Sumamente exhausta llegó al departamento y se dejó caer en la cama de su habitación. El día había sido bastante atareado en el hospital y trabajaba sin parar con el propósito de mantener su mente ocupada y no permitirse pensar en él, podría mantener su cuerpo y su mente prisionera, por momentos, pero ¿su corazón?, difícilmente. Al final del día se daba cuenta que no servía de nada y terminaba sintiéndose más abatida y triste. Su corazón se encogía cuando lo pensaba. No podía aceptar que Terry siguiera con lo mismo de acabar con su vida. La naturaleza de Candy, su curiosidad y su ímpetu por luchar en la vida le había impulsado a buscar orientación sobre el caso con algunos médicos especialistas del hospital, no solo allí se limitaba su búsqueda encontró otras fuentes de información sobre los casos de personas que habían logrado moverse, caminar y tener una vida normal.-¡Si tan solo Terry quisiera!-respiró hondamente.-¡si tan solo lo intentara!- Es cierto todo es difícil, pero Terry lo hace mucho más…..¡Terry!- exclamó con un profundo dolor en su corazón.
-¡Podrías ahorrarte todo esto!- dijo viendo a su madre con enojo cuando llevaba los medicamentos- ¿Por qué no me escuchan?.
-¡Deja ya tus arranques caprichosos! deberías pensar en los demás, en nosotros que somos tus padres. ¿Te has dado cuenta que hasta tu padre se aisla, porque le duele que pienses de esa manera?¿Te has preguntado si él sufre?….Te escucharé todo lo que quieras, puedes hablar hasta cansarte total en esa condición no puedes hacer nada más que gritar, así que harás lo que nosotros digamos, basta ya de contemplaciones contigo y deja de comportarte como un niñito estúpido. A todos apartas de tu lado. ¿No te das cuenta todo lo que siento?...no que vas saberlo.
Alguien tocó a la puerta suavemente interrumpiendo.
-Fred, ¿sucede algo?- pregunto Eleonor al salir de la habitación y ver la cara de preocupación del jardinero.
-Es Candy, La muchacha enfermera que cuidaba del Joven Terry… está aquí.
-¿Candy?...Por favor dile que pase
-Si
-Buen día Señora Eleonor
-Por favor solo dime Eleonor.
-No es mi costumbre, pero lo intentaré….Eleonor…bueno yo…. yo pasaba por aquí y quise saber cómo se encuentra su hijo.
- Sigue igual de testarudo y caprichoso eso hablando de su estado de ánimo y físicamente está mucho mejor.
-¿Es posible que pueda verlo?. Bueno si es conveniente...quizás no desea verme, pero solo será un momento.
-No comprendí por qué mi hijo se comportó de esa manera contigo, cada vez que tratamos el tema se rehúsa a escuchar simplemente no quiere hablar del asunto. Por mí no hay problemas de que lo veas … así que ven, entra. Yo te dejaré un rato para que converses con él- tomo las manos de la enfermera- Siempre que quiers venir a mi casa o a visitarlo, puedes hacerlo Candy, siempre serás bienvenida.
-Gracias… Eleonor.
Candy se detuvo por un rato, pensando en la reacción que Terry tendria al verla. Dió unos leves toques a la puerta, pero no hubo respuesta asi que su mano se posó en el picaporte, lo pensó pero no era el momento de retractarse. Lentamente abrió la puerta y se adentró en la habitación. Terry no estaba en su cama.
-¡Seguramente se encuentra en la ventana viendo hacia el jardín!.- se dijo en susurro y si, allí lo encontró. Estaba triste y su mirada se perdía viendo a través de la ventana Sus lágrimas también eran internas y mucho más dolorosas, porque salían desde su corazón y resbalaban dentro de su alma.
-¡Perdón!, no quise importunarte….yo..- Candy estaba dispuesta estaba a dar la vuelta y salir corriendo, sintió que había entrado en un momento poco oportuno.- ¡Lo siento!
-¿Candy?, ¡espera!
-Solo quería saber cómo estabas Terry, nada más. Te juro que no…. que no quiero molestarte. No supe nada de ti desde que saliste del hospital y sentí el impulso de…de venir a verte-su nerviosismo la dejaba en evidencia por sus palabras atropelladas.
-¡Candy!- Terry se quedó admirándola, era la primera vez que no portaba su uniforme y la visión regalada también era exquisita. La muchacha llevaba un sencillo vestido de fondo blanco y flores rosadas estampadas, zapatillas blancas y su cabello suelto y puesta una diadema rosa sencilla. Había pensado que jamás volvería y aunque se resignaba a ello su corazón dió un vuelco al verla allí en el marco de la puerta mostrando su transparente belleza y naturalidad. Su mirada azul brillaba y escudriñaba cada espacio de la esencia femenina. ¡Quería abrazar a esa chica!, pero no podía, Fue entonces que Candy como si hubiese leído su mente lentamente bajo a su altura y lo hizo. Terry cerró sus ojos, estaba embriagado de su olor y sintió como un pesado candado caía de su corazón. El gesto de ella le abrió el alma y sus lágrimas se hicieron visibles. De pronto sintió vergüenza por su vulnerabilidad y ella suavemente con la yema de sus dedos empezó a limpiar los pequeños rastros que había en sus mejillas
-¡Terry!... por favor- dijo en tono suplicante mientras se mantenía en la misma posición- ¡Mírame!, no te averguences, es normal, eres un ser humano.
-¡Olvídate de mí!...yo no...
