Los días transcurrían maravillosamente. Disfrutaban de su compañía, de su amor. Habían días agotadores, pero siempre se daban un momento para hablar y expresar lo mucho que se amaban. Conversar sobre sus futuros proyectos como Familia. Ahora más que nunca comprendían que no podían vivir el uno sin el otro. Terry supo reconocer ese sentimiento cuando la conoció y por eso es que se había llenado de miedos e inseguridades y ella huyó en ese entonces, pero el destino estaba escrito y ahora una historia de amor se escribiría para ellos. En la compañía se desenvolvía perfectamente a pasos agigantados. Había pasado tan solo medio mes y su movimiento transcurría de la Academia a la obtención de papeles poco sobresalientes, como es de esperarse en un ambiente donde la competencia esta a flote, los demás actores y actrices siempre lo observaban. Terry era un hombre poco demostrativo de sus pensamientos y emociones con los demás y eso les llamaba la atención para bien o para mal. Las actrices se lo comían con los ojos cada vez que hacia su entrada por el pasillo que los conducía al salón de ensayos, mientras que los hombres lo odiaban a rabiar, pues rápidamente había pasado de la Academia a lactuación en sí.
-No sé qué le ven ustedes a ese tipo, es un maldito y estupido arrogante- escupió sus palabras uno de ellos que no le quitaba la mirada de encima.
-Pues, él tiene lo que a muchos de ustedes les falta…. ¿No lo ves?, es un hombre muy galante, con presencia y sobre todo es tan, pero tan guapo….. ¿Acaso no has visto su rostro?- comentó una de las mujeres que lo admiraba embobada.
-Bah, es un muñequito de pastel…nada más. Ustedes por cualquier cara bonita se derriten- dijo de forma despectiva.
-Será lo que tú quieras, pero no vas a negar que Terry además de ser galante, es muy buen actor, como pocos- dijo otra actriz echando un vistazo a todos los presentes.
-Si lo dices por mí, te equivocas. Yo soy buen actor, lo que pasa es que ese, quien sabe de qué se ha valido para conseguir un lugar, talvez tiene influencias con el director.
-No hables tonterías… ellos no se conocen.
-¿Estas segura?
-Eso mismo te pregunto yo. No puedes hablar de lo que no sabes.
-¿Por qué no puedes reconocer que Terry es mejor que tú?, acéptalo y deja de armar tus estúpidas historias. Si el director lo sacó de la Academia es porque ve que tiene mucho potencial actoral- dijo la actriz de cabellos castaños-¡ mejor me retiro de aquí!, veo que Luca destila mucho veneno.
Sí, Terry era huraño y esquivo ese era su forma de ser, su carácter, su personalidad. Obviamente por todo eso nadie se le acercaba y por lo tanto nadie sabía que estaba casado, pues consideraba que era un tema de su vida personal que solo a él le concierne y si era necesario a la única persona que le daría esa información sería a Robert, su Jefe.
-Hola Granchester, ¿Qué te tiene tan pensativo?
-¿Qué quieres Karen?- dijo con seriedad desmedida.
-¡Descuida hombre! que no te estoy coqueteando, como aquellas- señaló dando un vistazo- Te devoran con solo verte, no te quitan los ojos de encima y te desnudan con la mirada…..Si, eres guapo y muy galante, pero lamento decirte que no eres mi tipo- el castaño posó su mirada en el rostro de la mujer y pudo ver una sonrisa conocida. Levantó una ceja mientras Karen hablaba con su tono de despreocupación- solo quiero…no sé, hablar.
-Como que no tienes muchas amistades, por lo que veo…siempre estás... sola- rió con desfachatez
-¡Mira quién lo dice!, no eres precisamente el adecuado para hacer esa observación, pero si, tienes razón…no tengo tantas amistades como las que tú te has ganado aquí- señaló con la mirada a todos alrededor.
Sonrió con cinismo - ¡Te aseguro que eso no me importa! ¿Crees que eso me quita el sueño?
-¡Claro que no! Al parecer tú no te inmutas por nada - Dió la vuelta dispuesta a retirarse.
-¡Espera!
-¿Si?
-Siento mucho la impresión que te he dado, pero si en algo puedo cambiar esa imagen, debo decirte que... tú me caes bien.
-¿En serio?, pues bien... gracias y no te preocupes que en esta vida he lidiado con gente tan…pero tan...
-Tan grosero, insufrible, arrogante… ¿qué más?
-Bueno, conste que tú lo dices, pero sí, he tratado gente así como tú….
-¡Karen!, ¡Karen!, apresúrate- gritó Miriam- Te estamos esperando para el ensayo- la castaña estaba haciendo una representación en una obra teatral sobre un tema controversial.
-¡Adiós Terry!…hasta luego.
En realidad a Terry le agrado la muchacha, era distinta a las demás y podría decirse sin temor a equivocaciones que Karen era casi por no decir la misma versión en ese género por supuesto.
