Marco POV
- ¿Guerra?
Había leído un poco sobre la historia de Mewni. Lamentablemente, había guerras de cierta consideración aproximadamente cada dos generaciones, aunque eran aleatorias. Supongo que despues de cada desastre necesitaban al menos cierto tiempo para recobrarse antes de lanzarse una vez más a las armas.
Por esa razón, las relaciones entre los diferentes reinos siempre tenían una parte de tensión. Si el tono se elevaba demasiado, esos odios del pasado tendían a resurgir. De ahí que buscaran realizar encuentros sociales, con la intención de limar asperezas y confiar que las siguientes generaciones tuvieran entre sí una relación mejor.
Los matrimonios entre reinos eran más que bienvenidos pues suponían una promesa de unión entre estos que alejaran el riesgo de la guerra para siempre.
En el pasado, por lo visto, existieron más reinos. Algunos se fusionaron. Por eso el mapa actual tendía a tener zonas intercaladas entre especies diferentes que, por ausencia de atractivo, tabues o símplemente quizás incapacidad de tener hijos, no terminaban de tener matrimonios entre ellos.
La unión de los Johansen y Butterfly era justo un buen ejemplo de fusión de entre los casos más recientes.
Quizás al vivir en la Tierra y estar bombardeado de información, y a pesar de que ellos viven los conflictos a pie de calle, tenía una idea más clara que la gente de aquí cuan terrible puede ser una guerra. Obviamente el hecho de que nosotros seamos paises con poblaciones muy grandes comparados con Mewni y tengamos armas mucho peores conforman una imagen diferente en mi cerebro.
Una de las cosas que me preguntaba era por qué no habían importado nuestras armas. Magia aparte, los combates aquí tenían un estilo medieval. Cuerpo a cuerpo. Unos cuantos vehículos blindados importados podría causar auténticos estragos en las filas del enemigo. Nuestros explosivos podrían causar daños de consideración incluso a los septarian y dejarlos incapacitados por cierto tiempo. Sin poder asegurarlo, es posible que incluso con armas adecuadamente diseñadas, como incendiarias, podríamos matar a esos reptiles.
Supongo que era ignorancia más que otra cosa. La última guerra había sido precísamente contra los monstruos, con los septarian a la cabeza, y fue alrededor de nuestros 70.
Gracias a Dios a Toffee no se le ocurrió esto, porque él sí sabía de la Tierra. O quizás, por algo que desconozco, realmente nunca quiso un conflicto de ese tipo.
De hecho, yo mismo más de una vez estuve reprochándome cuan estúpido fuí al enfrentarme a Meteora de aquella forma, pudiendo haber recurrido a nuestras armas. Aunque supongo que al final fue mejor así. Quizás, de haber matado a Meteora, la situación con Eclipsa ahora podría ser peor. ¿Podía? ¿Qué sería de Eclipsa en este momento?
- ¿Qué hacemos? ¿Anulamos la decisión sobre la regencia? - preguntó Star preocupada
- No. Al contrario. - dijo Gaspar - Recuerde que sigue en funciones y eso limita sus capacidades. Cuanto antes tenga la regencia, más genuinamente podrá intervenir en el conflicto. En todo caso, deberíamos intentar acelerarlo lo que sea posible.
- ¿Y que hacemos entonces? ¿Les visitamos e intentamos que negocien o algo así?
- Debería no involucrarse personalmente. Usted sólo puede estar en un lugar a la vez. La primera visita podría ser tomada como un apoyo a dicho reino lo que automáticamente nos enemistaría con el otro. Podría incluso introducirnos en el conflicto accidentalmente.
- ¿Cual es la mejor forma de proceder? - pregunté a Gaspar
- No se preocupen. Yo me encargo. Enviaré a la vez sendos emisarios para informarnos. A fin de cuentas, ni siquiera tenemos la confirmación de que sea una guerra. Quizás sea algo diferente aunque no se me ocurre qué. Sea como sea, necesitamos información.
- Toc, toc - llamaron a la puerta
- Adelante. Mamfred... ¿qué pasa ahora?
- Una llamada para la reina. Es la princesa Lilaila. Insiste en que es urgente.
- Diga que la llamo en unos minutos.
