Toshiko paseaba de forma distraía por el salón de casa. Hacía ya un rato que habían terminado de cenar y de recoger todas las cosas y ahora estaba esperando a que Haruhiko dejara de dar vueltas para ir a sentarse un rato tranquilamente a ver qué era lo que estaban echando por la televisión.

- ¿Te ha llamado Sora hoy? – escuchó la voz de su marido.

- No, pero no creo que lo haga. Tenían una cena con los padres de Yamato, Hikari y Takeru, así que estará ocupada mientras que todos la persiguen por casa.

Riéndose de las palabras de Toshiko, dejó las carpetas que tenía en las manos encima de la mesa, decidiendo que ya ordenaría todo aquello al día siguiente, que no le iba a hacer mal sentarse un rato a vaguear. Reforzó su idea cuando vio como su mujer tomaba asiento, estando a punto de acercarse hacia ella cuando el teléfono sonó.

- Deja, ya voy yo… - le hizo un gesto con la mano para que no se moviera, acercándose al terminal para descolgar.

No llegó a poder decir nada, ni siquiera a modo de saludo, únicamente quedándose congelado, escuchando lo que le estaban diciendo.

- ¿Quién es? – Toshiko se giró hacia él, observando las caras que estaba poniendo-. ¿Haruhiko?

Talmente se había quedado congelado con el teléfono en la mano, sin ser capaz de articular media palabra, con una cara que cada vez llamó más la atención de su mujer, consiguiendo que se pusiera en pie y se empezaba a acercar.

- Vamos para allí ahora mismo – consiguió articular, colgando.

- ¿Qué? – sin entender nada, no tardó en ver como, si de repente hubiera recordado como se movía un cuerpo humano, su marido salía corriendo hacia el armario del recibidor-. Pero… ¿se puede saber qué narices haces?

- Yamato – pasó por lado de ella, lo justo para tirarle la chaqueta y pudiera cogerlo.

- ¿Qué pasa con Yamato? – al ver la chaqueta en sus manos y como su marido comenzaba a calzarse, algo se encendió en su cabeza-. ¿¡Qué!?

- Se ha puerto de parto durante la cena – acabó por recuperar el habla-. Nos ha llamado justo antes de salir de casa, se iban ahora.

- Pero… - bajó la vista hacia la chaqueta, tomándose de nuevo unos segundos-. Si todavía le quedaban un par de semanas…

- Como si le quedaba un mes. Toshiko, que va en serio, que no es una falsa alarma. No me ha dado detalles, pero por lo histérico que estaba tiene toda la pinta de ir en serio – llegó hasta ella, cogiéndola del brazo-. Nos vamos, venga.

Reaccionó cuando la cogió, como si de esa forma hubiera vuelto a recuperar el funcionamiento neuronal.

- Viene nuestra nieta por fin – acabó por articular, tardando apenas unos segundos en echarle finalmente la chaqueta sobre los hombros y salir de casa a las carreras detrás de su marido.


Koemi alargó los brazos para coger a Daigo de los brazos de su padre, entretenida por las caras que ponía el niño con lo que le estaba diciendo Taichi.

- Como sigas así con él cunado crezca un poco no te va a hacer nada de caso… - bromeó-. ¿A que no, enano?

- Creo que es algo a lo que me expongo hasta sin abrir la boca, fíjate – riéndose, alargó la mano para pincharlo en el moflete, divertido al ver cómo escondía la cabeza contra el cuello de Koemi huyendo así de él-. Muy bonito…

- ¿Vigilas que no se nos queme la cena mientras que le doy la suya al niño?

Asintió automáticamente a lo que ella le decía, acercándose hacia la cocina, adelantándose de esa forma a ella pudiendo dejar las cosas de Daigo encima de la mesa, facilitándole así el trabajo a su mujer. Pudo escuchar el sonido de su teléfono desde el salón, decidiendo que prefería ignorarlo, que ya miraría luego quien era.

- Es tu hermana – aún sin descolgar, Koemi llegó con él en la mano que le quedaba libre.

