Vigilando los movimientos de Haru por encima de su propio hombro estaba pendiente de cómo terminaba de cerrar el vestido, a sabiendas de que la cremallera quedaba completamente fuera de la vista de todo el mundo oculta entre los pliegues de la falda. Mantenía la vista fija en su amiga porque todavía no había sido capaz de dirigir la propia vista hacia su reflejo, tomándose unos segundos en terminar de colocarse bien una vez que sintió el cierre subirse del todo.
Prácticamente se pudo decir que cogió aire antes de atreverse a mirar hacia el espejo que había unos metros por delante de ella. Obviamente se había visto con el vestido puesto varias veces desde que se lo habían enseñado, pero de ahí a ver el resultado completo había una gran diferencia y, ahora, era exactamente lo que podía ver frente a ella.
Después de todas las vueltas, todos los dolores de cabeza y todos los intentos fallidos, prácticamente estaba al borde de no creerse que aquello estuviera a punto de pasar en tan poco tiempo. Incluso aquel precioso vestido que llevaba en aquel momento le había costado demasiados disgustos y ahora, no podía apartar la vista de él.
- Bueno, míralo por el lado bueno, si le da un mal al rubio ese, tenemos a Jou entre los presentes y podrá reanimarlo para que no te haga el feo de tener que retrasar la boda – la voz de Mimi la sacó de sus pensamientos consiguiendo que se riera.
- Tranquila, casi que seguro que Jou va a tener que estar pendiente de ambos porque el otro se ponga lo que se ponga no creo yo que vaya a quedar demasiado mal – Haru asintió a las palabras de la otra chica.
- Pero bueno… que estoy delante, ahorraos esos comentarios para cuando no os escuche al menos.
- ¿Por qué? No, no, déjate, todo para ti, tranquila. Probablemente según nos lo crucemos esté digno que nos den un par de infartos, pero lo aguantas tú, muchas gracias – riéndose por lo bajo Mimi se apartó del lado de Sora para colocarse al lado del espejo y poder mirarla más de frente-. Mira, así vestida no tiene pinta de que vayas a salir corriendo detrás de ningún balón.
- Qué graciosa… - negando con la cabeza se acercó hacia la caja en la que tenía guardados los zapatos, sacándolos para ponérselos.
- ¿Por qué has dicho lo de salir corriendo detrás de un balón? – Haru, sin entender el comentario, aprovechó para colocarse ella bien la ropa en el espejo.
- Porque esta señorita aquí donde la vez – empezó a hablar Toshiko tras haberse colocado al lado de su hija para ayudarla a maniobrar y ponerse bien los zapatos sin tropezar – era la cosa más anti-todo lo que es ahora que te podrías encontrar y no tenía más afición que jugar en el equipo de fútbol hasta lesionada…
- ¿Y quién te ha dicho que no me sigue gustando? ¿Eh? – riéndose por lo bajo terminó de calzarse-. Una cosa no quita a la otra…
- Pues ahora mismo estás monísima para ir a echar un partido con Taichi si es que no se ha muerto por algún rincón, que mucho tarda en venir a meter las narices por aquí… - Mimi acabó por sentarse, entretenida con la conversación -. Aunque lo más seguro es que esté en algún rincón discutiendo con Yamato por algo como buen matrimonio que son.
- No lo sé, lo vi antes hablando con los compañeros de trabajo de él. Verás cuando se entere de cómo ha llegado a ocurrir eso… - dando por terminado el trabajo de prepararse, quedó complemente lista.
- Fuiste tú la de la idea, así que así tenéis entretenimiento para todas las horas de viaje que se os vienen encima…
- Calla, no me lo recuerdes – bajó la mirada hacia sus propias manos, cogiendo el anillo de encima de la mesa tras habérselo quitado para que no se enganchara en la falda al vestirse, dudando unos segundos-. ¿Debería de ponérmelo hoy?
- Claro… si además por lo que me has dicho os hacen juego, ¿no? – Toshiko se acercó a su hija-. Y te encaja con todo lo demás… Y no sé yo si estarías muy a gusto tú sin él, que desde que te lo dio ya no sé el número de veces que te he pillado con cara de tonta mirando para él…
- ¡Mamá!
- Eh… Toshiko tiene toda la razón y mira que yo casi no te he podido ver esta temporada por culpa del trabajo… - Mimi le dio la razón asintiendo.
Como respuesta Sora terminó de ponerse el anillo en el dedo haciéndoles burla sin alzar tan siquiera la voz sacándoles una risa generalizada.
Natsuko golpeó la puerta un par de veces antes de esperar a que alguien le indicara que podía entrar. No quería llegar en mal momento y poder importunar a su hijo. Quizás estaba ocupado o todavía no había terminado de vestirse. Lo único que le había dicho Takeru era que podía ir a verlo cuando quisiera y eso no era nada fiable sabiendo la afición que tenía por tocarle las narices a Yamato.
La puerta se abrió delante de ella, justamente para ver una cara que no conocía, observarla curiosa.
