Dándose cuenta de que la chica quizás necesitaba unos segundos para terminar de ordenar sus ideas, Sora decidió acompañar al asesor hasta la salida, dándole así ese tiempo.

- Supongo que todo se irá haciendo oficial a lo largo de las semanas que vienen, pero, a efectos, ya es todo completamente legal.

- Perfecto – asintió-. ¿Hace falta que yo complete algo más?

- Por el momento yo diría que no, nos vale con los papeles que ya habías firmado antes de que ella llegara que son la autorización para llevar a cabo todo lo demás.

- Vale, de todas formas, todavía voy a estar unas semanas más en la ciudad. Cualquier problema que surja podréis comunicármelo a mí directamente.

- De acuerdo – llegando finalmente al ascensor se despidió de ella tendiéndole la mano, gesto que aceptó rápidamente con una ligera sonrisa.

Esperó a que las puertas del ascensor se cerraran antes de sonreír ligeramente. No podía estar más contenta con la decisión que había tomado. Realmente no era capaz de entender como había pasado tanto tiempo antes de darse cuenta de que aquello era lo mejor que podía hacer con su situación.

Cuando habían empezado con el estudio años atrás ella sola podía arreglarse con todo. Aunque empezaba a ser algo conocida, el volumen de trabajo no era tan denso ni se movía con tanta rapidez, luego, con el paso del tiempo sí que había ido creciendo. El problema había estado en que realmente durante todo aquel tiempo se había dedicado exclusivamente a su trabajo, sin más intereses que aquello… Y ahora… Ahora las cosas eran distintas. Ahora se casaba en cuestión de días, ahora quería aprovechar sus días para algo más que trabajar y trabajar. Había probado el tipo de vida que podía llegar a tener cuando había pasado aquellos meses con Yamato en Tanegashima… No pensaba volver al estilo de vida que había tenido.

Y Haru siempre había estado ahí. Había aprendido de ella, había evolucionado por su cuenta y sabía trabajar eficazmente. Confiaba en ella a ciegas… ¿Cómo podía hacer sido tan idiota de no haber hecho aquello en el momento en el que lo había necesitado? Sonrió algo más antes de darse cuenta de que estaba siendo observada por su ayudante.

- Tranquila… Las cosas por aquí van a estar mejor que nunca de ahora en adelante – con la mejor de sus sonrisas, avanzó de nuevo hasta la sala de reuniones-. ¿Puedes hacerme un favor? Llama a Andrew y dile que ya hemos terminado.

- Ahora mismo.

- Gracias – guiñándole el ojo desapareció de nuevo, guiando sus pasos en dirección a la sala de reuniones.

Abrió la puerta y cerró tras ella, quedándose apoyada, observando a la chica unos segundos. Estaba hecha un verdadero manojo de nervios todavía y parecía no haber reaccionado. Conociéndola como la conocía la veía perfectamente capaz de seguir pensando que no era capaz de hacer aquello.

Caminó hasta colocarse justo detrás de ella, posando ambas manos en sus hombros.

- ¿Estás bien? – preguntó obteniendo como respuesta un ligero asentimiento de cabeza.

Sin poder evitar enternecerse por la reacción que ella había tenido se inclinó algo más antes de abrazarla desde esa posición.

- No he podido escoger mejor socia para esto, y te lo digo con la más fría de las cabezas ahora mismo. Personalmente también sé que he hecho lo correcto, pero no he tomado esta decisión guiándome por motivos personales. Solo laborales. Te lo has ganado a pulso absolutamente desde el primer momento que entraste en mi vida. No es justo que haya tardado tanto tiempo en darte el reconocimiento que realmente te llevas mereciendo años – hizo una pausa-. Estaba en casa odiando al mundo por lo que estaba segura de hacer… Y de repente… No sé, no sabría ni siquiera explicártelo. De repente se me vino esto a la cabeza y todo encajaba demasiado perfectamente. Creo que Yamato sigue subido a la lámpara del susto que se llevó al verme salir corriendo a por el teléfono de repente.

- Estás completamente loca…

- Lo sé – riéndose por lo bajo la soltó para ir a sentarse delante de ella-. Puede que pudiera haberme buscado a alguien con más experiencia, eso es cierto. Pero, seamos sincera, tienes exactamente la misma que yo en el funcionamiento que el estudio. Y el factor de que me fio completamente a ciegas de tu criterio también ayuda…

- ¿Y qué se supone que voy a hacer yo ahora?

- Lo mismo que llevas haciendo hasta ahora: tú trabajo perfectamente. Esto no te va a suponer más trabajo, Haru. Solo que ahora no vas a necesitar mi aprobación para poder tomar decisiones.

- ¿Cómo que no? Yo no pienso hacer nada sin preguntarte a ti primero… - viendo como sus palabras sacaban una carcajada a la pelirroja frunció los labios-. ¡No te rías! ¡Lo digo en serio!

