Espero guste de este capitulo.
-¿Mentirte?.…No sé de qué me hablas Terry….-Al verlo de esa manera sintió una punzada en su corazón. Sabía la composición de su carácter, pero en esos momentos lo desconocía- No entiendo por qué... me hablas de esa manera.
-¡Es increíble!- decía con desesperación- es increíble que sigas sosteniendo tus mentiras.
-Si pudiera saber ¿de qué me acusas?, entonces me darías la oportunidad….de aclarar…
-¿Aclarar qué?... Nunca pensé que resultaras igual - los ojos de Terry empezaron a mojarse levemente se sentía destrozado, quería arrancarle las palabras de tajo que le dijera de una vez, por que lo habia engañado, pero tenía miedo de saberlo porque eso le romperia el alma y el corazón.
-Terry…sea lo que te hayan dicho…nada es verdad, te juro... mi amor que no es verdad…- mencionó con voz temblorosa
-Ah sí? ¿Y tú si me la vas a decir? ¿Cuántas cosas más tengo que creer a tu manera Candy?...Ahora entiendo muchas cosas y a la vez no entiendo nada... ¡No puedo creerte Candy!…siempre te dije que no me ocultaras nada, pero ahora ya veo por qué lo hacías. Ahora me doy cuenta el porqué de todo.
-¡Terry!
-¡ERES UNA MENTIROSA! – la imperiosidad de sus palabras hicieron que sus ojos derramaran esas lagrimas que habría querido contener, fue imposible cuando la aseveración de su Esposo le estaba doliendo hasta lo más profundo de su corazón. -TE DI CONFIANZA, TE CONTE MI VIDA, MI RELACION CON SUSANNA, TE DI MI AMOR….TODO TE LO ENTREGUE CANDY Y TU SOLO ME DEVOLVISTE ESTO- dijo mientras le mostraba las imagenes de su celular. Candy al verlas no dijo nada. La mujer de la imagen en efecto era ella, porque recordaba ese momento.
-Esto tiene una…. explicación Terry...no es lo que tú estás pensando.
-¿Y CUÁL ES ESA EXPLICACION? ¿LA QUE TÚ CREAS CONVENIENTE DECIRME? ¿UNA EXPLICACIÓN COMO TODAS LAS EXPLICACIONES QUE MAQUILLASTE?...NO CANDY…NO ME INTERESA QUE ME EXPLIQUES NADA…TODO ESTÁ MUY CLARO. ¿ME DIRÁS QUE ESTA NO ERES TU, QUE ESTA IMAGEN NO EXISTE?... ES MUY CLARO QUE ERES TÚ.
-Sí, pero déjame que te explique Terry…
-NO, NO….TUVISTE SUFICIENTE TIEMPO PARA HACERLO….ES CLARO QUE TU Y ESE HOMBRE SON AMANTES.
-No sabes lo que dices….no es así….yo…no soy la de éstas….- dijo con sus ojos completamente nublados de lágrimas, mientras miraba el resto de las fotos en donde se enmarcaba a ella enfundada en un abrigo gris con su cabello rizado y de perfil abrazando y besando a un hombre en las afueras de un lugar muy comprometedor. Eran fotos en el mismo lugar en diferentes ángulos.
-¡CALLATE! NO SE COMO ES QUE SOPORTO VERTE. ¿QUE EXPLICACION TIENES?...NINGUNA
-Pero es que la persona de estas fotos no…no soy yo...- dijo mostrando las comprometedores- Terry no lo es...
-NO LO SE…. ….Solo esperaste tener a mi hijo para ir a….
-¡Basta Terry!- dijo anegada en llanto- no me sigas ofendiendo por favor…Tú no sabes lo que estás diciendo. Sé que estas dolido y eso te lleva a decir cosas que no son, pero nada de eso es lo que tú crees.
-ME VOY- dijo tomando su chaqueta y dirigiendose a la puerta- NO QUIERO ESTAR NI UN MINUTO MÁS AQUÍ. ENTIENDE QUE LAS MENTIRAS TIENEN CONSECUENCIAS…..ACEPTALAS.
-¿A Dónde vas?
-A cualquier sitio.
-¡Terry!...no…no te vayas…
Ya no la pudo escuchar porque salió cegado de ira y de celos y con un profundo dolor en su corazon. Se sentía engañado, herido y hasta burlado, porque ella estaba con ese tipo cuando meses atrás le había dicho que ese hombre era un necio, que la perseguía para molestarla y acosarla, motivo por el cual le propuso vigilancia, pero ella no aceptó. Recordó cuando le dijo que se le pasaria porque solo era un capricho de niño mimado-¡Solo fueron mentiras!- se dijo asi mismo- ...mentiras para ocultar sus amoríos con ese tipo- Recordó las demás fotos que se lo confirmaban. Subiá su auto y salió errático.
