Espero guste de este capitulo.


-Señora Candy, hay una mujer allá afuera y dice que quiere hablar con usted.

-¿Dijo quién es?

-Sí, Eliza Leagan.

-¡No puede ser!….más problemas. ¿Cuándo me dejarán en paz?- se dijo en su interior y puso sus dedos en sus sienes

-No la dejé pasar porque pensé en la visita de aquella otra señora que me dijo que era su amiga …y resultó que no fue así...

-Hiciste bien Laura. Esa mujer no entrará a mi casa. Esta tampoco es mi amiga. iré a ver qué es lo que quiere.

Mientras caminaba hasta la entrada. Vió a Jason a quien le indicó que se mantuviera a cierta distancia.

-Buenas tardes Eliza ¿Qué quieres?- Dijo saliendo de su casa hasta la calle la pelirroja se encontraba de pie junto a su automóvil.

-Sigues siendo la misma de siempre, sin educación pero, que se puede esperar de ti si nunca la tuviste.

-No pretenderás que te haga pasar a mi Casa, ¿cierto? si pensaste en eso estas totalmente con problemas mentales. Tú no eres mi amiga Eliza y no soy la misma de antes, yo decido quien puede entrar y quién no. ¿A qué has venido?... Debo decirte que no tengo tu tiempo y no estoy para perderlo con una loca como tú, así que por favor dime de una vez que quieres.

con sonrisa burlona dijo- te llenas la boca diciendo "Mi Casa"

-Sí, ¿Que otra cosa es? es "Mi Casa"- dijo rodando sus ojos

-Resultaste muy lista querida…atrapando a un hombre como Terry, el famoso actor de Broadway…..siempre has andado buscando a quien cazar, alguien con mucho dinero y buena posición, alguien que... quien sabe lo que fuiste antes de llegar a nuestra casa y te presentaste como una niña indefensa, inocente y necesitada…quien sabe lo que eras realmente…la gente que se cría en lugares como en los que viviste resultan de lo peor, primero fue Anthony….

-¡Cállate! – Gritó con furia- deja ya de nombrar a Anthony. Tu boca lo ensucia cada vez que lo nombras. Déjalo en paz de una vez- la pelirroja sonrió al ver la reacción esperada- ¿Cuándo dejarás todo eso atrás? ¿Has venido a esto, a lo mismo de siempre?...por favor lárgate.

-¿Qué está pasando aquí?- se escuchó una voz desde el auto que se estacionaba justo frente a ellas.

-¡Te...Terry!

-¿Por qué discutes con esta mujer Candy, ¿Quien es?… seguro estoy que no es tu amiga porque de lo contrario la hubieses hecho pasar- dijo una vez junto a la rubia.

-La señorita ya se va. ¿No es así...?

-Soy la Señorita Eliza Leagan. Es un gusto conocerte en persona Terry Granchester- extendió su mano con suma coquetería y Terry percibió la molestia de Candy por la presencia de esa mujer- y tienes razón…no soy amiga de Candy en lo absoluto…no puedo ser amiga de una mujer ladrona y embaucadora como ésta.

-Mida sus palabras. Le recuerdo que está hablando de mi Esposa y no le voy a permitir sus ofensas….- Eliza sonrió maquiavélicamente.

-Su Esposa….Claro…al fin pudiste atrapar un hombre después de todo….TIENE QUE SABER QUIÉN ES ESTA MUJER…. ¡ES UNA ROBA NOVIO!, UNA MALDITA TREPADORA. ¿Te contó como me robó el amor del único hombre que he amado en mi vida?, si, Anthony era mío y ella me lo quitó…desde que llego a nuestra casa se encargó de engatusarlo, embrujarlo….hasta llevarlo a la muerte.

-Eso no es verdad…yo no te quité nada…Anthony no era tu novio, nunca lo fue y yo no fui la culpable de su muerte.