- Seguro que sí…. Pero ahora eres mi socia y te lo acabo de decir, me fio de tu criterio. Por eso eres perfecta para encargarte de todo lo relacionado con el nuevo proyecto. Eso sin contar que vas a estar más a gusto que nadie en tierras californianas sino me equivoco.

- ¿Quieres que yo me encargue de…? Pero… ¿no habías dicho que dejábamos ese proyecto?

- Yo lo dejo por el momento. Los detalles que quedan por supervisar van a ser todo obra de mi nueva socia… - sonriendo ligeramente-. Tenías razón y… el pobre Yamato al que me pasé unos días bufándole cada vez que intentaba convencerme de que no lo dejara todo también… Nos hemos matado por llegar hasta aquí, no podemos dejar escapar la oportunidad. Y menos teniendo la solución delante de mis narices.

- Sora, de verdad que estás mal de la cabeza…

- Bueno… eso no te lo voy a negar tampoco – sonriendo aún más sin poder evitarlo, se quedó mirando hacia ella-. A lo largo de estos días te iré informando de todos los detalles técnicos y de las nuevas condiciones de todo. Además, te van a hacer falta unas cuantas cosas y que incluya tu nombre en unos cuantos sistemas, pero desde ahora mismo ya es completamente oficial. Si es que eres capaz de levantarte de esa silla en algún momento, claro.

- No lo sé… Yo creo que si me pongo de pie me voy directa al suelo, me tiembla demasiado todo.

- Bueno, menos mal que he sido bastante previsora… - sonriendo de medio lado se quedó mirando hacia la puerta que acababa de abrirse tras ella, viendo a Andrew aparecer. Lo había avisado antes de empezar con aquella reunión a sabiendas de que Haru iba a reaccionar de aquella forma – y me he traído a alguien capaz de llevarte de vuelta a casa no sin antes celebrarlo por todo lo alto.

Haciéndole un gesto para que entrara se puso en pie para saludarlo ya que apenas había tenido oportunidad de verlo desde que habían vuelto del viaje. No llegó a hacerlo, levantándose por fin Haru de dónde estaba sentada para abrazarse a Sora.

- Gracias… - murmuró casi sin alzar la voz, a la vez que la pelirroja le devolvía el abrazo rodeándola con los brazos con fuerza.

Habiendo dejado a la pareja sola por fin, Sora salió de la sala de reuniones sintiéndose completamente a gusto con lo que acababa de pasar y especialmente contenta por su amiga. Realmente se lo merecía… Acercándose hasta la mesa de su ayudante se detuvo unos segundos.

- Hoy me voy a ir pronto, mañana por la mañana convoca una reunión con todo el mundo a primera hora, ¿de acuerdo? Tengo unas noticias importantes que daros. Y tranquila, que ya te he dicho que son buenas…

- ¿A primera hora?

- Exacto, ¿de acuerdo? Envía el aviso absolutamente a todos. Yo voy a hacer una llamada y me voy.

- Perfecto.

Asintiendo, dirigió sus pasos hacia su despacho dispuesta a llamar a James para contarle las novedades y explicarle cómo iban a ser las cosas de ahora en adelante. Contaba con no tener ningún problema con él.


Yamato esperaba apoyado en la farola de delante del estudio con aire tranquilo a que Sora saliera cuando pudo ver otras dos caras familiares salir por la puerta. A sabiendas de lo que iba a pasar aquel día no pudo evitar reclamar la atención de ambos.

- ¿Ya os ha dado la jefa las malas noticias?

Haru reconoció la voz automáticamente, girando la cabeza hacia él, dándole un tironcito a Andrew para que detuviera sus pasos y se fijara en que tenía compañía.

- ¿Tú no le has dicho que si está loca por tomar esa decisión?

- Lo sé, lo sé… Llevo un par de días intentando convencerla de lo contrario, peeeero no cree que yo sea la mejor opción para ocupar ese puesto – bromeó antes de acercarse hasta ellos-. Enhorabuena.

- Lo que tienes que hacer es darme ánimos a mí para ser capaz de convencerla de que está perfectamente capacitada para hacer esto y que se ha ganado a pulso el puesto – dijo Andrew mirando primero hacia uno y luego hacia otra.

- Lo que pasa es que lo que yo os diga va a ser poco fiable, porque cualquier día me va a tirar algo a la cabeza la pelirroja por ni siquiera entenderla cuando me habla… - encogiéndose de hombros y haciéndolo sonar a broma, no podía ser más cierto-. Pero si Sora ha tomado la decisión, es por algo. Pasó unos días muy malos esta semana, casi me mata del infarto cuando salió corriendo gritando cosas sin sentido a por el teléfono.