-Debería darte un par de golpes por desconfiar de Candy. ¡No puedes creer todo esto!
-Albert, no sé qué pensar…de verdad. Tú estás viendo esas imágenes…. ¿qué puedo pensar entonces? …además ella no negó ser la que está allí… con él….
-Y ¿estas otras?... ¿Tú crees que es ella?, no se muestra completamente su rostro.
-La bufanda….yo se la regalé y mírala bien….La reconozco por sus iniciales.
-No sé qué decir…en verdad que me cuesta creerlo Terry…
-¡ES UNA MENTIROSA!- dió un golpe en la mesa y los demás voltearon a ver
-Con tomar no vas a solucionar nada amigo.
-¡Déjame!-dió un trago más
-¿Qué piensas hacer?
-No sé si volver….yo no puedo perdonarle esto Albert. ¿Por qué no me dijo quien era ese tipo?, ¿Por qué nunca me dijo la verdad?
-No puedes dejarla. Recuerda que tienen un hijo.
-Es obvio que no desatenderé a mi hijo, pero de ella no quiero saber nada.
-Trata de arreglar las cosas, estoy seguro que todo tiene una explicación...No, no tú no puedes dar crédito a todo eso.
-Oh, ¡Annie!
-¿Candy?...hermana, ¿Qué te sucede?
-Terry se ha ido, no quiere saber nada de mi…se fue y no quiso escucharme…- dijo mientras sus lágrimas salían libremente.
-¡Espera Candy!, no entiendo de que me estás hablando…. ¿por qué se ha ido?.
-Annie, Terry recibió unas imágenes y esta Neal y...me acusa de serle infiel.
-¡Santo Dios! …A ver Candy, por favor cálmate… por teléfono no podemos platicar y ya es muy tarde para ir a verte, pero te prometo que mañana llegaré a tu casa, verás que Terry volverá, no puede irse así...por ahora trata de calmarte, quizás se le pasa el enojo. Recuerda que cuando está muy enojado no hay nada que pueda con él.
-¡tienes razón! Es posible.
Eran las 8 de la noche cuando Candy escuchó el ruido del auto llegar. Se levantó de inmediato y se asomó por la ventana de su recámara. Estaba oscuro, pero sabía que era su Esposo. No se movió de allí, quería hablar con él cuándo entrara, sin embargo Terry se había dirigido a la habitación de su hijo quien dormía plácidamente. Besó su pequeña frente, de pronto una estúpida idea rondó por su mente y de nuevo una punzada sintió en su corazon - No, de esto no la creo capaz. Es mi hijo…de eso no hay dudas- se dijo en su interior- Salió de allí y se dirigió a la habitación donde ella lo esperaba de pie junto a la ventana. Al escucharlo entrar giró para verlo estaba desaliñado y con olor a licor, había tomado si, pero no estaba ebrio.
-¡Terry!
-¿Qué haces despierta?- preguntó toscamente.
-Estaba esperándote. No podía dormir sin saber de ti.
-¿Sera eso verdad?...bueno ya no sé lo que es o no es- Sonrío con cinismo
-Terry, debemos hablar…por favor escúchame. No quiero que estés así conmigo- Se acercó hasta él, la súplica en sus palabras y en sus ojos casi le hacen debilitar su cordura, olvidar todo y tomarla en ese mismo momento.
-No quiero hablar contigo. Dormiré en la otra habitación mientras resuelvo que hacer con todo esto.
-¿La otra habitación?
Salió dejándola desconcertada. Al cerrar la puerta tras de sí, regresó sobres sus pasos hasta llegar a su cama y caer en esta para llorar. ¿Por qué no escuchó a Annie cuando le dijo que hablara con Terry?, ¿Por qué? ¿Por qué no le dijo el motivo de ocultarle la realidad de ese hombre?, ahora él no estaría señalándola como la peor de las mujeres. Meditó sobre las otras imágenes una a una, era evidente la intención que esa mala persona quería y parece que lo iba a lograr, pero ¿cómo demostrarle a Terry lo contrario? ¿Cómo probarle que la esa mujer que besaba a ese hombre no era ella?.
A la mañana siguiente se reunieron en el momento del desayuno. El silencio reinaba y era incómodo y pesado. Terry tenía su mirada y atención en el periódico. Ella se sentía "nada" estando allí.
-Voy a ver al niño – dijo al levantarse- tengo que llevarlo a su cita médica.
-Muy bien…dile a Jason que te acompañe y cualquier cosa me avisas.
-¡Claro!, no te preocupes. Solo es una cita de rutina.
-De todos modos….me cuentas que es lo que te dice- mientras hablaba no le vió en ningún instante.
-Candy, pasa amiga. ¿Cómo está mi ahijado?
