Habiéndose asomado a la habitación principal para comprobar que Sora estaba completamente dormida acompañada de los digimon, Yamato bajó de nuevo. Había intentado comer algo, sin ser capaz. Una vez que tenía la comida delante, no llegaba a ser capaz de poder dar bocado. También había estado un rato con Sora, aprovechando para hacerle compañía e intentar dormir algo. Tampoco había funcionado.
Cada vez que cerraba los ojos empezaban a venir a su cabeza las horas anteriores y no conseguía conciliar el sueño. Desperezándose, se colocó bien la sudadera que se había puesto para andar por casa, decidiendo que podía aprovechar para recoger la cocina. Pareciéndole sin duda la mejor idea que había tenido en toda la tarde, fue directo a la encimera, cogiendo todo lo que antes había dejado a medias y dejándolo en la pila de platos. Hacer aquello lo mantuvo con la mente ocupada de nuevo mientras que terminaba con la tarea. No se iba a quejar, mientras que tuviera algo que hacer estaba entretenido y no le daba más vueltas a las cosas.
Un rato más tarde, cuando hubo terminado con ello, recordó que Sora había dejado la bolsa que había traído con ella con la ropa sucia todavía dentro. Volvió a subir con cuidado, entrando en la habitación sin hacer ruido, comprobando que seguía completamente dormida. La observó unos segundos antes de continuar el camino hacia el baño, cogiendo lo que había ido a buscar.
Volvió a bajar, no queriendo molestarla ni que se llegara a despertarla por su culpa, dejando la bolsa encima de la encimera para sacar las cosas y poder echarlas a la lavadorada cuando la vibración de su teléfono reclamó su atención. Alargó la mano, cogiéndolo para observar la pantalla y poder leer en ella un mensaje de su padre. Tras leerlo unos segundos, cerró la conversación, buscando su número entre los contactos.
- No, no molestas… - contestó a la primera pregunta de él-. Está durmiendo, yo estoy recogiendo por casa, si quieres subir… Vale, te dejo la puerta abierta para que no tengas que llamar.
Volviendo a dejar el teléfono en su sitio, se acercó hacia la entrada de la casa, dejando la puerta entreabierta como había dicho que haría antes de volver a lo que estaba haciendo. Mientras que su padre subía tenía tiempo a dejar la ropa sucia dentro de la lavadora. Empezó a sacar las cosas de forma distraía, dejando las que no eran para lavar encima de la mesa.
No fue hasta que sacó finalmente la ropa de ella que centró algo más su atención en lo que había. Cuando Yamato había llegado al hospital y había podido ver a Sora la había encontrado ya en la cama, cambiada y durmiendo, prácticamente como si nada hubiera pasado y lo único que tuviera fuera sueño. Habia sido Toshiko quien había presenciado la peor parte y, sin duda, entendía el motivo por el que la siempre imperturbable Toshiko estaba en el estado en el que estaba cuando la había visto.
Tanto el pantalón como la ropa interior estaban manchados con sangre. Bastante sangre. Sin duda era un buen motivo para que Sora estuviera cansada de continuo y se quedara dormida cada poco tiempo. Quizás la doctora hubiera dicho que podría haber sido peor y que no era demasiado grave, pero… a la vista de lo que tenía delante nadie podría decirlo. Se quedó con la vista clavada en aquello, cerrando los puños con fuerza sobre la tela.
Estaba seguro de que había visto cosas peores a lo largo de los años, durante los entrenamientos siempre había alguien que se caía y tenía heridas aparatosas. No era el hecho de ver sangre lo que lo hubiera dejado con la vista clavada en ella, sino saber cómo había llegado ahí y por qué. Solo el ruido de la puerta cerrarse lo hizo reaccionar, moviéndose rápido para dejarlo de nuevo fuera de la vista de nadie. Aquello, sin duda, no merecía la pena echarlo a la lavadora.
- Papá – saludó girándose hacia él, sin levantar demasiado el tono.
- ¿Qué te pasa? – se detuvo cerca de él, dándose cuenta de que parecía alterado-. ¿Se ha despertado?
