DISCLAIMER: Nada me pertenece, solo el corazón shipper.
Arya despertó todavía de madrugada, Sansa y Bran habían ido por ella, no querían perderse el espectáculo de ver a su hermana pelear contra Brienne. Jon todavía estaba tratando de despertar a Robb, quien había bebido mucho la noche anterior.
-Arya, ¿estas segura de esto?- su hermana preguntó preocupada.
-Por supuesto Sans, por nada del mundo me perdería entrenar con Brienne. Ella es toda una leyenda.
-Todos hablan bien de ella, dicen que es la mejor con la espada.
-Me sorprende que Lady Brienne haya aceptado entrenar contigo hermanita.
-De hecho ella fue quien se ofreció. Ella es realmente increíble. El Kingslayer tiene suerte de que se vaya a casar con él.
-¡Arya!- regañó Sansa. No lo llames así. El príncipe se puede molestar, es su tío favorito.
-Su tío favorito es Renly, por si no te has dado cuenta Sansa. Además lo que piense ese toro estúpido me tiene sin cuidado.
Bran comenzó a reír a carcajadas mientras Sansa frunció el ceño, en ese momento Jon arrastró a Robb a la habitación de Arya.
-Estamos listos. Vámonos, no hagamos esperar a Lady Brienne.
En el patio de entrenamiento estaban Lady Brienne, Ser Jaime, Ser Bronn y Ser Sandor Clegane.
-No sabía que tendríamos una buena audiencia- la pequeña loba dijo.
-Todos queremos saber si es cierto lo que todos dicen Lady Arya. Que eres tan dura como el frío del Norte.
-Oh eso tenlo por seguro Ser Jaime.
El entrenamiento comenzó, Arya sacó a Neddle y Brienne a su espada llamada "oathkeeper" que había sido un regalo de su amado Jaime. El combate fue muy parejo, Brienne tenía una gran experiencia en el campo de batalla y mucha fuerza pero la loba era muy rápida, ella se deslizaba con una gracia propia de una bailarina de agua, Brienne atacaba fuerte pero Arya esquivaba con facilidad, hasta que en uno de los golpes, Arya perdió a Neddle que cayó al suelo. Los jadeos de los asistentes no se hicieron esperar, ellos consideraban que Brienne ganaría obviamente, pero entonces Arya sacó una daga y la puso justo frente a la cara de Lady Brienne al mismo tiempo que ésta ponía su espada en su garganta. Las dos sonrieron. El entrenamiento estaba terminado.
-¡Cielos Arya! Ese movimiento de la daga fue sorprendente- Brienne sonreía curiosa.
-Uno siempre tiene que tener sus mejores fortalezas guardadas. Al menos eso dice mi padre. Es por eso que él no pelea en torneos. No quiere que nadie sepa su forma de pelear- sonrió orgullosa.
-Y Ned Stark tiene razón- Jaime dijo. Eres muy buena Arya Stark.
-He tenido buenos maestros- Arya miró hacia donde estaba su hermano Jon y le guiñó un ojo.
-Eres una fuerza a tener en cuenta- Bronn dijo. Si alguna vez hay una guerra me aseguraré de estar de tu lado Lady Arya.
-Muy bien hecho loba, pero te falta mucho todavía. No dejes de entrenar- Sandor dijo eso y se fue. Pronto el príncipe despertaría y él como su guardia personal debería estar con él.
-Has impresionado hasta al Hound. Debes estar orgullosa.
-No deberían decirle así a Ser Sandor- Sansa regañó.
-Mi hermana tiene razón- Robb por primera vez habló. Vamos hermanos, debemos prepararnos para el Torneo.
-Mucha suerte Lady Brienne.
-No participaré- dijo tranquila.
-Oh, pero ¿Por qué?
-Hoy solo quiero disfrutar del espectáculo con Jaime. Veremos qué tan capaces son las nuevas generaciones. Además mi futuro buen padre dijo que sería más conveniente si ésta vez solo observaba.
-¿Mi padre te ha pedido eso?- Jaime gritó furioso. ¡Cómo se atreve!
-Jaime, tranquilízate. Además he tenido suficiente de combates por hoy. Estoy segura que nadie podría darme una buena pelea como Arya- le dijo guiñándole el ojo a la loba.
-¡Está bien!- dijo más calmado. Sólo porque después de la boda le diremos a mi padre que nos quedaremos en Tarth y no en Casterly Rock y no quiero más dramas en la celebración de mi sobrino.
-Vamos Jaime, tenemos que prepararnos para el Torneo. Nos vemos más tarde niños.
Los enamorados partieron junto a Ser Bronn.
Robb, Jon, Sansa, Arya y Bran rompieron el ayuno en las cámaras de su padre pero él no se encontraba. Estaba hablando con el Rey desde muy temprano.