-Terry amor….te llamo para decirte que esta noche no llegaré a casa. Tengo turno en el hospital, ¿Estarás bien?
-Claro Candy no te preocupes. Yo me prepararé algo de cenar y luego me iré a la cama- un día por semana le tocaba dormir solo, ese era el ritmo de trabajo que Candy tenia y lo comprendía aunque sabía que le iba a costar acostumbrarse. En el hospital Candy mantenía su puesto de enfermera quirúrgica y por lo amplio era jefa de enfermeras quirurgicas en otras áreas- ¡Te extrañaré amor!, pero estaré bien…hasta mañana.
-Yo también cariño. Hasta mañana.
Se dirigía a su apartamento en Midtown, pero al pasar por la 8th avenida se detuvo en un bar, para tomarse algo, no quería llegar temprano, mucho menos sentirse solo. Se adentró a la terraza y pidió una copa de wiski, pero de una se hicieron tres. Deseaba en esos momentos tener a su amigo Albert, pero este le había dicho que pronto se iría a vivir a America una vez que Nicole terminara su carrera universitaria. Otra copa más y se hicieron cuatro las tomadas esa noche y no hubo más de eso.
Al día siguiente salía con rumbo a la Compañía Stratford cuando minutos después Candy llegaba al departamento se dió un baño desayuno algo liviano y pensó en llamarlo, pero al ver la hora supuso que estaría ocupado y optó por mandarle un mensaje:
-"Amor, siento mucho no haberte encontrado, te amo"….hasta luego- su sonrisa se hizo amplia.
A las 10 de la mañana su estómago no podía más y sintió la necesidad de buscar alimento que injerir. Aprovechó un momento libre para salir, pero al llegar a la entrada alguien distraída y torpemente tropezaba con él, mientras buscaba en su pantalón algún rastro del líquido que ella derramó en el suelo -Oh, perdón Señor que tonta he sido… ¿está usted bien? dejeme ver...- él reconoció esa voz y ella al levantar su mirada, era tanto su asombro que quedó sin palabras por un instante. Esos ojos, eran sus mismos ojos, pero ¿se había vuelto loca? Ese hombre no podía ser. Era inverosímil pensar que se tratara de aquel muchacho que dejó en Londres, en la inutilidad de una silla de ruedas, no era posible que fuese Terence Granchester.
-¡Hola!... Susanna- Le saludó con una sonrisa de medio lado y su ceño fruncido - ¿Cuanto tiempo verdad?, pero dime ¿Te pasa algo? has quedado muda.
-¡Terry!... eres, ¿Eres tú?... ¡esto no puedo ser cierto!, te pareces mucho a alguien, pero no es posible...yo...por favor disculpeme por mi torpeza.
-¿Qué es lo que no puedes creer? ¿Que haya dejado de ser aquel inutil?, Si Susanna soy Terence, atrás quedó aquella silla de ruedas.
-Pero es que no comprendo...Tú, ¿Cómo es que estas caminando normal…y aquí?...No Dios, creo que me estoy volviendo loca, esto no es posible….hasta donde sé…tu no podías moverte, los doctores te dijeron…. Terry. ¿Cómo es que lo lograste? es que es...¡Es imposible!- estaba desconcertada -¿En realidad estuviste alguna vez inmóvil?, con todo esto pensaría que fue un fraude, una mentira para terminar conmigo y hacerme sentir mal.
-¿Sentirte mal?..ja ja ja ¿Tú?, ¿de verdad eso te parece? nunca hice eso a pesar de que todo fue por tus estúpidas niñerías, por tu inmadurez. ¿Ahora me dices que todo era una farsa? – apretó sus dientes- Recuerdo que cuando te enteraste del accidente ni asomaste tus narices por el hospital, por lo menos para saber qué había pasado conmigo. Es verdad que habíamos terminado, pero al menos habrías mostrado aunque sea hipócritamente, tu sentido de humanidad…no hubo ni una disculpa siquiera.
-Yo…lo siento.
-No quiero que confundas las cosas Susanna, lo que me molesta que mientras yo había quedado postrado en aquella maldita silla, tú habías hecho tu vida como si nada había pasado... pero eso no tiene caso ya.
-Yo…espera, dejame que te explique...
¿Sabes qué? – Le interrumpió y suspiró hondamente- ¡No me interesa lo que tengas que decir…no quiero escucharte! - se alejó dejando a la mujer con la palabra en la boca.
Susanna quedo sin habla, ver de nuevo a Terry y así como lo conoció habia despertado de nuevo aquel sentimiento. Estaba de pie alli con aquella presencia que solo Terry dejaba marcado por donde pasaba.
-Buenas tardes amor- le saludo con un beso y un fuerte abrazo- te he preparado una rica cena.
-¡Qué bien amor! Huele muy bien. ¿Qué es?
- Solomillo de res acompañado de verduras y papas cocidas, por la mañana no comiste nada. Supongo que después lo hiciste ¿verdad?
