Mimi había vuelto buscando a su amiga donde la había dejado, encontrándose con que no se la había vuelto a ver desde hacía un buen rato.

- ¿Al baño? Bueno… los de esta planta están cerrados y posiblemente haya tenido que ir a buscar otros y a saber la cola que se ha encontrado – comentó inicialmente encogiéndose de hombros-. Voy a ir a buscarla porque ya nos tenemos que ir o su madre me matará… - se giró hacia Takashi-. Id si queréis, nosotras volveremos en taxi a casa. Te llamo cuando llegue a casa, ¿vale?

- ¿Segura?

- Sí, claro… - se giró hacia Ryo entonces-. Ya la despido yo de vosotros…

Tras despedirse subió en busca de su amiga. Conocía a Sora como para saber que no habría cumplido las amenazas de irse a casa con las que llevaba toda la noche, así que realmente debía de estar de un humor de perros intentando llegar al baño. Eso o había acabado sentándole mal algo y estaba intentando despejarse en la terraza de la última planta. Se le ocurrían muchas opciones mientras que subía las escaleras con paso rápido.

Salió del baño de la segunda planta sin éxito alguno y decidió guiar sus pasos hacia las escaleras, directa hacia el piso superior cuando de repente una idea cruzó su cabeza. Ella se había encontrado con alguien cuando había ido al baño… Se quedó congelada con una de sus manos cerrada todavía sobre la barandilla de las escaleras. ¿Podría ser? Si conocía a Sora primero debería de asegurarse de que no estuviera realmente en el baño, pero… Subió los escalones con intención de comprobar rápidamente su teoría.

Al salir de nuevo del baño metió la mano en su bolso, buscando su teléfono para llamarla directamente aunque nunca llegó a hacerlo. Una de las ventajas de la altura del rubio era que se le podía encontrar con bastante facilidad entre la gente. Y efectivamente eso acababa de pasar, la mirada castaña de la chica se había cruzado con una cabeza más que conocida entre la gente, y no estaba solo. Y ella conocía a aquella con la que estaba.

Sentimientos cruzados se apoderaron de ella. Una parte de ella se preocupó automáticamente de lo que estaba viendo… ¿cómo no iba a preocuparse? Todavía recordaba lo que había pasado la última vez… Y ya que ella misma era la que se había dedicado toda la noche a asegurarse de que Sora no se quedaba con la copa vacía, no podría evitar sentir algo de culpa porque en condiciones normal seguramente no se habría acercado. Pero… por otro lado… ¿qué tenía de malo?

Quedándose donde estaba se dedicó a observarlos respondiéndose ella misma a la pregunta. No tenía absolutamente nada de malo. De hecho, por una vez, parecía que todo estaba de nuevo donde tenía que estar. No se le ocurría nada que no estuviera dónde debería, ni siquiera cuando vio cómo tras una vuelta el chico tiraba de ella para pegársela del todo. Sonrió sin poder evitarlo. Sora era mayorcita para saber lo que hacía y ella no era Taichi, no pensaba ir a buscarla y traerla de la oreja. Con un último vistazo hacia ellos pegó media vuelta, con un poco de suerte todavía alcanzaba a los que se acababan de ir.

- ¿Sabes lo que es raro? – acabó por decirle Sora-. Que Mimi no haya venido todavía a buscarme…

- Se habrá olvidado de que estabas con ella – divertido ante esa idea sonrió.

- Me lo creería de ella – ella también se había olvidado de que no había estado precisamente sola hasta que se lo había cruzado y en aquel momento ni siquiera podía sentirse culpable por ello.

- Por mí puede olvidarse del todo y haberse ido sin ti – acabó diciendo bajando la cabeza para asegurarse de que lo escuchaba sin necesidad de levantar demasiado la voz.

