Capitulo 2
Despertarse desnuda en la cama de Morgan no era lo que había planeado cuando lo había llamado para pedirle ayuda. Pero de hecho, ese era justo el lugar donde se encontraba a pesar de que aún se negaba a creerlo. Se levantó lentamente de la cama, rezando para no despertarlo. De ninguna manera se podía enfrentar a los hechos en aquel momento, especialmente cuando el "hecho" en cuestión dormía profundamente tal y como Dios lo había traído al mundo. ¿En qué momento se le ocurrió pensar que una mala idea, dejaría de serlo sólo porque hubieran vaciado las reservas de alcohol de la nevera?. ¿Cómo demonios iba siquiera a poder mirarlo a la cara? Emily se sonrojó sólo de pensar en ello. De todos los errores que había cometido en su vida, acostarse con un compañero de trabajo estaba en uno de los lugares más altos de la lista. Justo después de acostarse con un terrorista, por supuesto.
Buscó su ropa tan sigilosamente como pudo, y se vistió aun más sigilosamente. Guardó el resto de sus cosas en el pequeño bolso de viaje, y huyó del apartamento de Morgan como si fuera una fugitiva. Solo que era una experimentada agente del F.B.I, que tendría que volver a la oficina y enfrentarse a Morgan. Rezó de nuevo esperando que no hubiera ningún caso el fin de semana. Al menos ganaría algo de tiempo.
Y el hecho es que no sólo se había acostado con él... Es que practicamente habían desplegado su amor por todas las habitaciones del apartamento de Morgan... Y utilizando una posición diferente en cada una de ellas. Estaban un poco alcoholizados, sí, pero no lo suficiente como para no recordar ciertos detalles de su noche juntos que harían escandalizar a sus compañeros de trabajo. Y ese pensamiento sólo empeoró la situación.
Cuando llegó a su apartamento, recordó que seguía sin tener agua. La opción "Morgan" había quedado plenamente descartada, por supuesto, y decidió llamar a un fontanero. Tenía el teléfono en la mano cuando éste sonó. Su primer pensamiento fue que sería él, pidiéndole explicaciones por su forma poco educada de desaparecer, pero finalmente sólo resultó ser García requiriéndola para un caso. Tampoco suponía un alivio, en realidad. Si hubiera sido Morgan, simplemente habría ignorado la llamada, pero un caso significaba que tendría que verlo cara a cara. Quiso morir en aquel mismo instante.
Se cambió de ropa nuevamente y se dirigió hacia la oficina, con el peso de la vergüenza recayendo sobre ella. Entró directamente a la sala de reuniones, donde ya estaban esperando por Hotch. Suspiró al comprobar que Morgan tampoco había llegado aún, y tomó asiento entre Rossi y Reid, con García y J.J. frente a ellos.
- ¡Vaya cara que traes!- Exclamó Rossi al verla- ¿Mala noche?. ¿O buena quizás?- Añadió con malicia.
Emily levantó la vista del informe que se esforzaba por aparentar que le interesaba, y sintió todos los ojos clavados en ella.
- Se me ha roto el jacuzzi...- Les explicó esquivando sus ojos demasiado astutos- Estoy sin agua.
Fue tarde cuando se dio cuenta de que debía haber dicho "tubería", o cualquier otra cosa que no implicara el término "jacuzzi". Por supuesto todos estaban al tanto de la broma personal entre Morgan y ella.
Soportó estoicamente las risas del resto, mientras volvía a bajar la cabeza hacia el informe, aunque no estaba leyendo ni una palabra de lo que ponía en él.
- ¿Por qué no le dices a Morgan que te lo arregle?- Le propuso García- Es muy manitas.
"Sí... Ya lo he comprobado"...Pensó Emily recordando lo que era capaz de hacer con sus manos. De hecho, se lo había demostrado durante toda la noche. Hundió aún más la cabeza en el informe.
- Ya llamaré a un fontanero...No quiero molestarlo- Se excusó ella con un carraspeo.
Casi saltó de alegría cuando Hotch entró por la puerta con su habitual gesto serio, y los puso a todos a trabajar. Debían volar inmediatamente hacia Atlantic City. Dos mujeres habían sido asesinadas hacía dos semanas, y ahora estaban buscando a otras dos mujeres más que habían desaparecido.
Mientras García mostraba las imágenes en pantalla, la puerta se abrió lentamente y Emily metió la cabeza entre las manos con la vista en los papeles como si tuviera miopía.
Derek tomó asiento junto J.J., y la miró entre atónito y divertido. ¿En serio esa era la actitud que iba a tomar? Ya había sido una sorpresa para él, despertarse y comprobar que había desaparecido y ahora... ¿Realmente creía que podría fingir que no había pasado nada?. Como si le hubiera leído el pensamiento, levantó los ojos un momento hacia él, y cuando Derek le guiñó un ojo con una sonrisa descarada en su cara, Emily deseó que la tierra se la tragara.
El resto los miraron alternativamente, confusos.
- ¿Os pasa algo a vosotros dos?- Preguntó Reid.
"Dios... Si Reid se ha dado cuenta, todos lo habrán hecho". Pensó Emily, y se sintió como si tuviera un cartel en la frente que pusiera "Me acosté con mi compañero de trabajo".
- Lo normal... Nada más- Dijo ella en lo que pretendía ser un intento de bromear. Y luego miró hacia Hotch- Parece que las mantiene vivas dos semanas- Añadió centrándose en el caso.
Aunque se quedaron un poco descolocados con su reacción, se volvieron hacia Hotch.
Cuando terminó la reunión, Emily se preocupó y se ocupó de evitar a Derek a toda costa. Emily se aseguró de estar rodeada siempre de alguien del equipo, y en cuanto notaba que él trataba de hablarle, encontraba algo interesante que contarle a alguno de sus compañeros.