Giró la cabeza hacia Hiroaki, observándolo todavía en silencio, notando su mirada interrogante posada sobre él como si esperara que fuera capaz de darle alguna explicación más.
- Yamato, ¿qué pasa? ¿Estás bien? Mira, yo sé que tienes que estar pasándolo muy mal, pero yo adivino no soy y si no me dices las cosas no pu…
No terminó la frase cuando notó como su hijo terminaba de dar un paso hacia donde estaba, quedándose así abrazado a él sin mediar media palabra más. Había hablado con él apenas minutos atrás y había sonado bastante normal al otro lado de la línea, no entendía nada, pero a pesar de ello no tardó en rodearlo con los brazos.
- Ya iba siendo hora – dijo al cabo de un rato-. ¿Ha pasado algo más?
Una ligera negación de la cabeza de él lo tranquilizó, dejando entonces las preguntas de lado, quedándose en la misma postura y dejando que su hijo se desahogara por fin. Sabía lo mucho que le costaba exteriorizar las cosas a él, pero aquella vez estaba siendo todo demasiado extraño. No había reaccionado cuando le había dado la noticia en Chofu y durante todas las veces en las que lo había visto en el hospital había parecido tranquilo, serio… Pero no lo que debería ser lo normal en una situación así.
Cuando notó que quería separarse, aflojó sus brazos, dejándolo hacerlo, observándolo.
- Estaba recogiendo la ropa que llevaba puesta cuando la llevaron al hospital – acabó por explicar, llevándose las manos a los ojos, secándoselos así-. La he tirado, no quiero ni volver a verla.
- Los médicos han dicho que va a ir todo bien.
- Ya lo sé… Pero también iba todo bien antes y mira lo que ha pasado. No pienso volver a dejarla sola -negó con la cabeza.
- No estaba sola. ¿Habrías podido hacer algo tú? Estaba con su propia madre, en mejor compañía dudo que hubiera podido quedarse… No digas tonterías. Si quieres estar con ella… bien, pero no quiero oír ni media palabra sobre que tendrías que haber estado con ella. Estabas trabajando.
- Ni siquiera escuché el teléfono.
- Porque no lo tenías encima. Estaba bien acompañada, no te necesitaba en ese momento y lo sabes. No te empieces a volver loco con culpas que no tienes, ¿me oyes? – vio como desviaba la mirada, esquivándolo-. Ya verás cómo va todo bien de ahora en adelante otra vez.
Volviendo a pasarse la mano por los ojos, se alejó unos pasos más de él, acercándose hasta el armario, sacando así dos tazas, actuando de forma bastante automática, poniendo agua a calentar.
- Tiene que ponerse bien pronto – volvió a hablar al cabo de un tiempo sin abrir la boca.
- Claro que se va a poner bien, Yamato. Sora es joven, está todo lo sana que puede estar alguien que ha decidido casarse contigo… - intentó bromear para distraerlo, no notando respuesta por su parte-. Ha sido un susto. Ya está. Se recuperará pronto.
- ¿Tú sabes lo que me suele costar que me haga caso y se eche a dormir tranquilamente sin más incluso cuando llega agotada del trabajo? No ha hecho más que dormir estos días. Cuando salimos de la habitación del hospital y llegamos a recepción para terminar los papeleos ya estaba otra vez agotada.
- ¿Y cómo quieres que esté? Está embarazada de siete meses… Y le ha pasado lo que le ha pasado. Da gracias a que le hayan dado el alta tan pronto… Estoy casi seguro de que se lo han dado porque no querían tenerla allí y que se pudiera contagiar de cualquier cosa en su estado.
- ¿Y si le vuelve a pasar?
- No le va a volver a pasar. ¿Queda claro? Tanto ella como la niña van a estar perfectamente. Ya lo verás. Y a ti más te vale descansar un poco y no darle tantas vueltas a todo en la cabeza, no necesitamos que te acabe dando algo a ti también, hijo.
No le contestó a aquello, cogiendo del armario unas bolsas de infusión y echándolas en las tazas cuando el agua estuvo caliente. Le acercó una a su padre, antes de quedarse con la vista fija en el líquido de la suya.