- Dile que ya la llamo yo luego que ahora vamos a darle de cenar al niño, que sino es capaz de dejarme sin batería…

- Eso suele ser al revés, cariño… - riéndose de la cara que le puso, contestó la llamada-. No, está preparando la cena de… ¿qué? – abrió los ojos de par en par-. ¿Estás segura? Sí, sí… ahora mismo se lo digo. Tranquila…

Colgando, con expresión todavía sorprendida en el rostro, se giró hacia su marido, el cual se había quedado a medio camino hacia la mesa con cara de confusión por la conversación que acababa de escuchar.

- ¿Qué? ¿Hay que ir buscándole sustituto a Takeru porque mi hermana ya se ha aburrido de él?

- Pues… a Takeru no lo sé, pero no te diría yo que a Yamato no le fuera a dar algo. Sora se ha puesto de parto.

- Ah, con lo agonías que es no te diría yo que… - frenó sus palabras, girando poco a poco de nuevo la cabeza hacia ella tras haber aprovechado aquellos segundos para dejar la cosas en la mesa-. ¿Cómo?

- Tu hermana dice que estaba poniendo muecas, fue al baño y resulta que había roto aguas… Que va en serio, no me mires con cara como si me…

No terminó la frase, viendo como salía corriendo de la cocina con paso rápido, dejándola con la palabra prácticamente.

- Daigo… Que vas a tener una amiguita con la que jugar dentro de nada – entre nerviosa por la noticia y divertida por la reacción que había tenido Taichi, no pudo más que salir hacia el salón, viéndolo pasar corriendo de un lado para otro terminando de vestirse-. No te olvides esta vez de ir con los pantalones que son, ¿eh?

- ¿Qué más te ha dicho?

- Nada… ¿qué me va a decir? Que se iban a las carreras porque ya sabes que ella tiene que tener especial cuidado después de lo que le… ¡pero ten cuidado! – le dijo al ver cómo se había estrellado con la esquina de una de las estanterías del salón al pasar con el jersey a medio poner-. ¿Sabes qué hospital es?

- Sí… En el que trabaja Jou y… ¡JOU! – frotándose el brazo en el que se había llevado el golpe, fue directo a hacia donde estaba Koemi cogiendo su teléfono-. Te llamo cuando sepa algo.

- Dile al rubio ese que haga el favor de calmarse… - sonrió cuando se acercó hacia ella para darle un beso rápido y una caricia al niño.

- Yo a ese no le digo nada hoy que como poco me usa para desquitarse de su histeria y… ¡Jou! – escuchando la voz del médico al otro lado de la línea-. ¿Cómo que ya lo sabes? ¿Y por qué lo sabes tú antes que yo?

Koemi empezó a reírse por lo bajo cuando lo vio salir a las carreras y diciendo cosas sin demasiado sentido, viendo como el niño alargaba la mano y lo despedía agitándola.

- Papi se ha ido sin cenar… Verás tú que drama tiene de un rato.

- ¡Cena!

- ¿Quieres cenar tú?

- ¡Cena! ¡Cena!

- Sí, cena… Vamos a que cenes, anda…

- ¿Cena? – la voz de Agumon se unió a la conversación, asomándose desde la habitación.

- Ya me parecía a mí raro…


- Me da igual que sea tu jefe, como te esté llamando para algo del trabajo le dices de mi parte que le voy a decir a Biyomon que le dé un par de picotazos de mi parte…

Mimi siguió con la mirada a Koushiro mientras que volvía a la mesa con el teléfono en las manos y cara de susto. Hacía unos minutos que se había levantado y que solo había dicho que era el profesor Takenouchi, pero no había escuchado nada más.

- Lo primero de todo… Ni pienses que te voy a dejar que salgas a las carreras en tu estado a estas horas… Y lo segundo – se quedó mirando hacia ella-. Viene la niña de Sora y Yamato.

La cuchara que sostenía en las manos Mimi se cayó encima del plano, sorprendiendo al pequeño de ambos que cenaba tranquilamente sin tener demasiada idea de lo que pasaba delante de él.

- ¿Ya?

- Eso parece… Los ha llamado Yamato antes de salir de casa, y tiene toda la pinta de no ser una falsa alarma. Así que tranquila y tú y yo ya iremos mañana por la mañana, ¿queda claro?

- No – negó con la cabeza.