-Bien Annie, todo está bien…. segén el médico su desarrollo está dentro de los parámetros- dijo con una sonrisa amplia al hablar de la salud de su hijo, de pronto esa sonrisa se le borro de su rostro y bajó su mirada.
-Candy, ayer no pudimos hablar bien y siento mucho no haber ido a verte…pero...
-No, yo lo entiendo….soy yo la que debe disculparse contigo, tu tienes tus propios problemas y me comporte como una egoísta al pensar solo en mí.
-No digas eso Candy…. sabes que me preocupas mucho, cuéntame ¿qué pasó?
-Intrigas Annie. Tenías razón de que debía contarle a Terry lo demás que oculté que aunque no es nada de lo que me averguence, ahora esta siendo utilizado para hacerme quedar muy mal a sus ojos. Una traidora, una mentirosa. Hay alguien que quiere desbaratar mi matrimonio y se está valiendo de todo para lograrlo.
-¿Sospechas de alguien?
- Susanna, Eliza la hermana de Neal….no lo sé amiga…le enviaron a Terry unas imágenes en donde aparezco con Neal en una cafetería tal cual si fueramos amigos.
-¿Neal? ¿cómo es que Neal estaba en una cafetería contigo?
Inicio Flash Back
Cuando salía del hospital después de poner su renuncia caminaba ensimismada observando lo imponente de la ciudad orgullosa de ver a su Esposo en los anuncios y marquesinas como una celebridad importante, al pasar por una cafetería se decidió entrar a tomarse un café y ¿Por qué no? Un pedazo de pastel que desde hace mucho no había probado. Mientras degustaba del exquisito manjar era observada por un par de ojos marrones que se encontraba en el mismo lugar.
-¡Candy!- le llamo esa voz conocida frente a ella que provocó que se levantara de inmediato- Por favor Candy, tranquilízate….solo quería saludarte y felicitarte por tu hijo.
-¿Cómo…
- Sé que tienes un hijo…de ese hombre. Te ví varias veces de lejos, me tuve que ausentar por problemas personales, pero he vuelto y...
-Y te pido que me dejes en paz.
-… ¿Puedo sentarme? ¡prometo que no te molestaré!- ella lo vió fijamente
-No puedo confiar en ti después de todo Neal. Tú jamás cambiarás y sería una estúpida si lo creyera... Asi que no deseo que lo hagas, solo quiero que te mantengas lejos de mí...¡Vete!...No deseo tu presencia.
Mientras Susana había quedado en verse con Eliza en ese mismo lugar, desde que se habían hecho supuestamente amigas, siempre se reunían maquinando su maldad. De hecho Neil se encontraba allí, porque sabía que su hermana llegaría, le habia pedido reunirse alli para pedirle ayuda en sus maquiavelicas pretenciones, no sabía que Susanna también llegaría. Susanna pensaba que Eliza ya estaba en el sitio, pero al acercarse a la entrada vió a Candy que había pedido algo de tomar y comer. Entró sin ser vista e hizo un escaneo con su mirada buscando un lugar en donde poder conversar, sacó su celular para informarle a Eliza que su rival estaba alli, para que tuviera cuidado de no ser vista, pero cuál fue su sorpresa, estaba allí la escena perfecta que había buscado, vió acercarse a ese hombre y tomo varias fotos y en varias de estas Neal haciendo caso omiso a las palabras de Candy había tomado asiento ante su mirada de desconcierto y ese momento fue aprovechado.
Fin Flash BACK
-¡No puede ser Candy!…discúlpame amiga, pero es normal que Terry piense en todo esto y no trato de justificar su actitud.
-No me habla, no me mira y si lo hace es con indiferencia. Es nuestra primera pelea y anoche…. No dormimos juntos…Le da más credibilidad a esa basura. Esa persona no contenta con enviar esas imagenes a su celular, las mandó editadas...¡Mira Annie!, encontré un sobre tirado en el piso, ayer lo recibió Laura dirigido a Terry y ya te imaginarás como se puso.
-Me imagino lo que debe sentir, sobretodo si ve estas otras fotografias. Esta ciego de celos y eso no lo hace ver con claridad.
-Terry esta exagerando Annie. Nunca lo engañaria de esa manera.
-Lo se Candy, todos creemos en ti, pero comprenderás que el comportamiento que tiene ahora es normal ….dime ¿Qué harías tú si los papeles fuesen invertidos? ¿Perdonarías a Terry que te oculte que Susanna esté en la Compañía después de todo lo que te ha dicho sobre ella? y si los ves juntos ¿Qué pensarías?
-No, no Annie. Eso es distinto, porque Terry si tuvo una relación con Susanna y yo...no...
-Pero te lo contó Candy, fue sincero contigo siempre, siempre amiga. Te dijo cada parte de su vida, se abrió a tí y tú
-Annie, tus palabras no me dan aliento….me hacen sentir cada vez peor.