-¡No puedo hacerlo Terry!…. no puedo olvidarme de ti- los ojos de Candy se nublaron, pero sus lagrimas no salieron, debia darle ánimos aunque le doliera verlo de esa manera. En cierta manera sus palabras iban cargadas de un sentimiento verdadero y profundo pasando desapercibidos por él- Deja de comportarte de esa manera y por favor reacciona.
-¡Estoy bien!.. por favor vete Candy – dijo exhausto-¡No quiero la lástima de nadie!
-Terry…nadie siente lástima por ti. ¡Yo no siento lástima! y me ofendes y te ofendes a ti mismo pensando así. Ya deja de compadecerte por favor y lucha… sé que lo podemos lograr. He estado buscando información con especialistas y es posible…. pero hay que hacerte estudios tras estudios. Incluso aquí en Londres se de unos buenos médicos- La alegría en los ojos de Candy y sus palabras le hacían pensar que- ¿Y si candy tiene razón y hay alguna esperanza? Quizás de esa manera el podría…
.- ¿Y si no lo consigo candy?- preguntó temeroso.
-¡Yo sé que sí! Deja de ser pesimista e inténtalo. Eres joven y al menos nunca diras que no lo hiciste. ¡Dejame ayudarte!, tú necesitas que te hagan analisis, revalorizaciones y terapias continuas que ayuden a estimular tu sensibilidad.
-Mi vida está llena de sombras Candy. La vida no tiene sentido para mí. Quiero…quiero confiar en que las cosas podrían cambiar….si tan solo tuviera la certeza de que puedo lograrlo.
-Terry, nadie tiene la certeza de nada. Tú solo debes tener las ganas de vivir y luchar, dar hasta lo último, tener esperanzas y vencerte a ti mismo porque tú eres el mayor obstáculo y cuando rompas esa gran barrera que has levantado entonces la lucha será continua, con garras y con fuerzas…. ¡Terry!..., encuentra algo por qué vivir, encuentra ese motivo en tu vida- la observaba en silencio y Candy se acercaba en el mismo lugar donde Terry miraba el jardin. No te marchites Terry- dijo señalando el jardin- ¡Tú vas a renacer como lo hacen las flores!, solo confia en tí.
-¡Lo haré!-¡lo intentaré Candy!. Y si no lo consigo entonces…..no habrá vuelta atrás.
Candy creyó haber escuchado mal, giró su cabeza y su mirada estaba fija sobre Terry- ¿es verdad lo que escuché?
-Si Candy, has escuchado bien...…yo…voy a intentar curarme aunque no sé qué pase después…
...Oh! Terry! ¡No sabes la inmensa alegría que les darás a tu padres!...Debo…debo decirles lo que has decidido y te prometo que estaré contigo para apoyarte.
- ¡No sé por qué lo haces Candy!-¿Por qué te preocupas por mí, cuando me he comportado muy mal contigo?
-Antes de ser enfermera, soy tu amiga, bueno….si tú me sigues considerando de esa manera aunque no trabaje en esta casa, ¿hay algo de malo en eso?
-No, por supuesto que no lo hay….eres mí….mi linda amiga- dijo Terry levantando una ceja y este gesto la hizo sonrojar. La mirada del castallo se tornó intensa y se había llenado de un brillo especial.
-Bien….- -Entonces hablaré con el Doctor Leonard y nos abocaremos con los especialistas que hay en nuestro hospital. Hablaré con tus padres primeramente- La felicidad de Candy por alguna razón le contagiaba y alimentaba sus deseos de luchar y de seguir adelante. Mientras la muchacha hablaba Terry la admiraba y en el fondo de su ser se sentía contento de tener una amiga como ella.
Candy salió de la habitación de Terry y fue en busca de los padres del muchachao para informarle sobre las decisiones de su hijo esta demás decir lo felices que estaban. Les resultaba increíble que al fin el cabeza dura de su hijo haya aceptado tratarse su impedimento. Una vez que Candy habló con los médicos los Granchester Fueron al hospital para hablar con el Doctor Leonard e ingresarlo lo más pronto posible para empezar con los estudios.
-Muy bien ya todo está listo. Así que desde hoy quedarás internado en el Hospital. Aqui tenemos muy buenos Neuro cirujanos ... Candy nos ha puesto al tanto de la situación y no debemos dejar pasar más tiempo. El accidente no tiene mucho tiempo y es posible que todavía tu médula dañada responda... El día de mañana te verá el especialista que indicará lo que tienen que hacer.
-Candy, ¿tú estarás conmigo?
-Te prometí estar a tu lado. Hablaré con el médico para ver si me puede asignar a tu cuidado y si eligen a otra persona no importa yo siempre estaré al pendiente de ti.
-Bueno será mejor que lo dejemos descansar- dijo el médico saliendo de la habitación seguido de las Rubias mujeres.
-¡Candy no sabes cuánto te agradezco!.- exclamo la madre extremadamente feliz- Lograste que entrara en razón. Te confieso que Richard y yo habiamos decidido obligarlo a someterse.
-No he hecho nada Eleonor, Terry comprendió que es lo que tiene que hacer. Ya verá que Terry caminará de nuevo, yo tengo la confianza que así será. –Dijo sonriendo- Ya esto es un paso muy importante.
-Hola Annie ¿Qué tal fue tu día?- Candy llegaba a la cocina donde se encontraba Annie preparando la cena...estaba hambrienta.
-No tan bueno como el tuyo Candy. Dime ¿qué ha sucedido para que estés muy sonriente?…hasta diría que…feliz.
