Star POV
- ¡Habría que cristalizarlos a todos!
- ¡Relájate Rombulus! - protestó Hekapoo
- El número de robos de los monstruos se ha multiplicado. - explicaba Gaspar mientras leía un papel larguísimo de temas a tratar.
- ¡Todo mi esfuerzo para nada!
- Puede deberías solucionarlo pronto - dijo Hekapoo -. La gente está cada vez más enfadada.
- Sí... - retomó la palabra Gaspar. - Varios de tus votos podrían depender de ello. Recuerda que tu abuelo te retiró el voto justo por eso. La fiesta de la Mewnindependencia podría ser una buena oportunidad para mostrar tu apoyo a los mewmanos mostrándolos como héroes.
- Pero... ¿eso no hará enfadar a los monstruos?
- Probablemente.
- ¿Y no hay ninguna forma de lograr solucionarlo mejor?
- ¡CRISTALIZARLOS!
- ¿Quieres parar ya, Rómbulus? - insistió Hekapoo - ¡Me estás dando dolor de cabeza!
- Aaaaahhh... Estas reuniones son exasperantes. - dije recostando la cabeza hacia atrás.
- Sí. Especialmente por Rómbulus. Es igual de molesto en tus sueños que en el mundo real.
- ¡Glossarick!
- Hola, Star.
- Entonces... ¡Esto es un sueño!
- Lo es...
- Gracias a Mewni. - dije mientras me descalzaba y apoyaba mis pies por fin libres de presión sobre la mesa - Aaaaah... Mucho mejor.
Dejé que las quejas de los personajes de mi sueño se convirtieran en un murmullo de fondo que trataba de ignorar.
- ¿Quieres un pudding?
- Naaa... Mira... Ahora invoco mis propios cereales azucarados...
- ¡Genial! Me alegro que estés dando un uso realmente útil a tus poderes... ¿Puedo probar?
- ¡Claro!
- Mmmmm... Sí que están ricos, sí... ¿Puedo quedármelos?
Que raro...
- ¿Prefieres mis cereales a tu pudding?
- Oh. Tomo más cosas que pudding, ¿sabes?
- Lo sé de sobra pero...
Glossarick parecía disfrutar demasiado de mis cereales... Algo no cuadra.
- Tú no eres Glossarick, ¿verdad?
- ¿Eh? ¿Qué quieres decir? ¡Claro que soy yo!
- Noooooo... Tú eres un Glossarick inventado. Parte de mi sueño.
- No, Star. Soy yo.
- No me engañas.
- No... De verdad... Soy yo... Ponme a prueba.
Pensé un poco...
- Eso es... Ya verás... - dije mientras me lanzaba a la acción
- Pero princesa - dijo mi Gaspar imaginado.
- ¿Qué estais haciendo? - dijo Hekapoo colorada
- AAaaaaaaAAAaaaa - seguía protestando Rómbulus, agitando los brazos como un loco
Y es que me estaba desnudando. Y ahí estaba... este "Glossarick" mirando como si nada.
- Star... ¿Qué pretendes lograr desnudándote?
- ¡Ajá! ¡Sabía que eras fruto de mi imaginación!
- ¿Cómo has llegado a esa conclusión? - dijo mirándome inquisitoriamente.
- ¡Porque cualquier persona decente se estaría tapando la cara! ¡Hace rato!
- Eso es una tontería, Star. El tema de la ropa es algo cultural... ¿Sabías que hay lugares donde la gente le gusta vivir sin ropa?
- Sí... En las cavernas... ¡JA! No me engañas... falso Glossarick...
- No, Star... Es cierto. Pregunta a Marco cuando despiertes. Hay lugares en la Tierra donde lo hacen también. Se llaman zonas nudistas.
- Ah... ¿Sí?
Oh... no... Nonononono... Un dato preciso y desconocido... O tengo mucha imaginación o...
Noté como toda la sangre de mi cuerpo iba hacia mi cabeza.
- Tú... eres de verdad... Glossarick.
- Sí
- Y yo estoy desnuda.
Glossarick se encogió de hombros.
- ¡No mires! - dije volteando mi cuerpo - ¡Pervertido! ¡Cómo te atreves!
- Mnnaa. Ya te he visto desnuda... como a casi todas las reinas. ¿Sabes que he estado en casi todos los partos de las Butterfly? Una especie de tradición.
- ¡Eso no cuenta... era un bebé!
- Cierto... Pero tu madre no. A ella no pareció importarle. Decía que me veía como un médico... ¿No decías que tú me veías como un viejo monje o algo así?
- ¿Donde demonios he metido el sujetador?
- Estás nerviosa, Star... Todo aquí salvo yo es parte de tu imaginación. Así que si temes perder el sujetador... tu sujetador puede desaparecer.
- ¡Donde se ha metido!
- Tranquilízate Star... Todos sabemos lo que hay detrás de la ropa. Además, no es como si fuera de tu misma especie y pudiera estimularme o algo.
- ¡Calla! ¡Cállate! - dije mientras me vestía a toda prisa, con la ropa que había en el suelo. Faltaban prendas.
- No... De verdad, Star. No te preocupes. Hay que saber aceptar tu cuerpo. Mira... - dijo chasqueando sus dedos
Y su ropa desapareció.
- ¡Pero qué haces!
- Demostrarte que no tiene importancia... ¿Ves? Ya me has visto. Estamos en igualdad de condiciones.
- ¡TAPA ESO YA!
- ¿Qué? Es la demostración más palpable de que verte desnuda no me afecta lo más mínimo. ¿Ves cómo la tengo? Como un colgajo.
- ¡Por todo el maiz de Mewni! ¡Que pare esta pesadilla!
- No le des importancia... No es como si yo fuera Marco o algo así.
Justo en ese momento se abrió la puerta de la sala y Marco apareció por ella.
- Star... Tengo que... Star... ¿Qué haces desnuda en medio de una reunión?
- ¡No me mires!
La mirada de Marco se hizo algo despectiva.
- Tampoco es como si hubiera mucho que mirar... - y se fué cerrando la puerta
- Yo... Yo...
- Ignóralo, Star... Sabes perfectamente que el verdadero Marco jamás te diría algo como eso. Además, ¿no deberías preocuparte de gustarle únicamente a tu novio? Ya sabes... el de los cuernos.
La puerta volvió a abrirse. Esta vez pasó Tom... y detrás Marco. Y la expresión se repitió en ambos
- Tenías razón, Marco. Está totalmente plana.
- ¿Ves? Ya te dije que era relleno.
- Uau... Tienes una conciencia verdaderamente cruel. - comentó Glossarick
Menos mal que era un sueño y ahora era consciente de ello... porque me sentía como en una de esas ocasiones de mi vida donde todo se vuelve un embarazoso embrollo.
- No sé qué ves en ella. - siguió comentando mi imaginado Marco con Tom
- ¡Dímelo tú... que la has besado!
- ¡Fue para salir de la cabina... ya te lo dije! ¿Y por qué sales tú con Star?
- Porque soy un príncipe y es la única princesa que me soporta.
- Eres un novio horrible... Al menos yo estoy con ella porque es una buena amiga.
- ¡RETIRA ESO! ¡SOY UN BUEN NOVIO!
- NO. NO LO ERES.
Y Marco y Tom se pusieron a pelear.
- Oh... No... Otra vez este sueño recurrente.
- Dos pretendientes, ¿eh? - comentó Glossarick distraido - Bueno... Es normal a tu edad, Star.
- ¿Eh? ¿Qué quieres decir?
- Ya sabes... La naturaleza no puede pararse.
- No me eches la charla de la mewbertad, Glossarick. Eso ya lo he dejado atrás.
- Sí... pero tu cuerpo sigue sufriendo una montaña rusa de emociones. Ya sabes... hormonas y eso. Es normal que tu líbido esté un poco descontrolada. - decía mientras se ponía unas ropas. ¿De donde las había sacado?
- Mi líbido está bien... gracias
En ese momento, el Marco adulto apareció por la puerta, aún a pesar de la presencia del otro Marco.
- ¿Qué decías? - apuntó Glossarick mientras me miraba de esa forma que dice "Ya te lo dije".
- Esto...
- Avísame cuando hayas crecido, muñeca. - me dijo desde lo lejos ese segundo Marco con abdominales de hierro, guiñandome un ojo y señalándome con su dedo índice en pose de tipo duro - Mientras tanto... ¿Te apetece un rodeo, Hekapoo?
- Ya tardabas en pedírmelo, Mister Músculos... ¡Adios, pringados!
Y ambos adultos se fueron en el ciclodragón de Marco.
La estampa que quedaba era absurda. Rómbulus seguía gritando sin sentido moviendo sus brazos intentando llamar la atención. Marco y Tom seguían peleándose. Gaspar seguía sentado en su silla, esperando una reunión inexistente.
Y yo, ahí, medio desnuda, sin un sostén ni camiseta que ponerme. Se había esfumado.
- Ya te lo he dicho, Star. Esto no es más que la representación en imágenes de tus pensamientos subconscientes. Si aceptas tu cuerpo, la ropa reaparecerá.
- Oye... Yo estoy a gusto con mi cuerpo.
Marco y Tom se detuvieron en seco. Me miraron fijamente y gritaron.
- ¡Plana! ¡Plana! ¡Plana!
- ¡Callaros vosotros dos!
Se miraron entre ellos y repitieron en voz baja...
- Plana... plana... plana...
- No te estás aceptando... Star. - insistió Glossarick. - No puedes mentir a tu mente.
- MMMmmmmm. ¡Vale! ¡Lo confieso! ¡Sí! ¡Creo que no soy atractiva! Sí... Mona y tal como me dicen mis padres. Mona como un bebé... como una niña. ¡Tengo quince años! ¡Ya debería... ya sabes! - dije mientras gesticulaba con mis manos sobre mis pechos - Debería ser más mujer.
- Star... Tu cuerpo es normal para tu edad.
- ¡Mentira! ¡Mira como es Jackie! ¡Y ya hace más de medio año de la última vez que la ví! Mi cuerpo ya debería...ir cambiando...
- Cada mujer tiene su ritmo, Star. Mira...
Un rayo salió de la joya de la cabeza de Glossarick e iluminó una pared como se fuera un proyector, mostrando un vídeo.
- ¿Desde cuando puedes hacer eso, Glossarick?
- Esto es un sueño, Star. Aquí podemos hacer muchas cosas... Tú observa.
Era mi madre... muy jóven. Y mi padre... que se veía muy cambiado como chico adolescente.
- ¡Feliz quince años, Moon! - gritó un jovencísimo River muy diferente al actual y algunos conocidos de mi madre
- ¿Ves como era tu madre a tu edad? Prácticamente has heredado su cuerpo. Y mira como es ahora.
- Ojalá tengas razón.
- ¡Claro que la tengo! Además, tampoco pasa nada si heredas rasgos de tu padre. De jóvenes tenía más pecho él que Moon. - dijo mientras los pechos de su cuerpo engordaron imitando su recuerdo
- Puag. ¿Era necesario que fueras tan explicito?
- Bueno... Ha funcionado, ¿no?
- ¡Oh!
Estaba vestida otra vez. ¿Cuando había ocurrido?
- Glossarick... Esto... ¿Podrías no contarle esto a nadie?
- Tranquila Star. Sería igual de embarazoso para los dos. Y no me arriesgaría a que tu madre se enfadara.
- Oh... Mamá sigue igual.
- Lo sé. Pero... por si acaso preferiría no arriesgarme... La última vez me obligó a asistir a todas las reuniones de la Alta Comisión... - suspiró - al lado de Rómbulus.
Ambos miramos a mi Rómbulus soñado que seguía igual... gritando sin mucho sentido, como el día del juicio de Eclipsa.
- Entiendo.
- Sigue siendo mejor que cuando era jóven... Me obligaba a escuchar los discos que le enviaba tu padre...
- Oh... La famosa música tradicional de los Johansen.
- Sí... - dijo con desgana. No pude evitar dejar escapar una risita.
- De todas formas, el record de tortura lo tiene Eclipsa. Llevaba el libro a navegar... y me dejaba al lado de los barriles de pescado... durante días. Sin hielo... ¿Sabes como huele el pescado retrasado?
Con razón no reaccionó cuando le tiramos al cubo de basura, el día que se "enfadó"... aunque al final resultaba que estaba echándole cuento, para que yo me esforzara.
- Así que ya ves... Tengo un largo historial de tortura Butterfly. Aún tengo que ver que ideas tú para molestarme.