-Eh, bueno la verdad no...no me dió tiempo- recordó el incidente a la hora que iba en busca de alimento- en realidad no me dió apetito en todo el día.
-Eso es malo amor, no puedes pasarte las comidas. Te prometo que el próximo día que tenga turno dejaré algo preparado y a medio día llevaré una canasta con comida para que comamos juntos...¿Te parece?
-¡No es necesario!, puedo arreglármelas con eso.
-No, claro que no. Si tú me cuidas yo también tengo que hacerlo contigo, bueno... Prometeme entonces que siempre apartarás un momento y comerás.
-¡Esta bien!, no quiero que te enojes conmigo.
Esa noche como todas las noches desde que estaban juntos se amaron con pasión, intensidad y con mucho amor.
-Te dije que te compensaría esta noche- dijo besando el pecho desnudo de su marido y una mano se posaba en este.
-Sí que lo has hecho y con creses….. Te amo Candy…mi amor- otro beso apasionado dio rienda otra vez a esa pasión, a ese fuego que llevaban dentro y que solo uniendo sus cuerpos podía ser liberado.
-Terry….
Al día siguiente Candy se levantó temprano para prepararle un delicioso desayuno a su marido. Tostadas, jugo natural de naranjas queso y jamón con huevos un desayuno cargado para empezar el dia acompañado de su taza de té infaltable. Compartieron juntos y luego cada quien se dirigió a su trabajo. Candy tomaba el autobús y en menos de una hora estaba en el Hospital.
Una sonrisa en su rostro se desplegaba y no había quien no lo notara, al entrar las miradas se posaron sobre de él.
-Hola Terry, buenos días…te veo muy feliz- dijo Karen al verlo con una sonrisa radiante.
-¿Te han dicho que eres muy entrometida?
-Sí, tú eres otro más que me lo dice, pero no me importa- dijo subiendo y bajando sus hombros- ¡Vamos cuéntame!, ¿a qué se debe?- No dio tiempo de contestar pues lo que sus ojos veían le había borrado la sonrisa que minutos atrás vagaba en su rostro.
-Hola de nuevo Terry, ¿cómo estás?
-¿tu? otra vez- mencionó desconcertado- ¿Se puede saber qué haces aquí?
-¿Cómo? ¿Ustedes se conocen?
-Si Karen, Terry y yo fuimos novios en Londres, estuvimos a punto de casarnos
-¡Oh, eso nunca lo habría creído!...¿ustedes novios? y ¿a punto de casarse?- dijo la castaña con gesto agrio en rostro
-¿Por qué, que tiene de extraño?
-Nada….mejor me retiro los dejo para que resuelvan sus diferencias…Terry...nos vemos y dejame decirte que...¡Que riñones los tuyos!
-¡Estúpida!
-Deja de decir que fuimos novios...¿Qué ganas con eso? ¿Qué haces aquí?- peguntó apretándole del brazo.
-Pero que mal trato el tuyo Terry… ¡me estas lastimando!
-¡No entiendo que haces aquí!
-Terry….voy a trabajar en este lugar- soltó de una vez
-¿Trabajar? ¿En qué? Hasta donde sé, tú no sabes hacer nada- espetó con saña
-¡Claro que sí!... lo que pasa es que tú no conociste esa faceta en mí. Recuerda que estudié Administración y un Másters en Londres., el que no haya ejercido es muy diferente.- pausó un momento- pero no entraré como administradora claro está.
-Y no me interesa conocer esa faceta en ti. Gracias a Dios pude librarme de todo eso...pero y entonces ¿qué serás?
-¡Actriz! - dijo de ipso facto
-¿Actriz?- Terry no sabía si reír o llorar, lo cierto es que no salía de su sorpresa- ¿Tú, actriz?, pero….pero si no sabes nada de actuación. Definitivamente te volviste loca.
-No. Estoy más cuerda que nunca.
-¿Qué es lo que te propones con todo esto?
-Nada, no sé por qué te molestas.
-Escuchame Susanna, por mi puedes hacer lo que quieras con tu vida, pero si lo que buscas es hacerme la vida imposible, te juro que no lo vas a lograr...¿Actriz?, ¡por Dios!. No lo entiendo, cuando tú odias la actuación. ¿Lo recuerdas? Cuando me decías que era una estupidez…una tontería…así que ahora ¿Vas a ocuparte a hacer estupideces?.
-Claro….Ahora lo entiendo todo, eso es…..estás molesto porque nunca te apoyé en esto, pero ya ves, el mundo da muchas vueltas y ahora mírame, dispuesta a ser una actriz y muy famosa. ¿Qué te parece?- Terry hizo un gesto de negación con su cabeza y supo su intención- ¡Vamos!, Terry, te pido que olvides el pasado por favor, he cambiado de idea y tú has conseguido lo que querías ¿no?, estas aquí en la mejor Compañía de Nueva York.
