Una vez que habían tomado las medidas correctas, el dependiente había vuelto a desaparecer en busca de algo que encajara y que tuvieran que hacerse los menos ajustes posibles. No fue demasiado complicado de encontrar y volvió al poco con lo que había ido a buscar, dejándolo para que pudiera probárselo tranquilamente. Cuando Yamato volvió a abrir la puerta, salió ya completamente vestido.
No había demasiada diferencia con el uniforme que le había visto llevar en otras ocasiones, únicamente en algunos detalles que llevaba la chaqueta acordes al puesto que tenía colocados sobre uno de los bolsillos. De color azul oscuro, los botones y detalles de los hombros eran de color dorado. La chaqueta bien estructurada, dejaba ver ligeramente el blanco de la camisa que llevaba por debajo y la corbata del mismo color.
- ¿Ves? Te dije que iba a ser buena idea – dijo Hideki cuando por fin se dio cuenta de que ya había salido, acercándose hasta él-. Solo te queda ponerle en el bolsillo que queda libre tu insignia y ya estaría listo.
Tachi, quien había permanecido en silencio en una esquina apoyado contra la pared, todavía con la cabeza llena de algunos pensamientos que prefería no compartir con el resto acabó por mirar hacia el rubio.
- Si es lo que yo decía, todo esto lo hace por dejarme mal. Ha tenido diez años para planearlo todo bien en su cabeza…
- Sí, obviamente. Es por lo que he tardado tanto tiempo en pedírselo para tener todos los detalles listos y desquiciarte – puso los ojos en blanco-. ¿Creéis que le gustara?
- Hermano… Das asco, es lo único que te tengo que decir. Y además… yo creo que si es verdad lo que me han dicho por aquí que las marquitas esas son habituales, dudo yo que le vaya a importar mucho que vayas de una forma u otra… - sonriendo poco a poco de forma irónica no se acercó demasiado para evitar posibles collejas.
- Qué tonto eres… - girándose hacia el espejo, observó su reflejo de nuevo.
Sí, aquello era buena idea. Realmente estaba bastante acostumbrado a ese aspecto, solía a ser su día a día en las épocas de trabajo de papeleo más aburridas, simplemente estaba algo más arreglado de lo normal. Y, como bien decían todos, se le daba lo suficientemente bien ponerse apropiadamente serio para que le encajara perfectamente. No pudo evitar sonreír ligeramente al recordar la primera vez que se habían podido cruzar ellos dos llevando él su uniforme de trabajo.
- No quiero saber lo que te está pasando por la cabeza para poner semejante cara… - colocándose al lado de su hermano, se dedicó a observarlo-. Fíjate, pareces hasta alguien importante. Seguro que así los suegros no te miran demasiado mal. Ya verás mamá… - empezando a reírse por lo bajo, se imaginó la reacción de Natsuko.
- Pues… supongo que está decidido, ¿no? Tampoco ha sido tan complicado. Ahora ya sí que tenemos absolutamente todo listo…
- Yo sigo pensando en lo asquerosamente mal que vais a quedar en las fotos… Voy a tener que decirle a mi hermana que no se acerque demasiado a vosotros porque le vais a estropear el objetivo.
- Oye, ¿y se puede saber cómo te las arreglado tú para verla?
- ¿Yo? Porque yo tengo privilegios por haber sido quien les consiguió la fecha. ¿Qué has hecho tú para eso, eh?
- Ya, claro… Eso es porque tienes enchufe con ella. No intentes disimularlo, si además seguro que llevas con esa cara rara desde hace rato cuando le vimos la espalda a mi hermano porque cuando tuviste oportunidad no te dejaron marcas a ti, ¿eh?
Tres pares de ojos se quedaron clavados de repente en él.
- Voy a cambiarme de ropa… - fue lo único que se escuchó decir a Yamato de fondo mientras que desaparecía intentando fingir no haber escuchado ni media palabra de lo que acababa de decir su hermano. Aunque estaba casi seguro de que se iba a convertir en hijo único y algo le decía que no iba a hacer nada por evitarlo.
Taichi se había quedado mirando fijamente hacia el menor de los rubios, todavía sin haber abierto la boca, intentando procesar lo que acababa de escuchar. ¿Acababa de decirle esa cosa que tenía por cuñado lo que acababa de decirle? Estaba seguro de que se podía escuchar el sonido de su cerebro intentando funcionar correctamente. Lo único para lo que prestó atención más allá de él, fue a la reacción de Yamato. No estaba demasiado convencido todavía de que esos temas fueran territorio seguro, pero a la vista de que no parecía haber problemas por ese frente se limitó a ir entrecerrando poco a poco los ojos.
