Hola les dejo un nuevo capítulo que espero sea de su agrado.
-Señor Robert...
-¡Pasa muchacho! Y muchas felicitaciones. Fuiste elegido incluso entre los actores que tienen más tiempo de estar aquí. Me atrevería a decir sin temor a equivocaciones que eres un digno representante de estas obras, siendo que tú eres Inglés- Terry entendía por qué los demás lo miraban de mala manera, pero como le había dicho a Karen poco le importaba caerles bien o mal, sabía cómo era ese ambiente, consciente estaba que no sería del agrado de muchos, su única preocupación es hacer su trabajo, disfrutar de éste y poner todo su empeño para brindarlo con eficiencia y calidad-La competencia estuvo bastante reñida-continuó- no voy a negar que he tenido muchos muy buenos actores,¡claro que no!- dió un sorbo a su copa de wiski junto a una fumada de su pipa- mi Empresa siempre se ha caracterizado por tener los mejores actores. Nuestra fama ha sido a nivel mundial. Asi que muchacho….si sigues como vas, en este camino tendrás un futuro bastante prometedor. ¡Yo no me equivoco! Ya lo verás.
-¡Gracias!...señor
-¡Anda y ve!… dile a tu esposa. Cuéntale del inicio de tu triunfo.
Robert y sus años de experiencia le había dejado bien en claro a Terry que su elección fue por el desempeño en su trabajo. Todos esos años eran un factor indiscutible para saber reconocerlo y no era en vano todo ello cuando desde su juventud también tuvo sueños de ser actor hasta conseguirlo por sus deseos y voluntad de superarse tal y como ese muchacho que acababa de salir de su oficina.
-¡Terry! ¡Espera!- dijo al verlo salir de la oficina de Robert. Había ido tras él cuando dieron los resultados de las audiciones, pero al entrar donde su padrino optó por esperarlo.
-¡Ahora qué quieres? no tengo tiempo Susanna y discúlpame pero no quiero ser más grosero contigo…¡Tengo que irme!
-Solo deseaba felicitarte y desearte los mejores éxitos. En realidad tú te mereces el lugar en el que ahora estás.
-¿Es en serio? -Preguntó con sarcasmo- Bueno muchas gracias Susanna, pero está por verse como reaccionará el público.
- ¡Lamento mucho no ser Julieta!
- "yo no, te lo aseguro" -dijo Terry en su interior
- La próxima vez pondré todo mi empeño.
-¡Quizás!- dio la vuelta para retirarse
-¿Te vas?- no contestó y su mirada azul denotaba enojo -Oh, sí, disculpa…casi lo olvidaba….tu Esposa te espera. De seguro cuando sepa la noticia se pondrá muy feliz- Terry acabo de irse sin decir una sola palabra.
La curiosidad por conocer a esa mujer crecía y según ella, le había robado el amor de Terry. Si, erradamente Susanna pensaba que de no existir "esa", que ahora llama su esposa con tanta devoción, él estaría en sus brazos festejando.
-¡Susi!, ¡Susi!, oye mujer ¿Acaso estás perdida en el espacio? Te he llamado y tú estás en otro mundo. ¿Qué te pasa que te veo ensimismada?
-!Oh!, no solo estaba pensando en….en algunas cosas que tengo pendiente. Estudiar estos guiones y…tengo que estar en la Academia si quiero ser actriz.
-Tú crees que soy tonta, ¿cierto? Te he visto cómo te comes con los ojos a Terence y varias veces te he observado que lo miras sin parar….no hace mucho hacías lo mismo cuando salió por esa puerta- dijo señalando el lugar que da al exterior. _¡Vamos dime la verdad!...He escuchado algunos rumores sobre ustedes, pero no me había atrevido a preguntarte aún cuando tú en tan poco tiempo has dicho que me considere tu amiga. Evidentemente que estás enamorada de él, lo que he visto no me deja dudas, pero tambien vi que Terence no lo esta de ti ¿o me equivoco?. No temas que puedes confiar en mí.
-¡Ay Miriam!- exclamó con aparente dolor- Me siento tan mal por todo. Todo, todo lo hice mal, muy mal. A estas alturas yo sería la esposa de Terry y no esa mujer con la que ahora esta casado.
-¿Qué dices? ¿Terence está casado?
-Sí y eso me duele tanto.
-¡No entiendo! ¿Y?- Susana calló temiendo ser indiscreta- ¡Vamos!, ahora tienes que contarme todo. No te preocupes ya te dije que de mi boca no saldrá una sola palabra.
-Yo…..Terry y yo fuimos novios cuando vivía en Londres. Llegué a esa ciudad para concluir mis estudios. Lo conocí en la Universidad nos enamoramos y entablamos una relación. Nos amábamos tanto, pero al pasar el tiempo mis celos se hicieron enfermizos y empezaron a fastidiarlo, porque no concebía que estuviese lejos de mí entre aquellas mujeres donde se manejaba, era un hombre deportista y habian muchas mujeres junto a él.. Comencé a avergonzarlo hasta que decidió romper conmigo, porque decía que una mujer así no es lo que él deseaba en su vida.
