Star POV
- ¿Seguro que no te has equivocado con la fecha, PonyHead?
- No... Mira... Tengo la invitación aquí mismo.
PonyHead agitó su boca y sacó el papel arrugado y baboso en su lengua.
- Ugg... ¡Qué asco! ... A ver... Aquí dice... "El actual propietario del "Bounce Lounge" tiene el placer de informarles de que reabrirá sus puertas. Por su pasión por este sitio y en honor a la organización de la mejor fiesta de todos los tiempos de este lugar, le solicitamos humildemente su presencia para construir juntos un nuevo futuro en el renacer de la mejor sala de fiestas de todas las dimensiones.", blablabla... Lugar de encuentro... Hora... Sí... Debería ser aquí y ahora.
- ¡Este sitio está igual que cuando nos fuimos! ¡Está hecho un desastre!
- Perdonad la confusión. - dijo una voz detrás suya.
- ¡Dennis!
- Hola, princesa Star.
- Tú... ¿tú eres el propietario?
- Oye, Star... - preguntó PonyHead en voz algo más baja, pero no lo suficiente-. ¿Este no era el tipo ese que te daba tantos problemas?
- No - le susurré - Es su hermano.
- Aaaahhh. Ya decía yo que había pegado un estirón muy rápido.
La situación era un poco rocambolesca... No es que Dennis fuera mal tipo por sí mismo, pero su adoración y fidelidad por Ludo hacía nuestra relación tensa... por decirlo suavemente.
- ¿De qué va esto, Dennis?
- He comprado el lugar con todos mis ahorros de lo que me ha pagado mi hermano por la tienda. Creía estar haciendo una gran inversión... pero las reparaciones van a costar más de lo esperado.
- Si esperas sacarnos dinero lo llevas claro, pájaro. - dijo PonyHead
- En realidad... esperaba que pudierais ayudarme a poner este sitio en marcha... Ya lo hicisteis una vez. ¿No?
- Sí. ¡Y la vieja nos timó! Paso. - dijo tajante Pony
- Os ofreceré una parte de las ganancias. Con contrato por escrito.
- ¡80%! - gritó Ponyhead
- ¡No puedo ofreceros tanto! ¡Jamás devolvería la deuda!... Os puedo dar un 10%.
- Está bien... 70%
- 15%
- 80% - repitió PonyHead
- ¡Has vuelto a subir tu negociación! ¡No es así como funciona!.
- Una noticia para tí... ¡Ya soy rica! ¡JAJAJAJAJAJA! No me interesa.
- Pero puedo daros otras cosas si quereis.
- No tienes nada que me interese.
- Y con el contrato, os daré unas tijeras dimensionales para que podais venir e iros cuando querais. - dijo enseñando un par
A Ponyhead se le pusieron los ojos como platos.
- OOoooooohhhhh. ¡Trato hecho!
- ¡PONYHEAD! - protesté. Ninguno de los dos había contado conmigo.
- Corrijo. 15% para mí, y 15% para Star...
Dennis suspiró.
- Está bien... el 30% para vosotras. Pero nadie más a repartir. Si traeis otros amigos, les dais parte de lo vuestro.
- Lo llevan claro... Ellos trabajarán gratis.
Ponyhead ni me había dejado hablar. En realidad, yo no podía hacer este trabajo. No tenía tiempo.
- Pero Ponyhead... ¡Yo no tengo tiempo para esto! ¡Ahora soy reina en funciones! Y tengo un montón de problemas que...
- Ya, ya, ya... El maiz y eso... No te preocupes, chica. ¡Yo me encargo de todo! Tú sólo llama a nuestro grupo como la primera vez, preséntate en la inauguración y ya está. A partir de ahí, todo irá sólo.
- Oh, vamos PonyHead... ¿De verdad vas a trabajar aquí?
- ¿Bromeas? ¡Esto es un sueño! - dijo mirando alrededor - Bueno... Lo será de nuevo... ¡Voy a estar todo el día de fiesta! ¡Y mi padre se pondrá como loco de contento cuando sepa que tengo un trabajo! ¡No se lo va a creer! Tardará un tiempo en darse cuenta que no es un trabajo de verdad. ¡JAJAJAJAJA!
- Ponyhead... Tendrás que ayudar a gestionar este sitio. ¡Sí que es un trabajo de verdad! ¿Te crees que esto se hace sólo?
Pero Ponyhead no escuchaba... Estaba como bailando, con música que sólo debía existir en su imaginación.
De repente un portal se abrió y con ruido apareció un goblin montado en una cabina de fotos como si de una moto se tratara...
