Yamato colgó el teléfono tras haber salido corriendo escaleras arriba a por él habiéndolo olvidado encima de la mesita de noche. Llevaba unos cuantos días esperando aquella llamada y había estado más pendiente de la cuenta del teléfono, de manera que obviamente había tenido que recibirla cuando estaba terminando de hacer la cena aquel día.

- ¿Pasa algo? – la voz de Biyomon a sus espaldas lo sobresaltó haciendo que se le cayera de las manos encima de la cama.

- Más abajo no va… - murmuró al ver dónde había caído girándose hacia ella-. No, era algo del trabajo. Parece que por fin han llegado todos los papeles que hay que firmar para que oficialmente ya sea parte del grupo de trabajo de Tokio.

- ¡Qué bien! ¡Ya verás qué contenta se va a poner Sora cuando se lo digas! – alzando el vuelo de nuevo nada más sentir el ruido de la puerta abriéndose salió de la habitación rápidamente -. ¡Sora!

Riéndose de las reacciones de la pequeña ave rosa acabó por negar con la cabeza, siguiéndola, para volver al piso de abajo, acercándose a saludar a aquella que acababa de llegar, la cual estaba intentando repartir sus atenciones con ambos digimon que habían ido a saludarla.

- ¡Acaban de llamarlo para que vaya a firmar los papeles para que se quede ya aquí en Tokio contigo siempre!

Divertida por las reacciones de su amiga, la pelirroja acabó llevando la vista hacia Yamato unos segundos antes de agacharse para saludar también al diigmon de él. Una vez que la dejaron, volviendo hasta el sofá en el que habían estado vagueando los dos ahora que parecía que las cosas por fin se habían calmado entre ellos, se acercó hasta Yamato finalmente.

- Tú el último… - sonrió divertida antes de empezar a quitarse la chaqueta, aún sin haber tenido oportunidad -. ¿Es verdad lo que ha dicho antes?

- Sí, justo acaban de llamar para que vaya mañana hasta la sede de aquí… Ya será oficial por fin.

- Hmmm… creo que eso es lo mejor que he escuchado en toda la semana – colgando por fin la ropa de abrigo, caminó hasta él, pillándolo desprevenido al posar ambas manos en sus hombros y estirarse para saludarlo con un beso que no vio venir, dejándolo con los ojos cerrados unos segundos tratando de recuperar el aliento.

- ¿Y eso?

- No sé si me quiero acordar ahora mismo… - protestó por lo bajo terminando por apartarse de él y aprovechando para quitarse los zapatos-. Hemos tenido problemas con algo que se ha perdido en San Francisco… ¿A que no sabes quién tiene que volver?

- ¿Otra vez? – arqueó una ceja empezando a adivinar el motivo de las caras de ella-. Creo que ya sé a qué viene esa cara… Sora…

- Ya, ya lo sé… Acabo de volver y ya me tengo que ir otra vez, lo siento – negó con la cabeza-. Yo sé que no es esto lo que te esperabas cuando volviste y… - se quedó observándolo mientras que se acercaba un par de pasos otra vez hacia ella acabando por posarle la mano en los labios haciendo que guardara silencio del discurso que probablemente venía pensándose durante todo el camino de vuelta.

- No iba a decir nada de todo eso – retiró la mano solo para acabar dejándola sobre su mejilla-. Iba a decir que tenemos todo listo ya para el 27 de abril, no tengo absolutamente nada que hacer aquí… Tú y yo nos vamos a ir una temporada a San Francisco hasta que soluciones todo lo que tengas que solucionar. Me niego a dejar que vuelvas a pasarte los días entre un continente y otro. Y si no me haces caso a mí, llamo a tu madre para que te lo diga ella.

A medida que fue hablando había ido abriendo más los ojos, dejando la sorpresa notarse en su cara. Realmente había salido del estudio dando un paseo solo para ganar tiempo y poder pensarse bien lo que le iba a decir. Hacía apenas unos días que había vuelto, casi se podía decir que no había tenido tiempo de deshacer las maletas y de nuevo le estaba llegando la noticia de que habían tenido problemas… Hubiera entendido incluso que se hubiera enfadado. Pero no lo hizo. Simplemente acabó por sonreír.

- ¿Tengo que tomarme eso como una orden?

- Si quieres… Pero no me hagas tanto caso como los que conociste en la isla, por favor… Que intento que alguien me respete un poco…

- Hmmm… no sé yo si lo conseguirás – amplió algo más la sonrisa antes de volver a estirarse para dedicarle otro beso, ahora mucho más tranquilo y suave-. Gracias… - dejando su frente apoyada en él y los ojos cerrados unos segundos, se tomó su tiempo para separarse de él.

- ¿Vienes a ayudarme a terminar de hacer la cena? – murmuró por lo bajo esperando a escuchar el sonido de asentimiento de ella antes de dejar un beso en su frente.


