Star POV
Mover maiz... mover maiz... mover maiz... ¿Cuando se acabará esto?
- Bzzz.. Bzzz... Bzzz...
La alarma de mi teléfono suena. Es la hora.. ¡Por Dios, son las 12 de la noche! ¡Por eso estoy tan cansada!
¿Cómo es que Gaspar no me ha dicho nada sobre mis tareas? ¡Ni siquiera he cenado!
Es hora de regresar a mi habitación.
Al entrar... una pequeña figura azul me estaba esperando, flotando sobre mi cama.
- ¡Glossarick! ¡No puedo creerlo! ¿De verdad eres tú?
¡Era imposib le! Me lancé a darle un abrazo axfisiante a su pequeño cuerpecillo. ¡Creí que te había perdido!
- Yo también me alegro de vete, Star. Veo que controlas tu transformación.
- Ojalá le diera un uso más digno. Ahora mismo soy la mula de carga del reino. - dije con agotamiento
- Un problema que te has buscado tú sola, si estoy bien informado.
- Yaaaaa... Ya me conoces. Experta en liarla.
De repente una lluvia de recuerdos vinieron a mi mente.
- Espera un momento... - dije mientras mi alegría por volver a verle quedaba difuminada por lo que había pasado - ¡Globgor! ¡Globgor! ¡Globgor! ... Espero que tengas una buena excusa a tu comportamiento.
- Sospechaba que tendríamos esta conversación. Supongo que no tiene sentido retrasarla más. - dijo mientras flotó en posición de loto y voló hasta sentarse en la cama, mientras dió unas palmaditas pidiéndome con su gesto que me pusiera a su lado.
Me transformé a mi forma normal y me senté.
- Tuve que atender todas tus necesidades. TODAS. - protesté - Eh visto... TODO...
- Sí... Bueno... He vivido demasiado para darle importancia a esas cosas... pero gracias por los cuidados. Aunque a decir verdad Marco se ocupó la mayor parte del tiempo.
- ¿Ya has hablado con él?
- Estoy en ello... por cierto... ¿quieres un pudding? - dijo mientras hizo aparecer dos botes entre los dos.
- ¿Desde cuando puedes hacer eso? - dije sorprendida. ¿Hacerme traerle pudding cada vez también era un juego para él?
- Oh... Bueno... Digamos que en este momento me sale gratis...
Decidí tomar el pudding. Resultaba atípicamente insulso, aunque Glossarick parecía encantado. En cierta manera, estaba con sentimientos encontrados. Muy contenta de recuperarle, pero molesta por lo que había pasado. Esperaba que todo tuviera una buena justificación. Esperé que iniciara la conversación, pero parecía demasiado centrado en su comida.
- Ibas a darme una explicación. - le recordé.
- Oh, sí... sí... Como sabes, Star, yo estoy aquí desde el principio. Desde que los Mewmanos llegaron aquí.
Asentí, aunque en realidad no lo sabía exáctamente. Nunca me preocupé demasiado de aprender historia. A medida que pasaban cosas como esta me recordaba que quizás aquello no era un rollo inservible como pensaba. Un rollo sí, al menos para mí, pero tenía más importancia de lo que solía darle en su momento. Ser mal estudiante comenzaba a pasarme factura de vez en cuando.
Marco me había demostrado que la historia no sólo merece la pena ser estudiada, sino reinterpretada, ya que no siempre es como nos la cuentan. Es lo que había pasado con los monstruos. Y luego lo de Eclipsa. ¿Que otros secretos había en una historia que podía haber sido falseada o perdida?
- He estado vinculado a la varita y al libro.
- ¿Vinculado? ¿Por qué?
- Más bien... por quien... Es una larga historia que ahora no importa. El caso es que de la misma manera que la varita funciona como una extensión de tu memoria, el libro funciona de una manera parecida conmigo. El libro y yo estamos en este mundo como uno sólo. Yo puedo.. o podía... controlar el libro, y el libro me controlaba a mí. Cuando Ludo destruyó el libro, no podía mantenerme en este mundo.
Recordé nuestra oportunidad, cuando llevé el hechizo espía al límite, prácticamente convirtiéndolo en un portal.
- ¿Por qué te quedaste con Ludo? ¡Podría haberte sacado de allí! Estuve tan cerca...
- Impresionante lo que hiciste con el hechizo... Jamás ví nada igual. Pero no podía ir contigo. Es complicado. Como te he dicho, estoy vinculado a la varita y al libro. Ludo tenía media varita y el libro. Ludo me quería allí. No tenía mucho margen de acción.
No lo entendía. Si él controlaba el libro, ¿por qué obedecerle?
- ¿No se supone que tú podías evitar eso? ¿Que nadie inapropiado leyera el libro?
- Hay reglas, Star. Y por extraño que te parezca, Ludo era una de las personas autorizadas a leerlo.
- ¿Ludo? ¿Qué tiene de especial? ¿Es porque tenía la varita?
- No. No era por eso. Explicarte por qué me obligaría a darte una larga lección de historia que, aparte de que no deseas escucharla, nos desviaría del tema principal.
Lamentablemente tenía razón. Nunca ponía atención, así que no tenía derecho a reprocharle por no querer profundizar en la historia... Tengo que trabajar más seriamente en ello.
- Así que... usé un truco por así decirlo. Cuando el libro comenzó a arder, provoqué un poco a Toffee... y con un pequeño hechizo, lo usé a él y su varita como portal para ir al reino de la magia. Allí tengo más vínculos. Puedo refugiarme allí sin el libro.