- ¡Hola, Ponyhead!... ¿Este es el sitio? - dijo extrañado
- Sí... Aunque es pronto. El sitio aún no está listo. Pero déjala ahí. Cuando abramos, va a ser una mina de oro.
- Hola... - dijo Ben - Tú eres la chica de la boda, ¿verdad?
Cómo olvidar a este tipo. El tipo que nos encerró a Marco y a mí en la cabina porque creía que "necesitabamos un morreo".
- ¿Qué tal con tu novio?
- Marco no es mi novio.
- Siento que no saliera bien.
Ponyhead nos miraba confusa a los dos.
- ¿De qué estais hablando?
- De nada, ¿verdad Ben?
- Bueno... vale... Si me necesitais, ya sabeis donde estoy... Y dijo mientras entró a un pequeño agujero encima de la cabina.
- ¡Hay toda una casa ahí dentro!, ¿sabes? Es difícil entrar, pero Ben me lo enseñó. Es un pequeño apartamento.
- Así que os conoceis.
- ¡Claro! Es el primo de Roy, el de los salchiduendes. Él mantiene la cabina en marcha y la lleva de un lado a otro. Básicamente lleva la cabina por sí mismo y repartimos las ganancias.
- Ya
- ¿A qué viene esa cara tan larga? ¡Cabina de fotos! ¡Vamos a hacer un viaje por el pasado! - dijo entrando a la cabina sin pedirme opinión.
- No llevo dinero. - me excusé, sabiendo que lo más probable es que PonyHead tampoco llevase. Los dólares pringosos no suelen funcionar bien en las máquinas.
- No importa... Soy la propietaria, ya sabes. Hay un modo especial administrador que no necesita dinero.
- Uuhhhh...
- Chiiica... Que humor tan horrible llevas. Vas a quedar fatal en las fotos. Mira... Mejor vamos a recordar los buenos tiempos. Este trasto tiene un historial, ¿sabes?
- ¿Historial?
Oh, oh. Mi peor pesadilla. Ponyhead conociendo mi mayor secreto.
- Sí, B-Fly... Están todas las fotos guardadas en una memoria gigante... Ben me dijo que tiene sitio como para un siglo de uso. Además, puedes buscar por caras... Mira.
Ponyhead puso la lengua en un sitio especial y se activó un menú en la pantalla. Se sacó una foto y la seleccionó. Le salió un listado de fotos bastante grande.
- Mira estas primeras ¡Qué jóvenes eramos! A ver cuantas... ¡Mil cuatrocientas veintisiete fotos! Debo estar cerca del record. A ver, Star... Ponte tú.
- ¡No! ¡Déjalo!
- Pero chica... que mal humor tienes hoy... ¿Temes que tenga más fotos que tú? Mira... Aquí salimos las dos... selecciono tu cara y...
- ¡ ¡ PARA ! !
- ¡Mil seiscientas cuarenta y cinco! ¡Premio para la reina!... ¿Cuando te has hecho tantas fotos, chica? Siempre que he venido contigo he acabado haciendo la mitad de las fotos sola.
- ¿ Pero quieres parar ?
- ¡Casi cuatrocientas fotos en los últimos seis meses! ¡Pero si ya habían cerrado este lugar!... ¿Y esta fecha? ¿No estábamos luchando con Meteora por aquel entonces?
- Era una boda... Tú no estabas.
- Aaaaahhhh... Vale... ¿Que tal salió Tom? Sale en las fotos, ¿no? Con los demonios no pasa como con los vampiros... ¿Verdad?
- ¡Pero si ya te has hecho fotos con él! Lo sabes de sobra. ¡Y mis fotos no son asunto tuyo!
- ¡Pero si son todas tuyas con Marco! ¿Qué demonios estaban haciendo? ¡Trescientas sesenta fotos!
- Vale... Sí. Ese día Marco y yo hicimos el tonto... ¿Estás contenta?
- ¿Pero qué te pasa, B?... ¿Por qué estás así? ¿Hay alguna foto que no quieres que vea?
- ¡No! ¡Para! - dije mientras forcejeaba con ella, que viendo mi insistencia insistía ahora ya con suspicacia.
Y seguía bajando más y más... viendo como las fotos pasaban.
- ¡Para! ¡Para ya te digo! - dije mientras intentaba apretar la pantalla a la vez.
- ¡No funcionará! ¡Sólo reacciona a mi lengua! ¡Jajaja! Ahora ya has despertado mi curio...
Las últimas fotos... Había llegado al final.
- Aaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhh...
- ¡No es lo que tú piensas!
Pero seleccionó la miniatura y se hizo a pantalla completa. Marco y yo besándonos.