-No deseo hablar más contigo- se retiró indignado y pensó-¿De dónde sacó Susanna su amor por la actuación?
-Terry…¡Espera!.
-Susanita querida…. ¡Qué mal empiezas! ¿Acaso quieres volver a conquistar a Terry?... a todas luces se ve que no te soporta- Karen desde que conoció a la Rubia ojiazul no le cayó nada bien y viceversa, pues la mujer era odiosamente repugnante, más que se creía la dueña. El padre de Susanna y Robert fueron muy amigos, ademas de ser el padrino de la ojiazul, Samuel Marlow desde su lecho de muerte le pidió que cuidara de su hija como lo haría un padre.
-¡Cállate! No es tu problema lo que haga con mi vida. Si estoy o no en busca de lo que sea, no es de tu incumbencia…. ¿me oyes?. Deja de meterte en mi vida que yo a ti no te conozco ni tú me conoces a mí, no sabes de lo que soy capaz cuando alguien me molesta demasiado.
-Oh, sí ¡qué miedo! ¿Qué me vas a hacer?
-Puedo hacer que Robert te despida querida- Karen palideció- Sabes por que, porque el es mi padrino...así que mejor mantente en tu sitio si quieres continuar aquí. ¡Estúpida!- masculló.
El resto del dia y la tarde transcurrió sin novedad alguna. Desde la mañana que había tenido la mala suerte de encontrarse con Susanna no la vió más. Regresó a su departamento y Candy estaba allí esperándolo.
-Hola mi amor- se saludaron con un beso efusivo
- ¿cómo estuvo el movimiento en el hospital?
-Ya sabes como de costumbre. ¡Ven que ya tengo preparada la cena!
Terminaron de cenar y Terry se levantó para encender la chimenea, pronto llegaría navidad y Candy se encargaría de hacer arreglos en su hogar al respecto. Planificaba lo que debia comprar, mientras su esposo tenia rato sentado frente al fuego, estaba serio y pensativo. Quería dejarlo así, pero su inquietud de saber que pasaba era más fuerte.
-Amor…Puedo saber que te sucede?-ella sintió su abrazo y apoyó su cabeza en su pecho
-No es nada Candy, tan solo pienso en todo lo que ha pasado en nuestras vidas. Es verdad que tenemos trabajo para poder sobrevivir y de no ser por la venta de mi auto para comprar este departamento, no sé dónde estaríamos viviendo…no he podido darte más, no he podido darte lo que yo quiero para ti.
-No, no digas eso Terry….yo soy feliz con lo que me ofreces además nos queremos y eso es suficiente. No necesito nada más.
-Pero yo quiero darte lo mejor. ¿Que pasará cuando vengan nuestros hijos?, este es un lugar cómodo para una persona, si solo fuera yo no me importa, aunque tuve mucho en la vida, empezar de cero no representaria mayor problema, pero tú, amor, yo quiero lo mejor para ti y para mi futura familia.
-No te sientas mal Terry, vas por buen camino…no desesperes, verás que en cuanto menos lo piense tú vas a brillar como la mejor de las estrellas, recuerda que las que tardan en brillar son las que brillan mejor y durán más. ¡Nunca lo olvides!.
-Si ¡Quizás tengas razón!
Al día siguiente en la Compañía de nueva cuenta estaba allí.
-Hola Terry ¿Cómo amaneciste?
-¿Yo? muy bien, ¿Por qué la pregunta?
-Oh, no…solo quería saber si….tú y yo…podríamos alguna noche...no sé...
-¡Estas delirando si piensas en eso!. Jamás me oyes….jamás.
-¡Terry!- ella lo vió fijamente- me estoy divorciando de Harry- Soltó y el castaño al escuchar aquello le fue indiferente y hasta le dió cierta repulsión. No podía creer lo que Susanna le insinuaba y sobre todo pensar que la tomaría como si nada.
-¡Que me importa a mí que te estés divorciando de tu marido! ¿Te he pedido explicación acaso?...no me interesa tu vida te lo dije una vez y te lo repito de nuevo, lo que hagas con tu vida es tu problema ja ja ja ¿Qué creíste?- rió- ¿que al decirme eso te iba a pedir que te lanzaras a mis brazos?, por favor.
-Supe que te estan asignando papeles de importancia menor. Puedo hacer que Robert cambie de opinión hacia ti y….te de mejores…Llevas algún tiempo y no has conseguido nada digno.
-No necesito que hagas nada….yo puedo obtenerlo por mí mismo. Además ¿Qué influencia puedes tener en el "Señor Robert"? ¿Cómo fue que entraste aquí?
-Flash back
-¡Buenos Dias Padrino!
-Susi querida…. ¿Cómo estas hija? ¿Cómo has estado y tu madre?
-Estamos bien, la pérdida de mi papá nos ha marcado para toda la vida, pero tengo que salir adelante, mi madre dentro de lo que cabe está bien, gracias a Dios su salud está mejorando.
-Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea. Se lo prometí a tu padre, pero no solo por eso, si no por el aprecio y cariño que te tengo. Eres como si fueras mi hija.
-Lo sé y te lo agradezco inmensamente...Padrino…¿En ésta Compañía trabaja Terence Granchester?- preguntó con tono de poco interés
-E?, si…. ¿tú lo conoces?
-Oh no, no…. es solo que- Robert la observó poco convencido- Bueno si lo conocí en Londres, pero solo de vista en la universidad, nada más…me lo acabo de topar, por eso mi curiosidad.
-¡Entiendo! ¿Que pasa Susanna?- su semblante entristeció
-Robert, necesito un trabajo.
-¿Trabajo?, pero... pero si tú marido es millonario... no necesitas tener un trabajo.
-Yo…me da vergüenza, pero debo decírtelo….¡Me estoy divorciando!.
-¿Divorciando? ¿Tan pronto?
-No funcionó. Todo fue un perfecto fracaso.
.-..Bien…No preguntaré los motivos, pero con justa razón si te estas divorciando tu marido debe pasarte una pensión
-No quiero nada de él.
-Esta bien, tú sabrás lo que haces. Viendo sobre el trabajo puede ser en el área administrativa, si, alli puedo acomodarte Susanna… ¿Qué dices?
-¡Quiero ser actriz!
-¿Cómo?
-Sí….me gustaría entrar a la Academia o donde tú digas, pero para ser actriz.
-Bueno, sucede que los que entran pasan diversas pruebas y se hará evidente que a ti por ser quien eres haya preferencias Susi, creo que….- el hombre se mostró preocupado y rasco su cabeza.
-Por favor…. ¿piensas que no puedo ser capaz?- dijo con mirada de súplica
-Oh no, no he dicho eso Susi…está bien, si eso es lo que deseas, entonces entrarás a la academia… ¿está bien?
-Gracias. Padrino...Te quiero mucho- dijo extendiéndole un abrazo.
Lo cierto es que Susanna no había llegado en busca de trabajo. No, nada que ver en lo absoluto, pero cuando vió a Terry se había propuesto conquistarlo, se agarraría de lo que fuere y pasaría encima de quien sea.
Fin Flas back
-No necesito que hagas nada por mi, no me interesa ¿sabes por qué?- lo escuchaba expectante- Bien, no pensaba decírtelo, pero como no me has dejado otra alternativa y quiero que te olvides y si tenías la remota idea de que yo volvería contigo te lo quites de tu cabecita, que dejes de hacerte historias, porque nunca sucederá. Susanna yo estoy casado con una mujer maravillosa a la que no pienso perder por nada del mundo. ¿Me oyes?
-¿Tú? ¿casado? ja ja ja ja No lo creo Terry, no portas una argolla de matrimonio así que….
-Pues es mejor que lo creas porque estás empezando a hartarme.
-Mi padrino, Robert es mi padrino y fue muy amigo de mi padre, él me quiere como si fuese su propia hija. …así que piénsalo…yo puedo ayudarte.
-Tú estás loca. ¡Que poco me conociste Susanna! ¿Crees que abandoné Londres, dejando todo atrás, mis padres mi hogar, mi vida… para ser tu amante y así obtener un papel importante en esta compañía? ¡Definitivamente perdiste la razón!...Eso nunca me oyes. Mi dignidad no está en venta, ni tampoco traicionaré a mi esposa.
-Tu esposa- dijo despectivamente- a la larga me lo agradecerá cuando vea toda la fama y la fortuna que puedes ganar.
-¡Te equivocas!...ella no es como tú. Si he de tener eso, lo haré de la manera que ella se pueda sentir orgullosa y no que sienta verguenza de mí.
-Bueno…tú te lo pierdes…puedes llegar a ser muy famoso y muy rico.
-Ja, ahora resulta que pretendes "ayudarme" , siempre supiste mi amor por la actuación y nunca me dijiste el vinculo que tenías con el dueño de Stratford y no lo digo porque pretendiera entonces de tus influencias, no...claro que no, jamás lo hubiese aceptado.
-Obviamente porque no queria que fueras actor, pero como te he dicho las cosas cambian y ahora yo también lo seré.
-¡Terry! ¡Susanna!, nos necesitan en la Academia de inmediato. ¡Apresúrense!, que ya están todos reunidos- dijo Karen.
-Muchachos los he reunido porque quiero informarles de primera fuente que debemos empezar a trabajar en los ensayos de la próxima obra. Sé que a muchos las obras clásicas no les gusta interpretarlas, pero saben bien que esta empresa es versatil, por lo que se harán nueva audiciones.
-¿De qué Obra Clásica estamos hablando?- preguntó Judith
-Buena pregunta. Se trata de llevar la obra de Romeo y Julieta en formato Cine, pero quisiera saber algo…. ¿La presentamos en Teatro o en Cine? ¿Qué les parece?
