Príncipe Larry Kelpbottom
Cuando mi padre se pone así, no se puede hablar con él. Está ahora farfullando sólo, diciendo todo tipo de cosas horribles sobre los SpiderBite. Por importante que sea, ahora sería inútil hablarle sobre el peligro de los Septarian.
Tampoco pasará nada por hablar por la mañana. Despues de todo, estoy cansado.
Por eso ya estoy en la cama... intentando relajarme. Parece que los próximos días van a ser duros
Parece que el cansancio me vence más rápido de lo que yo pensaba...
...
- ¡Hola, KelpBottom! Hoy se te ve mejor que nunca...
PonyHead me mira directamente a los ojos... Sus pupilas en forma de estrellas parecen estar palpitando como corazones. Tiene la mirada de alguien totalmente enamorada.
"Bzzzzz Bzzzzz Bzzzzz"
¡Maldita sea! ¡Era todo un sueño!
El sonido del móvil me ha despertado... Ya debe ser tarde porque salvo ese zumbido lejano, el resto parece estar en calma. Seguro que me ha llamado PonyHead escribiendo alguna trivialidad... ¡Ojalá se pareciera a la de mi sueño! ¿Por qué me gusta tanto ese corcel? Con lo mal que me trata... pero otras veces parece que me hace indirectas. ¿Se hace la dura o todo son imaginaciones mías?
¡Maldita sea! Mi brazo derecho se ha quedado dormido. No puedo moverlo.
¿Por qué están las lámparas apagadas? He abierto los ojos y sigo sin ver nada.
Mi brazo izquierdo parece que también está dormido... aunque responde un poco al revés que el derecho. Me va a costar unos minutos recuperarme.
¿Qué diablos me pasa? Es como si todo mi cuerpo estuviera paralizado.
No... No. Algo está mal... ¡Algo está terriblemente mal!
Veo un débil resplandor. ¡Es la lámpara! ¡Está encendida pero mis ojos apenas ven!
Mi brazo izquierdo parece que responde un poco ... ¡Qué diablos! ¡Mis piernas tampoco responden bien!
- SSSSsssssoo... - "SOCORRO" - ¡grito en mi mente! ¡pero mi boca apenas responde!
¿Qué diablos está pasando?
¡PERO QUE ES ESO! ¡Acabo de tocar con mi torpe mano izquierda a mi brazo derecho, intentando que responda! ¡Hay algo agarrado a él! ¡Algo peludo!
¡ TENGO QUE SALIR DE AQUÍ ! ¡TENGO QUE PEDIR AYUDA!
Me arrastro agustiado con mi torpe brazo izquierdo. Mis piernas no responden como deberían. Voy avanzando lentamente por el suelo.
¡Oh! ¡Esto es malo! ¡MUY MALO!
A duras penas logro levantarme un poco para alcanzar el pomo de la puerta y abrirla y salir al pasillo.
- Ayu... ayu... ayudaaa... Ayudaaa... - Mi voz logra apenas ser un susurro
Mi cuerpo no responde más. Me he quedado ciego. Dejo de sentir poco a poco lo que queda de sensibilidad en mi cuerpo. Mi oido se va sustituyendo por un molesto zumbido... y mi pensamiento se va volviendo más y más torpe. No lograré mantenerme consciente por mucho tiempo.
Creo... creo que oigo voces. Espero que alguien me haya visto...
Ojalá alguien pueda...
Princesa SpiderBite POV
Hace unos meses, todo habría sido más fácil. Como todas las familias reales, teníamos algunos pares de tijeras dimensionales a nuestra disposición. Sin embargo, hacía unas semanas un tipo que ha montado tiendas de importaciones interdimensionales por todo Mewni se dedicó a comprarlas a precios cada vez más altos, por lo visto en un intento de monopolizar el comercio interdimensional. Subió tanto el precio que incluso quienes no querían vender no tardaron en ser robados. Las tijeras se volvieron un bien demasiado codiciado y al que no estábamos acostumbrados a proteger como merecen.
La mujer de la alta comisión que se encarga de suministrarlas puso el grito en el cielo con lo ocurrido y se negó a hacer una nueva tanda para todas las familias. Según ella, crear más podría hacer que fuera muy difícil controlarlas en el futuro. Tan sólo se comprometió a buscar aquellos que reclamaran haber sido robados.