- Eso he hecho las cinco últimas veces. Parece realmente insistente. ¿Sigo dando largas?
- No... no importa. Perdonad... será un segundo...
Star se levantó y se alejó un poco en la propia habitación y usó su propio móvil que debía haber apagado antes.
- ¡Hola, Ponyhead! ¡Perdona que no te atienda pero es que ahora... ! ¿Pony? Pony... ¿qué pasa?... ¿Kelpbottom? Sí precísamente nos acabamos de enterar que... No... ¡No! ... ¡No! ¡Eso no lo sabía! Pero... pero... ¿Estás segura? ... Sí... Perdona... Yo... Lo siento... ¿Funeral?... Esto... es complicado... ¡No, Pony! ¡Claro que haré cualquier cosa por tí... es sólo que...! Tú tranquilízate... Te llamo en un rato, ¿vale?...
- ¿Funeral? - pregunté preocupado a Star.
- Larry... Larry Kelpbottom ha muerto. Según su padre, lo han asesinado.
- Spiderbite... - dijo Gaspar como cuadrando el puzzle - Cierto o no, esa es una acusación por la que perfectamente se puede desatar una guerra.
- PonyHead quiere que la acompañe a su funeral. - continuó Star - . El rey Kelpbottom la ha invitado porque al parecer Larry consideraba a Pony alguien muy cercano.
- No. Eso sería un completo error. - dijo tajante Gaspar -. Si una simple visita de mediador puede causar malentendidos, imagine asistir al funeral de aquel que puede ser considerado el detonante del conflicto.
- Pero... Pony...
- En mi opinión profesional, ni ella misma debería asistir al funeral. Podría involucrar a su padre. Pero al menos ella tiene una excusa y a diferencia de usted, aún no representa a la corona. Aún siendo en funciones, cuenta. En el mejor escenario, se podría olvidar del voto de los SpiderBite por la regencia.
- Pero ¡ellos no van a asistir!
- La primera reunión podría acabar en votos insuficientes, habría que repetirla y ellos podrían asistir a futuras votaciones.
Star me miró con ojos de cachorrito, como buscando un apoyo que no podía darle.
- Lo siento, Star. Creo que Gaspar tiene razón.
Star suspiró.
- ¿Puedo al menos llamarla otra vez?
- ¿A su amiga? Por supuesto. En tanto lo haga privadamente y no diga nada que la comprometa es algo que queda entre su amiga y usted. A fin de cuentas, acaba de hablar con ella.
- Me refería a algo más directo... Usando el espejo.
- Por supuesto... De hecho, es bueno que intente mantener esas buenas relaciones. Incluso si puede ser, anime a su amiga a que evite menterse en un lío más grande por esto. Lo último que nececitamos es que más reinos se involucren en un gran conflicto.
Mi móvil vibró. Lo tenía silenciado, como en cada reunión, pero lo sentí avisar. A diferencia de Star, tengo pocos contactos, así que le eché un vistazo rápido.
- Vaya... Tengo un mensaje de BuffFrog... Es raro... Me pregunto si estará todo relacionado... Disculpadme un momento... voy a comprobarlo.
Star comprobó su móvil. También tenía avisos suyos.
Le llamé, pero no daba línea.
Janna POV
Que aburrimiento. En fin... tiraré un rato de móvil... Se me hará más llevadero.
#PoetasAficcionados
Keat4evercreek: "The Eve Of St. Agnes", por supuesto. No sólo es la hermosura de sus palabras y sus constantes
referencias a la iconografía universal y el inconsciente colectivo sino que contiene referencias invisibles para el ojo inculto hacia
el mundo secreto del ocultismo. Que tú no creas en las hadas y el poder creador mágico de las emociones y
la imaginación sólo demuestra tu profunda ignorancia de la que te regodeas ante todos.
#Astrodinamica
echoAtomica: Einstein22. Está claro que quieres que te resolvamos ese problema por tí. Pero vamos... está más
que claro que has hecho mal las cuentas. La onda de la explosión de la supernova es un frente, en consecuencia
el órden de magnitud no puede ser al cubo correspondiente al volumen, sino al cuadrado como corresponde a la
superficie del frente de onda. Ya el resto de cuentas paso mirarlas, porque si fallas en eso todo se viene abajo.
