- ¿Habéis pensado ya el nombre? – sentada al lado de su padre, Sora se había vuelto a quedar aparte, viendo desde lejos las caras que iba poniendo Yamato, teniendo que reírse de él.
- Pues… la verdad es que sí que hablamos de que estaría bien buscarle nombre a la niña, pero no hemos llegado a ninguna conclusión. De hecho, a lo mejor que llegamos fue a que quizás estaría bien hablarlo con vosotros cuatro a ver si alguno tenía una idea que nos gustara – se encogió de hombros, devolviendo la atención a Haruhiko.
- ¿A nosotros? ¿A tu madre y a mí y a los suyos?
- Sí… No sé, es que yo no tengo ninguna preferencia.
- ¿Has pensado en llamarla como tu madre y así aterrorizar a la otra mitad de Tokio que no le tiene miedo ya?
- Te he oído – la voz de Toshiko, apareciendo desde detrás de su marido, hizo que el profesor diera un brinco.
- Papá… te veo durmiendo en Kioto hoy… Que yo no te puedo acoger, que en la cama que tenemos libre es donde duerme Gabumon… - echándose a reír de la cara que había puesto.
- Yo lo decía para que todo el mundo la respete desde el primer momento…
- Ya, ya… No lo intentes arreglar, déjalo – dando la vuelta para sentarse al otro lado de su hija, se unió a la conversación-. ¿No tenéis pensado ningún nombre?
- No, nada de nada… Si es que a mí me da igual, no tengo ninguna preferencia – negó con la cabeza.
- Pues… yo creo que tampoco te puedo dar muchas ideas, si nosotros dos casi que te pusimos el nombre en el último momento porque no éramos capaces a decidirnos… - comentó Toshiko pensativa-. ¿Tú?
- ¿Yo? ¿Yo desde cuando tengo voz y voto en estas cosas? – el profesor se empezó a reír por lo bajo al final-. ¿Le habéis preguntando al otro futuro abuelo? Porque tiene pinta de estar más paranoico que yo y eso que yo soy el padre de la futura madre primeriza…
- Ahí, ahí os andáis… Tranquilo – desviando la mirada hacia su suegro, tuvo que reconocer que la idea de su padre no sonaba demasiado desencaminada-. Podría ser, ya le dirá algo Yamato que seguro que lo deja entretenido un par de tardes mientras que le sigue dando esquinazo a Michel.
- ¿Sigue en Tokio? – la mujer arqueó una ceja-. ¿Y se ha quedado hoy solo? Si lo sé le digo que…
- No, mamá, no termines esa frase si no quieres que te meta directamente en su lista negra. A Michel lo dejamos mejor en donde quiera que lo hayan dejado hoy y todos contentos porque sino el drama va a ser grande…
- Pues yo no entiendo por qué, si lo conocí en vuestra boda y me pareció una persona encantadora, se pasó todo el rato haciendo el tonto con Dai encantado…
- Ya, eso puedes decirlo tú porque no eres el yerno de ningún suegro – metiéndose en la conversación, Haruhiko no pudo evitar el comentario-. Salvo si eres el mío, que ese se emparanoia él solo desde que lo conozco.
Sora no dijo nada, simplemente se empezó a reír por lo que acababa de decir su padre a sabiendas de que en el fondo tenía razón. Todos los nerviosismos que solía tener o había tenido a lo largo de su vida el rubio a costa de sus padres habían sido un total y absoluto producto de su imaginación. Ninguno de ellos dos jamás había dicho ni media palabra en su contra, salvo, quizás, su madre apenas unos años atrás cuando le había advertido que tuviera cuidado cuando estaban volviendo a verse. Pero eso era algo que había quedado entre ellas dos y que nunca le había llegado a decir a su marido.
- ¿Qué tal en París? – cambiando el tema, Toshiko reclamó la atención de su hija.
- Os he traído cosas, pero hoy no tenía ganas de venir cargando con ello, ya os aviso… - explicó-. Y… muy bien, mejor que bien.
- ¿Qué te regaló por Navidad?
- Mamá, ¿por qué supones que me ha regalado algo aparte de semejante viaje?
- ¿Qué te ha regalado? – repitió, empezando a reírse a sabiendas de la respuesta que se iba a encontrar, provocando que su marido se uniera a la risa.
- Bah… - sonriendo ligeramente, se llevó la mano al cuello, sacando de dentro del jersey que llevaba puesto la cadena con el colgante-. Mira lo que pone – le dijo antes de dejar que la cogiera.
- ¿Ves? Si ya me lo parecía a mí… - divertida, se acercó para poner ver las tres letras que aparecían grabadas junto al pequeño brillante-. Me encanta.