-Entonces, tú y tu hermano son los que le hacían la vida imposible a Candy. Deberías dejarla ya en paz, eso fue hace mucho tiempo, por favor lárguese y comportese dignamente. -¡Vámonos Candy! entra…no seguiremos hablando con esta señorita que al parecer los años no le han servido de nada.

-Cuando murió Anthony comenzó a coquetearle a mi hermano- Terry detuvo su andar- si…como lo oyes ella engatusó a mi hermano y lo enamoró hasta volverlo loco y ¿qué paso después de tantos años que no supo de ella?, se casó con otro y ahora tiene un hijo… mi hermano está destrozado y solo ha sido una víctima más de esta sinverguenza que lo único que ha hecho es hacerle daño.

-NO, ESO NO ES CIERTO...TU HERMANO ES UNA BASURA.-Candy estaba al borde de las lágrimas y su impotencia creció.

-Seguramente te ha dicho que la persigue y la acosa y no sé cuántas mentiras, pero no es así…mi hermano solo le pide una explicación, el porqué de su engaño, por qué se burló de él. No he venido a hacerte una visita social, no...solo he venido a exigirle que lo deje en paz y que no le haga más daño, o ¿me vas a negar que no hace mucho estuvieron juntos? ¿Me vas a negar que no te acostaste con mi hermano ahora?

Candy sintió que el estómago se le revolvía del asco al oír todo el estiércol que Eliza tiraba.-Yo detesto a tu hermano, como es posible que vengas a decir todo eso... Nada de lo que dice esta mujer es cierto.

-Eso es lo que tú dices querida, pero siempre has sido una maldita embustera.

-¡BASTA YA!- dijo Terry- Lárgate de una vez- dijo a la pelirroja

-Siempre me ha odiado…ella y su hermano siempre me han odiado- Terry no se inmutó, su rostro no mostraba ninguna reacción. Eliza supo entonces que lo dicho había calado en el celoso y furioso corazón de Terry. La mujer llegó a su auto con una sonrisa cínica arqueando su rostro y se fue. Candy no dijo nada y vió a Terry dirigirse hacia el interior de la casa. Se quedó allí sintiendo desolación y frio en su corazón. Estuvo por varios minutos meditando en todo lo que había pasado. No quería ni pensar todo lo que pasaba por la mente y lo que se había establecido en el corazón de Terry. Al entrar a la casa se preguntó si era conveniente buscarlo o dejarlo solo, pero no podía permitir que la ponzoña de Eliza llegara hasta el corazon de su Esposo…. ¿qué hacer? En esos momentos necesitaba el consejo y el consuelo de una madre. Subió las escaleras pero no a su habitación ni a la de Terry sino a la de su hijo. Necesitaba verlo, necesitaba sentir el pequeño abrazo de su hijo y para su sorpresa Terry estaba allí también, quizás buscando el mismo consuelo.

-¡Disculpa! no sabía que estabas aquí. Vine a ver a Richard para darle de comer. Se acercó, cargó al niño que comenzaba a inquietarse porque lo amamantara. Se ubicó en el sillón contiguo y empezó a dar lo que el niño necesitaba. Terry solo miraba la escena sin decir una sola palabra mientras Candy sentía el peso de su mirada. El niño estaba hambriento y minutos después volvió a dormir.

-¿Podemos hablar?

-¿De qué? ¿Te parece que hay algo sobre de qué hablar?

-Sé que te es difícil creerme y no pretendo que lo hagas porque es evidente que pesan más las palabras de esa mujer que las mías. Algún dia… no sé cuándo, pero te darás cuenta de todo y espero que no sea demasiado tarde.

Terry se acercó a ella y acunó el rostro de Candy limpiando con sus pulgares las lágrimas que salían de sus ojos- Tengo muchos sentimientos encontrados. Cuando veo tus ojos siento que me dicen la verdad, pero cuando recuerdo esas malditas imágenes no sé qué pensar. Una tras otra pasan por mi mente y me lleno de rabia y de rencor y no quiero sentir esto, te juro que no quiero sentir esto por ti, porque te amo Candy. Te amo con toda mi alma- Al castaño le dolía pensar que la persona que dejó entrar a su corazón, esa persona que le entregó el suyo sea precisamente quien le causara daño.

