Hola, lectores. En realidad, en la historia principal estaba en otro punto, y esto era como un mini-fic paralelo que iba a meter en medio de otro capítulo porque en realidad no tiene ninguna trascendencia para la historia sino que es sólo una idea que me servía de excusa para mostrar como imagino yo que Glossarick piensa, a pesar del evidente cambio de comportamiento en mi historia, y de paso imaginar una enrevesada línea argumental que estoy convencido de que jamás será canon, a pesar de ser compatible hasta el día de hoy.
Como el próximo capitulo está creciendo ya y esto no pegaba mucho, he decidido lanzarlo como tal, como un capítulo suelto.
Saludos.
Star POV
- Star no será una buena reina. Voto por Erethia - dijo el noble
Estaba perdida... El número de votos ya era suficiente. Erethia se convertiría en reina regente.
Pero las puertas de la sala se abrieron de par en par haciendo un ruido ensordecedor.
- ¡Detened esta farsa!
- ¡Eclipsa!
Los guardias se pusieron en posición de ataque pero nadie se atrevió a atacarla realmente. La cara de los nobles se tornó en pánico.
- ¿Cómo te atreves a entrar así, Eclipsa? ¡No estás invitada! - gritó mi tía.
- ¿Invitación? Jajaja... Este ES mi castillo por derecho.
- ¡Ese derecho lo perdiste cuando abandonaste el reino por un monstruo!
- ¡Yo no abandoné el reino! ¡Huí de un monstrio! ¡Pero no el que vosotros señalais! ¡Shastacan Spiderbite!
Una serie de murmullos y voces de indignación llenó la sala.
- ¡Eso es un ultraje! - gritó el rey SpiderBite
- ¡No sólo era un monstruo en la intimidad! ¡También os engañó a todos y puso a una impostora en la línea de sucesión! ¡Festivia la impostora!
- OOOOOOOOHhhhh. - El público estalló horrorizado. Algunos soldados que Erethia había señalado se lanzaron hacia ella. Una mano gigante mágica los apartó de un manotazo.
- ¡Glossarick! ¡Tú nunca tomas partido! - protestó Erethia
- Haré lo que sea necesario para reinstaurar el orden correcto. - dijo el genio azul
No podía creerlo. Glossarick actuando de esa forma. Sabía que era poderoso, pero jamás actuaba. Eclipsa tenía que haberle hecho algo.
La tensión iba en aumento.
- Vaya... Ese Glossarick es rudo. - dijo una voz conocida a mi espalda
- ¡Glossarick! Pero... ¿Siempre has podido estar en dos sitios a la vez?
- En realidad, ese no soy yo. Es sólo una invención tuya.
- ¿Qué?
Intenté hacer memoria. En mi cabeza estaba todo hecho un lío.
- Espera... Esto... ¿Es real?
- Es un sueño, Star.
- Oh.
- Es una pena que tengas tan malos sueños últimamente. Sería agradable por una vez tener una visita a un parque de atracciones.
Era verdad. Desde que desapareció mi madre y me tocó ser reina en funciones, mis sueños habían pasado a ser agitados en el mejor de los casos. O auténticas pesadillas, como parece que habría acabado este. Echaba de menos aquellos tiempos en que mis sueños eran felices.
- Duendeperritos - dije con nostalgia.
- O la isla del pudding.
La escena de Eclipsa era ahora grisácea, como si fuera un holograma y estuviera perdiendo definición.
- Oye... No es culpa mía. Tengo demasiadas cosas en la cabeza. Y todo este drama es culpa vuestra. ¿Recuerdas? ¿Conspiraciones de la Alta Comisión?
- ¿Lo dices por lo de Meteora? Sí. Bueno... Las cosas fueron una locura en aquel momento.
- ¿Y no lo son ahora?
- Sólo es una mala racha. Ya empeorará.
- ¿Eh? ¿No querrás decir "ya mejorará"?
- Sí, bueno... Con más tiempo aún.
Ciertamente, Glossarick no era la mejor compañía para obtener consuelo. A veces me preguntaba si todas estas pesadillas, si todos estos problemas, merecían la pena. Cada día tenía más ganas de pedirle a Marco que me dejara realojarme en su casa, ir a la Tierra, dejar Mewni permanentemente. Mi antiguo hogar era el castillo, eran mis padres, era la gente, siempre amable y distendida.