- ¿Significa eso que vas a volver?
- A su debido tiempo, Star. A su debido tiempo.
- ¿Y qué haces aquí?
- Ah... Sí... Sentí que tenía que ayudarte con algo, y como estaba libre...
- ¿Con qué? ¿Una lección o algo? Si la lección es que desnudarse para comprobar si estás en un sueño es un idea horrible... creo que ya la he aprendido.
- Es una buena lección, sí. Pero no creo que sea eso. ¿Hay algo más que te ronde por la cabeza?
- Déjame pensar... Tengo un problema amoroso - dije mientras señalé a mis Tom y Marco soñados -, intento ayudar a los monstruos a mejorar sus condiciones mientras muchos mewmanos los quieren fuera, tengo un septariano con planes malignos que no conozco con exactitud que ha montado una guerra entre los SpiderBite y los Waterfolk... también ha sitiado el bosque con unos monolitos que suprimen la magia y que bloquean los portales y mamá sigue sin recuperar sus recuerdos... Y creo que me olvido de algo que ahora no recuerdo...
- Se te acumula el trabajo.
- ¿Me lo dices o me lo cuentas?
- Y dime... ¿Cual te preocupa más en este momento?
- No sé... Todos son problemáticos.
- Bueno... ¿Y en cual deseas concentrarte?
Me encogí de hombros
De repente, nos fijamos que en la sala ya sólo estaba Gaspar. Tanto Rómbulus como Tom y Marco se habían esfumado
- ¿Me permite sugerirle el tema de la Mewnindependencia? - dijo ese Gaspar onírico.
- Supongo que es un problema como otro cualquiera... ¿Alguna sugerencia, Glossarick?
- ¿Cual es el problema exáctamente?
- Pues que si hago una representación al uso, los monstruos se decepcionarán conmigo y pensarán que soy una reina como todas las demás. Y si hiciera una representación más neutral o a favor de los monstruos, podría costarme unos votos para la regencia.
- ¿Ajá?
- ¿Alguna sugerencia?
- Escoje una. Seguro que funciona.
- ¿Así es como escojen las reinas? ¿Al azar?
Glossarick se encogió de hombros
- Cuando las dos opciones son igual de buenas o malas, no merece la pena perder el tiempo. Escoge la que sea.
- Eso no ayuda.
- ¿Y qué esperabas que te dijera? Esa elección es tuya.
- No quería que eligieras por mí... Lo que me gustaría es tener una tercera opción. Una idea que no se me haya ocurrido.
- Deberías hablar con Marco entonces. Tiene buenas ideas ese chico. Será un gran rey.
Me sonrojé... Glossarick podía ver el futuro... ¿Significaba eso...?
- Si es que lo escoges como esposo, claro. - respondió como si acabara de leer mi mirada.
- O sea... que no hay sugerencias.
- Tú lo has dicho... Cojas lo que cojas, a alguien no le gustará.
Suspiré.
- Si al menos no me culparan...
- Pues enséñales la verdad.
- ¿Eh?
- Ya sabes... Enséñales lo que ocurrió. Podrá no gustarles, pero si es la realidad... al menos no será culpa tuya.
- Ni siquiera yo estoy segura de lo que ocurrió. Además, da igual, porque tampoco me creerían.
- Me refería a que se lo enseñaras. Ya sabes... como el hechizo que has usado para espiar.
- ¿El ojo que todo lo ve? Espera... ¿el hechizo de Eclipsa se puede usar para observar el pasado? ¡¿ Y EL FUTURO ?! - dije entusiasmada ante la idea.
- No. No funciona así.
- Oh - Mi gozo en un pozo - ¿Entonces?
- Inventa un hechizo.
- MMmmm... ¿Algo así como hacer unas rimas y que funcione?
- Bueno... Con tu intuición no podría descartarlo... - dijo mientras engullía mis cereales que por algún motivo no se acababan - Pero no... no creo que lo logres así. Esto no es una invocación mágica, como tus narvales. Un hechizo de este tipo requiere interactuar con otras fuerzas más allá de la magia. La magia no es la fuente, como en las invocaciones, sino sólo una herramienta para interactuar con esas fuerzas. Son ellas las que generan el efecto. Así que tienes que seguir reglas que existen.
- Eeeehhhh.
- Sí... Bueno... Estas cosas están un poco más lejos de tu nivel actual... pero confío en tí.
- ¿Y cómo aprendo? No tengo siquiera el libro de magia.
- Oh... Tampoco te serviría. Tenía sobre todo anotaciones de tus predecesoras. Algunas cosas podrían serte útiles, pero los fundamentos para elaborar hechizos de otros tipos están en otros libros. Prueba en la biblioteca.
- Mmm. ¿Alguna referencia?
- Estudia el Demiurgo. El plano mental, los etéreos eternos... ¡Ah! Y por supuesto. Fundamentos del espacio tiempo y el tiempo- tiempo.
- ¿Autores?
- Oh... La mayoría de estos conocimientos suelen ser anónimos o firmados con pseudónimos extraños. Por supuesto... en el dominio del tiempo está tu antepasada SkyWynne. Lo que pasa es que no le gustaba mucho escribir. Pero quizás sus notas aún sigan por ahí.
- Notas de SkyWynne... Ok.
- Siempre puedes preguntarle directamente si la encuentras, claro.
- ¿Eh?
- Sí... Supongo que sabes que SkyWynne fue una viajera en el tiempo, ¿no?
- Con su lema se me pasó por la cabeza.
- En efecto... La única reina que ha viajado en el tiempo... hasta tiempos recientes... - dijo mirándome sospechosamente. Tanto que me sentí intimidada.
- ¿Por qué lo dices?
- Eres la segunda Butterfly que para el tiempo.
- ¡Oh! ¡Te diste cuenta!
- Me pintaste un bigote, Star.
Uppsss... Ya había olvidado eso.
- Para mí, el libro se había abierto de repente y justo por el capítulo de SkyWynne del tiempo. Era bastante evidente lo que había pasado.
- Síiiii... Un pequeño accidente.
- Ya... ¿Y tomar prestada la rueda del tiempo de Padre Tiempo...?
- ¡Oh! ¡También te enteraste de eso!
- Lo que te convierte técnicamente en la segunda viajera del tiempo.
- Yaaaa... Bueno... No era el viaje que Marco y yo teníamos pensado hacer, ¿Sabes? De todas formas a la rueda le salió una nueva raja. Padre Tiempo nos advirtió de no volver a hacerlo jamás.
- Lo sé. Por suerte hay otras formas de viajar. SkyWynne las descubrió.
- Ajá... ¿Y cómo lo hizo?
- Ni idea... Tendrás que preguntarle...
- Ya... Muy gracioso... ¿Voy a la cripta a hablarle al polvo?
- ¿Sabes lo curioso de los viajeros en el tiempo? Que puedes encontrártelos en cualquier época y sitio.
- ¿Y eso qué significa?
- Star.
- ¿Eh?
- ¡Star!
- ¡Qué! ¡Qué pasa! ¡Dime!
- No soy yo. ¡STAR... DESPIERTA!
La cara de Glossarick se fue hinchando, deformando y cambiando hasta parecerse a mi padre.
- ¿Papá?
- ¿Qué has liado esta vez? - dijo mientras me zarandeaba como un muñeco.
Higgs POV.
Otro día de entrenamiento sóla. Así no hay forma de mejorar.
- Hola, Higgs.
¡La visita más inesperada!
- ¡Vaya, vaya, vaya! El falsoescudero de la princesa se digna en aparecer para saludarme.
- ¡Ey!... Pensé que querías un combate. ¿No es lo que llevas pidiéndome tanto tiempo? No he venido para que me provoques.
- Te ofrecí un duelo, Marco. Los insultos y las provocaciones son parte fundamental de los duelos. Aprende eso, novato.
- ¿Así que los duelos aquí funcionan como en Monkey Island?
¿De qué diablos habla?
- ¿Eh? ¿Qué sitio es ese?
- Referencia terrestre. Perdona.
- Ya... Tu dimensión no le importa a nadie.
Especialmente si hablamos, como he oído, de una dimensión donde todos son ricos. ¿Qué sabrá este chico de penurias? Todo lo que ha hecho es conocer a una princesa y hacerse su amigo.
- Ey.
- Bueno... qué. ¿Has venido a que te humille en combate por fín? ¡Pues ya era hora!
- ¡Qué mas quisieras! Te demostraré que soy digno de mi puesto.
Eso tengo que reconocérselo. Bueno... En realidad no lo haré. No le daré ese gusto. Pero sí... al menos intenta ganárselo. O eso cree.
¿Realmente él sería escudero si hubiera tenido que pasar por todas las penurias por lo que pasé? Lo dudo.
- Dime, ¿qué estilo de combate quieres? Cuerpo a cuerpo... Espada... - dijo Marco mientras ojeaba las armas de entrenamiento que había en los mostradores de la pared.
Jé... Lo dice como si las hubiera usado todas. Chulito.
- ¿Cuantas veces te has enfrentado con otros escuderos?
- Técnicamente, con otro escudero, esta es la primera vez...
- ¿Es que no sabes nada de nuestras tradiciones, Marco? Los combates de iniciación entre escuderos son siempre con varas de madera... No son peligrosas, pero son divertidas para patear el trasero de tu oponente... ¡Oh! ¡Sí! Me voy a divertir.
- Varas entonces...
Yo fuí la primera. Mientras Marco cogía la suya, dándome la espalda, era demasiado tentador. Le dí un buen coscorrón en la cabeza.
- ¡Ey! ¿Ni siquiera esperas a que esté preparado?
- ¿Tú esperas que tu adversario te salude? Pues si esperas eso en un combate real, vas listo.
- Bueno... De un enemigo no. Pero sí para un combate de torneo o entrenamiento. ¡Ni que esto fuera un combate a muerte!
- Jé... Tranquilo. No llegaré tan lejos. No sería divertido. Además, ya no podría repetirlo.
- Ya te vale, fanfarrona. Demuéstrame eso que de tanto presumes.
Me lancé directo a derribarle. Deslicé la vara bajo sus pies en un movimiento rápido, pero saltó como un gato por encima de ella. Después fue él quien me golpeó en la cabeza.
- ¡Au!
- Estamos en paz.
- De eso nada, nerd.
Volví a lanzar varios golpes cruzados. De momento, sólo retrocedía, por los pelos. Pero no parecía ni agitado ni asustado. Lo estaba midiendo al milímetro. Es más bueno de lo que creía. Se movía mientras me sonreía condescendientemente.
Hora de ponerse seria.
Me lancé directo por él. Como supuse, se protegió con la vara. Entonces la sujeté y le dí una patada para tirarlo.
Marco al suelo. ¡Ja!
- Pero... ¿está permitido agarrar las varas de tu contrincante? - dijo desconcertado
- No te excuses, nerd, y pelea.
Volvió a levantarse. Volví a acercarme, a agarrarle la vara de nuevo. Esta vez iba a pegarle un codazo, pero para mi sorpresa, había soltado su propia vara, me sujetó de cierta manera que ni siquiera sabría decir y sentí mi cuerpo salir despedido por el aire.
Sin saber muy bien que había pasado, me encontré tirada en el suelo.
- Ouch... Esto es nuevo.
- Je... Si quieres lucha cuerpo a cuerpo, que sepas que soy cinturón rojo de karate.
- ¿Karate?... Otra de esas tonterías terrestres, ¿no?
- ¿Tonterías? - Marco dejó su vara en el suelo, se puso en posición como si fuera a bailar, y con su mano derecha me provocó para que le atacara.
- Oye... Por que tú dejes de usar la vara yo no voy a dejar de hacerlo.
Lancé un ataque directo. Nuevamente volvió a esquivarlo. Pero para mi sorpresa, lanzó una patada que a duras penas pude esquivar. La siguiente fue un barrido similar al que había intentado yo primero y me tiró él a mí.
- ¿Qué? ¿Ahora te ries del karate?
- Mmmm... Interesante.
Volví a atacar con la vara, ahora con otros movimientos. Otra vez volvió a esquivarlos, y finalmente a sujetarla y lanzarme una vez más.
- Ouch... ¿Karate otra vez?
- Bueeeno. Sí y no. Por lo que sé, los movimientos de mi sensei no son todo lo "oficiales" que deberían. Creo que esta llave en realidad es una copia adaptada de una llave de judo.
- ¿Judo?... - iba a contestar, pero en realidad no me apetecía - Déjalo, terrestre.