-Perdóname amiga….no es mi intención, te digo esto para no cometer los mismos errores y que sepas que ocultar cosas también equivale a mentir, pero dale tiempo…ahora está enojado, furioso, pero él te ama, no puede habérsele quitado el amor de la noche a la mañana. Solo dale el tiempo necesario. Además esta su hijo.
-Terry, Terry… ¿Estas en la luna amigo?
-¡Disculpa!- cerró su libreto.
-¿Como esta candy y tu hijo?. No he podido ir en estos días, ya sabes cómo estamos con los ensayos.
-Sí, ellos están bien…gracias por preguntar- bajó su mirada.
-¿Que pasa Terry?
-¡No pasa nada Karen!…será mejor que regresemos. Recuerda que al Señor Robert le gusta que estemos justo a tiempo para las grabaciones- cortó de tajo la conversación. Agarró su libreto y se retiró dejando a Karen inmersa en miles de preguntas. Conocía el carácter del castaño y sentía que algo le estaba pasando, pero mejor no meterse, mejor dejarlo así por el momento.
Candy no podía dormir. Un dia y una noche más en la que tenía que soportar la indiferencia de su marido. Cuando supo que hubo llegado y que se había encerrado en la habitación contigua mientras se encontraba en la terraza decidió ir a buscarlo y hablar con él. No podía dejarle al tiempo que hiciera todo cuando la responsable había sido ella. Caminó hasta la habitación y dió leves golpecitos en la puerta, al no haber respuesta acercó su oído y lo escuchó en la ducha, abrió y optó por esperarlo.
-¿Candy?- pregunto con sorpresa al verla sentada en un pequeño sofá en la habitación. Su cuerpo envuelto en una toalla y su cabello mojado era una incitación no insinuada.
-Terry…necesito hablar contigo.
-Oh, si…dime… ¿qué te dijo el doctor sobre la salud de Richard? no me llamaste como te lo había pedido.
-No es por medio de un teléfono que tengo decirte sobre ello.
-¡Tienes razón! Y ¿entonces? ¿Cómo esta nuestro hijo?
-Todo está bien, pero…
-¿pero?
-Nosotros no lo estamos Terry….yo. Tú no...¡Dejame explicarte!
-¡Te dije que no!
-Pero es necesario. Te empeñas en creer cosas que no son y no dejas que te diga nada...
-NO, he dicho que no Candy. Creo que he sido muy claro….es mejor que nos separemos por un tiempo.
-Lo entiendo y si has decidido quedarte en esta habitación está bien si con eso conseguiré después que me escuches.
-¡Creo que no entendiste!…Me voy de esta casa.
-¿Que? Pero, eso no es necesario… ¿No crees que….que estas exagerando?
-Ah si?, ¿Tú crees?
-Si.
-Quiero poner mis ideas en claro.
-Si quieres poner tus ideas en claro como dices, no es yendote de esta casa que lo conseguirás.
-Quizás tengas razón, eso me perseguirá donde vaya, pero lo he decidido.
El castaño giro para entrar de nuevo a la ducha. Con eso le indicaba que la conversación había terminado y no había más que decir. Ella salió sintiendo su corazón destrozado.¿Cómo era posible que creyera en esas fotos en la que no se ve por completo el rostro?- bajaba lentamente las escaleras y caminó hasta el jardín al llegar estaba muy frio tan frio como lo sintió a él, entonces retrocedió para ir a su habitación y llorar, soltar sus lágrimas que había contenido frente a él. Equivocadamente pensó que las cosas se podían solucionar como le habian dicho, pero era evidente que Terry no quería hablar y se había cerrado como antaño a toda posibilidad. Debia conocer esa parte de su carácter que cuando dice no a algo, es difícil que cambie fácilmente. Lloró tanto que sintió que sus ojos se habían secado y entonces se prometió que no lo haría más-Es su problema en lo que quiera creer, si no quiere escucharme que no lo haga- dijo en su interior-Mientras tanto Terry se había adentrado al baño porque no quería seguirla viendo a los ojos. Esos ojos que lo dominaban con tan solo verlo. Si se quedaba un momento mas no sabía si su fuerza de voluntad aguantaría para tanto. Recapacitó en sus palabras y se pregunto en qué momento tuvo que decirle que debían separarse, no, eso no quería, pero su orgullo era más fuerte. Ya estaba dicho y cada vez que recordaba esas imágenes un sentimiento negativo se posesionaba de él.
