DISCLAIMER: Nada me pertenece, solo mi corazón shipper.
Dos lunas habían pasado en un abrir y cerrar de ojos, Winterfell todavía estaba recuperándose de la guerra contra los muertos, a pesar de las pérdidas y el llanto, el Norte estaba en pie, así como los demás reinos. Ned y Robert habían trabajado palmo a palmo en la reconstrucción del viejo castillo, el Rey se había negado a regresar a Desembarco del Rey sin ayudar a su viejo amigo, incluso después de todas las sugerencias de su consejo. Él solo les había dicho que se jodieran a lo que su reina sonrió ampliamente. La leona había tenido unos días difíciles, la muerte de su hijo menor la había dejado devastada, no podía entender en qué momento su pequeño hijo se había escapado y había intentado participar en la refriega, ella demostraba en el día la calidad de reina que le enseñaron a ser pero en las noches, su dolor solo se sentía más fuerte. Cersei a pesar de todo estaba encantada con el Norte, lo único aparte de la pérdida de su hijo menor que le molestaba era tener que ver a Lyanna Stark todo el tiempo. No temía que Robert hiciera algo para estar con ella, pero la presencia de la loba no le gustaba, sentía que ella sabía algo que ellos no. En cuanto a las hijas de Ned ella las adoraba, Sansa la mayor, era un encanto en toda la extensión de la palabra, a sus cuatro lunas de embarazo, ella estaba radiante y Arya, su futura buena hija, era una mujer fuerte, con carácter y ella sabía que con el buen consejo sería una gran reina. Estaba orgullosa de su hijo pero sobre todo de que su matrimonio (aunque todavía no anunciado) fuera por amor.
-Dime mi pequeño lobo, ¿cómo planeas festejar tu décimo sexto día del nombre?- la leona preguntó con cariño.
-Mi Reina- no creo que una celebración sea lo correcto.
-Estoy de acuerdo con mi sobrina- Lyanna dijo entrando al comedor. Es una locura pensar en festejar cuando los Siete Reinos están destrozados- ella regañó.
-Uno pensaría que estás acostumbrada a vivir feliz sabiendo que otros sufren-la leona rugió.
Lyanna la miró sorprendida pero no dijo nada.
-Tía Lyanna, por favor- Sansa intervino-La reina tiene razón, sería bueno hacer una pequeña celebración, después de todo, nuestra gente merece un poco de diversión y ánimo.
-Pero, es reciente lo del príncipe Tommen, ¿cree que sería bueno?-Brienne preguntó a su buena hermana.
-Mi niño estará conmigo siempre. Me duele, pero a veces simplemente debes seguir adelante y yo soy la Reina de Poniente, debo darle aliento a mi gente.
-El Norte no es su gente-Lyanna escupió antes de pensar- su majestad.
-EL Norte siempre ha sido independiente Lady Lyanna, pero no se olvide que todavía forma parte de los Siete Reinos. Hemos luchado con ustedes y mi esposo, Tu Rey, ha sangrado en batalla así como mi hijo, sin mencionar que mi hijo menor falleció.
Todos en la mesa dejaron de comer mirando entre la leona y la loba.
-Estoy agradecida, pero nunca me ha gustado celebrar- Arya cortó la plática.
-Está bien hermanita, pero te vas a dejar consentir, después de todo, no falta mucho para que me vaya a Highgarden y te extrañaré- Sansa la rodeó en un abrazo.
-Pero la boda será un gran acontecimiento querida loba- la reina dijo.
-Mi sobrina ni siquiera ha dicho que sí a ése compromiso.
-Tía Lyanna por favor. Todos en los siete reinos saben que me voy a casar con ese estúpido cabeza de toro algún día- ella rió ampliamente.
-Ellos ganaron- Daenerys dijo con asombro. Le ganaron a los muertos. ¿Es eso posible?
-Mi Reina, es lo que todos dicen.
-Pensé que necesitarían de mis dragones.
-Dicen que Jon Stark fue quien derrotó al Rey de la Noche.
-¿El hijo heredero del amigo del usurpador?
-No khalessi es su bastardo legitimado por el ciervo.
-¿Bastardo? Interesante.
Aegon hizo su entrada repentina.
-Tía estamos listos.
-¿La flota?
-Todos listos para zarpar.
-Regresaremos a Poniente por lo que nos pertenece. Quiero que el ciervo y su familia sufran lo que yo.
Aegon sonrió.
Arya Stark estaba en sus cámaras, totalmente dormida, aún era de madrugada, Nymeria dormía plácidamente frente a la chimenea, cuando escuchó ruidos en su ventana. Ella de inmediato se levantó con Aguja y su daga en mano lista para atacar hasta que se dio cuenta que era el estúpido toro, que estaba escalando como su hermano Bran pero sin la habilidad del mismo.