Eso lo sabría hasta una chica de secundaria.
#magiaverdadera
brujaOrdonia: LaTodopoderosa. Mira novata. No vengas aquí como si supieras de lo que hablas. ¿Te crees que hacer un hechizo
de verdad es símplemente decir palabras que suenan bien, como si estuvieras creando una oración a unos dioses inexistentes?
La magia no funciona así. Créeme... lo sé muy bien. Sólo hay dos vías. O tener un canal con la fuente de la magia y
controlarlo desde el plano emocional, o usar unas reglas muy bien definidas para usar el plano mental para
mover fuerzas de otro plano para usarlo a conveniencia o establecer justamente ese canal con el mundo de la magia.
Decir lo primero que te viene a la mente no le va a funcionar a una persona normal. Si funcionara, todo el mundo haría
magia todo el rato.
LaTodopoderosa: Ya está la chuleta sabelotodo. ¿Tú que sabrás? ¡Sólo sabes criticar! ¡Tus textos sobre como hacer hechizos son
infumables y no los entiendes ni tú!
Me encanta cuando se pican.
brujaOrdonia: Que tú no los entiendas no es prueba de nada. Desde luego, sé más que tú. ¿Alguna vez has visto una maldición o un hechizo?
¿Alguna vez has conocido a alguien de otra dimensión?
Y no... no me refiero a tus pajas mentales imaginando seres invisibles que sólo están en tu cabeza. Hablo de gente
de carne y hueso.
¿Y ese olor?... Intenso... picante... azufrado... ¿Qué hace aquí Tom?
brujaOrdonia: Alguien como un demonio... como el que tengo aquí cerca rondando...
- Hola, Tom - dije mis palabras sin mirar. Espero haberlo sorprendido.
- ¿Cómo demonios sabías que estaba aquí?
Tu olor, claro.
- Tu presencia es fácil de percibir.
- Ya... lo que tú digas.
Uppss.. Tiene un tono malhumorado. No debería ignorar a un demonio.
LaTodopoderosa: Sí... Un demonio a tu lado... ¡Jajajaja! Dudo que tengas un alma que ofrecerle. ¡Jajaja!
- Quería hablar contigo - dijo Tom disimulando todo el tono cordial del que era capaz.
brujaOrdonia: A diferencia de otras, tengo un conocimiento que ofrecer. Esperad... Voy a probar una cosa.
A ver si funciona.
- Tom... ¿Te importaría coger ese mal humor y dirigirlo contra mi móvil? Y piensa en las palabras "magia verdadera"
- ¿Por qué? - dijo totalmente extrañado
- Me gusta experimentar... Me pregunto si los maleficios pueden tomar una forma digital...
Tom arqueó una ceja... Lo miré a los ojos fíjamente e intenté poner esos ojos de cachorrito que Star me
había enseñado.
Su cara seguía malhumorada.
- ¿Qué tramas? - preguntó
- Nada... Sólo dar una lección a un grupo de incrédulas que dicen que los demonios son cosa de risa.
- Eso dicen... ¿eh?
Miró rápidamente mi conversación y decidió pulsar mi móvil.
Todos los participantes del canal fueron expulsados.
- ¡Genial!
El movil comenzó a calentarse...
- Ay.
Se me cayó al suelo al soltarlo. Por suerte a tiempo antes de que me quemase de verdad... Luego la batería estalló, rompiendo el móvil en varios trozos.
- Vaya... Lo siento. Creo que me he pasado. - dijo Tom, disculpándose de forma genuina.
Miré los restos del móvil.
- No pasa nada... La tarjeta sim y la de memoria están intactas.
- El móvil está destrozado.
- No importa. No era mío... El mío está aquí. - dije sacando un segundo aparato de mi bolsillo.
- ¿Le has robado a alguien el móvil teniendo el tuyo propio? Así que Marco tenía razón... Eres una delincuente...
"Ni te imaginas lo difícil que es labrarse una mala reputación cuando eres humano", pensé.
- Relájate Tom. El tío al que se lo quité es un capullo. Además, lo más seguro es que él lo hubiera robado antes a otra persona.
- ¿Eso se supone que debería tranquilizarme?
- ¿Qué haces por aquí, Tom?
