- Sora… yo sé que no tengo tanta experiencia como tú diseñando, pero… Si hay cualquier cosa que no te guste, que quieras cambiar… Por favor, dilo… Todavía tenemos tiempo para hacer cualquier modificación. O si no te gusta… puedes decírnoslo… - estaba mucho más nerviosa que la propia pelirroja.

- No digas tonterías – Toshiko negó con la cabeza-. La pobrecilla lleva hecha un manojo de nervios desde el día que le pedimos que fuera ella la encargada… Estoy segura de que ha quedado precioso.

Los ojos de Sora todavía estaban fijos en su amiga sin poder creer lo que estaba escuchando. ¿Todo aquello había sido para poder hacer el vestido a sus espaldas? ¿Y el vestido ya estaba listo y estaba a punto de verlo? No era capaz de decir nada de nada porque un nudo en su garganta se lo estaba impidiendo, mucho más cuando por fin escuchó los pasos de Andrew volver hacia el salón.

- Aquí está – anunció dejándolo con cuidado antes de ir a colocarse al lado de Haru.

Los ojos de todos los presentes quedaron fijos en el vestido. Los de todos menos lo de Sora y Haru, quienes todavía se mantenían la mirada. La más joven de ellas ansiosa por ver la reacción de su amiga y la pelirroja sin reaccionar todavía. Acabó por parpadear un par de veces, volviendo a la realidad.

Entonces se giró. Se giró y lo vio.

Soltó la mano de su madre automáticamente llevando ambas a su rostro, posándolas en su boca, dejando caer también el boceto. Delante de ella estaba… estaba… Todos los nervios que habían empezado a acumularse en ella desde que había empezado la encerrona, todos los disgustos que le habían dado cada vez que había intentado buscar ella algo, toda la frustración de meses intentando diseñar algo… Todo explotó de golpe y los ojos de Sora se llenaron de lágrimas.

Lágrimas que no se molestó en ocultar.

- Sora… - Toshiko a su lado intentó acercarse a ella, apartando por fin la vista del vestido-. ¿Qué pasa cariño?

- Es… Es… - no era capaz de decir nada más. Ni siquiera había podido echar más que un vistazo al vestido todavía… Pero solamente el hecho de tenerlo delante de ella después de todo era superior a ella.

- ¿Sora? – Haru se acercó hasta ella, tímidamente, temerosa de que algo estuviera mal.

No obtuvo contestación por parte de la pelirroja, solamente cuando consiguió llegar a su lado volvió a mirar hacia ella, tardando apenas unos segundos en reaccionar, dando un paso hacia delante para abrazarse a Haru. Dejándole espacio a su hija, Toshiko se agachó para recoger el boceto, observando la escena intentando mantener a compostura.

No fue consciente del tiempo que permaneció abrazada a la chica, sin intentar ocultar el llanto aquella vez, solo separándose de ella cuando fue capaz de volver a llevar la vista hacia el vestido. Fue entonces cuando lo vio realmente por primera vez. A un par de metros de ella estaba el vestido… Su vestido. Intentando alejarse de Haru, como si tuviera miedo de que al hacerlo le fueran a fallar las piernas o algo, se acercó al vestido…

- Sois… os odio a todos – acabó diciendo todavía entre lágrimas para acabar riéndose-. ¿¡Cómo habéis podido hacerme esto!?

- Creo que era una conspiración de medio ciudad en tu contra – Andrew explicó, acabando por acercarse hacia Haru, dejando su brazo en torno a sus hombros-. Fuimos poniendo poco a poco a todos sobre aviso…

- ¡Yamato lo sabe desde el primer momento! – rápidamente la voz de Mimi se unió a las explicaciones-. Lleva semanas mandándome amenazas cada vez que llegas a casa… Aunque al menos así me habla porque vamos… el muy resentido sigue enfadado porque…

- Por nada, Mimi, por nada – Toshiko la cortó-. ¿Te gusta cielo? ¿Por qué no vas a probártelo?

Sora todavía no había sido capaz de reaccionar, intentando alargar la mano hacia la tela del vestido, como si no creyera que lo tenía delante. Miró hacia su madre, asintiendo muy levemente.

- Haru, ¿vas tú con ella? – los ojos de la mujer se posaron en la otra chica, quien seguía mirando también hacia Sora-. Nosotros nos quedamos aquí y ya te lo vemos puesto, ¿si?

- Venga, yo os lo llevo a la habitación – colaborando con Toshiko, Andrew volvió a coger el vestido para llevarlo a donde la pelirroja se lo pudiera probar con tranquilidad.