Otra vez... otros ataques... Alguna vez tenía suerte y lograba golpearle. Pero él me ganaba fácilmente. Además, sospechaba que no es estaba dando el 100%.
¿Quien hubiera imaginado que era tan buen luchador?
- Qué... ¿Ya tienes suficiente? - dijo arrogante.
Oh, Mewni. No puedo más. Creo que cada vez me llevo más golpes porque el cuerpo no me responde.
- Ni hablar... pero... tengo sed... ¿Te importa si paramos?
- ¿Una pausa? Sí, claro. ¡Pero sin golpes con la espalda!
- Trato hecho. Tregua.
- Además ha pasado un rato. En cualquier momento se levantará Star y tendré que dedicarme a mis tareas.
- Una pena.
- ¿Estás segura? Yo diría que te estaba dando una paliza.
- Reconozco que no estoy en mi mejor día... Pero quiero mi revancha, nerd.
- Por mí no hay problema. Últimamente tengo poco tiempo para ponerme a tono. Me viene bien.
Este chico es extraño. Da igual que le trate de forma ruda. ¿Siempre responde de esa forma tan cordial?
- Igualmente.
- ¿No te entrenas con los demás escuderos?
- Ahora mismo estoy en una situación...un poco complicada.
- ¿Quieres hablarlo?
Mmm... Me he tomado demasiada familiaridad. A ver si va a pensarse que ahora somos amigos o algo.
- No. Y menos contigo, terrestre.
- Tú misma.
Comenzamos a beber sin mirarnos ni hablar... En realidad, sí deseo contarlo, aunque sea a este idiota. Necesito echarlo fuera.
- Es culpa tuya.
- ¿Eh?
- Lo que me pasa ahora.
- ¿Y yo que he hecho ahora? -protestó
- Hacerte el héroe...
Marco miró sin entender lo que decía. Sabía que en realidad no era culpa suya.
- Mira... Sir Muscleton se enfadó mucho tras lo que, según él, fue una humillación de la princesa. Cuando lo de la crísis,ya sabes. Y mi Sir, como amigo suyo, se puso de su parte. Como no tenía ni idea de lo que había pasado pregunté a Lady Whosits quien me contó su versión.
Y cuando nos contaron que habías ido tú a detener al monstruo, Sir Stabby y Sir Muscleton se sintieron ofendidos y decidieron que no iban a proteger el reino. A mí me pareció que lo hacía por cobardía. Así que me enfrenté a mi Sir.
- Eso suena grave...
- Sí... bastante. Suficiente para que te despidan como escudero.
- Uppsss... No tenía ni idea. Lo siento.
¿Marco lo siente? Nah. Probablemente sólo es su extraña y constante cortesía.
- Ya... Bueno... En realidad, creo que debería haberlo hecho mucho antes. Sir Stabby es un idiota. Siempre lo ha sido. Pero si para ser caballero me tengo que tragar mi orgullo, pues lo hago. O al menos lo he hecho hasta ahora.
- Entonces... ¿ya no eres escudera? ¿Qué vas a hacer?
- Las cosas se enredaron aún más. A Baby Man le entró "casualmente" un dolor de estómago terrible cuando atacó la monstruo esa gigante, así que yo trabajé para Lady Whosits en aquel momento. Y a lady Whosits le gustó como actué. Tanto que me ha ofrecido ser su escudera.
- Pero... ¿Puede tener dos escuderos?
- Ya... Ese es el problema. Lady Whosits no va a pagar a dos escuderos. Ahora mismo estoy trabajando para ella por mi cuenta, asumiendo el gasto. Pero Baby Man siente que le quiero arrebatar el puesto, y Baby Man y Old Man están enfadados conmigo por ello.
- ¿Y tienen razón? ¿Intentas reemplazarlo?
- ¡No es nada personal! Yo no quiero quitarle el trabajo. Sólo quiero seguir siendo escudera. Si tan sólo me escuchara... a lo mejor Sir Stabby le acepta como escudero. A fin de cuentas, los dos huyeron de la batalla. Son tal para cual.
- Creí que Meteora los había pillado a todos.
- ¿Meteora? Oh... El monstruo... Sí... eso fue lo más gracioso. Huyeron y no les sirvió de nada, porque no pudimos detenerla.
- Entonces... ¿Ahora no te relacionas con los demás escuderos?
Me encogí de hombros.
- Son buena gente... cuando quieren... pero nunca han estado a la altura. No para ser caballeros en el futuro. Fíjate. Llega un conflicto de verdad y huyeron como gallinas. Ya llegué a mi techo entrenando con ellos. Les ganaba siempre.
- ¿Y por qué no has entrenado con alguien más?
Como se nota que él no tiene esos problemas.
- ¿Con quien? Aquí todo el mundo está muy ocupado.
- ¿No hay profesores?
- Sí... claro. Y cobran lo suyo. Por eso al final los caballeros suelen ser de clase alta, que han podido pagarse su entrenamiento.
Como tú... pensé... Pero por una vez, me mordí la lengua. Y es que Marco es ahora mismo mi único oponente disponible.
Callarme se me va a hacer duro.
- ¿No te pagan por ser escudero?
- Sir Stabby me pagaba unas sesenta monedas de plata al mes. Prácticamente me las gasto.. o gastaba en mi sustento. Además, casi no tenía tiempo libre hasta que pasó lo de los caballeros. Quizás esté entrenando para nada. Pero bueno... al menos ahora tengo tiempo libre. Quizás me ponga a trabajar como cazarrecompensas o algo así. Siempre será mejor que volver a la granja de mis padres... Pero bueno... ¿Tú qué sabrás de esto?
- ¿Por qué te metes así conmigo? ¡Estoy intentando tener una conversación civilizada contigo!
No se entera, ¿verdad? ¿Acaso realmente se cree que somos del mismo estatus social?
- ¿Y para qué? ¿Te hace sentir alguien del pueblo? ¡Pues entérate! ¡No lo eres!
- ¿De qué diablos estás hablando?
- Será que los terrestres estais ciegos. ¡Aquí tenemos clases sociales! Yo sólo soy una campesina que intenta abrirse camino hacia la nobleza a través de convertirme en caballero. ¿Para qué quiere un niño de papá como tú convertirse en caballero cuando ya es noble?
- ¿Yo? ¿Noble? ¿Qué te hace pensar eso?
- ¡Eres de la Tierra! ¡Enviaron a la princesa a vivir contigo! ¿Te crees que la habrían enviado a una casa de campesinos?
- ¿Realmente es lo que piensas? ¡No tienes ni idea!
¿Por qué me mira como si estuviera loca?
- ¿Cómo crees que es la vida en la Tierra?
- ¿No es verdad que todos teneis castillos propios? ¿Y tanto oro que todos teneis garantizados el sustento? ¿Que teneis un montón de cacharros mágicos como los espejos dimensionales? ¿Y teneis esclavos robots como los de Santa Olga para haceros las tareas de limpieza?
Marco entrecerraba los ojos con una mirada que me estaba haciendo sentir como una tonta.
- No... No es verdad. Vivimos en casas normales. A veces de madera, otras veces de ladrillo y hormigón. Hace mucho tiempo que no usamos oro, sino dinero impreso. Billetes. Y no... no tenemos garantizado el sustento. De hecho, mis dos padres trabajan. Mi madre es profesora y mi padre artista. Es cierto que en algunos lugares de la Tierra nos va mejor que a otros. Y en mi país, a muchos nos va mejor que a la mayor parte de Mewni. Mi padre gana a temporadas, con sus exposiciones. A veces se pasa un año sin ingresar nada. Mi madre gana como... si mis cálculos no fallan, como unas cuatro veces tu sueldo de escudera...
- ... Bueno... no está mal para ser profesora de...
- Poesía
- ¿Veis? ¡Vivís mucho mejor que nosotros!
- Oye... hay mucha gente que tiene que conformarse con sueldos parecidos al tuyo... Y no... no tenemos magia ni robots humanoides. Tenemos máquinas como frigoríficos y lavadoras eléctricas que nos hace la vida más fácil... eso es todo.
- Si no teneis magia, ¿cómo demonios haceis funcionar esas máquinas eléctricas?
Marco suspiró. ¡Pillado!
- Star pasó por lo mismo. No entiendes la diferencia entre magia y tecnología, ¿verdad?
- ¿Eh?
- Mira... La electricidad se puede generar a través de mecanismos diferentes de la magia. Nosotros no sabemos absolutamente nada de magia, pero tenemos conocimientos de leyes universales que, bien utilizadas, permiten cosas como la electricidad. Así que la electricidad está al alcance prácticamente de todos, usando máquinas.
- Lo que yo decía... Todos ricos.
- Mira... No diré que no vivimos mejor que vosotros. Al menos en mi país, porque la Tierra es muy grande. Pero eso no nos convierte en nobleza. Tenemos que trabajar. Ya no somos campesinos porque creamos máquinas para trabajar el campo y con muy pocas personas se trabajan todos los campos. Pero hemos creado otros trabajos. No tenemos la misma idea de clases que teneis vosotros pero... si tuviera que decir a que clase pertenezco en la Tierra, sería a la trabajadora que es un poco el equivalente de la campesina en Mewni.
- ¿Y por qué habrían de enviar los reyes a la princesa con una familia campesina?
- Trabajadora... Y... ¿Por qué no? Querían enseñar a Star a ser más responsable. Allí cumplió como una chica más. Fue a la misma escuela que yo. E hizo las mismas tareas de clase...
- ¿De verdad?... Me cuesta creerlo.
- Totalmente cierto.
- No me imagino a la princesa viviendo en una casa pequeña.
- Bueno... Star tenía la varita. Lo primero que hizo al llegar a mi casa fue invocar su habitación allí. Su habitación era tan grande como el resto de la casa...
- Eso ya me parece más creible. Pero aún así... dejar a la princesa sola, con una familia normal... ¿Nunca os atacaron?
- ¡Claro que sí! ¡Ludo nos atacaba a menudo!
- Ludo... ¿Ludo Avarius? ¿El que atacó el castillo?
- El mismo... Él y su antigua banda de matones. Era prácticamente una tradición. Venían... atacaban... les dábamos una paliza y se marchaban. Al menos hasta que Toffee le quitó la banda a Ludo.
- Toffee... ¡¿Toffee?! ¿El mismo Toffee que lideró a los monstruos en la última guerra?
- Sí. Me secuestró y Star pagó mi rescate... Destruyó la varita por salvarme...
- Cómo que "destruyó la varita"... ¿La varita real?
- Sí... bueno... es una historia bastante larga. Pero al final la varíta se restauró.
- Pues no me había enterado que se hubiera destruido en primer lugar.
- Destruido no... Fragmentado...
- Lo que sea... Pues sí que te aprecia la princesa... Claro que era evidente... También te ha regalado unas tijeras dimensionales.
- ¿Espera qué? ¡No! ¡Mis tijeras me las gané!
- No me digas que son "cosa de tecnología" porque esa no me la cuelas.
- No. Son originales de Hekapoo. Tuve que ganármelas en un reto.
Vaya... Creí que Marco era sincero. He sido una tonta.
- Casi me la cuelas Diaz.
- ¡Es totalmente cierto! Puedes preguntarle a Hekapoo. ¡Me gané mis tijeras en su reto!
- ¿Te crees que soy tonta? Hekapoo ha hecho tijeras para las familias reales y gente importante. En retos, apenas ha forjado unas... ¿diez? ¡Los que completaron el test son famosos! Sus pruebas son famosas por ser practicamente IMPOSIBLES.
- ¿Tú que sabes de verdad cuanta gente ha ganado el reto? Quizás sólo sepas de quienes lo contaron a los cuatro vientos. La gente anónima no creo que vaya anunciando por ahí que tiene unas tijeras para atraer a todos los ladrones del universo. Y sí... el reto es muy, muy difícil. ¡Me llevó dieciseis años completarlo!
- ¿Dieciseis años? Pero... ¡si tendrás más o menos esa edad! ¿O es que los terrestres envejeceis más lentos?
- No... Tengo quince años aquí...
No pude evitar dejar rodar mis ojos. Su mentira había sido tan evidente...
- ¿Se puede saber por qué has intentado colarme una mentira tan absurda?
- Más otros dieciseis en la dimensión de Hekapoo, donde el tiempo corre diferente. Tengo 15 y 31 años a la vez. Es un tema complicado de desfase temporal.
- Es la historia más absurda que he escuchado. No sólo eres un mentirosos, nerd. Además mientes fatál.
