Takeru estaba esperando por su hermano apoyado en la pared de un edificio. En su cabeza, Patamon observaba su alrededor distraído. Habían dejado al niño con su madre para poder ir más tranquilamente y Hikari se había ido al trabajo. Había intentado convencer a su hermano para que aquello fuera más tarde y que ella pudiera venir para que se riera un rato de él, pero no había tenido forma.

- ¡Mira, ahí vienen!

La voz del digimon hizo que girase la cabeza hacia dónde señalaba. Pero no fue a Yamato a quien se encontró, sino a su cuñado. Debería de haber supuesto que también estaría, no podía ser que no tuviera que estar presente él también.

- ¿Tú nunca trabajas o qué? – fue su saludo cuando por fin Taichi llegó a su altura.

- Se me debe de estar pegando de ti… ¿qué? ¿Ya has dejado de montar el drama porque te han pedido por fin que seas el padrino? – sonrió irónicamente.

- Voy a tener que discutir con alguien que yo me sé otra vez sus lealtades…

- Ni lo intentes, tienes las de perder – empezando a reírse-. Aún te falta mucho por aprender… Y más te vale no hacer ni un solo comentario que tenga que ver con la cara que estás poniendo ahora mismo porque te recuerdo que es mi hermana pequeña y todavía vas a acabar flotando en el río.

- No iba a decir ni media palabra – empezando a reírse pudo ver finalmente doblar la esquina de la calle a Gabumon, no tardando en ver a su hermano segundos más tarde acompañado de alguien que no conocía. Alargando el brazo, le dio un codazo a Taichi.

- ¿Y ese quién es? ¿Tu hermano tiene más vida social que nosotros? No me lo creo… - entrecerró los ojos, observándolos acercarse-. Espera… Yo lo conozco…

- ¿Lleváis mucho tiempo esperando? – preguntó Yamato cuando finalmente llegó hasta dónde ellos.

- No, no demasiado. No me lo digas, ¿te has perdido para llegar hasta aquí? – empezando a reírse de él, Takeru se quedó mirando hacia el recién llegado.

- No, no me he perdido, listo… - puso los ojos en blanco-. Este es Hideki, creo que a Taichi ya lo conoces porque fue al pesado que tuvimos que aguantar una temporada en la base con el tema de los digimon hace una temporada. Y el simpático de turno es mi hermano pequeño Takeru.

- ¿Ves? Te dije que lo conocía – adelantando la mano a modo de saludo, Taichi acabó por sonreír-. ¿Te has traído refuerzos por si nosotros hacemos como Mimi y te desmoralizamos?

- Me suena ese nombre… ¿trabajas con mi hermano, verdad? – imitando los gestos del castaño saludó también.

- Más o menos, sí – estudiando la situación, divertido por ella, asintió-. Encantado. Y es cierto, me acuerdo de la visita que tuvimos, por suerte no hubo demasiado que discutir, alguien se ha ganado demasiada buena fama entre el personal como para que nadie se atreva a decir nada en su contra, ni de la de ninguno de los de su especie – bajando la mirada hacia Gabumon unos segundos volvió a mirar hacia los demás.

- Se ofreció a venir conmigo para ayudar – explicó finalmente Yamato-. Gracias a él he conseguido el traslado.

La cabeza de ambos giró rápidamente hacia Hideki, quedándose mirando para él. Aquello sí que era algo importante a destacar para todos los presentes.

- Ya me cae bien – anunció Takeru antes de echar a andar finalmente-. Porque si no llega a ser por eso seguro que ibas a seguir haciendo el idiota y dando vueltas sin atreverte a pedirle que se casara contigo…

- No es que no me atreviera… - farfulló por lo bajo.

- No… claro que no. Lo que pasa es que no querías tener que hacerla pasar por esa situación y blablablá lo sabemos…

- Eh, yo no tenía ni idea de lo que pasaba cuando empecé a mover las cosas. Solo teníamos esperanzas en la base de que dejara de mirarnos como si fuera a librarse de nosotros cuando nos quedáramos dormidos – entretenido con la situación, no pudo evitar el comentario.