Lamentablemente sólo unas de nuestras tijeras fueron realmente robadas y fue cuando mi hermano las estaba usando en un momento inapropiado, así que mi padre no ha querido protestar por ninguna de ellas. En resumen... estamos sin tijeras a la espera de que nos vendan unas o la Alta Comisión cambie de opinión y nos forje unas nuevas. Por esa razón tenemos que viajar como cualquier ciudadano normal.
Mi padre se había adelantado, yendo por su cuenta con parte de la guardia a caballo, a trote, para llegar cuanto antes. Mi madre y yo usamos el carromato real igual que cuando vinimos. Pero el viaje así es demasiado largo y esta pausa se hacía necesaria.
A pesar de ser la mejor cama del mesón, seguía sintiéndola incómoda. Era la misma de la otra vez. La única habitación de lujo que mi padre había reservado especialmente para nosotros.
Si ahora la sentía más incómoda, probablemente no era por la cama en sí, sino porque a diferencia de la otra vez, donde el agotamiento pudo a mis gustos, todo lo sucedido me mantenía en vela.
¿Y que habrá pasado para que soliciten a mi padre en máxima urgencia? Todos los interrogantes me estaban matando.
Toc... Toc... Toc...
Unos golpecitos en la ventana me asustaron. Eché un vistazo pero no ví nada.
Toc... Toc... Toc..., volvió a sonar.
Me asomé por completo mirando a todos lados. Y por fin lo ví. Era Slime, que estaba fuera tirando piedrecitas.
Abrí la ventana...
- ¡Slime! ¿Qué haces aquí?
- Como me dijiste que ibas a pasar por aquí... No hay muchos sitios donde parar...
"Aaaahhhh... Es un cielo", pensé para mí.
- Pensé... que podríamos charlar un rato... ¿Puedes bajar?
- Mi madre está en la habitación de al lado y la puerta chirría como un guerricornio.
- Oh... Bueno...Intentaré subir yo.
Slime intentó escalar por las paredes y el tejado, resbalando cada vez a la cual de manera más cómica.
Al final a los dos nos entró un ataque de risa.
- Espera. Déjalo. - le dije - Intentaré salir yo por la ventana.
- Vale... si te caes yo amortiguaré tu caída.
En el tiempo de las veces que habíamos quedado ya estaba prevenida y llevaba ropa fácil de lavar de manchas de aceite, porque más de la mitad de las veces acabábamos resbalando. Pero era cierto, que si me caía encima de él su elasticidad hacía que la caída fuera blandita. Un poco sucia, pero blanda.
Por suerte, mi equilibrio es mejor. Y bajar es más fácil que subir.
- ¡Tengo tantas cosas que contarte! - empezó a decir con entusiasmo mientras nos alejamos a paseo. - Un grupo de amigos hemos formado un grupo de autodefensa. ¡He estado aprendiendo a luchar!
- Espera... ¿Tú luchar?
- Bueeeno... Mi especialidad es cubrir la retirada de los compañeros, hacer el suelo más resbaladizo y eso, pero he aprendido que soy capaz de hacer algo asombroso... Un poco doloroso, pero... algún día...
- Creía que eras pacifista...
- ¡Lo sigo siendo!... bueno... más o menos. Yo jamás haría daño a nadie intencionalmente... pero despues de lo que pasó... creo que es bueno saber defenderse si es necesario...
Le corté, porque había algo aún más importante de lo que hablar.
- Yo también tengo algo importante que contarte. ¿Recuerdas los tipos de los que me hablaste? ¿Los que os esclavizaron? Creo que están viniendo a Mewni. Quieren comprar un terreno cerca de aquí al reino de los KelpBottom.
Slime se quedó quieto. Incluso el aceite de su cuerpo pareción congelarse.
- Oh... no.
- Y ha pasado un robo muy extraño que parece hecho para incriminar a los KelpBottom... Mi padre cree que realmente han sido ellos pero yo no termino de creerlo. Es posible que ellos también estén detrás.
- ¡Que horror! ¿Y es grave?
- ¡Podría desatar una guerra entre nuestros reinos! Y ahora ha pasado algo y mi padre ha tenido que irse a la carrera.
- Lo siento. ¿Estás... bien? - dijo mientras me ofreció un abrazo
- Mmm... Sí... te lo agradezco... pero mejor no me abraces con esta ropa. Tendría que dar explicaciones.
- Oh... claro...
Comenzamos a hablar un rato de cosas más intrascendentes. Me estuvo contando sobre sus nuevos amigos. Nos contó una graciosa historia sobre la princesa Butterfly que lanzó todo el maiz de su castillo en el bosque, de como algunos seguían pensando en marcharse mientras que otros se preparaban para defender su hogar.