-Estúpido príncipe, ¿qué demonios estás haciendo?
-Feliz día del nombre Arya Stark.
-Pudiste haber esperado hasta en la mañana.
-No quiero, no podía dormir. Gendry logró ponerse en pie y la abrazó con fuerza, llenándola de besos por toda la cara.
-Tengo muchas sorpresas para ti Arry.
-No me gustan las sorpresas- ella frunció el ceño.
-Lo sé, pero confía en mi, te gustará.
Arya besó a Gendry, demonios cómo le gustaba hacerlo. La temperatura se elevó por un momento y la loba pensó dejar que su toro la poseyera en ése momento sin importarle que todo el castillo los escuchara. Probablemente lo hubiera dejado si no hubieran sido abruptamente interrumpidos.
-Arya, vamos, levántate- Jon dijo entrando por la puerta, justo cuando Arya y Gendry estaban en una guerra de quién tocaba más del otro.
Jon se puso furioso. Agarró al príncipe por el cuello y lo aventó.
-¿Qué demonios haces en el cuarto de mi hermana?- Jon estaba rojo de coraje.
-Jon cálmate, no seas estúpido, despertarás al mismísimo Robert.
-Es lo que quiero, que todos vean que el dichoso príncipe no respeta la casa de sus anfitriones. Diablos Arya se está aprovechando de ti.
-Eso no es cierto Jon- Gendry por fin habló. Amo a tu hermana.
-¿La amas tanto que quieres deshonrarla? La expones a que todos hablen mal de ella, ni siquiera están comprometidos.
-No estoy deshonrándola- Gendry estaba enojado también. Sabes tan bien como yo que lo de los esponsales no ha sido mi culpa deseo éste matrimonio más que nada- él estaba gritando.
-Cállense los dos.
-No me voy a callar Arya, no porque seas un príncipe puedes meterte al cuarto de mi hermana a la hora que quieras, solo te quieres aprovechar de ella.
-Jon cállate si alguien quiere aprovecharse de alguien aquí soy yo. Le he dicho a Gendry que me haga su mujer tantas veces como he podido y él ha dicho que no por respeto a mí. No quiere que estemos juntos hasta el dichoso matrimonio. Lo cual parece no llegar lo suficientemente pronto. Y siendo sinceros probablemente estaríamos follando en éste momento si no fuera por tu culpa, así que como es mi día del nombre les pido a los dos que me dejen sola- la loba estaba furiosa y Nymeria estaba gruñendo.
Jon estaba tan enojado con su hermana en este momento y Gendry estaba más que rojo. Salieron uno detrás del otro sin decir una sola palabra lo que Arya agradeció en silencio.
-¿Viste Nym? Son unos estúpidos.
-¡Jon!- Ned Stark vio a su hijo que salía furioso a los establos.
-Padre- Jon se detuvo.
-¿Qué te pasa hijo?
-Arya…
-¿Se han peleado?
-Necesitas decidir si vas a dar tu consentimiento para esa boda padre y con urgencia- con eso dejó a su padre solo con sus pensamientos.
-Feliz día del nombre pequeño lobo- Ned Stark le dijo a su hija mientras entraba en sus cámaras.
-¡Padre!- Arya lo abrazó con fuerza.
-Te he traído un obsequio pequeño lobo.
-¿Qué es?
-Vamos afuera y lo verás.
Arya no podía de la emoción cuando se acercó a los establos y vio una hermosa yegua blanca que su padre le estaba obsequiando.
-Padre, gracias- lo volvió abrazar.
-Me alegro que te guste querida hija. Pero dime, ¿cómo lo llamarás?
-Ella se llamará Invierno.
Ned sonrió a su hija.
-Te falta mi regalo- Sansa dijo mientras caminaba a los establos con dificultad debido a su embarazo. No puedes montar a Invierno sin unos buenos pantalones de cuero- ella sonrió a su hermana.
-Gracias Sans.
Todo el día recibió regalos por el día de su nombre, la Reina y el Rey le habían obsequiado un hermoso collar de piedras preciosas color azul como los ojos de Gendry, a pesar de que a ella no le gustaban mucho ese tipo de cosas lo aceptó agradecida. Myrcella y Shireen le habían elaborado un vestido color gris con azul marino al estilo del Norte, con pequeños lobos bordados, Sansa no había pasado por alto que el color del bordado era dorado, como el color de la familia real, incluso Brienne había aceptado entrenar con ella y eso solo la había puesto feliz.
-Has mejorado muchísimo Arya- Brienne dijo con una sonrisa.
-Digamos que cuando peleas contra la muerte debes dar todo de sí mismo.
