DISCLAIMER: NADA ME PERTENECE, SOLO MI CORAZÓN SHIPPER.
-¿Cómo es que llegamos aquí Ned?- Robert preguntó tranquilo.- Creí que nuestros tiempos de guerra habían terminado ya.
-Lo sé yo también.
-Tus hijos pelearon bien. Hiciste buen trabajo con ellos.
Ned asintió en silencio, mientras observaba que el amanecer estaba llegando, Winterfell no había caído pero el precio a pagar había sido muy alto.
FLASHBACK:
Una horda sin término de White walkers se acercaba dispuesto a terminar con sus vidas, los Siete Reinos a través de sus ejércitos estaban listos para resistir y defenderse. Los Stark fueron los primeros que partieron a la batalla, sus leales soldados con ellos, infundados en armaduras de cuero y armas hechas de dragonglass se encontraron frente a frente con esos ojos azules fríos, sin vida de los monstruos. Junto a los Stark, una manada de lobos también pelearía: Arya, Robb, Jon y Bran galoparon a la más alta velocidad para encontrarse cara a cara con su destino.
El príncipe por su parte llevaba su nuevo martillo de guerra y su casco de toro, su armadura hecha con colores Baratheon y un ciervo bordado en ella, se veía completamente imponente y feroz, junto a él estaba su fiel Sandor Clegane y sus tíos Jaime Lannister y Renly Baratheon, su otro tío Stannis estaba con su padre en otra parte del castillo. Él sabía lo que se esperaba de él, no tenía miedo, si debía morir hoy por la gente que amaba así sería. Lo único es que no podían perder, él no permitiría ver a su amada loba morir de esta manera. Cabalgando junto a sus soldados, el príncipe se enfrentó a los White walkers.
Para los lobos Stark era muy fácil pelear encima de su caballo, estaban terminando fácilmente con los White Walker, Jon era un tremendo espadachín, sin duda el mejor de los Siete Reinos, Robb por su parte era muy bueno también, Bran no se quedaba atrás y Arya por supuesto la mejor en la danza del agua. Era como si ella y su caballo fueran una sola. De pronto Robb cayó del caballo, uno de los monstruos con ojos azules había logrado romperle una de las piernas y éste lo había tirado logrando que cayera a la fría nieve, él como pudo se recompuso, se paró y alcanzó a desviar un ataque que iba directo a su corazón. Jon a lo lejos observó cómo su hermano estuvo a punto de morir y quiso ir en su ayuda pero era imposible, estaban siendo superados enormemente. Se preguntó cómo diablos los suyos estaban cayendo tan fácilmente. Como si su hermana le leyera la mente le dijo:
-Hay una brecha entre el ejército Tyrell, no hay quien los comande- ella gritó- su gente no sabe qué hacer. Loras Tyrell ha caído.
-Demonios Arya, debemos llegar a ellos, los necesitamos.
-Lo sé, debes hacerlo hermano, ve.
-No los voy a dejar Arya.
-Si no logras que regresen a pelear moriremos aquí Jon, te digo que vayas- ella exigió.
De repente se encontró esquivando a una mujer enorme con ojos azules fríos, ella peleaba demasiado bien, ella era una de la gente libre que había traído Jon, pero no podría con ella, mientras el monstruo cargó su espada para terminarla, la loba fue lo suficientemente rápida para agacharse y lograr quedar atrás de la misma, como pudo enterró su daga de acero Valerio en su pecho. No podía perder hoy, su gente la necesitaba. Ellos estaban obligados a ganar. De pronto pensó en su príncipe, volteó pero no pudo distinguirlo, esperaba por los viejos dioses que salieran vivos de esta.
Lord Eddard Stark jamás había sentido tanta impotencia, sus hijos estaban afuera del Castillo defendiendo a Winterfell, su casa ancestral mientras que él se escondía dentro. Por supuesto ésta no había sido su idea sino de Arya, quien había decidido que estaría mejor que protegiera desde dentro, pero la incertidumbre lo estaba carcomiendo. Los gritos y las espadas sonaban fuertemente.