- Según él es que lo vio y le apeteció comprarlo, no porque tuviera pensando hacerme otro regalo por Navidad – se encogió de hombros.
- También puedo empezar a tenerle manía a ese rubio, fíjate, porque como sigamos así yo creo que mejor que me vaya a esconder a Kioto para que tu madre no me tire algo a la cabeza.
- Pues por ejemplo, sí, no estaría mal que empezaras a tomar nota tú…
Riéndose de la conversación de sus padres, se quedó mirando distraída hacia el colgante.
- ¿Entonces bien por el territorio enemigo? – Hiroaki se quedó mirando hacia su hijo.
- Territorio enemigo… si te escucha el abuelo…
- Si me escucha tu abuelo se sentirá orgulloso de que considere esa ciudad como tal, Takeru - acercándose hacia su nuera, aprovechó para poder coger al pequeño Reiji en brazos.
- Muy bien, no conocía nada de la ciudad y me ha gustado mucho. Hemos tenido bastante buen tiempo y hemos podido visitar bastantes cosas – sonriendo, acercando la mano a su sobrino-. A ver si os pasáis por casa un día de estos que tenemos algunas cosas de por allí…
- Eso tú sigue haciéndole la competencia a mi hermano para ver a quién de los dos acaban teniendo como tío preferido los niños. Luego lo aguantas tú… - riéndose Hikari se quedó mirando hacia Dai, quien intentaba reclamar la atención de su tío también desde el suelo.
- Ya lo tengo que aguantar con bastante frecuencia. Que me venga con un drama más o con uno menos tampoco es para tanto – agachándose para coger al niño, no tardó en tenerlo en brazos-. ¿Quieres ver lo que te hemos traído de París?
- ¿Regalos?
- Regalos – asintió-. Pero vas a tener que venir a verme a casa para que te los dé, así que si tu padre no te quiere traer enfádate con él, ¿de acuerdo?
- ¡Regalos! ¡Regalos!
- Mira lo que has conseguido, pesado, ahora lo vas a aguantar tú mañana por la mañana cuando empiece a dar la lata con que quiere ir a por los regalos – protestó Takeru.
- Pues te aguantas y lo llevas que para eso eres su padre – riéndose de él, Hiroaki se quedó mirando hacia los allí presentes-. Ya le tocará a tu hermano aguantar revoluciones por esas fechas el año que viene, que va a ser nuevo en la materia…
- El año que viene te tendré a ti desde bien temprano dándome la lata por casa porque quieres que te dejemos a la nieta y que nos vayamos nosotros dos por ahí…
- Bueno, una cosa no quita a la otra…
- Claro, os dejamos a la niña a ti y a mamá y así tenéis la excusa perfecta para poder pasar el Año Nuevo vosotros dos a vuestro aire – comentó, observando ligeramente de reojo a su hermano viendo la cara que ponía.
- No me parecería un mal plan, fíjate tú…
Riéndose, especialmente de la cara que se le acababa de quedar a Takeru, Yamato se quedó mirando hacia su padre.
- Hemos estado hablando de que igual era buena idea empezar a buscar el nombre de la niña – dejó caer.
- ¿Y habéis tenido alguna idea?
- Ni la más remota – negó con la cabeza-. Así que se aceptan sugerencias… porque nosotros no tenemos en mente ningún nombre en especial.
- ¿Nombre para la niña? – uniéndose finalmente a la conversación, -Natsuko apareció al lado de su hijo menor.
- Sí, nosotros estamos un poco faltos de ideas, igual entre vosotros o los padres de ella conseguimos algo…
Natsuko frunció los labios ligeramente, quedándose pensativa, acabando por girar la cabeza y observar a aquel que un día había sido su marido unos segundos.
- ¿Qué? – dándose cuenta de ello, se sorprendió.
- ¿Tú no te pasaste como cosa de dos meses detrás de mí antes de sabes que Takeru era niño diciendo que querías que se llamara Aiko?
- ¿Y qué?
- ¿Cómo que y qué? Decías que querías que se llamara así porque siempre había gustado mucho ese nombre y yo creo que todavía te quedaste dándole vueltas aunque te hubieran dicho que era niño…
- Bueno… ya… Pero era diferente, ahora soy el abuelo, y ellos pueden llamar a la niña como quieran.
- Sí, claro, pero si te está diciendo que quieren ideas… Con lo pesado que te pusiste, si es que me extraña que no hayas dicho ni media palabra todavía…
- Porque está ocupando babeando con Reiji en brazos, por eso… - acabó por meterse Yamato en la conversación-. ¿Aiko? ¿Ese no era el nombre de alguien de la familia?