- Eso solía ser lo normal en él hasta hacía no demasiado - riéndose por lo que acababa de escuchar, Taichi se giró hacia el general.

- Sí, porque cada vez que abres la boca haces que me entren ganas de librarme de ti – poniendo los ojos en blanco, Yamato intentando no hacerles demasiado caso.

- Creo que cuando tres que yo me sé vengan desde el sur y tengan el honor de conocer a tus amigos de aquí se lo van a pasar muy bien…

- Primero habrá que ver si les mando las invitaciones correctas.

- ¿Qué tres? – curioso, Takeru, se metió de nuevo en la conversación.

- Nadie, Takeru. Si quieres conocer a mi futuro sobrino en algún momento, repite conmigo: nadie.

En realidad, era consciente de que iba a acabar teniendo que ocurrir. Posiblemente le entraran ganas de huir de la propia ciudad y no volver nunca más cuando llegara el momento y el grupo con el que llevaba tantos años trabajando el sur conociera por fin al resto de sus amigos del norte. Y no estaba para nada seguro de que aquello fuera una buena idea. Especialmente, cierta piloto que él se sabía la cual en cuanto se cruzara con los dos que lo acompañaban en aquel momento se las iba arreglar para desmoralizarlo en cinco segundos.

- Creo que no quiero saber lo que te está pasando por la cabeza para que estés poniendo esa cara… - Takeru se quedó mirando para su hermano, riéndose.

- Mejor que no – negó con la cabeza, dándose cuenta de que había acabado sonriendo ante sus propios pensamientos. Al final iba a ser verdad que los echaba de menos-. Venga, circula que quiero quitarme esto de delante antes de irme.

- ¿Irte? ¿A dónde se supone que te vas ahora? – preguntó sorprendido.

- Sora tiene que volver a irse – se encogió de hombros-. Ya está bien de dar tantas vueltas de un continente al otro. Nos vamos los dos hasta que termine lo que tenga que terminar y así me libro de aguantaros.

- Cobarde – Taichi riéndose, detuvo sus pasos finalmente tras haber ido hablando con Hideki por delante de ellos.

- Llámalo cómo quieras… Pero yo me voy y ya me pensaré si os cojo el teléfono o no tan siquiera. Ya sabéis que se me da muy bien ignoraros – sonrió irónicamente antes de terminar por pasar a centrarse en el más adulto del grupo-. ¿Es aquí?

- Es aquí – asintió a sus palabras.

- ¿Es aquí el qué? ¿No se supone que íbamos a buscarte algo para que vayas medianamente presentable a la boda y que los suegros o no te tiren algo a la cabeza, hermanito?

- Sí, por eso estamos aquí. ¿Qué? Oye, alguna ventaja tiene que tener haberme pasado tantos años al servicio del país – empezando a sonreír de medio lado se quedó mirando hacia los otros dos.

- ¿No serás capaz de ir de uniforme? – Taichi lo observó arqueando una ceja.

- Justa y exactamente… - dio un par de pasos, colocándose al lado de Hideki-. Fue idea suya, a mí ni siquiera se me había ocurrido.

- Si cuando digo yo que todo esto lo estás haciendo intencionadamente para dejarme mal a mí cada vez tengo más razón… Tú vete con lo que te dé la gana – lo señaló son el dedo unos segundos -, pero recuerda que yo ya la he visto a ella y vas a estar igual de fastidiado te pongas lo que te pongas.

- ¿¡Qué tú qué!? – girándose automáticamente hacia su cuñado, Takeru fue entrecerrando los ojos poco a poco-. ¿Y se puede saber por qué yo no he visto nada todavía?

- ¿Tú? Porque eres una versión en miniatura de tu hermano y seguro que también da mala suerte, venga, circula y tira para delante – dándole un ligero empujón en el brazo para que fuera caminando detrás de los otros dos que ya habían entrado.

Con la idea de llevar el uniforme se había tenido que ahorrar dar muchas vueltas, aunque tampoco iba a ser demasiado complicado para él dar con algo. La parte del novio siempre era mucho más sencilla y más o menos simplemente tenía en mente lo que quería usar para la fecha. Permanecía todo lo recto y más quieto posible mientras que le estaban cogiendo las medidas para poder buscar el que encajara mejor ajeno a lo que los otros pudieran estar haciendo fuera.