Ahora el Castillo estaba en reparaciones por todo lo de Meteora, todo eran responsabilidades, conflictos con la gente. Incluso los sirvientes te miran de otra manera cuando eres la reina. Como temiendo fallar delante de mí o decir una impertinencia por la que fuera a castigarles. Y para colmo, era una impostora.
No era la reina que debía estar en el trono.
Y cuanto más conocía de como era el mundo real aquí en Mewni, lo que opinaba la gente y lo difícil que era la vida para ellos, incluso no sólo los monstruos sino también los campesinos mewmanos... Cuanto más sabía más apreciaba la comodidad y la paz de la Tierra. Podía tener una vida tan sencilla y pacífica como cuando era la princesa, pero siendo únicamente una más. Alguien que podía fallar, porque el mundo no dependía de mí. Cada día añoro más la Tierra. Es mi segundo hogar, sin duda.
- Si te digo la verdad... Creo que sólo sigo por mi madre. No creo que pudiera soportar que me viera como una fracasada si despierta... Creo que nunca ha creído en mí.
- No es que no crea en tí, Star. Es que aún te ve como su niña pequeña. Sólo te está protegiendo en exceso. Un error común entre algunos padres.
Pero yo lo sentía como algo más profundo. Realmente creo que mi madre no esperaba grandes cosas de mí. "Te he subestimado, Star". Se lo había escuchado ya demasiadas veces. Y aún así, volvía a tomarme cada vez por una niña.
Pero no puedo culparla. La verdad es que no pocas veces le he dado razones. Por cada vez que me ha subestimado, la he liado diez más.
- Pero la cuestión es, ¿para qué? ¿Para qué disputarme la regencia si llegará Eclipsa y reclamará el trono? ¡Por derecho le pertenece!
- Supongo que ha llegado el momento de revelarte un gran secreto, Star. Uno que nadie conoce salvo yo y unos pocos a quienes no conoces.
- ¿A qué te refieres?
- Es importante que no cuentes esto a nadie. Por suerte, no creo que tengas que guardar este secreto por mucho tiempo.
- ¿Tan importante es?
- Lo es. Cuando Eclipsa estaba en el trono y se casó con Shastacan, bueno... el matrimonio fue de conveniencia, como solía ser en esa época, y más con la situación de Eclipsa, tras perder a su madre y los problemas de los Septarian y todo eso...
- ¿Tambien entonces?
- Eso me temo. El caso es que Eclipsa antes del matrimonio fue... como diríamos... una aventurera nata.
- Entonces ¡ como yo !
- De aventuras amorosas.
- Aaaaaahhhh... Ya... no, eso no... - y mascullé en bajito - tanto... -. No pude evitar pensar en mis dudas entre Tom y Marco.
- El caso es que cuando se casó... se supone que Eclipsa debía cambiar. Ser fiel a su marido y eso... Y... bueno... como Eclipsa no le hizo caso, ese hombre se puso muy celoso. La relación se volvió tóxica... No se soportaban el uno al otro. Y aquella fatídica noche... bueno... su esposo la forzó.
- ¡Oh, no!
- Fue la primera vez que Eclipsa se fugó en serio, con la intención de no volver. Y Shastacan, sabiendo lo que había hecho, ni siquiera hizo que la persiguieran. Y obviamente Eclipsa se fue con Globgor, quien en ese momento se volvió su soporte emocional. El caso es que, bueno... ellos también estuvieron juntos.
Nada que no supiera.
- Eso es obvio, Glossarick. Meteora, ¿eh?
- Claro, claro... Pero lo que nadie supo, ni siquiera la propia Eclipsa, es que ella llevaba en su vientre DOS criaturas.
- Espera... ¿QUÉ?
- Sí, Star. Embarazo gemelar. Un bebé de Shastacan y otro de Globgor.
- Pero... ¡Cómo pudo no enterarse nadie!
- ¿Y como esperabas que lo supieran? ¿Por el volumen? Hay múltiples razones para eso, y más cuando Eclipsa temía la naturaleza monstruosa del bebé.
- Pero... No sé. Algo mágico... Gente experta... Eclipsa notarlo por el movimiento de los bebés. ¡Incluso tú podrías sentirlo!
- Podría haber sido, sí... Pero Eclipsa no quería saberlo. Temía tener un hijo medio monstruo, ¿recuerdas? No tenía ni idea de lo que saldría, su forma, hasta temía que podría morir en el parto. Un híbrido mewmano y un monstruo gigante no es habitual precísamente. Y yo, ¡claro que lo sabía!. Cuando supo que estaba embarazada regresó por un tiempo, y nadie dijo nada. Cuando Eclipsa se puso de parto, un parto difícil por cierto, tuvo que ser sedada. Ella no se enteró muy bien de lo que ocurrió. Y lo que pasó quedó entre Angelina, la única matrona que estuvo por la propia solicitud de Eclipsa, y yo como observador. Eclipsa quería estar preparada en caso de que su hijo fuera de Globgor.
