DISCLAIMER: Nada me pertenece, solo mi corazón shipper.

-¿Atacar Desembarco del Rey dices? Es una locura su majestad- Ser Jorah Mormont dijo. Príncipe Aegon, no lo recomiendo. Tiene que ser paciente por favor.

-¿Paciente? He esperado 18 años para regresar y tomar mi lugar. Ellos me han arrebatado todo- gritó.

-Sobrino, no eres el único que perdió su vida- Daenerys habló. No podemos hacer lo que me pides. Khal Drogo me prometió ayudarme a recuperar el Trono de Hierro que nos pertenece y así será.

-Luna de mi vida, tendrás ese trono y todos los que quieran.

En ése momento Missandei los interrumpió.

-Khalessi, hay alguien que quiere verte, es una mujer y quiere decirte algo muy importante…

-Perdone su majestad mi atrevimiento pero lo que tengo que decirte no puede esperar, he visto en las llamas lo que el señor de la luz quiere que vea, eres parte importante en la guerra que está por venir.

-¿Guerra? Por supuesto soy la legítima reina de los Siete Reinos- dijo con petulancia.

-No su majestad, hablo de la guerra entre vivos y muertos.

-¿Usted quién es?

-Melissandre.

Ned Stark estaba en sus cámaras, al día siguiente el Príncipe Gendry, Jon, Benjen Stark, Beric Dondarrion, Sandor Clegane, Jory, Thoros de Myr y otros soldados Stark partirían hacia el Muro y de ahí recorrerían los kilómetros que fueran necesarios para atrapar un White Walker. Él también había querido ir pero habían insistido sus banderitas que se quedara, que había que unificar a todas las casas y avisar a los Siete Reinos de todo lo que estaba pasando así que aceptó. Recordó su conversación con la pequeña Arya, bueno no tan pequeña, pronto cumpliría 16 años y seguramente el príncipe pediría su mano pronto. Aunque no era una vida que deseara para su hija por fin estaba aceptando que ella en realidad lo amaba.

FLASHBACK

-Mi pequeño lobo, ¿puedo pasar?-Ned preguntó amorosamente a su hija que estaba acostada en su cama viendo hacia el techo.

-Claro padre.

-¿Qué te pasa hija mía?

-Gendry y Jon no me dejan ir con ellos, es tan injusto- ella se quejó abiertamente.

-Arya, debes entender, que todos queremos tu bienestar.

-No soy una dama que merece ser protegida- exclamó furiosa. Ese par de estúpidos deberían haberlo entendido ya.

-Sabemos lo capaz que eres pequeño lobo, pero tienes que quedarte aquí y ayudarnos a defender Winterfell. Nunca sabremos lo que puede pasar.

-Robb está aquí y tú padre, incluso Bran, no me necesitan aquí. Tía Lyanna y Sansa están preparando todo para la llegada de los Señores, incluso la mano del Rey viene en camino, yo no sirvo para eso.

-Tú eres capaz de hacer lo que quieras hija- Ned le besó la frente. Pero, ¿sabes que te amo verdad hija?

Arya asintió.

-Dime en realidad, ¿Qué sientes?

-¡Estoy furiosa padre!- se paró y comenzó a dar vueltas alrededor de la habitación. Estoy tan enojada con Jon por tener esa estúpida idea. Y con Gendry por apoyarla. ¡Van a morir!

-Arya, ven y siéntate por favor- Ella lo hizo. Creo que debes tenerles más fe a ése par. Son perfectamente capaces de volver sanos y salvos. Además sabes tan bien como yo que es nuestra única opción. Robert quiere pruebas.

-Él tiene la culpa de todo. Si ése Rey gordo no fuera tan estúpido no mandaría a su hijo a una misión suicida- gritó.

-Arya, no digas eso, es el Rey, además es el padre de Gendry- Ned regañó.

-No los quiero perder padre. Jon siempre ha sido mi hermano favorito y Gendry es… - ella se quedó callada y Ned la miró curioso.

-¿Y Gendry que es pequeño lobo?

Arya se ruborizó.

-Alguien muy importante para mí.

-Lo sé hija. Bueno creo que todos en los Siete Reinos se han dado cuenta. No es como si un lobo no fuera territorial con lo que considera suyo.

-Tengo miedo padre.

-¿Qué es lo que te enseñó tu maestro Syrio?

-El miedo corta más profundo que las espadas.

-Venceremos esta guerra mi amor. El invierno está llegando. Pero los Stark nos endurecemos con él. Estaremos listos.

Arya asintió. Hablar con su padre siempre la tranquilizaba. Ned le sonrió a su hija y le besó la frente. Con eso se retiró dejándola sola con sus pensamientos.

FIN DEL FLASHBACK

Ned interrumpió sus pensamientos cuando su hermana llamó a su puerta.