-No sé, pero un hombre cuando ama creo que le encanta que su mujer lo cele y si son enfermizos pienso que trata de lidiar con la situación si es que existe amor todavía, la comunicación como factor importante. Discúlpame, pero creo que Terence ya había dejado de amarte mucho más antes que eso.
-Mis celos terminaron por enterrar esa relación y cuando decidió romper conmigo una tarde, yo le amenacé que me quitaría la vida y que lo culparía por mi muerte.
-¿Qué?... ¿Lo amenazaste con un Suicidio?- dijo con asombro- es decir- Si que estabas mal para semejante tonteria ¿En verdad estabas dispuesta a hacer eso?
-No.
-Definitivamente Susanna. Eso terminó por romper todo. ¿Y que hizo luego?
- Terry es un hombre muy noble y creyó que lo haría cuando solo quería llamarle la atención porque me estaba dejando. El regresaba en su auto mientras llovía, las calles eran un peligro porque estaban cubiertas de neblina, todo eso provocó que Terry tuviese un accidente de auto y de lo único que me enteré por las noticias y por sus padres es que había sufrido ese accidente dejándolo incapacitado, inmóvil en una silla de ruedas- Miriam no podía creer todo lo que Susanna le contaba.
-¿En una silla de ruedas?, pero no lo parece.. .., es decir no parece que lo haya estado, se ve muy bien.
-Nunca me quise acercar a él ni siquiera quería verlo, porque aunque lo seguía amando no iba a estar dispuesta a cargar con un inválido, no claro que no. Yo era muy joven y tenía otras aspiraciones, viajar por el mundo, conocer lugares y eso no podía ser. Asi que me dispuse a disfrutar de la vida y me casé…nadie puede culparme por eso.
-Supongo que no, pero el sí Susanna. Si es así como me has dicho que son las cosas y que habían terminado antes del accidente tuviste la oportunidad de entrar de nuevo en su vida, pero no fue así. Te fuiste e hiciste tu vida, mientras él debía aguantarse su desgracia. Debiste apoyarlo y así quizás te habrías ganado su amor otra vez.
-A veces lo pienso, pero eso tiene caso ya. El tiempo no se puede retroceder. Lo amé y lo amo con todo mí ser.
-¿Y supo que te casaste?
-Sí, pero... Ahora me estoy divorciando. Mi matrimonio fue una pérdida de tiempo. Sí que este divorcio me dejará con dinero, pero….
-Pero ¿eso es lo que querías no?- dijo duramente - buscabas disfrutar de la vida así que eso debiste seguir haciendo Susanna...No, tú no lo amabas porque no fuiste capaz de sacrificarte por él, lo viste como un estorbo y eso no es amor.
-¡Miriam!
-Perdóname!, no pude evitarlo, pero quien más sufrió de todo esto fue él y me vas a seguir disculpando y porque soy tu amiga te lo digo, ahora vienes como si nada ha pasado , sabes que está casado y empiezas a ser ruido en su vida. ¡Eso no es justo!
-¡No me importa lo que pienses!- dijo molesta- Me propuse reconquistarlo y tengo que lograrlo. No me importa si está casado, eso no será impedimento para mí. Sé que será difícil porque lo conozco y en sus ojos veo que esa mujer es todo para él. Nunca había visto en su mirada esa intensidad y brillo tan fuerte, esa devoción cuando se refiere a ella, pero pese a todo eso…no todo está perdido.
-Solo espero que no te metas en problemas y si tu padrino se entera, creo que las cosas para ti no serán muy buenas…
-Mi padrino jamás se enterará de esto- la interrumpió bruscamente- Júramelo que nunca le dirás nada a nadie.
-Obvio que no iré con el chisme, pero estas son cosas que no por mucho tiempo pueden estar ocultas.
-¡Candy! ¡Candy!
-¡Terry! ¿Qué pasa amor? ¿Por qué gritas?- En ese momento salía de la cocina después de prepararle una deliciosa cena. La tomó de la cintura y la levantó en vilo- Por favor Terry bájame.
-¡Estoy tan contento Candy!
-No me digas que….
-Sí, tengo el papel protagónico de la Obra.
-¡Eso es, grandioso cariño! Me alegro mucho, porque se lo que significa para ti.
-No te imaginas lo feliz que me sentí cuando me dijeron que había calificado. Tú siempre has creído en mí pecosa- su semblante cambió.
-¿Qué pasa amor?
-Candy….tengo que decirte algo- vió a Candy, pero al instante apartó su mirada.
-Bueno, dime… ¿Qué es?
-Se trata... de…Susanna…
-¿Susanna? ¿Aquella novia de Londres?- dijo desconcertada al escuchar ese nombre.