Esperó a ver aparecer la sonrisa en la cara de ella a modo de respuesta para atreverse a cruzar una barrera que todavía no había traspasado aquella noche, subiendo un poco más la mano que tenía en la espalda de ella hasta la zona al descubierto. Con cuidado, casi como si todavía esperara que fuera a salir corriendo. Sonrió a la vez que ella al ver que no parecía molestarle aquel gesto aprovechando para acercársela algo más tan solo unos instantes antes de volver a separarse de ella para que girase de nuevo, no dejándola hacerlo del todo aquella vez. Haciendo que quedara de espaldas a él, acercándose de nuevo del todo pasando los brazos en torno a su cintura.

No esperó un movimiento tan repentino por parte de él pero al contrario de lo que cabría esperar de ella, no se apartó, dejándose manejar hasta acabar echando la cabeza del todo hacia atrás para dejarla sobre Yamato. Ni siquiera en la época en la que habían estado juntos se habían comportado de aquella forma, pero, ¿por qué no? Ya no era una niña… y aunque probablemente al día siguiente se diera todos los cabezazos del mundo, en aquellos momentos no había absolutamente nada mal que le pareciera mala idea.

Ni siquiera saltaron sus alarmas cuando una de las manos que había dejado posada sobre su cintura descendió hasta apoyarse en su cadera. ¿Por qué tendrían que hacerlo? Al contrario de lo que él pudiera esperar aceptó ese gesto justo antes de moverse de forma estudiada, acercando aún más su cuerpo al suyo. Estaba empezando a no pensar en lo que hacía o dejaba de hacer, especialmente en el momento en que sintió la respiración de él cerca de su mejilla a sabiendas de que se había inclinado hacia ella. Girando la cabeza ligeramente para observarlo acabó por sonreírle antes de subir su brazo y dejar su mano apoyada tras el cuello de él, prácticamente como si se estuviera pensando el usarla para acercarlo más. No lo llegó a hacer, simplemente queriendo tantear la tensión del ambiente.

Dándose cuenta de ello intentó no sonreír, acercándose algo más a ella de tal forma de que la punta de su nariz pudo rozar muy ligeramente su mejilla, sin llegar más abajo a causa de la diferencia de alturas. No contento con aquello dejó que la mano que había posado en su cadera bajara algo más, rozando así la pierna de la chica por encima del vestido antes de volver a dejarla donde estaba.

- Sora… - acabó murmurando el nombre de ella asegurándose de rozar con sus labios la oreja de ella al hacerlo -. ¿Vamos a otra parte?

No necesitó más que verla asentir ligeramente con la cabeza para separarse, cogiendo su mano para guiarla entre la gente.

Era plenamente consciente de que no estaría con él si no hubiera bebido, pero tampoco estaba tan afectada como para no saber lo que hacía o dejaba de hacer. Estaba exactamente en el punto intermedio entre el que le diera igual estar con él pero siendo plenamente consciente de lo que hacía. Por eso cuando su espalda tocó la pared no se preocupó de nada más que de rodear la cintura de Yamato contra los brazos acercándolo a ella. Las manos de él habían quedado una apoyada todavía en la pared y la otra, tras haberla usado para acercar su rostro al suyo, en la nuca de la chica.

Habían pasado prácticamente dos años juntos y nunca se habían dejado llevar de forma tan rápida. Prácticamente según habían llegado a un lugar más apartado que el centro de la pista de baile, se habían lanzado a los labios del otro, sin saberse muy bien quien de los dos había empezado. Ni siquiera ante la ausencia de aire se habían separado más de los segundos necesarios.

Notando como las manos de ella se cerraban con fuerza sobre el jersey que llevaba, sonrió entre medias, sin romper el beso todavía. Enredó aún más su mano en el cabello de ella, profundizándolo antes de eliminar por completo cualquier distancia entre ambos.