-Lo sé, pero de verdad eres una gran bailarina de agua, tus habilidades son de admirarse.
-Gracias- la loba sonó sincera.
-Debo decir que te voy a extrañar.
-¿Cuándo se van?
-Mañana mismo, partiremos con el Rey y la Reina, pero nosotros nos instalaremos en Tarth, es lo mejor para nosotros. Estar lejos del viejo Tywin.
-Dicen que no han sabido de él en un buen tiempo. La reina está preocupada.
-Seguro está bien.
-¿Cómo equilibras tu vida Lady Brienne?
Brienne frunció el ceño con lo de Lady pero lo dejó pasar.
-Me refiero, decidiste casarte con el hermano de la Reina. Estás dejando tu vida de guerrera a un lado. ¿Cómo llegaste a esa decisión?
-No hice ninguna decisión Lady Arya. Jaime me ama por lo que soy. Y respeta lo que soy. Lo que me gusta hacer y lo que quiero. Si el príncipe no es así contigo entonces no te cases.
-Gendry me acepta. Pero no sé si pueda ser reina.
-Te he visto liderar a tu gente, te preocupa que todos estén bien y los apoyas. Serás una buena reina Arya Stark.
-Sería Arya Baratheon.
-Jamás vas a dejar de ser una Stark, está en tu sangre de lobo. Nunca dejes que nada ni nadie te quite eso.
Arya asintió a su buena amiga y sonrió.
Esa noche Ned Stark había insistido en hacerle una pequeña cena a su loba para festejarla y Sansa había sido feliz organizando todo. Arya se estaba preparando cuando su padre llamó a su puerta, él entró quedándose maravillado al ver la hermosa mujer en que se había convertido su hija menor.
-Pequeño lobo estás hermosa- dijo mientras besó su frente.
-Gracias padre, no tienes que mentirme por cierto.
-Arya ya hemos pasado por esto- regañó.
-Estoy bromeando padre.
-Arya vamos, te escoltaré a tu pequeña celebración.
Ned, Lyanna, Robert, Cersei,Sansa, Wilas, Stannis, Shireen, Myrcella, Robb, Jon, Bran, Rickon, Tyrion, Jaime, Brienne y por supuesto el príncipe Gendry estaban allí. La cena había sido exquisita y todos parecían pasar un rato divertido y tranquilo. El príncipe se las arregló para estar con Arya unos momentos a solas.
-Tenía que entregarte tu regalo- Gendry sonrió. Esta mañana fuimos interrumpidos.
-Jon está enojado conmigo- ella hizo un puchero.
-Ten- Gendry le mostró una pulsera hecha por él. Tenía pequeños lobos en ella y uno muy grande idéntico a Nymeria, también tenía un pequeño toro, era color gris y realmente hermosa- Sé que no te gustan las cosas ostentosas así que te dejo algo que pensé que te gustaría llevar siempre contigo.
-Gendry es hermoso, me encanta. Ella lo besó por supuesto. Hasta que fueron interrumpidos por Myrcella y Shireen.
-Lo siento hermanito pero padre los está buscando.
Arya rodó los ojos pero asintió, siguiendo a su príncipe hacia el gran salón donde los demás los esperaban.
Les otorgaron copas de vino y Lord Eddard Stark se puso de pie.
"Hoy mi hija menor llega a su décimo sexto día del Nombre y no puedo estar más orgulloso de ella. Siempre sé tú mi pequeño lobo, no dejes que nada te cambie. Te amo, así como lo hacen tus hermanos- ella los miró con una sonrisa- así como lo hace tu madre desde donde esté- Arya palideció al oír la mención de su fallecida madre. Un brindis a la salud de Lady Arya Stark, la loba del Norte".
El pequeño lobo corrió y abrazó a su padre lo más fuerte que pudo, no importándole el decoro ni los buenos modales.
Gendry se paró de su asiento con una sonrisa y dijo solemnemente:
"Es de todos sabido mi amor incondicional hacia su hija Lord Eddard Stark, es mi deseo pedirle que acepte los esponsales para unirnos en sagrado matrimonio. Por supuesto si mi loba así lo quiere".
Ned miró a su hija esperando encontrar algún indicio de que no quería esto pero ella solo le sonreía al príncipe.
-Si mi hija acepta, no tengo porqué oponerme Príncipe Gendry.
Todos miraron expectantes a la loba.
-¡Demonios que digo que sí!
-Perfecto- gritó Robert, uniremos nuestras casas. Que se toquen las campanillas, que todos los Siete Reinos y más allá del Muro se enteren que el Príncipe, mi heredero Gendry Baratheon y la She-wolf Lady Arya Stark se han comprometido en matrimonio.
¡GRACIAS A TODOS POR LEER!