- El Starco es real - dijo Ponyhead
- ¡Todo fue culpa de Ben! Nos contó un cuento de que la máquina nos tendría encerrados hasta que nuestras fotos fueran... sinceras. Marco estaba raro... Por eso me saqué tantas fotos con él... Quería saber que pasaba... Y cuando no quedaba más dinero...¡él me soltó la bomba! Resulta que ahora él está enamorado de mí... ¡Y me besó pensando que sería la única forma de salir de la cabina!
- Marco... ¿te besó? - preguntó...
Y se lanzó a los botones de la pantalla. Una foto atrás, la foto del beso. Otra vez atrás... otra vez el beso, repitiéndose varias veces.
- Pues a mí no me parece que le hagas la cobra, chica.
Era cierto... Tenía las fotos guardadas desde entonces. Ni había querido mirarlas. Pero ahora que podía verlo y a toda pantalla... Era verdad. En aquel momento aún estaba en shock por lo que me había dicho Marco... Creo que, en el fondo, en aquel instante, hasta fantaseé con ese beso, pensando que sólo existiría en mi mente, como un recuerdo de tiempos pasados. Lo último que pensé es que él se acercaría a mí. Prácticamente actué de forma automática, como cada vez que lo había imaginado. Me sorprendí a mi misma en ese beso, como si hubiera sido algo inconsciente que mi verdadero yo fue incapaz de detener a tiempo.
También recuerdo su cara un par de segundos despues. Seguro que mi cara estaba tan sorprendida como la suya.
- ¡Vale! ¡Te has salido con la tuya! Fue mutuo, ¿vale?. Dudé por un momento y me arrepentí justo despues. ¡Ojalá hubiera una foto más! ¡Los dos estábamos en shock!
- ¡Cómo pudiste! ¡Pusiste los cuernos a Tom! ¡Jamás me lo hubiera imaginado!
Era verdad... Y no podía sentirme ya más culpable.
- Yo era una Startom total... Las apuestas estaban a 3:1 a favor del ¡Starco!
- ¿De qué hablas?
- De Santa Olga, claro. ¿Qué crees que se hace en el patio de lo susurros?
- Espera... ¡ ¿Apostaste sobre mi relación? !
PonyHead ignoró mi indignación.
- Aaaaaah. Ahora entiendo. Tom se lo huele, ¿verdad? Por eso está tan raro.
- Tom ya lo sabe. Marco se lo dijo.
- Uaaauuu... Así que Marco quiere jugar sucio, ¿eh?
- ¿Qué quieres decir?
- ¿No es obvio, chica? Marco se lo ha dicho para que se enfade y rompa contigo, y así poder estar contigo. Parece que Marco tiene un fondo de chico malo despues de todo.
- ¡No fue así! Cuando Marco y Tom eran los únicos que seguían en pie contra Meteora, Marco se lo dijo para que Tom no se sacrificara por él y se salvara.
- ¡Mierda! ¡Yo estaba allí y me lo perdí! Eso me pasa por ser valiente y cargar directamente contra Meteora... ¡Tendrías que haberme visto! ¡Casi la tumbé!...
Me costaba mucho creerme esa afirmación despues de mi batalla contra ella.
Volví a pulsar en la pantalla al icono de borrar.
- Ya te he dicho que no func...
Las mejillas de nuestra foto brillaron, justo igual que cuando sostenía la foto. Como un resorte, aparté mi mano de la pantalla y volvió a la normalidad.
- ¿Qué diablos ha pasado?
- Nada.
- ¿B-Fly?
Sabía que seguiría dándome la paliza con esto. Era tontería evitarlo, así que volví a tocar la pantalla.
- ¿Pero qué?... ¿Desde cuando se ilumina una foto al contacto? ¡ ¿ Y por qué tiene Marco mejillas que brillan ? !
- No lo sé. Tom cree que todo lo que ha pasado es por la Luna de Sangre... Se ha obsesionado con eso.
- Pero... ¿No se suponía que eso era una leyenda?
- También muchos creíais que el Tocón era una leyenda.
- Bueno punto.
Nos quedamos pensativas por unos minutos,. Luego Ponyhead volvió a las fotos, a cambiar entre antes y despues del beso.
- Ssstaaarcoooo - dijo casi en susurros - Tengo que cambiar mi apuesta ahora que aún estoy a tiempo. ¡Es apostar sobre seguro!
- PonyHead... ¿Podrías borrar las fotos de una vez?
- ¿Estás segura? ¡Puedes ganar una fortuna en la prensa rosa con estas fotos!
- ¡No voy a hacer público mis confusiones emocionales!
- ¿Es así como lo llamas? ¿Confusión?