-¡Terry!


-Hola Padre...¡Que alegria de verlos!

-Hola Hijo

-¿Mamá?, pero que linda estas madre...

-Hijo, tu siempre tan galante…. ¿Dónde está Candy y mi nieto?

-¡Espera Madre! Candy está preparando a Richard.

-Estoy encantado que mi nieto lleve mi nombre hijo… me siento orgulloso y feliz.

-Disculpen por la tardanza- dijo Candy al bajar las escaleras e inmediatamente Terry se levantó para ayudarle con el niño- no supimos exactamente la hora que vendrían y hoy le tocaba a Richard visita médica.

-¡No te preocupes Candy!- mencionó Eleonor mientras cargaba al niño en sus brazos-¡Mira Richard!, ¿no es una preciosidad de niño?

-Es idéntico a ti Terry…su cabello y sus ojos… ¡Mira Eli!, esas pequitas son de su madre…solo espero que el carácter no te lo haya robado, porque entonces pobre de mi nieto.

-Hijo nosotros debemos ir a buscar un hotel no queremos invadir su privacidad y….

-Oh, no por favor…ustedes se quedaran con nosotros. No, no pueden quedarse en un hotel... ¿Terry?

-Losiento Padres, pero Candy dispuso una habitación para ustedes en el ala derecha de la Residencia ha sido arreglado especialmente para ustedes, es espaciosa y cámoda.

-Oh, bien entonces nos quedaremos- aseguro el padre- no podemos despreciar este ofrecimiento. Gracias Candy.

-Que bien, porque yo no me quiero alejar de mi nieto. Me parece que estoy volviendo a ver a Terry cuando era un recién nacido. Lo recuerdo perfectamente.

-¿Cuánto tiempo estarán en Nueva York?, pregunto para hacer arreglos y pasar tiempo con ustedes.

-Hijo, quisiéramos que fuese por mucho tiempo, pero ya sabes que tu padre no puede dejar los negocios. De sobra lo conoces que no confía en nadie y como tú no quisiste pertenecer a estos, entonces tiene que hacerlo él- Richard Granchester era dueño de varias empresas, poseía un patrimonio que incluye propiedades, dueño de dos palacios herencia de sus antepasados y tierras, negocios relacionados con la fabricación de aviones, una dedicada a la minería y una empresa agrícola, por mencionar algunas- así que solo será por una semana.

-Si hijo, no puedo dejar a nadie. Recuerda que también llevo los negocios allegados a la corona británica y eso es muy delicado.

-¡Lo entiendo!

Llegó la noche y después de una cena agradable en que la familia Granchester se reunieron. Tomaron el Té y luego se dirigieron a la recámara a descansar. Mientras que Terry y Candy hablaban sobre cómo debían comportarse delante de ellos. Luego de eso cada quien se fue a su habitación a descansar.


-Supe que fuiste a ver a Candy… ¿Por qué no me habías dicho que Terry esta con ella?- Susanna entrecerró sus ojos- si no es porque el investigador me lo dice no me doy cuenta.

-¡No lo sabía!

-Pero han pasado varios días ¿Qué pasó?

-No te preocupes querida que he dado mi estocada final, el ajuste perfecto para sembrar la duda y germine. Si a Terry le quedaban esas dudas sobre la infidelidad de Candy, esta vez estoy segura que no. No tardará mucho en que la deje definitivamente. Esa maldita mujer se merece estar sola. Por ahora me llena de placer imaginarme el infierno que vivirá. El fuego en la mirada de Terry era épico.

-Habría pagado por verlo

-Estaba furioso y no creo que después de eso se hayan jurado amor eterno.

-Ja ja ja….Eres genial Eliza.