- ¿Necesitáis algo? Puedo ir a hacerte los recados que necesites.
- Pues… Puedo mirar… Le han dicho que tiene que comer cosas suaves. Hoy no vamos a tener problema, Toshiko mandó al profesor a que nos trajera algo de comida antes… Y tenemos de sobra para la hora de la cena.
Lo observó, seriamente, dejando la vista fija en el cabello rubio de él, ya que no le daba la cara.
- ¿Has comido algo desde que te obligué a desayunar por la mañana? – obtuvo silencio como respuesta-. No, claro que no has comido nada… SI nos conoceremos ya.
-Papá, lo he intentado, pero no era capaz a tragar nada. Te prometo que lo he intentado.
- Me da igual, ¿tienes hambre ahora?
- No, no tengo hambre. Tengo un nudo en el estómago, ¿cómo quieres que sea capaz de comer algo?
- Y supongo que tampoco habrás dormido algo de tarde… Ya que por la noche doy por supuesto que no – tampoco obtuvo respuesta-… Por eso quería venir a verte en persona y no llamarte por teléfono solo. Así vas a acabar poniéndote mal tú también.
- Ya descansaré de noche… - cogió la taza, sujetándola con ambas manos antes de ir a sentarse a su lado.
- De noche… Ya… ¿Te han dado días en el trabajo?
- Pues… no lo sé. Hideki me dijo ayer algo de que no creía que fuera a tener problema… Pero la verdad es que me da bastante igual. Mañana llamaré y… que me echen si les viene en gana, pero pienso quedarme con ella – finalmente dio un trago.
No podía decir que fuera la mejor idea del mundo, pero también se ponía en el lugar de su hijo y comprendía lo que pasaba por su cabeza. La vida laboral siempre había ocupado el primer puesto en la lista de prioridades de Yamato. Ahora, quedaba bastante claro que ya no ocupaba ese puesto o alguno que se le pareciera.
- Takeru quiere venir por aquí a veros… Le he dicho que os deje estar hasta dentro de un par de días. Seguro que lo último que necesita ella es tener visitas.
- Estuvo con su padre por la tarde, yo creo que le vino bien… Pero sí, que espere un par de días, porque querrán venir sus padres de nuevo también…
- Pues ya está, que se aguante y que escriba un poco a ver si hace algo útil un rato – hizo aquel comentario con toda la intención de que su hijo desfrunciera mínimamente el ceño, sin conseguirlo.
Bajó la vista hacia el reloj, acabando por quedarse pensativo.
- ¿Vas a despertarla para que cene?
- ¿Ya es la hora?
- Más o menos…
- Entonces sí, no quiero que se salte ninguna comida ni siquiera por estar durmiendo, que tiene mucho que recuperar.
- Pues venga, que te ayudo a prepararlo todo. Y cuando esté listo lo de ella ya me encargaré yo de que cenes en condiciones. Si me tengo que sentar y quedarme aquí dándote la lata hasta que te termines lo tuyo, sabes que lo haré.
- Eres un pesado... – acabó por decirle tras haber dejado la vista fija en él unos segundos, dándose por vencido-. Voy a despertarla… Si está con ánimo sube a verla, que seguro que te lo agradece.
- ¿Subir a verla? Seguro que tiene muchas ganas de aguantarme a mí…
- Papá… Deja de decir tonterías…
Negando con la cabeza le hizo un gesto para que esperara antes de subir las escaleras en dirección hacia la habitación, dándose cuenta de que, apoyados en la barandilla, estaban ambos digimon, observándolos desde arriba.
- ¿Desde cuándo estáis vosotros dos ahí?
Biyomon alzó el vuelo con rapidez, bajando hacia la cocina como si de repente le pareciera la mejor idea del mundo ir a saludar a Hiroaki mientras que Gabumon se quedaba mirando hacia el rubio.
- Y yo que creía que ya eras mayorcito para que no tuviera que venir tu padre a hacerte reaccionar… - esquivó al rubio, dirigiendo también sus pasos hacia las escaleras para ir a saludarlo.