- Escúchame bien... PonyHead... Si esto sale a la luz, no sólo mi relación con Tom se puede poner aún más cuesta arriba. Hay gente que podría usarlo para atacarme ahora que me juego el trono.
- Vale... vale... Lo que sea por mi hermana...
Y apuntó al borrado...
- ¿Estás totalmente segura? Nadie puede acceder a ellas... ¿Y si al final acabas con el terrestre? ¿No querrás tener un recuerdo de vuestro primer beso?
- Ya tengo los originales, gracias.
- UuuuUUUUUuuuu... - chilló con sorna. Y me arrependí de haber dicho eso.
PonyHead borró por fin las fotos del beso.
- Esto es importante, Pony. Prométeme que no dirás nada de esto a nadie. Es muy importante para mí, sobre todo por ahora.
- No te preocupes, B-Fly. Soy una tumba.
Eso dijo... Pero mis experiencias me decían que a PonyHead le cuesta muchísimo tener la boca cerrada en estas cuestiones. El universo parecía conspirar contra mí una vez más.
Marco POV
Los mapas de Gaspar son buenos, pero hay detalles que se escapan y sólo se pueden comprobar in situ. Ya es mi tercer lugar candidato de visita.
El primero resultó ser un cañón, totalmente impracticable por los lados, y una zona de paso por el medio que resultaría en conflicto al ocuparlo.
El segundo resultaba símplemente demasiado montañoso y seco. Era todo roca.
Este tercero era más prometedor a simple vista. A diferencia de otros, era una barrera montañosa, pero no un paso como el anterior. En todo caso, había un paso pero perpendicular que ocupaba apenas un pequeño trozo de la zona neutral. En realidad, si era así, era porque era muy montañosa y ambos reinos debían considerar la montaña, de alguna forma el separador entre ambas.
El reino de los PonyHead estaba construido en una montaña. Ventajas de poder volar. Pero no era lo más habitual. Esta era una zona más bien entre dos reinos, el de los PonyHead, el Butterfly y el bosque de la muerte segura que se consideraba del reino de Butterfly pero se trataba como una zona neutral, lo cual era una gran ventaja, porque permitiría desplazarse a los monstruos sin necesidad de cruzar reinos y causar suspicacias. Prácticamente podría considerarse una extensión del bosque, aunque su localización y ausencia de árboles lo hacían considerar algo diferente..
Era zona montañosa, pero los animales rumiantes parecían haber abierto pequeños pasos entre las montañas suficientes para recorrerlos a pie o en montura. Traer carretas eso sería más problemático, pero siempre podríamos echarles una mano con portales.
A diferencia del anterior, el lugar bastante húmedo, lleno de hierba entre rocas. Parece que los vientos arrastran las nubes contra las laderas con frecuencia, y la altura aquí es más baja que las nubes, así que las nieblas y lluvias deben ser frecuentes. Suficientes para mantener el entorno parcialmente húmedo. Es probable que escondido entre las rocas dieramos con pequeños manantiales o hubiera depósitos de agua para tener pozos.
En resumen... no había diferencia significativa con cualquier lugar montañoso de la Tierra. Y rara es la montaña que no pueda tener sus pequeños pueblos ganaderos. Era, claramente, un lugar poco apropiado para cultivar maiz u otros cereales, pero sí podría servir para tener granjas ganaderas. También sería posible construir huertas haciendo terrazas de piedra. Era sorprendente la poca variedad que había en Mewni de alimento y actividades. Sí... su maiz era excelente... pero fuera de eso... Quizás era el momento de traer otros cultivos.
La madera podría no ser el material de construcción más adecuado aquí, pero rocas no faltaban.
El paso cercano entre reinos también podía ofrecer oportunidades de comercio. Unos mesones para la gente de paso, o si se quería vender algo a cualquiera de los dos reinos era un lugar mucho mejor que dentro mismo del propio bosque.
Pero había que comprobarlo más a fondo... Porque... ¿acaso no podría haber tenido otra gente la misma idea?
Las montañas tenían otra ventaja... si eras tú el que la aprovechaba. Los diferentes recovecos de la ladera rocosa, con su inclinación, ofrece numerosos lugares invisibles al ojo lejano. Un lugar idea para poder esconderse... tanto si es para alejarse de los Mewmanos como si es para realizar asaltos. Un lugar de paso además es una buena oportunidad de cometer delitos... si bien hasta donde yo sabía, no había ningún problema de importancia ahora mismo.
A no ser que la gente de aquí lo diera tan por descontado que ni le diera importancia. A pesar de todo mi tiempo en Mewni, hay aún muchas cosas que no sé.
