Sora había salido antes de lo que pensaba de la reunión, teniendo tiempo para poder volver a casa tranquilamente y empezar a preparar las cosas. Le había llegado la confirmación de que sí que iban a tener compañía aquella noche. Ella, por suerte, no tenía ni un solo problema con la presencia de ninguno de sus "suegros" cerca, de manera que no le preocupaba ni lo más absoluto la compañía de aquella noche. Probablemente si fuera Toshiko por la que estuvieran esperando Yamato ya habría acabado por estresarla a ella de tanto dar vueltas por casa con las paranoias que él solo se montaba por culpa de lo que Mimi había dicho.
Empezó a reírse por lo bajo ante esa idea mientras que se aseguraba que no se quemara nada. No se había cambiado de ropa, quería estar medianamente presentable para más tarde cuando llegaran, por eso tenía cuidado con todos sus movimientos. No le había extrañado que rápidamente tras aceptar el ir a llevarle a su padre la invitación en mano Yamato hubiera salido con que tenían que hacer lo mismo con Hiroaki. Podría haberle dicho que quizás deberían de aprovechar e invitar también a Natsuko, pero había sido rápida para darse cuenta de que era mejor hacerlo por separado. Por mucho que hubiera mejorado la relación del rubio con ella nunca sería lo mismo.
Con ese hilo de pensamientos en la cabeza escuchó la puerta abrirse por fin, girando la cabeza automáticamente para ver entrar a los tres que faltaban en casa, no tardando más que unos segundos en vez como Biyomon alzaba el vuelo y se iba corriendo a saludar a Hiroaki.
- ¿Qué estás haciendo ahí? – dejando a su padre quitarse la chaqueta entre las atenciones del ave rosa Yamato se acercó hasta ella.
- He salido primero y he aprovechado el… ¿Qué haces? – se quedó mirando para él cuando la cogió por las manos apartándola de la cocina.
- Llevas todo el día en el estudio y acabas de llegar, vete a hacerle un poco de caso a mi padre, corre, que no está acostumbrado a hablar de temas no laborales con casi nadie… - apartándola del todo ante la divertida mirada de ella consiguió salirse con la suya.
- Eso me lo lleva haciendo a mí media vida – habiendo conseguido librarse de la chaqueta y con ambos digimon detrás de ellos-. Solo que en mi caso es porque sigue empeñado en que voy a acabar envenenándome... Espero que no sea el caso.
Quitando la cara de sorpresa por las acciones de Yamato terminó por sonreír justo antes de que el padre de él se acercara hasta ellos.
- Espero no tener que interpretar las palabras de tu padre como una indirecta… - le dijo antes de dejarlo hacer y deshacer a su gusto y acercándose a saludar-. Últimamente le ha dado por darme la lata con que trabajo demasiado - se encogió de hombros.
- También me tiene declarada esa guerra a mí…
- Bueno… sin que sirva de precedente en eso sí que voy a tener que darle la razón… Lo mío es solo pasajero… - sonrió divertida antes de acercarse hasta el armario para sacar algunas cosas.
- Sora, ¿quieres estarte quieta e ir a hacer el vago con mi padre un rato? Ya lo hago yo luego, venga… Además, tiene algo que contarte, que se lo ha ganado él solito y antes de que digas nada de nada, no he podido decirle que no.
Sin entender ni una sola palabra de las que salieron de la boda de Yamato se giró, primero hacia él y luego hacia su padre. ¿De qué estaba hablando? Dejó lo que estaba haciendo para acabar por acercarse hasta el mayor de ambos, esperando algún tipo de explicación.
- Venga, valiente, confiesa a lo que te has dedicado esta tarde – la voz de Yamato de fondo hizo que todavía pusiera una cara de no entender nada más.
- ¿Quieres dejar de asustarla, zoquete? – encogiéndose de hombros acabó por mirar hacia la pelirroja-. Te voy a decir exactamente lo mismo que a él. No acepto quejas, o negativas… Bueno, en realidad en tu caso ya poco caso tendrían porque ya está hecho…
- No te entiendo… - ni una sola de las palabras que decía tenía sentido, por eso mismo acabó por quedarse apoyada en la encimera observándolo.
- Esta tarde ha venido conmigo a recoger las alianzas y se ha empeñado en que son su regalo – explicó de fondo la voz del rubio.
- ¿Perdón? – la chica giró la cabeza primero hacia uno y luego hacia el otro.