-Muy bien, me parece excelente obra para ser llevaba a la pantalla grande- mencionó la ojiazul y todos voltearon a verla. Robert percibió la molestia de los demás y para desviar las miradas dijo:
-Se conformaran las parejas los cuales trabajaran en varios pedazos de escenas a ensayar. Aquí participaran todos y una vez que tengamos a los protagonistas el resto empezará a trabajar en las demás escenas…. ¿Entendido?
-En Cine Señor Robert, por mí no hay problemas si es en Teatro o en Cine. Un buen actor debe saber actuar en cualquier tipo de escenario no importa si es Teatro o cine, pues lo que la gente llega a ver no es el lugar, sino la calidad del actor, la interpretación y la encarnación del papel en esa persona- dijo el castaño que también se ganó la mirada de los demás, unos apacibles, otros furibundos y otros simplemente indiferentes.
-Bueno no se diga más. Se les entregará la escena para que lo vayan estudiando y mañana empezamos las audiciones.
Mientras tanto en el Hospital
-¡Hola Candy!
-¡Michael!..…- el corazón de la Rubia se agitó, pero por razones distintas y el joven médico la observaba con ceño fruncido. La enfermera se encontraba en el área de la cafetería tomando una taza de café antes de retirarse a su casa...cuando ¿Cuándo llegaste?- fue lo único que se le ocurrió preguntar.
-Recién- dijo bruscamente mientras seguia observando con su taza de café-Necesito que hablemos Candy, ¿tienes un momento?
-Eh?...Si. Está bien, no sé si te parece….
-Prefiero esperar a que salgas del hospital... te prometo que no te quitaré mucho tiempo… ¡Te lo aseguro!
Candy se levantó para salir del lugar que se estaba llenando del personal que tomaría turno y llegaban allí para tomar o comer algo antes de empezar la jornada, tomó sus cosas y salió, pensó que Michael tenía razón esa charla no podia ser abordada alli dentro, por lo que mientras caminaba y el médico iba detrás y en silencio ella ubicó en el parquecito contiguo al hospital una banqueta.
-En realidad solo he venido porque….necesito saber si es verdad lo que me dijiste por teléfono…hablabas tan rapido que lo único que te capté es de que te ¿casaste? - dijo con incredulidad- ¡No lo entiendo Candy! Es algo que me ha tomado por sorpresa y que me hace pensar tantas cosas que no comprendo….
-Yo…yo, solo puedo decirte que me enamoré -mencionó desviando su verde mirada- que fue un sentimiento que creció cuando menos lo esperé...
-¿Te enamoraste?...- dijo molesto-pero de quién, yo no puedo creerlo…. entonces ¿lo que hubo entre tu y yo siempre fue una mentira?… ¡tú nunca me quisiste Candy! Ahora lo entiendo todo….-Michael se sentía decepcionado y frustrado- ¿Puedo saber quién es ese hombre que se supone que amas?
-Siento mucho todo esto Michael. Nunca fue intención lastimarte y es por esa que debía terminar nuestro noviazgo. No podía seguir mintiéndote.
- ¿A qué te refieres? Creo que me merezco al menos una explicación, necesito saber Candy…. ¿por qué? - ella le vió a los ojos- ¿Por qué yo no pude conquistar tu amor en todo el tiempo que fuimos novios y apenas conoces a alguien….solo me dices que te has enamorado y que te casaste?- su voz denotaba indignación- ni siquiera te despediste de mi cuando decidiste venir a Nueva York. ¿Por qué Candy? ¿Qué hice mal?
-¡Discúlpame!, tú no has hecho nada mal… en todo caso he sido yo- la observaba expectante…. -Es verdad que cuando te conocí, te quise mucho y también si, si quería conformar contigo algo sólido, pero las circunstancias hicieron cambiar el rumbo de las cosas… y tenía que ser sincera contigo y decirte que cuando conocí al que ahora es mi esposo me enamoré como nunca antes y lo siento, lo siento Michael, pero no fue algo que yo planeara, sucedió y no pude con ese sentimiento, no era lo mismo que sentía por ti y por eso no podía continuar.
-¿Me estás diciendo que tu amabas a ese hombre cuando estabas conmigo?- el silencio se hizo incomod- ¡Vamos contestame!
-Sí- afirmó temerosa- pero no se como decirte que...
-Entonces…todavía cuando terminamos…me seguiste mintiendo Candy. ¿Te das cuenta?
-Oh, no no Michael yo, no mentí en ese momento…realmente yo no..
-¿Quién es? ¿Es médico? ¿Quién demonios es?- preguntaba mientras la sujetaba del brazo.
-Es….es Terence Granchester, el hombre que cuidaba en el castillo de los Granchester.
-¿Terence Granchester?, pero…- ella asintió
-¿Quién este hombre Candy?- una voz entre dientes se escuchó detrás de ellos e hizo que la Rubia se levantara de inmediato
-¡Terry!...
-¿Se puede saber quien es usted?- sus ojos se clavaron el las manos que sujetaban el brazo de su esposa.