- Era el nombre de mi abuela – acabó por confesar, encogiéndose de hombros-. Por eso me gustaba, pero… No sé, igual es un nombre que no os pega o que ya está pasado de tiempo.
- Ah, claro, para mí estaba muy bien ese nombre pero para la niña de ellos podría estar pasado de moda… - bromeó Takeru-. Pero oye, mal no suena. Además, a estos dos les viene perfectamente llamar así a mi primera sobrina. Si se les va a estar cayendo la baba todo el día…
- Como si tú no te pasaras el día babeando con los tuyos, hermanito…
- Ya, si por eso lo digo, pero es más gracioso decirlo de ti, que te has pasado media vida con morros puestos.
- Con morros puestos… - farfulló por lo bajo-. Dai, tu padre no puede ser más tonto… Si cuando se me cayó a mí de los brazos de pequeño ya te digo yo que no quedó muy normal…
Mirando a unos y a otros, Hikari había preferido no meterse en la conversación, simplemente entretenida y riéndose por lo bajo con el último comentario que había hecho su cuñado, sintiendo la mano de su suegra apoyada sobre su brazos.
- ¿Qué? ¿A que da gusto ser parte de la familia? Menos mal que la adquisición más reciente está distraía con sus padres…
- Tranquila, yo creo que Sora ya no se asusta… Lleva muchos años aguantándolos a todos – mirando hacia la pelirroja unos segundos, acabó por reírse ella también-. Y Aiko es un nombre bonito, si os interesa mi opinión.
- Bueno, pero porque a mí me gustara en su día no tenéis que hacerme caso, yo con que por fin alguno de estos dos inútiles me haya hecho caso por fin me doy por más que contento – acabó diciendo Hiroaki.
- A ver, papá, estaba claro que de que uno de los dos te iba a hacer caso iba a ser yo. Todos sabemos que Takeru solo por tocar las narices iba a tener que llevarte la contraria y… Con todo el cariño del mundo, de una Yagami tampoco se puede fiar mucho alguien en esos temas.
- Tú calla, que con la lata que llevas dando para llegar a este punto es lo menos que podías hacer. darme una nieta y rapidito.
- Mira… Ahí tengo que darle la razón a tu padre, con todas las vueltas que has dado, que menos que darnos una nieta a los dos de una vez…
- Vosotros dos os pasáis demasiado tiempo juntos últimamente y empezáis a sonar demasiado parecido – frunciendo ligeramente el ceño por los comentarios que estaba, giró la cabeza mirando desde allí a Sora.
- El abuelo siempre se va con la abuela – repitió de repente el niño que estaba en brazos de su tío, sacándole una risa a todos los presentes menos a su propio padre.
Bueno, que sepáis que como siga con mis niveles de correr para un lado y correr para el otro a este paso me cazo en los capis y ya veréis qué risa nos va a dar a todos, especialmente a mi.
AnnaBolena04: las reuniones familiares que deberían de esperarse algo más serias al final van a ser un verdadero cachondeo con la gran cantidad de puñales que vuelan en todas las direcciones y hacia todas partes. Y... parece que tenemos una sugerencia de nombre para la tortuguita que no le ha sonado, pero nada mal, al futuro papi. Ahora habrá que ver qué es lo que opina la pelirroja, que ya sabemos todos que en el fondo si la mami dice algo en contra es lo que se hace jajajaja
Ahora a ver si me pongo a hacer lo que tengo pendiente del trabajo que es bastante y así una no puede T_T Necesito días más largos, de verdad te lo digo ñañañañañañaña ¡Besitos de tortuguita!
Guest vecina: pues hoy vuelve a hacer más calor que ayer peeeeeeeeero nos ha estado haciendo un viento y una lluvia horrorosos... Lo cual sumado a mis niveles de estres y de odiar al mundo en general hacen que esté haciendo un martes muy bonito jajaja Aaaains T_T ¿Qué tal estás de la gripe? Dile a las tartarugas que te cuiden mucho de mi parte.
Sí, Yamato ya debía de ir pensando en que le iba a llover algún que otro ataque pero la pobre pelirroja no veía venir los comentarios malignos de Toshiko, la cual, en el fondo, se lo pasa muy bien haciendo que a la nena se le suban los colores jajajaja Si la escucha el yerno se inventa cualquier excusa para ir a esconderse a la otra punta de la casa.
Yamato con sus dos sobris es un amor jajaja Se le cae la baba con ellos, así que a la mínima que puede se van con ellos que, al menos, por el momento no le lanzan puñales afilados. Cuando tenga a su propia nena a ver quién consigue que la suelte jajaja
Muchos bicos vecina... Que tengo que ponerme a trabajar ahora y me entran ganas de tirarme donde me puedan comer las tartarugas T_T