De repente, tiró de mí con fuerza para abrazarme.
- ¡Slime! ¡No estoy lista para esto! ¡Y me estás manchando!
- ¡Pssstt!
Entonces me dí cuenta que no me estaba abrazando. Me había arrastrado hacia un arbol grande que estaba entre nosotros y el mesón.
Ahora, en el silencio, me dí cuenta que había voces cercanas. Un portal había aparecido y varios monstruos salían de él.
- ¿Les conoces?
- No... No son de por aquí. Y tienen pintas de mercenarios... ¡Creo que vienen a por alguien!
Slime tenía razón. Iban armados, con trajes resistentes pero flexibles propios de asaltantes. Luego salió del portal y tipo diferente. Llevaba una extraña armadura negra de un material flexible, pero negra, y a la vez brillante. Llevaba casco y no podía ver su rostro. Sin embargo su morfología, con cola y una cabeza con pico o similar, podía ser perfectamente de un lagarto.
En su casco había unos ojos extraños, iluminados. No parecían naturales sino algún tipo de gafas que se ponían encima.
Entonces me dí cuenta. ¿Venir a por alguien? ¿Justo ahora que estábamos mi madre y yo? Lo más probable es que ¡nosotras fueramos el objetivo!
- ¡Mamá! - dije en un extraño grito susurrado
Fuí a salir al encuentro. Me iba a lanzar corriendo a por mi madre, pero Slime me sujetó del brazo.
- ¡No seas loca! ¡Si esos tipos os buscan te cogerán y...! ¡Yo iré...!
Mientra hablaba fue interrupido por un grito.
- ¡Penélope! ¡Penélope Anastasia Spiderbite! ¡Si estás escondida por aquí ya puedes mostrarte o te castigaré hasta que seas mayor de edad!
Era mi madre. No salía del mesón sino de detrás de la casa. Debía haberse dado cuenta de los ruidos que hicimos y al no verme en la habitación debía haber salido a buscarme. Una feliz coincidencia.
En el mesón pareció empezar algún tipo de batalla. Un montón de ruido, gritos y sonido de vasijas y cristales rotos. Una silla salió disparada por una ventana rompiendo los cristales con gran estruendo y los sonidos del interior se hicieron más evidentes.
- ¡NO! ¡NO! ¡AAAAAAHHH! - gritaban desde el interior
Mi madre, alertada por el ruido, parecía tener intención de entrar, quizás temiendo que estuviera allí.
- ¡Mamá! ¡No! - grité desde mi escondite
Mi madre escuchó mi voz y miró algo perdida sin alcanzar a verme. Me asomé y le hice indicaciones para que se acercase.
- ¿Qué haces ahí?
- ¡Ven! ¡Ven rápido! - indicamos Slime y yo
Mi madre pareció dudar cuando vió a Slime.
- ¡JEFE! ¡ESTÁN FUERA! - gritó uno de los mercenarios que parecían bloquear la salida del mesón.
Entonces mi madre miró atrás y pareció darse cuenta. Entonces corrió tan rápido como pudo hacia nosotros.
Los mercenarios comenzaron a salir del mesón en persecución.
- ¡Aaaagggghhh!
Un dolor tremendo en mi hombro. Una saeta. Uno de los mercenarios me había disparado con una ballesta con gran acierto. Y caí al suelo.
Tardé unos segundos en recuperarme. Cuando volví a ser consciente de mi entorno, Slime estaba intentando mantener a raya a los mercenarios con un tronco que había cogido a modo de vara. Le intentaron atacar varias veces, pero sus espadas cruzaban su cuerpo como si nada.
Pero eran demasiados. Rodearon a Slime, golpeándole por todos lados y le perdí de vista. El jefe del traje negro siguió avanzando hacia nosotros. Mi madre se puso delante para protegerme. Tenía una pequeña daga. No sabía que estaba armada. Pero aquel tipo desefundó su espada. Una espada aserrada y terrible.
Sin mediar palabra, se lanzó contra mi madre. Esquivó el primer golpe e intentó usar el puñal, pero aquel tipo era hábil y experimentado. Bloqueó su mano empuñada y con la otra le clavó la espada, ¡de un lado a otro!
- ¡MAMÁ!
- AHORA SI QUE ME HABEIS ENFADADO - gritó Slime.