Realmente era cierto que la sede de Chofu estaba a poco más de media hora del centro. No podría negar que estaba nervioso aunque fuera consciente de que aquel día únicamente iba hasta allí a cubrir unos papeles, pero todo aquello seguía teniendo mucho más significado para él. Después de tantos años fuera, no podía evitar pensar en todo aquello como algo más que un trabajo.

Presentándose en la recepción para conseguir la acreditación que le permitiera el paso no tardó en ver una cara conocida esperando por él. Unos pasos por delante, Hideki estaba apoyado en una de las columnas, pendiente de sus movimientos. Sabía que estaría allí puesto que era él quien había realizado la llamada.

- ¿Te ha costado mucho llegar hasta aquí? – preguntó a modo de saludo, haciéndole un gesto-. Todavía no tenemos que aparentar seriedad en el trabajo, relájate – dijo cuando lo tuvo delante.

- No, suelo pasar por aquí a veces por las mañanas cuando salgo. Todavía no termino de creérmelo – explicó asintiendo a lo que decía-. De hecho, antes de nada… Estaba pensando enviar esto por correo pero ahora ya no hace falta – metió la mano en el bolsillo antes de tenderle el sobre con la invitación.

- Vaya… me sé de tres que estaban empezando a decir que te habían dado plantón y que por eso todavía no les había llegado ninguna invitación – contestó mientras que alargaba la mano y la cogía, abriéndola para ver la fecha.

- Hemos tenido problemas para conseguir el día, ha sido todo bastante de repente. Y… esos tres todavía me estoy pensando si tengo gana de aguantarlos o no.

- Ten cuidado, porque son capaces de colarse. Están bastante aburridos…

- Me lo puedo imaginar – se rio sin poder evitarlo-. Se la enviaré antes de irme, vamos a estar unas semanas fuera por motivos del trabajo de ella. Aunque siempre puedo darles la fecha y la dirección equivocadas para que me dejen tranquilo.

- Yo no diré nada de que haya sido intencionado – guardando de nuevo la invitación, le hizo un gesto-. Ven conmigo, dejamos hecho todo el papeleo y luego si quieres te enseño esto para que te vayas familiarizando.

Asintiendo a sus palabras fue tras él, atento a todo lo que le rodeaba. En cuestión de unos minutos sería completamente oficial todo. Después de tanto tiempo.

- ¿Ya lo tenéis todo listo? – habiendo dejado todos los papeles terminados, caminaba por los pasillos del lugar-. Has dicho que os vais unas semanas… Eso os deja muy cerca de la fecha

- Lo sé, pero creo que solo quedan algunos detalles idiotas… Lo importante está todo listo. Y por detalles idiotas me refiero a que todavía no me he dedicado a mirar lo que me voy a poner yo…

- Creo que dependiendo de a quién le preguntes eso no se consideraría un detalle idiota…

- Lo sé, pero no es tan complicado. Suelen tenerlo bastante peor ellas… Puedo dedicarme a buscar algo cuando esté fuera. No es que haya tenido nada mejor qué hacer esta última temporada en Tokio tampoco, pero lo he ido dejado y al final, así estamos…

- Bueno, en realidad tú deberías de tenerlo bastante fácil.

- ¿Por qué? – arqueó una ceja observándolo.

- Que yo sepa, ya que tanto les gusta recordarnos que formamos parte de las fuerzas aéreas de este país, tenemos la suerte de que si queremos, podemos recurrir a algunos privilegios.

- Creo que sigo sin entenderte - ¿de qué hablaba?

- Tú igual eres demasiado joven para haber tenido alguna oportunidad para usarlo, a mí me tocó cuando me ascendieron a general – terminó por explicar-. Tenemos un uniforme para… digamos ocasiones especiales. Estoy seguro de que no te iba a quedar demasiado mal en tu caso.

Parpadeó, observándolo. Realmente tenía toda la lógica del mundo lo que acababa de decirle, pero, lo cierto era, no se le había ni siquiera pasado por la cabeza. ¿Por qué no? No se le había ocurrido, pero no desconocía su existencia… Y no pudo evitar que su habitual gesto serio siempre que estaba con todos los relacionados con el trabajo se esfumara, empezando a aparecer una ligera sonrisa de medio lado en su cara al recordar que a Sora le gustaba el uniforme normal bastante…

- Tomaré esa cara como un gracias… Fíjate, de una temporada para aquí he descubierto que tienes más capacidad de gesticular que todos los años pasados desde que te conozco…

- Ya… bueno… Digamos que el ceño fruncido se me da demasiado bien ponerlo cuando me enfado yo solo con el mundo sin que nadie me haya hecho nada. Creo que me has dado una buena idea…

- Sí, por la cara que has puesto diría que sí. Prometo no decirles nada a los otros tres tampoco de las caras – riéndose le hizo un gesto para que lo siguiera y poder seguir enseñándole el lugar-. Yo me reincorporo dentro de un par de semanas, pero estos días todavía estoy libre. Puedo acompañarte si quieres y así te digo dónde conseguirlo…