- ¡Pero fueron dos!
- Sí... Por eso pedí a Angelina que escondiera con unos amigos suyos a Festivia.
¿Había oido bien?
- Espera... ¿El otro bebé era Festivia?
- Sí.
Los pensamientos dentro de mi cabeza comenzaron a dar vueltas. Había pensado ya tantas veces sobre esto. Yo ¡era un fraude! Y ahora resulta que, ¿Festivia es hija de Eclipsa? Pero... ¿qué sentido tiene todo eso? ¿Esconder a Festivia para... colocarla como falsa reina siendo la verdadera reina?
¡No tiene ni pies ni cabeza!
- ¡Pero eso no tiene ningún sentido! ¿Por qué hicisteis eso?
- ¡Porque puedo ver el futuro, Star! ¡Porque ví lo que pasaría tomando cada decisión!
- Oh... Bueno... Pero... ¿Y eso qué tiene que ver...?
- Si entregábamos a los dos bebés, Shastacan hubiera mandado matar a Meteora. Si mostrábamos únicamente a Festivia, no hubiera tenido los medios para esconder a Meteora y finalmente la habrían descubierto. Si intentábamos decir que las dos habían muerto, incluso Eclipsa hubiera removido cielo y tierra para descubrir la verdad. La única vía era esa. Les hice creer a Shastacan y al resto de la Comisión que Meteora era la única hija. Además, sabía que Eclipsa huiría con ella y que la Alta Comisión acabaría capturándolos. Eso fue en realidad una bendición porque ayudó a frenar la ira del Shastacan que no pudo mandarla ejecutar y todo lo ocurrido quedó oculto al pueblo. Pero gracias a los sucesos, pude convencer a Shastacan de que Meteora , siendo la única descendiente del linaje Butterfly, debía mantenerse con vida. Hay una conexión con la magia muy fuerte en tu familia, Star, y eso es algo que debe mantenerse. Aquello convenció a Shastacan para mantener a Meteora con vida y por eso la entregó a Santa Olga en lugar de matarla.
- ¡Y pusisteis a Festivia en su lugar!
- Sí. En realidad era su lugar por derecho como primogénita, pero eso nadie lo supo, salvo Angelina y yo. De hecho, tuvimos que ocultar sus marcas por unas semanas para que pareciera realmente una niña normal.
- ¿Y por qué Omnitraxus no nos contó esa historia?
- Porque no lo sabía, claro. ¿Te crees que le iba a contar la verdad a ellos? Especialmente Rombulus. No sabe guardar secretos.
- Pero... ¿Qué os pasa a vosotros dos?
- Aaaaahhh. Una larga historia... que no voy a contarte ahora.
- Entonces... ¡Sí soy de verdad la heredera!
- Lo eres, Star. Pero tampoco sería tan importante si no hubiera magia de por medio. Lo importante es que lo merezcas, no que lo heredes.
- Gracias, Glossarick.
- De nada. Ya sabes. Aconsejar es mi trabajo.
- Ya... Pero también gracias por confiar en mí. ¿Sabes? Me gusta esta otra forma de ser que tienes en los sueños. Que me hables claro y eso.
- No sólo son por los sueños, Star. Tú estás cambiando, así que mi forma de ayudarte cambia.
Estas revelaciones también habían abierto nuevas posibilidades en mi mente. ¿Quizás Glossarick podría ayudarme un poco más?
- Así que... ¿cual es mi futuro?
- No es así como funciona, Star.
- ¿Y cómo funciona? ¿Qué puedes ver?
- Verás... Es más como... ¿Qué es tu primer recuerdo? Quiero decir, ¿tienes algún recuerdo de ser un bebé?
- Mmm... Recuerdo que papá me lanzaba por el aire para que sintiera como que volara.
- Es un recuerdo lejano... ¿sabrías decir cuando ocurrió?
- No sé... Está un poco difuso.
- Pues mi forma de ver el futuro es parecida. Es como memorias del universo. Imágenes de sucesos del futuro que sé que están conectados a ciertos eventos, pero nada más. No sé todo. No soy omnisciente, Star. A veces puedo verlos porque los busco y otras veces vienen a mí sin pedirlos. A veces sé a qué están conectados y otros sólo se que ocurrirán, sin más.