-¿Todavía participarás en el torneo en ése estado Robb?
-Sansa, todo está bien, solo me duele un poco la cabeza.
-Perderás- Arya dijo. No solo porque no te sientes bien, pero no has entrenado lo suficiente. Bran te ganaría.
-¡Hey!- Robb le lanzó un pedazo de pan a su hermana. No empieces Arya. No todos estamos traumados con querer ser los más fuertes.
-Pero tú eres el futuro guardián del Norte Robb, tienes que ser un mejor hombre en todo.
-Arya tiene razón. Debes ponerle más atención a tu entrenamiento Robb. Así como Jon- Bran le dijo.
-Por cierto hermano, ¿qué pasa con la princesa Myrcella? ¿Acaso te gusta?
-No Sans, es agradable y muy bonita pero no me gusta para tomarla como mi esposa. Además nada bueno ha salido nunca de una unión entre un Baratheon y un Stark- dijo serio.
Arya observó a sus hermanos. Pero se quedó pensando en lo que dijo Robb. Tenía razón después de todo. Tan solo de recordar lo que había vivido la Tía Lyanna.
-Bueno, pues trata de no darle esperanzas Robb. Si el Rey se fija en la manera en que ella te ve, querrá un matrimonio. Según sé, el Rey quiere casar a sus hijos lo más pronto posible. Una alianza con nuestra casa sería muy normal.
Una hora más tarde, Arya estaba buscando desesperadamente al príncipe pero no lograba encontrarlo. De pronto un muchacho gordo y simpático se acercó a ella.
-¿Tú eres Arya Stark?
-Sí. ¿Y tú?
-Hot pie. Gendry me mandó a buscarte.
Arya levantó la ceja ante la familiaridad de éste sujeto. Pero lo siguió hasta la tienda que se suponía era del príncipe.
-Oh aquí estás por fin. ¿Qué les ha tomado tanto tiempo?
-Esta mujer es tan escurridiza. No la encontraba por ningún lado- Hot pie exclamó.
-Bueno toro y ¿Cuál es tu idea?
-Fácil, tienes que disfrazarte de caballero. Ten- le entregó una armadura y un casco. Lo hice para ti. Nadie te va a reconocer y podrás pelear junto a tus hermanos.
Arya vio lo que le entregaba y no pudo evitar sonreír.
-¿Tú lo hiciste?
-Claro, Gendry es el mejor herrero en Desembarco del Rey- Hot pie respondió por él.
Gendry se sonrojó pero le sonrió a la loba.
-Permítame decirles que creo que es una pésima idea la de ustedes. Ella no debería entrar al Torneo. ¿Qué tal si le pasa algo? Lord Ned Stark estaría furioso.
-Hot pie, Arya es muy buena con una espada. Además no me parece justo que con tanto talento se quede sentada solo viendo los combates.
En este momento Arya quería besar al estúpido Toro. Se encontraba muy feliz. Gendry y Hot pie se salieron para que Arya se cambiara.
-Gracias Gendry- la loba le dijo tranquila.
-Cuídate Arry.
-¿Arry?
-¿Tengo que llamarte de alguna manera no?
-Arry Waters, me gusta.
Ellos se despidieron y Gendry les pidió a todos los dioses que por favor nada saliera mal. No podía imaginar que Arya se lastimara. Sabía que Ned y su padre tendrían su cabeza si los descubren pero él no podía negarle nada. Él haría lo que fuera por verla feliz.
El torneo en honor al príncipe Gendry da inicio. Por supuesto el primero en pelear es el príncipe, quien se enfrenta a un caballero de una de las casas de Las Tierras de las Tormentas, gracias al potencial que tiene el príncipe no se le dificulta su primera victoria. Balancea el martillo de guerra una última vez y sale vencedor. El Rey Robert está muy orgulloso.
Arya está feliz de ver lo bueno que es el Toro con su martillo.
-Parece que no mentías, tu arma es el martillo definitivamente.
-Te lo dije.
-Ahora sigues tú Arya. Arry- corrigió Hot Pie.
Arya estaba a punto de decirle a Hot Pie que fuera más cuidadoso cuando una fuerte voz los hizo brincar a los tres.
-¿Me has tomado por un tonto Arya Stark?
-¡Padre! Por supuesto que no, yo solo-
-Hija, desafortunadamente para ti, tienes mucha sangre de lobo y lo que planeas hacer ya lo hizo tu tía Lyanna antes.
-Padre por favor. Es injusto que mis hermanos puedan pelear y yo tenga que sentarme con Sansa como una dama apropiada cuando no lo soy- dijo furiosa. Déjame pelear padre. Por favor.
Ned sabe que Arya siempre ha sido su debilidad. No puede negarle nada.
-Está bien, pero por favor, ten cuidado pequeño lobo.