Es obvio que me busca. Supongo que será lo de la Luna de Sangre... Aunque también ha atado cabos antes de tiempo y busca las llaves de su castillo, o lo de Marco o...
- Tengo un par de asuntos que tratar contigo. Lo primero es... ¿cómo demonios hiciste lo de chasquear los dedos y lograr que hiciera lo contrario a lo que quería?
Oh... Vaya. Mi cuarta e indeseada hipótesis... Estudia el entorno, Janna... Tengo que dar esquinazo a un demonio. Necesito ganar tiempo.
- Un mago nunca revela sus secretos.
- Tú no eres un mago, Janna.
Necesito estar más cerca de ese buzón. Podría cubrirme ahí. Un paseo disimulado.
- Es una expresión... que quiere decir que no tengo intención de decirte nada. ¿No se supone que el experto en ese tipo de cosas eres tú?
Tom no se lo tomó bien. Levantó la barbilla y me miró serio con la cabeza mirando más alta que de costumbre.
- Bien... ¿Quieres hacerlo por las malas? Luego no digas que no te lo pedí educadamente.
Tom hizo un gesto con sus manos que se encendieron brevemente en llamas. Noté como una fuerza intentaba entrar en mi cuerpo para luego ser atraido por la pulsera de mi muñeca.
- Una maldición de sinceridad, supongo.
Una que mi pulsera antimaldiciones ha parado. ¡Yuju...! ¡Funcionó! Menos mal, porque jamás la había puesto a prueba. Seguir las instrucciones del libro de hechizos de Star de memoria tiene sus riesgos.
- Pues sí... Sabes bastante de maldiciones, ¿eh?
- Más o menos.
Tom arqueó las cejas.
- Eso no parece una respuesta muy sincera...
- Lo que oyes, es lo que hay.
- Mi maldición ha fallado, ¿verdad?
- Puede - dije mientras sonreí. No debía. Lo irritaría aún más... Pero... ¡qué demonios! ¡Su cara lo vale!
- Pero como demonios... Uggg... ¡Tú lo has querido! No quería recurrir a esto, pero te lo has buscado...
¡Maldición! Tom estaba sacando un frasquito. Podía imaginar lo que era. Una versión en elixir de esa misma maldición. Una versión ultraconcentrada y materializada contra la que mi pulsera no tenía nada que hacer.
Estoy situada en el sitio correcto. Plan de fuga. ¡YA!
- ¡Hola, Star! ¿Qué haces aquí?
Tengo un segundo. Mientras Tom se da la vuelta, yo estoy fuera de su rango de visión. Por suerte su tercer ojo está también delante. Si no, esto sería imposible. Ha girado como las agujas del reloj. Tengo que cruzar sincronizadamente por el otro lado, a la vez que él vuelve a girar al darse cuenta que me he tirado el farol.
- ¿Pero qué demonios?
He pasado a su lado y no se ha dado cuenta de la jugada. Que siempre he estado al otro lado de su cabeza. Su sorpresa apenas me da otros dos segundos para colocarme tras el buzón y desaparecer de su vista, una vez más.
- ¡No puede moverse tan rápido! Empiezo a dudar que sea humana.
Jejeje. Tom no se ha enterado de cómo lo he hecho. Tengo suerte de que el día esté nublado. Las sombras me habrían delatado con facilidad.
Ahora tengo que afinar el oído para saber donde está y moverme hasta tener una oportunidad para irme en dirección contraria.
Uff... Que pestazo a fósforo. Menudo olor tiene este chico... Me gusta... Puedo percibirle de dos formas.
Se aleja por la derecha... Puedo asomarme... ¡Sí!. ¡Ahora! ¡A correr!
¡Esquinazo logrado! ¡Eso ha sido un torrente de adrenalina! ¡Genial!
Mi móvil comienza a sonar. ¡Mierda! ¡Tom tiene mi número!
Una columna de llamas aparece ante mí.
- No pensarías que podías dar esquinazo tan fácilmente a un príncipe del inframundo, ¿verdad?
Dijo mientras colocaba aquel tarrito bajo mi cara... Pude notar como aquella cosa me congelaba. Mi cuerpo se paralizaba. Temí desmayarme, pero mi cuerpo no respondía. Pero se mantenía en pié, como si estuviera bajo el control de otra mente.