-Si, ella misma.
-¿A qué viene en este momento Susanna? No lo entiendo Terry.
El joven dió un suspiro profundo – Yo tampoco…es decir…..Resulta que ahora ella está en la compañía….trabajando, porque es la ahijada del director de Stratford.
-¿Trabajando?, pero, ¿no es que se había casado con un millonario hombre de negocios?, ¿Cómo es si teniendo tanto dinero esté trabajando?. Terry ¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Acaso todo lo que dijiste de ella era mentira?
-Oh, no no….claro que no Candy. ¡Todo cuanto te dije es verdad! No tenía por qué mentirte en aquel entonces, ni mucho menos puedo ni quiero hacerlo ahora.
-Entonces ¿Que más tengo que saber?
-Es Actriz- soltó buscando su mirada- es una de las actrices…de la compañía.
-Oh, vaya…esto si no me lo esperaba…Recuerdo que me dijiste también que odia la actuación….Ella, ¿ella es Julieta acaso?- escucharla preguntar sobre ello le produjo ternura y hasta un poco de dolor. Candy conocía por foto a Susanna una vez que arreglando algunas la encontró dispersa entre varias fotos y en aquellos días le había comentado a Terry que era muy bonita con sus cabellos lacios y dorados y unos ojos tan azules como los de él- Me cuesta reconocerlo, pero no podría soportar que ella fuese Julieta. Me muero de celos de solo pensar que ella está allí.
-Oh, no…no mi amor, ella no es Julieta, gracias a Dios que no lo es, pero si lo fuese mi profesionalismo está ante todo y entonces con mucha más razón esta conversación cobraría el doble sentido.
-Lo que no entiendo es ¿Por qué está allí? , pero ¿sabes qué?, no quiero saber nada más, no me interesa saberlo, yo solo quiero confiar en ti, Terry.
-Y yo quiero que sepas Candy, que es a ti a quien amo. Tu eres mi Julieta, la Julieta que yo amo y amaré. Eso fue pasado, eso ya no existe, mi presente y mi futuro eres tú- enfatizó mientras tomaba la barbilla de su Esposa para que lo viera.
Los días transcurrieron, un mes exactamente. Los ensayos habían seguido su curso, Karen y Terry habían hecho una mancuerna perfecta. El dia del estreno llegó, se había decidido que sería una obra teatral. En las calles se adornaban las marquesinas anunciando la obra. El guapo actor junto a Karen Claise eran admirados en estas por decenas de personas que pasaban a su lado, ellos serían los protagonistas de Romeo y Julieta un clásico de William Shakespeare. Los boletos se habían agotado y el lugar era un lleno ya se encontraba en su cuarto privado para su caracterización y Karen por supuesto en el suyo. Los demás actores estaban listos cada uno preparados para el había llegado en compañía de Annie y Archie quienes se ubicaron en sus asientos en el ala derecha 3er. piso del Teatro en ese lugar la visión desde el escenario era magnifica. Antes de que empezara la obra candy quiso ir al camerino de su marido. No podía dejar que saliera al escenario sin antes desearle lo mejor.
-Mi amor- dió unos golpecitos en la puerta y al otro lado se escuchó unos pasos-¡Disculpa!, pero deseaba verte antes que salieras para desearte éxitos y darte millones de besos para que tengas suerte.
-Eso me parece genial- dijo acercándose a ella- Tus deseos es lo único que necesito- la observó de pies a cabeza y le susurró al oído palabras de amor que paralizaban su cuerpo- "Estas hermosa", esta noche me darás mi premio que no se te olvide- de nuevo un roce suave en sus labios con los suyos, luego sus dedos delineaban esos labios y otro beso más, ella entonces lo envolvió en un abrazo para que el beso se hiciera más profundo e íntimo. De repente se escucha un ruido. La puerta fue abierta sin permiso.
-Oh, perdón…mil disculpas por…
-¿Qué pasó Susanna?
-No, nada... solo andaba por el pasillo y como vi la puerta pensé que se te había olvidado cerrarla….- mientras hablaba no le quitaba la mirada a Candy.
-No ha sido un error…De todos modos gracias por tu preocupación y Gracias- La mujer salió hecha una fiera sin ser evidenciada. Había encontrado a Terry besando a "esa".
-¡Maldición! Casi se succionan uno con el otro- decía en su monologo escondida tras la puerta del cuarto frente a la de él- ¿Por qué Terry? ¿Por qué tuve que perderte?, eras mío solo mío. ¡No puedo aceptarlo! Me equivoque casándome con Harry. ¡Maldito Harry! Tú ahora serias mío Terry y seria yo con quien compartirías todos tus triunfos, todos tus deseos.
-Sera mejor que me vaya. No quiero distraerte más amor. Nos vemos luego….ah, Albert te envía saludos y los demás Annie, Archie y Nicole, todos ellos están aquí y dicen cuando termine la obra vendrán a saludarte.