Albert llegaba a su casa después de un arduo dia de trabajo en el hospital. Dias atrás había visto a Candy en el hospital y conversaron de muchas cosas y sobretodo de él. Se le miraba serena aunque en el fondo ocultara su verdadero sentir. Comentaba con Nicole, su esposa sobre los problemas de su amigo y ella se había mostrado indignada por la actitud del castaño. Mientras Albert no dejaba de pensar en sus amigos y en lo que podía hacer para que ellos arreglaran sus diferencias. No podía ser posible y le costaba creer que Candy, aquella chica que conoció y que se había enamorado de su casi hermano fuera ese tipo de persona, no. Albert no la creía capaz, pero Terry, estaba cegado por los celos, la ira, el rencor y no quería ver más allá de lo que sus ojos podían ver.
-No sé qué podríamos hacer Albert.
- No me gusta verlos triste cuando tienen a su hijo de por medio. Ya hace una semana que Terry se fue. Ha sido un tonto testarudo y un necio, pero siempre ha sido así desde que lo conozco, desde que estudiabamos juntos en la universidad ha sido así, cuando se le mete algo en la cabeza no hay poder humano que lo haga desistir, menos cambiar.
-¡Solo Candy!
-Si, solo ella fue capaz, pero mira ahora, él siente que ella misma lo ha dañado.
-Candy piensa que le pedirá el divorcio. Con esa separación tiene miedo que se cometa esa locura.
-No lo creo…ellos se aman y no van a terminar en un divorcio…no claro que no. Pero hay que darle tiempo a ese cabeza dura.
-Ojala Albert, ojala. Los he llegado a apreciar mucho y deseo que encuentren el sosiego y la felicidad.
-Prometeme que tú y yo siempre nos diremos todo. Sea lo que fuere.
-¡Te lo prometo Albert!
-…..Buenas Tardes...Vengo a ver a mi hijo...
-Claro, pasa Terry, Richard se encuentra en su habitación- se levantó y se fue al jardín llevando consigo un libro.
Terry Subió las escaleras y mientras lo hacía se acercó a una de las ventanas desde donde pudo verla sentada junto a las flores y rosas de su jardin. Al entrar su hijo estaba despertando, abrió sus ojitos que eran como dos chispas azules y brillantes y cuando vió a su padre empezó a desesperarse porque lo cargara.
-Hola Campeón… ¿cómo estas hijo?, pero mira cuánto has crecido- el niño lo miraba fijamente y le sonreía apretándole uno de sus dedos- Pero que fuerte eres también, ¿eh? Cuando seas grande te enseñare tantas cosas y una de ellas será montar a caballos. Ya lo verás, serás un deportista, como lo fui yo. Con el niño en sus brazos se encaminó a la ventana para observar el jardín sabía que allí estaba ella y la observó de nuevo ahora sacaba alguna maleza que estropeaba sus rosas. Apartó su mirada y bajo con el niño en brazos para entregarselo a Laura y que ella pudiera darselo a su madre- ¡Por favor cuidelos!. Terry todos los días iba a verlo.
Candy escuchó el ruido del auto y entro de inmediato a la casa.
-Señora, el Señor ya se ha ido.
-¿Tan pronto?- preguntó con tristeza, pero en segundos recuperó su sonrisa- Bueno deme a mi hijo y vaya a descansar Laura. Mi hijo y yo vamos a dar una siesta- Subió a su habitación acostó al niño en su cama y al rato ambos se quedaron dormidos. Laura al ver que la señora no bajó a cenar subió y encontró la hermosa escena. El niño acurrucado en el pecho de su madre. No quiso despertarla, pero si despertaba con apetito sabia que iria a la cocina donde ella había dejado algo preparado.
-Candy, se qué esta de más preguntarte cómo estás. Evidentemente no estás bien.
-Lo estoy Karen, el mundo no se va a terminar por esto. No soy la primera ni la última mujer que le sucede esto. Mi matrimonio no iba a ser la excepción a los problemas. Yo tengo que estar bien por mi hijo.
-Este Granchester es muy testarudo. He hablado muy poco con él, ya sabes que es de muy poca palabras en lo referente a su vida personal, supe lo sucedido por Annie, sabía que algo estaba pasando . Candy ya sabes que te aprecio mucho y eres mi amiga.
-Gracias y, ¿Cómo esta Terry?
-Pues que te puedo decir…lo veo sereno y muy tranquilo, aunque en principio su humor era insoportable, luego comprendí y le hablé, lo que no sé es que si me escuchó. ¿Quieres salir un rato? Aquí cerca y nos tomamos un café para que te distraigas un rato.
-Me parece bien, pero espera que hable con Laura para que se quede un rato con Richard.
-Ha surtido el efecto esperado Eliza. Hace más de una semana que Terry dejó a esa enfermera de quinta.
-¿Cómo lo sabes?
-Tengo mis contactos. Además recuerda que tengo dinero y con ello no se me hace imposible nada. Me extraña que tú con todo el odio que le tienes no te hayas cerciorado de esto. Se supone que es lo que buscabas, ¿no?, separarlos
-¡Claro! Y ahora ¿que pasará?