Se sujetó a uno de los tipos que tenía una antorcha y su cuerpo entero se encendió. Todo el aceite era ahora como un cuerpo de fuego. Slime se había convertido en una especie de fuego fatuo y su cuerpo encendido había crecido.
Lo que antes era lanzar aceite para hacerlos resbalar, ahora lanzaba chorros de fuego como si fuera un dragón.
Los mercenarios retrocedieron asustados. Entonces Slime se dió la vuelta hacia mí y se dirigió a mi atacante.
- TU Y YO VAMOS A AJUSTAR CUENTAS - dijo Slime. Su voz había cambiado tanto como su cuerpo. Ahora era grave y tenebrosa.
Slime intentó atraparlo, pero el tipo dió un salto y lo esquivó. Otro ataque, otra vez esquivado. El enmascarado retrocedía paso a paso, pero no perdió los nervios como el resto del grupo de mercenarios.
De repente, detrás de nosotros, apareció una extraña columna de luz desde el suelo, como si fuera un portal, aunque muy diferente de los de las tijeras, y comenzaron a salir otros monstruos, aunque de un aspecto más amigable. Alguno era conocido, de la fiesta de Star.
- ¡Ya estamos aquí, Slime! ¡Jo, tio... te estás quemando!
- LLEVÁROSLAS.
Ví que otro de los monstruos que habían aparecido, uno con un aspecto temible como un cruce de Mantis y araña, lanzó al enmascarado una especie de tela de araña que no logró esquivar por completo, atrapándole la pierna.
Slime le lanzó una última llamarada de fuego, pero parecía que su traje resistía.
- ¡Retirada! - gritó uno de sus amigos.
Varios de ellos nos llevaron a mi madre y a mí a aquella columna... Tuve una sensación extraña. Fue como si todo mi cuerpo se convirtiera en líquido brillante. Perdí el sentido de mi cuerpo por unos segundos para aparecer luego en un lugar diferente. Tenía un aspecto peligroso. Debía ser el corazón del bosque.
Mi madre yacía inconsciente, con sangre brotando rápidamente de su cuerpo.
- Espera - dijo el ser que lanzó aquella seda al atacante. - Espero que aún no sea tarde.
Lanzó su tela nuevamente sobre mi madre, envolviéndola hasta hacer un capullo. Luego lo mordió.
- He detenido su cuerpo. Eso nos permitirá ganar algo de tiempo. Hay que buscar un médico rápido.
Slime apareció corriendo por el portal, aún en llamas, y la luz desapareció detrás de él.
- ¡ME QUEMO!... ¡DEJAD PASO!... - dijo corriendo a toda velocidad, lanzándose al barro pantanoso que nos rodeaba.
- ¡Slime! - dije preocupada
- No te preocupes... Estará bien... - dijo el monstruo - Algunos días estará más irritado de lo normal pero se le pasará. Tu brazo, sin embargo... ¡Te han dado con una flecha!
Era cierto... Yo también estaba perdiendo sangre. Más lentamente, pero el dolor regresaba. La adrenalina había disminuido el dolor hasta hace un momento, pero volvía a la normalidad y comenzaba a doler horrores.
Slime salió del pantano, con su cuerpo aún humeante pero ya sin llamas.
- ¡Penélope! ¿Estás bien?
- Mi madre... Está muy mal.
- Tenemos que sacarte esa flecha. Toma... muerde este palo. - dijo otro de sus amigos.
Me dieron un pequeño palo, rompieron la saeta para no desgarrarme con la punta de acero y de una sacudida la quitaron de golpe.
El monstruo de la seda taponó mis heridas. Dolía horrores, pero parecía que lo peor había pasado.
- Gracias... gracias por todo, Slime. Si no fuera por tí... ya estaría muerta.
- No tienes buen aspecto. Descansa.
- Mi madre... tienes que buscar un médico.
- Sí... No te preocupes... tu herida... Tiene mal aspecto.
- Creo que estaba envenenada - dijo otro
Pero el sonido de sus voces parecía ir apagándose.
- ¿Slime? ¿Slime? Algo no va bien... - dije mientras todo parecía dar vueltas.
- ¡Penélope! - escuché en la lejanía.
Rasticore POV
Mierda, mierda, mierda... Mi dispositivo no detecta ninguna traza. Este no es un portal dimensional al uso. Ni la reina ni la princesa.
Esto es un fracaso sin excusas. Sólo haberlas herido... la reina probablemente de muerte, suaviza un poco el error. Pero hay que asegurarse. Tenemos que localizarlas, vivas o muertas, para asegurar el éxito de la misión.