-¿Yo? Oh no, no hay nada en especial- Candy no quería que se diera cuenta de que lo había vuelto a ver, pues días atrás dijo que lo dejaría en el olvido- es solo que el día de hoy un hombre que llegó muy grave, fue sometido a una dificil operación y logro salvarse y eso me hace tan feliz- y era cierto, claro que lo era, pero su felicidad fue inmensa cuando ese dia vió a terry llegar con sus padres al hospital y de allí que los llevara con el médico para hablar sobre el asunto.
- Oh, lo olvidaba Candy…te mando saludos Archie dice que pronto organizará una reunión en la casa de sus padres con unos amigos de la Universidad así que Michael y tú están invitados- candy hizo un gesto negativo- por favor amiga no puedes fallarme.
-¡Esta bien!, pero recuerda que estoy en el hospital y mis descansos dependen de los turnos. Sabes bien que no puedo trasnocharme y ustedes cuando hacen sus fiestas llegan al amanecer. No tengo auto y me toca esperarte.
-¡Pues tienes que hacer lo imposible!, no puedes dejar de ir- dijo molesta- y está bien trataré de no pasarnos.
-Bien, Bien…Annie no te pongas así.
-Amiga, eres una persona muy importante para mí.
-Buen día señores Granchester. Soy el Doctor David Trevor y necesito hablar con el paciente por unos momentos.
-Si, por supuesto Doctor...nosotros iremos a la cafería hijo- el joven asintió nervioso.
-¿Es usted... el especialista que me realizará la operación?
-Oh no, Soy Psicólogo.
-¿Psicólogo?- pegunto abrumado
-Seguro esta pensando que lo creo demente, ¿no es asi?
-No...yo
-Muchos pacientes le temen a los Psicólogos y se ofenden porque piensan que uno los cree con problemas de su mente, pero no es asi...lo que hacemos es ser un orientador de la conducta, nada más.
…-Yo nunca...-no encontró las palabras- ¡ Está bien!.
-Con estas evaluaciones describiré su capacidad, su estado de ánimo todo esto depende mucho para su tratamiento-Terry la observaba intrigante-muchos obstáculos se concentran en nuestra mente y no permiten que se avance en lo que uno se propone. La batalla hay que ganarlo primero con uno mismo. Una vez que se rompe ese cordón lo demás fluye, pero si sucede lo contrario que es lo que no queremos, entonces nos bloquearemos y nunca haremos nada.
Terry lo escuchaba con mucha atención y el Doctor le hizo algunas preguntas en el cual Terry debía tener una perspectiva diferente sobre la vida - esto es solo cuestión de rutina- dijo el galeno.
-¡Yo he perdido todas las esperanzas!. es decir hace unos dias mi visión era distinta a la de hoy y aunque sigo pensando en que no hay esperanzas, he decidio que quiero intentar o al menos saber si hay o no solución.
-Y ¿Qué hara si no la hay?- soltó su pregunta y a Terry le tomó de sorpresa.
-Bueno...yo...no sé Doctor...no sé qué haré, no tengo idea...
-Es cierto que lo que a usted le sucedió resulta ser un trauma emocional y social, además de físico obviamente. Usted siente que se enfrenta a un futuro incierto y es normal. Usted necesita respuestas a todas las preguntas que se hace como por ejemplo si volverá a caminar y ser el mismo de antes, el saber si tendrá una vida sexual normal en fin. Le confieso que una vez que usted se someta al proceso para devolverle el movimiento hay que esperar y usted entonces necesitará llenarse de mucho optimismo y de muchisima paciencia. El médico que le atenderá directamente hará todo lo que esté en sus manos, pero también dependerá de usted de una disciplina continua.. Señor Granchester muchas veces las palabras tratan de tranquilizar las mentes y las almas de las personas que sufren y los condenan a algo que quizás tiene solución. En Resumen si su destino es que usted camine entonces usted volverá a caminar. Debe tener confianza en Dios, en los médicos y en sí mismo de que lo logrará, pero debe saber además que se necesita muchísimo esfuerzo de parte de todas las personas, familiares que le rodean. ¿Tiene alguna pregunta?
-No doctor…estoy consciente de todo.
-Solo le recuerdo que las limitaciones se las pone uno mismo- El joven no dijo nada más-Bien eso es todo...Tengo entendido que por la tarde vendrá el Especialista a verle. Asi que usted no tema y confíe.
-¡Muchas gracias!. ¡Asi lo haré!
El sol empezaba asomarse por la rendija de la ventana. Candy se incorporó lentamente de su cama. Desde que Terry aceptó tratarse los días para ella eran radiantes y hermosos. Se adentró a la ducha y se dió un baño relajante con agua tibia, hacia frio y sintió que cada poro degustaba el agua que caía en su cuerpo. Se puso su uniforme, tomó su bolsa y salió con rumbo al hospital. Recordó las veces que había salido con Terry y como disfrutaron de aquellos paseos, sus risas y sus gestos y en su corazón anhelaba esos dias que quizás nunca volverán. A la distancia observó su casa y el saber que él no estaba allí la percibió abandonada y sonrió de nuevo, giró a su derecha y el hermoso paisaje que colindaba con el imponente castillo la dejó fascinada, el canto de los pájaros, el revoloteo de las mariposas todo ello era maravilloso.-Claro que es maravilloso vivir. ¡Terry ¡ tú vivirás- se dijo en un susurro. Continuó con su camino hasta llegar al hospital. Era temprano y lo primero al llegar fue ir al ala donde se encontraba el Muchacho de ojos azules.