El príncipe estaba junto a su tío Renly, ellos tenían los números a su favor, el ejército Baratheon luchaba incansablemente y las bajas eran pocas pero todavía faltaba mucho, ni siquiera había aparecido el Rey de la Noche. Gendry se encontró deseando que llegara para matarlo él mismo. De pronto divisó a Jon Stark quien venía a caballo junto con Ghost, mientras se abría paso matando a cuanto caminante se le cruzara.
-¿Tu hermana?- gritó el príncipe.
-Peleando mejor que tú y yo juntos- él se rió.
Gendry no pudo contener su sonrisa.
-¿Qué está pasando?
-Estamos siendo superados, los Tyrell se han retirado, no tienen un comandante. Ser Loras ha caído.
-¡QUÉ!- No eso no puede ser- Renly gritó tan fuerte que atrajo la atención de un White Walker quien por su imprudencia no logró esquivar. Apuñalando al menor de los ciervos por la espalda, muriendo al instante.
-Tío- Gendry gritó y saltó de su caballo dispuesto a terminar con ese monstruo. Desgraciadamente su tío ya había muerto.
Arya sintió que estaban peleando por todo el día, esta era la larga noche y ciertamente no parecía tener fin. Sorpresivamente alcanzó a ver a Gendry peleando junto a Jon, eso le calentaba su corazón. La hacía sentir con algo de esperanza.
Una nueva horda estaba a la vista, eran demasiados, sin duda no podrían con ellos, pero lo que llamó la atención de todos era que por primera vez, el Rey de la noche estaba haciendo acto de presencia.
-Eso es, esto es todo lo que tienen ellos- la loba gritaba. Debemos reagruparnos.
-Arya estamos demasiados bajos en números, estamos perdiendo- Robb le dijo.
-No podemos perder Robb. Debemos luchar.
-Lo haremos hermana, pero es mejor desde dentro del Castillo- Bran sugirió.
-No me estoy retirando como un cobarde- ella dijo furiosa.
-No es cobardía hermanita- Jon se acercó, debemos planear una nueva estrategia, no podemos perder más hombres.
-Arya entiende por favor- Gendry la miró y ella asintió a regañadientes.
-Arqueros, las flechas- la loba ordenó.
Salieron disparadas las flechas hechas de dragonglass con fuego, uno a uno caían a lo lejos los monstruos.
-¿Qué está pasando Jon?- Ned preguntó.
-Estamos perdiendo padre, necesitamos defendernos desde aquí. Son demasiados.
-Esos bastardos no lograran vencernos- Robert rugió- Desenvainó su espada y se fue listo para pelear.
-Gendry, tu padre-Tyrion sugirió.
-Iré con él, pelearé a su lado.
-No mueran sobrino.
Los White walkers estaban intentando entrar escalando las paredes de las puertas de Winterfell, mientras uno de los gigantes con ojos azules fríos intentaba derribar la puerta.
El rey y el príncipe se encontraron haciendo una barricada y mientras uno a uno de los monstruos se lograba meter al castillo ellos terminaban matándolos sin dificultad alguna. Los martillos de guerra se alzaban y los soldados Baratheon tomaron su segundo aire. Parecían más furiosos que los mismos Dothraki.
Sansa no pudo soportarlo más, su tía Lyanna había dejado las cámaras donde estaban cuando los walkers entraron al castillo, dijo que tenía que ayudar. Tomó su arco y sus flechas recién hechas y caminó a los pasillos de su hogar, ella defendería su casa y a su familia siempre y ahora tenía que proteger también a su hijo no nacido. Alcanzó a ver a su hermana peleando con tres de esas feroces bestias, Arya era una guerrera experimentada pero ellos la tenían acorralada, no dudó y disparó sus flechas logrando terminar con uno de ellos, lo que le dio a su hermana la oportunidad de deshacerse de los otros.
-Sansa, pero ¿Qué diablos?