- Mimi… No estás en condición de irte a pasar la noche en una sala de espera, hazme el favor…

- ¡Qué sala de espera! Si en cuanto lleguen la hospital y la atiendan va a nacer la niña.

- Me da igual… - le hizo un gesto-. Ya iremos mañana por la mañana…

- ¡Pero cómo no voy a ir! Si Sora seguro que tiene que estar asustada… - dándose cuenta de que quizás él tuviera mucha más razón de la que le gustara admitir.

- Creo que esas dos palabras no cuadran en la misma frase – cambiando el rumbo de sus pasos finalmente colocándose a su lado-. Mañana por la mañana a primera hora yo mismo te llevo. ¿De acuerdo? A primera hora – repitió al verla abrir la boca para protestar.

- Está bien… - frunció ligeramente los labios.

- Puedes dedicarte a dejar a Taichi sin batería todo lo que quieras mientras tanto, ¿qué te parece?

No sonaba demasiado mal. Debía de reconocer que Koushiro tenía absolutamente toda la razón, que en su condición no le iba a hacer nada de bien el estar tanto tiempo en un hospital. Y, como ella había dicho… sería algo rápido, por lo que Sora le había contado había altas probabilidades de que el parto no fuera natural, de manera que no podría ni verla hasta el día siguiente.

- ¿Por qué tienes que tener siempre la razón?

- Así me gusta – sonrió, inclinándose para poder dejar un beso en su frente-. A la hora que tú quieras mañana por la mañana vamos directos para el hospital.

Dándose del todo por vencida, volvió a quedarse mirando hacia la cena. Sonrió al mirar hacia Hiro, el cual se había quedado mirando para sus padres con cara de no entender nada, sin terminarse su postre tan siquiera.

- Tranquilo, cielo, no pasa nada… Ya viene la niña de Sora…


- ¡ANDREW!

Levantando la cabeza de la almohada con cara de susto, habiendo dado un brinco sobre sí mismo y mirando hacia todos lados como si esperara que algo fuera a caerles encima de la cabeza, se despertó. A su lado, Haru, sentada en la cama era la responsable del grito que lo había despertado y el cual había conseguido que no pudiera escuchar nada más que sus pulsaciones.

- ¿¡Qué!? – mirando todavía en todas las direcciones no era capaz de centrarse tan siquiera-. ¿Qué pasa? ¿Qué?

Dio otro brinco cuando sintió la mano de Haru cerrarse sobre su brazo, empezando a darle golpecitos sin responder a ninguna de sus preguntas, cada vez moviéndolo más hasta que acabó por tirar el teléfono que tenía en las manos, girándose hacia él.

- ¡Sora se ha puerto de parto!

- ¿Sora? ¿Qué Sora? – en aquel momento ni siquiera estaba seguro de saber muy bien en qué parte del mundo estaba.

- ¡Sora! – volvió a agitarle el brazo-. Se ha adelantado dos semanas. ¡Venga! ¡Despierta del todo! ¡Nos vamos ahora mismo al aeropuerto!

Volviendo poco a poco a ser consciente de la realidad que lo rodeaba, viendo como Haru salía corriendo de la cama para irse a por el ordenador. Giró la cabeza hacia el reloj, viendo la hora que era… La diferencia horaria en aquel otro extremo del mundo sin duda había jugado en su contra, ya que en Los Ángeles la ciudad, al igual que Andrew hasta hacía unos segundos dormía.

Despertó de golpe cuando en su cabeza volvieron a resonar las últimas palabras de ella.

- ¿Cómo que Sora se ha puesto de parto? ¿¡YA!?


AnnaBolena04: jajaja viene la nenita y mira la que ha liado ya ella sola simplemente por querer salir a saludar. Que las reacciones de los más cercanos tenían que salir sí o sí y yo me he reído mucho escribiéndolas. Que al final Mimi se ha quedado como la más calmada de todos ellos. Entre uno que se estrella con las puertas, otro que está todavía intentando sobrevivir al infarto que le había dado, los abuelos estresados...

Que viene la nenita y no es un simulacro. Ahora falta ver si no les da algo en el camino a ninguno de todos ellos, que al final la más calmada va a ser Sora y es a la que le tiene que estar doliendo bastante jajajaja

¡Besitos de tortuguita!