- ¿Cómo has dicho? - acabó por preguntar. Al ver que Takeru no se atrevía a volver a abrir la boca tras unos segundos en los que parecía no saber a dónde mirar, volvió a hablar-. Solo te voy a decir una cosa, yo no pienso hacer nada, porque luego no tengo gana de aguantar a mi hermana… Pero ya veremos qué pasa cuando llegue a oídos de tu querida futura cuñada… Vete echando a correr porque no vas a tener cuidad por la que esconderte…
- No seas exagerado… - en realidad no se había dado cuenta de las implicaciones del puñal que le había lanzado, no se había parado a pensar en que su hermano estaba relativamente cerca y que la cosa se podría haber torcido-. Además, si me miras así de mal seguro que no voy tan desencaminado…
Abriendo la boca para decir algo, decidió cerrarla de nuevo. No le iba a entrar a la discusión al mocoso aquel porque sino iban a acabar a malas y no tenía gana de que luego su hermana fuera a gritarle por ello. Aunque estaba seguro de que aquella vez se pondría de su parte porque sin duda se lo habría buscado. Se le ocurrían también algunos cortes que podría darle, pero era el problema de cuando aquel que tenías delante estaba casado con Hikari, que prefería morderse la lengua.
- Tú piensa que si tanto tiempo después tengo tratos de favor a lo mejor las caras que pongo no son por lo que tú dices – acabó por soltar antes de decidir dejar aquel comentario como su última palabra en todo aquello y alejarse del rubio.
Siendo sincero, la reacción que había tenido estaba más bien relacionada por lo mismo por lo que siempre solía salir huyendo cuando alguien hacía el mínimo comentario sobre esos temas. A pesar de todo lo pasado, habían llegado al punto en que más o menos en el que sería lo mismo que si su cuñado se pusiera a contarle intimidades con Hikari. Y, no, sin duda no quería saber absolutamente nada de nada. Luego estaba el hecho de que, realmente… tenía demasiado borroso todo aquello y prefería ni siquiera pensar en ello. No después de lo que había pasado la última vez que se le había ocurrido.
- Lo primero de todo – la voz de Yamato los distrajo cuando volvió a salir- fue Gabumon al subírseme al cuello en casa el otro día cuando lo estaba persiguiendo Dai – explicó finalmente-. Y lo segundo… apoyo lo que ha dicho Taichi. Vete preparándote a correr cuando se entere ella de lo que acabas de decir, hermanito – le posó la mano en el hombro-. Corre bastante más que yo, que lo sepas…
- Yo creo que Daisuke no necesita que le vendamos demasiado el puesto para consolar a la pobre viuda… - apoyado desde la esquina en la que se había quedado acabó sonriendo al ver que la reacción de Yamato había sido la buena.
- No, a Daisuke déjalo bien lejos, por favor, no vaya a ser que venga con su hermana… - negando con la cabeza, se giró hacia Hideki-. Mejor que no sepas de lo que hablan...
- No se me ocurriría ni preguntar – negó con la cabeza. Podía llegar a hacerse a la idea de por dónde iban los tiros por las caras de unos y de otros y aunque pudiera vender aquellas informaciones a tres que él se sabía, prefería seguir en la ignorancia-. ¿Todo bien entonces?
- Perfectamente. No hay tampoco que hacer arreglos, así que creo que aprovecharé e iré a dejarlo en casa.
- ¿En casa? ¿No estáis viviendo juntos? Juraría que después de veros en el sur…
- Sí, sí, pero vamos a estar fuera una temporada y no corre peligro de que vea nada. Cuando volvamos seguramente se lo lleve a mi padre para que lo guarde él. Podría dárselo a mi hermano para que lo guarde él pero tengo dudas de que llegue a la boda. Oye avísame con tiempo si vas a seguir abriendo la boca para decir tonterías – se giró hacia él- que tengo que buscarme un padrino de repuesto y éste está muy a mano, ¿eh? – señalando a Taichi con la cabeza acabó por negar con la cabeza-. Voy a pagar.
Pasando por al lado de su hermano lo arrastró con él para alejarlo del foco del peligro antes de que volviera a decir nada y tuviera que meterse en medio para quitarle a Taichi de encima no fuera a ser que luego viniera su madre a gritarle a él por no evitar que se lo dejara más tonto de lo que ya estaba. Arrastrándolo con él hacia el mostrador se quedó esperando mientras que el dependiente volvía con las cosas.
Se fijó en que Takeru se quedaba mirando de reojo hacia dónde se había quedado Taichi, acabando riéndose por lo bajo antes de acercarse hasta él, inclinándose ligeramente para poder hablar confidencialmente al oído.
- Tranquilo, hermanito, si hubiera sido ella serían peores… - sonrió de medio lado sin poder evitarlo antes de alejarse de nuevo y prestarle toda su atención al dependiente.