-Candy ¿Qué vas a hacer?

-No lo sé Karen, por ahora no puedo hacer nada. Mis suegros están en Casa y no quiero que se enteren de mis problemas con Terry.

-Susanna ha llegado varias veces a la compañía con el pretexto de visitar a su padrino, pero ya sabemos qué es lo que busca. Parece una piraña al acecho de su presa.

-Estoy segura que ella tiene que ver con esas fotografías. Debe estar ardiendo en ira porque Terry volvió a casa.

-También lo pienso Candy, nadie me lo quita de la cabeza, pero algo me dice que no está actuando sola….ella tiene algún cómplice. y ¿Si es ese mismo tipo Neal? Tenemos que buscarlo para que diga la verdad, que nunca has estado con él.

-Hasta donde sé, no se conocen ¡Te juro que no que pensar Karen! Las otras fotos fueron tomadas profesionalmente y no con una cámara de celular…son bien claras y la mujer que aparece no muestra su rostro completo, pero…la bufanda…esa bufanda es mia y alguien se la llevó de mi casa.

-¡Es una lástima que no tengas esas fotos!

-Terry borró las de su celular, pero…de su mente no se las ha podido quitar, yo tengo las editadas en un sobre.

-¿Tuvieron el atrevimiento de enviarlas?

-Sí, las encontré en uno de los muebles de la sala. No satisfechos con mandarlas a su celular se las hicieron llegar de esta manera, es evidencia de la magnitud de tanta maldad Karen…. Susanna quiere separarme de mi Esposo, no tengo dudas y ahora que lo pienso….. Quisiera saber si tienen que ver la una con...Eliza.

-Eso lo podemos saber rápidamente. Prometo que en eso te ayudaré.

-¿Qué harás?

-…por lo pronto déjame ver las fotografías.

-Vamos a mi habitación…Los padres de Terry pueden venir, salieron hace un rato y puede que no tarden en regresar.

-Sí, también quiero ver a Richard, seguro ya es todo un hombrecito.


De una semana que pretendían quedarse en Nueva York, se hicieron dos. Estaban encantados con la Ciudad. El bullicio, la actividad. La belleza de los enormes edificios. Pasaron tardes agradables y uno que otro paseo por las mañanas, Terry trataba de obtener algún tiempo en la que pudiera estar junto a sus padres, pero el dia de partir tenía que llegar. A Terry le pareció raro que en su habitación hubiese una nota: "arregla tus problemas con Candy hijo". Se preguntó si sus padres habrían sospechado algo -¡No lo creo!- se contestó- seguramente vieron algun gesto que se me paso por alto.

-Hola Terry ¿Cómo estás?- se habían reunido los tres hombres en un bar cerca de la compañía.

-¿Quieren tomar? Les invito a Wiski

-Terry, deja de tomar y ahora… ¿fumas?

-¡No te asustes Archie!

-Desde que era un adolescente he fumado, solo lo dejé cuando me sumergí por completo en los deportes. Tampoco es que sea un adicto.

-Y ¿cómo estan las cosas Terry?

-Igual…hace poco estuvieron mis padres y fueron momentos agradables en los que pudimos pasar todos en familia.

-¿Sigues pensando en su supuesta traición?

-¿Ustedes qué pensarían o que harían si estuvieran en mi posición?

-Hablar…hablar sobre el por qué lo hizo, si es que fue ella. Sé que en el fondo tú no lo das por sentado y eso es una señal que te envía tu corazón.


Luego de una Semana se leía en los periódicos las críticas buenas y malas sobre el actor de Broadway. Era algo normal dentro de ese medio y que los medios dijeran cuanta cosa para vender. Se sospechaba de la separación del actor y su esposa, pero solo fueron rumores sin base cuando la misma prensa se dió cuenta que continuaba en su Residencia en Manhattan. Había pasado el estreno de Otelo que también había sido presentada en Chicago, Boston y Filadelfia. La primera plana completa hablaba de la soberbia actuación del actor. Cada dia se asentaba más como un actor versátil. Después los actores e invitados serian agasajados a una cena importante en la que además asistirían personalidades importantes del gremio y personas del más alto nivel de la sociedad Neoyorkina.

