En Busca de la Libertad

Pov (Nombre)

"Mi padre antes de aprenderme me decía primero que nada témele a Dios y en segundo plano a mí"

Mire asustada al hombre tras de mi jamás pensé que me seguiría o que se diera cuenta de mi huida improvisada aun cuando allá sido algo impulsivo nadie se había dado cuenta de que no estaba o eso creí si él estaba aquí quiere decir que me siguió mucho antes de haber pasado la cocina por lo que ya había predicho mi huida ¿era tan obvia? Sacudí mi cabeza la respuesta era más que evidente, no me extraña que me hubiera seguido ya que si una mujer se negaba a casarse con un hombre designado por su familia en tiempos como estos (en mi caso mi padre) eran por dos razones.

Su corazón ya le pertenece a otro hombre.

La mujer es una jodida rebelde que prefiere mil beses morir antes que pasar su vida siendo miserable con un hombre que no ama.

Mi caso era el segundo así que no lo culpaba por mirarme tan furioso quise reír nuevamente, pero de frustración, si raro ¿Quién demonios ríe de frustración? Pues yo, vi como bajaba del caballo con destreza dando grandes zancadas hacia mí yo solo pude rezar por mi vida ¿acaso moriría sin haber amado? Pregunté a la nada, repentinamente sentí unas grandes y fuertes manos sujetándome del brazo quise forcejear para que me dejara, pero no podía tentar más mi suerte.

-En que mierda pensabas al haberte ido a estas horas de la noche mocosa insolente—sentía su mirada pesada sobre mí, no lo mire ya que no tenía el suficiente valor como para hacerlo esta acción hizo que esto le cabreara más, ya que con su otra mano tomo mi mentón sin mucha delicadeza para así poder mirar sus chispeantes ojos verde oliva que ahora estaban oscurecidos de un ¿azul? Casi negro me estremecí, eso no ayudaba en nada— ¿o es que acaso tu amante te espera en algún lugar?

¿Amante? De que estaba hablando si lo más cercano que tengo a una relación amorosa es con mi yegua Petunia si patético, pero era lo más que podía recibir ya que desde hace muchos años me resigné a que en mi vida solo existirá el dolor y la culpa desvié mi mirada hacia la nada no quería llorar no delante de él

-Lamento haberte cagado tu plan, pero ahora me perteneces mocosa lo quieras o no—no lo mire, pero pensé que para ser un duque era demasiado grosero (N/A: jajaja no pude evitar colocar esto) me tomo con más fuerza del brazo para acercarme a él, lo mire alarmada por su atrevimiento—me gusta que me miren a los ojos cuando hablo…y tu comienzas a cabrearme.

Me sonroje a más no poder su cercanía me cohibía de sobre manera, su mirada penetrante fija en la mía y su aliento chocaba contra el mío acelerado a causa de la poca distancia de nuestros rostros si esto seguía así mi corazón no lo soportara, tenía un creciente hormigueo en mi vientre haciendo que me alarmase ¿Qué mierda me pasaba? Esta sensación de calidez a causa de su cercanía jamás la había sentido era nuevo.

-A-aléjese—intente soltarme con poco éxito solo empeorando más la situación el silencio reinaba en las claras del bosque que ahora nos rodeaba no había llegado tan lejos, pero me quedaría en la conciencia que luche por mi libertad.

-No. —respondió simplemente haciendo que nuestros labios se rozar, solté un jadeo ¿Cómo escaparía de esta situación?

-Por favor…—rogué en un pequeño hilo de voz me sentía patética no quería hacerlo, pero el tener estas nuevas emociones me asustaban, tenía miedo de estas sensaciones, sentí su agarre disminuir lo cual me alivio un poco.

-Regresemos—fue lo último que escuche de él antes de partir de regreso al infierno que me esperaba en esa casa.

Pov Narradora

Mientras más se acercaban a la morada (Apellido) sentías tus extremidades tensarse no querías volver y tener que pagar las consecuencias de tus actos sabías el doloroso castigo que se avecinaba por desobedecer y escapar y esto no paso desapercibido por el azabache que solo miraba al frente mientras tú te aferrabas a su pecho con temor ya a poca distancia podían distinguirse las luces de ese lugar tan infernal.

-Ya casi llegamos—dijo seco el hombre al cual comenzabas a despreciar por llevarte de regreso a ese sitio tan espantoso.

Tu solo te quedaste en silencio evitando derramar lagrima alguna sentías miedo, miedo de ese hombre que con falsa preocupación en su rostro se acercaba a ti luego de ser ayudada a bajar del caballo por el duque quien miraba la escena sin expresión alguna.

-Hija mía no sabes lo preocupado que estaba—te abrazo fuertemente haciéndote un poco de daño esa era una clara advertencia de lo que se avecinaba, temblaste ligeramente ante eso—gracias por traerla su majestad le aseguro que no volverá a ocurrir en un mes cuando…

-No esperare un jodido mes—interrumpió Levi ya cabreado había notado el ligero temblor de (Nombre) lo cual despejaba toda sospecha de que sin duda no podía confiarle a ese hombre a su mujer—me la llevare ahora—sentencio.

-C-claro majestad—se inclinó el hombre un poco molesto.

Miraste atónita a tu padre ¿Por qué demonios actuaba de esa manera? Te preguntaste mientras lo observabas sin decir palabra alguna.

Ya podías relajarte un poco no te quedarías con tu padre lo cual significaba que no tenías por qué recibir algún ultimo castigo de su parte ya era demasiado con los que habías sufrido anteriormente, suspiraste aliviada pero aún quedaba el problema del compromiso cualquier mujer quedaría encantada con que el duque de Sina pidiera su mano pero tú eras un caso diferente no te sentías con la capacidad de albergar algún sentimiento por ese hombre ya que lo poco que había de ti había desaparecido ya hace mucho.