-¡Esta bien amor! Nos vemos pronto- antes de girar para retirarse se lanzó de nuevo a sus brazos y lo besó rápidamente.
Susanna se encontraba a la expectativa, sabía que de un momento a otro ella tendría que salir de la habitación de Terry y entonces trataría de acercarse. Cuando lo hizo ambas rubias se miraron, la ojiazul clavó la mirada a candy e hizo un observatorio de pies a cabeza le pareció bonita sí, pero insignificante. Candy a su vez se dijo que ella era más bella en persona que en fotos. Lo importante era como miraba Terry a cada quien y es que Candy no se reconocía hermosa cuando realmente era una muchacha con un encanto y una belleza natural con unos rasgos finos y atractivos. La belleza de la enfermera era natural, la de Susanna era armada y rebuscada además de lucir una cara y cuerpo bonito, vestir bien, con prendas y a la moda.
El llamado a escena empezó y se dieron riendas a los actos de la obra: Primer, segundo y tercer acto consecutivo. Los espectadores no dejaban de hablar del personaje joven de la propuesta fresca de Robert Hathaway, un talentoso muchacho que se había echado al bolsillo a muchos grandes hombres que gustaban de las obras clásicas y que en la interpretación de Terry había resultado un manjar difícil de dejar. En ese momento del descanso los demás aprovecharon para ir al camerino de Terry y felicitarle por lo que había recorrido hasta en ese momento. Se despidieron y el llamado se hizo de nuevo para finalizar con los dos últimos actos de cinco que conformaban la historia. Demás está decir lo emocionada que se encontraba Candy al ver a su marido cumpliendo uno de sus anhelos más queridos. Verlo actuar allí le parecía increíble y se remontó al día en que lo conoció en aquellas condiciones.
-¡Ha valido la pena todo lo vivido!- se dijo en pensamiento mientras lagrimas resbalan mojando sus mejillas-¡Nunca me arrepentiré de haberte conocido Terry!- Candy disfrutó de verlo actuar en su protagónico.
La aparición de la Julieta fue maravillosa, Karen en verdad habia hecho una excelente interpretación. Los demás actores eran maravillosos.
Los aplausos no se hicieron esperar al terminar la obra. Todos los actores hacían su presencia agradeciendo la atención de todos los presentes. Robert Hathaway estaba orgulloso por ese nuevo triunfo
-¡Quién lo diría Terry!- exclamó anonadado su amigo entrañable, Albert- Te veo y no lo creo todavía. Haz dado un paso enorme en tú vida. Me siento orgulloso de ser tu amigo.
-Gracias amigo.
-Jamás lo habría creído…cuando Candy nos dijo que hoy seria tu estreno, no le creí, pero recibí una reprimenda de Annie, que por cierto todavía me duele el brazo.
-¡Archie!
-En serio Granchester…estuviste genial. Nunca me imaginé que llegarías hasta este punto. Candy nos contaba y siempre ella tenía la firme convicción que tú eras el mejor Romeo de todos.
-Mi hermosa esposa siempre ha creído en mi. Sin ella nada de esto fuese posible...Gracias a todos por haber venido y disfrutar conmigo de lo maravilloso de la actuación.
-¡Mi amor! no digas eso, porque todo ha sido por tu empeño y tu talento..."Estuviste Fantástio"- dijo ella abrazándolo de la cintura y apoyando su oído en donde se ubica el corazón- ¡No me cansaré decirlo!.
-Ya lo vieron. Ella se derrite por mi y es mi mejor fans- señaló a su esposa y todos rieron
-¡Terry!...deja al menos un momento en tu vida de ser un pretencioso- señaló Candy.
- ¡Trataré! ja ja ja...¡Esta bien amor!, pero sabes que asi me adoras- ella rodó los ojos dandose por vencida- como les decía actuar es maravilloso, uno siente que está viviendo ese momento y te transportas en esa época, pero así como es un mundo fantástico también hay sus cosas negativas que hay que saber manejarlss
-Bueno si – contesto Archie- se hablan tantas cosas. En el mundo del espectáculo también existen los chismes, la envidia, la competencia de quien es el mejor y muchas cosas más, pero como dice Terry hay que saber manejar la situación.
-¿Qué les parece si vamos a la recepción que se hará en el Hotel millenium? Tengo una mesa reservada bastante amplia. Espero que no se nieguen.
-¿Que dices Nico?
-Que sería maravilloso Albert, quiero ir a la recepción.
- Y ustedes Señores Cornwell
-Por nada del mundo nos perderemos ¿verdad Annie?
-Claro que no…así que, ¿Qué estamos esperando?
Susanna no pudo felicitar a Terry al ver que estaba lleno de sus amistades y esa mujer que "no se le despega"(¿ se le olvida que está casado?), sin embargo ya encontraría un tiempo en que lo pudiera hacer, solo era cuestión de esperar y aprovecharía la mínima oportunidad en la recepción del Hotel donde se reunirían personajes importantes y la prensa era infaltable que no se presentara. Después de las presentaciones los diarios sacaban las noticias donde exponen las críticas sobre la obra.