- Entonces... ¿no sabes que me ocurrirá?
- Bueno... Hay muchos caminos abiertos todavía.
Siendo sincera... realmente no me interesaba TODO mi futuro. Sólo específicamente...
- ¿Cual será mi pareja? ¿Sabes eso?
- Ah... No,no,no,no... No me uses para tomar tus decisiones, Star.
- Porfaaaaaa... Es que... ¡no tengo ni idea de qué hacer!
- Bueno... Por si te sirve de algo, Star, que si eres fiel a tus sentimientos, no te arrepentirás de tu decisión y al final serás feliz.
- Ooooohhh... Gracias Glossarick... Aunque te agradecería que me dieras un nombre.
- No puedo hacer eso, Star.
- ¿Por qué no?
- Porque eso alteraría tu camino. Diga el nombre que diga, tomarías la decisión porque lo habría dicho yo. Y eso es diferente en cualquier caso a tu propia elección.
- ¿Y sería para peor?
- Probablemente.
- ¿No lo sabes?
- Esa es la cuestión, Star. ¿Por qué te crees que no me gusta intervenir? Puedo ver cosas que ocurrirán, y luego ver consecuencias de tomar ciertas decisiones, pero no puedo anticipar cada evento del futuro. Yo no sabía que pasaría con Meteora a tan largo plazo, ¿sabes? Lo único que pensé fue en salvarle la vida. Me prometí a mí mismo no intervenir pero eso fue... demasiado. Y fíjate las consecuencias de ese acto. Además, cuando ocurre una de esas elecciones todas las escenas que dejan de existir porque ya no se cumplirán cambian de golpe por otras. ¡Me da una jaqueca terrible! Así que intento intervenir lo mínimo, comportándome siempre de la misma manera, así lo que ocurre es siempre lo que veo.
La verdad... Siendo sincera siempre creí que Glossarick no se implicaba porque era parte de su personalidad. O cosa de la edad, ya cansado de implicarse en los problemas de los demás. No se me había ocurrido que su forma de ver el mundo fuera tan diferente.
- Pero... ¿no es entonces como si sólo fueras un observador? Quiero decir... ¿Te limitas a vivir y ya? ¿Para no implicarte? ¿No sería un poco como si tu presencia no contase?
- ¡Hey! ¡Mi presencia si cuenta! He creado una forma de comportamiento abierta. Os intento llevar siempre la que creo que es la mejor de las opciones, pero sin intervenir directamente. Es decir... eligo entre las opciones que veo sin forzarlas, que es lo que agita todo. De esa forma las opciones no cambian, sino que sólo se apagan las que ya no serán. Es mucho más cómodo así. Sólo cuando todas las alternativas son malas... bueno... a veces decido saltarme mi propia regla. Como cuando Meteora.
- Creo... Que por fin comienzo a entenderte.
- Y me alegro de ello. No hay muchos que lo hagan. Pero hay mucho más, Star. El universo tiene muchas más reglas que sólo se perciben cuando puedes, como yo, ver los patrones de las decisiones. Es otra razón para no inmiscuirse, Star. Detener un evento terrible usando atajos sólo logra que ocurra otra cosa igual o peor. Son balances de energía.
- Lo que dices suena como lo del Karma.
- Sí... Supongo que tiene cierto parecido. Por eso no detuve hechos terribles como la muerte de tu abuela. El precio que podríamos haber pagado por eso podría haber sido aún mayor... Tu madre podría haber muerto.
- Oh... Entonces.. ¿por qué salvaste a Meteora?
- Porque en ese momento pensé que sería una simple inocente que no tendría un papel de importancia en el futuro. Y cometí un error terrible.
Vi la cara de Glossarick. Jamás lo había sentido tan serio. No... Más que eso. Apesumbrado. No sabía que Glossarick cargaba con sus propias culpas.
- Hiciste lo que creías correcto, Glossarick.
- Lo sé. Pero eso no cambia los hechos.
- Bueno... Sólo mi madre ha salido mal parada. El resto se han recuperado. Y con un poco de suerte ella también se recuperará. Si logramos salvar la vida de un bebé... puede que mereciera la pena.
- Hay más consecuencias, Star... Más de las que quisiera. Pero todo a su debido tiempo.
- ¿A qué te refieres con eso?
- No te preocupes por ello, Star. En realidad, venía por el tema del libro.