Trex va a estar decepcionado... Y eso no es bueno, sabiendo como se las gasta.
En fin... mejor notificarlo ahora que dejarlo pasar. Es hora de llamar
- Rasticore... Esperaba tu reporte. ¿Todo ha ido según lo previsto?
- Lamentablemente no. Ha habido complicaciones.
- ¿Qué clase de complicaciones?
- Las encontramos en la posada según lo planeado. Pero cuando las atacamos, aparecieron unos monstruos que no conocíamos de nada y cubrieron su retirada. Las herimos... Nuestras armas están envenenadas así que es probable que ya estén muertas. Pero huyeron por un portal, así que no podemos estar seguros y no hemos podido recuperar los cuerpos.
- ¿Os habeis expuesto y las habeis dejado escapar? ¿A que estais esperando? ¡Seguid el rastro!
- Eso he intentado, pero han huido por un portal que no puedo rastrear. Jamás había visto algo como esto. Era como una barrera de luz...
- Vale... Déjame ver las imágenes.
Bueno... Parece que la insistencia de Trex de que vistiera este traje lleno de cachivaches y cámaras al menos tuviera algo de utilidad. Al menos vería que es lo que habia pasado.
- Entiendo - continuó -. Sí... creo que sé que es ese portal. Creo que lo llaman "vínculo de la naturaleza" y sólo lo pueden invocar algunas criaturas que son en parte plantas. No creo que su rango de acción pueda ir más allá del bosque.
- Ajá... Entonces incendiaremos el bosque si hace falta. Me aseguraré de que estén muertas. - dije con convicción
- No funcionará... ¿Es que no sabes que el bosque está protegido por una magia ancestral?
Había oido sobre esas historias. Que por eso los Butterfly habían dejado el bosque en paz y protegido como si fuera parte de su reino, aunque dejaran a sus habitantes en paz.
- ¿Eh? ¿El mito es real?
- ¿Crees que el bosque seguiría en pie despues de tanto tiempo si no lo fuera? No... Poned espias en los límites. Quiero saber si salen de allí. Cambiaré de planes. Llevaré los cristales negros al bosque. Nos aseguraremos de que nadie pueda entrar o salir usando magia.
Vosotros símplemente estad preparados para atacar si salen por algún sitio.
Sólo necesitamos ganar tiempo. Una vez que nos hayamos deshecho de las arañas, no importará mucho que se sepa lo que ha ocurrido.
Star POV
- Quizás deberías ir con BuffFrog - le dije a Marco
Marco y yo estábamos en mi habitación, contándonos nuestras mutuas experiencias, poniéndonos al día.
- Sí. Lo había pensando.
- Os acompañaría, pero por lo que me dices parece que no les gustaría que fuera.
- No lo sé. No es lo mismo que alguien te venga a hablar que ir personalmente desarmado... No me atacaron y pudieron haberlo hecho.
Echaba de menos poder estar así, un poco relajada, aunque sólo fuera para hablar del agotador día a día.
- De todas formas creo que tengo que dedicar tiempo a preparar la regencia. Mi tía estuvo aquí... Y no se tomó bien el estado de mi madre.
- ¿Se enteró de todo?
- Sí... Incluso dijo que se trataba de "intoxicación por exceso de magia" o algo así. Tiene sentido. Me pregunto como es que ella parece saberlo y Omnitraxus no.
Llamaron a la puerta.
- ¿Se puede? - dijo una voz conocida.
- ¡Janna! ¿Qué haces aquí? - preguntó Marco confundido.
- Se lo he pedido - expliqué a Marco - Ella también leyó el libro de magia. Estoy intentando recordar algunos capítulos para reescribirlos en mi cuaderno.
- Espera... ¿Cómo has llegado hasta aquí?
Janna mostró unas tijeras.
- Me lo temía. ¿A quien se las has robado? Por favor... no me digas que a Hekapoo...
- No se las he robado a nadie. Que mala opinión tienes de mí.
- Lo dices como si fuera la primera vez que robaras.
- No me refería a eso. No te mostraría las tijeras si fueran robadas, salvo que fueran las tuyas. Me inventaría algo así como que Manfred me fue a buscar o algo así.
Marco entrecerró los ojos mirándola suspicazmente.
- ¿Y de quien son?
- Mías - interrumpí
- ¿Desde cuando tienes tú tijeras propias?
- Dennis me las regaló por ayudarle a poner en marcha del Bounce Lounge de nuevo. Y como yo puedo abrir portales por mí misma...