Los recuerdos fluían una vez más. Recordé como quedé atrapada en el reino de la Magia. Como Toffee jugaba conmigo allí hasta que mi madre le dió su dedo... y entonces desapareció. Y yo me estaba ahogando en aquellos restos de Toffee hasta que perdí la conciencia. Y entonces...
- La sopa.
- Sí
- ¿Qué diablos pasó allí? Mis recuerdos son confusos. O más que confusos... inconexos.
- Bueno... Es complicado. Me refugié en el lugar del reino de la magia más alejado que pude alcanzar, donde la corrupción de Toffee tardaría más en llegar. Nunca había estado allí.
Como Toffee se llevó casi toda la corrupción fuera cuando recuperó su dedo, nos quedamos ambos en ese lugar. Todo lo demás lo había consumido. Intenté aislar la magia que quedaba con mi energía... y cuando apareciste a mi lado... bueno... lo transformé en algo parecido a una sopa, para que pudieras tomarla, para que te protegiera.
- ¡Era asquerosa!
- Sí... bueno... no tenía buena materia prima, ni era una sopa de verdad. Además, yo no se cocinar.
- Y que lo digas. - respondí como si hubiera sido un chiste. Aunque parecía que iba en serio.
- Esperaba que esa magia pudiera mantenerte en buenas condiciones el máximo tiempo posible, hasta que tu madre ideara un plan o algo así.
- Entonces... ¿no esperabas de verdad que me introdujera en la sopa?
- ¡Estaba hirviendo! - dijo repitiendo las palabras y la entonación de aquella vez.
- Sí... Lo recuerdo.
- Lo increible fue que fuiste capaz de hacer un renacimiento por tí misma.
- ¿No te lo esperabas? ¿No decías que podías ver el futuro?
- No puedo verlo todo. Sólo algunas cosas... a donde se dirigen los hilos del destino. A veces el destino es líquido, cambiante... y además no estaba en mi mejor momento. El caso es que lo hiciste. Es increible.
- ¿Pero qué es eso del renacimiento?
- Verás... El universo es como un árbol, y nosotros estamos en una hoja. El reino de la magia es como un lago, desde donde se vierte la magia a los mundos a los que está conectado. Algunos lo llaman nexo precísamente porque sirve de conexión entre ciertos mundos. Pero ese depósito se puede vaciar especialmente si alguien usa la magia intencionalmente. Esa varita y otras es una forma fácil de usar la magia.. y agotarla. Toffee lo hizo de una manera más brusca si cabe asimilándola directamente. Por suerte la magia se renueva naturalmente en una inundación mágica o renacimiento, si lo prefieres.
- ¿Ajá? - dije mientras intentaba encajar las piezas en mi mente. La verdad es que no me estaba enterando mucho.
- Los nexos inferiores, como en el que estuvimos, vierten la magia como torrentes, poco a poco de forma continua, hacia los mundos materiales. Pero los nexos superiores derraman la magia de forma puntual. Es como la lluvia. A ese momento de descarga es lo que llamamos "inundación mágica" o renacimiento y ocurre cada cierto tiempo. El problema es que si los mortales reclamais voluntariamente la magia y la usais demasiado rápido, el reino de la magia se seca antes de tiempo. Es como drenar el lago.
- Torrentes, inundaciones, nexos, árboles mágicos... demasiada información.
- ¿No querías saber lo que había pasado?
Sí, lo quería. Pero aquello me desbordaba. ¿De qué servía escucharle si no me enteraba de nada?
- Además, todo estaba en el libro. Podrías haberlo leído.
Y me sentí culpable, otra vez. Y con razón. Tuve el libro en mis manos. Pude haber aprovechado ese tiempo mejor. Pero ya no lo tenía.
- Bueno, como te decía, para evitar eso, que la magia se agote en el nexo hay que lograr más inundaciones, para que la magia del nexo superior fluya antes de tiempo. Crear un unicorno mágico es una manera. Los unicornios mágicos son un puente, un canal de la magia, ¿sabes? Por eso tienes uno en tu varita.
- Oppssss. ¿Ponyhead puede hacer eso?
- Mmmm... No. No todos los unicornios. Sólo los unicornios mágicos, los vinculados directamente a la magia. Aunque sospecho que si tu amiga fuera uno de ellos tampoco sería capaz.
Reí entre dientes.
- Espera... yo pensaba que la varita funcionaba con los cristales mágicos del cargador.
- No, no. La magia fluje desde el reino de la magia gracias al unicornio. Los cristales sólo alimentan al unicornio.
- Pues yo pensaba que funcionaba de otra manera.
- Tienes que estudiar más, Star... Pero bueno... nos desviamos. El caso es que tras mucho entrenamiento y control de la magia, se puede realizar una adecuada invocación, se puede crear un unicornio. El momento de su creación hace las paredes entre los nexos sean más débiles... así que si hay poca magia en el nexo, se produce una inundación. La magia se rellena.
- Creo que me perdido.
- Céntrate Star. Es fácil. Profundizaste, invocaste el nacimiento de un unicornio, y las puertas entre nexos se abrieron. El reino de la magia se rellenó de nuevo. ¡Es sencillo!
- Si era tan sencillo. ¿Por qué mi madre no lo hizo?
