ADVERTENCIA: En esta ocasión todo es desde el punto de vista de Izuku, pero, lo haré de tal forma como si "ustedes" fueran el protagonista - ¿Por qué?- Es necesario, así como también el mirar sucesos pasados. Créanme, esto le dará un poco de encanto…¡Pero es solo una excepción! Los otros capítulos seguirán común y corriente.

Otra cosa: Las "…" Son pensamientos de Bakugou. Pero midoriya no lo sabe.

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POV. Midoriya

La primera impresión que describiría al chico se resumía a una sola palabra: Increíble, el aura que le rodeaba era fuerte e intimidante. Cuando le habían obligado a estar al frente para presentarse no pudiste evitar temblar, su mirada desafiante esta fija en ti, mirándote con superioridad porque aquel chico rubio, de ojos carmín y facciones arraigadas era dominante.

No escuchas su presentación, era algo innecesario, pero aun así te sentía en la obligación de seguirle con la mirada. Y para qué negarlo, entraste en pánico cuando viste que se acercaba a tu posición.

- Quítate, Deku.

Y al sentir su presencia, el susurro de su voz golpeando contra tu oreja, el cómo tu piel se eriza con solo entrar en contacto con su aliento…Recordaste por qué todo aquel que estuviera a su lado era diminuto, inofensivo. Esa era la presencia de un alfa, uno muy fuerte, con un olor brusco y penetrante.

Era un olor agradable.

Temblando, te levantas rápidamente del asiento y recoges lo poco que tenías sobre la parrilla, agarras tu maleta y buscas otro lugar desocupado; el cual estaba al final de fila a tu derecha. Suspiras. Ese sería otro año siendo el saco de boxeo de Bakugou.

Te golpeo con fuerza, con un gran odio y dolor es su mirada. Con esos orbes rojos siempre acompañados por su ceño fruncido. Esos orbes desbordantes de dolor que son manchados de egocentrismo hasta transfórmalos en un carmín más oscuro, sediento y hambrientos de poder. En unos ojos que en antaño, habrían arremetido contra aquel que hozara lastimarte. Lastimarnos.

Recibes otro golpe, ahogando así tus palabras. Las cuales intentaban llegar a tu amigo, en un silencioso anhelo por ser escuchado, comprendido. Y es triste saber que todo aquello que deseas nunca será cumplido, que la impotencia y la amargura es lo único mensaje que será escuchado y recibido.

Bakugou buscaba escapar, escapar de un dolor tan palpable que poco a poco lo consume. Huía de aquello que empezaba a consumir su alma, aferrándose a las cadenas que atan su ser. Y aun sabiendo eso no eres capaz de alcanzarle…

Tan solo quieres que te acepte, que entienda que estás ahí, que puede ser su apoyo y su refugio. Que puedes llegar a entender el dolor que le atormenta, pero solo si se te lo permite. Quieres ayudar al chico que en ese momento te ataca sin piedad. Deseas seguir adelante a su lado, aun cuando eres un inútil.

"Pero no quiere escuchar y entender. No quiere pretender que es feliz y todo está bien. No quiere hacerse falsas esperanzas y ver como esta se marchitaba en frente a sus ojos. No comenzaría una batalla que ya estaba perdida."

No quieres dejarlo ir. No quieres aceptar que has vuelto a fallar, que a su lado no eres más que un estorbo. No quieres perder ante él y sus problemas.

Bokugou no quiere ser alcanzado y Midoriya anhela alcanzarlo.

Observas como se marcha, el cómo su ancha espalda se tensa mientras acelera el paso, desapareciendo de tu vitas. El silencio y la quietud hacen presencia en aquel lugar, suspiras y dejas caer tu maltratado cuerpo, la pared es el único soporte que evita que toques el césped. La briza golpea tu rostro y su esencia inunda tu sistema, el sudor se torna frio y el ritmo en que late tu corazón se acelera.

- Kacchan…- Susurras a la nada, esperando a que la electrizante y dulce fragancia desaparezca del lugar.

…..

Es cruel. Él es cruel...

- Existe un método que puede ser realmente efectivo si quieres convertirte en un héroe. Dando el salto de fe desde el techo, creyendo con todas tus fuerzas que tendrás una individualidad en el otro mundo.

No le importa lastimarte, sus palabras son prueba de ello. A él no le importas en lo más mínimo, eso es lo que quieres creer, quieres dejar de sufrir por sus acciones. Entonces, ¿Por qué cuando te mira sientes que el dolor que experimentas es inexistente? ¿Qué el único que está siendo lastimado es él?

Quieres responderle, replicar lo injusto de aquella situación. Giras con rapidez y fuerza, estas determinado a hacerle frente. Él se define. Te mira por sobre el hombro y alzando una mano crea diminutas explosiones, su mirada es intimidante y vacía.

- ¿Tienes algo que decir? – Pero no dices nada.

Callas todo lo que tu alma grita. Esperas a que se vayan, recoges tus cosas y bajas las escaleras, deseando que tu campus no sea cenizas, piensas en las crueles palabras que te dijo, meditas cuidadosamente en todas sus acciones; pero el resultado es el mismo.

- Idiota. Si en verdad saltara del techo…Eso significaría suicidio para mí, ¿verdad? – murmuras mientras buscas tu libreta, pero, para tu sorpresa este se encuentra en el estanque, flotando mientras es rodeado por los peces.