- Y de todas las personas que podías, ¿se te ocurrió a Janna?
- ¡Oye! - protestó - ¿Qué tengo yo de malo?
- ¿Te hago una lista? Dejarle unas tijeras dimensionales a una cleptómana no es la mejor de las ideas.
- No soy cleptómana. Sólo cojo lo que me apetece. - dijo con su habitual tono quitando importancia a sus palabras.
- ¿Cómo las llaves de mi casa?
- Algo así.
- Mira Star. He escrito parte de las cosas que me acuerdo. "Que hacer si se alzan los muertos. Cómo cerrar el cubo de la Perdición. Que hacer si se para el tiempo.."
- De esa me acuerdo. - interrumpí
- ¡Hacer girar la rueda del tiempo! - dijimos Marco y yo a la vez. Y luego reimos.
- ¿Parasteis el tiempo? - preguntó Janna un poco confundida.
- Síiiii... Una historia un poco loca. La dimensión del tiempo es muy particular... Y de alguna manera registra toda la historia...
- Oye - preguntó inquisitoriamente Marco - ¿Cómo es que te acuerdas de eso? ¿Hiciste una copia o algo así?
- No... Tengo prácticamente memoria fotográfica.
- ¿Tú? Desde cuando.
- ¿Desde siempre?
- Ja... Y ¿como es que suspendes tan a menudo?
- No se puede recordar lo que no se lee.
Mientras ellos hablaban, una idea se me pasaba por la cabeza. Mi mirada perdida debió llamarles la atención.
- ¿Qué pasa, Star?
- Marco... ¿Crees que se podría controlar lo que se ve en los registros de historia? En la dimensión del tiempo, digo.
- Es posible... A mí me salió lo de Jackie... y estaba pensando en ella, por lo de "nuestro momento", ¿recuerdas?... ¿Por qué lo preguntas?
- Estaba pensando... que quizás si pienso en el libro de hechizos, quizás vea el libro en los registros... ¿Y si pudiera capturar las imágenes? Podría volver a leer lo que ví en el libro de hechizos en su momento.
- Oye... Gran idea. Podríamos probar.
Alguien llamó a la puerta.
- ¿Starship? - preguntó la voz de Tom al otro lado.
- ¡Tom! ¡Pasa, pasa!
- Oh... Marco... Janna... No sabía que estuvierais aquí.
Me alegré que estuviera Janna. De otra forma Tom estaría ya pensando cosas raras de Marco y yo.
- ¿Pasa algo, Tom?
- No... no... sólo... quería hablar
- Vale - dijo Marco -. Janna... creo que deberíamos hablar tu y yo... fuera...
- No. Marco... En realidad... creo que nosotros tres debemos hablar.
- ¡Aaaah! - dijo Janna puntillosa - Así que por fin vais a sinceraros.
- ¡Janna! - protestó Marco - ¿Nos puedes dar un poco de intimidad?
- Chico... Como te lo tomas. Está bien... Te dejo mis hojas aquí, Star... Si luego tienes dudas me llamas.
- OK
- ¡Y no escuches por la puerta! - avisó Marco malhumorado
- En realidad... tampoco importa... - continuó Tom - Quiero probar con vosotros algo... sobre la Luna de Sangre.
Janna se paró en seco.
- Espera... ¿vais a hablar de maldiciones? Entonces me quedo.
- No es una maldición, Janna - dijo Marco como si dominara el tema.
- ¿Estás seguro? Un baile en el inframundo... luna de sangre... rito... cada 667 años...
- Díselo Tom...
- Eeeehh...
- ¿Tom? ... - volvió a preguntar Marco mientras Tom ponía cara de aprieto - No es una maldición, ¿verdad?
Tom aspiró entre dientes...
- A decir verdad...
- ¿Ibas a usar una maldición sobre Star y tú? ¿En qué estabas pensando?
- ¡Yo no lo sabía! ¡Siempre había escuchado la versión light!
Janna casi parecía botando de alegría.
- Lo sabía.
- ¡Janna! ¡Esto es asunto nuestro! ¡Vete ya! - dijo Marco aún más enfadado por las circunstancias.
- Oye... Esta habitación no es tuya. Star... ¿te importa que me quede?
- A mí me da igual. Total, te vas a enterar de todas formas...
- ¿Ves?
- ¿Quien desea que Janna se vaya? - dijo Marco mientras alzaba su mano. Tom también la levantó
- Trasero de pollo - dijo Janna mientras chasqueó sus dedos. Marco se desmoronó igual que otras veces.