Susanna había llegado y estaba en la mesa con Miriam, William y Henry estos dos últimos ya tenían un par de copas encima.
-Ustedes por favor paren ya con la bebedera. Cuando lleguemos a media noche no se podrán ni levantar. ¿Qué piensan que nosotras cargaremos con ustedes? Ni lo piensen par de borrachos- dijo Miriam molesta
-Los dejamos tirados, para que aprendan a controlarse.- contesto Susanna
-Susanita preciosa, ¿Tú no tienes novio?- preguntó William un hombre de unos 25 años de tez morena y de ojos cafés.
-¿Piensas que voy a responder tus estupideces? ¡Déjame en paz!
-Si no quieres contestar no lo hagas, pero al menos cambia esa cara agria que tienes- dijo Henry
- Susanna… ¿Qué te pasa? Desde que viniste no te he visto nada conforme con todo esto que es una maravilla.-comentó Miriam
-¡Cara agria! – se burló William que se había mantenido en silencio, pero habría sido mejor porque solo la abrió para burlarse de Susana y su talento- ja ja ja…todavía estas enojada porque no ganaste el lugar de Julietita ¿verdad? Te quedaste con las ganas de estamparles todos esos besos a tu querido y adorado Romeo- ambos hombre reían y éste hizo una mueca exagerada de un beso.
-Reconócelo Susanna, si no quedaste es porque no tienes ni una pizca de talento tal como ese tipo que se las da de ser lo mejor.
-¡Déjenlo en paz!, son ustedes los que deben de entender que Terry es un gran actor. La envidia los está matando…deberían pedirle una disculpa por sus calumnias.
-¿Disculpas nosotros?, bah claro que no…tú estás loca. A poco nos vas a decir que no te mueres por él.
-¡Basta!, dejen de decir estupideces.
-Es una lástima para Susanna. William, ¡Mira ha venido muy bien acompañado de esa mujer Rubia que va de su brazo, ¿será acaso su novia? Es muy bonita.
-¡No!- dijo una voz detrás de ellos- pero en vez de estar husmeando en la vida ajena sería bueno que le preguntaran directamente a Terry quien es esa mujer- la castaña tomó asiento.-Vayan y dense cuenta bola de chismosos.
-¿Tú crees que somos tontos como para ir? ya parece que nos dirá quien es esa preciosura de mujer.
-¡Talvez si, Talvez no!, pero creo que Susanna sabe quien es, ¿por qué no prueban?- Todos voltearon a verla
-¡Claro que yo no sé nada!...¡Dejenme en paz!...amargados.
-El chisme entre mujeres se ve mal y entre hombres se ve pésimo
-Cállate tu Karen que desde que eres amiga de ese fulano, te das ínfulas de no sé qué.
-Creo que mejor me voy….Veo que este grupo de "Chicas" están muy ardidas...ups ¡Adiós!
-Jóvenes, Jóvenes….Hola mi querida Karen- saludo el director al ver a los chicos reunidos- estuviste estupenda muchacha, disculpa que no había tenido la oportunidad de hacerlo, pero como verás de inmediato vine para revisar que todo estuviese en perfecto orden.
-Oh, no se preocupe Señor, yo le entiendo- una mirada furibunda cayó sobre ella cuando Robert abrazo a la actriz.
-Bueno los dejo y sigan disfrutando de la fiesta. Debo ver cómo están los demás invitados.
Karen se retiró dejando la mesa. Henry había sido el que tiempo atrás había insinuado que entre Susanna y Terry había algo más. En una ocasión recién empezaban los ensayos estuvo a punto de sucumbir e irse de puños, pero no deseaba tener un problema en su trabajo, ganas no le faltaban de propinarle un par de bofetadas a esa boca floja. Tiempo después hizo caso omiso a esos chismes, pues no los había vuelto a escuchar.
-¡Karen!, ¡Karen!- la muchacha dió la vuelta. Era Terry quien la llamaba una vez que pasaba cerca de ellos. La actriz se acercó y Terry le extendió una mano en señal de saludo- Muchachos les presento a Karen Claise.
-Ella es la actriz que hizo a Julieta, verdad?- preguntó Annie
-Si ...¿?
- Annie, soy amiga de Candy
-Mucho gusto Annie
-¿Karen quieres acompañarnos?
-Oh, bueno… no quiero incomodar
-¡Quédate con nosotros!
-Karen usted no incomoda, por favor acompañenos- dijo con su característica amabilidad la Rubia
-…muchas gracias.
-Karen, ella es mi Esposa, Candice Granchester y él, es mi amigo el Doctor Albert Ardlay y su novia.
-Mucho gusto…encantada de conocerlos.
