Horas más tarde volvían a casa en silencio. Un silencio provocado por lo que había pasado aquella tarde, todavía sin poder creer lo que Taichi y Koemi les habían dicho. Habían llegado al punto de llegar a asimilar por completo que iban a tener que esperar, que era tontería seguir buscando y ahora… de repente… De repente tenían hasta fecha exacta. Habían podido aprovechar el viaje para dejarlo todo listo y que contaran con ellos para esa fecha.

Mientras que se acercaban al edificio, sin prisa alguna, Yamato iba completamente perdido en sus propios pensamientos. Todavía no había terminado de asimilar lo que había pasado aquella tarde y quizás había estado recordando demasiadas cosas de cuando había pensado que nunca jamás volvería a aquel lugar, ni a rodearse de la misma gente. O de incluso, cuando él mismo había decidido que lo mejor era no volver. Que todos se habían cansado de sus sucesivas meteduras de pata y que seguramente no querrían saber de él. Recordaba perfectamente el momento en el que había llegado a aquella conclusión… Girando la cabeza para observar a la pelirroja que caminaba a su lado terminó por alargar el brazo, pasándolo en torno a su cintura.

- Llevas sin abrir la boca desde que nos fuimos – le dijo ella de repente, levantando la vista hacia él-, ¿pasa algo?

- No… Es solo que todavía estoy intentando creérmelo – sonrió ligeramente-. ¿Quién iba a decir que al final iba a hacer algo útil con esa pesadez suya, eh? – la respuesta de ella fue reírse asintiendo-. Estaba pensando también es que… 27 de Abril. Eso es muy cerca…

- Sí, el resto van a poner el grito en el cielo, pero que se aguanten. Veo que alguna que yo me sé va a ser capaz de estresarse más que nosotros dos juntos porque – alzó las manos para hacer un gesto de comillas con los dedos – "esta cortina no conjunta con esta servilleta".

- No lo pongo en duda. Que se estrese todo lo que quiera con eso a ver si así nos deja en paz un rato – no podía evitarlo, pensaba seguir enfadado con ella una buena temporada-. Pero no, no lo decía por eso.

- ¿Entonces?

- Lo decía porque está tan cerca que casi no me lo creo. No me creo que… y odio usar la frase favorita de mi hermano, por fin vayamos a ser capaces de hacer las cosas bien de una vez. No, de que yo vaya a ser capaz de hacer las cosas bien de una vez – acabó por detenerse.

- Yamato… - se giró hacia él, observándolo unos segundos-. Te lo he dicho muchas veces, aunque parezca que la culpa siempre era tuya es de los dos... – metió la mano en el bolso buscando las llaves para poder abrir el portal y entrar.

- No estoy tan seguro de ello – siguiéndola, encendió la luz, caminando hacia el ascensor para llamarlo.

- Vale que tus meteduras de pata fueran más llamativas, pero si yo te hubiera dicho en cualquier momento lo que pasaba por mi cabeza estoy segura de que habría ayudado, y bastante.

- Sí claro… ¿como la vez que se te ocurrió decirme que en realidad te alegrabas de que a mí no me hubiera pasado nada?

- Bueno… eso es que siempre has tenido el don de la oportunidad – sonrió divertida entrando finalmente y tocando la tecla del piso correcto-. ¿Qué me costaba, mismamente en ese momento, decirte lo que te tenía que decir de verdad? ¿O cuando te fuiste a estudiar fuera? Yo sabía perfectamente lo que estabas haciendo y por lo que lo estabas haciendo. Desde el momento en que me contaste lo que pasaba sabía perfectamente cómo iban a acabar las cosas… Si te conozco más que de sobra... – acabó por sonreír apoyándose en la pared del ascensor.

- ¿Tan evidente era?

- Era eso o llevarte al médico para que dieran un buen diagnóstico de bipolaridad – sonrió-. Podría haberte dicho algo y no lo hice…

- ¿Qué me ibas a decir?

- Que dejaras de hacer el idiota – amplió aún más la sonrisa-. Creo que tu hermano no me hace pagarle derechos de autor por esa frase… Siendo consciente de que estabas saliendo huyendo otra vez podría haber hecho algo para evitarlo. Y no lo hice.

- Eso no quiere decir que te hubiera hecho caso – llegando por fin a la planta, salió, esperándola para caminar a su lado.

- Oh, eso jamás lo pondría en duda. No me habrías hecho ni caso porque "es que no te mereces tener que estar esperando a que vuelva o que pensemos que esto va a poder llegar a alguna parte". Pues mira, incluso empeñándote en hacer las cosas más complicadas parece que por fin hemos llegado a alguna parte.

