DISCLAIMER: Nada me pertenece, solo mi corazón shipper.

Ned Stark era un hombre de pocas palabras pero definitivamente Robert lo había dejado mudo. Afortunadamente ninguno de los niños había escuchado sus palabras porque Stannis llegó para llevarse a su hermano. Ned solo imaginaba que su amigo bromeaba al querer unir sus casas, Arya era demasiado joven todavía y ella pertenecía al Norte, jamás haría lo que su padre le hizo a Lyanna, eso solo trajo desgracias a su familia. No veía la hora de regresar a su casa, a Winterfell. Lo único bueno era que el día del nombre del Príncipe era hoy, así que el banquete se llevaría a cabo esta noche y mañana comenzarían los tres días de torneo.

Mientras tanto en las cámaras del Príncipe:

-Feliz décimo octavo día del nombre querido ciervo- La reina dijo mientras abrazaba a su hijo.

-Madre muchas gracias.

-Sabes Gendry, cuando supe que estaba esperándote me puse muy feliz, te amé desde el principio y ver a tu padre orgulloso de ti cuando te tuvo en sus brazos por primera vez ha sido la mayor alegría de mi vida. Eres un buen hombre querido hijo y un día vas a ser un mejor Rey, estoy segura.

Gendry se quedó sin palabras, siempre había sabido que los inicios de sus padres como una pareja no habían sido sencillos pero saber que su nacimiento había contribuido a acercarlos y los llenó de amor era algo que agradecía.

En ése momento entraron sus hermanos gritando y abrazándolo.

-Feliz día del nombre ciervo testarudo- dijo con burla.

-Oh basta Cella- su hermano le acarició la cabeza.

-Felicidades hermano- Tommen lo abrazó fuerte. Padre nos mandó por ustedes, se está impacientando, quiere comer pronto.

-Oh su padre y la comida. Siempre he creído que ese es su verdadero amor.

Los tres rieron al comentario de su madre.

Sansa había obligado a su hermana a caminar con ella por el jardín, estaban viendo a unos soldados entrenar cuando Ser Loras se acercó a ellas junto a otro caballero que ella no conocía.

-Lady Sansa, Lady Arya, qué gusto verlas. ¿Están disfrutando su paseo?

-Mucho Ser Loras y- Sansa miró al caballero junto a él.

-Una disculpa, Soy Wilas Tyrell, recién he llegado esta mañana, es un placer conocer a tan bellas damas.

-Mi hermano Wilas es el mayor de nosotros y heredero de Highgarden.

-Hermano, has sonado a nuestra abuela.

Arya y Sansa comenzaron a reír.

-¿Qué te pasó en la pierna?- Arya preguntó curiosa.

-¡Arya!- Sansa regañó. No es apropiado.

-No se preocupe Lady Sansa- le sonrió y Sansa se sonrojó, miró hacia Arya- fue un accidente desafortunado que me ocurrió en un torneo, he aprendido a vivir con eso- dijo tranquilo.

-¡A mí me gustaría participar en un torneo!- exclamó Arya.

-Por supuesto que te gustaría- dijo Ser Loras.

Robb, Jon y Bran estaban buscando a sus hermanas cuando a lo lejos las divisaron teniendo una conversación con los Tyrell.

-¿Quién es el hombre que va con Ser Loras?- preguntó Bran.

-Ese es Wilas Tyrell, el heredero de Highgarden. El prometido de Sansa- dijo Robb con pesar.

-No me gusta que ellas crezcan tan rápido- dijo Jon con un suspiro.

-Padre dice que si Sansa no quería el compromiso lo cancelaría.

-Sansa no dirá nada, lo sabes tan bien como yo. Ella lo aceptará.

Ellos estaban tan envueltos en su conversación que no notaron a Renly y al Príncipe Gendry que estaban detrás de ellos, escuchando sin querer.

-Los Stark tan protectores. Pero saben que sus hermanas tienen que casarse, ¿no es así?- Renly exclamó divertido.

-Mis hermanas no se venden Lord Renly- dijo un Jon furioso. Nosotros estamos para recordarles eso a quien sea- dijo mientras observaba al príncipe.

-Feliz día del nombre Príncipe Gendry- Robb dijo tratando de aligerar la situación.

-Gracias Robb.

Después de eso, los hermanos se encontraron con Arya y Sansa y las escoltaron a sus habitaciones para que se prepararan para el banquete de esta noche.

-Ganarse a los Stark no será una tarea fácil sobrino. Pero supongo que si logras ganarte el corazón de Lady Arya los conquistaras a ellos también.

-Pero Tío, no sé de qué me hablas.

-Tranquilo sobrino, no diré nada- le guiñó el ojo mientras se retiraba.