-Buenos días Señora Eleonor… ¿Cómo está usted? ¿Qué le han dicho los médicos a Terry?
-Buenos días Candy… Mi hijo está bastante tranquilo. Ayer vinieron dos médicos uno por la mañana y otro al finalizar la tarde. El especialista habló con nosotros.
-Y ¿Albert?- preguntó curiosa- ¿Estuvo él durante la visita del especialista?
- Albert dijo que regresaría en cuanto pudiera…ya sabes que él tiene que ver a otros pacientes
-Sí, es verdad, bueno entonces… ¡Entraré a verlo un momento!...permiso
-¡Hola Terry! ¿Cómo amaneciste?
-¿Candy?- su sonrisa se hizo amplia y su mirada se perdió en ella-….¡Hola!. ¿Te caiste de la cama?
-¡Terry!, veo que estás de buen humor para hacer tus bromas. Supe que has estado mucho mejor y eso me alegra tanto. Ya verás que todo esto pronto pasará. Me dijo tu madre que ayer vino el especialista.
-Si
-Y ¿qué te dijo?
-Me explico todo…lo que hará en mi operación.
Inicio Flash Back
-Buenas Tardes señores Granchester. Soy el Doctor Matthew Kurland neurocirujano de este hospital.
-Buenas tardes Doctor. ¡Es un placer conocerlo!
-Necesito hablar con ustedes y con el paciente por supuesto sobre el tratamiento que se empleará. Necesito que pongan mucha atención y cualquier pregunta que tengan no duden en hacerla.
-Le escuchamos Doctor- contesto el padre del Joven.
-Bueno señores, tengo en mis manos los resultados de sus exámenes- el corazón se Terry sintió que se detenía- exámenes que deben realizarse para evaluar su condición antes de entrar a cirugía. Rutina de presión arterial, nivel de glóbulos y plaquetas, ritmo cardíaco, nivel de azúcar en fin.
-¿Si? y ¿Cómo estoy?
-El problema de su anemia persiste a un nivel moderado lo que significa que requiere de mucho cuido. Eso lo podemos contrarrestar. Así que esperamos que la operación se realice en quizás unos tres días.
-¿Tres días? ¿No cree que es demasiado pronto?
-Claro que no muchacho…no podemos perder más tiempo. Mañana vendrán para llevarte al laboratorio y hacerte otros exámenes que son de suma importancia. De ese examen depende todo lo demás.
-¿Doctor podemos saber que incluye la operación?, es decir que …..
-Trataremos con células madres
-¿Células madres?¿Qué significa eso?
-Las Células madres adultas las vamos a extraer de la grasa de tu cuerpo que a su vez deberá crear tejido, bueno no sé si logre explicarme, pero debo ser sincero con ustedes y deben saber que no todos los casos son iguales, hay casos en los que no funciona y otros en los que los pacientes han vuelto a caminar y los que lo han logrado se toman 6 meses, uno y hasta dos años según si el cuerpo acepta el trasplante , la constancia, la disciplina- luego se dirigió directamente a Terry- lo que haremos es un tratamiento con esas células especiales, células madre adultas. Un tratamiento de regeneración. Les aseguro que haremos todo lo que esté en nuestras manos para mejorar la calidad de vida de este muchacho.
-¡ojala! Y resulte doctor Kurland, es mi última esperanza y…. ¡no sé qué pasará si todo resulta un fracaso!
- ¡No temas! Esperamos que todo salga bien.
Fin Flash back
-Interesante. Había leído algo sobre esas células. Tienen que hacerse al menos unas dos operaciones Terry...estaré contigo.
-No Candy…no quiero que desatiendas tu vida, tu trabajo y…lo demás.
-Y ¿quién ha dicho eso?, si me asignan a tu cuidado será siempre parte de mi trabajo en el hospital.
-Eso será entonces Candy, pero creo que ya has hecho demasiado y te agradezco infinitamente, pero creo que desde ahora el camino lo recorreré solo..Tú tienes tus compromisos….así que no tienes….
-¡Ni lo pienses!. Yo vendré a verte siempre aunque no consiga cuidarte, además eres mi amigo... quiero estar al pendiente.
-Pero ¿si todo resulta un fracaso?
-¡No digas eso! y si asi fuese hay que enfrentarlo...En la vida hay que arriesgarse Terry. Hay que luchar duro para conseguir lo que uno tanto desea.
-¡Esta bien!
-Bueno, es hora de irme aproveche que vine temprano para verte, pero ya es hora de mi entrada…. y ya sabes ánimo amigo.
-¡Candy!-La sonrisa de Candy le iluminaba el alma y enfrentaría todo lo que tuviese que pasar, si, si para ver siempre esa sonrisa todos los días, lo haría. Se acercó lentamente hasta la cama y acarició sus suaves cabellos castaños, desde que lo hubo conocido aquella vez tuvo las ganas inmensa de tocarlos y ahora después de más de siete meses de conocerlo lo hacía
-Annie tenía razón….creo que me gustó desde la vez que lo vi- pensó y sus esmeraldas brillaban- ¡mañana vendré a verte!-Candy apretó su mano con fuerza para transmitirle seguridad. ¡Hasta pronto!.
Por obvias razones esa noche y las siguientes candy difícilmente conciliaría su sueño. "Tres días" si todo salía bien realizarían la primera operación.
