lo que haya que firmar en el registro y que monte la pataleta quien quiera.
- Yo creo que hasta mi hermano os tira algo a la cabeza si no le dais el gusto de montar el drama apropiadamente.
- Sí claro… no te crees ni tú que te vas a librar… Lo que tendrías que haber hecho era no dejarlo para el último momento y haber aprovechado para reservar fechas antes de que te fueras a Marte. O bueno… que hubiera buscado ella sitio mientras tú estabas fuera, total, ibas a decirle que sí te dijera lo que te dijera…
Intentó mirar mal a Takeru, pero no fue capaz ya que tenía toda la razón del mundo con lo que acababa de decir con lo último. Estaba más que seguro que dijera la fecha que dijera ella o propusiera el lugar que propusiera le parecería bien.
- Mira, ya ni me ladra porque me meto con él, lo tiene asumido del todo – sonriendo divertido se acomodó mejor-. ¿Entonces que vais a hacer?
- No lo sé… entre que se ha vuelto a tener que ir unos días y que ya no se nos ocurren más sitios ni más fechas estoy viendo que no va a quedarnos más remedio que esperar.
- ¿Esperar? – la voz de Hiroaki se metió en la conversación-. ¿Por qué?
- Porque están todas las fechas cogidas… ¿qué hago? ¿Me invento un sitio?
- Trabajas para la JAXA seguro que puedes asustar a alguien y sino me lo dices a mí y vamos a amenazarles con hacerles mala publicidad en la televisión… - con Dai en brazos se quedó de pie, observándolos-. ¿Habéis mirado fuera de la ciudad? Seguro que está todo menos saturado…
- ¿Tú crees que no se nos ha ocurrido? – se encogió de hombros.
Estaba empezando a aceptar aquello. ¿Qué otra opción les quedaba? Se habían cansado de buscar por todas partes y parecía que cada vez las cosas se ponían más complicadas. Tal y como habían hablado el día que habían ido a comprar las alianzas habían vuelto a intentarlo y nada. Incluso, por sugerencia de los padres de ella, habían mirado en algunos lugares cercanos a Kyoto que podían ser del agrado de Sora, y de nuevo, nada.
No iba a negar que todo aquello no le hiciera gracia, pero era lo que había. Debería de poder conformarse con la situación que tenían desde que había vuelto y no querer correr tanto con todo lo demás, especialmente cuando parecía que todo el país estaba empeñado en no darles oportunidad.
- Déjalo papá, si ya le ha costado comportarse como una persona normal casi dos décadas de su vida ahora por tener que esperar unos meses más para casarse no creo yo que nos vaya a morir.
- Habla por él, yo ya me estoy haciendo mayor y todavía no me va a dar el gusto de verlo sentar cabeza de una vez… Y más le vale darse prisa no vaya a ser que mi futura nuera se acabe dando cuenta de lo que le va a tocar aguantar y se nos eche para atrás.
- ¿Queréis dejar a Yamato en paz? – Natsuko se asomó por detrás de Takeru-. Estamos aquí porque estos dos nos han llamado para decirnos que van a tener otro niño no para acosar a nadie…
- No dijo nada en aquella ocasión, pero el padre de ambos simplemente se limitó a lanzar una mirada significativa a su hijo mayor antes de posar al pequeño Dai en el suelo para que se fuera a jugar. Dándose cuenta de lo que significaba, el mayor de ambos rubios simplemente puso los ojos en blanco antes de reírse por lo bajo.
- Es verdad… Con un poco de suerte este sale más a su tío listo – acabó hablando de nuevo-. Con todo el perdón, Hikari, ya sabes que tú eres de lo mejorcito de la familia peeero…
- Eso díselo a él cuando llegue luego… - empezando ella también a reírse por lo bajo, acabó por quedarse mirando hacia el niño que había salido corriendo ya tras el digimon de su cuñado-. Yo creo que mi hermano ya ha cubierto el cupo de niños pareciéndose a él con Daigo.
- Pues otro motivo más para que tú te des prisa – Takeru se quedó mirando hacia su hermano-. Mi sobrino va a necesitar a alguien que lo mire mal más o menos de su edad…
- ¡Que dejes a tu hermano en paz! – le dijo Natsuko de nuevo al menor de sus hijos-. Tú – tirando del brazo de su exmarido – haz algo útil y acompáñame a la cocina a traer unas cosas. ¡Venga!
Prácticamente a la vez que los dos desaparecían el sonido de la puerta hizo que Hikari se fuera a abrir a sabiendas de quién era el que llegaba tarde con a saber qué excusa o qué melodrama montado.
- ¿Estás seguro que no te importa esperar más? – la voz de Takeru llamó la atención de Yamato.
- Claro que me importa, pero… ¿qué quieres que hagamos? Además, cada vez tiene que pasarse más tiempo fuera. De hecho, estos días iban a darle el vestido que ya está listo y de vuelta en Tokio y ella en la otra esquina del mundo… Pero es lo que hay. Si no somos capaces de encontrar algo pues esperaremos… Además, a ella le gustaba un sitio en concreto y en ese ha sido totalmente imposible conseguir fecha… Si esperamos podría ser allí.
- ¿Tan complicado está encontrar hueco? Yo no recuerdo haberme vuelto tan loco…
- Porque tú te casaste en invierno, listo… Taichi me lo advirtió, que iban a ser fechas complicadas y por una vez voy a tener que darle la razón.
- ¿Con qué vas a tener que darme la razón si se puede saber? – la voz del recién mentado llamó la atención de ambos.
- Con que seguimos sin tener fecha… ¿No será cosa tuya para que por fin tenga que decir que me lo advertirse, verdad?