- Es mi hijo – encogiéndose de hombros-. Es lo menos que puedo hacer después de las vueltas que lleváis dando todos estos años. Ya sabes cómo es, nunca ha sido demasiado fácil de tratar y si ahora por fin está haciendo todas las cosas como tiene que hacerlas es porque te tiene con él. Así que solo quiero escuchar un gracias y nada más.
Todavía con la sorpresa dibujada en la cara, no fue capaz de decir nada más, únicamente con la vista fija en Hiroaki. Estaba claro que aquellas semanas el mundo estaba conspirando contra ella para no dejarla reaccionar en condiciones ante ninguna de las cosas que habían estado pasando. Primero le habían dado la sorpresa del vestido, luego Taichi había hecho de… de él mismo y ahora aquello.
- No tenías por qué… - acabó consiguiendo articular.
- Claro que sí que tenía por qué. Creo que soy alguien de los que más motivos puede tener, así que… lo digo en serio, no quiero ni una protesta.
- Muchísimas gracias – consiguió articular finalmente, si hubieran sido sus padres sí que tendría la suficiente confianza con ellos como para poder protestar ante algo así, era demasiado, pero algo le decía que esa conversación ya había existido aquella tarde.
- ¿Ves? Así mucho mejor… A ver si aprendes un poco de ella – le dijo a su hijo.
- Nosotros… nosotros también tenemos algo – acabó por decir antes de cruzar una mirada con Yamato de nuevo, viéndolo asentir haciéndole un gesto con la cabeza señalando hacia la habitación-. Ahora vengo – anunció antes de perderse escaleras arriba.
- ¿Cómo que vosotros dos tenéis algo? – preguntó hacia su hijo.
- Eh, lo ha dicho ella… - sonrió de medio lado-. Vete a sentarte, que vuelve ahora y así termino yo aquí todo. Venga, y ponte en medio de los digimon que sino Gabumon se acaba emparanoiando él solo con lo de siempre…
Sin entender demasiado de lo que iban todo aquello, hizo lo que le decía, quedándose sentado esperando a que su futura nuera bajara de nuevo, no tardando en volver a verla con algo entre sus manos.
- ¿Vienes? – le preguntó a Yamato aún sin haber terminado de bajar.
- No, venga, dásela tú que yo vigilo esto mientras – contestó atento a ellos dos.
- ¿Dame el qué? – preguntó antes de ver un sobre delante de sus ojos.
Lanzando una mirada interrogante hacia ambos, alargó la mano para coger el sobre, creyendo adivinar lo que podía haber dentro, pero… ¿no podía ser? Lo último que sabía era que no habían sido capaces de encontrar fecha. Cuando terminó de levantar la solapa pudo ver dentro una invitación, en la que había una fecha claramente escrita.
- 27 de abril… - levantó la vista hacia la pelirroja-. Pero si mi hijo me había dicho que…
- Ha sido cosa de Taichi… Parece ser que conocía a la gente adecuada.
- ¿Este es el lugar que me habíais dicho que era completamente imposible?
- El mismo, papá. No sé cómo lo ha hecho, pero nos arrastró el otro día hasta allí y nos lo dijo de repente. Ahora ya tenemos la reserva hecha y podemos empezar a repartir las invitaciones.
Era curioso como de repente en cuestión de unos pocos días estaba prácticamente todo listo. Al menos todos los detalles que importaban. Él todavía no había buscado qué ponerse, pero, realmente, lo tenía mucho más fácil y por eso estaba esperando a terminar de estar completamente recuperado.
- ¿Sabéis que la gente se va a volver loca porque aviséis con tan poco tiempo, no? – acabó por sonreír-. ¿Le has dicho ya algo a tu hermano o a tu madre?
- No, ni media palabra, iré a verlos un día de esta semana. Con Takeru tengo algo más que hablar además…
- Avísame, que yo eso no me lo quiero perder… ¿Os va a dar tiempo en tan poco tiempo a prepararlo todo?
- Sí… los invitados no creo que den problemas, casi todos los amigos son comunes y creo que tienen montada demasiada expectación como para no adaptarse… Y como no creo que a ninguno de los dos nos vaya a dar por montar el drama por el tipo de cubiertos o cosas así…
- Ya pero… ¿y todo lo demás?
- Pues… contando que esta señorita se niega a decirme a dónde nos vamos de viaje luego y que ya le han dado el vestido terminado la semana pasada, yo creo que no vamos a tener muchos problemas.