- ¡No miento! ¡Mira!
Marco sacó sus tijeras y las acercó al fuego de un candelabro. Al poco rato se iluminaron.
- ¿Ves lo que pone? ¡MARCO! ¡SON MIS TIJERAS!
¿Será posible?...
No... Sería famoso a estas alturas.
- Bah. Un truco barato.
- Está bien... Tú misma.
Marco abrió un portal. ¿Qué diablos hace?
Antes de que pudiera reaccionar, me empujó por él.
- ¿Esto es suficiente prueba para tí? - dijo una voz profunda y misteriosa
- ¿Pero qué?
- Te dije que en la dimensión de Hekapoo tengo otra edad... ¿Ahora me crees?
¡Por todo el maiz! ¿Este es Marco? ¡Ha estirado una cabeza! ¡Está lleno de músculos! ¡Tiene más músculos que Sir Muscleton! ¡Tiene un six pack brutal! Su camiseta se ha roto por varias costuras. Y con una cara mal afeitada y una cicatriz en uno de sus ojos que le da un aspecto de tipo duro total.
- Eeeeeehhhh...
- Oh.. Vaya... Esta vez la ropa no se ha adaptado. ¿Por qué unas veces sí y otras no? ¡Brrrr! Está bien. Volvamos a casa.
Me sujetó una vez más por el portal, regresando al mismo sitio donde estábamos antes.
- ¡Despierta, bella durmiente! - dijo chasqueando sus dedos delante de mí.
- ¿Pero QUÉ DIABLOS? ¿De verdad has superado el reto de la guardiana del viaje dimensional? ¿Por qué no se lo has dicho a nadie?
- Star lo sabe y no lo destacó. ¿Es tan importante?
- ¡Por Mewni! ¡Claro que sí! ¡Hace más de una generación que nadie lo intenta! ¡Y mucho menos lograrlo! ¿Qué clase de loco puede lograr algo así?
Pregunta retórica... Lo tenía delante. Con razón era tan bueno peleando. ¡Dieciseis años de reto! ¡Más que toda mi vida de escudero! ¡En una única misión! ¡Cualquier otro habría abandonado!
Y yo que pensaba que había tenido una vida fácil. Y lo peor es que, en su dimensión, podría haberla tenído. ¿Por qué? ¿Por qué habría nadie de hacer algo así?
- ¡Eso es varias veces más difícil que ser un caballero! Eres rico. Has ganado unas tijeras dimensionales. ¿Para qué demonios eres escudero? ¡Tú no lo necesitas!
- No lo hago por necesidad, Higgs. Lo hago por compromiso. Se lo prometí a Star. Le he jurado lealtad eterna.
La princesa... Claro... Se habrá ganado las tijeras por sí mismo, pero es evidente que entre ellos hay una historia. ¿Romper la varita por él? ¿Hacerlo su escudero bajo juramento?
- Ya veo... Déjame adivinar... ¿estás enamorado de la princesa?
- Eeeehhh...
Marco agachó la mirada.
- No necesitas fingir, Diaz. Tu beso con Star ya es de dominio público.
- No es tan evidente como parece. Es una historia complicada.
Eso es un sí, sin final feliz. Y si tiene razón, si es algo parecido a un campesino de la Tierra... Es una historia MUY complicada.
Hubo unos segundos de silencio antes de ser rotos por unos fuertes ruidos procedentes del pasillo.
- ¿Pero qué diablos está pasando?
Star POV
Oh, no... Otra vez el maiz. ¿Cómo ha podido pasar?
- Te lo he dicho, papá. Yo no tengo nada que ver.
- ¿Seguro? - dijo mirándome de forma suspicaz
- Salvo, claro, que lo haya hecho mientras dormía...
- No. Me temo que esta vez es la causa más probable. Monstruos.
- Gaspar... Hola.
- Buenos días, majestad. Perdonen mi intrusión sin saludar. Empezamos el día con... bastante trabajo me temo.
- Esto... ¿Estás seguro que han sido monstruos?
- Lamentablemente sí. Tenemos testigos.
- ¿Cómo es que no han saltado las alarmas?
- Lo han hecho. Símplemente han sido rápidos.
- ¿Y el almacén?
- También...Pero sólo han podido llevarse unos sacos. Repondremos la cocina y en menos de media hora podremos servir el desayuno. Un simple retraso.
- ¿MEDIA HORA? - dijo mi padre exhaltado.
- Tranquilo papá. Puedo darme un pequeño paseo hasta el castillo del abuelo y traerte un poco de ese asado que tanto te gusta.
- Perdona hija... Por lo de antes.
- No pasa nada, papá. Ya sé como te pones cuando tienes hambre. Dame un par de minutos, y te traeré un muslo de cordero.
- ¿La cocina de los Johansen? Llegarás tarde. - dijo una nueva voz a mi espalda
- ¡Hekapoo!
- Hoy tengo un día de locos. No sé que les pasa a los monstruos. El otro día denunciaron un robo en el condado de WetTrees. Luego el castillo de los Johansen. Ahora aquí... Hacía décadas que no estaban tan activos.
- ¿Se han llevado la comida allí también? ¡MALDITA SEA! Jamás debí pedirte que volvieras a traer a los monstruos. ¡Sólo han dado problemas! - protestó mi padre.
- Señor - dijo una sirvienta a Gaspar - El maiz que pidió...
- Es para su majestad aquí presente... - dijo señalando a mi padre
- ¡Maiz! Eres el mejor, Gaspar. Siempre piensas en todo.
- Intento aprender de mis errores - dijo en voz baja, y suspirando, más respondiéndose para sí que para mi padre.
- ¿Qué haces aquí, Hekapoo? - le pregunté
- Siguiendo el rastro. Parece que algunos usan tijeras... pero no lo suficiente. Y siempre se han dirigido al bosque. Allí no puedo entrar... Tienen ese campo antimágico del que nos hablaste, como el de la dimensión a la que os llevé. Me pongo enferma sólo con acercarme.
- ¿Qué ha pasado? - dijo Marco apareciendo por la puerta - Se ha montado mucho revuelo. ¿Hekapoo?
- Hola, Marco. - contestó Hekapoo.
- Hola, chico. - dijo mi padre mientras se cruzaban en la puerta - Me voy a desayunar ahora que por fin hay comida.
- Todo va bien... Marco... ¿por qué tienes la camiseta así...? ¿Higgs?
Higgs acababa de entrar. Se suponía que estos dos se llevan a matar. ¿O no? Como me había dicho Marco, Higgs se había comportado un poco rara últimamente. ¿Quizás Marco le gustaba a Higgs?
Y ahora... al ver a los dos... sudorosos...
- Majestad... - respondió ella solemne.
- Perdona mi apariencia, Star. Pensé que te levantarías algo más tarde, como siempre. Tenía intención de darme una ducha, pero oí el revuelo...
Demasiadas ideas raras se me estaban pasando por la cabeza en ese momento. Quizás Glossarick tenía razón, despues de todo.
- Así qué... ¿algo de ejercicio físico matutino, parejita? - dije mientras salió un gallo de mi garganta
- Ajá.
- ¡Oh! ¡Sí! - dijo Higgs cuando sujetó a Marco por la cintura, acercándolo para ella. - Primero un buen trote de ejercicio físico. Y luego estuvo enseñándome esos abdominales escondidos suyos.
Algo dentro de mí se dobló. Sentí como si era frase fuera como un puñal que acababan de clavármelo en la espalda.
- ¿Qué haces, Higgs? - dijo Marco suspicaz
- Nada.. Sólo demostrando a la reina el com-Penetrante - dijo lo que me sonó a sórdido juego de palabras - compañerismo que hay entre ambos. ¿Verdad? - dijo con voz melosa
- ¿De qué diablos estás hablando? Has estado tan picajosa como siempre.
Higgs soltó brúscamente a Marco, puso sus brazos en cruz y comenzó a comportarse como siempre.
- Mira que las pillas lento, nerd. ¿No ves que estaba dándole celos a Star? Ya no cuela. Lo has estropeado.
- ¿Eh? - dijo Marco despistado.
- ¿Celos yo? ¿Por qué? JAjajajajajajajaja.
Me temo que me salió una risa falsísima. Cuando volví a ver a Marco, era a mí quien dirigía su mirada escéptica con sus cejas arqueadas.
- Todo el mundo sabe lo de vuestro beso. - dijo Higgs mientras movía su dedo índice entre los dos - No teneis que fingir delante de mí.
- Aquello fue una encerrona de un goblin. Nos hizo creer que sólo podríamos salir de aquella cabina besándonos. - dijo Marco disculpándose
- ¡Yo tengo novio! ¡Tom Lucitor! Jamás le engañaría.
- Lo que sea. Es vuestro problema. - dijo Higgs mientras giraba los ojos.
- ¿Habeis terminado con vuestros dramas adolescentes? - interrumpió Hekapoo
- Totalmente. Totalmente. Totalmente...
- Ok. Como seguir el rastro me va a llevar otra vez al bosque y no voy a poder continuar... , creo que voy a preguntar por las tabernas típicas de maleantes, a ver si logro sacar información de alguien.
- Oye, Hekapoo... ¿No se supone que es más importante proteger los sellos de Eclipsa?
- No es exáctamente ella - explicó Marco - Es su clon 354.
- Veo que aún sabes apreciar las sutiles diferencias - respondió Hekapoo con complicidad
Y otra vez... El fuego de los celos volvía a revolverse por mi corazón.
- Bueno... ¿Os apetece ayudarme?
- La verdad es que tengo otro trabajo pendiente. - respondí
- ¿Marco...?
- Si Star trabaja, yo también.
- Sí... Casi mejor si evitamos trabajos cruzados.. - dijo con un tono de clara referencia al pasado - En fin... Bueno. Pues yo me voy ya.
- Hekapoo... Quiero decir... ¿Señora?- dijo Higgs
- ¿Sí?
- Si puede pagarme... yo trabajaré con usted.
- Mmmm... ¿No eres la escudera de Sir Stabby?
- Era... Me ha repudiado... Ahora mismo estoy a prueba para Lady Whosits
- Entiendo... ¿Y por cuanto estarías dispuesta a trabajar?
- Diez monedas de plata... - dijo con confianza
- Ajá... - dijo Hekapoo como poco impresionada.
Esperó en silencio unos segundos. Higgs pareció perder la compostura.
- ... ¿al mes?
- Ok... Espera... Voy a ver... - dijo metiendo su mano a su bolso dimensional.
Hekapoo lanzó una moneda a Higgs
- ¿Un doblón de oro? ¡Eso es diez veces más!
- Sí... No te acostumbres, porque puede que no se repita... Primero vamos a ver si me sigues el ritmo. - dijo mientras abrió un portal y le indicó que entrase.
- ¿Hasta luego? - dijo mientras desaparecía arrastrada por la miembro de la Alta Comisión.
Hekapoo POV
¿Donde diablos lo he metido? Quizás en ese baúl...
- Uau... Tienes un montón de cosas aquí.
- Ya... Demasiadas. Por favor, no las desordenes más.
- Eso suena difícil.
Es verdad. Siempre me decía a mí misma que debería organizar esto como es debido, pero... es sólo ver cuantas cosas hay y me entra la depresión.
- ¡Ajá!
- ¿Encontraste lo que buscabas?
- Sí.
Era un gorro. A simple vista parecía un gorro de imitación de mago festivo, incluyendo la bola de pelo del extremo.
- ¿Para qué te pones eso? - dijo mi nueva acompañante con cara de contener la risa.
- Sé que parece ridículo, pero espera a ver esto.
Sabía como funcionaba. Necesitaba concentrar mi energía hacia mi cabeza... hacia el gorro... pensar en una nueva forma.
- Uaaaa... ¿Qué diablos ha pasado?
- ¿Eh? ¿Qué tal?
- Pareces mewmana...
- Esa es la idea.
- Entonces... ¿Es un artefacto mágico para cambiar tu aspecto?
- Sí... Algo parecido. Para mostrarte de otra especie. Se lo quité a un brujo hace mucho, mucho tiempo. Es que ya me conocen demasiado por esos lares, así que necesito un buen disfraz para sonsacar información... A ver... Una peluca... unas hombreras, una chaqueta de cuero... un parche... un sombrero... ¿Qué tal? ¿Cómo me veo?
- Pareces un pirata.
- Genial... Ahora te toca a tí.