- ¿En serio? ¿Pero qué os pasa con la genética en esta familia? – fueron las palabras de Mai antes de apartarse de la puerta dejando entrar a la mujer-. Es tu madre… Y eso que no la conozco de nada.
- Mai… ¿por qué no te vas un rato a ver si los otros dos no han roto algo o si están intentando hacer huir a Arata?
- Tranquilo, ya te dejo solo con tu madre – lanzándole un vistazo a la mujer, terminó por sonreír-. Encantada – sonrió amablemente y a continuación salió de la habitación antes de dirigir sus pasos hacia abajo dejándolos solos.
- ¿Quién era? – Natsuko preguntó todavía algo confusa.
- Una compañera de trabajo, la piloto del equipo, de hecho – explicó antes de acercarse hacia ella para saludarla.
A medida que se fue acercando a ella se fijó en la mirada de su madre la cual había posado sobre él. Era cierto que nunca había tenido la oportunidad cruzárselo vestido de aquella forma, y se podía notar la sorpresa en la cara de ella. Sin decir nada, simplemente se acercó a ella dejando un beso en su mejilla.
- Cualquiera diría que nos hemos puesto de acuerdo – le dijo dándose cuenta de que ella también iba de azul oscuro.
- No lo digas muy alto que lo mismo tu hermano se cree que es algún tipo de conspiración en su contra – sonrió levantando la vista hacia él-. Estás perfecto, hijo.
- Gracias… peor lo que estoy es de los nervios – reconoció encogiéndose de hombros.
- ¿Y se puede saber por qué? – arqueó una ceja ante sus palabras.
- No lo sé, eso mismo me pregunto yo, tranquila. No tiene fundamento alguno. Posiblemente tenga que ver con que nunca en la vida he querido hacer algo tanto como esto…
Sonriendo por lo que acababa de escuchar, no pudo más que enternecerse ante la situación.
- Entonces son nervios de los buenos, eso seguro. No creo que ahora os vayan a entrar dudas de ningún tipo…
- La máxima duda que voy a tener yo es sobre cómo se camina bien en línea recta porque ahora mismo pongo en duda hasta mi capacidad de ello – la risa de su madre hizo que se le contagiara a él también-. No te rías, que lo digo muy en serio.
- Bueno… si te sirve de consuelo yo tropecé y porque iba agarrada a tu abuelo que sino hubiera llegado a la vista de todo el mundo rodando. Así que tranquilo, que creo que has salido un poco más habilidoso que yo en esos aspectos.
- Tú no me des ideas – levantando la vista hacia ella-. ¿Intentáis hacer de rabiar al abuelo vosotros dos hoy?
- ¿Qué?
- Nada… nada… ¿Has visto a papá? Me extraña que no haya venido por aquí a comprobar que sigue teniendo dos hijos.
- Pues… la última vez que lo vi estaba llevándole un vaso de agua a tu futuro suegro. Pero no me extrañaría que apareciera por aquí no tardando porque en algún momento van a tener que dejar a ese pobre hombre subir a ver a su hija. Que creo que la cosa va de no dejarlo subir hasta casi la hora. Y a ver quién es el que le dice que no a Toshiko… O algo así decían.
Sonriendo imaginándose la escena y la conspiración casi que se pudo sentir aliviado porque no era él el único que iba a tener problemas por lo que se le venía encima en cuestión de poco tiempo. Bajó la mirada hacia el reloj que llevaba puesto dándose cuenta de que, realmente, apenas quedaba tiempo.
El sonido de la puerta abriéndose hizo que ambos girasen la cabeza hacia allí viendo aparecer precisamente a aquel que estaban echando en falta, acompañado también de Takeru.
- Yo no quiero decir nada, pero a este paso vamos a tener un disgusto hoy como no se calme ese pobre hombre ahora que ha bajado Toshiko a buscarlo… - negando con la cabeza, Hiroaki cerró tras ellos, tomándose unos segundos antes de girarse hacia su hijo-. Pero mira qué guapo se nos ha puesto, cómo se nota que quiere dar buena impresión delante de la familia política – sonriendo a su hijo, se acercó hasta él-. ¿Más calmado que anoche?
- ¿Me ves con cara de estar calmado?
- No lo sé, se te da bastante bien fingir total inexpresividad – riéndose de él terminó por colocarse al lado de la madre de los chicos.
- Déjalo, pobrecito, está de los nervios, ¿no lo ves?
- Porque le da la gana, ni que tuviera algún motivo para estarlo. Otros teníamos la mirada fija del suegro en nuestra nuca mientras que se pensaba alguna forma de librarse de mí – un manotazo por parte de Natsuko fue la única respuesta que recibió.
- Tú ten cuidado, papá, que lo tienes abajo esperando. Aunque le acabo de dejar al niño para que se entretenga, yo creo que tienes alguna oportunidad.
- Oportunidad la tendría si algún traidor no le hubiera mandado la invitación solo por tocarme las narices.