- Bien... Veo por tu expresión que esta vez ha funcionado. Así que donde estábamos...
- ¡No! ¡No!... ¡Déjame! ¡Uppsss! ¿por qué estoy hablando así? ¡Yo no quiero hablar!
- Hablas así porque ahora no puedes evitar que tu cuerpo diga todo lo que piensas... Es como funciona esto. - dijo agitando el frasquito
- ¡Por qué me dices eso! ¿No ves que ahora no podré evitar pensar justamente en lo que no quiero decir?
- ¿Eh? ¿Cósas que no quieres decir?
- Sí... Cosas impertinentes como que me pareces sexy. ¡Mierda!¡Noooooooo! ¿No ves que Star es mi mejor amiga? ¡Y tú eres su novio! ¡Además, no me gustas, gustas! Sólo me pareces... sexy. ¡Mierda! ¡Janna! ¡Deja la mente en blanco de una vez!
- Oh
- Te estás sonrojando... Es gracioso. Aún más con ese tono de piel tuyo. No voy a callarme, ¿verdad?
- ¡Por supuesto que soy sexy! Es decir... ¡Le gusto a muchas chicas!
- No intentes hacerte el machito conmigo. No funciona. Y no me gusta. Y no puedo evitar decirte que no me gusta. Disculpa que te diga impertinencias... ¡pero la culpa es tuya! ¡Quítame esta maldición!
- Vale... vale... yo tampoco estoy cómodo con esto. Pero antes... cuéntame tu gran secreto.
- ¡Soy un cerebrito!
- ¿Eh?
- Soy un cerebrito, ¿vale?. Me gusta leer, me gusta la física, me gusta la astronomía, la literatura, la magia, el ocultismo... ¡Me gusta aprender por mi cuenta! ¡Y me encanta desvelar secretos! ¡Soy un bicho raro! El día que saqué 155 en el test de cociente intelectual todos pensaban que había hecho trampa... ¡Pues no! Tenía curiosidad por saber cual era, ¿vale?. ¡Y no me gusta ser un cerebrito! Casi todo el mundo te trata mal. Mi vida apestaba cuando me mostraba como era con mis vestidos rosas, mis libros y respondía a todo lo que sabía en clase. Unos por envidia. Otros porque se sienten inferiores. La mayoría huye de tí o se mete contigo. Por eso tengo amigos raros, y me gusta jugar a rol con los frikis de Ferguson y Alfonso. Porque en mi corazón, soy una de ellos. Por eso he creado esta nueva personalidad. ¡Es una farsa! ¡Ese es mi gran secreto!.
- Oh... No es el secreto que esperaba.
- ¡Pero es el secreto que temía revelarte porque me has dicho que digo todo lo que pienso! ¿Cómo no voy a preocuparme por contarte lo que temo hablar? ¡Quítame esta maldición de encima!
- No hasta que me reveles el secreto que YO quiero saber.
- Star ha dicho la verdad cuando te ha dicho que no se ha acostado con Marco.
- ¡No! ¡Eso no! ¡Quiero saber como hiciste lo de los dedos!
- Eso es fácil. Es sólo un mecanismo reflejo grabado en tu subconsciente. Cuando estás en fase Delta del sueño, si mides la actividad cerebral y pones a escuchar un sonido en la frecuencia resonante a la de la actividad, tu cerebro se vuelve especialmente sugestivo y puedo guardar varios detonadores en él.
- ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuando?
- El qué ya lo he explicado. El cómo no es complicado. En otro movil tengo un pequeño gagdet que me permite medir las ondas con unos pequeños electrodos. Y con los auriculares poner la sugestión. El cuando fue en la fiesta del tocón, cuando os quedasteis todos dormidos a las cuatro de la mañana.
- ¡Quítame esos... detonantes o como los llames!
- ¡Quítame esta maldición!
- ¿Y cómo sabré que me los has quitado de verdad?
- No puedes. No puedo quitarte los detonadores con esta maldición encima porque no podré decir lo que quiero y una vez que me la quites no podrás confiar en lo que te digo.
- ¡Promételo! ¡Prométeme que me los quitarás.
- Te lo prometo. Pero esta promesa no vale nada porque sólo cumplo las promesas que realmente quiero cumplir. Y esta no quiero cumplirla. ¡Mierda! ¡Odio esta maldición!