-Yo empezaré con mi plan. Terry volverá a ser mío. ¿Tú? no sé qué harás. Hasta aquí llega nuestra alianza.
-Ah, sí?, ya veremos si vuelve contigo, porque antes tiene que estar en mi cama- dijo en su interior- ¡Tienes razón querida!, ya hemos logrado separarlos- esto último fue audible- es solo cuestión de tiempo.
-Terry es un hombre apasionado y dudo que este mucho tiempo sin una mujer. Asi que tendré que hacerle una visita.
-¿De dónde vienes?
-¿Perdón?
-Pregunte, ¿de dónde vienes?
-Terry, creo que no tengo por qué contestarte esa pregunta. Tú, no vives aquí, estamos separados y hago con mi vida lo que se me da la gana.
-¡Te equivocas Candy!, todavía eres mi Esposa y no permitiré que…
-¿Que no vas a permitir? Que tu orgullo sea pisoteado- sonrió con cinismo- ¿acaso no lo he hecho ya con todo lo que me acusas? ¿Qué más puedo hacer?- Terry la miró fijamente y su mirada era distinta. Candy subió a su habitación y tras ella Terry iba en silencio.
Esta ofuscado- Necesito hablar contigo.
-Oh, qué bien, por fin quieres hablar conmigo yo también quiero hablar contigo….sobre nuestro divorcio.
-¿Divorcio?
-Sí, si te has marchado de esta casa es porque tú no deseas estar conmigo.
-Candy, no…
-Eso me permitiría en un futuro, no sé pensar que hacer de mi vida y….no tendría problema de ningún tipo. Tu hijo siempre será tu hijo y puedes venir a verlo las veces que tú quieras.
-¡Te quitaría a mi hijo si eso sucede!.
-Tú no puedes hacer eso…. Tú te fuiste. Asi que es mejor que comiences con los tramites o lo haré yo. No quiero un matrimonio de esta manera. Además a ti te convendría mucho….serias libre para continuar con tu estilo de vida…. ¡piénsalo Terry!, te estoy dando una oportunidad extraordinaria. Un divorcio de común acuerdo no se da todos los días.- las palabras de Candy lo habían sacado de órbita. Ella no le iba a demostrar que por dentro se estaba desquebrajando por cada palabra dicha con la fuerza quien sabe de donde.
-¡Cuida a mi hijo por favor!- salió sin decir nada más.
-No puedo creer que sigas empeñado en lo mismo. No puedes seguir con eso- dijo Albert
-Una parte de mí, me dice que no, pero al ver esas imágenes, la bufanda con sus iniciales no sé qué pensar, de verdad. Quisiera poder tener las respuestas a todo y no creer en que ella me ha estado engañando. Si ella no es esa mujer, entonces ¿Quien es?, es tan exacta y yo...
-Sabes bien que no es capaz de eso, pero no le has dado la oportunidad de que hable. Hazlo, escúchala, debe haber una explicación. Recuerda que tienen un hijo y no se merece vivir así.- comento Archie.
-Ahora me ha pedido el divorcio.
-¿Cómo? No, no, ustedes están llevando esto muy lejos…..piensan las cosas con la cabeza caliente. Los dos son un par de cabeza dura.
-Un par de idiotas diría yo- comentó Archie-conozco a Candy desde hace muchos años y si te pide el divorcio es porque está herida.
-Y, ¿Qué harás?, tu no estarás pensando en esa tontería también. Si lo haces entonces das por hecho en creer toda esa porquería. ¿No te has puesto a pensar quien estará interesado en su separación? No seas un tonto y no te ciegues por los celos.
-Albert… Candy reconoció que es ella la que esta con ese tipo.
-Pudo reconocerse en éstas donde está en esta mesa con ese hombre, es claro que lo es, pero ¿las otras?, ¿te ha dicho que es ella?
-Lo niega siempre...
-... borra esas fotos y deja de martirizar tu mente.
-Las recibí en un sobre. Parece que la persona que está detrás de todo esto es lo que quiere.
-No le des el gusto y quémalas….habla con tu esposa y arreglen las cosas….algo me dice que la mujer de la bufanda no es Candy. Tu ahora estas ciego de dolor y por eso no lo ves.
Candy se encontraba arreglando la habitación de su hijo cuando recibió las visitas de Annie, Karen y Nicole.
- Hola chicas, ustedes ¿como van con sus vidas?
-Nosotros estamos en la realización de una nueva película. Además de un proyecto que tiene Robert para ir a Londres, nada seguro todavía.