Sin ser conscientes del tiempo que había pasado, cuando por fin se separó de él lo hizo únicamente para dejar su cabeza apoyada en su hombro, intentando recuperar el aliento mientras que sentía sus dedos jugar en la espalda que el vestido dejaba al descubierto. Pensativa, sin cruzar ni una palabra más con él, se atrevió a rozar su cuello con sus labios, notando como automáticamente se tensaba.

Sonrió ante aquella reacción antes de volver a repetir sus acciones, muy poco a poco notando cómo conseguía que se le entrecortara la respiración a él. eso la animó a poner algo más de insistencia. Se apartó de ella para mirarla, con sus habituales fríos ojos azules ahora siendo cualquier cosa menos gélidos, cruzándose con los canela de ella, mirándola unos segundos antes de lanzarse a por sus labios de nuevo, pasando un brazo entre ella y la dura pared en la que estaban apoyados.

Hacía ya un rato que habían salido del lugar, quedándose a medio camino en una de las calles por donde no parecía pasar nadie. Cuando le había dicho que si se iban a otra parte no había contado con no ser capaz de llegar más allá, pero cuando se había querido dar cuenta la había acorralado contra la pared y ella no había puesto pega alguna.

Llevaba demasiado tiempo alejado de ella, llegando incluso a olvidar lo mucho que necesitaba aquellos besos que llevaba años sin probar. Ese pensamiento conseguía que se le nublara la mente y que solo quisiera seguir con aquello sin importarle el lugar. Recorrió la figura de la pelirroja con la mano que tenía libre, llegando hasta el borde del vestido para poder acariciar la piel de la pierna antes de colarse por debajo de este.

Rompiendo el beso ante el gesto de él, se le quedó mirando fijamente sin poder más que morderse el labio mientras que le facilitaba el trabajo doblando la rodilla y dejándola apoyada contra la pared. Sonrió de medio lado, encantado con aquello antes de inclinarse siendo ahora él quien comenzara a besar su cuello continuando con sus exploraciones mientras que los finos dedos de ella se cerraban algo temblorosos, a pesar de todo, en torno a su cabello.

Fue ese ligero temblor lo que hizo que algo de racionalidad acudiera a su mente. ¿De verdad quería hacer aquello? La pregunta era estúpidamente obvia, ya no eran unos críos de instituto y había conseguido encenderlo prácticamente con su sola presencia. Claro que quería seguir con aquello hasta las últimas consecuencias… Pero… Pero. Algo le decía que por mucho que quisiera olvidarse de dónde estaban y tomarla allí mismo… aquello no estaba bien. Él no quería que las cosas fueran así… No con ella.

Haciendo el mayor de los esfuerzos que había hecho en mucho tiempo, devolvió su mano poco a poco a su cintura, separándose de ella muy lentamente-. Sora… no…

Los ojos de ella se abrieron, cruzándose con los suyos interrogantes.

- ¿Qué? ¿Por qué? ¿He hecho algo mal? – confusa, preguntó sin entender nada.

- Claro que no – intentó serenarse, pensar fríamente-. Tú no quieres que esto sea así…

- ¿Cómo que no? Sé perfectamente lo que estoy haciendo Yamato.

- Lo sé – retirando una de las manos de su cintura, la llevó hacia el cabello de ella, echándose hacia atrás con suavidad-. Pero yo he bebido y tú también… y no está bien que sea así. Si tiene que pasar quiero que seamos perfectamente conscientes de lo que hacemos o dejamos de hacer.

Lo miró, aún confusa, algo molesta porque se hubiera detenido, pero acabando por entender lo que le estaba diciendo. Relajó el resto, quedándose en silencio unos instantes más antes de asentir levemente.

- Vamos… te acompaño a tu casa – se ofreció finalmente haciendo el esfuerzo de separarse de ella.

- Como hagas así con las demás no sé yo lo que te va a durar esa fama – le dijo dejando notar que bromeaba antes de dar un pequeño escalofrío, colocándose bien el vestido todavía.