Consiguió esquivarlo en el avión, en la sala habilitada al efecto en la sede de la Policía de Atlantic City, e incluso se ofreció para acompañar a Rossi al depósito de cadáveres antes de que Hotch tuviera oportunidad de emparejarla con Morgan, como era habitual. Oyó resoplar a Derek con incredulidad, en un par de ocasiones, pero poco le importaba. Lo único que quería evitar era "esa conversación" con él. Era consciente de que se estaba comportando como una niña pequeña, pero eso ocurría cuando tomabas decisiones estúpidas que implicaban al hombre que venía a ser como la manzana prohibida. Y ahí estaba ella. arrepentida después de haberle dado un buen mordisco.
Al terminar del caso, después de dos días, regresaron a Virginia casi inmediatamente. Emily le propuso a Reid jugar una partida de póquer, y éste aceptó encantado. Sonrió satisfecha. Se había quitado a Morgan de encima., además éste parecía haberse quedado dormido mientras escuchaba música con sus cascos. Después de un par de partidos, aprovechó para tomar algo caliente en el pequeño office del avión. Se estaba sirviendo un café cuando se dio la vuelta y casi choca con Derek.
- Disculpa... - Susurró Emily torpemente mientras trataba de esquivarlo para volver a su sitio.
Pero Derek la detuvo con la mano y casi la arrastró hasta una de las esquinas del office, colocándose delante de ella, e impidiéndole el paso. Emily contuvo la respiración y miró por encima de su hombro. ¿Les había visto alguien?. Respiró aliviada cuando comprobó que nadie se había dado cuenta.
- ¿Qué coño crees que haces?- Le reclamó en voz baja, pero con evidente tono enojado.
Derek alzó una ceja hacia ella, mientras la miraba atónito.
- ¿Así es como lo vamos a hacer, princesa?- Le preguntó con aquella expresión burlona en la cara que la sacaba de quicio.
- No me llames así- Continuó ella fulminándolo con la mirada.
Derek sonrió diabólicamente.
- Oh... ¿Prefieres que te llame de alguna otra manera?.
Ella resopló ofuscada, recordando todos lo motes que le había puesto durante su noche juntos.
- Prefiero que no me llames... Simplemente...- Consiguió balbucear, evitando su mirada demasiado intensa.
Intentó empujarlo a un lado, pero aquel hombre era como un muro de piedra. No consiguió moverlo ni un centímetro.
Derek suspiró con gesto cansado.
- Emily...- Le pidió inclinándose sobre ella para encontrar sus ojos.
Pero ella parecía cada vez más incómoda.
- Vamos, Em..- Volvió a llamarla con suavidad.
Ella finalmente levantó la vista hacia él. Su mirada serena la cohibió aún más, y volvió apartar los ojos, con sus mejillas ruborizadas. Derek estaba sorprendido. Jamás la había visto comportarse de forma tan tímida.
- ¿Qué es lo que pasa?- Continuó él con un poco de inquietud- ¿No puedes ni siquiera mirarme a los ojos?... - Añadió levántandole el mentón delicadamente con la mano. Estrechó su mirada ella, cuando se encontró con sus ojos vidriosos- Sigo siendo yo...- Añadió desconcertado.
Emily echó la cabeza hacia atrás, esquivando su contacto. Derek desistió de volver a intentarlo. Sintió un poco de compasión por ella cuando la vio tan cohibida. No entendía lo que le ocurría.
Ella se sintió incapaz de darle una explicación coherente a su propia reacción.
- Sólo déjame pasar...- Le suplicó en un susurro- Por favor...
Derek se apartó, y Emily volvió apresuradamente a su asiento.
- ¿Estás bien?- Le preguntó Reid al notar su turbación.
- Sí.. Claro...- Contestó ella tratando de aparentar normalidad, y volvió a coger el mazo de cartas- ¿Jugamos?.
Poco después, Derek salió del office y Emily lo vio recorrer el pasillo hasta llegar a su asiento. Cuando éste, volvió a fijar momentáneamente sus ojos sobre ella, simplemente evitó su mirada una vez más.
Al volver a la oficina, recogió sus cosas y se dirigió directamente a su apartamento. Dejó sus cosas sobre el sillón, y se disponía a darse una ducha, cuando recordó, nuevamente, que seguía sin agua. Decidió pedirle a Rossi que la alojara un par de días en su casa, hasta que pudiera arreglar la avería. Estaba comenzando a marcar su teléfono, cuando sonó el timbre de la puerta.
Abrió los ojos de par en par, al comprobar a través de la mirilla, que era Morgan quien se encontraba al otro lado.
- No puedo creerlo...- Jadeó con incredulidad, y durante un momento se sintió incapaz de mover un sólo músculo de su cuerpo.
- Emily... Abre la puerta...- Le dijo Derek al otro lado- Esta mañana pasé a comprarte el grifo... Déjame entrar...- Esperó una respuesta. Sabía que ella estaba detrás de la puerta, pero se negaba siquiera a hablar- No puedes evitarme toda la vida, Em...- Insistió él un poco exasperado- Prometo no hablar del tema... Sólo déjame que repare la avería y me iré... Te lo prometo...
La puerta finalmente se abrió lentamente. Emily se apartó para dejarle paso. Derek entró en el apartamento, negando con la cabeza al notar su actitud enfurruñada.
Se quedó parado delante de ella durante un momento.
- Dijiste que sólo ibas a arreglarlo- Le recordó ella cruzándose de brazos.
Derek suspiró resignado, y se dirigió directamente al baño. Emily se quedó en el salón, esperando a que terminara.