-Oh, qué bien- dijo bajando la mirada, Terry siempre le comentaba sus planes, sus giras, sus viajes, pero no era así ahora-Me gustaría mucho poder ir a visitar a mis suegros. Sus abuelos aun no conocen a mi hijo. Solo por fotos y un video que les envié cuando recién cumplía sus tres meses.
-¿No has hablado con ellos?
-Sobre mis problemas con Terry no, no saben nada. No quiero preocuparlos por eso. Aunque la semana pasada dijeron que quizás vendrían en 15 días, pero que no le dijera nada a él y como sabrán no sé qué hacer cuando se enteren que no está aquí. Hace un poco más de una semana que no está en esta casa.
-¡Qué hombre más terco!, pero, ¿viene a ver a su hijo?
- Por supuesto todos los días. También llama para saber sobre él.
-Claro, ¡que pregunta la mía!- dijo Karen
-Amiga, ya verás que esto pronto pasara. Terry ahora no ve las cosas con claridad , pero cuando todo se calme lo entenderá y te buscará. No creas que entre Archie y yo no ha habido problemas, pero hemos sabido resolverlos. Ustedes se aman y no van a terminar su amor de ningun modo.
-No creo que sean del tipo de problemas que tenemos nosotros Annie, además no creo que Archie sea tan orgulloso y testarudo como Terry.
-Puede que tengas razón Candy, pero el tiempo le dará la razón de que estuvo equivocado.
-Solo espero que no sea tarde
-¿A qué te refieres?
-A que me estoy cansando. Terry es un hombre muy dificil. Lo conozco y está cerrado a todo.
-¡No digas eso!...ustedes no pueden darle gusto a la serpiente ponzoñosa que esté detrás de todo esto.
-Sabes Candy- dijo Nicole- Albert duda de que las otras fotografías seas tú, aunque la bufanda es tuya porque Terry la reconoció.
-¿Bufanda?
-Sí, una bufanda con tus iniciales. ¿Tú tienes una bufanda negra con tus iniciales Candy?
-Sí, pero la he buscado y no….
-¿Qué pasa?
Dos días después de la visita de las mujeres Candy se encontraba al fondo de jardín limpiándolo. Le encantaba encargarse de ello. Anteriormente había pensado en contratar un jardinero, pero por ahora el trabajo en éste le ayudaba a mantenerse ocupada y le hacía sentir bien.
-Señora…el Señor ha venido...
-Que pase, sabe que no necesita avisar ni pedir permiso para ver a su hijo.
-Dijo que quiere hablar con usted- Candy se levantó del piso donde se encontraba. Estaba vestida con unos Jeans, camiseta y zapatos bajos de mezclilla.
-¿Conmigo?, bueno no sé de qué, por favor dile que….
-Candy...
-Permiso
-Me dijo Laura que quieres hablar conmigo- la visión de la mujer sudada con sus mejillas sonrosadas era incitante. Había recogido su cabello en una coleta y se miraba preciosa. Reconocía que Candy era una mujer hermosa y cualquier hombre se atrevería a posar sus ojos en ella, pero no lo iba a permitir- Terry, Terry- le sacó de sus pensamientos- ¿Qué paso?... ¿De qué quieres hablar?- pregunto mientras se encaminaba a la mesa donde tenía limonada fresca.- ¿Deseas un poco?- le sirvió
-¡volveré a esta casa!- Dijo sin mediar y Candy no demostró su sorpresa- Yo, he pensado bien las cosas y….
-Te fuiste por tú quisiste. Esta es tu casa y nunca debiste salir…pero tu orgullo, tu prepotencia no dejan que pienses antes de actuar. Siempre antepones tus sentimientos negativos y no escuchas.
-¿Por qué no me dijiste la verdad Candy?, ¿por qué estabas con ese tipo si decías que te asqueaba su presencia?
-¡En eso jamás te mentí!...esa ocasión yo entré a ese lugar porque tenía ganas de probar un dulce, tú sabes que me encantan los pasteles y bueno al poco tiempo de estar alli, se presentó él frente a mi sin yo esperarlo.
-¿Qué quería?- preguntó con furia, Candy lo observó y fue aminorando su tensión.
-No lo sé…se presentó de una forma distinta, diciéndome estar arrepentido de….de molestarme y de todo lo que había hecho en el pasado y que quería que conversáramos….Yo no le creí y le pedí que se fuera, pero no me hizo caso.
-¿Qué hiciste tú?
-Estaba sorprendida por la magnitud de su cinismo. Lo miraba hablar y hablar, pero no lo escuchaba y después de regresar en sí, me levanté de esa silla y me fui….Eso fue todo Terry.
-Entonces, ahora quiero saber en que si me has mentido…
-Yo…no
-Las otras fotos.
-Tú me has creído capaz de serte infiel.