- No sé si arriesgarme a eso… Si mi hermano se entera de que he ido sin él deja de hablar de por vida y ya ni hablar de… un amigo que tenemos en común los dos… Y no sé si me convence la idea de dejarlos conocer gente de mi entorno que aún no ha tenido la desgracia de tener que aguantarlos – bromeó, dejando que se notara en su tono antes de asentir-. Perfecto. Muchas gracias…

- Es verdad, a tu hermano no lo conozco. Solo he tenido los honores de conocer a tu padre… ¿o debería de decir al productor del programa que se nos coló hace unos meses para hacer una entrevista? – riéndose de la cara que puso Yamato acabó por negar con la cabeza-. Lo conozco de hace tiempo, cuando tuvimos el incidente a la vuelta estaba histérico queriendo saber qué había sido de su hijo. Supongo que autoricé esa entrevista solo para dejarlo pasar… de alguna manera u otra se lo debíamos por el mal trago de aquella vez.

- Ya… No sabe que lo sé – dijo finalmente-. Lo escuché hablando con mi madre no hace mucho, creo que prefiere seguir esquivando el tema. Lo que no sabía yo era quién era exactamente el topo que lo había dejado pasar hace unos meses – negando de nuevo con la cabeza con una pequeña sonrisa terminó por ponerse serio y mirar hacia aquel que lo acompañaba-. Gracias.

- ¿Por qué? Solo le di un pase de prensa…

- No, en general. Por explicarle bien las cosas en su momento, por dejarlo pasar antes de que a mí terminara de darme un infarto en septiembre y… supongo que por tenerme en cuenta para este puesto. No sabes hasta qué punto han cambiado las cosas gracias esto.

- Te tuve en cuenta porque sabía que estabas perfectamente capacitado. Si no lo hubiera creído, no lo habría hecho. Creo que me conoces de sobra como para ser consciente de eso. No estarías aquí si no te lo habrías ganado. Había otro puesto para un instructor de vuelo… Pero creo que si cierta piloto que nosotros dos nos sabemos tiene que quedarse en tierra sería lo peor que podría pasarle. Me habría gustado trasladar el equipo entero conmigo, pero me temo que vamos a tener que arreglárnoslas nosotros dos.

- No… mejor que no se dedique a instruir a nadie ella… Con una piloto loca en la JAXA tenemos de sobra….


AnnaBolena04: es una buena técnica, le lleva funcionando unos cuantos años y por el momento nunca falla. Tiene toda la pinta de que dentro de unas décadas va a seguir funcionándole sin ningún problema. Ha tenido tiempo de sobra para tenerla calada con ese tema.

Sí, sí, tú fangirlea, pero recuerda las 20 horas de avión que se vienen por delante. Menos mal que tienen que estar ambos más que acostumbrados a los viajes largos porque sino ya los veo dándose cabezazos porque no ven la hora de llegar. Pastillas para dormir aunque no creo yo que las vayan a necesitar... cofcofcof

Mira quién aparece por aquí ya... A ver si dentro de poco vamos a tener sorpresas y los que acaban apareciendo son el trío del sur. Por el momento se ha encontrado con la más seria de las opciones y haciendo algo útil... Pero puede que solo sea un comienzo e_e ¡Besitos de tortuguita para ti!

Ace Cornell: mira que conseguir que me volviera a dormir con el móvil encima... Ya te vale jajajajaja

Verás, te cuento el secreto de haber escogido ese destino. Aparte de que es el destino de moda del año a mi alrededor, está el hecho de que este verano me volví a enganchar a las pelis de Mamma Mia, así que de tanto tragármelas, pues mira por dónde salió la cosa. El rubio ese sí que va a tener verdaderos problemas para no quemarse demasiado jajajaja

¡Un beso y no la lies mucho de fiesta...!

Guest Vecina: es bastante cerrada, pero yo creo que precisamente por eso. Como es tan cerrada y llevan mucho tiempo viéndola de cerca, han aprendido a leerla sin necesidad de que tenga que decir nada más. Así que ahí están, cada uno con sus chantajes que les funcionan totalmente jajajaja

Je, tenía otros destinos en mente que no necesitaban protector solar ni after sun, no al menos de forma tan directa, pero como le acabo de poner a Ace, el vicio a Mamma Mía este julio, que fue cuando lo decidí, marcó la diferencia. ¿Sabes que hay en Miconos una villa de vacaciones que se llama Villa Tortuga? El ataque de risa que me pudo dar, madre mía... Porque es Yamato y lo suyo son los viajes largos por aire, sino me lo imagino cual Asno preguntando cada 3 segundos si falta mucho para llegar jajajajajaja

Sí, a final tanto conspirar se está volviendo en su contra y el que se va a llevar todas las sorpresas de golpe va a ser él. Yo por donde voy escribiendo estoy a nada de empezar con la boda - ajsdkasdaksd - así que disfrutaré con ello... ¡Bicos de tartaruga para ti!