-Hola Terence – aquella voz chillona se escuchó junto a él, mientras se tomaba una copa de champagne- el castaño frunció su ceño y un gesto de molestia se reflejó en su cara.

-Buenas noches- contestó secamente-Señorita Leagan.

-Por favor dime solo Eliza- dijo con voz melosa y extendiendo su mano a la que Terry no le hizo la mas minimia cortesía. Terry pensaba que si esa mujer se encontraba allí, también su hermano estaría y entonces sintió que la ira se apoderaba nuevamente de sus sentidos.

-¡Grosero! No tengo la culpa de todo lo que tu mujercita haya hecho. Yo solo te dije la verdad- Terry dejó a la desagradable mujer con la palabra en la boca. Buscó con su mirada a Candy quien se encontraba junto a Karen, ambas mujeres se veían hermosas, Candy enfundada en un vestido verde del mismo color de sus ojos y Karen con un hermoso vestido rojo que enmarcaba su silueta y reflejaba su belleza.

-¿Qué hacías con Terry?

-Solo lo saludé para saber cómo estaba. Recuerda que debemos estar pendiente de que no esté con Candy.

-Sí, claro… - el tono en la voz de la Rubia le indicó a Eliza que no le había creído en lo absoluto.

-¿Qué estas insinuando?

-Te lo dije claramente Leagan... Terry es mío y ni lo sueñes- se acercó a la pelirroja de manera intimidante-No se lo voy a quitar a Candy para que te revuelques con él.

-¡Cuánto optimismo!, de verdad Susie… ¿de verdad crees que ese hombre estará con una mujer casada y con un hijo?, puede que haya dejado a Candy, pero dudo mucho que quiera involucrarse contigo nuevamente. Mira que no lo conozco bien, pero eso sería un gran escándalo que no creo que su carrera actoral lo podría soportar…. ¿Crees tú que se arriesgaría a tanto?

-¿Y qué? ¿Contigo aminoraría eso?

-No, pero al menos yo no tengo mucho que perder.

-¡Mira Candy! Allí esta ese par.

-¡Qué patéticas son!

-Solo es cuestión de tiempo que se despedacen entre ellas. Son un par de pirañas esperando que Terry les muestre atención.

-No he visto a Terry. ¿Dónde estará?

-Hace un momento lo vi conversar con William, unos de los actores. ¡Me extraño mucho!, porque no se llevan bien. La envidia entre los actores es común y William no es la excepción.

-Oh, al parecer Terry pisa siempre terrenos movedizos.

-¡Espera Candy!, allí esta William me acercaré a él para preguntarle donde está tu insufrible esposo- dijo en susurro y se levantó de inmediato antes que este desapareciera.

-William, ¿sabes dónde está Terry?

-¿acaso me viste cara de niñera?

-Por favor, no seas majadero.

-No lo sé, lo vi adentrarse al jardín….iba con un tipo al cual le dijo "Debemos resolver este problema"- dijo con un remedo en esas palabras

-¡Oh, por Dios! ¿Cómo era el tipo?

-¡Que me importa!

-¡No seas pesado!, dime como es ese hombre.

-Qué se yo….moreno, de ojos cafés creo, sobre todo muy desagradable y engreído solo porque resulta que es de la alta sociedad….¡Espera! ¿donde vas?

-¡Vamos Candy!,

-¿Qué paso Karen?

-Tu marido

-¿Qué paso con Terry?

-Luego te explico


-Y ¿bien?...

-¿Qué es lo que quieres saber?

-Todo. Desde cuando tú y….y mi Esposa se ven…- dijo tomándolo de las solapas con furia.

-¡Suéltame!- le quitó ambas manos que se encontraban aferradas al cuello de su sobretodo.