La fiesta real estaba comenzando, poco a poco las casas más importantes de Westeros desfilaban por la entrada del gran salón donde tenía lugar el banquete, la Reina Cersei lucía espléndida, vestida de dorado completamente y el Rey Robert de negro con un ciervo bordado color dorado haciendo gala de los colores de la Casa Baratheon, Myrcella vestía un hermoso color rosa con detalles dorados y Tommen una camisa roja con dorado, todos habían comentado que parecía su Tío Jaime cuando tenía su edad, Twyn estaba encantado con su nieto preferido y Gendry se veía estoico ante el rechazo de su abuelo, jamás había entendido porque no lo aceptaba, lucía como un Rey Baratheon, con una camisa negra con bordes dorados muy parecida a la del Rey, pero en lugar del ciervo tenía bordado un Toro. De pronto las puertas se abrieron otra vez y entraron los Stark.

Lord Eddard por supuesto entró primero, luciendo sus mejores galas norteñas, con su capa, seguido por Robb, lucía una camisa azul oscuro, quien entró del brazo de Lady Sansa, quien se veía preciosa en un vestido verde oscuro, resaltando ese par su herencia y belleza Tully, heredada por supuesto por su madre Catelyn Stark.

Jon y Arya entraron después, el primero lucía una camisa gris con lobos bordados en el pecho mientras que la loba usaba un vestido gris con destellos negros y un dije de lobo en su cuello, su cabello estaba trenzado al estilo del Norte, se veía como una princesa de hielo totalmente. Había susurros en el salón de personas quienes decían que eran Ned y Lyanna entrando, el parecido era sorprendente. Bran fue el último en entrar, él también lucía su capa Stark como su padre.

Gendry no podía dejar de ver a Arya, se veía realmente hermosa esta noche. Deseaba poder acercarse a ella y conversar, diablos incluso bailaría si ella quisiera, a pesar de tener dos pies izquierdos- pensó.

-Cierra la boca hermano, la gente está observando- Myrcella dijo en voz baja mientras tomaba una copa de vino.

-No empieces por favor Cella.

-Estás babeando Gendry, disimula, ¿quieres?- Tommen se unió a su hermana en la burla contra su hermano.

El príncipe estaba a punto de darles un buen pedazo de su mente cuando el Rey se paró y le dedicó unas palabras.

-Como todos saben, ésta celebración es en honor a mi primogénito, mi heredero, hoy es su décimo octavo día del nombre y mi querida esposa- miró a su reina y yo no hemos querido que pase desapercibido. Después de todo estamos muy felices de verte convertir en el buen hombre en que eres hijo. Ahora todos disfruten de la fiesta y beban. ¡Salud! Por el Príncipe Gendry- gritó.

-Por el Príncipe Gendry- exclamaron todos.

Arya tenía que reconocer que el estúpido príncipe era muy guapo, hoy en especial en ésa camisa negra, lo único que no podía dejar de ver son esos ojos azules que resaltaban y ocultaban tanto. De pronto deseo hablar con él.

-Arya, si no te conociera bien, diría que estás observando mucho al príncipe.

-Estás loca Sansa, ése peinado sureño te ha dejado tonta- dijo enojada.

Sansa no pudo evitar sonreír ante la reacción de su hermana.

Los músicos comenzaron a tocar y el Rey Robert junto con su bella Reina se abrieron paso a la pista y comenzaron a bailar, seguidos por el Príncipe Gendry y su hermana Myrcella, Robb y Sansa Stark los siguieron junto a Renly y Margaery.

-¿Quieres bailar hermanita?

-Sabes tan bien como yo que no quiero. Quisiera estar entrenando o jugando con Nymeria.

-Lo sé extraño tanto a Ghost como tú. Solo tres días más aquí y regresaremos a casa. Puedes con eso pequeño lobo- su hermano le acarició la cabeza mientras le sonreía.

-Eso espero Jon.

-Lady Arya, ¿usted no baila?- preguntó Brienne.

-Este tipo de baile no es el que me interesa, a mí me gusta el baile de agua.

-Lo he escuchado- dijo sonriendo. Sé de muy buena fuente que eres excelente con una espada, ¿te gustaría si entrenáramos mañana? Podemos hacerlo en la madrugada y estar listas para el torneo.

-¡Me encantaría! Será bueno ver si eres tan buena como las historias- dijo Arya sonriendo.

-¡Arya! Lady Brienne es de las mejores- dijo Jon.

-Oh esto será muy divertido, quiero que sea mañana pronto.

Jon y Brienne rieron ante el entusiasmo de la pequeña loba.

-¿Sabes? Deberías invitarla a bailar- Myrcella dijo.

-¿A quién?

-A Lady Arya, tonto. Es realmente hermosa.

-Ella lo es en verdad.

Gendry se giró para ver a la loba sonreírles a su hermano y a Lady Brienne.

La conversación de Arya, Jon y Brienne fue interrumpida cuando Ser Jaime regresó con un caballero que no conocían.

-Lady Arya, Lord Jon y mi amada Brienne, les presento a Lord Edric Dayne, es el Lord de Starfall y la cabeza de la casa Dayne.

-Mis damas- hizo una reverencia. Mi señor- miró a Jon, es un placer conocerlos al fin.

Los tres asintieron con la cabeza y pronto el Señor de Starfall se encontró platicando como si se conocieran de mucho tiempo.