Ese dia llegó, Albert y los demás estaban en la habitación esperando que en cualquier momento la camilla llegara por el joven para llevárselo al quirófano. Candy no había aparecido y no fue sino hasta unos minutos antes que Terry estaba preparado listo en una silla para su ingreso en la sala quirúrgica que ella pudo llegar.
-Terry….ánimos amigo….ya verás que todo saldrá bien, tú eres fuerte y saldrás de todo esto. Ten confianza en ti mismo- habló Albert seguido de Candy
-¡Terry!- exclamo y dijo al momento de apretarle su mano sensible- ¡Te quiero!…- los del chico brillaron al escucharla- te quiero de vuelta muy pronto.
La camilla hizo su entrada y Terence Granchester sería sometido un año y medio después del accidente a su primera operación. Los médicos se mostraban optimistas pues si el muchacho tenía movimiento en su mano derecha quería decir que los nervios sensoriales iban ser capaces de hacer conexión con otras partes del cuerpo.
-¡Hasta luego hijo!- dijeron sus padres al unisono.
El lugar como todos los quirófanos del mundo estaba tan frío, lo acostaron en la cama de operación con su cara hacia abajo apoyada en una almohada. La intervención, la primera de dos que se tenían previsto realizar, sería muy delicada y la anestesia debía ser cuidadosamente suministrada. La técnica del Doctor Matthew Kurland consistía en trasplantar las células especiales que le extrajeron a partir de la grasa asociadas a sus glóbulos blancos y que no sufrió. Estas células facilitaran que las fibras nerviosas estén en constante renovación. Esas células serán trasplantadas a la médula las vértebras cervicales las torácicas y la lumbar en varias sesiones para que hagan ese trabajo . lo que tenía Terry era tejido muerto en la médula que no le permitía moverse y el trasplante se encargaría de hacer una renovación o regeneración. La operación sería haciendo pequeñas incisiones y trasplantando las Células.
Las horas pasaban a paso lento y Terry aún seguía dentro de la sala. Sus padres se mostraban muy preocupados y Candy pedía con constancia que Dios guiara la mano del médico para que todo fuera un éxito. Los médicos no salían a informar nada y los señores estaban muy impacientes. Candy trato de tranquilizarlos.
-Señor Richard, Eleonor… la operación de Terry es muy riesgosa, delicada. No nos desesperemos por favor, que si ha tardado es porque todo debe ser realiado con mucha cautela. Recuérdenlo es su médula espinal la que están tratando…. Entiendo por lo que ustedes están pasando son sus padres y de verdad que los entiendo, pero hay que tener confianza, mucha confianza en Dios y en la medicina.
-Es que quisiera saber que está pasando….ya llevan mucho tiempo allí dentro y no salen a informarnos.
-Lo harán una vez que terminen- agregó la Rubia.
-Candy tiene razón Eleonor- secundó Albert que tenía unos minutos de haber llegado- es una operación delicada y lo único que nos resta a todos nosotros es confiar y esperar.
Tres horas después el medico salió. Todos se observaban entre si esperando sus palabras.
-Doctor ¿Cómo está mi hijo?- fue la pregunta de sus padres.
-Debemos esperar que despierte, por ahora no es posible que lo vean. Les recuerdo que esto no es algo que se va a dar de la noche la mañana y es necesario hacerle conciencia para que no desespere... Debemos evaluar un sinnúmero de procedimientos, saber si su cuerpo aceptó las células implantadas en su médula, y la fisioterapia que necesitara será larga…. Bueno por lo pronto los dejo. Ya lo llevaran al cuarto para que una vez que despierte puedan verlo. Allí se le administrara la medicación necesaria. Hasta luego.
-¡Muchas Gracias Doctor!
-Bueno yo también debo irme. Mañana vendré temprano para ver a Terry.
-Hasta luego Candy y gracias por todo de nuevo
-No es nada….¡solo espero que todo esto funcione!.
-Candy, ¿cómo estás? Últimamente no te veo al llegar. Has estado saliendo muy tarde del hospital-afirmó – supongo tienes mucho trabajo.
-Sí.
-Cuidado y te enfermas por trabajar más de las horas adecuadas
-¡No exageres Annie!, solo han sido dos días.
-Si tú lo dices…. A propósito, ¿le has dicho a Michael sobre la fiesta de Archie?
-No…
-¿No?
-No.. es….es que no lo he visto
-A ver. A ver…. ¿cómo? Pero si trabajan en el mismo lugar.
- No te preocupes Annie, que yo hablo con él y no te fallaremos amiga.
-Oh, ¡me alegra escuchar eso!.
La mañana siguiente candy llegó apresurada al hospital tenía el tiempo suficiente para verlo aunque fuese un momento. Terry había despertado minutos atrás y aún estaba adormilado.
-¿Buenos días Terry?
-¡Candy!...!Has vuelto!- exclamo devolviéndole la presencia de ella ese brillo en sus ojos y una sonrisa que llegaba hasta su mirada.
- ¿Te encuentras bien? Ayer no pude esperar hasta que despertaras, ya era muy tarde….
-¡Entiendo!-desvió su mirada azul
Terry ahora necesitaría mucha ayuda por parte de su familia y se debía elaborar un plan de ejercicios minuciosos para empezar con las sesiones fisioterapéuticas en dos o tres tiempos. El número de sesiones dependerán conforme la evolución del paciente y con su colaboración activa. Estos ejercicios indicarán que el trasplante fue un éxito, pues una cosa es el trasplante y que el cuerpo lo acepte y otra que además de aceptarlo logre moverse.