Girando la cabeza hacia su hermano, se quedó con los ojos abiertos por lo que acababa de escuchar… Ya no era el comentario en sí, sino que hubiera venido de él. No dijo ni media palabra más, únicamente limitándose a ir detrás de él mirando hacia el suelo.
- Yo creo que cierta piloto se va a alegrar bastante de poder conocer por fin a tus amistades en el norte – acabó diciendo Hideki cuando ya habían salido de la tienda a pesar del silencio sepulcral en el que se habían quedado los otros dos que los acompañaban.
- Hoy están bastante pacíficos… Tiene montadas otras mucho peores, solo que hoy los puñales que se tiraban entre ellos eran en territorio demasiado delicado – señaló a Takeru-. Está casado con su hermana. De hecho, cuando desaparecí hace meses del trabajo sin avisar a nadie fue por Taichi, fue él al que pilló el atentado en Londres hace meses. Tuvo bastante suerte y todo quedó en un susto. También es el mejor amigo de ella de toda la vida…
- Pues ten cuidado con quien se junta dentro de un mes, porque ya has visto la revolución que había los últimos meses en la isla…
- ¿Por qué? ¿Estaban asustadas hasta las fuerzas aéreas del país porque el rancio de mi hermano era capaz de poner cara de tonto? – la voz de Takeru sonó finalmente de nuevo, metiéndose en la conversación-. Yo también estuve pasando unos días allí y no me presentaste a nadie, ya te vale…
- A ti no te presento ni a mi sombra, mucha gracias… - negó con la cabeza.
AnnaBolena04: lo que les pasa a esos dos es que los conocen y deben de pensar... no sé qué es lo que deben de pensar. Mira los escándalos que monta Mimi a la mínima que se entera de algo mínimanete "indecente". Así que, claro, estas cosas les causan trauma jajajajaja Aunque ya ha quedado claro el origen de las marcas, que no son lo que ellos pensaban. Si es que tienen la mente sucia todos ellos jajajaja
Ahora bien, creo que no hace falta que te diga quién va a morir entre horribles sufrimientos el día que lo cacen, ¿verdad? SUFRÍ lo que no está escrito para escribir la reacción de Taichi porque de verdad que no sabía cómo no dejar viuda a Hikari. Madre mía jajajajajajaja Pero claro, es que me imaginaba la escena y esa frase de Takeru debía de pasar a la historia.
¡Besitos de tortuguita para ti!
Epic Crystal Night: jajajajajajajaja son unos nenes grandotes que han salido a jugar. El pobrecito Hideki debe de estar en su salsa porque es lo que le toca aguantar todos los días en la base en el sur. Se debió de sentir hasta nostálgico jajaja Pero bueno, la pelirroja esta vez queda libre de acusaciones sobre las marquitas que le deja al rubio... e_e
¡un beso!
Ace Cornell: mascarpone... sí, de sombrero te lo voy a dejar jajajajaj
Que sepas, que en realidad con el cachondeo a costa de las marcas del rubio me uso a mí misma como ejemplo. Porque ahora estoy algo morena por el momento, pero dentro de un mes seré igual de blanca que el fondo de esta página y cualquier mínimo roce, la sea yo misma que me arañe, el perro que se me sube en cuello o la más mínima cosa que me toque, me deja marca. Lo cual me recuerda, que ya va siendo fecha de sacar al lima porque me voy a meter un arañazo no tardando...
Así que ten cuidado con las marcas que te dejan por ahí ñ_ñ ¿eh? ¡Besitos!
Guest Vecina: no pasa nada, vamos las dos tarde jajaja Yo es que últimamente cada día llego más tarde a casa. Mañana lloraré en el rincón o algo porque entro a las 8 a dar la última clase pero no sé a qué hora salgo... Verás qué risa como me den las 10 de la noche explicando física JAJAJAJAJA NO.
El día que se junten los dos frentes yo creo que el rubio muere. Tengo la esperanza de que esté lo suficientemente embobado con su recién estrenada Sra. Ishida y haga como que no los ve, o de verdad que va a robarle el abanico a alguien porque le van a subir todos los calores que no le han subido en su vida jajaja Pobrecito es que le van a llover los puñales por todas partes. Y sí, claro, obviamente que hasta el general le ha pegado el puñal. Hay confianza de antes de los ascensos y aunque es más serio y esas cosas se apunta a lanzarlos jajajaja
Y obviamente que hay mucho revuelo con el vestido, pero sí que es verdad que ya hemos visto que a ella le gusta el rubio con el uniforme normal, así que igual hay que agradecer que la vaya a tener su señor padre cogida porque lo mismo se queda atolondrada de la vida. Pobrecita, qué pena me da... No, ni un poco, pero voy a ir a tocarle las narices por el word un rato e_e
¡Bicos de tartaruga! ¿Qué tal el comienzo de las clases? ¿Te dan mucho por el saco los catedráticos gruñones amargados?❤
