DISCLAIMER: Nada me pertenece. Solo el corazón shipper.
-¿Qué haces aquí?- Aegon escupió con odio.
-Quiero ayudarte por supuesto. Tienes que decirme quien eres. ¿a que has venido a Winterfell?
-Por supuesto que quiero verlos destruídos.
-¿Por qué?
-Es lo correcto. Ustedes han hecho mucho daño.
-¿En qué te hemos hecho daño? Puedo entender que sirvas a Daenerys Targaryen, pero hablas como si fuera algo personal.
-No sirvo a Daenerys Targaryen.
-¿Entonces a quien?
-Eso es algo que no sabrás nunca Stark.
-Tienes la oportunidad de decirme quien eres realmente. Mis sobrinos y mi hermano te matarán. Te estoy tratando de ayudar- ella dijo enojada.
-¿Tú ayudarme? Fuiste la encargada de arruinar a mi familia. Fuiste tú quien se metió en el matrimonio de mis padres, huíste con Rhaegar Targaryen no importándote nadie más. Deshonraste a tu familia y dejaste morir a mucha gente. No mereces nada de lo que tienes Lyanna Stark.
Lyana lo miró con asombro. No podía creer lo que éste joven le estaba diciendo.
-Aegon- dijo con un susurro. Eres Aegon Targaryen.
-El mismo.
-Pero ¿cómo?
-Todavía hubo buenos hombres y leales que evitaran que mi tía y yo muriésemos ese día. No gracias a ti.
-Yo no sabía nada de eso. No fue nuestra culpa.
-Fueron órdenes del usurpador. Eso lo he sabido toda mi vida.
-No Aegon, Robert nunca mandó matarlos, él no lo hizo.
-No trates de defenderlo. Él y tu gran hermano Ned Stark quisieron acabar con nuestra familia.
-¡NO! Fue Tywin Lannister, el viejo león lo ordenó. Tienes que escucharme, estás basando tu venganza en una mentira. Nunca quise que todo esto pasará Aegon debes de creerme.
-A ti, a la mujer que le mintió a los Siete Reinos, jamás le voy a creer algo.
-Te voy ayudar a escapar de aquí, pronto llegará mi hermano y te matará. No debes pasar por eso. Eres el hijo de Rhaegar.
-No necesito tu ayuda.
-Pero lo haré.
Arya no podía dormir esa noche, todavía no amanecía pero se había sentido tan intranquila después de la batalla, todos en Winterfell se estaban preparando para una batalla, todos sabían que Daenerys Targaryen estaría en las puertas de su hogar más temprano que tarde y con ella sus dragones. Así que se paró de su cama con solo su turno de noche y una capa pesada y su amada espada aguja y salió de sus cámaras, necesitaba aire fresco, ella necesitaba pensar, necesitaban una estrategia. Así que empezó a caminar hacia el Godswood.
Ella llegó, Nymeria no estaba con ella, se había ido a cazar con sus hermanos lobos. Ella se acababa de sentar en un trozo de madera cuando escuchó pasos cerca. De pronto se pudo en guardia y sacó su espada.
-¿Quién está ahí?- dijo la loba con voz fuerte. Salga en éste mismo instante-ordenó.
Nadie respondió a lo que dijo. Pero claramente había alguien ahí. Ella se maldijo al no avisar a nadie que estaría aquí afuera. Pero ella no era una dama, ella mataría a quien fuera.
-No se preocupe Lady Arya, no le haré daño.
-¿Pero qué diablos?- ella preguntó extrañada. ¡Eres el prisionero! ¿Cómo demonios has escapado?
-Tuve ayuda.
-Sal de inmediato. ¡Da la cara cobarde!
-Nos veremos pronto Lady Arya, tenlo por seguro.
En la oscuridad Arya no pudo ubicarlo, Aegon se fue, logrando dejar Winterfell.
Arya- Robb gritó desde el patio mientras caminaba hacia ella-¿Dónde diablos estabas hermanita?
-Robb, me encontré con el prisionero. Él se escapó.
-¡Qué! ¿Te hizo algo acaso?