- ¿Podría quitarse el jersey para que pueda coger mejor las medidas de los hombros?

Asintiendo a lo que dijo, sacó la prenda por su cabeza dejándola tirada encima de la silla más cercana volviendo a ponerse recto, entreteniéndose en observar los movimientos del encargado de las medidas. Había esperado hasta aquel momento para intentar estar lo más recuperado posible del viaje, y aunque todavía no estaba al cien por cien, no le faltaba demasiado y no iba a tener problemas con dejarlo todo listo ahora.

- Se me ha acabado el papel, vengo ahora mismo – anunció antes de salir del probador, dejando la puerta entreabierta, pudiendo vigilar a los demás por el reflejo del espejo.

- ¿Sigues sin saber a dónde os vais de viaje? – escuchó la voz de Taichi, dándose cuenta de que se había quedado solo.

- Ni media palabra. Tiene amenazado con hacer ella la maleta para que no tenga ni idea.

- Yo no me fiaría demasiado de ella, ten cuidado – asomándose, divertido se quedó mirando hacia la cara que había puesto el rubio-. No si… mucho cachondeo a mi costa hace unos añitos, pero voy a empezar a grabarte…

- Déjame en paz… Si al final estoy usando el viaje a San Francisco modo de excusa para no tener que aguantaros hasta que volvamos. Con esa versión en miniatura de ella que le sigue los pasos me las arreglo bastante bien, no da tanto la lata como todos vosotros.

- Conociéndote, me lo creería. Además… supongo que habrá idea tuya… ¿no?

- ¿Por qué?

- Porque le va a venir bien no tener que andar yendo y viniendo cada dos por tres que se le empieza a notar bastante que está agotada todos los días…

- Lo sé, es lo único que se me ha ocurrido ya que no quiere hacer caso con lo demás. Ya sabes cómo es – encogiéndose de hombros se giró al escuchar su teléfono vibrar, empezando a buscarlo entre sus pertenencias.

Distraído, dándose cuenta de que era un mensaje de su padre sin importancia, no tardó en contestarlo y volver a levantar la vista hacia el reflejo del espejo, encontrándose ahora también con su hermano. Y tanto su hermano como Taichi tenían ambas cejas arqueadas y estaban observándolo muy fijamente.

- ¿Qué os pasa… a… vosotros… dos...? – se dio cuenta prácticamente en el mismo instante en que había empezado a formular la pregunta, entrecerrando los ojos-. No quiero ni media palabra al respecto, ¿queda claro?

Girándose hacia ellos pudo ver mejor la cara que tenían. Por suerte, todavía ninguno de ellos dos había abierto la boca. No como cuando meses atrás había pasado lo mismo con los buenos para nada de sus compañeros en la base espacial. Ahora más bien estaban mirando para él con cara de susto, como si no fueran capaces de comprender lo que estaban viendo.

- ¿Qué? ¿Queréis quitar esa cara de idiotas?

- Pero.. hermano…

- Ni hermano ni nada, no quiero ni media palabra. Venga, fuera los dos ahora mismo – acercándose hacia la puerta, se la cerró en las narices antes que pudieran empezar a darle la lata con el tema.

Una vez que se quedó solo se giró ligeramente para poder ver que en la parte más baja de la espalda tenía tres finas marcas, ligeros arañazos tampoco demasiado visibles. Arqueó una ceja sin poder evitarlo intentando entender por qué habían puesto semejante cara por una tontería así… Levantando la vista de nuevo hacia la puerta cuando volvió a entrar el dependiente, cerrando tras él.

- Perdón por la tardanza…

Taichi se había quedado mirando hacia Takeru cuando Yamato les había cerrado la puerta en las narices. Lo mismo se podía decir de su cuñado. Y, de fondo, Hideki estaba observando la extraña escena sin entender absolutamente nada de lo que les pasaba.

- ¿Tú lo has visto, no? – preguntó el rubio hacia el otro.