El lugar es grande, así que no tengo tiempo de verlo todo por mismo. Me limitaré a las zonas más cercanas a las zonas de paso, así como lugares escondidos, donde un grupo de bandidos tuviera la mejor vista para observar su alrededor.
Y así fue... En uno de esos lugares ocultos a la vista... encontré algunos rastros de presencia. Había adquirido mucha habilidad en mi tiempo persiguiendo a Hekapoo.
Intenté ocultarme yo mismo, e ir por los posibles lugares donde pudieran esconderse con ciudado, para no ser yo precisamente el sorprendido...
Pasado un tiempo, por fin pillé a alguien mirándome desde las rocas, intentándo ocultarse. Pero demasiado tarde.
- ¡Eh! ¡Tú!...
Y aquel, fuera quien fuera, comenzó a correr entre arbustos. Comencé a perseguirle... pero entonces el oído me advirtió de más movimiento. ¿Me estaban dirigiendo a una trampa? ¿O era un hermitaño y confundí algunos riudos de animales o desprendimientos con más gente?
No me gustaba. Podrían estar rodeándome sin saberlo, así que decidí ir a la zona más llana. Me hacía más visible, pero tampoco me podrían atacar sin mostrarse igualmente. Iba siendo hora de ir a buscar ayuda.
- ¡Vete, Mewmano! ¡Este lugar no es para tí! - dijo la voz desde algún escondrijo que no lograba localizar.
- ¡No quería asustarte! ¡Vengo en son de paz!
- ¡No nos asustas! - dijo. ¿Plural? ¿Estaba ya rodeado? ¿O quizás era un farol de quien fuera?
- Por favor...¡Muéstrate! Sólo quiero hablar.
Y se levantó desde detrás de una roca.
- ¿Qué es lo que quieres?
Era un ser que parecía como un roedor humanoide gigante. En el reino de Butterfly lo llamarían monstruo. Yo, ojalá supiera las diferentes especies pero eran demasiadas. Muchos estaban al borde de la extinción, imposible de encontrar pareja de su misma especie. Aunque una de las ventajas de un lugar mágico como Mewni es que las parejas mixtas parecen poder procrear sin limitaciones. Según lo que yo sabía de biología terrestre, eso no debería ser posible.
- ¿Conoces a otros del bosque? - dije señalando al bosque de la Muerte Segura
- ¿Por qué quieres saberlo?
- Hay... gente... allí que quiere prosperar, y el bosque es demasiado peligroso y no les está permitido cortar árboles... Estaba estudiando lugares alternativos... y este parece un buen lugar.
Creo que le pillé un poco desprevenido porque se quedó varios segundos sin saber que decir.
- ¿Un Mewmano ayudando a los monstruos del bosque? Resulta difícil de creer - dijo un nuevo tipo que apareció desde otro escondite.
- Oye... primero... que sepas que no soy Mewmano, sino Humano... de la dimensión de la Tierra. Y segundo... deberías saber que las cosas están cambiando... La propia reina Star Butterfly quiere ayudarlos personalmente...
Un montón de gente apareció de la nada.
- ¡No queremos saber nada de los Butterfly!
- ¡Vete! ¡Es tu última oportunidad!
Ahora que podía ver a varios miembros diferentes pude advertir que era otra comunidad de monstruos. Realmente no debían de tener intención de hacerme daño ya que estaban en clara superioridad y conocían el terreno. Sin embargo, no me parecía inteligente forzar su paciencia. Quizás si venía con BuffFrog u otros, serían más receptivos a mis palabras. Por el momento, era mejor hacer lo que me decían.
Star POV
Era "pronto", si entendíamos por eso tener algo de tiempo en mi apretada agenda. Gaspar se empeña en meter más y más tareas. Cuantas más soy capaz de hacer, más apunta. Por eso dejé de esforzarme al máximo hace tiempo.
Por suerte, la "cita" con PonyHead que se suponía que iba a ser más larga me dejaba una pequeña pausa inesperada. Desde hacía mucho tiempo, podría estar un poco a mi aire sin tener que romper los compromisos para variar.
¿Donde estaría Marco? Le envié un mensaje de texto pero no respondió. Era extraño, porque no tenía cobertura. Algo raro teniendo en cuenta que los pixies le hicieron el "apaño" al móvil para darle cobertura multidimensional. Quizás lo tenía sin batería. Marco insistía en seguir usando su antigua batería incluso aunque los enchufes de su habitación fueran parte de mi hechizo reflejo para mostrar su habitación aquí.
Decía que la rutina de hacer pequeños detalles como siempre, como cargar el móvil, le hacían sentirse un poco más como en casa.
Esperaba que fuera eso... porque la alternativa sería que Marco habría roto por accidente su móvil, o aún peor, que habría ido por su cuenta a la dimensión de los septarian o algo parecido... Un lugar que neutralizase la magia.