Brienne y Jaime se fueron a perseguir a Tyrion que estaba discutiendo borracho con su padre, Jon se excusó por un momento dejando a Arya con el recién llegado a solas.

-¿Quieres bailar Lady Arya?

-No soy buena- advirtió.

-Yo tampoco pero todos nos miran, deberíamos intentarlo. Prometo no pisarte… muy fuerte.

Arya rió a carcajadas.

-Vamos Mi Señor.

-Como diga My Lady.

Ned estaba cansado, él solo quería llevarse a sus hijos de toda esta política y regresar a Winterfell. Y sobre todo a sus hijas encerrarlas si se pudiera para que ningún caballero las mirara. Lo cierto era que las dos, a pesar de ser tan distintas eran las damas más bellas de esa noche. Estaba observando a su pequeña loba mientras bailaba con el Señor de Starfall, lo cierto era que ella se veía muy feliz, mientras que Sansa platicaba tranquilamente con Wilas Tyrell y Margaery, Robb estaba bailando con la princesa Myrcella, Jon quien sabe dónde estaba y Bran estaba sentado hablando con Tommen. De pronto sus ojos se posaron en el príncipe, quien observaba a su hija con enfado. Se preguntó si Robert le había dicho algo y que por eso sentía que tenía derecho sobre ella. Se sintió enojado.

Arya estaba cansada así que después de su baile con Ned Dayne decidió salir al balcón a tomar un poco de aire. Era la celebración del príncipe y ni siquiera había podido hablar con él en todo el día.

-Arya Stark siempre escondiéndose del mundo.

-Y Gendry Baratheon siempre espiando lo que hacen los demás.

Los dos sonrieron amablemente y se miraron por unos segundos.

-Feliz día del nombre, Gendry. Espero tu camino sea el de la buena fortuna.

-Gracias Arya.

-Te veías muy feliz bailando con Edric Dayne, no sabía que se conocían- dijo el príncipe.

-Nos presentó tu tío Jaime. Ahora él es un amigo mío-dijo tranquila.

Los dos se quedaron en silencio mientras miraban el cielo lleno de estrellas.

-Se siente un poco más fresca esta noche.

-Es comprensible, el invierno está llegando.

-¿Quieres bailar conmigo Arya Stark?

-¿Yo?- dijo incrédula. Pero puedes hacerlo con cualquier dama esta noche, ¿por qué me preguntarías a mí?

-Porque todas esas damas no me importan, porque quiero bailar contigo. Si tú quieres por supuesto.

Ella asintió con la cabeza y aceptó su brazo. Entraron al salón y como por arte de magia todos guardaron silencio mientras bailaban, la Reina miró a Robert sonriendo, Ned sabía lo que vendría con esto y no podía negarse.

Sansa, Robb y Jon los miraban incrédulos.

-¿Podrías imaginar que al Príncipe le gustara nuestra hermana?

-Eso se vio desde el primero momento- dijo Sansa.

-No sé de qué hablan, ellos son solo amigos.

-Realmente Jon, no tienes ni idea.

-Arya no quiere casarse nunca, ella lo dijo.

-Ella no se ha enamorado, ella no puede decir algo así- Sansa se volteó a sus hermanos. Por favor no le digan nada de lo que estamos pensando, solo la asustarían.

-Pero Sansa, si padre piensa casarla con Gendry, ¡ella necesita saber!

-Jon, no hay nada formal, ellos se están conociendo. Y son tus celos los que están hablando. No seas egoísta.

-No bailas nada mal Gendry.

-Tú tampoco, My lady.

Arya frunció el ceño pero no dijo nada.

-¿Participarás en el torneo mañana?

-Por supuesto, por primera vez me verás pelear con mi martillo de guerra- dijo orgulloso. Esa es mi arma.

-Mis hermanos también estarán en el Torneo. Yo quisiera poder estar- dijo con pesar.

-¿Y por qué no? Lady Brienne participará.

-Le prometí a mi padre que me comportaría, di mi palabra y no puedo romperla, soy un Stark de Winterfell- dijo orgullosa.

-Pero- se quedó pensando el príncipe. Tengo una idea, búscame mañana antes del Torneo y lo arreglaremos.

-¿De verdad?

-Te lo prometo como un Baratheon.

-Si es una maldita mentira, ¡conocerás lo que el lobo le hace al ciervo!- le advirtió Arya.

-Qué bueno que siempre me he considerado un Toro- Gendry rio.

Su baile terminó y Jon prácticamente arrancó a su hermana del brazo del príncipe y la escoltó a su habitación. Sansa lo miraba furiosa y se despidió adecuadamente de Gendry quien solo reía.

¡Perdón por la demora! Lo cierto es que las fiestas de Navidad estuvieron geniales, espero todos hayan celebrado mucho, les deseo toda la felicidad del mundo. Ahora bien, muchas gracias por sus comentarios, me encanta saber que están leyendo mi historia. Trataré de actualizar antes del fin de año. Nos leemos pronto.