Cuando su hija desapareció por fin detrás de la puerta, la mujer acabó por volver hacia donde había estado sentada. Había una mezcla de sentimientos en ella que no sabía por dónde iban a salir pero la reacción de su pequeña la había conmovido mucho.

- Ya verás cuando la vea su padre también – la voz de Mimi a su lado llamó su atención-. ¿Vas a mandarle una foto o que espere al día de la boda?

- Que espere… - no era algo que no hubiera pensado ya-. Vamos a poner al serio profesor Takenouchi en serios apuros para ser capaz de llevar a su hija al altar sin inundar toda la zona…

- Pobre Haruhiko - riéndose por lo bajo se quedó mirando hacia Andrew cuando ya volvía.

- Yo creo que le ha gustado, ¿vosotras?

- Yo creo que ni lo ha visto, está demasiado sorprendida… Pero le va a encantar, ya lo verás.

- ¿Bromeas? – Mimi se estiró para coger a Biyomon ahora ella-. El rancio del rubio ese se va a quedar más tonto de lo que está ya, os lo digo yo.

Una vez en la habitación, Sora todavía no podía creerse lo que tenía delante de sus ojos. Prácticamente temía tocarlo y que fuera a desaparecer. A esfumarse. A no ser más que una alucinación provocada por todo el estrés que el tema del vestido le había ocasionado.

- Siento haber tenido que mentirte tanto durante todos estos meses – empezó a decirle Haru-. De verdad… Me sentía fatal… Yo ya no sabía ni qué decirte cada vez que ibas a ver vestidos. Entre que te quedaban todos bien y que eran bonitos…

- Díselo a Mimi – acabó por hablar por fin, girándose hacia Haru-. ¿Lo has hecho tú?

- Oh… yo… yo solo retoqué el boceto que tú habías hecho y luego Andrew me ayudó con todos los patrones y…

- Deja de quitarte mérito… Lo que había en esa hoja no era más que un garabato, Haru. Esto… esto es el vestido con el que por fin voy… voy a poder casarme con… con el amor de mi vida – volviendo a notar los ojos húmedos parpadeó intentando contenerse-. Venga… ayúdame a ponérmelo antes de que acabe deshidratándome aquí, ¿quieres?

Asintiendo, todavía intentando reaccionar a sus anteriores palabras Haru le dejó su espacio para que empezara a desvestirse, empezando mientras a preparar el vestido para que solo tuviera que ponérselo.

- Vas a tener que ser cuidadosa con la espalda del vestido. Lo siento, sé que es un aburrimiento, pero me parecía que quedaba mucho más bonito así… No creo que puedas llevar nada en la parte de arriba, pero no te preocupes porque ya lleva refuerzo el vestido…

Dejando encima de la cama la ropa que había llevado puesta aquel día se acercó hasta ella, comenzando a vestirse de nuevo. Estaba tan nerviosa en aquel momento que estaba segura de que no sería capaz de ponérselo ella sola.

- Hmmm… - subió la cremallera del vestido-. Espera… va a ser mejor que te quites también el sujetador, así vemos cómo te queda…

Obedeciendo a lo que le decía no tardó en tener el vestido puesto… buscó la mirada de su amiga buscando alguna reacción en ella, pero, al igual que ella minutos antes, no podía decir nada, únicamente se había llevado la mano a los labios y la observaba en silencio.

- Tienes el espejo ahí… - consiguió articular al final.

Sora necesitó coger aire antes de girarse y observar su propio reflejo… Jamás se la habría imaginado aquella mañana acabar así. Sin duda alguna, todas las opciones que se habría podido plantear ninguna alcanzaba aquello. Ni siquiera al ver a su madre y a Mimi allí.

Prestó atención por fin al vestido, dándose cuenta de que apenas notaba demasiado peso en él, lo cual era bueno ya que sería cómodo… De color blanco, era de corte sencillo. Ajustado en la parte superior, se entallaba algo más en la cintura para dejar paso a una falda que si bien no caía recta del todo lo hacía sin armar demasiado. Estaba compuesta de varias capaz de tul que caían dándole una ligera forma acampanada formando una pequeña cola tras ella. La parte superior era del mismo material, superpuesta por encima de una parte más rígida que impedía que transparentara nada en las zonas principales haciendo una forma de corazón bastante pronunciada. Cubierto todo por una capa de tul, por ello se extendía hasta las mangas pequeñas enredaderas bordadas en blanco cubrían los costados, pecho y brazos, así como el comienzo de la falda hasta que se perdían a medida que iban bajando. Pequeños cristales de color blanco brillaban en algunas de las hojas de las enredaderas.