-él es… él es Michael….El Doctor Michael.
-¿Michael?..¿Tú exnovio?- preguntó frunciendo el Ceño
-Si- sentía que el corazón se le saldría y tenía ganas de salir corriendo, pero debía enfrentar la situación- Michael, él es mi Esposo Terence- el médico se encontraba confundido al ver a ese hombre alli.
-Y se puede saber qué hace usted aquí con mi esposa?- preguntó lanzandole una mirada a ella.
-¡Por favor Terry!- lo tomó del brazo- el solo vino para…
-¡Para saber y convencerme de todas sus mentiras Señor! –Candy quería llorar, no quería que Michael tuviera esa mala imagen de ella- Me mintió cuando dijo que me amaba, me mintió cuando pensé que su tristeza era por dejar Londres, cuando rompió conmigo…. ahora mi pregunta es ¿me habrás dicho la verdad cuando dijiste que este hombre estaba inmóvil? Ahora lo entiendo todo, si claro tu indiferencia para conmigo, tu frialdad ¿y yo? yo fui un estúpido imbécil que nunca se imaginó nada…. Fui el hazme reír de ustedes.-increpó.
-Claro que no… no. No es así Michael.
-Me dijiste que querías estar sola y no sé cuántas tonterías más y ¿ahora me das esta sorpresa?….en realidad no sé qué pensar de ti candy…
-TU NO TIENES QUE PENSAR NADA DE "MI ESPOSA"-el castaño se puso a la defensiva no le agradaba en nada lo que el médico estaba insinuando- ELLA ES UNA MUJER DIGNA E INTACHABLE Y NO TIENE NADA DE QUE AVERGONZARSE.
-¡Terry!- su mirada furibunda le dió temor- ¡por favor basta ya...vamonos!- lo haló del brazo.
Dejaron al hombre allí entre el desconcierto y la rabia con muchos sentimientos encontrados. Candy se sentía triste, no era la forma en que pensaba que terminaría todo aquello. Se encaminaron hacia la calle, Terry le hizo parada a un taxi y se adentraron en este. Se había formado una tensión pesada entre ellos y al ver que Terry iba con un rostro iracundo no dijo palabra alguna. cuando llegaron al departamento aún se percibía un silencio eterno e incomodo hasta que Terry rompió con este.
-¡No estoy enojado contigo Candy!. ¡En lo absoluto amor! – Giró para verla – no tengo por qué estarlo- tomó sus manos y las llevó a sus labios para besarla. Ella aminoró su tensión- Tú hiciste lo debido, no tienes por qué preocuparte ni sentirte mal. Solo que me enardece saber que tú todavia le gustas. ¿No te das cuenta que ese hombre sigue enamorado de ti?
-Pero no deberias enojarte por eso, cuando sabes que es a ti a quien amo.
-Lo sé, lo sé...y disculpame, pero es que soy un estúpido celoso.
-Yo tenía que explicarle que no me he burlado de él, no dejaste que le explicara todo yo no puedo permitir que lo piense. Michael me apoyo mucho, estuvo conmigo y yo le oculte, no fui completamente sincera con él.
-Está dolido, esta despechado y cuando se le pase entenderá todo.- Candy no dijo más y se fue a la habitación.
-A mi no me engañas Karen- dijo con tono de burla- a ti te gusta Terry, ¿me lo vas a negar?
-¡Tú si estas paranoica! No debería darte explicaciones querida, sin embargo te diré que Terry y yo solo somos amigos, no sé de dónde demonios sacas esa tontería. Oh, ya lo sé….- dijo haciendo un gesto pensativo con una mano en su barbilla- has visto que nosotros conversamos muy a menudo y como a ti ni siquiera te determina en lo absoluto entonces inventas semejante cosa. Dejame decirte que no soy como tú. He visto cómo te…"arrastras". Lo que sí, no te voy a negar jamás es que Terry es muy guapo y que ha llamado la atención como a todas. Terry es muy galante y tiene una personalidad impresionante y arrolladora y también no voy a negar que es un hombre que tiene muchísimo talento, cosa que creo que tú careces... así que Terry será un gran actor por su propio mérito y no por….- la mirada de Karen llegó por debajo de la cintura de Susanna dándole a entender que sabía sobre aquella propuesta.
-¡Cállate!- la interrumpió cayendo en cuenta que Karen supo lo que lo propuso a Terry días atrás- eres una entrometida que ahora se dedica a escuchar conversaciones ajenas.
-Aja querida…si, también escuché como te dejaba en claro que esta…."Casado". Imagínate hasta qué punto llegó de decirte algo tan personal para que lo dejes en paz.- Susanna hervía de ira, pero debía contenerse aquello no podía llegar a oídos de Rober- ¡Adiós querida!
Las audiciones para el estreno daban su inicio ese día. Empezarían las primeras parejas hasta donde el tiempo lo permitía, iban siendo llamadas a criterio del director y se habían preparado previamente.