La observó sin decir nada, analizando sus gestos, interpretando sus palabras como lo que eran, pero no queriendo dejarlo sin aclarar.

- Tú no eres como las demás – tendiéndole su chaqueta para que se la pusiera, caminó a su lado hasta salir hacia la calle principal.


Natesgo: pssse, hombre, yo tampoco lo veo dándolo todo al ritmo de "Lo malo" pero bueno oye, un poco de vidilla... Y además, no ha salido de él y ¿cómo va a decir que no? Y tampoco digamos que le soy bastante fiel a la cosa estirada y rancia que nos han vendido en Tri ni siquiera en los FB de la época de la serie, así que pobrecillo, vamos a dejarlo tener unos 20 años todo lo normales que él sea capaz de tener... ¡Un beso!

AnnaBolena04: ya te he dicho que lo tuyo es tenerle manía al pobrecito médico que lo único que ha hecho ha sido su trabajo jajajaja ¡Pobrecito! Míralo, si no hace nada. Está ahí como una persona normal yéndose a casa porque alguien se fue al baño y nunca más volvió.

Y venga, vete guardando los tomates que he sido MUY buena y tienes material nuevo para aporrear cosas lo que quieras y más con este FB sin haber liado nada grave en ninguna de las líneas temporales jajaja ¡un besito de tortuguita!

Guest vecina: hmmm... no, no ibas bien encaminada. Realmente entre ellos dos nunca pasó nada "serio" hasta la vez que estuvieron en el estudio. Creo que ahora con este capítulo (y especialmente los que vienen más tarde que explican lo que fue pasando después de esto) te aclaro algo las dudas. Nunca llegaron a pasar de cierto límite y ahora ya se ve por qué. Aquí, Yamato, queriendo hacer las cosas bien jajajaja

Y lo de Mai, no, no lo he escrito en ninguna parte pública jajaja Pero sí que lo comenté no hace mucho por privado jajajaja En el fondo es lógico que no se recuerden, ni aunque hubiera sido un encontronazo a las 3 de la tarde en perfectas condiciones, solo fue cosa de unos segundos, por muy buena que sea la gente para las caras/nombres dentro de 10 años dudo que ninguna se acordara. Como mucho Yamato sí que podría llegar a darse cuenta de que ese día estaba con los de clase y si estaba con los de clase eso implicaba que estaba Mai cerca, pero dudo que vaya a compartir esa información con ella porque seguro que se las arregla para utilizarla en su contra. Ya aparecerá no tardando a tiempo de presente... cofcofcof

En la defensa de ellos diré que tiene buena pinta por dónde están yendo las cosas, ¿no? - se aleja silbando de las tartarugas.

¡Muchos bicos para ti y aleja esas tartarugas de mí!

Epic Crystal Night: claro, como bien dice Mai, ella ya lleva muchos años aguantando también al rubio ese, desde los años de estudiantes... Tarde o temprano tenía que asomar la cabecita para reírse de él. Volverá a aparecer, no te preocupes e_e Tanto en pasado como en presente...

¡Para que luego el rancio del rubio diga que es una plaga mientras que ella dice que es un cactus! Jajajaja ¡Un beso y muchas tortuguitas!

Nika: je, ya lo dije, esta tercera parte estuve a punto de llamarla "recuerdos distantes" por las que tenía pensado ir liando sacando los fb jajajaja Ayyyy pobrecito Ryo que se ha quedado más solo que la una... Ya le vale a la pelirroja esta que se va con el primer rubio que pasa cofcofcof

Se han portado bien dentro de lo que cabe y no hay liado ninguna grave... principalmente porque no me puedo contradecir con lo que ya tengo escrito jajajaja y además así el rubio este que tenemos por aquí demuestra que algo sí que sabe usar la cabeza cuando quiera. Veremos a ver si todos si siguen portando tan bien en los capis que vienen... cofcofcof

¡Un beso!