-Te recuerdo que puedo defenderme perfectamente- ella dijo con enfado. Él solo se fue. No pude verlo, pero dijo que alguien lo ayudó hermano.
De pronto su conversación se vio interrumpida cuando alguien gritó, Lord Eddard está llegando con el Rey.
Robb y Arya esperaron a que llegaran. No fue un gran recibimiento ya que la mayoría estaba durmiendo.
-Pequeño lobo, Robb, hijos, ¿qué están haciendo aquí?- preguntó Ned.
-Han pasado muchas cosas padre.
-Ned, tendremos tiempo para charlas después. Ahora creo que todos debemos descansar el camino ha sido largo- el Rey ordenó.
-Por supuesto, vamos.
Estaban aquí, Jon, Gendry y los demás ya visualizaban a lo lejos Winterfell. Su misión a pesar de haber perdido a Benjen Stark se había cumplido. Ellos traían consigo la prueba que necesitaban.
-Jon, hablaré con mi padre de todo esto. Él nos ayudará.
-Espero que tengas razón- Jon dijo con cansancio. Tengo que decirles lo de la gente libre, espero padre pueda perdonarme.
-Has hecho lo correcto. Esta guerra es vivos contra muertos. Necesitamos todos los aliados posibles.
-Gendry, puedo preguntar, ¿qué quieres con mi hermana?
El príncipe lo miró asombrado.
-En cuanto todo esto termine, le pediré a tu hermana que se case conmigo.
-¿La amas?
-Más de lo que pueda imaginar. Ella lo es todo para mí.
-Arya no es como todas las damas. Demonios, ella no es una dama. No puedo imaginarla como la futura reina.
-Ella siempre será la loba Stark Jon, jamás la trataré de cambiar si eso es lo que te preocupa. Diablos, si alguna vez lo intentara estoy seguro que tu hermana me mataría con esa pequeña espada suya.
Jon sonrió ante el recuerdo de la espada que años atrás le había regalado al pequeño lobo.
-Tengo miedo de que sea infeliz. Ella ha estado para mí siempre. Somos una gran familia pero mi conexión con ella fue desde el inicio, desde que nació. Creo que tengo miedo de perder a mi hermanita.
-Lo sé y lo entiendo. Pero debes confiar en mí. La amo. No sé si ella me ame pero si ella me acepta, daré mi vida para hacerla feliz.
-Ella te ama. Creo que todos nos hemos dado cuenta. Eres parte de su paquete. Eso significa mucho.
-Solo espero que quiera casarse conmigo.
Ellos se quedaron callados y decidieron galopar para llegar lo más pronto posible a Winterfell. Había mucho por hacer todavía.
Ned Stark estaba en el patio junto a Robb quien le acababa de contar que el prisionero había huído cuando Jon y el príncipe arribaron junto a los demás.
-Jon- Ned abrazó a su hijo. Es bueno verte.
Ellos se abrazaron, uniéndose Robb también.
-Padre, hay mucho que tengo que decirte. Ti Benjen no…- él bajó la cabeza tristemente. Él no lo hizo. Él me salvó y no pude salvarlo padre, perdón.
-Lamento oír eso Jon. Pero Benjen siempre fue un hombre valiente, lo que hizo se lo agradezco y créeme hijo no es tu culpa. Ya tendremos tiempo para hablar de esto.
-Lord Stark- el príncipe se acercó no queriendo interrumpir la reunión.
-Príncipe Gendry, es bueno verlo en una pieza. Su padre y su madre llegaron hace unas horas, ellos están muy preocupados por usted.
-¿Mi padre ya está aquí?-preguntó sorprendido.
-Él ha llegado con la Reina, Jaime y su esposa Brienne. Sus hermanos también.
-Discúlpenme entonces. Tengo que verlos- Gendry se detuvo de repente- ¿Y Arya? Disculpe, ¿Lady Arya?
-Arya está profundamente dormida Gendry. Hemos tenido unos días difíciles aquí también. Fuimos atacados- Robb contestó.
-¿Cómo que Winterfell fue atacado?- Jon estaba enojado. ¿Quién se atrevió?