-Y yo soy Archie Cornwall, Esposo de Annie.
-Mucho gusto Archie…. ¡Que gusto conocer a tus amigos Terry!, son personas encantadoras y Tú esposa también además de bella por supuesto.
-¡Oh, gracias!
-Les cuento que Karen ahora no es la Karen que todos conocemos en la Compañía- lo vió con asombro- En estos momentos ella está librando una lucha campal entre dos personas. Verdad Señores, les presento la otra versión de mi amiga Karen Claise.
-Pero, ¿Que dices Terry?- dijo frunciendo el ceño por el comentario del castaño.
-La pura verdad.
De pronto Robert llamó la atención de todos los presentes.
-Buenas noches señores nuevamente mil disculpas por interrumpir la conversación que tienen con sus amigos y demás a su lado, pero no les quitaré mucho tiempo. Como es bien sabido que la compañía Stratford esto porque ustedes siempre lo han señalado como la Compañía con el mejor lugar en la ciudad, tengo el agrado de informarles las críticas sobre nuestra obra Teatral que próximamente estaremos llevando al Cine. Agradezco la presencia de todos a este magno evento. Las noticias son favorables en vista de que se abren nuevas propuestas en nuestra Empresa y talento fresco e innovador. En estos tiempos en los que vivimos la modernidad está en auge, pero queremos rescatar lo clásico mezclandolos en nuestra industria, no nos vamos a estancar en él, estamos viendo los buenos resultados ahora. -En la prensa se halagaba a los protagonistas y les auguraban mayores éxitos a todos los actores y la propia compañía. Robert no podía estar más que feliz por todas las buenas críticas para su Empresa. Próximo proyecto sería llevar esas obras a la pantalla grande sin que pierdan su realismo. No era la primera vez que lo haría, pero las ganancias obtenidas en esos momentos le indicaban que tenía los buenos elementos y que iba por buen camino. Terence se encontraba con el corazón rebosante de satisfacciones y Candy le apretaba con fuerza su brazo brindándole el calor que su alma necesita. Ambos sonreían al ver cada uno sus caras llenas de felicidad. Terry había conseguido lo que había soñado desde que era un niño. Ahora su vida daría un giro definitivo, pero no todo serían buenas nuevas también nuevos problemas que enfrentar y los meses y con ello fueron 6 los que pasaron. La navidad también pasó y juntos construyeron un hogar cálido. Terry actuó en varias obras de excelente calidad. Robert no se equivocó entonces y reconoció en Terry su mejor estrella, su mejor actor quien ganaba más dinero y más fama en tan poco tiempo, Sin embargo de común acuerdo continuaban viviendo en el mismo lugar, pero ahora holgadamente, mientras discutían la compra de una casa amplia. Después de un año Terry seguía siendo el esposo amoroso y complaciente con su Esposa. Todas y cada una de las noches se desvivía de amor por ella y la Rubia de brindarle todas las atenciones a su marido. Se amaron por cada rincón de aquel apartamento y no hubo un lugar que no conociera el concierto de caricias y palabras de amor. En principio el castaño quería llevarla a la luna de miel que no tuvieron, pero Candy dijo que esperarían que eso no tenía urgencia y que ya había tenido la luna de miel deseada en ese apartamento y en sus brazos. Ella era tan feliz y él no se sentía menos.
Al parecer Susanna había calmado sus ímpetus y lo había dejado en paz un buen tiempo. Además estando en la Academia se había dedicado ciertamente a estudiar actuación con la finalidad de algún dia poderlo hacer con Terry y sí, había puesto su empeño y podría decirse que lo estaba logrando. Comenzaron los preparativos para las próximas películas. El desempeño de Terry, Karen y los demás actores era muy bueno y las críticas muy pero muy satisfactorias. Las mujeres no se perdían ni una sola de las películas y obras teatrales en las que Terry siempre aparecía, que por cierto eran todas. Cada vez que actuaba las mujeres se quedaban embobadas observando cada movimiento en el escenario en cada grabación. Varias ocasiones habían visto a la Rubia de ojos esmeralda de su brazo e intuían que era su novia, otros decían que era su Esposa. En realidad aunque amara a su público no se iba a poner a dar explicaciones sobre su vida, suficiente tenia que se metieran en su vida privada para que ahora quisieran hacerlo en su vida personal. Gracias a Dios daba, que Susanna se había calmado, la Academia le consumía el tiempo y Terry salía con desespero todos los dias a su hogar con su Esposa.
Semanas después se realizó una obra en la que Susanna actuó junto a Terry. Fue una pequeña salida, obviamente para ella eso significo la gloria. Había demostrado que la Academia rendía frutos. Susanna aprendía rápido, pero no era tan buena como Karen quien tenía muchas agallas y era versátil, se podía adaptar con facilidad a su personaje. Esta característica en Karen era valorada y eso hacía que Susanna la odiara.