-Ya verás que todo saldrá bien Terry. Los ejercicios que de ahora en adelante te someterás debes de ser contante para superar tus miedos. Hay mucha esperanza…cosa que muchos años atrás no se podía decir porque la medicina no estaba avanzada y las personas que quedaban en esta condición no tenían esperanza alguna.
-Candy, yo te agradezco mucho, de verdad, pero creo que ya no deberías preocuparte más por mí. Lo digo porque mi madre me ha dicho que has estado muy tarde y eso no lo puedo permitir.
-Todo lo que concierte a ti me interesa… ¿de acuerdo? No me digas que deje de preocuparme por ti Terry, ¿es que acaso nuestra amistad debe estar condicionada?
-No, por supuesto que no, pero tú debes atender tu vida, a tus amigos y….no quiero ser responsable…
-¿Sabes cuándo empezaras los terapias?- interrumpió restándole importancia odiaba que Terry quisiera alejarla en esos momentos.
-Supuestamente la otra semana, pero depende de como estén las incisiones que me hicieron según el médico y que sera alrededor de tres horas al dia.
Se acercó a la ventana para observar la lluvia mientras él no perdía cada detalle – vendré a verte cuando pueda Terry, no conseguí me asignaran a cuidarte- dijo tristemente-, pero por favor no te des por vencido nunca, no te desesperes, no desistas y sigue, sigue adelante- Puso su fina mano sobre la de Terry y él podía sentir la calidez, si esa sensación exquisita le hacía sentir tan solo ese roce, se imaginaba lo que podía sentir en todo su cuerpo.
La siguiente semana llegó y Candy siempre que podía lo visitaba. Su noviazgo con Michael seguía y Candy decidió darle más tiempo a su relación.. En cuanto a Terry había llegado el fisioterapista para comenzar con los ejercicios de Rehabilitación. Dicho médico se encargara de brindar la asistencia continua al joven durante y despues que salga del hospital. Asistencia con frecuencia para llevarse a cabo esos ejercicios con el uso adecuado de los recursos que hay en el hospital
Después de dos semanas la desesperación de Terry hacia estragos en él y recordó las palabras de Candy.
-Por favor no se desespere- dijo la joven Doctora Marion Stetson mientras le ejercitaba sus piernas - Es muy pronto para darse por vencido. Ella sería la fisioterapista que se encargaría en todo el proceso de la rehabilitación de Terry, una mujer de unos 30 años además con estudios quiroprácticos y con un excelente historial exitoso en la especialidad.
Dos meses pasaron y aún no había movimiento. La frustración de Terry volvía a relucir y Candy casi no había tenido tiempo de verlo en esos dos meses, pues entre sus turnos y su relación con Michael apenas tenía el tiempo. El hospital se saturaba y ella no podía descuidar su trabajo, pudo hacer sus visitas a Terry alrededor de 5 ocasiones en los dos meses y entonces él se dijo que lo había abandonado, aunque ella le enviaba mensajes de ánimos y de fortalez. El mismo le pedía que no se preocupara y que siguiera con su vida.-¡ posiblemente así lo ha hecho! ¡Que bien!, ella debe continuar con su vida- susurro internamente pensando en el noviazgo que sostenía- "es muy seguro que en estos momentos este con ese tal Michael ….yo no tengo ningún futuro al parecer". Después de la operación estuvo por un mes en el hospital internado y desde allí se lo llevaban al área de fisioterapia, después del mes regreso a su casa y era llevado diariamente por su madre y otras veces por su amigo Albert. Candy también lamentaba el hecho de no verlo tan seguido cuando le había prometido estar siempre con él, bien pudiera Terry pedir a sus padres volver a hablar con el Director del hospital y solicitar de nuevo los servicios de la Rubia, pero el castaño pensó que quizás era lo mejor y no seguir fomentando sus sentimientos por candy, cuando era obvio que ella no sentía lo mismo. Debía resignarse.
-¡Candy!.
-¿Qué sucede Annie?
-Todo está listo para mi regreso a América. Pronto terminaré mis estudios y Archie y su familia junto con mis padres tienen todo para nuestra boda.
¡América!- exclamo Candy con nostalgia
-Sí, Archie y yo lo hemos decidido, faltan solo 4 meses para terminar los estudios y hemos pensado en cuanto nos casemos volveremos a Estados Unidos. Tú sabes que allá están nuestros padres y Archie se encargara de los negocios familiares.
-Hace mucho tiempo que no he ido a América. Desde hace casi 5 años que vine a Londres a estudiar y profesionalizarme en la enfermería quirurgica cuando obtuve aquella beca.
Inicio Flash back
-Candy, nos están ofreciendo una beca para estudiar en el extranjero y luego por decisión propia trabajar por uno o dos años en el hospital- dijo la directora.
Candy previendo el motivo de la reunión dijo que no estaba dispuesta a dejar el hospital en donde llevaba dos años de estudios con prácticas alternas. Habia llegado a sus 18 años y ahora pronto cumpliría sus 20- Yo creo que….