-Ned, ha llegado una carta para ti. Es de Lady Olenna Tyrell.

Ned asintió y procedió a leerla. Su cara pasó a una de preocupación en un rápido momento.

-¿Qué pasa?

-Ella vendrá a Winterfell.

-Eso es bueno hermano.

-Sí, pero ella quiere que la boda entre Sansa y Wilas sea tan pronto como sea posible.

-¡Esa mujer! ¿Cómo puede estar pensando en una boda cuando podemos no sobrevivir al invierno?

-Tengo que hablar con Sansa.

-Ned, me lo prometiste.

-Lyanna no obligaré a mi hija si eso es lo que me estás preguntando. Todo parece indicar que ella desea este matrimonio. Tengo que hablarlo con ella.

-No puedo creer que Catelyn hiciera eso a Sansa. Ella la amaba.

-Catelyn pensó que era lo correcto hermana.

-Tu esposa lo hizo a espaldas tuyo hermano. Eso no estuvo bien.

-Yo también le oculté cosas.

-Ned- Lyanna agarró su rostro. Jamás voy a dejar de culparme por haberte arruinado. Fue por mí que le mentiste a ella.

-Eres mi hermana Lya, era lo correcto.

-Ned, mañana Jon se va, tengo miedo.

-Jon es el mejor espadachín que conozco. Él regresará.

-Estoy orando por ello hermano.

Al día siguiente estaban todos en el patio de Winterfell, listos para partir.

-Gendry, tu padre nos va a matar cuando sepa que te dejamos ir solo.

-Tío Renly todo va estar bien, confía en mí.

-Yo no me preocuparía por Robert. Mi hermana tendrá mi cabeza en una estaca cuando se entere. Querido Señor, creo que necesito una copa- él salió rumbo al castillo, no sin antes decir:

-Ten la decencia de regresar querido sobrino.

Gendry sonrió.

Robb, Sansa, Arya, Bran y Rickon estaban despidiendo a Jon.

-No entiendo, ¿Por qué no puedo ir con ustedes?

-Robb, eres el futuro Guardían del Norte, no es tu deber ir- dijo con una sonrisa Jon.

-Pero yo si podría ir- dijo con furia Arya.

-Creí que estábamos claros hermanita- Jon le revolvió el cabello a su hermana, quien lo golpeó en el brazo.

-Que los Viejos y Nuevos Dioses los acompañen hermano- Sansa dijo dulcemente.

-Gracias Sansa.

Los Stark se apresuraron a darse un abrazo.

Arya buscó a Gendry con la mirada hasta que lo encontró. Él estaba justo en la mitad del patio. Ella corrió hacia él y lo abrazó fuertemente. El príncipe Gendry la besó, ante la sorpresa de todos, la loba correspondió con fervor.

-No te olvides que tienes que regresar por más de estos besos- ella le guiñó un ojo.

-Ésa es suficiente motivación para mí- el príncipe le dijo.

-Oh por los Dioses, acuérdame Renly de una vez que todo esté terminado casar a éstos dos- Tyrion exclamó.

-Pero por supuesto que sí.

Arya rodó los ojos pero sonrió. Gendry se apresuró y se unió con los demás. Ellos dejaron Winterfell.

Una semana había pasado desde que Jon, el príncipe y los demás habían partido para cumplir con su misión. En Winterfell todo seguía en calma, pero empezaban los preparativos para la guerra. Ned estaba sumamente ocupado junto a su hermana Lyanna. Arya no dejaba de entrenar con un nuevo maestro de danza de agua que le había contratado su padre, su nombre era Jaqen H'ghar. Robb y Bran seguían mandando cuervos a todas las casas para que aceptaran venir y convencerlos de la amenaza del Rey de la Noche. Sansa por su parte había aceptado casarse tan pronto como se pudiera con Wilas Tyrell. Ellos estaban oficialmente comprometidos. Pasaban gran parte de su tiempo juntos. Se veían felices incluso en estos tiempos. Lady Olenna llegaría pronto y la boda tendría lugar.

Jon y compañía habían logrado pasar el Muro, solo dos hermanos habían decidido acompañarlos en su misión, uno se llamaba Ed y era el Lord Comandante de la Guardia de la Noche y el otro se llamaba Gared y era explorador. Habían perdido la noción del tiempo mientras caminaban en la nieve. El príncipe no estaba acostumbrado a esas temperaturas por lo que Jon se reía a veces de él (ya que todavía no aceptaba que le estaba quitando a su hermanita). Una mañana mientras tomaban un descanso frente a una fogata y comían algo, escucharon ruidos. Todos de pronto se pararon y sacaron sus espadas, Jon se apresuró a seguir dicho ruido y se percató de que no eran los White Walkers sino salvajes. En ese momento un hombre alto y pelirrojo los vio y los atacó, fue entonces cuando se unieron a la pelea los demás. El grupo de salvajes era uno muy reducido, así que muy rápido fueron sometidos. Fue entonces cuando Jon decidió hablar.

