Palabras: 525.

Pareja: Male Nico x Maki.


La verdad de Santa


─Fea, ¿a dónde crees qué vas?

Le parece raro el que Maki de por terminado una de sus usuales discusiones. Ni cinco minutos llevan en la pelea de hoy y no dejará que esa tonta peliroja le deje con la palabra en la boca mientras se larga a quien sabe donde.

─Tengo algo más importante qué hacer como para estar discutiendo contigo, Nico.

─Ja─suelta.

─¿Qué puede ser más importante qué yo?─cuestiona, ante semejante osadía.

─Tengo que escribir mi carta para Santa Claus.

Aquella respuesta, lo descoloca y la verdad no sabe como actuar.

─Es, en serio.

─¿Por qué mentiría?

Por la forma en qué lo dijo sabe que Maki, no le está jugando una broma sin embargo, no concibe el que ella, una chica de preparatoria siga creyendo en eso.

─Maki, santa no...

Su habla se ve silenciado por esa mirada, aunque se la pasan discutiendo... No se siente capaz de destruir aquella inocente ilusión con la que ese por de ojos le observan fijamente. (Internamente, sabe que le dice la verdad, él se arrepentirá toda la vida)

─Santa, no...

─Qué santa, no te va a traer nada si no te a puras e escribir esa carta, fea.

Y sin más ve como ella se va, no si antes haberle sacado la lengua y se burla de él, diciendo qué Santa no le traerá algo porqué se porta mal.

─Ahh...─suspira.

Suficiente tiene con sus hermanos menores como para tener que cuidar sus palabras de Maki (aunque con los primeros, no quiere que su madre se enfade y le de un prolongado sermón), es fastidioso tener que hacerlo.

─No me importa, el próximo año le diré la verdad.

.

─¡Papá, mira lo que me trajo Santa Claus!

Y como ha sido usual en estos últimos diez años, sus mañanas del 25 de diciembre comienzan con el puntual —seis de la mañana— llamado de aquella infantil y dulce voz de su pequeña princesa, pues viene a mostrarle lo que "Santa" le trajo pero...

─Nico, mira.

Un segundo llamado, menos infantil pero igual de dulce lo llama repetidas veces con su cantarina voz para que despierte. Su tonta pero, linda reina roja quiere presumir lo que recibió y él, no.

Con pereza abre los ojos, se incorpora y observa como madre e hija le ven con esa inocente chispa de felicidad, gracias a la ilusión que él crea para ellas.

«Sí, sigo sin decirle la verdad a Maki»

─…

─¡Toma!─exclaman, interrumpiendo me. Delante de mí, observo como ambas me entregan un paquete y eso me parece raro, no los reconozco.

─Como Santa nunca te trae algo, nosotros te lo daremos─revelan. Cada una me da un beso en la mejilla e inconscientemente, las lágrimas se han hecho presentes en mis ojos.

─¡Papá, no llores!

─Nico, no pensé que fueras a llorar.

─Maki, no estoy llorando. Se metió una basura en mi ojo─replico y Maki, rueda los ojos sin embargo, por hoy no me importa.

Tal parece que la verdad sobre Santa, me lo llevaré a la tumba y me asegurare de qué él futuro esposo o esposa de mi pequeña Misa Yazawa, jamás destruya la ilusión de Santa Claus.


Y bien, volví con otro esporádico drabble. Además acorde a la época, mi siguiente propósito será hacer uno con Eri, es la única que no he usado para escribir TwT

Por último, como ya llegué al escrito número cien, es momento de dar a conocer mi página de Facebook —finalmente verá la luz—, allí publicare mis actualizaciones y también chateare con ustedes de anime, mangas, juegos libros y más. Vayan al enlace de mi perfil, o me encuentran como Konakanalee (a pesar de estar como Morimori-chan xd)

Sin más, ¿a alguien le gustó?