- Lo sencillo es comprenderlo, no hacerlo. ¿Crees que fácil invocar el nacimiento de un unicornio mágico? Normalmente las reinas de Mewni se preparan durante toda su vida para hacerlo... ¡Y lo hacen una sóla vez! Y más de una fue incapaz de lograrlo. Por suerte normalmente hay magia para siglos, así que si una reina falla tampoco pasa nada.
- ¿Tan difícil es?
- Hay mucha preparación, y un rito, y ayuda de la Alta Comisión...
- ¿Y cómo lo logré? La verdad es que ni siquiera me acuerdo muy bien.
- Sospecho que tuviste ayuda.
- ¿Ayuda? ¿De quién? ¿Tuya?
- Si hubiera sido mía no lo sospecharía. Lo sabría.
- Cierto... cierto.. Entonces... ¿de quién?
- No estoy seguro pero tengo varias hipótesis... En todo caso, por los efectos, parece bastante claro que estuviste en comunión.
- ¿El qué? - otra palabra que desconocía...
- Comunión - repitió Glossarick.
- ¿Y eso que es?
Suspiró. Nuevamente, Star, la mala estudiante, quedando en evidencia.
- Sabes lo que es una posesión, ¿verdad?
- Espera... ¿qué? ¡ ¿ Estaba poseida ? !
- ¿Sabes lo que és o no?
- Ví con Marco la película una vez... y fue suficiente. - Aún recordaba como Marco se hacía el valiente delante de mí. Creo que ninguno de los dos durmió bien esa semana. Y todo por recomendación de Janna.
- Ah. Jajajajaja... Ficción terrestre... Bueno... no es tan mala referencia despues de todo. Supongo que vale. Mira... en una posesión, un espíritu o conciencia remota toma el control del cuerpo de otro en contra de su voluntad, normalmente anulando la conciencia de su anfitrión. Por ejemplo, lo que Toffee le hizo a Ludo era una posesión.
- Sí. Es horrible.
- En una comunión, esa conciencia o espíritu, actua a través de tu cuerpo, pero manteniendo tu voluntad. Apoyándote, dirigiéndote o reforzándote. En una comunión, ambos espíritus o conciencias trabajan al unísono.
- ¿Cómo una medium?
- Bueno... eso es una canalización. El medium se convierte en un sujeto pasivo. Pero supongo que también es parecido.
- Entonces... ¿quien era la otra conciencia?
- Ya te lo he dicho. No lo se... pero lo sospecho... Digamos que supongo que derrotar a Toffee era un deseo de Mewni.
- Casi lo dices como si Mewni tenga conciencia propia.
- Bueno... esa es también otra larga historia que hoy no voy a contarte.
- ¿Otra historia que me olvidé en el libro?
- No. Esa es anterior al libro...
- Bueno pero... ¿todo esto que tiene ver con tu estado?
- Sí... retomando la historia... Tú saliste de la magia, y el lugar donde estábamos se saturó de magia.Y mi mente estaba ligada a un libro del que apenas quedaban unos restos. Dicho de otro modo, mi mente quedó hecha cenizas como el libro. Desde el reino de la magia intenté comunicarme contigo, pero no lo lograba.
- Me acuerdo bien. ¡Me estabas asustando! ¡Creía que eras un espíritu en pena!
- Bueno... tampoco era tan diferente. El caso es que cuando tiraste el libro al pozo de la magia, que está conectado con el propio reino de la magia, me permitiste viajar aquí otra vez. Te lo agradezco de veras.
- Lo hice realmente sin saber... Creía que estabas muerto y eso te daría la paz.
- Bueno... aunque haya sido de casualidad, funcionó.
- Supongo que fue suerte.
- Es más que eso. Los dos sabemos que el estudio no es tu fuerte... pero tienes la mejor intuición de todas las reinas de Mewni de la historia.
Me sonrojé. No estaba acostumbrado a que Glossarick me hiciera cumplidos.
- Awww... gracias.
- No lo digo por alagarte. Es verdad. No serías tan poderosa si no fuera por esa intuición tuya. Si pudieras reforzarlo con los estudios podrías llegar a ser la más poderosa de todos los tiempos. Más incluso que Eclipsa.
- ¡Eclipsa! ¿Qué sabes de ella?
- Precísamente mi historia va por ahí... ¿No te acuerdas? Mi mente estuvo fuera de sí hasta que Eclipsa recuperó sus poderes.
- Que yo recuerde... hasta que Eclipsa se fue.
- Sí... bueno... tardé unos minutos en poner en orden mis ideas. Había pasado mucho tiempo...
- ¿Y? ¿Qué tiene que ver Eclipsa con tu estado?
- ¿Recuerdas que te dije que estoy vinculado al libro? Eclipsa se guardó varios capítulos para sí misma que no adjuntó al libro familiar. Se puede decir que tiene un trozo de él. Cuando ella se reconectó con la magia, yo me reconecté con sus páginas y me recobré en parte. Lo suficiente.
Rememoré un recuerdo otra vez... El juicio de Eclipsa
- Eclipsa... ¿Escribiste tú el capítulo malvado del libro de hechizos? - preguntó mi madre
- Sí... Pero para que conste... yo nunca lo llamé capítulo malvado. Ese fue el nombre que vosotros le pusisteis. Escribí un montón de hechizos mucho más malvados que nunca pasé del borrador. Ya sabes, escribir es reescribir.
Un montó de hechizos, aún más peligrosos, que no pasó al libro. Pero nunca dijo que esos borradores no existieran en otro lado.