- Me gustaría que lo hicieras por las buenas. Pero puedo usar maldiciones peores.
- ¿Y qué opinará Star de todo esto? ¿Cuando sepa que estás torturando a una de sus mejores amigas?
- Eeeehhhh..
- ¡Ajá! ¡Ni siquiera lo habías pensado!
- Claro que lo había pensado. ¿Te crees que soy idiota?
- Eres impulsivo, y los dos lo sabemos. ¡Já! Mira tu cara ahora. ¡Es un libro abierto! ¡Ni siquiera habías pensado en Star!
- ¡Claro que sí! ¡Es mi novia!
- Y aún así, tu cara sigue mostrando que mientes. Recuerda que YO no puedo mentir.
- ¡Vale! ¡Vale! ¡Tú ganas! Me pongo un poco maniático cuando pierdo el control, ¿vale? Y me agobia un montón saber que ¡puedes controlarme como un títere!
- Mira. Tom. Te entiendo. ¿Por qué te crees que lo hago yo? Sí... En parte es porque es divertido, un reto y es una fórmula buenísima para gastar bromas. Pero hay una parte más seria. ¿Y si algún día pierdes el control de verdad? Quiero decir... si te vuelves malo o algo así. ¡Yo tengo tu debilidad! Tu debilidad es la garantía de que otros en quien puedes confiar pueden detenerte cuando ni tú puedas detenerte a tí mismo. Como cuando Superman deja a Batman que tenga kriptonita. Para que pueda detenerlo si él se vuelve malo.
- Vaya... ¿Referencias a la liga de la justicia? Es verdad que eres una friki.
- Te lo dije... ¡Quítame esta maldición!
- No, no, no... No me entiendas mal. Me parece genial. Eres aún más friki... pero en el buen sentido.
- Vaya... Gracias... Por cierto... A mí me gusta el color rosa de tu pelo. Es justo mi color favorito.
- No es rosa... es salmón.
- Eso es lo que se dice cuando no se quiere reconocer que es rosa. Recuerda que no puedo mentiiiir...
- Pero puedes seguir bromeando y molestándome, por lo que parece... Mira... Intentemos llegar a un acuerdo. Si no tienes intención de quitarme las maldiciones porque tú tambien temes perder el control... prométeme entonces que jamás las usarás mal.
- Mmmm... Es una oferta tentadora, pero estoy segura de que no cumpliré. Pero puedo prometerte que tan sólo te gastaré algunas bromas poco pesadas de vez en cuando y que jamás las usaré para hacerte daño serio si no es para proteger a otros de un daño mayor. Esa es una promesa que puedo cumplir.
Tom inspiró profundamente.
- Y tú no le contarás nada a Star sobre esto.
- No funcionará. Antes o despues se me escapará. Pero prometo que lo mantendré oculto tanto como sea capaz, y cuando se me escape lo maquillaré.
- Es increible que puedas negociar con una maldición de sinceridad encima.
- ¿Verdad que sí? ¿Entonces? ¿Hay trato?
- Aaah... Está bien. - dijo mientras puso otro bote diferente bajo mi nariz.
Pude notar como el nuevo olor recorría mi cuerpo realizando el proceso inverso, desbloqueándolo y devolviéndome el control.
- Da gusto volver a ser una misma.
- ¿No decías que tu personalidad es una farsa?
- Sí. Pero esa soy yo. Una farsante.
- No lo entiendo, Janna. Si no te gustar ser rara... ¿por qué esta personalidad?. Tampoco es que seas una chica del montón precísamente.
- No puedo evitar ser rara. Pero hay raros y raros. A la gente le cae mucho mejor el raro inconformista que el cerebrito. Y aunque sea una fachada, tampoco es tan diferente de mi verdadera forma de ser. A fin de cuentas, el ocultismo me gusta de verdad. Y las clases me aburren.
- Hablando de eso... Hay un segundo tema que quería consultarte. Como sabes mucho de maldiciones me preguntaba... ¿Entiendes el rúnico?
- Hay muchos rúnicos diferentes.
- Algo como... esto.
Tom me enseñó una foto de algo que parecía un libro gigante. Los símbolos no me sonaban de nada.