- Eso te pasa por estar vigilándome por los rincones todo el día – la voz de ella los sobresaltó a los tres al verla aparecer a ella también-. ¿Estabais criticándome?

- Sí, les estaba diciendo que estás completamente loca – Haru asintió dejándola pasar para que pudiera salir y colocarse al lado de Yamato.

- No creo que sea ninguna novedad – riéndose por lo bajo Andrew no pudo evitar el comentario llevándose un manotazo de parte de su amiga de la que pasaba.

- Ten cuidado, Haru, ahora sí que duermes con el enemigo en casa literalmente. Yo que tú me iba buscando una buena compañía de sustitución… - terminando por fin de colocarse bien la chaqueta aprovechó mientras que hablaba para cogerse del brazo del rubio-. ¿Os vais de celebración? Porque yo acabo de hablar con James y me ha dicho que no hay ningún problema y que está completamente de acuerdo con que he tomado una decisión muy buena… Así que mira, parece que no debo de estar tan loca como parece…

La reacción de Haru ante las palabras de ella fue bajar la vista de nuevo mientras que notaba como el rubor comenzaba a subir a sus mejillas, sacándole una risa a Andrew que fue capaz de darse cuenta al estar más cerca de lo último.

- Yo creo que sí, que nos podemos ir a celebrarlo por todo lo alto. ¿Por qué no venís con nosotros? ¿O tenéis algo que hacer?

- ¿Tenemos algo que hacer? – alzando la vista hacia Yamato preguntó.

- ¿Me lo preguntas a mí? Tú sabrás… - bromeó antes de negar con la cabeza-. No, a no ser que se haya desatado un drama de última hora porque te hayas quedado sin cuñado a manos de su propio cuñado yo creo que no tenemos nada que hacer.

- Pues entonces perfecto diría yo… Nosotros cuatro nos vamos de celebración – miró de reojo hacia el rubio sin poder evitarlo-. Si es que no tienes ningún problema claro… A lo mejor prefieres quedarte en el rincón mirando mal al pobrecito Andrew…

- ¡Oye! – protestó mientras que echaban a andar-. ¿Quién tenía la culpa de eso?

- Yo desde luego que no – escucharon protestar unos pasos más por delante al chico.


¿Sabéis desde qué hora lleva abierto este capítulo para contestar a las review? Pues más o menos desde hace tres horas que me senté aquí y me olvidé por completo de que lo tenía aquí... Me puse a escribir otras cosas y aquí estamos...

AnnaBolena04: bueno, ver subido este capítulo ya sabes lo que significa jajajaja para que veas que cumplo mi palabra.

Pobrecita Haru, por favor, que aparte de llevársela a celebrar se dediquen a darle un par de tranquilizantes que la cosa va a estar complicada porque la pobrecita sigue en shock. Que alguien a quien ella tiene en un pedestal acaba de convertirla en su socia, que en cualquier momento le da un algo o se pone a chillar como un loca. Asustará al pobre Andrew de noche asimilándolo de repente y empezando a gritar como una loca por casa. Pobrecilla, como le dicen varias veces, ha demostrado que es perfectamente capaz de hacerlo. Nadie mejor que ella para ese puesto.

Besitos de tortuguita... Y mañana... el día antes de la boda. Prepara a la tortuga.

Guest Vecina: jajajaja Sora como mucho ahora tiene un tiempo libre para darse cabezazos y llevar volviéndose loca todo este tiempo cuando tenía la solución delante de sus narices. Y verás, te cuento, la culpa no la tiene nadie más que yo. Obviamente dirás porque para algo soy la que escribe esto... pero es que me olvidé de que quería hacerlo antes de la fecha de la boda y cuando me quise dar cuenta se me había echado encima la fecha. Así que nada, de estrés de última hora.

Como le acabo de decir a Anna... mañana empieza el día antes de la boda y tendremos que ver cómo van las cosas y qué invitados han ido llegando ya. También va a ser entretenido ver si llegan todos vivos a la boda, que claro, lo mismo a alguien le acaba por dar un colapso.

¡Muchos bicos para ti! ¡Mañana si mis monstruitos no acaban conmigo más! A la tortuguita la queremos ver todos cuanto antes por aquí, tú tranquila, que yo hasta nombre le tengo buscado ya (y al hermanito pelirrojo también, por si acaso jajaja).

Natesgo: era bastante evidente que Haru podía ser la solución de Sora. La dejó al cargo del estudio durante cuatro meses y fue perfectamente capaz, le ha hecho un vestido de novia que deja claro que sabe lo que se hace y, además, tiene toda su confianza. Eso sin contar que con el cuento de que Andrew tiene que pasar sus temporada en EEUU le soluciona esa parte del problema. Así que si no se me hubiera olvidado hasta este momento montar este problemón, seguramente ya llevaría siendo su socia una temporadilla.

¡Ánimos para mañana que falta nos hace! ¡Un beso!