Higgs POV
Este es un antro de mala muerte. Hemos regresado a Mewni, pero estamos fuera del reino Butterfly. Aquí parece haber mezcla de canallas, comerciantes normales, gente de paso, e incluso gente uniformada pero que actua despreocupadamente. Supongo que han venido a relajarse, como todos.
Uno de esos lugares para dar rienda a las pasiones más bajas en un lugar en zona de nadie.
Llevábamos un par de minutos. Hekapoo estaba oteando el lugar, examinando quien podía estar tratando qué. A pesar del revuelo parecía que los posibles traficantes serían discretos. Muchas cosas se hablaban en mesas reservadamente. El ruido de ambiente hacía prácticamente imposible escuchar nada más lejos de una mesa de distancia.
Supongo que intentar interrogar directamente sólo lograría llamar la atención y poner de sobreaviso a los autores o compinches que pudiera haber. Imagino que por eso Hekapoo se lo tomaba contanta paciencia.
Yo no estoy acostumbrada a esto.
- ¿Ya está? ¿Nos vamos a sentar aquí a beber como si nada?
- Sssshhh. Silencio. Ahora eres mi grumete. Calla y observa, novata. ¡Camarero!. ¡Una jarra de hidromiel, una jarra de grog y un batido de fresa!
Hekapoo le lanzó otro doblón como el que me dió a mí. Debe ser rica o algo así.
- ¿Vas siempre tirando el dinero por ahí?
- Cuando da frutos, sí.
El camarero llegó y le señaló donde dejar cada cosa.
- ¿Un batido de fresa? Gracias por preguntar.
- Eres respondona, ¿eh? ¿Sir Stabby te echó por eso?
- Más o menos... Le dije que era un cobarde por reusar proteger la ciudad en la primera línea de defensa.
- ¿En el ataque de Meteora? Ya... bueno... no le culpo. Yo fuí a intentar detenerla con Marco y otros amigos suyos. Despues de ver caer a unos cuantos de los nuestros y fallar nuestro primer plan, a mí también me entraron ganas de salir huyendo.
Vaya... No es para nada como me la había imaginado. Había oído tantas historias sobre las misiones de la Alta Comisión que me la imaginé como una heroína poderosa e indestructible.
- Espera... ¿Tú huyendo?
- ¿De ese monstruo? ¡Oh, sí!
- Bueno... reconozco que yo caí sin enterarme mucho. Esperamos al monstruo por un lado y nos atacó por otro. Apenas pude verla y luego aquel rayo verde, esa sensación horrible de que te arranquen el cuerpo y ya me desperté en el suelo magullada cuando todo había pasado.
- Ya. De todas maneras puedo decir con orgullo que peleé hasta el final. Y oye... el segundo plan de Marco no salió tan mal. Si Talon no la hubiera fastidiado...
- Talon... Ese nombre no me suena. Creo que no lo conozco. No es del castillo, ¿verdad?
- Mira por donde, es ese tipo de ahí... en la barra. El que tiene pinta de motero...
- ¿El pájaro musculoso... que está engulliendo gusanos? Puag.
- El mismo. No lo mires mucho. Creo que no se ha dado cuenta que soy yo, con este disfraz. Es buena compañía si se trata de peleas de bar o ir de un lado a otro con la moto, pero para tareas como esta de obtener información es un inútil.
Tomé otro sorbo a mi bebida. Sólo sabía a leche retrasada. De fresa sólo tenía el color, y a saber que le habían echado. Me tentó la jarra extra que había pedido.
- Oye... ¿Te vas a beber esa otra jarra también?
- No. Y tú tampoco.
- ¿Eh?
Ahora me dí cuenta. Un tipo había comenzado a rondar nuestra mesa. Hekapoo movió un poco más la jarra de bebida hacia el asiento vacío, como haciendo una invitación.
- Disculpen, señoras. - dijo por fín acercándose el tipo que rondaba - ¿Su acompañante les ha abandonado?
- Eso depende de lo que usted decida. ¿Se sienta o se va?
- Un placer - dijo sentándose, cogiendo la bebida y dando un sorbo.- Ufff. Está fuerte.
- Sí. Intento rodearme de lo más fuerte y duro... - dijo con un tono de voz seductor.
Aquel hombre tragó saliva apresuradamente.
- Aunque yo intento ser y dar lo más dulce... como mis tratos.
- "Comerciante", ¿verdad?
Hekapoo se señaló a sí misma de arriba a abajo, destacando su indumentaria de pirata.
- Comercio y transporte de mercancía por ultramar.
- Bonito oficio. Y dígame... ¿qué tipo de mercancías tiene disponibles?
- Un poco de todo. De hecho, tengo contactos por aquí, así que mi abanico es demasiado amplio. Prefiero que sean mis clientes quienes me indiquen sus preferencias.
- ¿Armas?
- Por supuesto. Ningún comerciante que se precie puede estar falto de ellas. Si me da un segundo... tengo por aquí... sí. Para mercancía al por mayor, estas son mis tarifas. - dijo entregándole un papel
- Vaya... Son un poco altas, ¿no?
- No se lo niego, pero la calidad va acorde al precio.
- Ya... Bueno... Creo que estaba interesando en algo más... ajustado.
- De todas maneras, tengo más interés en comprar. He oído por ahí que hay últimamente... exceso de joyas en Mewni, y quizás podría adquirir algunas a un precio provechoso.
- Me temo que ese no es mi mercado.
- ¿Y maiz? - pregunté yo
Hekapoo me soltó una patada brutal bajo la mesa.
- Disculpe a mi grumete. Esta es "NOVATA". Sí... se llama así. Es una pobre desempleada a la que he querido dar una oportunidad. Aún no sabe distinguir que hay sitios para comerciar mercancía valiosa y otros para reponer provisiones.
- No tienen que disculparse. Ha sido una grata charla. - dijo mientras se levantaba.
- Y bebida gratis - añadí... con la consiguiente patada de Hekapoo
Saludó y se alejó.
- Ey... ¡No te metas con mi espinilla!
- A ver... novata. El maiz robado vale muy poco. O se lo comen directamente ellos o lo habrán vendido en el bosque.
- ¿Y cómo yo iba a saberlo?
- ¡Exacto! No sabes nada, así que estate callada como un buen grumete y observa.
- Entonces... ¿para qué me has contratado?
- Por si los encontramos.
Star POV
Gaspar examinaba varios catálogos.
- Vaya... Qué mala suerte. - dijo Gaspar
- ¿Qué ocurre?
- El libro de "Fundamentos del espacio tiempo y el tiempo- tiempo" fue uno de los que Ludo quemó durante su usurpación del trono.
- Vaya... Pues creo que es uno de los más importantes.
- La parte buena es que ni siquiera era el original. El original está en la biblioteca de Hissrock. Además, allí tienen bastantes cosas de SkyWynne. Es posible que allí encuentre lo que busca.
- Pues nunca he estado...
- Bueno... Su condesa votó a tu favor, ¿no? - dijo Marco -. No creo que ponga pegas a nuestra visita.
- Por supuesto que no - agregó Gaspar -. Los miembros de la familia Butterfly siempre han sido bienvenidos allí. No creo que pusieran pegas a Etheria tampoco. Además, sigue siendo su reina.
- Cierto... cierto... En fin... Pues tendremos que darnos un paseo. Dadme un momento...
Usé mi estuche mágico para llamar. Una conocida melodía sonó al otro lado de la estantería.
Giré a mirar.
- ¿Janna? ¿Has estado aquí todo el tiempo?
- Oh... sí... perdona... Este lugar es tranquilo, ¿sabes? Estoy con lo de Tom... y bueno... mi madre últimamente se preocupa de que esté metido en algo chungo cuando ve todos esos libros que tengo que no entiende.
Janna estaba en una discreta mesa que había movido a un rincón casi apartado de la vista si no estabas delante justo del pasillo donde estábamos.
En aquella pequeña mesita, un buen puñado de libros, varios escritos en demoníaco.
Gaspar notó aquello.
- Mmm... Extraña elección de libros. Juraría que no son de nuestra colección.
Janna puso los escritos en mewmano por delante.
- Sí... bueno... son de un conocido. Es para un trabajo. ¿Por qué me llamabas, Star?
- Tengo un problema mágico y creo que puedes ayudarme. ¿Te interesa?
- ¿Magia? Siempre estoy lista para eso. - dijo mientras comenzó a guardar los libros en su mochila.
Hekapoo POV
- ¡Camarero...! Otra jarra de grog, por favor.
- Estás invitando por el morro a toda la chusma de este sitio. - protestó Higgs.
- A veces eso es más efectivo que dar puñetazos.
- ¿Es aquí donde sirven bebida gratis? - dijo Talon sentándose sin pedir permiso.
Aún no me había reconocido.
- ¿No te decía?- apuntó Higgs
Agarré la bebida antes que él.
- Sólo invitamos a quien quiere comerciar.
- Talon Raventalon, a su servicio. Me vendo a mí mismo para trabajos que necesiten acción. No acepto trabajos ilegales pero no hago preguntas. Vuestra promesa de honradez me sirve.
- Mmmm... ¿Te vendes a tí mismo? ¿Qué tipo de acción me estás vendiendo? ¿También ofreces acción privada?
- ¿Eh?
- No estamos interesadas. Piérdete Talon - cortó Higgs
- Claro... Brindemos por nuestro comercio fallido. - dijo mientras me arrebató la bebida en un movimiento rápido y se la bebió de un trago
- ¡Ey!
- Un placer, señoras...
- Otro que pagas para nada.
- Ya... Bueno... Ya tendré una charla con él en otro momento... ¡Camarero!
Otro más se acercaba...
- ¿Puedo sentarme?
- Sí... Cómo no. Medio mesón ha pasado por nuestra mesa. - dijo Higgs
Y le solté otra patada bajo la mesa. Ya había perdido la cuenta.
- No es extraño que un par de mujeres guapas atraigan tanto público.
- Especialmente si regalamos la bebida...
- ¡Novata...!
- ¿Y díganme? ¿Qué les trae por aquí? - preguntó el desconocido.
- Comercio... Estamos interesadas en la compra de joyas... ¿Tiene por casualidad mercancía de ese tipo a buen precio?
- En realidad, yo estoy interesado en comprar... alquilar... trabajadores.
Trabajadores... Puede ser la pista opuesta. ¿Estarían los monstruos siendo contratados?
- ¿Qué tipo de trabajadores?
- De los que saben ser discretos... y están acostumbrados a trabajos similares...
- Trabajos como...
- La "limpieza" nocturna, rápida y eficiente.
- "Limpieza"... ¿eh? ¿Qué es lo que habría que limpiar?
- Unas armas muy concretas... Queremos que se limpien cuando nadie mire...
- ¿El lugar?
- La fortaleza de Ironfist.
- Mmm. Difícil ser discretos allí.
- No hay problema. Ya hay un plan listo. Será rápido y limpio. Está garantizado.
- Ajá... Puede que mi tripulación le sirva... si es que me interesa. Si puede ampliar detalles...
- Sí... hablando de detalles... Su tripulación... ¿es como ustedes?
- ¿A qué se refiere?
- Mewmana.
- Tenemos variedad.
- Bien. Hay un requisito muy específico para este trabajo. Deben realizarlo no mewmanos.
¡Ajá! Puede ser nuestro hombre.
- Mmm... Extraño... ¿Cual es el motivo?
- Eso no puedo decírselo.
- ¿Y de cuantos participantes estaríamos hablando?
- De seis a diez, sería lo adecuado.
- Un doblón por participante... Ese es mi precio.
- Vaya... Apunta fuerte. Está muy por encima del precio habitual, que son unas 20 monedas de plata por trabajo.
- 90
- 30
- 85
- 35
- Creo que esta negociación no va bien...
- Está bien... 40. Es mi última oferta.
- 65... y es la mía
- 50
- Nop
- Está bien...55... Es mi última oferta... de verdad.
- Ambos sabemos que puede subir. Incluso podría pagarme mis 65, pero lo dejaremos en 60, ¿de acuerdo?
- Aaaaa... Es dura de verdad, ¿eh? Espero que sus trabajadores lo sean tanto como usted.
- No le quepa duda... Pero falta un detalle... Tengo que confirmar que nadie ha desertado... A ver de cuantos disponemos. Si me puede dar un momento... Luego cerraremos los detalles.
- Por supuesto... Mientras me acaberé la bebida.
Me levanté y me fuí a un pasillo, fingiendo que hablaba por un teléfono. Luego me dirigí a la barra y pedí otras dos bebidas.