Sonrió por lo que ella dijo, apoyándose en la pared para observarla mientras que abría la puerta de casa. Se acoraba perfectamente de que allí mismo, en donde estaban en aquel momento era cuando por fin, tras tantos años, había sido capaz de decirle que la quería. Nada más que sintió la puerta abrirse caminó tras ella de nuevo.

- Antes estaba acordándome de cuando… de la última vez que hablé con vosotros antes de desaparecer del todo – confesó mientras que derraba, ayudándola a quitarse el abrigo.

- ¿Cuándo? ¿En el aeropuerto?

- No… en una fiesta de cumpleaños de mi hermano creo que fue… Tuve que contestaros porque sabía que estaríais con él y para encima estaba estudiando y ya cualquier excusa me valía para dejar esa asignatura de lado un rato.

Lo miró, sorprendida mientras que dejaba que él colgara los abrigos de ambos. Recordaba perfectamente aquel momento, era perfectamente capaz de visualizarlo en su cabeza, y lo que era peor, lo que pasó después cuando tuvo que salir corriendo a la terraza para que nadie la viera.

- No sé qué fue peor de todo, si veros a todos ahí sabiendo que estaba tan sumamente lejos o conocerte tan bien como para reconocer la expresión que tenías. O aguantar la mía de impasibilidad…

- Yamato… da igual – se acercó hasta él para rodearlo con los brazos, todavía sin haberse molestado en encender la luz-. Olvídate de todo lo que pasó en su momento, o quédate solo con lo bueno. ¿Qué te parece? Y si tienes mucho tiempo libre puedes dedicarte a intentar adivinar a dónde nos vamos el 28 de abril mismo – dibujó poco a poco una sonrisa en su cara que no tardó en contagiarle a él.

- ¿Sigo castigado sin derecho a saber nada de nada incluso ahora? – aceptando el cambio de tema intento poner cara de fastidio antes de imitar los gestos de ella, rodeándola con los brazos.

- Creo que acabaré haciendo yo la maleta por los dos para que no tengas ni la más remota idea de a dónde vamos… - se encogió de hombros intentando poner la mejor expresión de inocencia que fue capaz.

- Tendré que resignarme – intentó poner la cara apropiado de aceptación ante aquello, somo si realmente le costara algún esfuerzo. Por él como si quería quedarse en Tokio simplemente sin dar señales para el resto del mundo unos días…

La sonrisa de ella hizo que se inclinase hacia ella, dedicándole un beso que aunque empezó de forma suave y dulce, acabó alargándose en el tiempo. Sacando los brazos de debajo de los de él, aprovechó para rodear su cuello con ellos pudiendo así acercarse más mientras que sus manos se afianzaban mejor en torno a ella.

No se dio cuenta del tiempo que en realidad podría haber pasado o no, tampoco tenía muy claro cómo había llegado allí, pero cuando se separó para coger aire de nuevo, pudo apoyar la cabeza sobre la pared que estaba a su espalda. Abrió los ojos lentamente, para enfocarlo, jugando con sus dedos con el cabello al que llegaba.

- Ahora voy a tener que ir a decirle a mi hermano que si quiere ser el padrino… – comentó sin necesidad de levantar demasiado el tono, debido a la cercanía.

- ¿Vas a darle el gusto ya? – reposó del todo la cabeza, dejando que así su propia respiración se calmara.

- Qué remedio… Aunque podría dejarlo con la duda hasta el día antes, tampoco es algo que tenga que preparar ni nada por el estilo – movió una mano por uno de los costados de ella.

- No me gustaría quedarme viuda antes de llegar al altar… – empezó a reírse ligeramente por la tontería acordándose de que aquella amenaza se la había escuchado a Taichi meses atrás.

Se había quedado ligeramente distraído viendo cómo se reía, jugando con sus manos por los costados de ella, sin terminar de salir de su mundo hasta que la sintió acercarse, estirándose, para poder ser ella ahora la que comenzara un beso, yendo, quizás, un poco más allá, tanteando para ver qué clase de respuesta se podría encontrar. Seguramente para ambos fue la que los dos querían porque reaccionó rápido, no solo dejándola a ella, sino que haciendo él por llevar el beso de nuevo a un siguiente nivel. Hizo presión contra la pared, apretando así el cuerpo de la chica más contra el suyo, notando cada una de sus curvas.

En el momento en el que la dejó respirar de nuevo esa vez no se quedó dudando, sino que dirigió sus labios hacia el cuello de ella, dedicándose a explorar todo lo que la ropa le iba a dejar. Notó como alzaba la cabeza, dejándole mejor acceso y sintió como la respiración se le iba alterando, sobretodo cuando a sus labios se unieron sus manos a la exploración. Aún no había pasado ningún límite, pero empezaban a entrarle ganas de ello, especialmente tras el último sonido que salió de los labios de ella ante un beso con algo más de fuerza en su cuello.