Guest Vecina: venga ya, sabíais todos que lo iba a hacer jajajaja Que la nenita iba a llegar, iba a saludar y yo iba a pegar el corte en el mejor de los momentos. No podía ser de otra forma... Así que evidentemente alguno que otro más te va a caer a lo largo de estos días... Ya lo sabes jajaja

Y evidentemente que Taichi tenía que ser el padrino, era la única opción. Como bien dices tú es uno de los pilares de la vida de esos dos, así que ya no emparentan con él por vía sanguínea de forma directa, pues mira, padrino de la nenita y así de paso se ríen de la cara que les va a poner cuando se lo digan. También pensé dejarle los honores para el pelirrojito, pero es que pobrecito, se lo merece ya. Así que ya se desmayará de repente cuando le suelten la bomba. Ahora queda saber a quién pueden haber elegido de madrina.

Takeru tiene también para rato dentro de un par de capis jajajaja Que sus padres van a estar estresados porque viene su nieta y claro, lo mismo se olvidan de que tienen un nene paranoico dando por el saco de fondo. La nena ha sabido venir en el momento perfecto cortando la conversación de besugos que había montada y, como bien dices, Yamato necesitaba no estar solo en casa con Sora. Me lo imagino dando vueltas por casa de un lado para el otro sin saber lo que tiene que coger ya dónde tiene que ir. Así que mejor que tenga a su padre cerca, que le activa las neuronas.

Aquí ha estado lloviendo gran parte de la tarde pero ahora creo que nos va a dar tregua el clima, al menos hasta el lunes, que como dices tú viene otro frente asqueroso. Pero bueno... ya habrás visto en el telediario cómo estamos por aquí... Dentro de poco tendré que decirle a las tartarugas que vengan a hacerme de flotador o algo jajajaja Esos 5.0 que además son en cosas que solo te las quieres quitar de delante y no volver a verlas saben de maravilla jajaja A mi me salían listas de "gente que tiene que hacer la recuperación" y te juro que a día de hoy sigo sin saber mi nota de ese examen porque mi nombre no estaba en esa lista y me importaba nada todo lo demás.

Abrígate vecina, a ver si no nos ahogamos. ¡Un bico grande grande!

Epic Crystal Night: je, seeee siente jajaja Ya estaba más que vista que iba a hacer esas trastadas que sino no me quedo tranquila jajaja Es parte de mi funcionamiento, no engaño a nadie de ninguna de las formas a estas alturas ya. Viene la nena y ha revolucionado a gente hasta en otro continente. A ver si llegan todos con vida al hospital y no hay que ingresar a nadie en cardiología.

¡Un beso!

Natesgo: Takeru no quiere ver lo que tiene delante, pero yo creo que por simple paranoia de que ahora que todo está más o menos estable que sus padres anden con el tonteo entre ellos pues le levanta paranoias de las gordas. A ver si se le pasan cuando le pongan en brazos la sobrina que tanto tiempo lleva pidiendo y se olvida de todo lo demás.

La nena aparece en el momento más apropiado cuando sus padres están bien acompañados porque de verdad que yo creo que Yamato no tiene cabeza para llamar a tanta gente y llegar al hospital de una pieza. Le acaba dando algo, que una costa es ser astronauta y otra que de repente la pelirroja se le ponga de parto con dos semanas de antelación.

Jajajaj no me recuerdes semejante desgracia que luego me entra la risa, que los míos también están con ese tema en Science y cada vez que me enseñan alguno de los ejercicios que les mandan me entra la risa.

¡Un beso! Y yo mantengo mi ofrecimiento de ayer que si quieres te mando un poco de lluvia, sí, sí.

Ace Cornell: ¿no habíamos quedado en ya no te engañaba? ¿Eh? Pues ahora me explicas a qué viene la sorpresa ante el corte jajajaja Te digo lo mismo que las señoritas de arriba, alguno más os va a caer estos días, vete asumiéndolo.

Y sí, yo también espero que a todos esos no les dé algo porque estaría muy feo que tuviera que ir Sora a cardiología a llevar a Aiko para que la conocieran sus abuelos, por ejemplo jajaja

¡Un beso!