Pero antes de volver, dejé caer un pequeño "regalo" para mi interlocutor.
- ¿Ya ha terminado? Pues justo a tiempo... - le dije mientras colocaba la nueva jarra adulterada.
- Uff... es incluso más fuerte que la de antes.
- Sí... Doble especial. Tenemos que celebrarlo, ¿no?
Higgs me separó
- ¿Me podrías explicar que estás haciendo? No estaremos de verdad vendiéndole monstruos, ¿no? - dijo susurrando.
- Sigue observando...
- ¿Algún problema?
- No, no... Tengo ocho trabajadores disponibles que cumplen su perfil... ¿Cual es el detalle del plan?
- No... No va así... UFFFF... Como pega esto. Está muy buena... pero... Uff... - dijo mientras seguía bebiendo.
- ¿Entonces? ¿Cómo se acordará el trabajo?
- Un punto de reunión acordado. Allí nos encontraremos de nuevo y os notificaré el plan. Sólo tendrán que acudir con los rostros cubiertos, por si alguien los ve.- y volvió a tragar... esta vez hasta el fondo.
- Essstá buenísima...
- ¿Quieres otra?
- NO... no... no... Creo... que me está... pegando muy fuerte... me estoy mareando un poco...
- ¿Estás bien?
- Sí... ssssíiii... Es sólo... Joooooderrr... Hacía tieeeempo que no tomabaaa... algo... así... ¿de qué... estábamos hablando?
- Creo que te has emborrachado. Perdona... Quizás estaba muy cargada.
- NO... noooooOOoo... Lo he tomado másssshh vece...sSSss.. Algo... me... habrá sentado MAL... ¡HIP!
- Quizás deberías salir a tomar el aire... aquí está cargado.
- SIiii.. Es ... buena... idea...
El tipo se apoyó en mi hombro. Higgs le sujetó por el otro y salimos. El tipo prácticamente iba a rastras.
Nos alejamos un poco de la taberna. Le apoyé contra un árbol.
- ¿Mejor?
- Sssii... Essso creo... JooOOOOOder... Mi cabeza da vueltas... y vueltas...
- ¿Le has echado algo? - me preguntó Higgs a susurros.
- Un alucinógeno... Primero acentúa los efectos del alcohol.
- Que Fueeeeeerte... Veo...otros... coloresssshhhh...
- Luego le altera la conciencia...
- Ey... ¿recuerdas que nos ibas a contar el plan?
- El... ¿plan? ¿Qué?... ¿Plan?
- El de los monstruos.
- SIP... Si... si... monstruos... mooonnsstruoooss... Sí... Un... robo... ¿donde... ? ¿donde estoy?
- En una taberna... Nos has contratado para un plan, ¿recuerdas?
- SI... El plan... como era... el plan...
- Sí... Como era... RECUERDA.
- ... no me acuerdo.
- ¡UGGG! DESPIERTA... NO TE DUERMAS... - dijo Higgs mientras empezó a abofetearlo.
- Para, para... Es normal. Tranquila...
- Yo... ¿de qué hablamos?
- ¡DEL PLAN! - gritamos las dos al unísono...
- El plan... el plan... creo... creo que lo llevaba por aquí...
Y sacó un pedazo de papel...
- Tengo mucho sueño...
Y le solté... Cayó como un saco de patatas.
- ¿Qué es esto?
Comencé a leer los papeles que me había entregado...
- MIERDA
- ¿Qué ocurre? - me preguntó Higgs
- Es un puente...
- ¿El qué?
- Un puente... un intermediario. Recibe las órdenes por escrito, más un pago, y él cumple con escrito. Hay un gremio de puentes por Mewni escondido...
- ¿Ajá?
- Esto significa que ese gremio no nos permitirá saber quien está detrás. Son muy competentes en encubrir su rastro, creando varios intermediarios por el camino. Ese es su cometido.
- ¿Y qué hacemos?
- De momento, volver a dejarle las órdenes a este y dejarle en la taberna.
- ¿Y no sospechará?
- ¿Por emborracharse en una taberna? Dudo que sea su primera vez. Y el último efecto del alucinógeno es dejarle la memoria de las últimas horas borrosa.
Llevamos al tipo de vuelta y lo dejamos en la mesa roncando.
Luego abrí un portal a mi casa.
- ¿Y ahora? ¿Cual es el siguiente paso?
- De momento nada. Yo me voy a cambiar y darme una ducha. Huelo a grog. Me han tirado varias bebidas encima, ¡y escuecen de lo lindo!
- ¿Ya hemos acabado? Uau... El salario más fácil de ganar de mi vida.
- ¿Quien ha dicho que TÚ hayas terminado tu jornada? Que ese trabajo quede en espera no significa que te quedes libre. Te he contratado para un mes... y estás aquí para trabajar.
- Bueno... Vale... ¿Y qué quieres que haga?
- ¿Recuerdas el almacén de antes? Espero que TODO esté ordenado antes de fin de mes.
Higgs tragó saliva...
Star POV
Mientras Janna era la última en pasar, yo ya apreciaba el enorme cambio de paisaje. Este castillo estaba justo al borde de la frontera, en una zona alta en las montañas.
Estábamos justo en un puente de piedra, perfectamente adoquinado.
El viento era frío, típico de las zonas tan altas. El puente unía un pico con otra parte de la montaña principal, mucho más alta, y en su ladera, como una lanza clavada en esta, el castillo de Hissrock al que nos dirigíamos.
- Deberías haberme avisado, Star. De saberlo, habría traido una chaqueta - protestó Janna.
- Tranquila. Estamos a poca distancia, ¿ves? En el castillo se estará caliente.
A medida que nos fuimos aproximando pudimos observar las famosas e imponentes gárgolas de piedra que daban acceso a la entrada. Una de las mayores maravillas de la arquitectura de Mewni.
- Su nombre le pega, ¿eh? - apuntó Marco
Y era verdad. Aquí el material de construicción era roca. Roca, roca y más roca. No podíamos ver otra cosa salvo las puertas del castillo y el puente levadizo, que incluía piezas metálicas.
Pudimos observar como usaban una grua. Era la forma de ascensión rápida de material y gente sin miedo a las alturas. Tal era el precipicio que básicamente a pocos metros, lo que podía llegar la grúa, llegaba prácticamente a la zona baja de la montaña. La grua portaba gran cantidad de madera.
Cruzamos por fin las puertas.
- Es un placer, majestad. Espere un momento aquí, en seguida la atenderán. - dijo el guardian de la puerta.
Al minuto, la condesa, Helena Leansong, a quien no veía desde la votación, apareció por las escaleras.
- ¡Majestad! ¡Qué honor! - y se lanzó literalmente a besar mi mano.
- Oh, no... por favor. De hecho, como bien sabes, aún no soy la reina regente.
- Estoy segura de que lo será.
- Eso espero. Y ante todo... gracias por tu ayuda... en la votación.
- No hay de qué... Y suscribo todo lo que dije. Le aseguro de que lo hice desde mi más profunda sinceridad.
- Gracias, gracias.
- Pero supongo que no está aquí para eso, ¿verdad?
- En realidad... mi chambelán me ha informado de que tienen un libro que quisiera poder leer.
- Por supuesto. Nuestra biblioteca siempre está abierta para la familia real. Adelante... siéntase como en su casa. -dijo señalándome el camino - Yo misma les guiaré.
Caminamos por varios pasillos, adentrándonos en el castillo y bajando a la vez.
El castillo estaba construido en la ladera de la montaña, pero sus habitantes habían excavado dentro de ella, construyendo una estructura hueca que multiplicaba en tamaño al castillo visible exterior.
Viendo la poca iluminación que tenían muchas de las salas, era fácil entender la palidez de la condesa. Casi nunca debía exponerse al sol.
Entramos por fin a la bibloteca misma. Varias estructuras de caracol, llenas de estanterías en espiral hacia un abismo profundo, unidos por puentes colgantes.
Algunas luces mágicas daban un aspecto de magnificencia al lugar.
- Uou... - salió por la boca de Marco - Es gigantesco...
La condesa se detuvo ante un libro bastante grueso. Supongo que el índice de los títulos del inmenso lugar.
- Y bien... ¿Qué volumen estaban buscando exáctamente?
- "Fundamentos del espacio tiempo y el tiempo- tiempo"
- ¡Skywynne! - casi gritó entusiasmada la condesa.
- Sí... Eso creo.
- ¡Totalmente! No necesito ni mirar el catálogo. ¡SkyWynne ha sido mi inspiración desde pequeña! - dijo ilusionada - Venid conmigo.
Caminamos por varias pasarelas y espirales.
- Como podeis ver, tenemos un amplio catálogo. - dijo señalando las estanterías que ibamos dejando atrás.
Janna se adelantó unos pasos porque un libro le había llamado la atención.
- ¡Oh! ¡También teneis libros en rúnico demoníaco!
- ¡Muy bien! - dijo contenta la condesa - ¡Veo que sabe de lo que habla! No hay muchos que sepan reconocer los glifos de ese idioma. Los demonios son muy recelosos con sus libros. Por eso es para nosotros un honor tener algunos de los pocos libros en ese idioma donados por la familia Lucitor.
- No tendrá por casualidad un diccionario demoníaco-mewmano, ¿verdad?
- Aaaahhh. Eso sin duda, sería una increible joya para nuestra colección. Y también un problema diplomático. A los demonios no les gusta que vayan exponiendo sus secretos por ahí.
- Ya... Bueno... Gracias de todas formas.
- Si estás interesada en una copia del libro...
- No es necesario, gracias... Además, este libro son sólo cuentos para demonios.
- Muy observadora. En efecto, este esta es la sección de cuentos infantiles.
- En realidad... estaba leyendo el lomo... Dice algo así como "historias de la penumbra" o "historias del ocaso"... este glifo tiene varios significados según el contexto. No estoy segura.
- Espera... ¿Tú sabes leer rúnico demoníaco?
- Estoy aprendiendo. Por eso me vendría bien un diccionario.
- ¡Increíble! ¿Y donde lograste lectura en ese idioma? No tengo constancia de que nos hayan pedido copias de esos libros. ¿Hay alguna nueva adquisición en la colección Butterfly?
- No... En realidad, es un trabajo para Tom Lucitor.
- ¡Oh! Eso tiene sentido. Así que Tom te está enseñando... Debes sentirte muy honrada. Hay muy poca gente que sepan ese idioma, y la mayor parte de ellos son sabios. Que una chica de tu edad sea aunque sea sólo un poco de esa extraña lengua, es algo muy notable sin duda.
- Bueno... En realidad, estoy aprendiendo de forma autodidacta.
- ¿Qué?
- Sí.. Tengo varios libros en demoníaco y mewmano e intento aprender el idioma con eso.
- ¡Oh!...¡Sorprendente!... Entonces... disculpadme un momento.
La condesa sacó un par de libros de la bandeja inferior de la estantería. Aquellos libros de la última balda eran extraños. Todos iguales. Luego cogió el libro demoníaco... se alejó unas estanterías y cogió otro. Luego fue a un pedestal que había a unos 50 metros.
- ¿Que... está haciendo, condesa?
- Un préstamo...
Había visto estos pedestales antes, pero creía que eran adornos ya que había uno cada poca distancia y tenían cierta estética. Sin embargo estaba a punto de descubrir su utilidad.
Cada pedestal tenía dos bandejas curvas de piedra que había creído simples elementos decorativos. En una de ellas apoyó el libro demoníaco y en el otro el extraño libro que, ahora que veía abierto comprobé que estaba completamente en blanco.
Tras apoyarlos, un flujo mágico apareció y el segundo libro ¡se transformó en una copia del primero!. Tan sólo tenía pequeñas diferencias aparentemente intencionales, como un reborde a tiras, rojas y amarillas.
- Esto deja a las fotocopiadoras e impresoras a la altura del betún - bromeó Janna - ¡Gracias!
Pasó el segundo libro, este en Mewmano
- ¡Historias oscuras! Claro... Esa era la traducción correcta.
- Sí... Aún con el gran favor de los Lúcitor, jamás nos donarían algo realmente peligroso... Y casi es mejor así, porque si tuviéramos un libro de maldiciones... tendríamos que doblar la seguridad de este sitio. ¡No sabes la cantidad de gente que pagaría por algo así!
Janna, Marco y yo nos miramos mutuamente. ¿Qué pensaría la condesa si supiera que Janna lleva en su mochila varios de esos libros en este momento y los lleva por ahí como si nada?