-¿Vernos?….- dijo con tono de burla- Siempre nos hemos visto... Bueno excepto cuando se desapareció y no supe más de ella hasta que volví a encontrarla en Miami.

-¿Por qué no te alejaste de ella? habían pasado años. Es obvio que entre ustedes nunca hubo nada y eso lo se muy bien. pero ¿ahora? ¿Por qué apareciste en su vida?

-No la busqué, ella llegó de nuevo a mi y no sabía que estaba casada. Nunca me lo dijo. No lo supe en Miami si no hasta que vine a Nueva York a buscarla.

-¿Buscarla? ¿Para qué?

-….Conquistarla- dijo cinicamente- Candy siempre me ha gustado y al verla otra vez mucho más- Terry cerró sus puños- saber algo que quedó inconcluso, algo que solo ella debía explicar, por qué habia desaparecido sin dejar rastro.

-¿A cuentas de qué te debe explicaciones?

-Eso es asunto entre ella y yo- djo con su ceño fruncido.

- El motivo de haber desaparecido no es tu problema, asi que tu supuesta conquista sale sobrando- dijo acercándose peligrosamente al moreno con un puño cerrado listo para ser estampado en esa cara llena de cinismo- ahora que ya sabes que esta casada, espero que te alejes de ella o no responderé.

-¡Terry!...Terry, no te comprometas con ese hombre…. ¡déjalo!…

-¿No quieres que lastime a tu amigo?- estaba lleno de furia - mi puño está listo para estrellarse en su cara.

-Terry, ¡basta ya! – Tú no te metas Karen

-Me meto porque no voy a permitirte…

-Por favor Karen….yo estaré bien…te agradezco…

-Está bien Candy…me voy porque eres tú quien me lo pides y tú Granchester….piensa por una vez en la vida con la cabeza fría.

-Neil, Neil… ¿estás bien hermano?- era Eliza quien llegaba haciendo alarde y fingía una preocupación desmedida.

-Terry, deja en paz a Neil, no es a quien tienes que reclamarle. Ya te lo dije solo es una víctima de todo esto.

- ¿Cuál victima? Por Dios- se preguntó la Rubia.

-¡Vámonos hermanito!... Deja que ellos arreglen sus problemas- el cobarde de Neal nuevamente salía huyendo.

Se encontraba de espaldas a ella. Candy quería acercarse, pero sabía que no se lo permitiría. Lo conocía, claro que conocía su carácter explosivo y solo se limitó a decir

-Me voy a Casa. La noche se echó a perder por completo. No me siento bien y- respiro hondamente-…. tomaré un taxi.

-¡Espera!...no puedes irte sola. Yo, yo me despediré de los demás y nos vamos.

-Bien, entonces te espero afuera por favor despídeme de Karen.

Un silencio sepulcral se instaló dentro del auto. Era un ambiente pesado que podría cortarse por sus gruesas capas. Hasta que el mismo rompió con ese silencio.

-Todo esto es tan difícil para mí…- dijo mientras conducía

- y ¿crees que para mí no lo es?

-Siento que a ti te da igual. Quise haber destrozado con mis propias manos a ese imbécil- dió un fuerte golpe en el timón.

-No vale la pena, no vale la pena- dijo mirando un punto fijo en la nada- Terry, yo…yo te puedo asegurar que todo esto ha sido una artimaña.

-¿De quién? ¿De Susanna?….

-No lo sé, si tuviera las pruebas de quien es ya te lo habría demostrado.

-No sabes lo difícil que es para mí, tenerte cerca…es un martirio querer hacerte el amor y recordar esas fotos. Constantemente pienso en eso y trato de olvidarlo pensando en miles de cosas. ¡Me voy a volver loco!

-Es una lástima que no creas en mis palabras. Ahora todo esta en mi contra, las palabras de Eliza, la actitud de Neal...todo eso... ¡Terry! yo…escúchame bien….quiero pedirte algo….

