- Takeru, ¿quieres hacer el favor de dejarlos en paz?

La voz de Natsuko llamó la atención del menor de sus hijos, haciéndolo girarse hacia ella y dejando por fin de acaparar a la recién casada pareja. En lugar de dirigirse en primer lugar hacia el mayor de los rubios, centró toda su atención en Sora, con la mejor de sus sonrisas.

- Creo que después de todo, el famoso drama del vestido ha merecido la pena. Enhorabuena. De verdad que me alegro muchísimo por vosotros dos y que alguien haya sido capaz de llevarse al cabezota de mi hijo por el buen camino por fin.

- Pues que sepas que anoche papá decía que tú y yo somos igualitos… - la voz de Yamato se metió en la conversación antes de que Sora pudiera decir nada más.

- ¡Eh! Tú sigue ganando puntos que esta semana lo estás haciendo bien – Hiroaki alcanzó también a la pareja, colocándose entre sus dos hijos-. Sora, yo no sé cómo te has atrevido a querer pasar una buena temporada al lado de este hijo mío, pero espero que os vaya todo de maravilla.

- Muchas gracias – respondiendo a las palabras de ambos, no pudo evitar ver que sus padres se acercaban aprovechando el momento no solo por el hecho de querer verlos, sino porque quería dejarle ese momento a Yamato únicamente con los suyos-. Ahora mismo vengo… - murmuró justo antes de perderse de la vista de ellos.

Siguiéndola con la mirada unos segundos no tardaron en darse cuenta de la dirección de los pasos de la pelirroja, provocando la sonrisa de algunos de ellos.

- Mira, parece que el pobrecillo de mi consuegro ha conseguido sobrevivir… - Hiroaki giró la cabeza hacia Yamato-. ¿Y tú qué? Toda la vida queriendo hacerte el serio, frío y estirado y menudo espectáculo que nos has dado…

- ¡Déjalo en paz! – el manotazo de su exmujer no tardó en verse venir-. Ahora no te metas con él que te he visto hacer verdaderos esfuerzos para no ponerte a montar el drama.

- Pues igual que tú – protestó por lo bajo, resoplando-. No todos los días un caso que todos dan por perdido decide hacer las cosas bien de una vez por todas y por todo lo alto – frotándose el lugar dónde había recibido el golpe, dejó la vista fija en su hijo, dejando que en ese gesto más serio que el resto de la conversación que estaban teniendo se diera cuenta de que aquello lo decía completamente en serio.

- Bueno, eso es culpa de ella que siempre me lo ha puesto demasiado fácil.

- Pues…

- Tú termina esa frase y la colleja que no te ha dado Sora todavía por ir de gracioso por el mundo te la voy a dar yo con toda la gente mirando – cortó las palabras de su hermano pequeño.

- Pues no, ¡listo! ¡Iba a decir que no siempre te lo ha puesto demasiado fácil! Aunque te lo hubieras buscado tú solito, muchas de las veces en las que ni siquiera te atrevías a acercarte era porque ella no te dejaba – cruzándose de brazos, protestó sin poder evitarlo.

- Bueno, ¿y qué más da las vueltas que hayan dado? – Natsuko cortó la conversación entre sus dos hijos-. Lo importante es que creo que es la primera vez que veo esa cara de felicidad en la cara de mi hijo y creo que cualquier otra cosa merece la pena dejarla en el olvido – adelantándose por fin unos pasos, olvidándose de los típicos temores a acercarse más de la cuenta a él por todo el distanciamiento que habían tenido a lo largo de los años, abrazó al rubio-. Os deseo mucha suerte – le dijo notando como automáticamente respondía a su gesto, rodeándola con los brazos.

- Gracias, mamá – murmuró a modo de respuesta.


Habiéndoles dejado su espacio, antes de llegar hasta sus padres, giró la cabeza para fijarse en la escena, no pudiendo evitar la sonrisa de turno al encontrarse con aquel gesto. No hacía falta conocer demasiado a ninguno de los dos para saber que la relación de ellos siempre había sido más tensa de lo que debería. Sentir unos tironcitos en la parte baja del vestido la hizo volver a la realidad, bajando la vista y encontrándose delante de ella a Gabumon.