- Si lo teníais traducido... - pregunté - ¿Por qué entonces teneis el original que nadie sabe leerlo?
- Bueno... El hecho de tener un original demoníaco tiene un valor inmenso en sí mismo. Pero además.. mirad...
Abrió las páginas de ambos tomos. En el mewmano había unas bonitas ilustraciones... pero en el demoníaco... ¡las ilustraciones se movían! Tenían además una extraña profundidad y mostraban un aspecto como dibujadas en sangre. ¡Terrorífico!
- Genial. Es como una tablet gore de última generación - dijo Janna con entusiasmo
- Los jóvenes de hoy ya no os impresionais facilmente. Pero tened en cuenta que este libro fue escrito en el inframundo hace miles de años.
- Uau...
- Te lo agradezco mucho... - dijo Janna - ¿Cuando tengo que devolverlos?
- Oh... No es necesario si no puedes. El contenido se borrará mágicamente en un mes. Si puedes devuélvenos los patrones... los libros en blanco. Pero como puedes ver, tenemos muchos.
- Un mes... Tengo tiempo de sobra.
Retomamos nuestro camino. Salimos de las espirales y volvimos a un pasillo de piedra, nuevamente excavado en la roca de la montaña, hasta que llegamos a una gran habitación, esta vez sí, bien iluminada. Era como la habitación de alguien. Tenía ese espíritu acogedor de un lugar personal. Caliente, limpio de polvo a pesar de lo cerrado del lugar, bien iluminado por focos mágicos. Tenía varias mesas de trabajo, muchas estanterías y varios tapices. Y en ellos, se representaba a SkyWynne.
- ¡Bienvenidos al museo de SkyWynne! - dijo elevando las manos con alegría
- Vaya... No sabía que la apreciaran tanto.
- ¡Oh! ¡Sí!. Su abuelo era Magnus Leansong. Fue en la generación anterior cuando nuestro reino pasó a formar parte del reino Butterfly como condado.
- Eso os convierte en familia muy muy lejana - comentó Marco
- Síii... Casi todas las familias nobles de Mewni están emparentadas de alguna manera. - respondí.
- En este tapíz podemos ver a la pequeña SkyWynne antes de tener la varita, con su abuelo, aquí en nuestro castillo. Tuvieron una relación muy estrecha y a SkyWynne le gustaba venir con frecuencia por aquí, especialmente en el periodo desde el accidente del incendio del castillo Butterfly hasta su famosa y milagrosa reconstrucción en un tiempo imposible. De todas formas, siempre lo consideró como su segunda casa.
- ¿Eso significa que es posible que aquí haya notas suyas que no tengamos nosotros? -pregunté
- Por supuesto. De hecho, esta habitación fue su lugar de estudio teórico personal. Cuando ya adquirió el trono decía que en el castillo Butterfly le molestaban a menudo con temas intranscendentes, así que venía de vez en cuando para poder concentrarse en su trabajo.
- Creo que la entiendo.
- Esta no es su varita... ¿verdad? No puede ser. - dijo Marco viendo una vitrina..
- Por supuesto que no. Su varita es la misma que ha pasado de generación en generación por la familia Butterfly, cambiando su forma. Pero esta es la mejor reproducción que se ha fabricado jamás. La encargó la propia SkyWynne justo antes de entregar la varita a su hijo Jushtin. Decía que le traía buenos recuerdos. Tanto que la encerró en esa vitrina para siempre, pues la ha sellado de forma mágica y nadie ha sido capaz de abrirla desde entonces.
De todas formas, queda bonita en ese lugar, ¿verdad?
Se notaba que la condesa disfrutaba haciendo estas guías.
- Este era su escritorio favorito. Aquí desarrollaba los hechizos e ideas. De hecho, hay un montón de papeles suyos aún. Varias Butterfly y magos han pasado por aquí para estudiarlos pero lo más útil ha sido trasladado al libro de hechizos de la familia Butterfly.
- Ya... - dijo Star bajando la mirada
- Sí... Bueno... La pérdida del libro de hechizos ha sido un duro golpe para los estudiosos de Mewni, pero estoy segura de que su nuevo libro será tan estudiado como el anterior.
- A día de hoy es más bien un cuaderno... ¡Pero he rescatado el hechizo de "Estampida de Guerricornios" de SkyWynne!
- Por supuesto. Uno de sus hechizos más emblemático. Es una pena que no sea relativo al tiempo, que era su habilidad más representativa.
- Bueno, sí. También he apuntado el hechizo para parar el tiempo y las instrucciones para reiniciarlo.
- ¡Oh! ¡Qué bien que algo así haya podido rescatarse! Es genial que se haya acordado de eso.
- Cómo olvidarlo - dijo Marco - Aquel paréntesis de dos días con todo congelado fue uno de los más divertidos que hemos pasado juntos. Aunque perseguir al Padre Tiempo no lo fue tanto.
- Espera... ¿Paró el tiempo?
- Síiii... Fue casi más accidental que otra cosa.
- ¡Increible! ¡Creo que eso la convierte en la segunda manipuladora del tiempo de la familia Butterfly! Sabía que no me equivocaba cuando he anticipado que logrará grandes cosas, majestad.
- Bueno... Fue un hechizo sin más. No creo que tenga tanta importancia.
- ¡Por supuesto que la tiene! Cláramente está siguiendo los pasos de su antecesora. Incendió el castillo por accidente. Destruyó el libro de hechizos. Desarrollo temprana su forma de mariposa. Ha alterado el tiempo-tiempo...
- Y ahora que lo pienso, también el espacio-tiempo. Intenté resolver un problema de matemáticas con la varita... el espacio tiempo comenzó a colisionar hilos temporales alternativos como loco y estuve a un pellizco de hacer colapsar el universo.
- Espera... ¿qué? - masculló Marco
- Por suerte para evitarlo tan sólo tuve que resolver un problema de matemáticas.
- ¡Lo que yo decía! - respondió la condesa que pareció más entusiasmada por mi confesión en lugar de asustarse - ¡SkyWynne colapsó una dimensión por accidente! Usted casi colapsa el espacio-tiempo mismo. ¡Una digna sucesora! Usted se merece con creces el libro de SkyWynne. Con gusto le daré el original.
- Oh. Nonononono... Teniendo en cuenta mi experiencia... me sentiré más segura si me llevo una copia. Siempre podré volver a por otra si algo sale mal.
- Una copia permanente entonces...
- Condesa - la retuve antes de que se fuera - ¿Le importa que eche un vistazo a las notas de SkyWynne?
- Por supuesto que no, majestad. Siéntase con libertad de examinarlo todo. - y se fué con el libro a copiarlo.
- Bueno, chicos... Trabajo en grupo.
Comenzamos a ojear los papeles. Casi todo eran garabatos... como croquis de ideas. Vocetos mentales para orientarse que tendrían sentido para ella, pero que difícilmente servirían a nadie más.
- Jejeje... Mira... "Huracán arcoiris". Este se parece mucho a tu "puño arcoiris" - señaló Marco
- ¡Es verdad!...
- Aquí tiene una danza de la lluvia para el maiz - encontró Janna.
- Mira... Esto parecen sus primeros intentos de parar el tiempo- Uaaaa... Que hechizo más largo.
- Aquí una tormenta de huevos podridos ... con un aviso.. "NO USAR. RIESGO DE APESTAR DURANTE SEMANAS".
La condesa volvió por fin.
- Su libro, majestad.
- ¡Muchas gracias!
- Veo que están buscando a conciencia... ¿Intentan encontrar algo en particular?
- Estoy intentando hacer un hechizo para ver el pasado. Tengo la base de un hechizo para espiar otro lugar en el presente, pero necesito cambiarlo para poder ver el pasado.
- ¡Suena muy interesante! - dijo con una gran sonrisa. Me miraba como si fuera una versión viva de su ídolo.
- ¿Alguna idea?
- Me temo que no... Lo siento. Pero si hay algo de SkyWynne que pueda ayudarla, es probable que esté aquí.
- He encontrado un papel lleno de texto, de esos símbolos de tu libro, Star.
- Es bajo mewmano, ignorante - le respondió Janna
- Sí... Es un clásico de las Butterfly usar esa notación cuando querían que un escrito fuera discreto - apuntó la condesa - Tengo una tabla de traducción...
- No será necesario - dijo Janna quien quitó el papel a Marco y comenzó a leer como si fuera texto normal
- El tiempo se desdobla a cada instante. Peligro de perderse. La clave está en el anclaje. Futuro en el pasado. El efecto se hace causa. Bucle cerrado. Estable. Ancla temporal.
- Es bastante críptico.
- El ancla fija la línea. Algo duradero en un lugar estable. Luego algo que parece una lista de palabras... Todas tachadas menos una. Varita. Llave. Tijeras. ZAFIRO. Esa última palabra es esta- dijo Janna señalando los símbolos -, que está subrayada. Parece importante.
- Zafiros... Sí. SkyWynne tenía varias joyas que apreciaba. Una de ellas era un zafiro familiar. Ese justo de ahí. - dijo la condesa, que estaba en otro expositor.
- Es bonito.
- Se parece mucho al que tiene encima de la varita. - dijo Marco señalando la reproducción de la vitrina opuesta.
- ¿Un zafiro en la varita? No recuerdo eso. - dije yo - Si hay algo del libro que ojeé bastante fue ese capítulo. Me gustaba comparar su varita con la mía. Tiene algunas similitudes... Y no recuerdo que tuviera ningún zafiro encima.
- Oh... Eso es porque no lo tenía. Como he dicho, le gustaba mucho el zafiro familiar así que a veces lo colocaba sobre la varita.
- Mmmm... Qué curioso...
- Deberíamos centrarnos, Janna. Sigamos buscando entre los textos. - sugirió Marco
Pero Janna parecía seguir a lo suyo... mientras Marco y yo volvíamos a los papeles.
- Sé que hay algo que se me ha pasado por alto... - masculló Janna - ¡Aquí!
- ¿Qué pasa ahora, Janna?
- Mirad este tapiz... ¿No hay algo que no os cuadra?
Yo no veía nada especial. Marco tampoco.
- Mirad la varita.
- Sí... Tiene el zafiro.
- ¡Y también colgado al cuello!
- ¡Qué curioso! - dijo la condesa - ¿Cómo nunca me había fijado en ese detalle?
- Bueno... esto es un tapiz. - comentó Marco - Supongo que el artista no cayó en la cuenta de que era el mismo. ¿Qué tiene eso de especial?
- ¿Y si no es un error?
- ¿Qué quieres decir? ¿Que tenía dos zafiros?
- No, no... - negó la condesa - Estoy segura de eso. Las zafiros como ese son muy raros. Y justo con esa forma y talla... No. Ese es el zafiro familiar. El mismo que está en la vitrina.
- No me refiero a que hubiera dos, sino a que el mismo zafiro estuviera en dos sitios a la vez.
- ¿Eh?
- La nota de SkyWynne... "El tiempo se desdobla a cada instante. Peligro de perderse. La clave está en el anclaje. Futuro en el pasado."... Lo del peligro de perderse ¿Y si viajar en el tiempo podía causar que al regresar, volviera a un pasado de una línea de tiempo alternativa? Y para evitarlo, lo que pudo haber hecho es viajar al futuro para coger un objeto y llevarlo al pasado como una forma de estabilizar esa línea temporal. Si ese objeto fue el zafiro... habría dos zafiros. El zafiro original, y el zafiro traído del futuro a su pasado.
- Menuda imaginación tienes, Janna... - respondió Marco - ¿Por qué habría de un objeto del futuro en el pasado estabilizar la línea de tiempo?
- Al viajar al futuro, SkyWynne podría ver que hay dos zafiros. Es decir, habría viajado a un futuro, donde ella ya habría regresado al pasado con el zafiro. Por ese motivo , ella podría tomar uno de los zafiros para sí, para hacer realidad el mismo futuro al que había viajado. El viaje causa que el efecto de la existencia del doble zafiro sea real.
- Esto...me da dolor de cabeza - confesé.
- O sea... que tú crees que ahora mismo hay dos zafiros.
- Los tenemos delante. Ese, y ese - dijo señalando a la vitrina de la antigua ropa de SkyWynne y la reproducción de su varita respectivamente.
- Eso es una reproducción, Janna.
- ¿Y por qué nadie habría de proteger tan fuertemente con un hechizo ambas cosas? ¿Acaso no podría ser la excusa perfecta para garantizar que ambos zafiros lleguen al futuro al que viajó SkyWynne?