- Sí… - pensativo, no respondió demasiado centrado.

- Pero… esas marcas… eran… ¿de lo que yo creo que eran?

- ¿Pasa algo? – acercándose hasta ellos, el general escuchó la conversación, arqueando una ceja.

- No… nada… - girando la cabeza hacia la puerta, ya cerrada, Takeru no dijo más.

- ¿Seguro? – divertido al caer en la cuenta, se quedó mirando hacia ellos, sin poder evitarlo, empezó a reírse-. Hasta donde yo he escuchado por los pasillos de la base de boca de sus queridos compañeros, seguro que no habéis visto nada nuevo…


Guest vecina: es lo bueno que tiene que esos dos se conozcan desde hace tanto tiempo que pueden ver al otro venir desde lejos con cosas como esas. Era lo que tendrían que haber hecho hace tiempo, así que oye, ¿por qué no aprovechar? Pues porque la autora es una puñetera y se lo pasa demasiado bien juntándolos con más gente y poniéndolos en situaciones delicadas jajajaja

Está claro que Taichi sigue convencido de que todo esto es una venganza de Yamato para dejarlo mal y por eso hace todo lo que sea. Así que cuando realmente vea el uniforme, seguro que le monta una de sus pataletas matrimoniales.

Aún no he llegado a la boda, pero estoy justo, justo, justo a punto de empezar con ella. Si no fuera porque se me olvidó escribir una cosa y ahora tengo que ponerme a hacerla, empezaría a escribirla hoy XD Pero bueno, poco a poco, que voy por delante. Villa Tortuga jajaja es una pedazo de casita de vacaciones, me la sugirió instagram y yo llorando de la risa al verla JAJAJAJAJ

¡Bicos de tartaruga!

AnnaBolena04: sigo viva... O al menos eso parece. Lo que no prometo es seguirlo dentro de un rato...

Venga, que ya dentro de nada tenemos el único detalle que les queda para la boda aparte de que lleguen todos vivos a ella. Menuda reunión de gente encantadora que se ha ido a buscar el rubio, no sabe con lo que juega y menos tras el incidente de haberse dejado pillar con marquitas, ¿serán de verdad o de cualquier otra cosa por tener la piel sensible y blanquila? Jajajajajaja

En el siguiente capítulo te contesto a la duda de cómo es el uniforme e_e Muchos besitos de tortuguita para ti!

Natesgo: oye, al menos si al rubio le da por cantar todos sabemos que sonaría bastante mejor que la de Pierce Brosnan. Es lo único que tengo que decir al respecto jajajajaa

Yamato sería perfectamente capaz de quedar bien en la boda en pijama, su ego interno se lo debe de haber dicho un par de veces y por eso se lo toma con calma, pero sí, por el momento parece que quiere que a su pobre pelirroja le dé algo y se nos caiga para atrás. Y tranquila que Takeru no podría faltar en todo esto e_e A ver cómo termina la cosa.

¡besitos!

Ace Cornell: bueno, es probable que el teléfono acabara ahí porque se me cayera encima, pero ya sobre eso no puedo dar detalles de ningún tipo jajajaja Si es que no falla...

Yo creo que la escena de Mai/Takao/Katsu conociendo a Taichi/Mimi/Takeru es capaz de provocarle a Yamato más pesadillas que todas las que ha tenido en los meses posteriores al accidente. Va a sudar la gota gorda jajajajajaja Ahí se van a enterar de hasta cómo se llamaba el primer single de los TeenAge Wolves, van a volar los puñales en todas las direcciones.

¡Un beso! Y hoy vete a dormir temprano ¿eh? Y mamá dice... si eres tú el que siempre me riñe cuando trasnocho jajajaa

Epic Crystal Night: Ya casi lo tenemos al alcance de la mano, yo sobretodo, que probablemente me meta a escribir la boda a lo largo de esta semana. Si me muero y no doy señales es porque me han podido los fangirleos. Ahora vamos a hacer sufrir un poco al rubio aunque sea, y nos reímos un poquitillo a su costa. ¡Un besito de tortuga!