Todavía con el dibujo original en las manos, Toshiko continuaba mirando hacia su hijo. Lo cierto era que podía llegar a reconocer el dibujo en la prenda que llevaba puesta, pero a la vez era completamente diferente. No había querido ir con Sora nada más que una vez a mirar tiendas porque le costaba horrores ser capaz de sacarle pegas. Había llegado a probarse algunos vestidos que realmente le había costado ser capaz de ponerles mala cara y buscar pegas para ellos, de manera que estaba más que mentalizada de lo que ese día se le venía encima.
- Ya verás cuando te vea tu padre – le dijo al final-. Prohibido mandarle ninguna fotografía o dejarlo venir a verte con él puesto antes del día – acabó diciendo al cabo de un rato.
- ¿Y se puede saber por qué? – con una ligera risa acabó contestando a su madre.
- Tengo derecho de reírme de la cara que va a poner… - en realidad era bastante consciente de que acabaría echa un mar de lágrimas de nuevo, pero lo asumía con gusto.
- Pobre papá… - sonriendo algo más volvió a alejarse unos pasos de ella-. ¿Te gusta?
- Claro que me gusta, cariño… Alguien ha hecho muy buen trabajo… - giró la cabeza hacia Haru-. Ha quedado realmente precioso.
Los ojos de Sora volvieron a buscar a su amiga, aquella vez sin decirle nada más, solo observándola con orgullo. Siempre había sido perfectamente consciente de las habilidades que tenía, pero no había tenido la oportunidad de comprobarlo tan de primera mano por la propia falta de confianza que la chica tenía en sí misma.
- Andrew me ha ayudado mucho…
- Que no os engañe, yo solo estaba por aquí fingiendo que hacía algo. Lo único en lo que se puede decir que he ayudado de verdad es en tener dónde poder hacer el vestido sin que doña controladora se enterase de nada – negó con la cabeza desde donde estaba apoyado.
- Estoy segura de que dice la verdad – asintiendo a las palabras del chico, la pelirroja volvió a bajar la vista hacia el vestido, fijándose todavía en los detalles de las mangas-. ¿Cómo narices habéis conseguido las medidas?
- Se las robé a la chica de la primera tienda… - admitió-. De la que las iba tomando y apuntando pues… aproveché.
- ¿Por eso tanta insistencia de que me probara algo allí sin que me gustara nada? – de repente aquellos pequeños detalles empezaban a cobrar sentido en su cabeza. La risa que obtuvo como respuesta confirmó su teoría.
- Eso sí que fue idea de Andrew.
La respuesta de Sora fue volver a sonreír hacia ellos dos. Aún no se podía creer lo que acababa de pasar. Probablemente la mejor excusa que había hecho que nunca jamás llegara a sospechar de que algo raro estaba pasando allí era el eterno miedo de Haru de hacer algo por su cuenta. Se alegraba muchísimo de que por fin hubiera sido capaz… y por todo lo alto. Girándose a Mimi, quien todavía estaba con Biyomon en brazos, se acabó acercando hasta ellas.
- ¿Y vosotras dos no me vais a decir nada?
La digimon se limitó a negar con la cabeza, todavía observándola, aprovechando para alzar el vuelo entonces y fijarse más en los detalles, dejando a Mimi todavía en silencio.
- Así que el día que te enseñé donde tenía los diseños al final tenía yo razón cuando supuse que te habías quedado revolviéndolo todo… Si ya sabía yo que te había gustado este… Solo te faltó quitármelo cuando lo vista para guardarlo con tus cosas en casa…
- ¡Porque era muy bonito! ¡Y tú diciendo que no era más que un garabato!
- Y lo era… Poco tiene que ver con lo que tengo ahora puesto…
- ¡Yo quiero guardar el dibujo! – saliendo volando ahora hacia Toshiko para coger el papel que tenía, quedándose ahora en sus brazos-. ¿Puedo quedármelo yo? ¿Puedo?
- Sí, pero ten cuidado de que no te lo vean en casa quien no lo tiene que ver…
- El traidor no se acerca a dónde yo estoy – negó con la cabeza haciendo que todos la mirasen de forma extraña salvo Sora, quien terminó por girarse de nuevo hacia Mimi.