-Eran unos dothraki. Gente de Daenerys Targaryen supongo. Teníamos un prisionero pero ha escapado en la madrugada. Arya lo vio.
-¿Qué dices? ¿Ella está bien?- el príncipe estaba preocupado.
-Tranquilo príncipe mi hija está sana y salva. Ella solo necesita descansar.
-Entiendo. Ahora si me disculpan, los veré pronto.
Con eso Gendry entró al Castillo pero no vería a sus padres, él quería confirmar que su amada loba estuviera bien. Estaba a punto de girar hacia el pasillo donde estaban las habitaciones de los Stark cuando Lady Sansa salió de sus cámaras.
-Príncipe Gendry, es bueno verlo de regreso. ¿Jon?
-Él se encuentra bien Lady Sansa. En este momento se quedó con Lord Stark y Robb hablando.
-Entiendo. ¿Entonces qué haces aquí? ¿Estás perdido?
-No. Quiero ver a tu hermana, supe lo del ataque y…
-Estás preocupado por Arya, eso es muy dulce. Pero no deberías estar aquí. No es apropiado. Si alguno de mis hermanos o mi padre te encontrarán estarías siendo golpeado no importa que seas el príncipe heredero.
Gendry bajó la cabeza nervioso.
-Pero lo bueno es que la que te encontró fui yo, ven sígueme te llevaré a su habitación.
Así fue que Sansa lo había ayudado. Él entró en las cámaras de su loba y la encontró dormida. Se acercó silenciosamente y le quitó el cabello de la cara. Dioses ella es hermosa-pensó. Cuando tocó su cara, sintió algo frío en su garganta. Tardó dos segundos en darse cuenta que era la daga de Arya.
-¡Qué diablos Arya! ¿Quieres matarme?
-Estúpido Toro, creí que eras otra persona-ella le gritó pero no quitó su daga de la garganta del príncipe.
-¿Ya me vas a soltar?
-Debería matarte por abandonarme tanto tiempo.
-Fue una estúpida idea lo sé.
-Tú eres estúpido.
-¿Arya?
-¿Sí?
-Quita la daga de mi garganta.
-Oh sí.
Gendry le contó el plan de Jon de unir a la gente libre con los Siete reinos en esta guerra, todos incluída Arya pensaba que su padre y el Rey no estarían felices por esa decisión, pero el Toro dijo que él respaldaría la promesa de Jon.
A la loba le dio gusto ver cuánto respetaba Gendry a Jon. La ponía muy feliz.
-¿Quién era el prisionero?
-No lo vi. Solo lo escuché. Pero sabes se me hizo una voz conocida, no he logrado descifrar de dónde.
-Arya, estaba tan preocupado cuando me dijeron que Winterfell fue atacada.
-No tienes que preocuparte estúpido. Sé defenderme.
Ellos compartieron un beso lleno de amor. Donde la pasión amenazaba con desbordarse. Gendry presionó su frente contra la de ella y dijo:
-Lo sé, no eres una dama.
-No, no lo soy.
-y, ¿qué pasaría si quiero que seas mi señora?
-Gendry, no es el momento.
-Arya te amo.
-Gendry yo…
De pronto la conversación se vio interrumpida cuando Sansa avisó que el Rey quería ver a su hijo lo más pronto posible. Gendry se sintió herido ante la negativa de su loba a casarse con él.
-Me voy, tengo que ver a mis padres- él estaba enojado.
-Gendry tienes que entenderme. Hay mucho pasando en éste momento. No tenemos tiempo para una boda.
-Tu hermana se casará mañana con Lord Wilas Arya.
-No soy como Sansa- ella dijo furiosa.
-No te estoy comparando. Solo digo que ellos se aman.
-Gendry…
-Tengo que irme.
La Reina Cersei estaba rompiendo el ayuno con sus hijos y sus hermanos mientras esperaba a su esposo y a su hijo.
-No puedo creer que hayas dejado ir a Gendry a esa misión suicida solo Tyrion. Estoy decepcionada.