- Y tu voz... ¿Por qué fue diferente? ¿Y por qué ahora vuelves a tener la misma voz?
- Diferentes páginas, diferente voz. Es parte del vínculo. Pero tú me oyes como me recuerdas. Porque ahora mi cuerpo es sólo eso, un reflejo de tus recuerdos.
- No lo entiendo. ¿Qué tienen que ver mis recuerdos con tu voz?
- Porque lo que ves es un recuerdo. Es el mismo motivo porque entiendes más fácilmente lo que te digo... Más o menos.. - dijo mirando hacia otro lado.
- ¿Eh?
- Yo no estoy aquí.
- ¿Cómo que no estás aquí? - le dije mientras le toqué la tripa
- ¿No te das cuenta, Star? Esto ES UN SUEÑO.
La realidad dió un vuelco y abrí los ojos.
Era cierto. Todo había sido un sueño... Un sueño rarísimo. ¿Cómo había inventado mi mente cosas tan enrevesadas?
Marco POV
El castillo está muy tranquilo por la noche.
- Buenas noches.
El soldado asiente. Es la ronda nocturna. Normalmente sólo ellos están a estas horas están por aquí. En mi opinión, deberían llevar una coraza y no una armadura metálica. El sonido de sus piezas al caminar alerta fácilmente de su presencia. Si quisiera esquivarlos, no me resultaría demasiado complicado.
Hay una figura en la penumbra. Estaba quieta, en medio del pasillo como mirando algo. Cuando me acerqué, la silueta se volvió conocida.
- ¿Star?
- Marco... ¿Qué haces levantado a estas horas?
- Podría preguntarte lo mismo. He tenido un mal sueño y me he desvelado.
- A mí me ha pasado algo parecido. - dijo Star mientras volvió a mirar a la pared. En este pasillo es donde estaba uno de los cuadros de su madre, en una pose típica de reina.
Star siguió en silencio, mirando como medio minuto.
- ¿En qué piensas?
- Parece tan... ella, en este cuadro. La echo de menos. - dijo con mirada melancólica.
- Lo dices como si se hubiera ido para siempre. No te rindas tan pronto. Seguro que hay una cura...
- ¿Te has dado cuenta lo diferente que es ahora? Ya me lo contó mi madre... que cuando era joven era tan alegre como yo. Pero tuvo que cambiar. Cuando mataron a mi abuela. La gente necesitaba una reina... y ella cambió. Pero yo... no sé si puedo. Ya no está conmigo y no he cambiado.
- Eres joven, Star. No eres como tu madre y no lo harás a su modo... pero estoy seguro de que eres capaz.
Normalmente unas palabras de ánimo lograba mejorar su estado de ánimo, pero cada vez funcionaba menos.
- ¿Cómo lo sabes?
- ¿No te has dado cuenta lo mucho que hemos cambiado? Eres la primera reina en mucho tiempo en replantearse su propia historia.
- ¿Y eso ha sido bueno? Ahora no sabemos donde está Eclipsa y en realidad no tenemos ni idea de quien es ni que puede hacer ese marido monstruo suyo.
- Tú no podías saber que iba a ocurrir con ella. Simplemente fuiste objetiva, que es lo que se le puede pedir a un gobernante justo. Además, Miss Heinous era una bomba de relojería. Y te recuerdo que fuí yo, la "princesa rebelde" - dije mientras entrecomillé con mis dedos - quien desató sus cambios. Pero es algo que iba a ocurrir antes o despues. La rebelión de St. Olga era algo que acabaría ocurriendo de todos modos. No podemos saber que habría ocurrido de haber sucedido de otra manera. Sólo podemos cuestionarnos lo que hicimos por lo que sabíamos entonces, no por unas consecuencias que no podíamos preveer.
- Vale... Por eso quizás no. Pero fíjate en lo del maiz. ¡Hasta tú te diste cuenta que no debíamos hacerlo!
- ¿Y lo volverías a hacer?
- Ehhhh. La próxima vez que me avises de algo me lo pensaré dos veces.
- Bien. ¿Ves? Aprendes de tus errores.
Obviamente no iba a decirle que no creía sus palabras, pero mi intuición me decía que aún teníamos que pasar por unos cuantos desastres más antes de que eso fuera realmente cierto. Pero algún día será verdad... Estoy seguro de ello.
- Pero hay cosas que no tienen arreglo, Marco. Fíjate en el libro de magia. Lo he perdido para siempre. Pude haberlo estudiado, pude haberme tomado más en serio a Ludo...
- Recordar el pasado para aprender de tus errores está bien, pero no te servirá de nada obsesionarte con lo que no tiene remedio. ¿De qué sirve preocuparse por lo que no puedes cambiar?
- Sí... supongo que tienes razón.
- Además... no sé... Quizás esa idea tuya de copiar el libro en la dimensión del tiempo funcione.
Nos quedamos en silencio. Star seguía mirando el cuadro sumida en sus pensamientos. Miré mi reloj. Aún era demasiado temprano. Dormir poco nos pasaría factura.
- Creo que deberíamos acostarnos. - dije pensando en ello.
Pero entonces ví la cara de Star roja como un tomate... ¿Qué he dicho? ¡Oh, no!
- Espera... Quiero decir... que deberíamos ir a la cama... -dije avergonzado mientras hacía muchos gestos involuntarios con mis brazos.
La cara de Star se ponía aún más roja pero también parecía a punto de estallar de risa
- Quiero decir... ¡cada uno a la suya! ¡A dormir! ¡Ya me entiendes!