-Es que entonces, ¿quién es?….eres tu Candy, estas allí saliendo de ese lugar y esa imagen no me la puedo quitar de la cabeza…no sabes lo que a mi mente viene cada vez que cierro los ojos y me imagino todo lo que pudo suceder allí dentro de ese lugar.
-¿Crees que soy yo?- no hubo respuesta. Un silencio sepulcral se escuchó, Candy sonrió amargamente- No sé para qué o por qué quieres regresar cuando es obvio que sigues pensando en lo mismo. Mirarme y pensar en todo te martiriza, ¿entonces?...No te entiendo.
-¡Te amo!
-Oh, ya entiendo...debí imaginarlo...Tu orgullo, si, tu orgullo de hombre herido.
-No es así. Quiero estar con mi hijo.
-Bien puedes regresar a la habitación que ocupabas antes de irte. Entendiendo que si hay desconfianza todavía entre nosotros no podemos estar juntos y pienso que esa no es tu intención después de todo...Sería eso si un verdadero martirio.
-¡Tienes razón! No era tal mi pretensión.
-Entonces no hay nada más que decir. Le diré a Laura que arregle tus cosas.
-¡Maldición!, no puede ser posible, ¿Por qué nunca me salen las cosas como quiero?.
-¿Qué pasa Susana?- preguntó con inocencia, pues Eliza ya sabía al respecto y ya había empezado a indagar.
-Terry ya no está en el hotel. Presiento que ha regresado con esa maldita mujer.
-Probable se fue a otro. Quizás no le gusto el lugar.
-Puede ser. Pero ahora otra vez tendré que seguir su rastro. Me tomará tiempo porque no puedo estar sacando dinero sin que Harry se dé cuenta, me preguntará de nuevo y lo menos que quiero es un interrogatorio.
-Te tardaste mucho querida. Tal parece que no volverás a tenerlo como tú dices
-No había podido. Ya sabes Harry regresó y no puedo darle motivos, pero ya verás que pronto será así. Terry no pudo haber olvidado aquellas noches de amor juntos. Haré que las vuelva a recordar. Está sólo y amará de nuevo como antes.
-¿De verdad volvió?
-Si Annie, pero las cosas entre nosotros siguen iguales. No lo voy a sacar de su error. ¿Sabes por qué volvió?... porque le hable de divorcio…. porque no permitirá que nadie se me acerque, Que siga pensando lo que quiera….
-Pero Candy…dile lo que nos contaste de la bufanda. Cuéntale sobre las sospechas de Karen, tiene que saber sobre aquella visita y que no eres esa mujer.
-Diga lo que le diga no tengo pruebas de nada. Es obvio que nunca me va a creer. Está empecinado y eso me demuestra lo débil que es su amor hacia mí. Eso me demuestra que no me amaba lo suficiente- dijo con lágrimas en sus ojos.
-Todo hombre en esa posición actuaria igual y no es por debilidad en su amor. Los hombres son así. Odio decirte "Te lo dije Candy", pero debiste contarle todo.
- Creí que ese par jamás volverían, equivocadamente creí que jamás se volverían a cruzar en mi camino. Nunca me imaginé conocer ese lado tan duro y frio de Terry. Pensé que era distinto.
-No Candy. Terry es igual a todos los hombres, siente celos, rencor, ira y hasta odio, pero te ama, de eso no dudes y por eso le duele todo esto aunque se muestre ante ti como un hombre fuerte y frío. Sienten que su hombría ha sido quebrantada y es normal, no dejan de ser hombres.
-Está con mi hijo... no me importa que yo no exista para él.
Tres días después la desesperación de Susanna no la dejaba tranquila. Se las arregló para volver a sacar dinero y recontratar al mismo hombre que le siguiera los pasos a Terry hasta saber dónde estaba viviendo. No había conseguido información con Miriam quien era la única amiga que tenía en la Compañía y que pudiera saber algo sobre él. Nadie supo sobre su separación solo sus amigos y era obvio que no iban a andar divulgando sobre problemas ajenos. Así que Miriam por esas razones no sabía nada.
En la casa de los Granchester todo continuaba igual. La relación entre Candy y Terry si bien no era como antes, al menos era llevadera. Candy como todos los días se encargaba de todo lo referente a su hijo y otros dias le pedia a Candy realizar las tareas concerniente a su cuido.
Como cualquier dia, se encontraba en la habitación de su hijo que dormía su siesta matutina cuando escucho el motor de un auto acercarse. Salió de la recámara pensando en la posible visita, bajaba las escalera cuando Laura entraba.
-Señora Candy, hay una mujer allá afuera y dice que quiere hablar con usted.
-¿Te dijo quién es?
-Sí, Eliza Leagan.
-¡No puede ser!….más problemas. ¿Cuándo me dejarán en paz?
Continuará...
Gracias a todas por sus comentarios. Buenos y malos todos son valiosos para mi.
