DISCLAIMER: NADA ME PERTENECE SOLO MI CORAZÓN SHIPPER.
-¡Pero qué diablos!- Arya maldijo en voz alta. ¿Qué demonios hace él aquí?
-Tan propia y educada como lo cuentan las historias Lady Stark- Tywin dijo sarcásticamente- Creo que es obvio que estoy aquí para apoyar a la casa Targaryen.
-Pero eres el padre de la Reina Regente, tu nieto es el Rey de los Siete Reinos, ¡esto es inaudito!- Jaime había tenido suficiente.
-Mis hijos me han hecho a un lado. Jamás han sido lo que se esperaba de ellos. Sus decisiones-miró a Jaime con odio-nunca han sido buenas. Sin mencionar que mi buen hijo Robert Baratheon me ha humillado tantas veces.
-¡Eres una basura!- Stannis, quien normalmente era serio, estaba furioso.
-Silencio- Daenerys habló con fuerza. No estamos aquí para discutir alianzas, al menos no todavía- ella sonrió por lo bajo.
-¿Para qué estamos aquí?- Jon habló mientras le sostuvo la mirada.
-Disculpe mi señor, ¿usted es?- ella ciertamente no recordaba su nombre.
-Jon Stark.
-El bastardo recientemente legitimado- Aegon expresó con odio.
-Vuelve a decirle bastardo a mi hermano y tu cabeza estará debajo de mi espada en un instante- Robb no quería nada más que acabar con este molesto Targaryen.
-¿Está amenazando a mi sobrino Lord Stark?
-No es una amenaza, es una promesa.
-Robb- Ned habló con fuerza- Basta- miró a la madre de los dragones- Díganos, ¿Cuál es la intención de esta reunión?
-Simple y al grano como me han dicho que usted es Lord Stark. Es muy sencillo, soy la legítima heredera al Trono de Hierro, quiero lo que me pertenece.
-Si ese que está ahí es el verdadero Aegon Targaryen, él tiene un mejor derecho al Trono que tú- Oberyn Martell exclamó.
-Por supuesto que es quien dice ser- Daenerys se molestó al ser cuestionada por su derecho a regir- Pero yo soy la madre de los dragones y seré yo quien reine- ella dijo con seguridad.
-¿Cómo crees lograrlo?- Samwell Tarly preguntó curioso.
-Fácil, esta reunión solo es una cortesía para aceptar su rendición- dijo con seguridad mientras miraba fijamente a Gendry y su padre- Ustedes Baratheon dejarán de ser la casa más importante en Poniente, me entregarán a mí los Siete Reinos, dejaré vivir a su familia, pero por supuesto el usurpador y su hijo primogénito muere.
El ambiente se tensó más y todos quedaron en silencio.
-Sé que su hijo varón más joven murió en la guerra contra los muertos así que no hay necesidad de otra muerte, su hija vivirá porque es de mi intención casarla con alguna casa importante para hacer alianzas. Su esposa será enviada a casa con su padre Tywin Lannister y él decidirá qué es lo mejor para su hija.
Todos los asistentes no podían creer lo que esta madre de dragones les estaba diciendo.
-Ciertamente no esperas que ellos digan que si- Arya había tenido suficiente- Él es Gendry Baratheon, el primero de su nombre y el legítimo Rey, su padre ganó su reclamo al trono al matar a Rhaegar Targaryen- ella dijo con veneno-Pero sabes perfectamente lo que le hizo a mi tía, él merecía su muerte.
-Fue tu tía la que destruyó a mi familia- Aegon gritó- Si ella hubiera respetado que mi padre era un hombre comprometido, mi madre y hermana no estarían muertas.
-Si tan solo tu padre hubiera podido dejar todo dentro de sus pantalones y no correr para violar a una mujer que había sido prometida a otro hombre- Arya no se contuvo- Mi tía fue una víctima completamente.
-Arya es suficiente- Ned podía ver la furia Targaryen en los ojos de Aegon, pero también admiración hacia su hija, no entendía cómo eso era posible.
