Los personajes de Miraculous Ladybug pertenecen a Thomas Astruc y producidos por Jeremy Zag y compañía.

La historia es un producto de mi cabecita sin fines de lucro. Espero que lo disfruten.

LA PEQUEÑA NATHALIE

CAPÍTULO 1: LLEGADA A LA MANSIÓN

Cuando Gabriel Agreste abrió la gran puerta de su mansión y dio paso a los presentes, fue la primera vez que vio los ojos brillantes de su secretaria llenos de ilusión y asombro

-¿Voy a vivir aquí?-preguntó suavemente la mujer azabache, señalándose con un dedo, su cabello suelto y sin sus anteojos le daba un toque de inocencia

-Si Nathalie, esta es tu nueva casa-respondió Adrien con una sonrisa dulce

La mujer miró a sus acompañantes, a cada uno de ellos, sonrió y comenzó a saltar mientras aplaudía risueña

-¡Si! ¡Si! ¡Una casa nueva!-gritó girando en su eje

Para todos era una gran sorpresa ver a la mujer impasible siendo tan expresiva, pero, dada su situación la dejaron ser y era... divertido, como toda una niña sin duda.

Miraron la escena un tanto conmovidos hasta que... La azabache daba pequeños brinquitos mientras halaba su blusa para abajo, y con un puchero miraba a Gabriel un tanto suplicante.

-Eh... ¿Nathalie?-preguntó el hombre al ver su expresión

-Baño... ¡Baño!-gritó la mujer espabilando al hombre

-¿Baño? ¡Si el baño! está...-su idea era solo indicarle la dirección de este, pero al sentir la mano de la "pequeña" tomando la suya, comprendió que debía guiarla personalmente.

"Es de nuevo una niña" pensó

Suspiró quedamente, y con mejillas rojas se dispuso a guiarla al baño más cercano.

Adrien rió al ver a su padre totalmente apenado, era sin duda la primera vez que lo veía en ese estado.

-Entonces... ¿ahora debes cuidar a una "niña"?-hablo Plagg una vez que Gabriel y Nathalie se retiraron del lugar, enmarcando con sus pequeños bracitos la palabra niña en el contexto

-Supongo que oíste al doctor... su condición es indefinida, el cerebro es muy complejo y no pueden saber que provocó en ella tal condición, así que tenemos que esperar a ver qué sucede, aunque cada 3 días hay que ir a un terapeuta de lenguaje, no sabemos realmente como solucionarlo pero aspiran que sea por poco tiempo... Y yo también, no quiero que Nathalie quede convertida en una niña para siempre-dijo el joven rubio triste, ya bastante tenía con perder una madre como para perder a su mamá sustituta, porque aunque fuera una empleada de su padre, hubo ocasiones en las que se comportó como toda una mamá, dejando de lado su oficio preocupándose por su integridad.

Salió de la mansión deseándole mentalmente suerte a su padre, lo único que esperaba es que le fuera bien en su proeza.

Bajó las escaleras corriendo y se acercó al auto estacionado a las afueras de la gran casa. Subió al vehículo y miró al chofer a través del retrovisor, y supo, aunque no dijera nada, que estaba realmente preocupado por la mujer

-Descuida, ella estará bien, todos nos haremos cargo para que lo esté-le consoló el joven tocando el hombro del gran hombre -Ahora vayamos a la casa de Nathalie, tenemos que recoger sus cosas personales-le dijo un tanto más motivado para poder consolarle; asintió a la orden del chico y con la dirección que ya sabía de memoria se dirigieron a la casa de la mujer

Miraron la cajonera como una gran odisea, allí, delante de ellos, estaba aquello a lo que en todo el día, no se les había pasado por la cabeza y hasta ahora notaban. Ambos, Adrien y gorila se miraban y luego a la cajonera ¿quién se atrevería a abrir y tomar aquellas prendas tan íntimas y privadas de Nathalie? ¿Quién sería aquel "héroe" que se tomaría tal atrevimiento? de algo estaban seguros, ambos querían y respetaban a la mujer, que desde hacía mucho tiempo estaba con ellos como un pilar, y esto, aunque fuera una violación a su privacidad, era algo necesario para poder vivir en su hogar temporal

-Bien-dijo Adrien después de un rato pensando que hacer-Tomamos la maleta, la abrimos sobre la cama, y entre ambos-señaló el cajón-lo tomamos y desechamos sobre la maleta, la cerramos rápidamente, evitamos mirar y todo listo ¿va?-el hombre vio al chiquillo por unos segundos y asintió, era el plan "perfecto" y era mejor eso que nada.