- Creo que le estas dando demasiadas vueltas, Janna.
- Bueno... Marco... Podemos darle una oportunidad a su teoría, ¿no crees? - dije apoyando a mi amiga - Glossarick sugirió que podía contactar con SkyWynne. Quizás... ¿esto nos podría servir? Si como dices, ella irá a buscar ese zafiro al futuro... podríamos dejarle una nota o algo.
- Precísamente iba a sugerírtelo. El problema es el sello de la vitrina. Pero tú eres su descendiente... Quizás puedas abrirlo o algo así...
- Por favor... sé cuidadosa - rogó la condesa
Toqué la vitrina... Concentré mi magia... incluso profundicé, como cuando marco se quedó atrapado en mi armario... pero nada.
- No funciona.
Marco sacó sus tijeras e intentó abrir un portal. Apareció un poco más lejos de lo esperado, fuera de la vitrina.
- Las tijeras tampoco...
- He sido más rápido que vosotros - dijo Janna que acababa de finalizar la nota.
- ¿Y si la dejamos debajo de la vitrina?
- Aparte de que no habría garantías de que llegue al futuro, dudo que la viera y la leyese...
- Ok... Voy a intentar algo. - dije mientras me alejé.
- "I summon the All-Seeing Eye To tear a hole into the sky Reveal to me that which is hidden Unveil to me what is forbidden!"
Una vez más, creé el hechizo espía. Era más difícil ahora, porque es muy complejo hacerlo sin varita. A duras penas podía sostenerlo con las manos..
La proximidad ayudaba. La vitrina se mostró...
- ¿Estás invocando el ojo dentro de la vitrina?
- La... nota... - dije mientras usaba una gran concentración para sostenerlo.
Janna me la dió. Era el momento de darlo todo... Profundicé tan intenso como cuando hablé con Glossarick. Noté como la magia fluía a toda velocidad por mis mejillas hasta mis ojos. Rememoré ese momento.
- ¡No lo toques! - gritó Marco
Pero con toda mi energía... mi mano pudo tocar el portal espía... aún más... lo cruzó brevemente, y la nota cayó al otro lado.
- ¡Eso ha sido impresionante! - dijo la condesa
- ¡Desde luego que sí! - dijo otra voz a nuestra espalda
- ¡ ¡ ¡SKYWYNNE! ! ! - gritó la condesa
Marco POV
A pesar de su madurez, la expresión de la cara de la condesa era la misma que cuando un adolescente ve a su ídolo favorito o su amor inalcanzable.
- ¿Star Butterfly?
- La misma.
- ¿Qué es lo que ha salido mal? ¿He creado una paradoja temporal? ¡Oh, Mewni! ¡Sabía que no debía intentarlo! ¡Ya me había acostumbrado al nuevo hilo temporal! ¡Oh maiz! ¡Oh maiz!... ¿Qué ha salido mal?
- ¿Mal? No, no... Janna... ¿Qué escribiste en la nota?
SkyWynne tenía OTRA nota en la mano, y se la dió a Star
- Querida tatara...tatara... mucha... abuela. Soy tu descendiente Star Butterfly. Sé que esto del zafiro lo hiciste para estabilizar el tiempo. Necesito hablar contigo sobre un tema temporal muy importante. Podrás localizarme aquí en esta fecha...
- ¡Creí que la estabilización había fallado! Vine directamente aquí.
- Oh.. nonono... No ha pasado nada de eso. Reconozco que el mensaje de Janna ha sido un poco ambiguo... Lo siento.
- Ufff... No pasa nada... Qué alivio... Así que... ¿Tú también eres una estudiosa del tiempo?
- No tanto... De hecho, quitando un accidente... sólo logré hacer tu hechizo para parar el tiempo.
- Oh... ¿Lo aprendiste?
- Bueeeno... En realidad estaba de broma con mi amigo Marco... - dijo mientras me tiró hacia ella y me abrazó -. Nos faltaba tiempo y básicamente me salió sólo... "Easy Peasy Time Freezy!"... De hecho, no estoy segura si es que me salió así o es que lo recordé inconscientemente de leer tu capítulo en el libro de hechizos.
SkyWynne miraba a Star de forma desorbitada.
- ¿easypeasytimefrezy? ¿Easy Peasy Time Freezy? ¿¡Easy Peasy Time Freezy!? ¡No me lo puedo creer! ¡Me pasé meses intentando crear un hechizo para parar el tiempo! ¡Y lo logré con un hechizo de dos hojas! ¡DOS... HOJAS! ¡Y resulta que tú lo haces con cuatro palabras!... Oh, maiz... soy un desastre.
Era extraño ver a esta joven... Una reina apenas un poco más madura que Star, que además aparentaba más juventud por su menor estatura, comportarse de una forma tan parecida a ella.
- No. No... Para nada... Eres considerada una de las reinas más grandes del reino de Butterfly. Además, esas cuatro palabras son tuyas, ¿eh?
- Ya no... ¡Ja! - dijo Janna - ¿No te das cuenta Star que acabas de convertirte en la creadora del hechizo? Se lo has revelando a SkyWynne antes de que lo conociese, así que ella lo sabe por tí.
- Pero yo lo leí en el libro de hechizos.
- Mmmm... - quedó Janna pensativa.
- Sí... ya había teorizado sobre eso. - dijo SkyWynne - Es un bucle cerrado. La causa y efecto giran sobre sí misma y se autojustifica. Es bueno saber que no crea una paradoja que haga explotar el universo.
- ¿Un buble cerrado?... - recordó Janna - ¿A eso te referías en tus notas? - dijo mientras le enseñaba los escritos a SkyWynne
- Vaya... Qué curioso... Sí... ya he escrito esto... menos lo del bucle cerrado... Supongo que... ¿aún debo escribirlo en el futuro?
Janna cambió de expresión. Y yo la conocía. Es su clásica expresión de "Eureka". Una idea "brillante" de Janna. Con la mayoría de ellas es mejor huir.
- SkyWynne... Dime... ¿Ya has cogido el zafiro?
- Sí - dijo enseñando su bolsillo
- ¡Ahora hay tres! - gritó Star
- Tranquila Star... Es un efecto temporal. Ella va a viajar a su pasado... Pero para que de verdad ancle el tiempo, debe coger el zafiro adecuado... SkyWynne.. ¿qué zafiro cogiste?
- El de mi joyero... La verdad es que no había pensado en hacer una reproducción de una varita. Es una idea muy original.
- Escúchame bien, SkyWynne... - dijo Janna seriamente - Cuando en tu futuro pongas los zafiros en estas vitrinas, es muy importante que en la vitrina de tu traje pongas el zafiro que has traido del futuro.
- Pero... eso significaría que el zafiro que he traido del futuro es el mismo que he llevado al pasado, tomando como zafiro uno que existe símplemente... ¿porque yo misma lo llevo en el tiempo?
- ¡EXACTO!
- ¡Oh! ¡Un bucle cerrado!...
- ¿Te estás enterando de algo? - me preguntó Star... Y la verdad es que me estaba costando seguirlas.
- Hay... un pequeño problema... A veces mi memoria tiene lagunas a los pocos días cuando hago un viaje en el tiempo... Es un efecto secundario de alterar las líneas de tiempo. Y de la duración de la estancia. Quizás no pase gracias al zafiro... pero no podría segurarlo.
- Mierda... Piensa Janna... piensa... SkyWynne... ¿cual sería tu primer instinto a la hora de colocar los zafiros?
- Bueno... ya había tomado la decisión de dejar mi zafiro original con mi broche...
- Está bien... O sea lo opuesto de lo correcto. Podemos arreglarlo si invertimos ahora, en este momento, los zafiros de posiciones. Hay que cambiar el zafiro de esa vitrina por este, y viceversa. Así no tendrás que recordar cambiar nada. Sigue tu instinto y todo irá bien.
- Genial.
- Sólo hay un problema. Las vitrinas las sellarás de alguna manera... ¿No sabrás por casualidad que hechizo es?
- Ah... Seguro que es el bloqueo de privacidad de la abuela. Es muy seguro... A ver...
SkyWynne hizo varios movimientos. Me recordó un poco al hechizo de los Gerricornios de Star. Tiene sentido, si era un hechizo de Skywynne, claro. De todas formas, desde su primera vez, Star ya había encontrado su propia manera de realizarlo, mucho más corto. Quizás tenía razón Janna y el hechizo para parar el tiempo era suyo a fin de cuentas.
Las vitrinas se abrieron mágicamente.
- Genial... Ya sólo hay que intercambiarlos.
Janna cogió el de la vitrina de la vestimenta, mientras Star cogió la reproducción de la varita... ¿Reproducción? Eso pensaba.
Con un sonido característico, la varita cambió.
- NO PUEDE SER. NO ES UNA REPRODUCCIÓN ¡ES LA VARITA DE VERDAD!
SkyWynne también miró extrañada esa otra varita, enseñando la suya.
- ¡Y Eclipsa tiene otra varita!
- ¿De qué te extrañas, Star? - explicó Janna - Tres zafiros, tres varitas. Es casi lo mismo. En el futuro, su futuro, SkyWynne irá a nuestro futuro, a coger la varita a la futura reina que exista y se la cambiará por la varita que habrá en la vitrina en el futuro, llevándola al pasado. De esa forma, la varita recorrerá dos veces el mismo hilo de tiempo. La primera irá de la mano de las reinas, hasta que llegue SkyWynne al futuro y se la lleve al pasado, para estar en la vitrina, y regresar al mismo punto de futuro, donde la varita de la vitrina sustituirá la varita traida a su pasado y la reina del momento podrá usarla como si nada hubiera pasado.
- Vaya... ¿Y por qué necesitaría yo hacer eso? ¡Ya tengo una varita! - dijo SkyWynne más para sí.
- Porque Star lo necesita. Star está ahora sin varita.. O lo estaba. Si puede tomar tu varita prestada...
- ¡Oh! ¡Eso tiene sentido! - dijo la reina del pasado sorprendida
- ¿Pero no cambiará la varita de forma y eso alteraría el futuro? - pregunté
- Oh... Marco... eso tiene una solución más sencilla - dijo Star... que hizo levitar la varita y automáticamente cambió su aspecto para tomar de nuevo el aspecto de la varita de SKyWynne - ¿No recuerdas que puedo controlar su aspecto?
- ¿Y las vitrinas? ¿No debería volver a cerrarlas SkyWynne? ¿Cómo repondrás la varita de nuevo una vez que ella se haya ido?
- Eso no sería un problema - comentó SkyWynne - El hechizo es una llave de combinación. Si se la doy a Star, ella podrá cerrar las vitrinas de nuevo tal y como estaban.
- ¿Significa eso que la puedo tomar prestada? - preguntó Star con ojos de cachorrito.
SkyWynne asintió
- YEYYYYYyyyy
- Acuérdate de devolverla.
- No hay problema. En cuanto recupere mi varita original, la traeré aquí de inmediato.
- Bueno... Este ha sido sin duda el encuentro más raro que he tenido hasta ahora... Supongo que es hora de volver. - dijo SkyWynne
- ¡ESPERA! En realidad... yo lo que quería era preguntarte como ver el pasado.
- Oh... ¿Quieres observar el pasado?
- Sí.
- Eso lo he documentado... ¿No tienes mis notas?
- Estábamos mirando todo lo que tienes por aquí... pero no. Eso no está...
- Ok... Quizás lo he dejado dentro de las vitrinas... Si lo considero importante en el futuro...
Star miró entonces de nuevo en el de los ropajes. En una de las prendas de vestir, había una carpeta escondida. Fuera ponía...
PARA STAR BUTTERFLY. Nota para tí, SkyWynne joven. NO ABRAS ESTO. NO TE CORRESPONDE... con un montón de calaveras alrededor.
- Pues sí... - dijo escondiendo la carpeta de SkyWynne, la joven - Aquí está. Supongo que aquí estará todo lo que necesito.
- Genial... No debería estar más tiempo aquí de lo necesario. Llevo demasiado tiempo fuera de fase. Ha sido... toda una experiencia conoceros...
- Igualmente... - dijo Star abrazando a su antepasada
- Adios - dijo mientras movió la varita de un lado a otro, como un péndulo y se fue desvaneciéndose poco a poco.
- Uau... Ha sido... Muy, muy raro. - dije
- Ha sido... ¡LO MÁS GRANDIOSO QUE HE VISTO EN MI VIDA! - dijo la condesa que parecía haber salido de su estado catatónico desde que SkyWynne había aparecido