-Ese es un trato estúpido- Jaime se dirigió a Daenerys- El rey Gendry tiene a los Siete Reinos comiendo de su mano, él es querido y respetado, tiene un gran ejército con él. No tengo idea qué mentiras te haya dicho mi padre pero él es un buen hombre, mejor de lo que Robert fue alguna vez. Él no es Robert y él no está solo.
-Dime Lord Gendry y Lord Robert- los miró con desdén- ¿Cuál de ustedes mandó asesinar a mi esposo?- ella estaba enojada.
Arya abrió los ojos, esto era algo que ella no sabía, ¿acaso Gendry le había ocultado esta información?
-Nosotros no hemos mandado a matar a ningún esposo tuyo chica- Robert expresó.
-No me mientan, sé la verdad, con el cuerpo de mi amado Drogo encontré una nota con un ciervo, la amenaza fue clara, jamás había querido el Trono de hierro hasta que ustedes terminaron con su vida- ella gritaba en este punto- es por eso que vengo a quitarles todo lo que es amado por ustedes.
-No lo hicimos- El Rey Gendry habló por primera vez.
-Por supuesto que lo hicieron querido nieto- Tywin estaba hablando ahora- Ese siempre fue el plan de tu padre, ¿verdad Lord Stark?
Todos miraron a Ned en este momento.
-Robert no lo hizo. Si bien es cierto que sus ideas de terminar con todos los Targaryen son bien conocidas, él renunció a eso cuando se casó con tu hija. Lo sabes muy bien.
-No creo nada de lo que están diciendo. Si ustedes aman a los suyos entenderán que mi propuesta es la mejor para no derramar más sangre inocente. Mis dragones quemarán vivos al usurpador y a su hijo y podemos sentarnos y hablar de alianzas.
-Si de venganza se trata, debería entregarte a mi loba Nymeria para que te comiera- Arya habló con veneno en su voz y determinación, todos la miraron expectantes- Después de todo fue tu padre el que asesinó a mi abuelo y tío. Esa es una deuda que aún no has pagado madre de los dragones.
Daenerys miró a la loba con odio en sus ojos, pero también con respeto y admiración. Sabía que si la situación fuera otra hubieran sido amigas, tal vez.
-No aceptaremos tus estúpidas ideas de rendición. Si quieres ganarnos lo harás en el campo de batalla, pero te lo advierto, esto no será fácil, somos muchas personas que estamos con la casa Baratheon. Además el Norte recuerda los crímenes cometidos en contra de nuestra familia. No hay pactos de rendición. Te mataré Daenerys Targaryen, lo juro por los nuevos y viejos dioses- Arya Stark la miró una última vez antes de salir de la habitación furiosa.
-Ciertamente, ella será una buena princesa cuando llegue el momento- La madre de los dragones dijo a nadie en particular.
-Ella será la reina- Jon dijo.
-Oh no, ella se casará con mi sobrino y será una princesa. Eso planeo hacer con ella.
Aegon sonrió y Jon quería matarlo en este momento.
-Escuchaste a mi hija, no aceptamos tus términos. Ahora nos vamos.
Todos salieron de la habitación furiosos, dejando a Jaime solamente.
-Jamás creí que nos decepcionaras de esta manera padre. ¿Sabes lo triste que se va a sentir mi hermana cuando se entere?
-Cersei nunca logró que su marido me nombrara su mano, y educó a ese nieto mío como un maldito idiota. Es de ella la culpa.
-No dejaré que destruyas a nuestra familia.
-Ustedes la destruyeron querido hijo.
Arya estaba furiosa cabalgando sin importarle si los dejaba atrás, podía ver a sus hermanos tratando de alcanzarla, pero a ella solo le interesaba regresar con Gendry y su padre, digo los verdaderos, necesitaba con urgencia que le dijeran la verdad. Quería oír que ellos no habían sido los asesinos del esposo de la madre de los dragones.
Gendry esperaba completamente ansioso, lo único que deseaba es que este disparate del falso Gendry y Robert Baratheon saliera bien. No se perdonaría si esta locura terminaría destruyendo a los que amaba.