Star estalló en carcajada.
- ¡JAJAJAJAJAJA!
- PSSsssss... Calla, Star... Es muy tarde... Están durmiendo.
- Jijiji... - Star contuvo su risa como mejor pudo - No sabía que eras tan pervertido...
- ¡Sólo ha sido una mala elección de palabras! Y mira quien habla...
- ¿Qué quieres decir?
- ¿Acaso me vas a negar que ayer por la tarde no fantaseaste con Tom y conmigo?
- ¿Queeeeee? ¿Qué te hace pensar eso? - dijo con una falsa indignación. Demasiado tiempo juntos para que cuele.
- ¿Quizás porque cuando Janna habló de un trio tenías una cara tal que así? - dije mientras imité y exageré su clásica mirada perdida.
- Jijiji...
- Los tres nos dimos cuenta. Hasta Janna tuvo que chasquear los dedos para llamar tu atención.
Star desvió la mirada, volviendo a mirar el cuadro, y empezó a morder su dedo índice.
- Vale. Me has pillado. - reconoció -. Fantaseé un minuto... ¿Acaso me vas a decir que tú nunca has fantaseado con Jackie o conmigo?
Touché! Ahora yo era pillado. Creo que yo también debía estar poniéndome rojo como un tomate.
- Eeeeh... ¿Nunca... - dije avergonzado - .. con las dos juntas?
- Ajá... Así que sí has fantaseado conmigo. - dijo mientras entrecerraba sus ojos y ponía una mirada inquietantemente lasciva.
- Deja de mirarme así. - repliqué.
- Así, ¿cómo?
- Como si fuera tu novio.
Aquella elección de palabras fue demasiado directa. Pero quizás era lo que Star necesitaba. Iba a decir "Como si fueras a besarme", pero intuí que eso nos llevaría de nuevo a un punto donde realmente no queríamos estar.
- Oh... - dijo cambiando a una mirada triste -. Tom...
Su humor había cambiado en seco. Ahora su mirada era triste.
- Un eterno triángulo de desdicha amorosa - continuó repitiendo las palabras de Janna.
- No vuelvas a darle vueltas a eso. En teoría esa maldición sólo ata nuestros destinos, ¿no? ¿Quien ha dicho que ese lazo no pueda ser de amistad? Los tres ya somos amigos.
- Sí - dijo en una entrecortada y poco convincente respuesta.
- ¿Qué ocurre?
- Bueno... ya sabes... Con o sin maldición, el triángulo amoroso es real.
- Star... ¿estás diciendo... que me quieres?
- Claro que te quiero. - dijo evitando mirarme a los ojos, mientras se sonrojaba. - El problema es que también quiero a Tom... - y luego emitió un bufido de protesta. - ¿Por qué tiene que ser todo tan complicado?
- Lo siento. - dije pensando que, ¿qué otra cosa podía decir?
Se hizo un silencio incómodo.
- Insisto. No pienso hacer trío con Tom. - dije en un fallido intento de hacer una broma para romperlo.
- Ya lo sé, Marco. Fantasías aparte, no creo que me gustase a mí tampoco.
Y se volvió a formar silencio entre los dos.
- Si necesitas hablarlo... Ya sabes... puedes contarme lo que sea.
- No sé... Desde lo de la cabina... prefiero no pensarlo. Cada vez que comienzo a recordar todo empiezo a darle vueltas... y casi es peor.
- Quizás si lo dices en voz alta te sientas mejor. Ya sabes... dejarlo salir. No creo que encontremos un momento más tranquilo que este.
- ¿Y qué quieres que te diga? ¿Qué siempre quise a Tom antes de ir a la Tierra pero que estaba molesta por la bronca de la última vez antes de irme? ¿y que cuando te conocí congeniamos como jamás lo había hecho con nadie? Y que comencé a verte de forma diferente despues del baile de la Luna Roja... y que intentaba autoconvencerme de que sólo eramos amigos porque Oscar me gustaba y me acordaba de Tom pero adoraba pasar el tiempo contigo y...
Sus interrogantes habían ido dejando paso a afirmaciones y sus palabras se aceleraban cada vez más en una frase interminable. Un clásico "bomba de sinceridad de Star".
- ... me puse celosa cuando llevaste a Jackie al baile y entonces deseé ser yo y me pasé la noche llamándote y os espié con magia y me sentí mal y provoqué sin querer que os cayerais del monopatín y luego llegó Ludo y robó el libro y luego el desastre del día de la canción y negué lo que sentía hasta que tuve que irme y lo solté todo y supiste lo que sentía y luego me seguiste hasta lo de Toffee y te volviste a despedir y creí que esa vez era para siempre y me reencontré con Tom... había cambiado tanto y quería cambiar más por mí que hasta hizo un exorcismo y me abrí a él y regresaste y me enfadé porque ya estaba con Tom y pensé que regresabas como amigo y mis sentimientos volverían a ser un torbellino de confusión y luego Eclipsa me dijo que no sobrevivirías en la lavandería y entonces me dí cuenta que podía perderte como amigo sólo por no ser capaz de controlar mis sentimientos porque eso era cosa mía pero si estaba con Tom no debería ser un problema o eso demostraría que sólo estaba con Tom porque me sentía sola... y aceptaste ser mi escudero y todo volvió a ser como antes, fue como volver a ser los mejores amigos y podía estar con Tom y contigo a la vez y era todo perfecto pero luego despues te ví raro desde que fuimos a la playa y te empujé a la cabina para saber la verdad porque en el fondo estaba celosa de que Kelly y tú estuvierais empezado a salir y eso te alejase de mí porque no quería perderte como amigo... fue muy egoista por mi parte y luego ese tipo nos encerró y luego me soltaste la bomba de que me querías y... ¡yo nunca creí que me correspondías! ¡y me dí cuenta que aún te quería! y te besé, y fuí infiel a Tom, y me remordía la conciencia porque casi te había culpado del beso y en realidad fui yo quien te empujó a esa situación y quería confesarle a Tom pero tú se lo dijiste antes que yo, y ahora me siento fatal con Tom... y no puedo elegir entre los dos PORQUE OS QUIERO A LOS DOS.