- ¡Apártate Johansen!
- ¡Tú no puedes darme órdenes! ¡Soy tu rey!
Oh, oh... Voces del ala del dormitorio de mis padres, donde descansaba ahora mi madre.
- ¡Tia Erethia!, ¿qué ocurre aquí?
- Tu padre no me deja ver a mi sobrina.
Sabíamos que antes o despues, esto ocurriría. Insistir en que mi madre está "enferma" sin concretar nada debaja intranquila a la gente.
- Hemos recibido "esto" - dijo con indignación enseñando un papel
- ¿Qué tiene de raro? - preguntó mi padre haciéndose el tonto, sabiendo perfectamente lo que pasaba.
- ¡Este tipo de reuniones sólo puede significar una cosa! ¡Vamos a hablar de la regencia!
- Bien... ¿Y? Ya te he dicho que Moon está indispuesta. Mi hija no puede estar en funciones para siempre. Es lo lógico, ¿no?
- ¡Nos dijisteis que la recuperación de Moon era inminente!
Ajá... Ahora comprendía mejor. Erethia jamás había sido ni de lejos tan poderosa como mi madre, y además, era una Butterfly. Siempre que se había enfrentado a mi madre había salido perdiendo. Creyendo que mi madre estaba al borde de la recuperación, Erethia no iba a hacer nada. Sin embargo, se había acabado el tiempo. Mi padre, al convocar la reunión de regencia, había dejado entrever la realidad. El estado de mi madre es más grave.
- ¡Apartaros los dos! - dijo al borde de su paciencia. Y con un campo de magia nos empujó hacia atrás con brusquedad. Me había pillado un poco desprevenida.
Abrió la puerta. Mi madre estaba despierta, pero ida como siempre.
- ¡Moon! ¡Estás bien! Me alegro de verte, sobrina.
- Moon... Moooooon... Moooooooooooon... - dijo con cara ida
- Pero... ¿Qué?
- Perdona tía - intervine con rapidez -. Mi madre toma medicinas muy fuertes y está durante un rato... un poco fuera de sí.
Erethia cogió los brazos de mi madre y los examinó.
- ¡No me cuentes historias, sobrina! ¡Está limpia! ¡Eso sólo puede significar una cosa! ¡Ha estado en la dimensión de la magia!
- ¿Eh? - esto me había pillado un poco desprevenida. ¿Erethia sabría sobre esto? Bueno... a fin de cuentas ella tenía un significativo control de la magia. Sus marcas de las mejillas lo debaja claro.
- ¿Cuanto tiempo ha estado allí? ¿Y cuanto tiempo ha estado así desde entonces?
- Eeeehhhh... - no sabía que decir. No podía decir la verdad, y cualquier mentira sería obvia.
- ¡Oh! ¡Dios!... ¡Ha estado así desde lo de Meteora!, ¿verdad?
- ¿Qué ocurre? ¿Qué pasa, tia Erethia?
- ¡Es sobredosis de exposición a la magia... ! Recuerdo haber leído sobre esto hace muchos años. Sólo hay tres casos conocidos... todos de nuestra familiar. Dos se recuperaron a los pocos días... La última... Una hermana de mi bisabuela... ¡se quedó así para siempre!
- La alta comisión ya está trabajando en esto. - dijo papá - Omnitraxus...
Erethia dió media vuelta y se fué a toda velocidad, dejando a mi padre hablando sólo.
Luego... suspiró.
- Ya empezamos.
POV Príncipe KelpBottom
Hacía tiempo que no veía a mi padre de este humor. Él es siempre tan afable y tranquilo... Supongo que estar a dieta le pone de los nervios.
- ¡Estamos al borde de la hambruna por culpa vuestra! - gritó mi padre con furia. Su color de piel era diferente al acostumbrado.
- Sentimos mucho lo ocurrido... pero también tenemos que aclarar qué ha ocurrido. ¡Tenemos indicios de que vuestra guardia ha robado una de nuestras minas reserva!
- Espera... ¿ ¡ nos estais acusando de ladrones ! ? ¿ Matais nuestro pescado y venís aquí a acusarnos de lo que VOSOTROS habeis hecho ?
- Nadie habría tirado veneno a las aguas si no nos hubieran robado. ¿Lo hicisteis o no?
- ¿Para qué querríamos robaros? ¡Nuestro reino no tenía ningún problema hasta que habeis tirado ese veneno!
- Fue una turba enfurecida por lo ocurrido con la mina.
- ¡Sabemos que vuestro hijo está involucrado!