- No. Lo siento.
- Vaya... Es una pena.
- Aunque podría intentar traducirlo. Si tuvieras algo como un diccionario, una piedra rosetta o algo así.
- ¿Piedra rosetta?
- Ah... ya... Es una referencia terrestre que a lo mejor no te suena. Hace siglos había unos lenguajes, unos jeroglíficos, cuyo significado se había perdido, y alguien encontró un grabado en piedra, la piedra rosetta, que tenía el mismo texto en varios idiomas diferentes. Gracias a ella se pudieron traducir aquellos símbolos desconocidos.
- O sea... Un texto que esté en rúnico... y también traducido a otra cosa que ya conozcamos...
- Sí. Eso es...
- Puede ser... En la biblioteca de mi padre... me suena haber visto algún libro con la misma tapa.
- ¿Biblioteca?
- Sí... En el inframundo... Verás... mi madre tiene libros de muchos temas "prohibidos". Dice que no estoy preparado para leerlos. Y están todos en rúnico demoníaco. Mi madre no ha querido enseñarme todavía precísamente por eso. Creo que podría haber algún libro que me resulte útil con la maldición de la Luna de Sangre, pero no entiendo nada. La biblioteca de mi padre, sin embargo, tiene libros normales. Él es mewmano, y nunca aprendió rúnico. Es posible que haya algún libro que esté repetido en ambos.
- Podría servir. Llevaría tiempo, claro, pero en teoría es posible.
- Entonces... ¿te apetece un paseo por el inframundo?
- ¿Bromeas? ¡Me encantaría! ¡Tienes que enseñármelo todo!
Star POV
No se que hacer. Gaspar tiene razón. Sería absurdo poner en riesgo el reino por un acto tonto. Y aún así... no puedo evitar sentirme como la mierda. Dejar tirada a mi mejor amiga, a mi hermana Pony, justo en el momento en que más lo necesita.
¿Por qué tiene que ser el mundo tan injusto? ¿Por qué no puede haber una forma de ser una reina responsable y seguir siendo la mejor amiga?
Mi mirada pasó por encima de los bocetos de Janna. ¡Una poción de transformación! Me había olvidado por completo de eso.
Era justo lo que podía permitir salirme con la mía. Porque lo que no podía era asistir como Star Butterfly. Pero... ¿y si tenía la apariencia y voz de otra persona?
Es cierto que la alquimia era un terreno donde nunca me había preparado. Recuerdo la historia que me contó Janna, intentando este hechizo. Hay ingredientes que hay que tratar con magia antes de usarlos en la poción. Janna los sustituyó echando imaginación. El resultado fue que la rana que usó de prueba acabó estallando en mil pedazos.
Ciertamente esta no era una poción para tomarse a broma. Sin embargo, al menos sobre el papel, podía permitirme...
- Toc, toc, toc
Alguien llama a la puerta, y por la forma de llamar seguro que es Marco.
- ¡Entra!
- ¿Star? ¿Puedo pasar?
- Pasa, Marco... pasa.
- ¿Ya has hablado con PonyHead?
- No... Áun no... Estaba dándole vueltas... ¿Sabes que hay un hechizo... bueno... una poción que me permitiría tener durante cierto tiempo el aspecto de otra persona?
- No estarás pensando en acudir al funeral... ¿verdad?
Aspiré fuerte... ¿Qué podía decir?
- Esto me está matando, Marco. Sé que no debería pero... ¿traicionar a mi mejor amiga? ¡Pony me necesita!
- Star... Ponyhead no está en una situación de vida o muerte. No la estás traicionando. Puedes hablar con ella. Y si no lo entiende... ya lo entenderá. Esto es más importante que tú, que yo o que ponyhead. Pondrías en riesgo a todo el reino Butterfly. Miles de vidas que podrían perderse por un paso en falso.
- Pero...¡nadie tendría por qué enterarse! No con esa poción.
- Lo dices como si jamás un hechizo te hubiera salido mal. Y no sólo el hechizo. El efecto que no dura. Un detector inesperado. Una conversación que no deberías tener... ¡Pueden pasar miles de cosas! Si se te descubre intentando encubrirte, aún llamaría más la atención.
- Pero Marco...