Contaron hasta tres, y abriendo rápidamente el cajón, lo sacaron del peinador y rápidamente la esparcieron sobre la maleta, y aunque su plan no fuera el más apto, pues muchas de aquella lencería terminaron fuera del equipaje, tan sólo tuvieron tiempo de recogerlas mirando a direcciones opuestas y cerrando rápidamente aquel maletín. Soltaron todo el aire contenido, sorprendiéndose un poco de haberla retenido, pero aquel acto "vil" que cometieron, como seres inocentes que se sentían, no era menos que bochornoso, y aspiraban a largo plazo, que aquel plan funcionara sin problema alguno.

Dejaron las maletas donde el diseñador les había indicado; en la nueva habitación de Nathalie, a mano derecha, a dos habitaciones de la de Adrien, era un poco pequeña comparada a la habitación de los hombres Agreste, pero era un poco más grande que la habitación que tenía Nathalie en su departamento, y aunque esta fuera una simple habitación de visitas, si la decoraban en colores pastel y le daban un toque más femenino, todo estaría listo para ella.

-Bien padre, estas son todas las maletas, y si nos disculpas debemos retirarnos, tengo practica de esgrima-dijo Adrien, haciendo una leve reverencia tratando de evitar aquel tema vergonzoso

-¿Practica de esgrima en estos momentos?-preguntó un tanto indignado el diseñador, pues su molestia se daba en la falta de respeto que se daba en aquel caso de emergencia.

-Lo sé padre, pero ya sabes, el deber llama y sé que no quieres que mi promedio en las clases extracurriculares bajen, ya sabes… como somos Agreste…-detuvo la perorata del chico con una mano y dio señal para que se retiraran, sin sospechar que ambos hombres, habían planeado tal palabrerío para convencer al Agreste mayor y salir de bochornosa situación.

Una vez solo suspiró, la mujer en aquel momento se hallaba en el baño tomando una ducha en la tina, mientras jugaba con algunos muñecos de hule.

El hombre en cierto modo agradeció aquel silencio que se hallaba en la habitación, el caos que había sido aquel accidente era algo inesperado que arruinaba todos sus planes, desde ser Hawk Moth a ser diseñador, y ese tiempo perdido era algo que no le agradaba.

Tomó la primera maleta que vio para poder situar su ropa; al abrirla tan sólo halló un montón de prendas indefinidas, al agarrar la primera prenda para poder saber que era, lo único que provocó fue volver aquella pequeña tela a su sitio, cerrando la valija con fuerza, ardiéndole el rostro.

Pues aquella travesía a la que tenía que cruzar, apenas era el inicio del caos total, aunque fuera diseñador y hubiese compartido con su esposa en algún momento aquellas efímeras y gustosas intimidades, no podía evitar avergonzarse con aquello, pues lo que había tomado era una diminuta tanga, que de seguro, en algún punto de su vida lo recordaría con total pudor.

Cortito pero con mucho cariño. Hola a todos de nuevo, aquí Alma reportándose con el segundo capítulo de esta peculiar historia.

Karen Agreste: ¡Gracias por tu comentario! No sabía cómo iba a tomar el público la idea de Nathalie siendo pequeña pero ¡aquí esta! Y espero que disfrutes de este capítulo, porque esto es solo el inicio de la aventura que pasaran en la gran mansión.

Neko Lila: ¡Gracias por tu apoyo! Espero que este capítulo te de una leve idea de cómo será la vida de los Agreste con una peculiar chiquilla en el hogar, espero y disfrutes de estas ideas que pasan por mi cabeza.

Mihael Kuro Usagi: Y espero no hayas tenido que esperar tanto, sé que es un poco corto pero aspiro que te des una idea de cómo serán las cosas en la casa Agreste, ya llegó la primera hazaña y van a seguir muchas más de eso seguro.

No olviden dejar sus comentarios, propuestas, preguntas o corrección con respecto a la ortografía, signos de puntuación y demás, espero y lo disfruten.

Les desea lo mejor: Alma de Titán.