-Bueno muchachos el día de mañana proseguiremos con el resto que serían Freddy y Miriam, Terry y Susanna, Henry y Judith… ¿entendido?
-¡Oh mi amor!- Exclamó él después de hacerle el amor y dejando de besarla para continuar con sus caricias suaves en todo su cuerpo- ¡No te imaginas cuanto te amo!- dijo al sentirla vibrar debajo de su cuerpo, entre sus sabanas.
-¡Terry!…- mencionó su nombre después de un suspiró extasiada de placer.
-No sé qué sería de mi vida si tú no estás conmigo Candy… No me imagino ya esta vida sin ti.- dijo mientras la abrazaba y la pegaba a su pecho para besar sus cabellos- Amor, ayer no pude decirte nada cuando fuí al hospital, el taxi en el que llegué se estacionó justo a unos pasos de ustedes, quería contarte de inmediato, pero también quería que fuese una sorpresa si obtengo lo que deseo.
-¿Que es Terry?- preguntó levantando su cabeza del pecho de su esposo para verlo a los ojos
-Se harán nuevas audiciones para la obra de Romeo y Julieta.
-Oh! ¿de verdad? ¿Romeo y Julieta? ¡Que romántico! Y ¿quién será Julieta?, ah bueno has dicho que son pruebas, no tienen definida a Julieta.
-Tampoco a Romeo.
-¡Claro que sí! Tú eres Romeo.
-Amor eso está por verse- dijo con una sonrisa- Obviamente anhelo obtener ese protagónico, pero solo Robert tiene la última palabra. Él nos evaluará y decidirá quién será la pareja protagónica.
-Pues yo confío en ti... Mi Romeo- dijo con un beso enardecido que dió comienzo a otra historia llena de amor y placer.
Al día siguiente continuaron las evaluaciones con las demás parejas. Las pruebas de Terry fueron espectaculares y Robert estaba sopesando si la obra seria en forma teatral o Cine. Aún en la modernidad pensaba que esa obra clásica se vería mejor en Teatro, pues decía que los espectadores hacian mejor conexión con los personajes y viceversa, pero estaba por decidirlo después. Terry se adentraba al personaje, lo revivía, lo atraía, lo transformaba. Del día anterior se escogió a la pareja conformada por William y Karen y de ese día Terry y Susanna. El resto no podía creer que Susanna hubiese quedado de finalista. Otra prueba más entre los cuatro y seria lo final para sacar a la Julieta y al Romeo perfecto. Todos se quedaban boquiabiertos al escucharle su desenvolvimiento, su soltura y su interpretación ¿Qué tenía Terry que hacía que todos se quedaran expectantes?. Las mujeres suspiraban por ese Romeo y todas querían ser Julieta y los hombres le clavaban miradas aguzas envidiandole. Esa misma tarde obtendrían los resultados, sin perder tiempo y empezar los ensayos de una vez. Después de esperar durante un par de horas entraron todos al salón donde se encontraba Robert para dar los resultados finales. La decisión y elección definitiva era sobre las dos últimas parejas.
-Bueno muchachos con la ayuda de mi asistente el Señor Charles Romano quien también estuvo de observatorio hemos escogido la pareja que interpretará a nuestro Romeo y a nuestra Julieta. De allí que el resto se les dará sus personajes correspondientes para que empiecen a trabajar en ello. Así que no los vamos a hacer esperar más. - Los cuatro se encontraban expectantes y nerviosos- ¿Karen?
-Si
-Tú serás Julieta y como Romeo…Tú, Terence Granchester- dijo señalando al muchacho que estaba de pie detrás de sus otros compañeros. Terry entonces sentía que su corazón iba a estallar de la emoción, pero obviamente se lo guardaba para sí. Demás está decir que Susanna no estaba conforme con la decisión de Robert. Equivocadamente pensó que por ser su ahijada le dejaría el papel de Julieta, cuando Robert es un profesional y hombre de negocios que no se puede guiar por parentescos ni amistades. Quería mucho a Susanna eso sí, pero en su negocio era muy serio. En realidad Susanna no había quedado como finalista por su desempeño, más bien fue por ser la pareja de Terry así como William lo era de Karen.
-¡Maldición! – se escuchó en un susurro bajo, pero lo suficientemente audible una vez que Robert se despidió de ellos- ¡Claro!... como no va a obtener el papel de Romeo si el director no le puede negar nada a su ahijadita. Ya sabemos lo que hay entre esos dos- dijo señalando al par. Terry al escuchar esos comentarios nefastos logicamente se molestó y se fue del lugar, no les iba a dar créditos a chismes de pasillo, ni el gusto a quien lo dijo, ya después arreglaría cuentas, por ahora lo más importante para él en esos momentos es compartir su alegría con su Esposa.
Continuará...
Gracias por sus comentarios.
En cuanto a que Terry no le ha confesado a Candy sobre Susanna. Veremos como se desenvuelve la situación.