- Y vas a seguir sin saberlo – contestó mientras que se sentaba ella también, dejando a Biyomon sobre sus rodillas-. Al menos hemos tenido suerte y todo seguía disponible para las fechas…
- ¿Ya tienes el vestido? Sí que sois eficientes, sí… Pues nada, entonces el 27 de abril será… Ya iba siendo hora, si me permitís el comentario. Que oye, yo no habría montado el drama si al final os hubierais ido al registro… Pero tampoco os hubiera defendido de las fieras que pondrían el grito en el cielo…
- A ti lo que te pasa es que tienes miedo de que le llegue la invitación a tu querido exsuegro, papá…
- ¿Tú no estabas haciendo la cena?
Riéndose por lo bajo, la pelirroja no pudo evitar observar la cara de uno de otro, entretenida. No estaba participando tampoco demasiado en la conversación porque seguía dándole vueltas al tema de los anillos. No contaba con algo así, de repente, y suponía que a Yamato todo aquello lo había pillado exactamente igual de sorpresa que a ella ya que sino le había dicho algo.
- ¿Cómo os las habéis arreglado para tener tan pronto hechas las invitaciones? – acabó por preguntar, echándole un vistazo más detenido a lo que tenía entre las manos.
- Las he hecho yo – explicó volviendo a la realidad -. Así nos ahorramos vueltas idiotas… Y como tampoco tenemos pensado invitar a mucha gente, solo me ha llevado un par de días terminarlas todas. Esta es la primera que damos… El resto habría que enviarlas o ir dándolas poco a poco en mano… Si Yamato se aburre ya sabes a lo que se puede dedicar esta semana, yo mucho que temo que no voy a poder ayudar demasiado.
- Eso, tú ponle deberes y que haga algo más que venir a rondar a su padre y a reñirle porque trabaja demasiado…
- Porque trabajas demasiado, papá.
- Que te pongas a terminar la cena, ¿no ves que no estoy hablando contigo?
AnnaBolena04: Pues seguimos con ración de papi haciendo de las suyas con el rubio haciendo el cuqui que se le da bastante bien. Eso y revolotear por ahí vigilando lo que hacen cuando no esté presente porque no se termina de fiar de lo que pasa a su alrededor. Y la pobrecilla pelirroja sin ser capaz de protestar por el regalo que les acaba de hacer el suegro... Y normal, si es que debe de fangirlear cada vez que se le juntan los dos Ishida en casa.
Va a tener que empezar a tener ella también ganas de darle una nieta a ese pobre hombre porque de verdad que sigue haciendo méritos para conseguirla. Si es que a ver quién es el valiente que le dice que no. Nosotros porque sabemos lo que se viene gracias al epílogo, que sino imagínate la tensión que debe de tener el pobre rubio que el día que le vaya a decir si es niño o niña va a tener hasta sudores fríos jajajaa
¡Un besito para ti y otro para la tortuguita!
Ace Cornell: ¿Para Hiroaki? Y para mí a ser posible por favor, que no he empezado todavía seriamente el curso y ya me estoy estresando muy fuertemente con tanto llanto a mi alrededor de mocosillos...
Si, sabe cuándo hacer la entrada triunfal y hacer las cosas bien. Y posiblemente porque se le adelantó Taichi con el tema de la fecha que sino obviamente que hubiera intentado meter mano él también, ya se lo dijo a su hijo directamente. Si es que son muchos años ellos dos solos y se ven venir de lejos el uno al otro en todos lo sentidos. Hasta con los apuñalamientos.
¡Un beso!
Epic Crystal Night: me pasé una buena temporada meditando sobre qué poner porque me tentaba la idea de que hubiera un grabado. Ya pensé en hacerlo en el anillo de pedida, pero no se me ocurría nada y ahora, por fin, llegó la oportunidad. Y lo mejor es que se me ocurrió en modo de iluminación momentánea pensando ya hasta en otras cosas. Me alegro de que te gustara el detalle y el capi en su momento.
¡Un besito! ¡Hiroaki al poder! jajajajaja
Guest Vecina: el suegri va a epezar a dedicarse a consentir a la nuera precisamente por eso que tú dices. Sabe que el nene ese que tiene hay que tratarlo con mucha paciencia - aunque ahora ha mejorado muuuuuuuuuuuuucho - y debe de tenerle aprecio también a la pelirroja en cuestión. Cuando le den la noticia de que lo hacen abuelo y de una nena, entonces se pasará el día detrás de ellos para que a Sora no la moleste ni una mosca. Acabará echándolos a todos y escondiéndose detrás de su madre para que la dejen vivir.
Solo te diré... que te va a gustar el capítulo de mañana. No te digo más.
Jajajajajaja vale, vale, tú sigue a la espera. Yo no te voy a decir nada y cuando lo leas sabrás perfectamente de lo que te estaba hablando jajaja
¡Bicos de tartaruga para ti!