- Te preguntarás ¿Por qué no prepararte aquí en Chicago? Y ¿Por qué enviarte a The Royal London Hospital? bien te responderé- dijo tomándo asiento cerca de Candy- tenemos capacitaciones para hacer de una enfermera una estupenda enfermera quirurgica, pero en mi opinión me gustaría que esa beca no se desaprovechara y quedara en el olvido por eso pensé en ti, pero no es lo que me llevó a pensarlo, si ese fuera el motivo entonces no estoy evualuando a mis enfermeras, el caso es que lo analizado y conozco la persona que eres muchacha, una mujer gran espíritu y con muchos deseos de superación, también tu empeño por estudiar y aprender cada dia- pausó y se levantó- Mira sé que es difícil decidir pero necesito respuesta lo más pronto posible a más tardar mañana por la mañana. Se te pagará todo estadía, alimentación etc. y luego si tú decides quedarte trabajando en el hospital después de tus estudios puedes hacerlo, pero solo será por un máximo de dos años. Luego deberás regresar entonces….. Bueno te dejo que lo pienses y no importa si tu respuesta es negativa.
-No, no tengo nada que pensar Directora. Me voy…claro que sí, me voy a Londres y seguiré luchando por ser una buena enfermera.
Fin Flash back
-Falta poco Candy, muy poco para regresar a América.
Pensó por un momento en Terry y todo lo que el significaba, pero también sabía que Terry jamás se fijaría en ella más que como una amiga muy querida. Además también pensó en Michael.-Si, tengo que volver… de hecho hace un par de semanas me escribió por correo la directora del Hospital.
-¿En serio?-Oh, ¡eso sería maravilloso Candy! ¿Te das cuenta?
-Me espera un puesto para jefa de Enfermeras quirúrgicas, pero….
- Esas oportunidades no llegan todos los días. No lo pienses mucho Candy
-Te confieso que me gustaría quedarme en este hospital, pero no será posible...
…. -No puedes...¿Qué harás cuando Michael termine su capacitación?, supongo que falta poco y el tendrá que volver a América y entonces ¿Cómo quedan ustedes Candy? te tocará tomar decisiones importantes sobre tu vida y tu futuro.
-Lo sé, lo se Annie, me ha dicho que en dos meses se termina el curso, me ha hablado del tema y quiere que me vaya con él.
-¡Te lo dije amiga! …¡Tendrás que decidirte!- Dijo Annie y Candy se quedó muy pensativa, en algo tenía mucha razón, debía ver por su futuro y si bien en Londres le había ido muy bien, lo cierto es que en Chicago le espera su trabajo.
Tres meses después de su operación Terry nuevamente se encontraba en una de sus sesiones. Una tarde en que la vida le cambiaria drásticamente durante sus ejercicios algo sucedió...pudo mover su muslo izquierdo. Esto para él fue el suceso que jamás ni nunca podrá olvidar de ahora en adelante solo el tiempo era el encargado de la situación.
-He movido mi muslo-dijo Terry sorprendido y la Doctora sonrió- ¡no lo puedo creer!…¡esto es increible!…
-Por favor no se altere….ya ve que con calma y disciplina será el mismo de antes. Usted es muy joven y su medula ha aceptado adecuadamente las células, esto quiere decir que se están renovando, pero es un proceso lento que requiere de mucha paciencia. Ya ve que en tres meses solo ha podido mover el muslo izquierdo, pero eso es un enorme avance entre todo- Terry en ese instante pensó en que Candy debía saber lo que había pasado y quiso llamarla desde su celular, sin embargo no fue necesario pues la Rubia hacia su aparición.
-Hola Marion, ¿cómo va nuestro paciente?- la sonrisa en la cara de Terry mantuvo a Candy en silencio hasta que el mismo rompió con este.
-¡Mejor que nunca…He movido un muslo Candy!- el guapo hombre estaba feliz y, como no estarlo después de más de un año de no tener esperanzas.
-¿Eso… eso es verdad Marion?- pregunto con asombro
-Si Candy…el proceso está empezando a surgir efecto.
-¡No lo puedo creer Terry!...¡esto es grandioso!- se acercó para darle un abrazo y hablarle muy cerca de su rostro- ¡Te lo dije verdad!. ¡Tú eres fuerte Terry!...nunca, nunca debes de darte por vencido…amigo.
-Gracias a ti querida Candy, fuiste la persona que estuvo siempre allí sobre mí y sin ti jamás hubiese….
-¡No digas nada más Terry!...yo me hubiese desgastado en pedirte que lo hicieras, pero es tu fuerza de voluntad el que hizo todo esto posible.
-La sesión de hoy ha terminado. Te espero el dia de mañana- dijo Marion despidiéndose de los muchachos
-Gracias Doctora Marion…sin falta estaré.
-Me retiro chicos, Adiós Candy.
-Adiós…yo me encargaré de Terry.
Salían del salón de ejercicios cuando Eleonor se acercó a los jóvenes que en sus rostros se dibujaba la felicidad misma. La sonrisa en el rostro de su hijo, era una que no había visto en muchísimo tiempo.
-Hola Señora Eleonor, ¿Cómo está usted?
-Muy bien Candy, pero veo que están muy contentos, ¿Se puede saber que es lo maravilloso que ha sucedido?-
Ambos se miraban entre si y volvieron a sonreír- Bueno algo que ni yo mismo pensé que hoy sucedería- La madre del joven lo observaba intrigante.
-Y ¿Qué cosa es? hablen de una vez por Dios...¿Cuál es el misterio?
-Bueno debería dejar que siga siendo un misterio para ti madre y darte la sorpresa hasta el final
-¡Basta ya!...Terry habla de una vez.
….-Hhe movido mi pierna izquierda y puedo tener cierta sensación, es leve pero estoy empezando a sentirlo.
Eleonor pensó que había escuchado mal- ¿Cómo dijiste?
-Madre, lo has escuchado claramente…..estoy empezando a moverme.