Como bien le había dicho Haru, la espalda del vestido no dejaba lugar a la imaginación, quedando completamente al descubierto. Eso le gustaba, siempre había sido dada a ese tipo de escotes. No sonrió, no podía. Estaba todavía demasiado confusa, sorprendida, contenta, pero, sin duda alguna, lo que estaba viendo era… simplemente perfecto.

- ¿Lo llevas bien? ¿Te aprieta o algo?

- No… todo está bien – acabó por decir todavía como si estuviera hipnotizada por el propio reflejo.

- Si quieres que tenga algo más de espalda, o que no tenga cola solo tienes que…

- Haru, es… perfecto – se giró hacia ella-. Yo no sé cómo voy a poder agradecerte esto… - volvió a notar el nudo en su garganta-. ¡Y no quiero salir llorando ya a que me lo vea mi madre! ¡Así que vamos antes de que empiece otra vez!

Las palabras de la pelirroja le sacaron una risa a la chica, quien asintiendo, la ayudó a dejar bien colocada la falda antes de salir de la habitación. Automáticamente nada más escuchar la puerta los ojos de todos los presentes quedaron fijos en ella.

- ¡Mamá, no te pongas a llorar tú también que voy a acabar deshidratándome hoy! – fueron las palabras de Sora nada más ver la reacción de su madre.


Mimimimimimi primero de todo, os aviso que no me gusta describir ropa, segundo, no sé ni cómo se describen algunas cosas de ropa aaaaaaaaaaaaasí que le echáis imaginación jajajaja

AnnaBolena04: claro, esos dos empiezan el día con una buena sesión de matrimoniamiento que sino no se quedan a gusto. Mucho se debieron de echar de menos todos estos años. Igual Taichi se entrenaba con el minirubio y Yamato con alguno de los elementos de la base en Tanegashima, pero nunca sería lo mismo. Se necesitan entre ellos. Y claro que le va a tocar las narices, pero no sabremos que acabaron corriendo el uno detrás del otro por media ciudad, aunque yo diría que sí.

Que alguien le pase pañuelos a la pobrecita Sora, por favor... Que tiene pinta de empezar y no parar ya en lo que le queda de temporada...

¡Un besito!

Guest vecina: claro que lo corto muajajajajaa ¿por quién me tomas? Es uno de mis pasatiempos favoritos muajajaja. Bueno, los dramas con los que debió de ir llegando a casa todos los días que intentó ir de compras estaban a punto de conseguir que dejara de mirar vestidos, sobretodo porque, como bien dices tú, ahora no corre prisa y quizas pueda tomarse las cosas con calma.

Déjame, ¿vale? Jajajajaja Si es que no tengo perdón, ya lo sé jajajaja Además, ya te digo que no estamos hablando de un descubrimiento demasiado lejano, creo que me di cuenta en una de las últimas visualizaciones, pero bueno, como te dije en las review antes... La empanada es contundente...

Eeeeh ¬¬'' Nada de empezar a conspirar en mi contra. Que últimamente me estoy portando MUY bien en tiempos de presente, hombre ya ¬¬'' Que aquí el personal se apunta en seguida a venir a por mí si me porto mal. Hoy te mando solo un bico que sino las tartatugas me muerden seguro.

Epic Crystal Night: jajajajajaja pues para ahora, para ahora. Vaaamos a calmarnos que ya tiene el vestido puesto, señoras y señores. Por el momento va reaccionando bien, aunque aún queda saber lo que pasará con Mimi después de todas las que le ha liado... Lo mismo el da permiso al rubio para dejarla sin invitar lo mismo jajaja ¿La luna de miel? Puede que te esté soltando un spoiler porque yo ya lo tengo escrito o puede que ya lo haya publicado (más bien lo segundo creo jajajaja) peeeeeeeeeeeeeeero eso va a ser cosa de Sora.

El día que consigan casarse os veo cronometrándome con un calendario para ver cuando hay una tortuguita rubia y nos morimos todos aquí jajajaja ¡Un beso!

Natesgo: lo mejor es que la reacción de Sora ha sido la misma que tengo yo cuando me dan un examen aprobado jajajajaja Por el momento parece que a la pobrecilla le ha dado por empezar a llorar y no tiene pinta de parar porque habían conseguido engañarla pero bien. A pesar de que seguramente haya sido ella la que haya acabado metiendo mano en todos los demás vestidos de sus amigas más cercanas, ¿cómo iba a ser a la inversa y a ese nivel de conspiración? Pues ahí la tenemos, llorando a moco tendido. Pobrecita...

¡Un beso!