- Hmmm… podría ser – riéndose por lo bajo acabó por pasar el brazo en torno a los hombros de su hermana, la cual acababa de colocarse a su lado-. Ya me lo ha dicho esta señorita… Así que otro niño… Más le vale que salga también al tío encantador y no al otro cascarrabias…
- Por el bien del niño espero que no se parezca a ninguno de los dos tíos, muchas gracias – con la mejor de sus sonrisas, Hikari se quedó mirando para ambos-. ¿Dónde te has dejado a Koemi, hermano?
- Viene luego, estaba en casa de sus padres con el niño.
- ¿Y ya has huído por si viene el suegro y te quiere comer? – Yamato no pudo evitar quedarse mirando hacia su amigo con una sonrisa ladeada.
- Ten cuidado, no vaya a ser que te encuentres con Toshiko de la que vuelves a casa – contestó automáticamente.
- En serio… ¿pensáis crecer vosotros do en algún momento? Y os lo digo yo que soy la pequeña… Luego se le va a acabar pegando algo a Dai y pienso andar a collejas con los dos por malinfluenciarme al niño.
- ¿Tú qué? ¿No piensas defender a tu hermano de tu mujer?
- No – Takeru sonrió-. En lo que dice tengo que darle toda la razón… - empezando a reírse él también-. Además, andáis bastante a la par en cuanto a lo de ser malas influencias, no os pongáis celosos el uno del otro, podéis seguir saliendo por las mañanas a correr juntitos, no es necesario que tengáis una crisis de pareja ahora.
- ¿Que quienes salen a qué? – Hikari fijó la vista directamente en su hermano.
- ¿Qué? ¿Por qué me miras así? Aquí, el comandante de la JAXA que no quiere ir solo…
- Para la compañía que me haces, a mitad de camino te quedas ahogando intentando no morirte... – marcó algo más la sonrisa de medio lado que había tenido en la cara desde hacía un rato, especialmente al notar que los castaños ojos de Taichi quedaban clavados en él-. Voy a por nuestros padres, que no me fio de dejarlos mucho tiempo solos…
Diciendo aquello se puso en pie, entretenido por el camino al ver pasar a su compañero digimon huyendo de su sobrino como si le fuera la vida en ello sin tan siquiera detenerse a pedir socorro o fijarse en que estaban pasando por su lado. Taichi siguió con la mirada al otro hasta que lo perdió de vista, volviendo a mirar hacia los otros dos.
- ¿Ha venido solo?
- Sí, vuelve a estar de viaje... Y por lo que me ha dicho me parece que no vamos a tener el gusto de poder reírnos de él dentro de un par de meses – Takeru negó con la cabeza.
- Sí, algo me habían dicho los dos... Oye, lo mismo en una señal de que tienen que pensarse mejor las cosas… ¿qué? ¡No me mires así! ¡Era una broma!
- No juegues con que ese inútil social que tengo por hermano por fin vaya a darme la cuñada que llevo queriendo desde que tengo ocho años – sonó serio por primera vez en toda la conversación.
- Así que eras tú el que conspiraba en mi contra ya en esa época… Muy bonito, y yo animando a mi hermana para que por fin te hiciera caso en su momento. Así me lo pagas… rubio tenías que ser… Cada vez tienes una lista más larga conmigo, Takaishi.
- Un día tengo que ir contigo al trabajo – la voz de Hikari distrajo a su hermano mientras apoyaba la cabeza sobre él.
- ¿Y eso? – arqueando una ceja la miró sin entender.
- Necesito ver con mis propios ojos cómo eres capaz de engañar a tanta gente a la vez con que eres un serio y respetable embajador… Lo necesito cada día más en mi vida…
- Ahora ponte de su parte, di que sí… - riéndose ya sin poder evitarlo la apretó algo más contra él antes de inclinarse para dejar un beso en el cabello de su hermana pequeña.
AnnaBolena04: perfecto, que además nos han cerrado la playa por aviso de mareas estos días. Puedo montarme mi propia playa y cobrar entrada... Playa con brilli-brillo. En vez de ponerte moreno sales brillante brillante jajajaja
El pobrecillo se llevó un buen susto por llegar y encontrarse de repente al "suegro". Si ya tenía poco con tener que ir hasta allí, contando con que quizás fuera a estar Toshiko, aquello solo fue la guinda del pastel. Llega a ver alguien la jugada y se están riendo de él una buena temporada. De hecho, probablemente fue lo que se dedicaron a hacer los señores Takenouchi una vez que se fueron para no provocarle un infarto al rubio.
Vale, vale, ni lo nombre... Ahora te dejo con una reunión de gente muy seria, muy adulta y muy muy digna de la edad de todos los personajes que intervienen en ella...
¡Un abrazo de tortuguita
Guest vecina: Pues... - va a ponerse el capítulo para saber cuál es - en el capítulo 13, después del reinicio, más o menos a la mitad, están poniendo escenas de todos los personajes en modo depre por la ciudad porque se han quedado sin sus amigos y de repente, mientras que está Taichi con su pelota - OTP - se pone a llover como si no hubiera mañana y se escucha un silbato y van llegando todos corriendo poco a poco al mismo punto. En esa escena, estos dos llegan juntos ¿te sitúas?
Ahora volvemos al presente, aunque igual fueran todos más maduros en el capítulo anterior jajajaja
Uff, el acento y yo somo horrorosos. Que a ver, es una ventaja a la hora de ponerme a hacerlo en serio hablar cualquier lengua extranjera, pero cuando me voy a Andalucía no tiene ni ... gracia jajajaja
¡Un abrazo de tortuguita!