- ¿Me ayudas a cambiarme? No quiero que se manche… Podemos llevarlo al estudio y allí hacer los ajustes que hagan falta aunque por el momento yo creo que no le va a hacer falta… Como la fecha sigue interrogante pues… ya veremos cuando llegue el momento…
- Mientras que no tenga que empezar a quitarle centímetros porque te pongas histérica a medida que se acerque el día y acabes durmiendo abrazada al baño creo que vamos bien… - no pudiendo evitar el comentario, Haru asintió-. Déjalo en la habitación, ya lo llevamos nosotros mañana o más tarde al estudio, que hay un par de detalles en la parte del bajo que quiero mirar con más calma.
- A la orden… - riéndose alargó el brazo a Mimi, quien seguía sin decir nada para tirar de ella-. Ahora mismo venimos…
Dejando que ambas se fueran, Toshiko se acercó con Biyomon en brazos hacia la chica con la mejor de sus sonrisas.
- Ha quedado realmente precioso, Haru. Ahora entiendo por qué mi hija siempre te ha querido a su lado… No creo que pudiera encontrar mejor vestido para ella aunque revolviera todo el país. Lo único que no sé qué vamos a hacer con mi futuro yerno cuando la vea…
- Bueno… tengamos algo de fe en su capacidad de reacción, con el trabajo que tiene creo que debería de ser capaz de decir al menos el "sí quiero" – riéndose por lo bajo, Andrew acabó posando su brazo en torno a la cintura de la chica-. ¿Ves como te dije que le iba a encantar? A ver si aprendes de una vez que eres perfectamente de hacer como esas y mucho más…
Una vez en la habitación, Sora cerró la puerta, quedándose apoyada en ella para estudiar atentamente a su amiga la cual había seguido sin abrir la boca desde que la había visto salir con el vestido puesto.
- ¿Qué pasa? – preguntó finalmente acercándose hasta ella-. No has dicho absolutamente nada de nada desde que me has visto… ¿no te gusta y no te atreves a decírmelo?
- No digas estupideces… El idiota ese va a quedarse boqueando una semana seguida cuando te vea – negó con la cabeza-. Es que… es que ahora que te veo con ese vestido puesto todavía no me termino de creer que por fin vayáis a dejar de dar tantas vueltas…
- Mimi… - acabó por sonreír sin poder evitarlo.
- ¿Qué? ¡Es verdad! ¿Cuántas veces te he tenido diciendo que se había acabado y que era la última vez? Y mírate ahora…
- Yo creía que esta vez ya había quedado claro que la cosa iba en serio – la arrastró con ella para sentarse.
- Vosotros dos siempre vais en serio, Sora…
2008
No podía creer que Mimi la hubiera traicionado de aquella forma. Le había dicho por activa y por pasiva que no tenía ganas de salir aquella noche, que había madrugado mucho aquel día y que estaba cansada. Y cuando por fin la había convencido para salir había desaparecido misteriosamente con la excusa de ir al baño dejándola sola con los amigos con los que habían salido aquel día. No es que no los conociera pero no tenía tanta confianza con ellos como para estar cómoda sin ella. Y a no ser que hubiera más cola para ir al baño que para entrar en el local… dudaba que se hubiera ido al baño.
- Entonces… ¿dices que os conocéis de toda la vida? – Takashi se quedó mirando para ella.
- Más o menos… - devolvió la vista hacia el chico. En el fondo le hacía gracia porque sabía perfectamente que si Mimi se había escapado era para hacerse de rogar ante su nuevo "amigo"-. No creo que tarde en volver, ya se fue hace un buen rato y a no ser que se haya encontrado a gente por el camino la tendrás de vuelta en nada.
Por suerte, por el lado contrario a ellos, no tardó en aparecer la chica, con la mejor de sus sonrisas mirando fijamente hacia Sora, como si acabara de hacer una maldad, cosa que aunque llamó la atención de la pelirroja, prefirió no preguntar. Algo le decía que era mejor así.
- ¿Dónde te habías metido?
- Saludando gente conocida por el camino – se encogió de hombros con la más inocente de las sonrisas-. ¿Y vosotros dos qué? Perdona a Sora, Takashi, la tuve que sacar de casa a rastras y te has debido de estar aburriendo como un muermo con ella.
- Eh… algunas nos pasamos toda la noche terminando un proyecto y hemos tenido clase por la mañana…
- ¡Excusas! – acabó por cogerse del brazo del chico-. Para encima que te arreglo yo hoy… ¿a que la he dejado guapa, eh? ¿No tienes ningún amigo por aquí que le puedas presentar?