Estabas tan perdida en tus pensamientos que no notaste que alguien más te observaba, había escuchado tu suspiro de alivio, también vio tu mirada de melancolía con interés estudiando cada parte de tu rostro, tus ojos (Color de Ojos) tu cabello (Largo o Corto) con rizos en las puntas lo dejaron cautivado por un tiempo dudando si fueras un espejismo o de verdad estabas parada delante de el con la mirada perdida era una maravillosa vista y sin duda no descansaría hasta mirar esos ojos iluminados de alegría aun cuando el fuera una mierda con la palabras.

Llego Iris y Jasón con tus cosas guardadas en una maleta que fue a dar al carruaje de Levi que aún no apartaba la mirada de ti hubo un gran momento de silencio hasta que Levi tomo tu mano delicadamente para tu sorpresa.

-Ya es hora de irnos —dicho esto te ayudo a subir al carruaje tu no dijiste nada solo miraste por la persiana abierta como tu padre y Levi intercambiaban algunas palabras.

Fuera del carruaje

-A partir de ahora no tiene ninguna prioridad con (Nombre) —miro serio al hombre que tenía al frente—tampoco preciso de su presencia en Sina ya que por lo visto su relación no es la mejor.

-Jajaja así que se dio cuenta ¿he? —Se enderezo un poco—al contrario de lo que usted piensa no tengo las intenciones de ir a verla—pauso—pero usted me está haciendo un favor muy grande majestad—lo miro esta vez serio—ella solo causa problemas y arruino la paz de esta familia.

Levi solo miraba sin expresión al bigotudo sabrá Dios cuantas ganas tenia de partirle la madre en ese momento.

-Si no conoce la historia creo que debió pensar dos veces antes de pedir como devolución de mis bienes la mano de mi preciada hija—Levi lo tomo por las mangas de su cuello.

-De que mierda estás hablando—lo miro furioso.

Con (Nombre)

Miraste un poco confundida la escena no entendías las razones del Duque para actuar de esa manera, pero aun así no le tomaste mucha importancia.

Con mala gana Levi soltó el agarre de ese hombre despreciable no quería perder más tiempo se relajó un poco y camino rumbo al carruaje donde (Nombre) lo miraba confundida aun así no lo miro, habían salido demasiadas cosas de improvisto así que no espero más y ordeno que se pusieran en marcha ya se aseguraría luego de ese hombre y aún quedaba el misterio detrás de la familia (Apellido), y estando (Nombre) cerca lo averiguaría.

Pov (nombre)

Mire por la ventana la luna llena, estaba tan resplandeciente por un momento quise que el tiempo se detuviera, la luz que emanaba era sin lugar a dudas mágica, era como una gran vela que iluminaba cada rincón del bosque los árboles que antes apenas podían percibirse, ahora daban lugar a una vista magnifica suspire dejándome llevar por un momento, hacia tanto que no salía de ese lugar pensé que moriría allí, pero al parecer la vida me había dado una oportunidad de conocer y vivir nuevas experiencias, me sentí observada así que mire a la persona sentada al frente de mí, y fue en ese momento en que me di cuenta de que era imposible tener nuevas experiencias iba a casarme no a viajar por el mundo, volví mi mirada hacia la ventana quizás debería resignarme, así como lo he hecho estos últimos (Edad) años.

Mirando hacia la luna rece, rece por una mejor vida, por un poco de libertad, por un poco de comprensión, por mi madre y mis hermanas, por volverlas a ver, quizás de esa manera podría volver una parte de mí, esa parte que perdí hace tanto tiempo.

Pov Narradora

Ya habían llegado a Sina, un poco antes del amanecer, (Nombre) miro impresionada la enorme residencia de su prometido, con un gran jardín rodeado de diversas flores, y entre ellas quien más hacía acto de presencia eran las rosas, no era un lugar sombrío y simple como lo era su antiguo hogar, donde habían solo unas cuantas margaritas y girasoles.

-¿Te gusta?—hablo después de un largo silencio Levi, quien había notado como miraba el jardín maravillada.

-Si—lo miro (Nombre) con una pequeña sonrisa—pero no me gustan mucho las margaritas y girasoles.

El solo asintió prometiendo que harían remover esas flores del jardín, una vez dentro fueron directo hacia el recibidor donde los esperaba el mayordomo, un hombre de estatura media, de piel un poco bronceada, su cabello castaño reflejaba algunas canas a causa de su ya casi avanzada edad, no se hicieron esperar demasiado así que Levi fue el primero en bajar, para luego ayudar a (Nombre) y así adentrarse a tan maravilloso lugar.

-Bienvenidos, señor ya hemos preparado la habitación de la señorita—informo mientras avisaba a uno de los mozos que subiera y llevara las maletas hacia arriba.

-Bien West, (Nombre) él, es West el estará para cualquier cosa que necesites—le dijo Levi a (Nombre) mientras caminaban hacia las escaleras para ir directo a sus habitaciones.

Ella solo miro a la nada, resignada, pronto seria su esposa y no basta con eso dejaría de ser la hija de un famoso comerciante, si no, que se convertiría en la Duquesa se Sina, ya con el solo hecho de saber que tenía una gran responsabilidad en sus hombros, sintió miedo y las ganas de salir corriendo ya se le hacía tentadora.

-Señorita, sígame por favor—escucho al mayordomo hablarle indicándole las escalera.

Ella solo respiro profundo, era ora de comenzar una nueva vida y dejar todos sus fantasmas atrás, si quería comenzar de cero ese era su momento.

-De acuerdo—termino respondiendo mientras seguía al hombre escaleras arriba.

Continuara…