Tiró de él hacia arriba para volver a besar sus labios, siendo ahora ella la que buscó sus manos para cogerlas y posarlas allá donde él no se había llegado todavía, sobre su pecho. Notó la reacción de él a modo de sonrisa sin romper el beso. Afianzó su nueva posición, acariciándola por encima de la tela, profundizando más el beso. Posó la mano en la cintura, pero solo para tirar de la ropa de ella hacia abajo, dejando algo más de piel al descubierto gracias al escote que llevaba, buscándola directamente con los labios, notando mientras cómo ella colaba una mano por debajo de la camisa, en la espalda.

Dobló la rodilla para dejar la pierna apoyada un poco más allá, en un saliente, pudiendo así tener otro punto de contacto mucho más entretenido con él. Con lo que no contaba ella era con que ese gesto lo interpretara él como una invitación a posar ambas manos allá dónde la espalda de ella perdía el nombre, para sujetarla así contra él. Esperó unos segundos a que ella se sujetara bien y se acomodara antes de soltar una mano para deslizar la blusa de ella por su hombro, aunque no tanto como le hubiera gustado. Sin embargo, pudo avanzar, hasta el comienzo del pecho de ella, pudiendo rozar el comienzo de una de las perfectas curvas, volviendo a subir y volviendo a dejarla en el suelo, para ahora posar la mano sobre la pierna de ella, tirando de la ropa hacia arriba para poder colar la mano, comenzando a subir por la rodilla de ella.

- ¿Dónde están estos dos? – le murmuró Sora cerca del oído con la voz claramente alterada.

- Más vale que durmiendo donde no pueda ni verlos – giro el cuello para volver a besarla, con intensidad, terminando por subir la mano hasta dónde realmente quería, aprovechando el acceso que le dejaba la postura de ella.

Se le escapó del beso para soltar un jadeo, haciendo por ser ella ahora la que jugaba con sus labios por el cuello de él, pero transcurridos unos minutos, cuando su cuerpo comenzó a reaccionar completamente a él, tuvo que echar la cabeza hacia atrás apoyándose de nuevo en la pared, mordiéndose el labio, sin poder evitarlo, tratando así de no alzar mucho el tono.

Sonrió de medio lado al ver la reacción de ella, sin quitarle la vista de encima. No hasta que la sintió revolverse ligeramente, buscando colarse por entre la su ropa, ahora en los pantalones de él, intentando devolverle la jugada. Hizo un sonido de negación-. Quieta – le murmuró -, quiero disfrutar de esto.

Si la dejaba empezar a ella también se iba a encender demasiado como para que no le importara parar con lo que estaba haciendo para tomarla allí mismo sin delicadezas. No necesitaba demasiada invitación en realidad, pero quería alargarlo -. Ahora me toca a mí – terminó por resumir la situación antes de atrapar un labio de ella en un ligero mordisco justo antes de intensificar sus movimientos, comenzando a tocar más allá, a adentrarse.

- Vamos arriba por favor, vamos arrib… - se le escapó un jadeo de entre los labios, ya sin poder evitarlo - … – le quemaba la ropa allá dónde los cuerpos de ambos se rozaban, empezaba a tener la necesidad de desaparecer con él en la habitación, pero subir implicaría parar con lo que estaban haciendo y tampoco le apetecía. Quién lo iba a decir del estirado aquel cuando apenas habían empezado años atrás.

Pensando exactamente lo mismo que ella no hizo caso a lo que le había dicho, ya podrían subir cuando tocara, de manera que continuó con lo que estaba haciendo hasta que, de repente, la voz de alguien hizo que saltaran. La voz de alguien llamándola a ella y acercándose… La soltó como si le hubiera dado calambre, quedándose completamente recto a su lado justo para ver aparecer a la digimon que siempre seguía sus pasos.

- ¡Ya habéis vuelto! – alzando el vuelo rápidamente fue hacia su compañera para aterrizar en sus brazos-. ¿Qué pasa Sora? ¿Vienes corriendo? – dijo al darse cuenta de su respiración alterada y mejillas encendidas.

- No… es que… no… no funcionaba el ascensor y hemos tenido que subir andando – cruzó una mirada con el rubio rápidamente a quien pudo ver justo empezar a reírse antes de girarse y fingir tener que ir a buscar algo a la nevera para beber.

- ¡Haberme despertado! ¡Os habría subido yo! – abrazándose a su compañera, dejó la cabeza apoyada en su hombro.


AnnaBolena04: vamos a pensar en que esa beca lo llevó precisamente a ser parte del equipo que pisó por primera vez Marte. Yo creo que fue un buen sacrificio, sobretodo porque todos sabemos que al final, consiguió arreglar las cosas (aunque hiciera falta que le pegaran el susto de su vida, claro). Es más, posiblemente si no hubiera aceptado sería el típico caso de arrepentirse de algo toda su vida. Que ojo, tenía también bastante fácil seguir para delante con el mundillo de la música si le hubiera venido en gana, cumplía todos los requisitos. Peeeeeeeeeeeeero, como es así de especialito vamos a dejarlo queriendo escaparte fuera de órbita terrestre si de repente se encuentra a Toshiko por la calle.