Se agachó automáticamente para quedar mejor a su altura, teniendo cuidado con la falda del vestido antes de quedarse mirando hacia el digimon.

- ¿Qué te ha parecido?

- Estoy muy contento por vosotros – asintió a sus propias palabras-. Es la primera vez que os veo a los dos tan… No lo sé, diferentes. Y a él no le viene bien dejar de dar tantas vueltas y de pensar que nadie lo quiere a su lado. Tú has acabado haciendo que deje de pensar eso y es muy importante para mí.

Parpadeó sorprendida mirando hacia él. No le estaba diciendo nada nuevo, pero no esperaba escucharlo de forma tan directa de él. Mordiéndose el labio, intentando mantener el gesto, no lo consiguió aquella vez, emocionándose por lo que acababa de escucharle.

- Yo creo que por mucho que le diera por empeñarse en que nadie lo quería a su lado estabas tú por ahí para recordarle que estaba equivocado – sonrió a pensar de todo antes de alargar las manos para acercarlo incluso a sabiendas de que era casi tan tímido como su compañero-. Muchas gracias, Gabumon – le dijo antes de abrazarlo-. Si tú no lo hubieras traído de vuelta a nosotros hace tres años no estaríamos aquí – le dijo por lo bajo sin poder evitarlo-. Creo que todavía no lo había hecho y no quiero imaginarme las cosas si no hubiera sido por ti.

Bajando la mirada hacia él, a pesar de la posición, pudo ver como se había sonrojado, haciéndola sonreír sin poder evitarlo.

- ¿¡Estás haciendo a Sora llorar!? – la voz de Biyomon los hizo sobresaltarse a los dos-. ¡Sora! ¿Qué te ha dicho?

Dando un respingo, no tardó en buscar a su compañera con la mirada, sin poder evitar recordar una escena muy parecida, solo que en vez de con el digimon con Yamato. Sonrió del todo antes de separarse de él y negar con la cabeza.

- No me ha dicho nada malo, tranquila…¿Y tú qué? ¿Eh? ¿Ni siquiera vas a decirme si al final voy guapa hoy o no?

Alzando el vuelo hacia ella una vez que se incorporó de nuevo, se lanzó mirada a abrazarse a su compañera.

- Oye, yo creo que ya va siendo hora de que tu madre tenga un poquito de derecho de acapararte – la voz de Toshiko, apareciendo tras ellas las hizo girar la cabeza hacia ella antes de abrazarlas a las dos a la vez-. Enhorabuena cariño. Si yo no sé por qué me tiene tanto miedo si pretende seguir portándose así contigo cada vez que os veo… Va a cavar cayéndome mejor él que tú…

- ¡Mamá! – riéndose antes de acercarse a darle un beso en la mejilla.

- Ya… ¿Cómo se supone que voy a poder hacer de suegro aterrador yo con semejante yerno? – la voz de su padre se unió-. Si sé que las cosas están así desde antes os voy a buscar yo mismo hace mucho tiempo y os traigo de la oreja a los dos hasta el primer registro abierto que hubiera encontrado.

- No hace falta, se le da bastante bien asustarse a él solo – riéndose por las palabras de sus padres se acercó hasta Haruhiko para saludarlo con el mismo gesto que a su madre-. ¿Qué tal el llorón que teníais sentado detrás?

- Cariño… Koemi no se tiene que aburrir en su día a día, así te lo digo – Toshiko observó a su marido con su hija mientras que decía aquello.

- No, yo tampoco creo que se deba de aburrir mucho… - riéndose por lo bajo, se quedó unos instantes más cogida a su padre.


Habiéndose acercado hasta Michel para recoger a su nieto de sus brazos, Natsuko, acompañada de Takeru, dejó a Yamato solo con Hiroaki antes de que nadie más pudiera acercarse hasta ellos.

- ¿Sabes que lleva años queriendo hacer eso, verdad?

- ¿Eh?

- Tu madre… - se encogió de hombros-. No fue la mejor decisión del mundo la que tomamos en su momento, pero era la vida de cada uno y tú te mantuviste alejado de ella demasiado tiempo. Que ahora se te haya ocurrido decirle eso y abrazarla probablemente le haya servido para compensar todo este tiempo.