- ¡Mimi! – protestó mirando hacia otro lado.
Acostumbrado a la forma de ser de la chica empezó a reírse antes de acercarse para murmurarle algo. Habían tenido un buen numerito para salir de casa, primero porque la había hecho salir casi que bajo chantaje y segundo porque se había empeñado en que se pusiera una de sus últimas adquisiciones bajo la amenaza de que "no pensaba salir con alguien vestida de aburrida a su lado". Hacía tiempo que no dejaba que cosas como aquella la traumatizaran por suerte para ambas.
- Te advierto que pienso irme a casa en cuanto pueda – le dijo justo antes de ver como dejaba en sus manos un vaso que ni siquiera sabía de dónde había salido.
- No seas aburrida. Yo que tú aprovechaba a hacer amigos ya que me has dejado ponerte ese vestido sin espalda y te he traído algo de beber…
- Sí claro, como si ahora te fuera a dar el gusto de irme con alguien a alguna esquina – se empezó a reír ante la propia idea antes de negar con la cabeza.
- Yo no te iba a decir que no me parezca exactamente lo que debes hacer hoy…
Un buen rato más tarde ambas amigas seguían hablando, habiendo dejado los vasos vacíos abandonados con unos nuevos en la mano mientras que se reían. Justo en ese momento Takashi volvía de haber ido a saludar a más gente, pero no volvía solo, cruzando una mirada con Mimi antes de acercarse hasta ella.
- ¿Ya me has buscado un sustituto? – la chica se quedó mirando hacia ambos.
- Me he encontrado con los compañeros del equipo de baloncesto del instituto – explicó-. ¡Hacía años que no los veía! Aunque claro, aquí don importante desde que ha empezado con la carrera de medicina no tiene tiempo ni para venir a saludar…
- ¿Medicina? – preguntó ella-. ¿Estudias medicina aquí? – sin darle tiempo a contestar, únicamente dejando que asintiera-. Entonces igual conoces a un amigo nuestro, Jou Kido, ¿te suena?
- ¿Kido? Creo que mi hermano tiene un amigo apellidado así… Yo creo que no he coincidido con él – negó con la cabeza.
- Ya bueno, Jou tendría que sacar la cabeza de los libros para poder sociabilizar con alguien. Yo sigo diciendo que esa novia que dice que tiene se la sigue inventando…
- Mimi… - Sora riéndose negó con la cabeza-. Ya te he dicho que yo la conozco porque Shuu le hizo una encerrona hace tiempo ya…
- Sí, sí, lo que tú digas – negó con la cabeza-. Bueno, como Takashi es un maleducado ya hago yo las presentaciones. Como ya le has oído a la protestona esta me llamó Mimi y ella es Sora.
En vez de mirar mal hacia su amiga, aquella vez, la pelirroja fijó la mirada en el recién llegado sonriendo ligeramente ante la presentación que ella le había dado. No lo conocía de nada, y solía ser buena para las caras, ni siquiera lo había visto nunca cerca del nuevo "amigo" de Mimi. No pudo evitar fijarse en él unos segundos, dándose cuenta de que era bastante alto, de cabello castaño aunque no demasiado oscuro y una amable mirada de color gris que ahora mismo estaba también posada en ella.
No rehuyó el contacto visual aquella vez.
- Ryo, encantado – sonrió a ambas.
- ¡Oye! ¿Ese de allí no es tu hermano? – le dijo Mimi a Takashi antes de cogerse a su brazo y tirar de él -. ¡Volvemos ahora!
Sin tiempo a poner tan siquiera cara de sorpresa, Sora, se vio de repente sola con el recién llegado. No se molestó tan siquiera en intentar disimular que aquello la cogía por sorpresa.
- ¿No conocías a Mimi de antes, eh? – le dijo divertida-. Esto es lo que ella llama ser disimulada.
- No… no había tenido el honor – riéndose de la situación se encogió de hombros-. No creo que te apetezca quedarte con alguien a quien acabas de conocer, así que no tienes que aparentar amabilidad.
- No te preocupes… Esto iba a acabar pasando hoy tarde o temprano. Además, creo que los dos sabemos que Takashi es hijo único, ¿o me equivoco?
- Como no le tengas en cuenta al perro… - se quedó mirando hacia ella cuando empezó a reírse-. ¿Estudias con ellos?