- No sé de lo que me estás hablando – volviendo a reírse, algo más calmado se quedó mirando hacia sus padres.
- Vale, creo que ya está bien de meteros los unos con los otros. Vosotros dos portaros bien, que nosotros vamos a ir bajando – Natsuko habló de nuevo-. ¿De acuerdo? Y nada de poner más histérico a tu hermano de lo que ya está, Takeru que nos conocemos.
- ¿Qué? ¿Don astronauta va a ser incapaz de esperar un poco con su hermano pequeño?
- Portaos bien… - repitió antes de hacerle un gesto a su exmarido para salir ambos de la habitación.
- Igualmente – fueron las únicas palabras que escucharon la mayor de sus hijos antes de cerrar la puerta tras ellos.
Hiroaki salió todavía riéndose por lo bajo, siguiendo los pasos de Natsuko, distraído observándola mientras que volvían hacer donde estaban los demás invitados.
- ¿Qué? – dijo ella al darse cuenta de que estaba siendo observada.
- Nada… nada… ¿Todo bien? – se detuvo a la vez que ella.
- Todo bien – asintió sabiendo a lo que se refería justo antes de llevar las manos hacia los cuellos de él, colocándolos perfectamente-. Has hecho un buen trabajo, y lo sabes. Ahora a ver cuánto te hace esperar para ver si tienes suerte esta vez y consigues la famosa nieta.
- ¿Conociéndolo? – atento a los movimientos de ella, no pudo evitar sonreír-. ¿Tú has visto la cara que se le queda cada vez que tiene a Dai en brazos? No llega a fin de año…
- ¿Tú crees? ¿No es muy pronto?
- Con el trabajo de él tiene que aprovechar antes de que le toque viajar de nuevo… Es lo único que tengo que decir…
- Tú sabes algo y no me lo estás contando… Muy bonito…
- O puede que lo vea venir desde lejos ya – se encogió de hombros antes de tenderle el brazo-. ¿Vamos? Tengo gana de saludar a mi querido y adorado exsuegro.
AnnaBolena04: bueno, bueno, que la cosa avanza. Que ya los tenemos a los dos vestidos y que han dejado subir al pobrecito Haruhiko de una vez, que iba a acabar dejando un surco en el suelo y Hiroaki abanicándolo porque le iba a dar un mal o algo... ¡Pobrecito! No sabe lo que le espera gracias a la siempre encantadora Toshiko.
Como siempre, Mimi y Haru ayudando a no revolucionar más al personal... Al igual que la siempre encantadora piloto de la JAXA con sus traumas sobre la genética familiar del rubio. Si es que está todo muy mal repartido jajaajaja Venga, que si no me muero hoy otra vez como ayer pretendo escribir un poquito aunque sea antes de irme a dormir. ¡Yo puedo!
¡Besos de tortuguita!
Epic Crystal Night: jooo, no me digas esas cosas que una llega arrastrándose de dar clases a horas poco decentes y casi sin moral para subir el capítulo que ya tiene escrito y estas cosas me llegan a la patata ❤❤❤ Ya os lo he dicho muchas veces, el verdadero motivo por el que haya seguido adelante con todas estas historias es por la gentecilla que empezó a seguirlas y a decirme que le gustaban. ¿Tú sabes la ilu que me hace a mí cada vez que me llega una review? ❤
Y... ¿si te digo que yo veo un niño y me apetece tirarle algo? ¿Que las bodas me dan alergia? ¿Te lo crees? Jajajajajajajaajajajajaja Te entiendo perfectamente porque pienso igual que tú y con estos dos siempre estoy fangirleando por los rincones. Me he contagiado hasta yo con todo mi antiazucarismo xD
¡Un beso y muchas tortuguitas para ti!
Guest Vecina: puuues mira, ya que no voy a ahondar en el tema por el momento, te cuento. Resulta que Taichi conoce a Mai de haber estado en Tanegashima ya más veces, hay algún FB con el propio Yamato por allí. Y, además, el día antes de la boda, una vez que Mimi se hizo con los teléfonos, aprovechó para poner en contacto absolutamente a todos los amigos de ambas partes de la pareja. Seguro que volaron puñales en todas las direcciones-
Lo del regalo de Toshiko y que fuera un detalle familiar me pareció algo que le pegaba mogollón a ella. Como siempre se da por supuesto que es una persona muy tradicional y esas cosas me van muchísimo con ella. Y Sora haciendo esfuerzos por no empezar ya el día lloriqueando como una magdalena. Si no me equivoco, Taichi tiene un capítulo solo para él mañana - espero no equivocarme porque de verdad que no sé exactamente el orden de toda esta parte -, te aviso desde ya para que te prepares porque yo tiré muchas cosas por la ventana.
Voy a ver si soy capaz de terminar el capítulo que tengo a medias porque hoy no soy ni algo parecido a una persona. La semana está haciéndose demasiado larga... Y déjate que acabe en viernes y no en sábado... Que mis dudas tengo. ¡Bicos de tartaruga!