-No queremos hacerles daño. Podemos dejarlos ir, pero necesitamos que nos den su palabra que no nos matarán.

-Eso ni lo sueñes cuervo. Tan pronto como sueltes mis manos lo haré sin piedad- gritó el pelirrojo.

-No soy un cuervo- dijo Jon. No estamos aquí para asesinarlos. Queremos encontrar un White Walker.

-¿Oh pero el Señorito sabe que existen?- dijo una voz de mujer. Eso sí que es sorprendente. No pensé que creyeran en ésas cosas.

-¿Entonces los han visto?- el príncipe habló por primera vez.

-Hemos estado huyendo de ellos toda la vida. Cuando queremos pasar más allá del Muro, es por eso. Ustedes no lo entienden y nos matan- escupió la mujer. Quien en ése momento se quitó la capucha dejando ver que era una pelirroja sumamente atractiva.

-Tienes mi promesa que nada de eso pasará, soy el príncipe de los Siete Reinos.

Jon hizo un gesto para que se callara.

-¿Cuál es tu nombre?- dijo mientras la miraba atentamente.

Ella no dijo nada.

Jon se dirigió al pelirrojo.

-¿Cómo te llamas?

-Tormund.

-Bueno Tormund, creo que tenemos un enemigo en común. ¿Por qué no nos llevas y hablamos con tu Rey? Debemos unir nuestras fuerzas.

-Jon, no creo que eso sea a lo que venimos.

-No Jory, no solo necesitamos alianzas en los Siete Reinos, ésta gente también merece vivir. Soy Jon Stark por cierto.

-Mi padre no estará feliz con esto Jon. Tu padre tampoco.

-Lo sé Gendry, pero es un riesgo que tomaré. Ahora bien- se dirigió a los salvajes. ¿Qué dicen?

-Pues que puede que tengas razón, te llevaremos.

-Claro que no, debes estar loco Tormund.

-Mujer, cálmate puede que sea nuestra única oportunidad de vivir.

La mujer pelirroja claramente no estaba de acuerdo pero asintió.

Jon procedió a liberarla.

-Estoy seguro que todo estará bien. Podemos vencerlos juntos My Lady.

Ella lo golpeó.

-Jon, tú no sabes nada.

Mientras tanto en Winterfell, Ned estaba trabajando en sus cámaras cuando el Maestre Luwin lo interrumpió anunciando que había llegado un cuervo.

-Mi Señor, es un cuervo del Rey.

-Gracias Maestre.

Ned lo leyó atentamente.

"Ned, mi Reina y yo estamos viajando a Winterfell para los asuntos que tenemos pendientes, pero lo más importante es Jon Arryn ha muerto. Fue asesinado hace una semana. No tenemos idea de quién lo hizo. Encuéntranos en el camino Ned. No son tiempos seguros. Puedo jurar que es culpa de la chica Targaryen. Cuando recibas éste cuervo llevaré casi una luna de viaje, conoces el Norte mejor que yo, alcánzanos, debemos hablar lo más pronto posible".

Ned palideció, Jon Arryn estaba muerto. Un hombre muy querido para él. Así que decidió que mañana muy temprano iría al camino para encontrarse con Robert. Dejando a su hijo Robb a cargo de Winterfell.

Varios días más tarde, unos exploradores regresaron a Winterfell. Pidiendo audiencia con Robb Stark.

-¿Qué pasa?- preguntó el hijo de Ned.

-Mi Señor, una horda dothraki está muy cerca de aquí. Creemos que atacarán.

-¿Qué demonios?- gritó Robb.

-Daenerys Targaryen se casó con un Khal dothraki, debe ser ella- el maestre Luwin le dijo.

-¿Y qué demonios quiere en Winterfell?

-Ella quiere el trono Robb- Bran dijo. Es obvio que quiere el Norte por ser una fortaleza grande.

-No lo tendrá, tenemos que atacarlos por sorpresa.

-Robert Baratheon dijo que solo un idiota ataca a los dothraki en tierra abierta- Tyrion exclamó.

-¿Entonces qué hacemos?

-Esperar y prepararnos hermano- Arya dijo mientras entraba. El ejército tiene que estar listo, defendiendo Winterfell de cualquier intruso. No habrá piedad. Se hará a la vieja usanza. El Norte recuerda. No dejaremos que ningún Targaryen tome nuestro hogar.

Sansa asintió a las palabras de su hermanita. Ella era más capaz de lo que creía. Sin duda sería una excelente reina algún día.

-El Norte recuerda- dijo Robb.

MUCHAS GRACIAS A LOS QUE LEEN MI HISTORIA :)