- No… por suerte no. Yo estudio diseño de moda. Se han empeñado en sacarme a rastras de casa hoy… pero a él casi no lo conozco tampoco.
- Pues más o menos como a mí, que me ha ido a buscar porque" como no encontrara a alguien pronto iba a acabar pagando los platos rotos él" – desviando la mirada unos segundos hacia el lugar dónde habían desaparecido los dos sin dar con ellos volvió a posar la vista en ella.
- Y no sabes hasta qué punto tiene razón el pobrecillo – mantuvo la mirada unos segundos antes de bajarla hacia su vaso, dándose cuenta de que lo había terminado también, decidiendo dejarlo en una de las mesas vacías cercanas.
"¿Por qué no?" se dijo a sí misma tras levantar la vista y volver a fijarla en Ryo. No tenía pinta de que Mimi la fuera a dejar en paz o que incluso fuera a volver tras la encerrona que le había hecho y, siendo sincera, no le molestaría demasiado que tardara en volver.
- ¿Quieres tomar algo? – dijo con la mejor de sus sonrisas.
- Me encantaría – contestó automáticamente antes de hacerle un gesto.
Natesgo: lo de esos dos es una especie de guerra fría. Y digo fría porque dudo que el rubio se haya dejado capaz por ella desde el día que le lió la jugarreta de aparecerle con Toshiko y soltarle el puñal de turno. Más bien si se la encuentra por la calle, es bastante probable que salga corriendo. Ya lo hacía antes sin demasiado motivación, ahora debe de usarla como motivación para correr más o algo.
Mira, lo que me pude reír yo imaginándome a Mimi acompañando a Yamato a mirar esas cosas. Creo que puede ser una de las pesadillas más terrible del pobrecillo, se despierta y se va a llorar a algún rincón porque eso es una de las peores pasadas del subconsciente. A Takeru no lo descarto, obviamente, pero ya te digo yo que no Mimi no va ni aunque lo lleve ella a rastras jajajaja
¡un beso!
AnnaBolena04: Que sepas que le iba a poner el nombre al capitulo... pero no me ha dejado esto porque no me coge bien los signos de puntuación T_T Jajaajaja
Menuda novedad ha ido a contarles Sora, pero bueno, vamos a dejarlo en que es raro verla decir esas cosas en voz alta, porque es otra de las grandes obviedades de este universo. Ya te digo yo que los llega a conocer el que los casa y esto sería como la boda de Clarisse Renaldi y Joe con su "por fin" jajajajaja
La conspiración contra el pobre padre de la novia empieza pronto y por parte de su propia mujer. Pobrecillo, seguro que monta un buen melodrama el día que se le case la nena y además si no le dejan ver el vestido a él tampoco hasta el día apropiado. Nada, que el lleve pañuelos en el bolso, que le van a hacer falta a ese pobre hombre.
¡Y nada de tomatazos que es un fb! ¡UN FB! ¡Un beso de tortuguita!
Guest Vecina: no, no, son posteriores a zero two, de Tri siguen sacando cosillas cada poco, de hecho, creo que estos días han sacado algo nuevo, pero no le he echado el ojo, algo en relación con el memorial day o algo de eso, no me hagas mucho caso, es que me suena haberlo visto por las redes. Pero hay por ahí cositas relacionadas con 02 que nos dan el gustazo de confirmar las cosas.
Parece que la opinión de Mimi llega acompañada de alguno de mis últimos vicios de liarla en el pasado... ¿Qué habrá por aquí entre medias? Muajajaja así hago el mal sobre seguro sin que me mandéis a las tartarugas mordedoras. Aunque haya aparecido aquí de repente alguien que sin duda no va a estar invitado a la boda, sea en la fecha en la que sea, jajajajaja.
¡Un bico de tartaruga!
Epic Crystal Night: ¿Ves como me porto de maravilla últimamente? El vestido existe en realidad, no es de mi invención, lo tengo por ahí guardado en marcadores por si alguien tiene curiosidad jajaja Al menos a la pobrecilla se le ha quitado un peso de encima que parecía que el estaba dando todos los dolores de cabeza del mundo. Tiene su vestido, le ha gustado y para encima le han explicado que era todo una conspiración. Ahora solo falta saber si no se va a cargar al cómplice ese que tenían para vigilarla en casa xD
¡Un beso!