El pelo de Star estaba totalmente enredado de los tirones que se había pegado durante todo este tiempo. Se quedó en silencio.
- ¿Mejor?
- Mmmm... necesito un abrazo. - dijo mientras puso sus brazos en cruz.
Una vez más nos abrazamos... como siempre.
- ¿Ahora mejor? - pregunté mientras seguía abrazada
- Un poco...
- Oye... ¿has dicho que nos hiciste caer a Jackie y a mí del monopatín?
- Aaaah... ¿Has escuchado todo? Creo que he hablado demasiado- dijo mientras seguía abrazada
- ¿Star?
Star se separó un poco y miró al suelo.
- No estoy segura de como ocurrió... pero ya sabes... cuando mis emociones eran negativas, perdía el control.. No sabía que iba a ocurrir. Creí que sólo podía espiar... No pensaba que el portal del ojo podía ser permeable. ¡Pero fue sin querer... lo juro!
- Te creo... Supongo que despues de todo lo que ha pasado... es mejor que dejemos todo eso atrás.
Star se abalanzó y volvió a abrazarte.
- ¿Qué hago, Marco? Tengo la sensación de que escoja a quien escoja... lo perderé. No puedo perderte a tí... ni a Tom.
- Bueno... Teniendo en cuenta que soy una de las elecciones, no soy la mejor persona para aconsejarte. Pero si te sirve de algo te diré que yo seguiré siendo tu amigo... pase lo que pase.
Su respiración fue perdiendo agitación y volviéndose relajada.
- Gracias, Marco. Gracias... Gracias por ser mi amigo. Pero... ¡no quiero que seas infeliz por mí!
- Bah... No te preocupes. Ya me las arreglaré. No sé... Intentaré buscarme una pareja o algo.
Se apartó suavemente y ví en sus ojos que esa idea le disgustaba. Es normal si, como me ha confesado, siente algo por mí. Pero no puede elegir a los dos. Y no me lo pedirá. De todas formas, aunque yo no lo reconozca, sé perfectamente que ver a Star de otra manera no será algo sencillo, si es que alguna vez lo logro.
Pero si es lo que necesita para sentirse mejor, al menos lo intentaré.
- Ah... ya... que tal.. con Kelly y eso.
- Mmmm. No somos pareja. Creo que nuestra relación es como un club de corazones rotos o algo así. Creo que ninguno de los dos está listo para una relación ahora mismo.
- Lo siento.
- No es culpa tuya. Pero oye...nunca se sabe... Fíjate que Higgs últimamente está muy rara. Siempre me reta para intentar quedar conmigo para pelear. No se si es que me odia más que de costumbre, está estresada y quiere desahogarse pateando mi trasero o es una extraña forma mewmana de ligar.
- Jijiji... Mewmana no... pero viniendo de Higgs... quien sabe.
Volvió a reinar el silencio. Star ya había dejado de mirar el cuadro y símplemente se apoyaba en la pared opuesta y tenía la mirada perdida, sumida en sus pensamientos.
- Deberíamos ir a dormir. Esto nos va a pasar factura. - dije intentando convencerla
- Ya... pero la verdad es que no tengo nada de sueño.
- Te entiendo... Yo tampoco... Entonces podríamos bajar a las cocinas y prepararnos algo de café.
- ¡Me apunto! - dijo mientras comenzamos a caminar hacia allí
- Y algo de pudding también.
- ¿Pudding? ¿Por qué pudding, Marco?
- Nada... Es una tontería. Es que estuve soñando con Glossarick y se pasó toda la noche invitándome a puddings. Me sabían igual que si fuera gelatina sin sabor. Creo que ya no me acuerdo de como sabe el pudding.
- Espera... ¿Soñaste con Glossarick?
- Sí... Nada... Una tontería. Me insistía en que quería compensarme por mis cuidados y me explicaba por qué había estado tan raro y luego pudo hablar. Supongo que sigo dándole vueltas a eso y por eso lo he soñado.
Star estaba callada y con una expresión muy rara. Como conmocionada.
- ¿Star?
- ¡Yo también he soñado con Glossarick! ¿Qué te contó? ¿Te dijo lo de los torrentes y nexos y todo eso?
- ¿Eh? No se de qué hablas... Me estuvo contando por qué estuvo tan raro. Me contó que su mente había estado mal porque estaba ligada al libro de hechizos y Ludo lo quemó... y que se recuperó porque...
- ¡Eclipsa tiene páginas del libro guardadas!
Hasta ese instante, había creído que sólo había sido una casualidad. Y Star es bastante impresionable. Pero... esto era mucha casualidad.