Esa tarde candy los acompañó hasta su casa. Eleonor en ocasiones anteriores la había invitado pues la muchacha se había convertido en una persona especial desde que llego a esa familia, pero siempre objetaba que no podía por su trabajo y a decir verdad, si, pero también quería desligarse poco a poco de Terry. Sin embargo cuando fue al cuarto de fisioterapia, desde cierta distancia lo observaba y no dudo en acercarse cuando vió que Terry le sonreía a Marion. Esa sonrisa le hizo sentir ¿Celos?. si un poco, pero eso era también una locura más
-Candy quiero agradecerte por todo lo que nos has ayudado, sin ti no sé qué sería de mi hijo.
-Le repito que no ha sidonada, como le dije a Terry, el solo tiene que creer en él y el resto se encarga la medicina. Yo deseo algún dia verlo de pie completo, sé que ese dia llegará- dijo muy convencida viendo al muchacho y sus ojos brillaban, Terry igualmente fijo su mirada en los ojos de Candy y era un hecho que no podía negar. Amaba a Candy intensamente.
-Bueno…ya es hora de irme…mañana debo levantarme temprano, pues tengo que asistir una cirugía muy importante y necesito prepararme.
-¿Tu asistes... eres enfermera quirúrgica?-pregunto la madre
-Sí, vine a este lugar por una beca que me ofrecieron cuando estudié y trabajé en el hospital de Chicago de donde soy originaria. Esa beca era para prepararme en la Formación en Instrumentador Quirúrgico en la Universidad del hospital. Han sido tres años muy duros y antes de que ustedes solicitaran mis servicios ya había obtenido mi título y realizado las prácticas. Tengo cinco por mes y luego me encargo de asistir al paciente para su recuperación- Candy sabía lo que Terry le preguntaría y dijo de inmediato- pero no fui asignada al médico que te operó Terry, por eso no pude atenderte.
-¡Entiendo!.
-Ahora sí, debo irme…muchas gracias por la cena y por todo… ya veré cuando pueda verte de nuevo Terry….Hasta luego.
Faltaba poco para Navidad, pero era obvio que Candy estaría con sus amigos y aunque la Familia Granchester la había invitado a ella y a su novio no podía dejar de lado a Annie y a Archie. El año anterior Candy les hubo fallado no estuvo con ellos en casa de Archie y luego en la fiesta de este estuvo todo el tiempo ausente así que no podía hacerles un desaire. Terry sintió mucho el que no aceptara, sin embargo se dijo que fue mejor así, pues no iba a soportar verla junto a ese hombre. Terry moría de celos cuando recordaba que Candy estaba comprometida con su novio y temía perderla, pero ¿Qué le impedía hablarle de sus sentimientos?..¿Por qué no le dice que la ama?...Terry teme que al confesárselo pierda su amistad.
Tres meses después los progresos en la salud de Terry iban mejorando ya no solo movía su muslo izquierdo completamente sino que además podía mover los dos y su brazo donde su mano es sensible había recuperado su movimiento completamente, sin embargo no podía caminar, todavía necesitaba tener fuerzas para levantarse, lo cierto es que cuando recupere el movimiento del otro brazo y tenga fuerza en ellos podría usar muletas, pero mientras tanto su torso se mantenía igual, era cuestión de tiempo que Terry pudiera dar sus primero pasos. Como Candy lo prometió iba a verlo cuando podía, pero luego despues ya llevaba una semana completa en que ella no apareció del todo. Solo le mandó un par de chats que le deseaba lo mejor.
Faltaba un mes para que Annie se graduara y un mes más para su boda, por lo que ya estaba preparando sus maletas e irse a Estados Unidos, donde se celebraría la boda. Los preparativos ya estaban listos y días atrás había llegado su madre para lo del vestido, este no podía tener ni un contratiempo, ninguna falla. Una vez listo el vestido viajó hasta América. Candy se encontraba en una encrucijada, pues por ningún motivo podía fallarle a su amiga lo que significaba que inevitablemente tendría que viajar también. Michael por su parte ya había terminado su curso y a esas alturas debió haber regresado a su trabajo en el hospital de Nueva York, pero solicitó una licencia y se quedó esperando un poco más para viajar todos juntos, sin embargo Candy aún no se había decidido. Obviamente su novio lo daba por hecho..
El tiempo va a paso veloz. Faltaba quince días para que Annie y los demás viajaran a América. Candy tenía dos opciones quedarse en Londres lo que significaba romper con Michael, dejar su trabajo en Chicago y tratar de quedarse en el hospital de Londres o irse a Estados unidos con un puesto de Jefa de enfermera quirúrgica y continuar su vida allá lejos de todo. Era una decisión difícil una decisión entre su corazon y la razón, sin embargo no había que pensarlo mucho pues sabia o al menos cree que Terry nunca podrá verla como una mujer, pues en todo el tiempo de conocerlo el muchacho no daba ningún indicio de sentir algo distinto. Aquel beso que le pidió en medio de su confusión había quedado atrás. Así pues que quedarse en Londres sería tan solo para hacerse daño ella misma mientras que al irse se formaría una enorme brecha entre ellos que ayudaría por lo menos a mitigar su angustia. - ¡Lo he decidido! - se dijo para sí- Partiré en quince días , no puedo dejar pasar el tiempo... Terry se esta recuperando gradualmente y va muy bien... quizás algún dia lo vuelva a ver-Suspiró pesadamente, ahora el dilema es… ¿Tendrá el valor de despedirse de Terry?
continuará
Gracias a todas por sus comentarios, estos me impulsan a seguir escribiendo.
.