- ¿Qué diablos ha pasado? - preguntó Tom desconcertado
- ¿Quien quiere que me quede? - preguntó retóricamente Janna mientras levantó su propia mano
- Orejas de conejo - dijo y chasqueó con la otra mano
- Janna... deseo que te quedes -. dijo Tom con mirada perdida y entonación plana. - Hey... ¿cómo has hecho eso? - continuó al recobrarse al instante
- Dos votos a cero, y permiso de la propietaria de la habitación. Me quedo. ¡Despierta bella durmiente! - dijo chasqueando una última vez para despertar a Marco
- ¿Qué? ¿Cómo? ¿Qué ha pasado? - dijo despistado
- Nos ha hipnotizado.
- ¿Cómo? ¿A tí tambien?... Te dije que era peligrosa.
Tom asintió con la cabeza
- ¿Y bien? ¿Qué es lo que ocurre Tom?
- He estado leyendo... Y la verdad es que no estoy seguro de que terminarais el rito. Si no recuerdo mal, yo me interpuse antes de terminar... Por lo que he leído hay formas de confirmar este tipo de cosas... Por eso he traído esto.
Tom sacó unos pequeños botes y un pequeño puñar afilado.
- ¿Marco? ¿Star? ¿Podeis acercaros, por favor?
- ¿Qué vas a hacer?
- Sólo necesitaré una gota de sangre de cada uno. Un pequeño corte en el dedo será suficiente.
Los dos dejamos caer una gota cada uno en un recipiente que había traído. El recipiente parecía tener agua... aunque probablemente fuera otro líquido también transparente.
Cuando las gotas cayeron, comenzaron a dar vueltas y formar una figura... Era como una Luna cubierta de nubes.
- ¿Qué significa, Tom? - le pregunté
- No estoy seguro... Se supone que debería mostrar una Luna clara pero no parece que sea eso exactamente.
- Eso es bueno... Puede significar que no nos haya afectado, ¿no? - preguntó Marco
- No. - dijo rotunda Janna - Si no hubiera magia, no debería hacer nada... supongo.
- ¿Y tú que sabes? - le picó Marco
- Oye... Que sepas que tenía una bisabuela jamaicana que era una bruja... descendiente de un linaje de chamanes.
- No sé por qué no me sorprende.
- Creí que en la Tierra no había magia
- Algo hay. No como la vuestra... pero hay.
- Sea como sea - interrumpió Tom- creo que Janna tiene razón. No debería hacer esto, tanto si no hubiera maldición, como si fuera la Luna de sangre...
- ¿Y que pasaría si repetimos sólo tú y yo, Tom? - le pregunté
- Vale... Probemos
Tom hizo hervir el contenido con su fuego y retornó a su color cristalino. Volvimos a echar un par de gotas, de Tom y mía esta vez.
Las gotas se pusieron a orbitar extrañamente la una a la otra cogiendo velocidad.
- ¡Qué reacción más rara!
- Janna.. ¿Te importaría probar?
- En absoluto...
Repetimos el proceso.
Tom y Janna echaron un par de gotas. Esta vez simplemente fueron tiñendo poco a poco el contenido, más o menos como podría esperarse si el recipiente fuera agua normal.
- Vale... Esto es normal... Ausencia de reacción - dijo Tom
- Esperad... Creo que lo tengo... - dijo Janna con cierta emoción
- Marco, Star... echar un par de gotas
Hicimos lo que dijo Janna, y el proceso se repitió
- Tom... Ahora tú
Tom iba a hervir el recipiente.
- ¡No!... Junto a lo que ya hay.
- ¡No es así como funciona!
- Tú prueba.
Tom echó su gota, que se movió acelerada hacia la extraña figura, y todo se puso a dar vueltas hasta que luego paró y se formó claramente una Luna roja como un holograma flotando en el recipiente.
- ¡Voilá!
- Pero... pero... - decía Tom incrédulo
- ¿Qué significa esto? - dijo Marco desconcertado
- ¿No es obvio? Lo de bailar es más rito que otra cosa. Lo que hace la Luna Roja es fijar las emociones en el plano astral. Estais bailando, compartiendo sentimientos... pero otras emociones diferentes a bailar hubieran funcionado. Mientras la Luna Roja seguía, Tom os paró, porque Tom deseaba estar con Star. Él también estaba cargado de emociones. Luego... ¡los tres participasteis de la Luna de Sangre!