- Sí... y que tenía diferente voz porque... - y Star volvió a cortarme.
- ¡Diferentes páginas, diferente voz!
- ¡Sí!... Esas fueron exáctamente sus palabras. Entonces... ¿ha sido real?
- Bueno... Él mismo me dijo que era un sueño.
- Entonces... ¿se ha comunicado con nosotros en sueños?
- Eso parece... Tenemos que recordar exáctamente lo que nos ha dicho a cada uno.
Y comenzamos a relatarnos el uno al otro, lo mejor que pudimos, lo que habíamos con él
Boo Fly POV
- ¿Por qué has abierto el portal a aquí, Dogbull? Debemos estar como a tres leguas del bosque.
- No lo he hecho. He intentado abrir el portal como siempre.
Dogbull intentó abrir un nuevo portal. Entró y salió rebotado como si el portal lo rechazase.
- ¿Pero qué diablos? - protestó.
- ¿A ver? ¿Déjame intentarlo? - le dije mientras me entregó las tijeras.
Repetí el proceso, y el resultado fue el mismo.
- Mmmm... Es como si algo impidiera viajar al corazón del bosque.
- Mierda... Pues nos queda un buen paseo.
El pequeño grupo de expedición que formábamos comenzamos a cambiar hacia el bosque.
Observamos en la distancia a BuffFrog, que parecía estar discutiendo, casi a punto de pelear con unos mewmanos. Nos acercamos casi corriendo para apoyarle.
- ¡Esos árboles son nuestros! - gritó BuffFrog
- ¡Teneis todo el bosque para vosotros! - respodió el aldeano mewmano
- ¡Ya te he dicho que está prohibido cortar los árboles del interior del bosque!
- ¿Prohibido? ¿Por quíen?
- ¡Está en el tratado de Mewmanos y Monstruos vigente! ¡Y es una norma que ya estaba antes!
- ¡Pues discutid con la reina para que os autorice! Nosotros necesitamos esta madera para reconstruir nuestras aldeas. ¡Aldeas que destruyó un monstruo!
- ¡Nosotros no tenemos la culpa de lo que haga alguien en concreto! Además, ese "monstruo" era mitad monstruo mitad Mewmano.
- ¡Lo que sea! Nos llevamos la madera.
- ¡Nosotros la necesitamos para sobrevivir! ¿Cómo calentaremos nuestras casas y cocinaremos sin ella?
- ¡Cortad árboles del bosque!
- ¡ ¡ NO PODEMOS ! !
- ¡ ¡ QUEJAROS A LA REINA ! !
- Oh... ¡Vaya que sí lo haré! ¡Que sepas que conozco a Star Butterfly personalmente!
- Sí... Seguro... ¡Jajajaja!
Y el mewmano que discutía se fue junto a los otros que ya iban cargando los árboles que habían cortado.
- ¿Te ayudamos, BuffFrog? - preguntó Dogbull
- No. Déjalo. Sólo pondremos las cosas peor. Quizás debamos realojarnos como me sugirió Marco.
- Aún no hemos encontrado un destino adecuado. - respondió Dogbull
- No a otra dimensión. Marco... ya sabeis... el chico Karate...
- Oh, sí... - le interrumpí - Le recuerdo bien. Me sacudió casi tanto como la princesa. - le recordé.
- Ya... bueno... me ha dicho que hay otra parte de Mewni donde podríamos vivir mejor. Quería que le ayudara a hablar con otros monstruos que habitan allí para ver si nos dejan trasladarnos.
- Bueno... Supongo que no perdemos nada por echarle un vistazo. Por cierto, BuffFrog... ¿Sabes si ha ocurrido algo que nos impida abrir un portal al bosque?
- ¿Eh? No. ¿Por qué?
- Mira...
Y Dogbull intentó abrir un portal. Esta vez las tijeras ni siquiera funcionaron.
- Ummm... Mal asunto. Es como si algo lo impidiese. - dijo BuffFrog pensativo - Recuerdo que leí que había dispositivos que impedían los portales. Sospecho que es como Toffee me la jugó la primera vez...
- ¿No podrías preguntarles a esos amigos mewmanos tuyos a ver si saben algo?
- Sí... Vale...
BuffFrog marcó algunos números. No estoy seguro si era a la princesa, su amigo u otros. Pero siempre daba comunicando.
- Qué raro... Parece que algo interfiere las llamadas también. Eso no es bueno.
- Chicos... - interrumpí - Tengo prisa por llegar. Creo que me voy a adelantar. Ya sabeis, tengo mi propio ritmo volando.
- Claro, Fly... Luego nos vemos.
Y salí volando. En cuanto me alejé de su vista intenté llamar al jefe. Tampoco tuve linea, así que comencé a volar donde habíamos aparecido en el portal.
Finalmente el teléfono funcionó.
- Vaya... Por fín tengo noticias tuyas. - dijo Trex al otro lado. - Espero que la espera haya merecido la pena. ¿Has logrado convencerlos para que se trasladen?
- Ehh... No señor. No les gusta ninguno de los sitios que hemos visitado. No había agua... o nos han echado... o nos han encarcelado... o...
- ¿Entonces para qué me llamas? - dijo en tono malhumorado.
- Tenemos un problema. Algo parece bloquear los portales aquí.
- Ah... Eso... Pues caminad un poco hasta fuera del bosque y abridlos allí.
- Ehh... Pero no tenemos ni idea de que es lo que pasa. ¿Cómo sabemos donde acaba lo que sea que esté bloqueando los portales?