- Papá… nunca lo ha tenido tan complicado como ha parecido – giró la cabeza hacia él-. No me mires así. Tú mejor que nadie sabes que no soy tan complicado como me gusta aparentar. Si lo hubiera intentado algo más durante todos estos años quizás habría tenido muy fácil las cosas… Pero da igual, ya está arreglado. Hoy estamos pendientes de que me he casado, no de mis problemas familiares de todos los días. ¿No me vas a dar la enhorabuena o qué?

- Sí, por haberte dado cuenta de que las cosas haciéndolas como hay que hacerlas mira a dónde te llevan… - posó la mano en su hombro-. No te voy a desear suerte tampoco porque estoy seguro de que os va a ir de maravilla, ya te lo dije anoche. Creo que, diga lo que diga tu hermano, habéis llegado aquí en el momento perfecto. Posiblemente a ella también le hiciera falta el tiempo suficiente para querer hacer las cosas bien contigo.

- Espera un momento – se giró hacia él-. ¿Estoy escuchando por fin de boca de alguien que no sea ella que no toda la culpa ha sido mía?

- La mayor parte de la culpa sí que fue tuya, no te engañes, pero creo que te conoce más que de sobra para saber que con un par de gritos bien dados se te arreglan bien las ideas.

- Qué gracioso – girándose hacia él e imitando su gesto-. Tú mejor te entretienes en no acercarte demasiado a mamá, no vaya a ser que a Takeru acabe dándole algo, o al abuelo…

- No sé de qué me estás hablando… - sonrió de medio lado apenas unos segundos, dándose cuenta de que se había acercado hasta a ellos el mejor amigo de su hijo-. ¿Qué tal el melodrama?

- No tiene gracia – protestó cruzándose de brazos.

- Sí que la tiene – Koemi a su lado, llevando al niño con ella no tardó en buscar con la mirada al rubio-. Enhorabuena, de verdad. Ya iba siendo hora que os estabais empezando a quedar atrás.

- Tranquila, si seguro que os cazan no tardando – sin poder contenerse el comentario, Hiroaki dirigió sus pasos hacia el menor de sus hijos, dejándolos solos.

- … - siguiendo a su padre con la mirada unos segundos, giró la cabeza finalmente hacia la chica-. Gracias, aunque si no fuera por vuestra ayuda dudo mucho que hubiéramos sido capaces de conseguir esta fecha.

- Eso díselo al pesado de Taichi que nada más que se despertó ese día se puso a dar la lata a toda la gente que conocía para poder daros la sorpresa, ¿a que sí, Daigo? – hablándole al pequeño no pudo evitar la sonrisa al ver como la observaba con los ojos abiertos de par en par como si lo entendiera.

- Son unas cuantas cosas las que tengo todavía pendientes de agradecerle, tranquila – giró la cabeza hacia el embajador-. ¿No vas a venir a amenazarme?

- No, creo que ya te sabes la charla de memoria y ya he podido decirle mi declaración de intenciones a ella, que es la parte que más me interesa… Además, me alegro demasiado por vosotros dos ahora mismo como para venir a amenazarte con algo. Ya si eso cuando volváis del viaje… - sonrió adelantándose un paso para darle un abrazo-. Enhorabuena, de verdad.

- Gracias – sonrió ante las palabras de su amigo, devolviéndole el gesto sin dejarlo escaparse durante algunos segundos.

Cuando se separaron, dirigió la vista entre la gente, posándola unos segundos en Sora, no tardado en girar la cabeza hacia otro grupo de personas.

- Es verdad… - devolvió la vista hacia Taichi-. ¿Se puede saber cómo narices llegaste antes con ella?

- ¿Con quién?

- Con ella – señaló a la piloto con la cabeza.

- … - sonrió ligeramente antes de empezar a reírse más abiertamente-. Solo te diré que eres muy listo para algunas cosas y muy tonto para otras… ¿de verdad? ¿Koushiro llamándote para preocuparse por si los demás van a poder llegar bien porque no son de Tokio?