Alzas la vista y miras la ventana por la cual Bakugou la había lanzado con anterioridad, calculas las posibilidades de que esta callera en el estanque por casualidad; pero son tan mínimas que es la excusa perfecta para crear falsas ilusiones y, como el buen idiota que eres, permites que aquel revoloteo en tu estomago se quede ahí, haciendo estragos en tu sistema.

Porque si Katsuki hubiese querido, la libreta sería polvo y no estaría en el estanque, evitando que las pocas llamas que quedaban consumieran lo poco que quedaba.

Eso es lo que quieres creer

No lo podías explicar, pero sin darte cuenta ya estabas en medio del alboroto, no le tomaste mucha importancia; pero, una fragancia familiar te golpea con fuerza y, lo que viste, te sorprendió y aterro al mismo tiempo: La persona que estaba siendo atacada por aquel villano era Kacchan. Y los recuerdos golpearon tu mente, el dolor recorriendo cada terminación nerviosa, el cómo poco a poco te quedas sin oxígeno y el cuerpo reacciona ante la amenaza, te ahoga en un mar de desesperación y resignación. Todo aquello que tu experimentaste en unos segundos, Kacchan lo ha estado soportando por minutos, minutos en los cuales el lucha y se enfrenta al dolor sin miramientos y no duda en dar pelea; el fuego y el sonido de las explosiones son prueba de ello. Pero él tiene miedo, lo sabes, pero al ver sus ojos suplicantes tu cuerpo se mueve por sí solo. No miras atrás, no te importa lo que pase, lloriqueas pero no dejas de moverte.

Aun cuando la persona que admiras y respetas te deja sin esperanzas, aun cuando sabes que no puedes hacerle frente a ese ser de fango. Pero corres, estiras tus piernas a más no poder, tu garganta se sierra y el respirar se torna algo difícil.

Quiere salvarlo. Quieres que su esencia permanezca intacta.

- ¡KACCHAN! – Piensas, buscas en lo más recóndito de tu mente alguna forma de salvarle.

- ¿Por qué? ¿Por qué estás aquí?...- Te pregunta con la voz ahogada y a punto de quebrarse.

- ¡Mis piernas se movieron por si solas! No entiendo nada.

¿Por qué? A decir verdad, creo que en ese momento había muchas razones para eso: Las pocas palabras de aliento que alguna vez escuche, las advertencias, las escusas e insultos de Katsuki, el sentimiento de culpa y remordimiento. Pero sobre todas esas cosas:

- Porque tu rostro parecía estar pidiendo ayuda.

Porque era él…

Porque su olor se estaba disipando.

…..

- ¡Oye, bueno para nada! – Te llama.

- ¡Jamás pedí que vinieras a ayudarme. No necesitaba ser salvado, ¿Ok? ¿Entendido? Puedo cuidarme solo. La única cosa que me faltaba era discúlpame con un bueno para nada sin Quick como tú. ¿Te lo debo? Quizás. Pero no pienso disculparme contigo! ¡Estúpido Nerd! – Sus palabras atropelladas te causan algo de gracia y ternura. Pero no le respondes, no hay nada que decir y, con el solo saber que está vivo, es más que suficiente.

Ahora podías dejar ir tu sueño.

Estabas listo para recibir algún golpe, apréstate el puño esperando que hiciera su movimiento. Pero jamás esperaste que tirara su maleta y te jalara de la camisa.

Un beso.

Bakugou Katsuki te estaba robando tu primer beso.

Y…- ¡Mierda!- Se sentía bien, ¡Jodidamente bien! Sus labios contras los tuyos, la suave pero firme presión que estos ejercían era tan salvaje y tosco. Jadeas ante su acción, su lengua había invadido tu cavidad, quitándote toda posibilidad de resistencia. Tus piernas se sienten como gelatina, tiemblan pero siguen siendo tu soporte; porque si fallaran, la pequeña glorias que estas experimentando se iría al infierno. En un intento por mantener el contacto retrocedes buscado el apoyo de algo – cualquier cosa- y, al sentir como el cuerpo ajeno seguía tus pasos, como si leyera tus pensamientos, guía tu andar hasta que tu cuerpo choca bruscamente contra la pared. Bakugou te toma de la cintura, atrayéndote más a su cuerpo, profundizando aún más aquel beso. Tratas de corresponderle y comienzas a moverte a su ritmo tan demandante, hambriento y experto.

Dios. Era mejor que en tus fantasías. Sentías que en cualquier momento tu cuerpo caería por la erección que estaba formando en la entrepierna.

Pero él se detiene.

Muerde tu labio inferior y suspiras por el escozor. Y sin decir nada el alfa se aparta, recoge su maleta y se va por su camino.

…..

Esa tarde lloraste y gritaste por dos razones:

1- Alguien te dijo que podía cumplir tu sueño.

2- Por el revoltijo de emociones que te causo Kacchan.

No falta destacar que pasaste una gran vergüenza al intentar ocultar tu excitación cuando te sorprendieron nada más al doblar la esquina.

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Ajam…Es corto, lo sé. Así como también la palabra mágica subrayada que causara revuelo en más de uno. En fin, espero que le gustara y entendieran cada salto de tiempo y la importancia que tendrán en el futuro.

Pd: No quería nombrar a All Might. Al menos no por ahora…