-Tranquilo chico, todo saldrá bien, esa loba tuya es sumamente inteligente.
-Lo es padre, pero no puedo dejar de preocuparme.
Antes de seguir hablando entre ellos escucharon que un jinete venía, se les hizo extraño que solo fuera uno así que ambos sacaron su martillo de guerra listos para acabar con quien fuera. Nada los preparó para lo que venía.
Arya Stark saltó de su caballo y se dirigió a Gendry con fiereza.
-Estúpido Toro, dime que no lo has hecho.
-Arya detente.
Ella lo golpeó en el pecho mientras lloraba furiosa.
-Ella dice que mandaron a matar a su esposo, ella no quería el trono Gendry, solo quiere venganza por la muerte que cree que ustedes tomaron- ella escupió furiosa.
-No sé de que me estás hablando Arya. Por supuesto que yo no mandé a matar a nadie- ahora él estaba furioso con ella por creer que fuera capaz de algo como eso.
-¿Y usted?- se dirigió a Robert.
-No tengo porque darte explicaciones niña- Él estaba molesto por la impertinencia de la loba.
-¿Lo hiciste padre?
-No tengo porque decirles nada a ustedes dos par de idiotas- el ciervo mayor estaba gritando en este punto- Pero no hice nada, tengo que reconocer que siempre quise acabar con ellos, pero la dejé vivir, ella no me hizo nada a mi. Así que eso hice, jamás he mandado a matar a nadie. Ese no es mi estilo y lo sabes Gendry. Si ese hubiera sido el caso yo mismo hubiera acabo con su vida, no mandaría a nadie en mi lugar.
Quedaron en silencio abrumados con lo que acababa de pasar. Arya se sentía realmente estúpida por llegar y gritarle a su futuro marido. De pronto escucharon más caballos con jinetes que se acercaban, eran sus hermanos y los demás.
-Arya, ¿estás bien?- Jon preguntó tranquilo.
Ella solo asintió con la cabeza y se fue de ahí, necesitaba aclarar su mente.
-¿Qué demonios ha pasado Ned?- Robert preguntó enojado.
Ned Stark se encontró contándole todo a su buen amigo y al Rey, se podía decir que estaban furiosos. El plan de Arya había sido buena idea y su vida no había sido perjudicada, pero ahora la amenaza era clara. Daenerys Targaryen y su sobrino habían jurado exterminar a su casa y con el apoyo de su suegro Tywin Lannister.
Daenerys Targaryen se encontraba en sus cámaras en Dragonstone, tenía mucho que pensar, el usurpador y su hijo habían negado sus crímenes. ¿Acaso decían la verdad? No podía creerles, no después de lo que Tywin Lannister había dicho de ellos. Eran lo peor de Poniente y se habían encargado de asesinar a Lord Jon Arryn también, definitivamente debía terminar con ellos. Lo importante era saber cómo hacerlo, ya que si los quemaba vivos, jamás se lo perdonaría la gente pequeña que los amaba, ella no quería comenzar su reinado con fuego y sangre a pesar de ser su lema de casa. Ella de pronto suspiró, se encontró deseando estar en Essos con su hijo, alejada de este enorme problema, pensó en escapar con sus dragones, después de todo, jamás había sido su intención regresar, a ella le importaba muy poco el trono de hierro. Recordó con una lágrima a su amado esposo muerto, eso era lo único que ella haría si era necesario, vengar su muerte.
Un golpe en la puerta interrumpió sus pensamientos.
-Perdóneme su majestad, pero alguien ha llegado sin invitación. Es una mujer y necesita verla.
-¿Quién es?
-Lyanna Stark.
Lo cierto era que nada en el mundo la había preparado para esta visita en medio de la noche.
GRACIAS A TODOS LOS QUE ME LEEN. EL PRÓXIMO CAPÍTULO SERÁ CENTRADO EN ARYA Y GENDRY. NOS LEEMOS PRONTO.