Un día antes fue de turno en el hospital. Candy entonces preparó una cesta de alimentos, porque quería darle una sorpresa a su marido llevándole el almuerzo. Entraba en la Compañía y observó a su alrededor. Era la primera vez que ella pisaba el lugar . Los actores conversaban entre sí, dispersos a lo largo de todo el lugar. Con miradas fugaces buscaba a Terry, pero no, no estaba allí. Sintió un poco de incomodidad al ser el blanco de todas esas miradas, pero de pronto Karen apareció para salvarla de salir corriendo.
-¡Hola Candy querida! ¿Cómo has estado?
-Hola Karen, muy bien…yo….¿Tú sabes donde esta Terry?
-Sí. Espera un momento que solo dejaré estos trajes y te llevaré. Te diría donde está, pero creo que te perderías ya que la compañía es muy grande. Solo dame cinco minutos.
-¡Está bien!- mientras caminó unos pasos sin querer escuchó a un par conversando. Lo que oyó no sabría si fue intencional o en verdad no la habian visto, pues todos conocían quien era ella a esas alturas.
-¡No soporto a esa mujer! desde que actuó con Terry se cree su dueña y no se le despega.
-Siendo la ahijada del Señor Robert no podemos decirle nada. Recuerda que siempre nos amenaza, pero no creo que al director le agrade que su querida Susanna ande detrás de un hombre casado- Candy al escuchar tal aseveración se apartó del lugar y se dirigió por donde Karen se había ido.
-¡Vamos Candy!... creo que Terry aún sigue en un ensayo importante por eso no ha salido a almorzar.
-Eh?...¡no puede ser!, le he dicho que no se pase las horas de la comida.
-Tú debes de conocerlo mejor que nadie…cuando Terry se propone algo no hay quien se lo quite. No te preocupes Candy, solo ha sido el dia de hoy. Te aseguro que los demás días ha cumplido con tus recomendaciones. Lo que pasa es que hoy teníamos que terminar de grabar varias escenas de una pelicula- caminaron un buen trayecto- ¡Mira!, es allí. Miriam, una de las actrices me avisó que ya están terminando, es posible que si no lo ves este en su camerino. Te dejo aquí porque tengo que llevar este vestuario a mi cuarto privado. Voy a escena… Nos vemos Candy…adiós.
-Adiós Karen y muchas gracias.
-No fue nada… a ver que día charlamos un poco más.
-Si
Caminaba sigilosamente. Si estaban grabando no deseaba interrumpir. Se moriría de la vergüenza que eso sucediera. Así que se ubicó detrás de unos pilares en unos asientos que daban excelente visualización al área de las grabaciones. No vió a Terry por ningún lado y supuso entonces que se encontraría en su cuarto privado. Se debatía en ir hasta allá o quizás esperar que saliera. Estuvo varios minutos y cuando por fin se había decidido se detuvo cuando él caminaba hacia donde se encontraba ella sin haberla visto pues a su lado estaba la bella Susanna hablándole, los miraba como en cámara lenta y un escalofrío recorrió su cuerpo. Cuando Terry la divisó fue a su encuentro.
-Mi amor… ¡Candy!
-Yo…yo espero no interrumpirte….solo he venido a traerte... pensé en que si podíamos comer juntos.
-¡Por supuesto amor!. ¡Ven vamos al comedor!- Susanna había quedado atrás furiosa, pero no lo demostraba en su lugar salía una sonrisa fingida eso sí. No podía aceptar que Terry estuviese casado, eso jamás lo reconocería porque ella fue la primer mujer en su vida, le tocaría fingir.
-Hola Candy ¿Qué tal estás?- Aunque la ojiazul parecía que había cambiado, Terry odió su cercanía, no le gustaba que ella se acercara a Candy en lo absoluto.
-Buenas Tardes.
-Oh, veo que eres una Esposa muy atenta y amorosa- dijo al ver la cesta de comida- Terry se ha sacado la lotería con una Esposa como tú.
-¡Que no te quepa la menor duda Susanna!. Candy es mi tesoro, ella es mi diamante- dijo mientras besaba una mano de su Esposa. La intención mordaz en su comentario no le agrado.
-Sí, claro... un diamante en bruto- finalizó viendo de pies a cabeza y con gesto despectivo a Candy.
-¡Vamos Candy! que muero de hambre.
-Vamos.
Susanna quedo allí destilando veneno, reventando de celos, de ira, de frustración. Ella se creía lo mejor, la más bella de todas, si era bonita eso no se podía negar y por eso se creía merecedora de la admiración de todos y sobre todo de Terry, pero no era más bella que Candy. La Rubia vestía sencillamente, pero era muy hermosa. Susanna lo sabía.
En Londres un hombre de cabellos blancos sentado en la Terraza leía el periódico. Evidentemente por boca de su hijo supo que le estaba yendo bien en la actuación, pero verlo plasmado en un periódico Londinense había sido distinta la sensación y no es que no hubiese creído en su vástago, sino que en las noticias daban señas y lujos de detalles sobre el desempeño del nuevo joven actor de Broadway dando por hecho sin lugar a dudas que era el mejor de ese momento.