- Nuestro hijo sólo es un chiquillo que se dejó presionar por la gente enfurecida. ¡Él no ha instigado nada! Si queremos aclarar esto, lo primero que hay hacer es aclarar el tema del robo.
- ¡Exigimos un castigo ejemplar para los envenenadores! ¡ ¡ LO OCURRIDO ES IMPERDONABLE ! !
La princesa SpiderBite, que había estado callada hasta ahora, se levantó brúscamente haciendo mucho ruido con la silla.
Tanto mi padre como el rey SpiderBite se callaron sorprendidos por su actitud. Parecía que iba a decir algo importante.
La princesa estuvo callada unos segundos. Comenzó a ponerse roja y sudar.
- Esto... Creo que estoy indispuesta... - dijo finalmente con cara de incomodidad.
- Yo la acompañaré... - dije ante nuestros padres, que se habían quedado un poco descolocados por la interrupción...
Pero en cuanto empezamos a caminar, la discusión volvió como si no hubiera ocurrido nada.
- ¡No tiene sentido una disculpa ni castigo si la acusación del robo es cierta!
La princesa y yo dejamos atrás la puerta de la sala diplomática y las voces se atenuaron.
- Perdona, Larry. - dijo la princesa - En realidad no necesito ir al baño. Es que no aguanto esas discusiones. ¡Es un diálogo de sordos!
- Sí... bueno... ya sabes como son. Si se enfadan un poco, en seguida sacarán los trapos sucios del pasado de nuestras familias.
- Ya... pero... ¡esta vez parece grave! - dijo la princesa. Su cara reflejaba un gran estrés.
- Bueno... El hecho de que se hayan reunido es buena señal. Aunque acaben a gritos, si hubieran querido atacarse, ya lo hubieran hecho. Estarán enfadados un tiempo y luego pasará...
- Espero que tengas razón - dijo mientras me sonrió.
- Por cierto... te ves geníal, Penélope.
No sabía si tomarme esas confianzas. En realidad, ella es una chica muy maja. Pude hablar un poco con ella cuando Star Butterfly hizo una fiesta entre monstruos y mewmanos... Fue un poco raro, porque casi todos los mewmanos que conoce de cerca son de la realeza o nobleza, mientras que en el caso de los monstruos son gente aleatoria que ha conocido en sus famosas aventuras.
Ya habíamos hablado un rato hasta que PonyHead me arrastró a sus aburridas conversaciones. Malditos ojos irresistibles de ese corcel. ¡La habría mandado a freir espárragos hace tiempo, pero es que cada vez que veo esos ojos me derrito! Y el olor de su pelo... ¡Ólvídala Larry!
- ¿Verdad? ¡Ní una sola picadura!
- ¡Qué suerte!
- Eso les digo yo a los demás... pero... ¿quieres saber un secreto? En realidad es el aceite de Slime...
- ¡Ah! ¡Os seguís viendo!
- Acabamos de vernos hace unos días. ¿Sabes que los monstruos habían decidido asentarse en otra dimensión y unos tíos horribles los esclavizaron? Star los liberó. Lo primero que hizo al regresar fue contactar conmigo, para disculparse por no haber podido hacerlo antes. ¡Por haber estado secuestrado! ¡Es un encanto!
- Es la primera noticia que tengo. Pobre gente.
- ¡Mewni cada vez está peor! Primero los daños a los Butterfly de la miss Heinous monstruosa... luego el rapto de los monstruos... el robo de nuestras minas... ahora el envenenamiento de vuestras aguas... ¡Es todo un desastre! - dijo agitada
- Mala suerte, supongo. De todas formas todo tiene explicación salvo lo del robo... Te aseguro que nosotros no hemos robado a nadie. ¿Es verdad que teneis pruebas?
- Sí... Unos restos de corazas de dragón de mar, unas armas de las vuestras también...
- Qué raro... Es... es casi como si quisieran incriminarnos.
Mi idea pareció agitar aún más a Penélope, que movió su cabeza en negación
- ¿Quien podría hacer algo así? No tenemos ningún enemigo declarado...
- No sé... Quizás eran unos ladrones profesionales y lo hicieron para despistar.
Ese pensamiento pareció aliviarla.
- Quizás...
- Espero que no sean los tipos que nos visitaron hace poco.
- ¿Qué tipos?
- Supongo que habrás leído sobre el conflicto de los Butterfly con los monstruos, hace décadas, cuando la reina era una adolescente.
- Sí. Me suena.
- Por lo visto estos tipos iban a la cabeza de la guerra. - expliqué haciendo gala de mis estudios de historia. - Son unos septarian que se regeneran a una velocidad asombrosa, no como los del norte.