-Soy un lobo hermana, tengo que proteger a mi familia.
-Pero es mejor si te vas, no puedo pelear y preocuparme que algo te pueda pasar, hazlo por mi sobrino.
-Sobrina- la loba roja dijo tranquila.
-¿Cómo estás tan segura Sans?
-Lo presiento, ahora ve y hazme sentir orgullosa.
Arya asintió y se fue corriendo a la batalla.
Bran Stark y Mera Reed peleaban codo con codo, habían hecho grandes hazañas juntos hasta que por supuesto al hijo de Ned Stark se le ocurrió la brillante idea de ser él quien acabara con el Rey de la noche, así que lo enfrentó. No había tenido oportunidad, Bran jamás habría podido ganarle, el Walker era demasiado poderoso y un espadachín magistral, de un solo golpe lo envió al suelo pero justo antes de que pudiera matarlo Robb Stark se interpuso. Un gran jadeo colectivo y gritos de horror fueron los que siguieron.
Arya solo pudo divisar rojo en la nieve que cubría el piso de Winterfell y a dos de sus hermanos caídos mientras que el Rey de la Noche estaba parado a unos metros de ellos, corrió como pudo, saltó sobre Nymeria y se abrió paso para tratar de alcanzarlos, no podía perderlos. Ned vio la escena con terror en sus ojos.
Arya desmontó a Nymeria con una gracia y rapidez inaudita, ella se enfrentó al Rey de la Noche con su espada, él era mucho más alto que ella pero la loba era veloz, como pudo logró esquivar sus ataques y le dio un gran golpe con su espada que lo hizo retroceder. Pero volvió a cargar logrando golpearla con mucha fuerza, se preparó para el golpe final cuando un martillo de guerra se lo impidió. Era Gendry. Acabó rápidamente con unos caminantes que estaban rodeando a los Stark y pidió los ayudaran, por supuesto Arya no quiso retirarse, ellos se enfrentaron en conjunto al Rey de la Noche, decididos a terminar con esto de una vez. Pero no pudieron, lograron ser rodeados de nuevo, pero alcanzaron a ver a Jon con una espada que desbordaba fuego.
Jon peleó uno a uno con el Rey de la Noche, se sentía que había pasado media vida luchando, pero no se rendiría, hoy no. Todos seguían peleando pero sabían que si lograban derrotarlo todo terminaría.
Jon cayó a la cruda y fría nieve, cuando el Rey de la noche lo había golpeado con el mango de su espada, como pudo rodó en la nieve y logró ponerse de pie, sin dudarlo ningún momento cuando Arya logró pasarle su daga de acero Valerio la clavó en el pecho del mismo. No sin antes ser herido en su costado izquierdo. El Rey de la Noche se quedó perplejo, uno a uno de los caminantes que había creado se iban desvaneciendo. Todos veían en shock lo que estaba sucediendo, parecía que habían ganado.
FIN DEL FLASHBACK
-Padre, debes comer algo por favor.
-Sansa hija ven aquí- la abrazó fuertemente- Winterfell cayó, perdón por no poder protegerlos.
-Padre, si Winterfell está en ruinas pero estamos aquí todavía- ella le sonrió.
-Sansa, Robb perdió su mano derecha en la batalla, Bran no sabemos si volverá a caminar, Jon no ha despertado y Arya con tantos golpes y moretones. Soy un padre terrible.
-Estamos vivos, todos nosotros, tu familia. Estaremos bien. Reconstruiremos Winterfell padre.
-Perdimos mucha gente.
-Lo sé. Pero ganamos.
Había sido una larga noche que se sintió como si hubiera durado años, en lugar de los días que habpian sido. Si bien, habían sobrevivido a ésta guerra no todos lo habían logrado: Ser Loras Tyrell, Renly Baratheon, Tommen Baratheon, Talissa Stark, Selyse Baratheon, Jory, Beric Dondarrion y muchos otros más habían perecido. El ambiente era fúnebre. Ned siguió a su hija, necesitaba estar con sus cachorros.
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