-Eli, ¿has visto todo lo que dicen de nuestro hijo en los periódicos?
-Déjame ver – estiro una mano para tomar el diario. Ella leyó degustando cada palabra mientras su rostro se inundaba de una sonrisa plena- ¡No lo puedo creer! Nuestro hijo es muy reconocido en América y aquí en Londres sabrán de su fama.
-¿Viste lo que dice al final?
-Oh, ¡esto es emocionante!…por fin volveremos a verlo después de tanto tiempo y ojala pueda venir con Candy.
-Sí, hace un par de días llamó, pero tú no estabas y luego no quise comentarte nada al respecto pues era algo no confirmado sobre esa presentación en el Teatro de Londres. Además que tratará de venir con su Esposa, espero que así sea, ya sabes que esa muchacha es enfermera. Así que debemos preparar todo para su estadía.
-Richard, ¿tú crees que ellos se queden aquí con nosotros? Recuerda que a las personalidades del espectáculo les reservan lugares en Hoteles y esas cosas.
-Bien pudieran quedarse con nosotros, al menos que Candy se quede aquí la temporada y así no estará sola, si no con nosotros que somos sus suegros.
-Es una estupenda idea que añoro se haga realidad. ojala ella pudiera venir. ¡Quiero ver pronto a mi hijo!... Lo he extrañado tanto.
-Terry…. Escuché entre tus compañeros que Susanna actuó contigo en una obra y… que ahora siempre está cerca de ti…. Sé que es parte de tu trabajo y no tienes que decirme con cuantas chicas o con quienes actúas. También sé que tu profesionalismo te ayuda a separar las cosas, pero no soporto cuando se pavonea contigo. No soy de hierro para no sentir celos ¿Viste la forma en que me miraba? Esa mujer… esa mujer todavía está enamorada de ti. No dejo de pensar que entre ustedes hubo más que solo un noviazgo de juventud, yo…¡Perdóname!.
-No quise comentártelo porque precisamente no quiero que te pongas así. Además fue un pequeño papel y solo estuvo junto a mí por varios minutos. Tu eres mi esposa…mia y te amo solo a ti y deja de pensar en eso Candy, para mi eres divina y deliciosa- dijo depositando besos en su rostro, besos suaves como gotas de rocío sobre su rostro - Sabes tengo que decirte algo
- ¿Qué es?
-Haremos una presentación en Londres, en el Teatro de ese lugar.
-¿Una obra Teatral? ¿Irás a Londres?
-Bueno, yo….diría…. vamos a viajar. Quiero que pidas permiso en tu trabajo Candy y me acompañes por favor, tus suegros quieren vernos…. Y quiero aprovechar ese viaje ¿Qué dices amor?
-Bueno, yo….me da mucha vergüenza ver a tus padres Terry, nosotros nos casamos de una forma en que quizás ellos no aprueban…..yo…
-Por favor amor, claro que no ...ellos no son como tú piensas…ya lo veras- dijo mientras tomaba sus manos
-Bueno, creo que si es posible Terry…es decir aún no me dan mis vacaciones de último semestre y…
-Será solo una semana. Solo es una sola presentación. Robert hizo ese contrato con la gente del Teatro nacional y esto nos traería un reconocimiento extraordinario en aquel lugar.
Candy lo pensó por un momento. No podía fallarle a su marido, ni hacerles un desaire a sus suegros. Debía enfrentar la situación- Cariño, haré todo lo necesario, porque quiero estar contigo- sus brazos estaban alrededor de la nuca y sus manos femeninas acariciaban su cabello, él aprisionaba su cintura y de puntillas lo besaba apasionadamente - También quiero ver a mis suegros - dijo al separar sus labios.
-¡Candy!- musitó
-Si
-Eh...Hablando de otro tema... ¿No has pensado en que deberíamos tener un bebé? Creo que es momento de dejar de cuidarnos.
-¿Un bebé?, bueno sí, claro que quiero… pero, no por ahora Terry.
-¿Por qué?
-Mi trabajo me consume mucho tiempo y además tengo 6 meses que pronto empezaré a capacitar a un nuevo personal de enfermeras de asistencia en cirugía. Pienso que...deberiamos esperar...
-¡Esta bien!,….¡Tienes razón! Será como tú digas amor y respeto tu decisión de esperar. Pero lo que no puede esperar es que te dé todos los besos que ahora tengo para ti - esos besos que en principio habían sido dados en su rostro viajaron a su cuello y luego sobre todo su cuerpo. Después que hicieron el amor, el éxtasis pasó y llegó la calma. Se quedaron dormidos hasta el amanecer cuando Terry despertó hambriento buscando el calor de su cuerpo otra vez.
Continuará...
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