-Querida hermana, ¿de qué le hubiera servido un enano como yo a mi sobrino? Solo le hubiera estorbado.
-Hubieras mandado a Renly por supuesto.
-Él no es el más valiente de los hermanos Baratheon y lo sabes. ¿Más vino por favor?- gritó.
-Lo importante es que el príncipe regresó con bien- Lady Brienne dijo.
-Pero no por ayuda de estos tontos- la leona rugió.
-¿Alguno sabe dónde está nuestro padre? Los soldados Lannister que trajimos me comentaron que había salido hace dos lunas de Casterly Rock.
-Estoy seguro que está haciendo lo que mejor le sale Jaime- Tyrion dijo con sarcasmo. Atormentar gente.
-No hemos sabido nada de él en un tiempo- Cersei dijo. Después de que Robert le dijo que no se metiera en las decisiones que toma para el Reino. Se fue furioso.
-Padre está acostumbrado a meterse en todo. Perder el control sobre sus hijos no le sentó nada bien.
-Tyrion, él nos ama. A su manera pero lo hace.
-Deja de engañarte hermana.
Con Robert en Winterfell Lyanna había decidido no asistir a las reuniones del consejo. No quería ocasionar más problemas a su familia. Se encontró saliendo de su habitación para caminar hacia las cámaras de su hermano, cuando el mismo salía junto a Robert. Ellos dejaron la conversación que estaban teniendo. El Rey la miraba fijamente.
-Lyanna- dijo apenas con un susurro.
-Robert.
-Rey Robert- Ned corrigió a su hermana.
-Disculpe su majestad. No quería importunar. Solo me gustaría hablar con mi hermano.
-No nos interrumpes Lyanna Stark. Pero creo que primero deberíamos hablar nosotros- el ciervo dijo con voz fuerte-Si nos disculpas Ned.
-Robert no creo que sea conveniente, tu familia te está esperando.
-Ned, dije que nos dejes.
Lyanna asintió en aprobación a su hermano, quien los dejó solos para hablar.
-¿Qué hiciste Aegon?- Daenerys estaba furiosa.
-Fui a Winterfell tía. Quise tomarlo para mí y fallé. Los Starks son muy difíciles de vencer.
-No queremos destruirlos Aegon, creí que te había quedado claro. Estoy cansada de que me desobedezcas. Si sigues haciendo estupideces, tú no irás a Westeros. Te quedarás aquí con Aemon mi hijo.
-No puedes hablar en serio tía. Somos los últimos Targaryen, debemos estar juntos y recuperar lo que es nuestro.
-Compórtate Aegon. O juro por todos los dioses que te encierro en una celda.
-Vi a Robb y Arya Stark. Ellos dos son peleadores increíbles.
-¿Así? ¿La hija de Ned Stark sabe cómo defenderse? Eso sí que me sorprende. Sería bueno conocerla algún día.
-Ella es hermosa.
Daenerys levantó una ceja ante el comentario de su sobrino.
-Tal vez podríamos hacer alianzas con el matrimonio querido sobrino. Eso sería más beneficioso que matarlos a todos.
-Escuché que van a comprometerla con el hijo del usurpador.
-No hay nada escrito en piedra Aegon. No lo olvides.
Jorah Mormont interrumpió su conversación.
-Khalessi, necesitas ver lo que ha pasado.
-¿Qué ocurre Ser Jorah?
-Khal Drogo.
Daenerys salió corriendo de su tienda y encontró a su amado esposo muriendo en el suelo.
-¿Qué ha pasado? ¿Quién le hizo esto?- ella gritó.
-Presumiblemente fue envenenado Khalessi.
-Luna de mi vida- Drogo dijo en voz baja.
-Shh, no hables, descansa- ella dijo mientras lloraba.
Khal Drogo murió en sus brazos. Su querido esposo había sido asesinado.
-¿Quién le hizo esto?- ella gritó.
-Khalessi, encontramos una nota solo tenía un ciervo dibujado en ella.
Daenerys juró que no habría piedad para el usurpador y su familia. Las cosas habían cambiado.
MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE AUN LEEN MI HISTORIA.