- ¿Qué?
- ¡Habeis realizado la primera Luna de Sangre poliamorosa de la historia! - dijo Janna muy divertida
- ¿Poliamorosa? - dije confundida
Mi mente dejó de oir los reproches de Marco y Tom... Me imaginé con los dos... Fantaseé en una situación más íntima... como habría hecho otras veces, pero por primera vez me imaginé con los dos a la vez.
- ¡Ni hablar! ¡No! ¡No! ¡Ni de coña!
- ¡Nunca! ¡Jamás!
Tanto Tom como Marco negaban de forma compulsiva.
- Bueno... Quizás no sea poliamorosa - dijo Janna para suavizar la repulsa de los chicos. - Quizás sólo sea un eterno triángulo de desdicha amorosa.
- Mmmm... no sé que suena peor - dijo un Tom dubitativo.
- ¡No pienso dejar que mi destino esté en manos de un hechizo, maldición o lo que sea esto! - protestó Marco
Yo seguía fantaseando con mis dos amantes junto a mí, con caricias por todos lados.
Trex POV
Bueno... Ahora que he analizado todo el video, tengo que reconocer que Rasticore no lo hizo tan mal. Sólo ha sido una serie de malas casualidades.
Por eso siempre hay que tener múltiples planes listos, por si algo se tuerce.
Me notifican que ya hay varios pilones desplegados. Ahora mismo ya estarían fallando varios de los portales dimensionales para entrar al bosque. Pronto será imposible abrir portales allí.
El rey SpiderBite ya ha llegado... Se ha puesto furioso cuando le han dicho que le convocaron por un aviso falso. Ha mandado patrullas a encontrar a su esposa y su hija a la posada. Creo que intuye lo que ha ocurrido, aunque imagino que acusará a los KelpBottom del ataque. Nosotros acusamos a los monstruos. Sería raro que nadie apuntara a nosotros.
En el castillo de los KelpBottom parece que han encontrado al príncipe. Es fuerte. El chico logró darse cuenta y salir por su propio pie. Eso lo tengo registrado. Sólo había una posibilidad entre 10 de que lograra aguantar tanto.
Se lo llevaron cuando aún podía estar vivo. Ya está fuera de mi alcance visual.
No estoy seguro de si el príncipe ha fallecido. Por el tiempo que ha estado, hay un 90% de probabilidades de que así sea, y otro 7% de que fallezca en las próximas 48 horas si lo han encontrado.
Esperemos que no me toque el restante 3%. Mi plan podría venirse abajo y tendría que recurrir al ataque directo. Con las arañas en contra, nos desgastaría bastante más. Esa vía sería mucho más complicada y arriesgada.
Me llaman. ¡Es el rey KelpBottom!
- Buenas noches, majestad.
- Buenas noches.
- Espero que llame porque ha decidido resolver favorablemente nuestro acuerdo. ¿Decide vendernos o alquilarnos sus tierras?
La mirada del rey había cambiado. De la tímida y cauta de la anterior vez había pasado a una mirada sombría y determinada.
- Quería aclarar ciertos términos de su proposición. Tal y como me dijo, podían asumir el control del lugar en forma de condado.
- Sí... No es nuestra primera elección, pero estamos dispuestos a aceptar ocupar el territorio en esa forma.
- Como condado, seguirán formando parte de mi reino.
- Así es.
- Y como tal, tendrán la obligación de participar en los conflictos bélicos que comprometan mi reino.
Asentí afirmativamente.
- Sin reservas.
- Por supuesto, señor. Forma parte del compromiso.
El rey suspiró.
- Quiero recalcar esto, porque es probable que nuestro reino entre en guerra de forma inminente con el reino SpiderBite.
- Creía que su relación era cordial. ¿Ha ocurrido algo?
- Han atentado contra la vida de mi hijo.
- Siento oir eso. ¿Su hijo está bien?
- No...
No dijo más. No era el momento para presionar, pero su "No" sonó especialmente rabioso. Creo que ha muerto.
- Entiendo.
- Entonces... Si esas son las condiciones, ¿aceptaríais?
- Una guerra a cambio de ganarnos la ocupación del territorio en forma de condado. Sí. Estamos dispuestos a honrar nuestro trato.
- Bien... Pronto tendrá noticias mías.
El rey cortó abruptamente la comunicación.
No pude evitar sonreir. Estoy iba rápido, y pronto lo ocurrido con los príncipes no tendría importancia.