Penélope se quedó rígida, con la mirada ida. Sus pupilas se hicieron diminutas.
- ¿Ocurre algo?
- Me acabo de dar cuenta lo que me contó Slime, sobre los tipos que los esclavizaban. La mayoría eran como lagartos. Lucharon para intentar huir, pero me dijo que esos tipos se curaban, que eran incansables... ¿Crees que son los mismos?
- ¡Esclavistas! ¡Oh, por Mewni! ¡Es peor de lo que me imaginaba!
- ¡Hasta podrían ser los del ataque! No me acuerdo por qué... lo estudié hace años, pero recuerdo que algo pasó en esa guerra por la que fuimos la clave de su derrota. ¡Deben odiarnos a muerte! ¡Tenemos que avisar a nuestros padres!
Rasticore POV
Estábamos mirando atentamente las pantallas. Trex había logrado desplegar un impresionante dispositivo de espionaje en el palacio de los KelpBottom.
En la pantalla principal, mirábamos la discusión entre las dos familias, que había comenzado a alcanzar las acusaciones personales.
Trex miraba la pantalla satisfecho, con una copa en la mano, disfrutando de la situación.
- Sólo por curiosidad. ¿Cómo has logrado que te funcionen los sistemas de espionaje? He estado allí y ninguno de mis aparatos funciona. Ni siquiera mi motosierra.
- Eso es porque usan magia y este palacio está preparado para bloquearla. Este sistema de espionaje usa sólo tecnología terresrte. Funciona sin magia, y como puedes ver, sin problemas.
Interesante, pensé.
- Señor - avisó uno de los agentes que teníamos monitorizando diferentes zonas del castillo -. Los príncipes están hablando de nosotros.
- Pásalo a la pantalla principal.
El príncipe KelpBottom y la princesa SpiderBite se mostraban preocupados y hablaban nerviosos.
- ¡Esclavistas! ¡Oh, por Mewni! ¡Es peor de lo que me imaginaba! - dijo el príncipe
- ¡Hasta podrían ser los del ataque! No me acuerdo por qué... lo estudié hace años, pero recuerdo que algo pasó en esa guerra por la que fuimos la clave de su derrota. ¡Deben odiarnos a muerte! ¡Tenemos que avisar a nuestros padres! - dijo la princesa SpiderBite
- Mierda... Creo que han descubierto el plan.
La expresión de Trex cambió.
- Mi intuición sobre el joven era cierta. - dijo molesto
- Espero que tengas un plan alternativo, porque parece que este está muerto antes de empezar.
Trex no pareció tomarse bien mi confianza. Nota para mí. No molestarle.
- Siempre tengo un plan.
Los príncipes se detuvieron justo al abrir la puerta. La discusión de los padres estaba en su punto más álgido y los gritos se hicieron presentes. Los príncipes dieron un par de pasos atrás.
- Vaya - dijo el joven KelpBottom - Cuando mi padre está así no atiende a razones.
- Te entiendo. El mío tampoco me hace mucho caso. Creo... creo que vamos a necesitar pruebas. Si le digo que lo que sé me lo has contado tú se va a cerrar en banda.
Trex sonrió cuando escuchó su conversación.
- Parece que tenemos una oportunidad - dijo mientras marcó un número de teléfono.
- Plan 2c - dijo únicamente y colgó de inmediato.
A los pocos minutos, un hombre entró en la habitación e interrupió la acalorada discusión.
- Disculpen que les interrumpa - dijo aquel hombre - y susurró algo al oído
- Tengo que irme. Es una emergencia. - dijo el rey SpiderBite - Pero esto no va a quedar así. Vamos a continuar con esto más adelante.
- ¡Por supuesto que continuaremos! - respondió KelpBottom desafiante.
El príncipe KelpBottom entró e intentó hablar con su padre.
- Papá... Tenemos que hablar.
- ¡Ahora no, hijo! ¡Yo también tengo importantes cosas que atender! - dijo con un enfado inmerecido.
El príncipe suspiró. Su cara parecía indicar que no iba a intentar hablar por hoy.
La reina y el rey KelpBottom se juntaron con la princesa fuera de la sala, donde antes habían estado discutiendo los príncipes. Hablaron voz baja, pero audible para el sistema de espionaje.
- Ha ocurrido algo muy grave. - dijo el rey -. Tengo un código seda.
- ¿Cómo? ¿Qué ha pasado? - dijo su esposa preocupada
- Aún no lo sé, pero tengo que ir tan rápido como pueda. Volved en el carromato. Yo me adelantaré.
La cara de Trex cambió totalmente, volviendo a su cara de satisfacción original. Y se dirigió a mí.
- Rasticore... Tengo un trabajo para tí.