Natesgo: Toshiko estaba todavía más asustada que Yamato yo creo, y evidentemente, ahora que vemos la reacción de él POR FIN, pues es más que normal que la pobre mujer se haya ido a casa a intentar ayudar a su manera. Sabe que si va a rondarlos a casa por el momento estorbaría, así que les manda la ayuda de la mejor forma que puede y manda a su marido de espía a ver si le trae informes favorables. Posiblemente el pobre le haya vuelto diciendo que sí, que Sora tiene pinta de estar mejor, pero que a su yerno está por darle algo en cualquier momento, que menuda cara que trae.
Menos mal que llega Haruhiko para arreglar el día...
Y respecto al otro tema... jajaja Yo es que ni me planteé prepararme la oposición que realmente me gusta. Lo siento, no me sobran los millones para pagar el único centro que la prepara, con unos horarios que me obligarían a dejar el trabajo... Para una de las 22 plazas convocadas a nivel nacional - y lo triste es que he ido a mirarlo para ver cómo andaba la cosa este año y me he sorprendido al ver que habían subido de 19 xDDDD - aaaains. Tengo mucha moral, constancia y tiro con lo que me eches, pero... Realidad, por favor xDDD
¡Un beso!
AnnaBolena04: deja al raptor quietecito que ya sabíamos que esto iba a pasar y que no era sano que Yamato no terminara de explotar de alguna forma. Y evidentemente que no era necesario que yo dijera nada, que ya sabíamos todos que sería con su padre, porque, ¿con quién sino? Por mucha relación matrimonial que tenga que Taichi o lo bien que se lleve con su hermano... Tenía que ser con Hiroaki.
A ver si ahora empieza a reaccionar poco a poco y consigue descansar un poco, porque solo nos faltaba tenerlo a él también en cama porque se haya puesto enfermo por no comer y no dormir. Que no, que, que entonces sí que viene papi, pero a darle una colleja, que tiene que estar él bien porque ahora se le necesita.
¡Besitos de tortuguita!
Guest Vecina: pues la verdad es que ni me fijé en que no ponía vecina jajajajaj Como para que no hubieras sido tú, ¿eh? Jajajajaja
Solo te diré que el mal ya está hecho y que me he reído mucho haciéndolo jajajaja Ha sido muy pero que muy divertido jajajaajaja y ahora a ver si... voy dejando algunos detalles terminados porque tenemos una nenita en camino que está a punto de llegar por dónde yo voy. Y claro... Igual tengo que empezara a escribir esa parte cualquier día de estos que no sea un zombie xD
¡Eh! Yo me he portado muy bien, sí, sí jajajajajaja Tenía un poquito de carbón por parte de las tartarugas, pero bueno, ahora que en Asturias se nos va a tomar por saco también la industría del carbón, pues nunca viene mal... Aaains. Sí, se han portado bien, de hecho, si tengo moral, tendré que ir a ver si me paseo un poquito por las rebajas antes de tener que volver al inf... trabajo cofcof, al trabajo mañana en horario normal ya.
Es que los ánimos son necesarios, porque sino... Yo no lo llegué a dejar, pero sí que me pasé un par de años con un par de asignaturas también por motivos familiares. A mí no me costó el volverme a ponerme a tope a nivel de estudio, a mí lo que me quedó esos años y mucho fue ver que mis compañeros terminaron en esos dos años la carrera y yo más o menos seguía ahí. Pero bueno, nada, que de esos lugares del mal se sale y ya verás que todo lo demás si de verdad tiras, acaba saliendo. Que si no es ahora, será dentro de un par de años o los que hagan falta.
Muchísima suerte mañana y recuerda, si hay que patear culos a catedráticos... tengo 55 monstruitos que prestarte para que se los azuces y... Así como dato, los productos de las reacciones que habíamos en los laboratorios nos los dejaban llevar para casa de recuerdo. No creo yo que sean muy sanos... cofcofcof JAJAJA ¡Suerte y tranquilita! Un bico enorme.