Para compensar... hoy toca un poquito de tortugueo... Interrumpido, pero tortugueo jajajajaja Creo que nunca había llegado a hacer que estuviera a punto de cazarlos alguno de los digimon... Obviamente tenía que ser Biyomon jajajaja

¡Un besito y duerme un poco! Puedes dejar a la tortuga vigilándome, que prometo ser buena ❤❤

Epic Crystal Night: que conste en acta que lo he tenido complicado, porque no quería que se repitiera la misma escena y obviamente Taichi tenía que destacarse del resto del grupo. No son dos cualquiera los que se casan... Así que casi que desde mediados de la anterior parte de la historia llevo dándole vueltas qué podía ser... Al final tuve suerte y un día de repente se me encendió la bombilla y ahí empezaron a tener problemas con la fecha estos dos.

Tú lo has dicho... sin esa decisión a saber dónde y cómo estarían estos dos. Así que de mala decisión tiene más bien poco, hasta ellos son plenamente conscientes de que era lo que tenía que pasar. El único fallo, como siempre, fueron las formas un poco cobardes de huida del rubio, pero ya se le ha ido pasando esa faceta. La edad que a veces hace milagros.

¡Un beso y muchas tortuguitas para ti!

Ace Cornell: obviamente, es el típico personaje al que le hubiera pesado esa decisión toda su vida. Tanto a él si la hubiera rechazado, como ella si la hubiera rechazado por su culpa y eso lo habrían ido arrastrando y vete tú a saber si no hubiera acabado con todo al final. Nadie podría reprocharle el haber aceptado y más viendo hasta dónde llegó siguiendo ese camino. A día de hoy, lo más normal es acabar en situaciones así, por lo menos donde yo vivo, que lo más normal es que esté cada uno en una punta del país por motivos académicos/laborales. Así que cuando uno va para astronauta no me lo quiero ni imaginar xD

Eso me ha pasado a mí con otros cantantes, sobretodo del grupo de "adolescentes" (vamos a usar las comillas porque ya tienen una edad y yo sigo diciendo que son adolescentes jajaj) que no suelo escuchar pero sí que conozco su música gracias a covers de otros autores de YouTube y luego me asusto cuando descubro quiénes interpretan esas canciones originalmente... "¿Y yo por qué me sé está canción de Justin Bieber si en mi vida ha escuchado al mocoso este?" xDDD

¡Un beso!

Guest Vecicna: pues pregunta, porque creo que cualquier duda que te quede de los capis anteriores es bastante posible que no la vaya a explicar porque por el momento no tengo en mente sacar más flashback (si no recuerdo mal, claro). Así que aprovecha que te hago de tortuguitapedia/tartarugapedia xDD

Si no sale en modo protector, no sería él. Porque Takeru tiene un carácter muy diferente a su hermano y todas esas cosas, que sino no me quiero imaginar el nivel al que habría llegado con Hikari. Iba a tener más firme al minirubio... Pero bueno, vamos a dejarlo en que se puede decir que ahí todos han tenido suerte, especialmente Takeru (aunque puede que por donde vaya yo escribiendo haya dudas de su si consigue llegar vivo para cuando su hermano se case cofcofcof).

Lo peor es que no finge, se alegra de verdad. Es el típico personaje que aunque esté dándose cabezazos porque para ella no puede ser peor noticia, a la vez es muy bueno y tiene que alegrarse por el rubiales. Debió de pasarse nos días bipolar a más no poder. Y don "yo no quiero saber nada, haced lo que os venga en gana" detrás de ella porque, exacto, como tú dices, la conoce demasiado bien. Es la eterna dinámica de estos tres, solo que ahora parece que ya están más espabilados y saben arreglar las cosas hablando entre ellos. ¡Bieeeeen solo les ha llevado 31 años! Jajajajaa

Piyomon - a ti te costaría la transición Koushiro/Izzy, Miyako/Yolei... pero yo con B/Piyomon SUFRO MUCHO, ¿por qué narices cambiaron eso? ¡Es una letra! - es un encanto... Casi que me atrevería a decir que lo de este capítulo ha sido queriendo... cofcofcof

¡Bicos y tartarugas para ti!

Guest: ¡Hola! En primer lugar, gracias por pasarte a dejar tu opinión. Y en segundo, pues es probable, pero precisamente de eso se trata, de que todos los personajes llevan diciendo que están en un círculo vicioso que siempre acaba igual. ¡Saludos!