- Sólo cubre el bosque.
- ¿Cómo lo sabe, señor?
- Porque yo estoy bloqueando el bosque. - Su entonación indicaba que estaba al borde de perder la paciencia.
- Aaah. Vale... Bueno... Bien...
- No vuelvas a llamarme hasta que te asegures de que no haya nadie por el bosque. Y te recuerdo que se te está acabando el tiempo.
¿Tiempo? ¿Esta misión tiene tiempo límite? ¿Y que pasa si se acaba? La primera noticia que tengo.
- Esto... Nunca me dijo que hubiera fecha límite.
- No hay una fecha concreta. Pero cuando resuelva otros asuntos, iré al bosque y sea quien sea quien esté allí, lamentará cruzarse en mi camino. Y esto también te incluye a tí - dijo amenazadoramente - así que si aprecias no sólo tu contrato, sino la vida de los que viven allí, más vale que los saques del bosque cuanto antes.
- Esto... ¿Sólo le importa el bosque? Bueno... Han comentado la posibilidad de trasladarnos a otra parte de Mewni. ¿Eso valdría?
- Supongo que sí. - dijo rebajando el tono y hablando más fríamente, como solía acostumbrar su hermano.
- Esto... ¿Y en qué ayuda el bloqueo del bosque?
- Eso no tiene nada que ver contigo.
- Ah... Vale.. Entonces le dejo.
- Espera... - dijo interrumpiéndome - Quizás me arrepiente de esto pero... Intenta averiguar si en el bosque hay una princesa mewmana o dicen algo sobre una. Si escuchas algo sobre ese tema, avísame.
- ¿Una princesa Mewmana? ¿Star Butterfly? La conozco bien... sí...
- No. Ella no. Pero avísame si sabes de otra princesa que ande por allí.
- Sí, señor.
- Si te sirve de algo, sabemos que ha tenido contacto con un tal "Slime".
- ¿Slime? Creo que se quien es. Le preguntaré...
- ¡NO! Se supone que tú no sabes nada sobre esa princesa. Sólo les pondrás en alerta. Tú escucha e informa.
- Bien... Haré las preguntas con discrección.
- NO PREGUNTES... ESCUCHA... E... INFORMA.
- Sí, señor. - respondí mientras me colgó antes siquiera de completar mi frase.
Definitivamente tenía que ser discreto... Nada de preguntar por una princesa... ¿Y si pregunto por mewmanos desconocidos?
Star POV
Sé como mamá... sé como mamá.. Cara seria, postura erguida... Pelo, bien. Ropa, bien. Horario... ¡Excelente! Por una vez me he adelantado.
Gaspar entra por la puerta
- Buenos días, majestad. Buenos días, Marco.
Reprime tus instintos de insistir que estás "en funciones".
- Buenos días, Gaspar. - dijimos Marco y yo al unísono.
- ¿Algún asunto nuevo que debamos tratar? - preguntó. Es la típica frase con la que empieza.
- No.
- Entonces primero el informe. Le alegrará saber que los almacenes de maiz están al 80% y que con el próximo envío desde la Tierra tendremos los almacenes en mejor nivel que nunca.
- Bien.
Menos mal que lo de mover el maiz sólo era un sueño.
- La alta comisión me ha informado que podremos tener una reunión pronto. Omnitraxus ha esquivado el tema de su madre justificándose en que está muy ocupado y ha prometido que hablaremos de ello en dicha reunión, así como todas las novedades referentes a Eclipsa.
- Bien. - Este tipo de respuestas era lo que se esperaba de mi "seriedad" como reina. Pero por dentro estaba deseosa de ir a buscar a Omnitraxus y preguntarle directamente. ¿Por qué diablos sabía mi tía qué le pasaba y él no? Espero que no me guarden secretos porque si no...
- Ahora la agenda. He hecho lo posible por eliminar todo asunto no esencial para que pueda dedicarlo a prepararse el debate de regencia. Le he dejado por escrito los únicos asuntos que tendrá que atender hoy. Le llevará poco tiempo.
Marco interrumpió.
- Me gustaría que Star y yo fueramos a intentar negociar con los monstruos.
- ¿Tiene que ser ahora? La reunión es inminente. De hecho, tengo ya todas las confirmaciones de asistencia salvo del reino SpiderBite y Waterfolk. Y seguro que están a punto de llegar.
Justo en ese momento llamaron a la puerta. Manfred se asomó.
- Señor... Han llegado las comunicaciones que estaba esperando. - dijo mientras entregó dos sobres a Gaspar
- Hablando del tema... Aquí están. - dijo mientras abría los sobres.
- Entonces... ¿Ya tenemos fecha exacta?
Gaspar miraba extrañado el sobre.
- Un momento - se disculpó mientras abrió el otro y leyó rápidamente.
- ¡Diablos! - espetó. No es habitual en Gaspar una expresión así.
- ¿Qué ocurre?
- Ambos reinos se han excusado de la reunión.
- ¿Hay que aplazarla?
- No... Pero eso no es lo que me preocupa... Es raro que alguien no asista. Si el rey no puede, se suele delegar en otra persona y en el peor de los casos en un asistente. Normalmente se deniega por un malestar diplomático o algo por el estilo. Pero si dos reinos contiguos reusan a la vez... lo más probable es que...
Se quedó callado un segundo.
- ¿Gaspar?
- Es probable que se hayan declarado la guerra.