Quedándose mirando hacia él con el ceño fruncido, tardó unos segundos en darse cuenta. Relajó el gesto poco a poco dejando que se notara la sorpresa evidente en su cara.

- ¿Cómo?

- Te has casado con el enemigo… Tenlo en cuenta, no iba a ser justo que todos tus conocidos no se conocieran entre ellos antes de la boda. Iba a ser muy poco considerado para ellos… Y además, no es tan grave si yo ya los conocía de vista cuando estuve en la base…

- ¿Pero cómo podéis ser tan sumamente traidores? ¡Vamos a ver!

- La idea fue de tu querida esposa… - sonriendo divertido, no pudo evitar acabar dejando su atención sobre el pequeño Daigo que alargaba su mano para intentar cogerlo del brazo.


AnnaBolena04: bueno, ¿tendrás queja no? Ya son ificialmente el Sr. y la Sra. Ishida. OMGOMGOMG Es muy gordo. Es muy muy muy gordo jajajajaaja que nos ha costado muchas muchas palabras y a ellos dos muchos dolores de cabeza. Ahora casi que resulta poco creíble que por fin se hayan casado. Yo creo que la gente todavía no se lo cree. Y ahora el rubio está tan contento que hasta se va a por su madre a abrazarla y la deja en puro estado de confusión jajajajaja

Ahora a ver qué tal lleva eso de haberse casado con el enemigo jajajaja que parece que la pelirroja es un poco más mala de lo que parece y se la ha liado pero bien al pobre rubio jajajaja ¡Muchos besitos de tortuguita y me voy a seguir escribiendo!

Natesgo: pueeeeeeeeeeeees verás, te cuento. He investigado y al final resulta que a día de hoy en Japón está más de modo hasta el rito cristiano que el tradicional, lo cual me dejó bastante confusa. Pero bueno, que me lo pensé, no te creas, esos dos son bastante fieles a las tradiciones y les podría pegar la boda más tradicional, pero luego... yo es que tengo un problema. Y es que me niego a escribir sobre algo que desconozco - por eso esquivé bastante el tema del trabajo del rubio hasta que pude informarme un poco - y no estoy yo con tiempo para ponerme a aprenderme esas cosas jajajaja

Así que nada, ya se han casado que es lo que cuenta y fin del problema, que bastante trabajo les ha costado jajajajaaj ¡Un besito!

Guest Vecina: jajajajajajaja "¿y qué tal el día de tu boda?" "Pues mira, no tengo ni idea ni siquiera cómo me las arreglé para decir el sí quiero, porque estaba mirando para él/ella con cara de tonto" Jajajajajaja es el resumen de la boda de esos dos. Menos mal que van a tener fotos y vídeos a pares me parece a mí. Seguro que hasta hay alguno de Taichi llorando de fondo jajajaja

Aaaah, no lo sé e_e El comportamiento extraño entre Hiroaki y Natsuko puede ser cosa de la boda, cosa de tocarle las narices al grand-père, paranoia pura de Takeru... son muchas las opciones tendremos que ver qué es lo que pasa ahí realmente, porque nuestros Srs Tortuga mucho caso no le están haciendo al resto del mundo y ahora parece que los padres de Yamato se están comportando xD

Lo que estaba era emocionada y aporreando cosas jajajaja ¡Que se han casado por fin! Que llevo desde mayo con ellos dos jajajajaja ¡Bicos de tartagura para ti!

PD: Taichi lloriqueando de fondo es una de mis constantes vitales en todo esto, lo siento ❤

Epic Crystal Night: mi consuelo es que la semana es de cuatro días esta vez y que ya he terminado de trabajar hoy jajajajaja Yo creo que es la forma de poder sobrevivir a los días que me vienen ahora porque sino seguro que me estaría dando cabezazos hasta el sábado jajajaja Me alegro mucho de que te haya gustado, yo sufrí mucho escribiéndolo porque era teclear y morirme del fangirleo a la vez ❤

¡Un beso!

Nika: ¡Yeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeei! jajajaja ¡Que se han casado! ¡Ja! No se lo cree ni la autora ya fíjate jaajajaja ❤❤