DISCLAIMER: Nada me pertenece, solo mi corazón shipper.

En la isla lejana…

-Me ha dicho mi nieto que ha venido para comercializar- Clovis dijo mirando al hombre frente a él.

-Sí, soy un vendedor, pero me trae otra cosa hasta aquí. Mi bote se averió y lo necesito arreglar o bueno si pudiera comprarle uno sería de gran ayuda. Debo regresar lo antes posible. Los vientos no son favorables, hablan de guerra inminente.

-En eso si estamos de acuerdo, Ser Davos. Viene una guerra se siente en el aire. Los dragones estarán danzando frente a lobos, o bueno eso dice la gente.

-Será con ciervos.

-Los ciervos están muertos. O bueno eso escuché.

Ser Davos miró al anciano frente a él con curiosidad. Si bien se había desviado tanto de su camino al averiarse su bote que por un momento pensó que iba a morir hasta que alcanzo a ver una pequeña isla escondida. Estaba muy lejos de casa y si los rumores eran ciertos, debía regresar.

-¿Usted tiene moneda suficiente para comprar otro bote?- Clovis preguntó incrédulo.

-No es que tenga mucha moneda pero podemos llegar algún acuerdo, tengo vino, quesos y comida que podemos intercambiar.

-La cara del anciano se iluminó de inmediato.

-No tengo ningún bote nuevo, pero tengo un buen herrero conmigo, él podrá hacer todos los arreglos necesarios y podrás seguir tu camino viajero.

-¿Un herrero? En el fin del mundo, este debe ser su día de suerte seguro- pensó.

-Venga, se lo presentaré.

Ser Davos acompañó al anciano con expectativas muy altas.

Mientras tanto en Dragonstone.

-Es hora-Aegon dijo a su hombre de confianza Dario Naharis.

-¿Cree que la madre de los dragones lo aprobará?

-Mi tía me ha traicionado. Ella espera que sea Jon Stark quien suba al trono de hierro. Soy yo el que debería ser Rey, me quitaron ese derecho y todo por la culpa de esa maldita loba- estaba furioso.

-Pero el matrimonio de tu madre y tu padre fue anulado, según te dijo Daenerys. Eres un bastardo a los ojos del mundo.

-Cállate- Aegon amenazó- o te daré de comer a Viserion.

-Aun no puedo entender como evitaste que se fuera con su madre.

-Él es mío, siempre me ha sido leal. Es el único.

-¿Qué piensas hacer?

-Tomar con fuego y sangre desembarco del Rey.

-¿Pero la gente inocente?

-No hay gente inocente, todos siguieron viviendo después de ser asesinada mi madre y hermana- Aegon gritó.

-Príncipe- Dario intentó razonar con él- si llegas de esa manera te ganarás el repudio de los Siete reinos.

-No me importa.

-Debes pensar en otra manera. Escríbele al usurpador o a la reina loba. Pide su rendición. Siempre has querido ayudar a esa mujer. ¿Ahora quieres verla muerta?

-Le hubiera dado los Siete Reinos en bandeja de plata a Arya Stark.

-Baratheon- corrigió Dario.

-Pero no me quiso. Prefirió seguir llorando un recuerdo de su esposo.

-Ella está por dar a luz en cualquier momento. Ella es frágil y este es el momento para atacar.

-Lo sé, le voy a escribir, le pediré su rendición y que sea mía. Su hijo será llevado lejos y seré yo quien ponga hijos verdaderos en su vientre.

-Tu hermano no lo va a permitir.

-Jamás te vuelvas a referir a él como mi hermano- Aegon gritó.

Dario solo se empezó a reír mientras Aegon enfurecía, ciertamente era un estúpido pero lo apoyaría después de todo era quien le pagaba.

En Essos se encontraba una muy despreocupada Daenerys Targaryen jugando con su hijo Aemon.

-Te extrañé dulzura. Estás enorme.

-Khalessi- Ser Jorah entró- Perdóneme no quise interrumpir.

-No te preocupes Ser Jorah, ¿qué pasa?

-No ha regresado Rhaegal, Drogon está descansando en la playa.

-Viserion decidió quedarse con Aegon, quizá Rhaegal fue a encontrarse con Jon- ella dijo tranquila.

-¿Qué piensas hacer?

-Jon aceptará mi oferta. Estoy segura.

-¿Y Aegon? ¿Crees que se quedará tranquilo?

-Aegon tendrá que obedecerme, soy su tía.

-Pero se siente traicionado, piensa que tú pusiste a Jon sobre él.

-Bueno, él es un bastardo, Jon no. Debe crecer y seguir adelante y ayudar a su hermano a reestructurar la dinastía Targaryen.

-Se dice muy fácil.

-Va a costar trabajo lo sé, pero Jon es el único con la capacidad de unir a Targaryen, Baratheon y Stark. Confío en él.

-¿Regresarás a Desembarco del Rey?

-Tengo que hacerlo. Pero quiero que estés a mi lado- ella lo miró con dulzura- Jorah.

Jorah abrió el ojo incrédulo pero sonrió feliz.

-Siempre mi Reyna.

Ellos jugaron con Aemon por un largo rato y después pasaron juntos toda la noche.

Mientras tanto en Desembarco del Rey.

-Arya- Jon llamó- ¿Puedo pasar?

-Adelante.

-¿Qué pasa hermanita?

-Ya no puedo ni estar de pie Jon, estoy tan cansada. Le he pedido al maestre que me ponga de parto pero dice que tengo que esperar a que mi hijo esté listo.

-Calma dulce hermana, es cuestión de una semana o dos que esté aquí tu pequeña niña.

-Es niño.

-Estoy completamente seguro que se parecerá a ti y será tan hermosa como feroz.

Ella sonrió.

-Te traje un cuervo.

-¿De quién?

-Es el sello Targaryen.

-Aegon- Arya dijo mientras comenzó a leer.

-¿Qué quiere?

-Mi rendición. Que lo acepte como Rey y renuncie a mi legado, que mi hijo al nacer sea quitado de mi lado y que me case con él.

-¡Qué! Está demente si piensa que eso lo voy a permitir. No tiene ningún derecho.

-él dice que si no acepto…

-¿Si no aceptas qué Arya?

-Fuego y sangre va a correr Jon.

Regresando al otro lado en la pequeña isla:

-Muchacho, tienes que arreglar el bote del Ser, entre más pronto mejor. Tiene que regresar a su casa pronto- Clovis mencionó.

-Gracias por su ayuda, soy Ser Davos y…

Ser Davos se quedó mudo al ver al hombre que creían los Siete Reinos muerto.

-Mi Rey.

Lo siento tanto por la demora. Espero les guste el capítulo.

¡Merry Christmas!

¡Feliz Navidad!

A todos mis lectores les mando todo mi cariño. Gracias por su apoyo.