- ¿Recuerdas lo del maiz y mi intución de que acabaría siendo mal? Tengo ahora la misma sensación. ¿Recuerdas lo que me dijiste esta noche?
- Que te escucharía... Sí... Lo sé... Está bien. Tienes razón. Voy a llamar a PonyHead.
- Vale... Te dejo sola.
- No, Marco... Quédate. Quiero que lo escuches.
No lo reconoceré... pero sí... Quiero que estés aquí. Quiero que me des esa confianza que ahora necesito. Porque si estoy sola con Ponyhead sé que al final cederé.
- Como quieras. Pero me quedaré aquí, fuera de la visión. Casi mejor no le digas a Pony que estoy, porque seguro que me echa la culpa de todo.
"Claro...y luego volverá a llamarme y a insistir...", pensé... Debo hablar como reina... ¿Cómo lo haría mamá?
- Llamar a PonyHead
El espejo marcó y me dió imagen inmediata.
- Buaaaaaaaaa...
Ya la primera imagen me partió el corazón. Jamás había visto a PonyHead llorar así. Ni siquiera cuando cerraron el Bounce Lounge era comparable a esto.
- Pony
- Ssss... ¿Star? Perdona... Es que... Buuaaaaaa...
Sus lágrimas eran gríses y no arcoiris. Realmente era algo muy malo.
- Yo... Lo siento.
- Buu... Gracias... - dijo mientras su cara parecía a punto de volver a estallar en llanto. - El... funeral... es esta tarde... Te espero a las tres. Viste de negro, por favor.
- Pony... Lo siento... No puedo.
La tristeza de Pony se convirtió en ira al instante.
- ¿No puedes? ¡ ¿ NO PUEDES ? ! ¡Qué demonios hay más importante que ayudar a tu mejor amiga!
- No es que haya una tarea más importante. Es que... asistir a ese funeral generaría un conflicto diplomático.
- Un ¿conflicto diplomático? ¿Desde cuando te interesa a tí la política?
- ¿Desde que soy reina? Ahora cada acción que hago representa a todo un pueblo.
- ¿Y? ¿Acaso no puede la reina de Butterfly acudir al funeral del príncipe de un reino amigo?
- En circunstancias normales sí... pero Pony... Ahora mismo los Kelpbottom y los Spiderbite se están acusando mutuamente. Ni siquiera tú deberías acudir. Podrías enemistaros con los Spiderbite.
El tono de ira de pony pasó de ira a acusador.
- Aaaaa. Así que el reino de Butterfly apoya a los Spiderbite... Es eso.
- ¡No! Pony... ¡Queremos mantenernos neutrales! Especialmente hasta saber que ha pasado de verdad.
- Haber empezado por ahí. El padre de Larry me lo ha contado todo. Les acusaron de robarles, les intoxicaron la comida con veneno de araña y ¡usaron una araña ultravenenosa para matarlo!
- ¿Sabes la versión de los Spiderbite?
- ¿Versión? ¿Qué versión? ¡Han asesinado a Larry! ¿Es que vas a escucharlos?
- Es lo correcto, Pony.
- Así que hemos llegado a esto. Te hacen reina y entonces la política corta los lazos de amistad. No imaginé eso de tí.
- Pony... ¡Sabes que no es así! ¡Siempre seré tu amiga! Simplemente no puedo acudir a ese funeral.
- No te molestes, Star. Pero si vas a seguir con esto, más te vale permanecer neutral de verdad. No me gustaría tenerte al otro lado de la línea de batalla.
- ¡Pony!
Demasiado tarde... había colgado.
- Bah... No te la tomes demasiado en serio. Ya conoces la facilidad que tiene para montar dramas. - dijo Marco abandonando la esquina fuera de visión donde había estado callado durante toda la llamada.
- Esto es serio, Marco. Este conflicto podría extenderse. ¡Amigos contra amigos!
- Le pediré a Gaspar que le diga a King PonyHead que se asegure de controlarla para evitar que causa daños mayores.
- Gracias Marco... Por todo.
- No hay de qué. Pero tenemos otro tema. Al final he podido hablar con BuffFrog, pero se cortaba. Algo de unas piedras raras que están bloqueando los portales. Si le he entendido bien, alguien ha sitiado el bosque.
- ¿Qué?