Arya corrió y se dirigió a su primera pelea.
-Lord Stark lo siento mucho. Esta fue mi idea. Yo le di la armadura y el caso- Gendry confesó apenado.
-He visto como miras a mi hija Príncipe. Y sé por qué la ayudaste. La quieres, ¿no es así?
Gendry se sonroja pero asiente con la cabeza.
-Me interesa su hija Lord Stark. Ella es una mujer muy interesante y cienrtamente daría lo que fuera porque ella aceptara ser mi esposa- lo miró a los ojos. Pero también sé que ella quiere otra cosa, ella quiere ser libre y vivir en Winterfell con Nymeria y sus hermanos. Jamás la ataría a una vida que ella no desea. Solo me importa su felicidad. Aunque eso signifique no tenerla a mi lado.
-Es bueno que pienses así- Ned le agarró el hombro. Es lo mejor para los dos, créeme. Pasado mañana regresaremos al Norte y tu padre te elegirá a una buena esposa y esto quedará atrás. Gracias por lo que hiciste por ella. La has hecho muy feliz.
Con eso Ned deja a Gendry profundamente triste. Darse cuenta que ama a la loba y que nunca podrá ser de él lo dejó mal. Pero tenía que recuperarse el primer enfrentamiento de su amada estaba por empezar.
Arya ganó su primer enfrentamiento con mucha facilidad. Nadie la había descubierto todavía y ella estaba feliz por eso. Las cosas se ponían más divertidas, su segundo oponente era nada más que Edric Dayne.
Edric Dayne era bueno pero jamás como Arya, así que le ganó fácilmente. Los gritos entre el público no se hicieron esperar. Todos alentaban al pequeño caballero enmascarado.
Después de su segunda victoria consecutiva Arya llega a la tienda del príncipe y salta en sus brazos, estaba tan contenta que se olvidó de las cortesías que su madre por supuesto había insistido tanto en que aprendiera.
-¿Viste eso?- Gendry asintió con la cabeza. Estoy en un torneo y es gracias a ti.
Gendry podía decir que no había nada más lindo que la sonrisa de Arya Stark.
-Quita esa cara de estúpido- Arya lo regañó. Mejor vamos, mis hermanos se enfrentarán. Estoy segura que ganará Jon.
-Creo que Robb ganará- dijo Hot Pie.
Por supuesto, Arya había tenido razón. Jon resultó victorioso del combate con su hermano. Robb se había excusado en que no se sentpia bien pero Arya sabía que eran solo tonterías, Jon siempre había sido un mejor espadachín. Ella estaba orgullosa. El siguiente enfrentamiento sería contra él. No podía dejar de sonreír. Estaba emocionada.
Lo cierto era que Arya estaba en lo cierto. Jon era realmente bueno. Fue así como después de una buena pelea, él ganó.
Arya no se sintió enojada, sabía que su hermano era realmente bueno. Aunque estaba enojada por no seguir participando estaba muy feliz de que Jon y Gendry todavía estuvieran. No podía decidir cuál de ellos ganaría. Estaba muy ansiosa por verlos pelear. Regresó a los palcos, donde su hermana Sansa estaba sentada, ella la miró acusadoramente, obviamente sabía que Arya había participado en el Torneo pero no dijo nada. Su padre solo las observó y le sonrió.
El enfrentamiento entre Jon con Gendry que Arya quería ver nunca llegó. Jon fue derribado por un caballero enmascarado. Arya estaba furiosa que ése individuo le haya ganado a su hermano, pero tenía que reconocer que era muy bueno.
La pelea final era entre el Príncipe Gendry y el caballero enmascarado.
Gendry se abalanzó hacia el caballero con su martillo de guerra, pero éste era rápido, esquivó con gran facilidad sus golpes, a pesar de ser más bajo de estatura que el príncipe, era claro que llevaba la delantera. En los palcos Robert y Cersei miraban atentos la escena frente a ellos. Tywin Lannister sonreía al ver que su nieto estaba siendo golpeado y Arya estaba preocupada. El estúpido Toro estaba perdiendo.
El caballero enmascarado le ganó al príncipe.
Gendry aplaudió a su contrincante. Y le levantó el brazo en señal de su victoria.
El Rey Robert reconoció al caballero, quien nunca se quitó su caso, no queriendo revelar su identidad. Le otorgó un premio que consistía en una bolsa con monedas de oro y le entregó la corona de rosas para que se la otorgara a la Reina de amor y de belleza. Era una corona de rosas azules típicas del Norte.
El caballero enmascarado pasa por donde está la princesa Myrcella, Lady Shireen, Lady Sansa y se detiene justo frente a donde estaba Arya sentada. Le coloca la corona de rosas en su regazo.
GRACIAS POR LEER. ¡FELIZ AÑO NUEVO!