Esa noche Candy no pudo dormir por las palabras de Terry. Se encontraba sentada frente al tocador y sus rizos largos y suaves eran peinados una y otra vez. Estaba pensativa viendo su imagen en el espejo. De pronto sus ojos se llenaron de lágrimas que no pudo contener mientras seguía con su ritual diario. Mientras tanto en la otra habitación Terry pensaba casi en lo mismo. Tenía ganas de traspasar esa puerta y tomar lo que le pertenece, pero su cabeza era un caos y además el resto de la conversación sostenida antes de dormir le había dejado inquieto.


Al dia siguiente

-Como verás no pretenderás que te reciba.

-No he venido a hacerte una visita social Eliza- le devolvió sus palabras.

-Ah, no? Y ¿entonces?

-Vine a decirte que tú has ganado – la pelirroja seguía en silencio- Si, lograste que Terry me dejara, tú y tu hermano lograron lo que siempre han querido…separarme de Terry, destruir a mi Familia. No estuvieron contentos en hacerme la vida miserable antes, ustedes no tuvieron limites. No descansaron hasta llegar a esto. Me querían ver sola, pues los aplaudo porque lo lograron. Ojala tu triunfo te dure porque entonces seré yo la que me ria despues de tí.

-Digna aún...No me culpes a mí por calentar a los hombres. Esa es tu culpa nada más querida y si te dejó tu amorcito es porque se dió cuenta que no vales nada y que no eres más que una mujerzuela buscando al más rico… ¡Claro que me alegro!- empezó a aplaudir- claro que me da gusto que te haya dejado. Una mujer como tú, no se merece un hombre como él….gracias por la información…ahora ya puedes largarte- Candy volvió sus pasos para irse de ese lugar.

Eliza empezó a indagar donde estaba Terry y fue tan fácil en dar con él. Estaba en un cuarto de un Hotel muy cercano a la zona del Times Square bastante discreto.

El timbre sonaba desesperadamente como lo estaba quien lo manipulaba. Terry al abrir la puerta y darse cuenta de quién era hizo una cara de desagrado.

-¿Qué quieres?

-Por favor déjame pasar Terry, solo quiero hablar un momento contigo.

-No es correcto que una señorita como tú, se encuentre en un cuarto de hotel con un hombre.

-Te prometo que solo será un momento.

-No sé por qué te dejo pasar cuando no tenemos nada que hablar. Yo a ti no te conozco y lo poco que se, me es bastante desagradable.

-Bueno, lo que supiste fue por boca de ella.

-¿De qué quieres hablar?

-Terry, siento mucho todo esto…de verdad…tú no te mereces todo lo que estás pasando….yo tampoco te conozco, solo por medio de tus interpretaciones y puedo sentir que eres un hombre que no se merece todo este engaño- Su cercanía estaba más peligrosa, pero Terry no se inmutó ante su descarada coquetería y seguía observándola como si estuviera hipnotizado. Eliza era bella, claro que era una mujer muy hermosa. Poco a poco lo estaba conduciendo a la cama mientras pensaba que sus ojos avellana lo tenían adormilado. Se despojó de su ropa quedando solo en interiores y lo empujó al lecho. Eliza entonces se sentía vencedora y una corriente caliente atravesó su cuerpo. Terry seguía inmutable y observaba cada movimiento de ella. Se encontraba en la cama acostado y ella abrió su camisa y empezó a acariciar su pecho.

-Terry…eres tan bello, eres un hombre hermoso- decía mientras besaba el cuello del hombre, cuando empezaba a querer tocar otras partes, la puerta del cuarto se abrió intempestivamente.

-¿Qué está pasando aquí?- la pelirroja se asustó y se levantó de la cama para cubrir su cuerpo.

-¡MALDITA TRAIDORA!... ¿ESO ES LO QUE QUERÍAS VERDAD? METERTE EN SU CAMA….MALDITA ASQUEROSA- se acercó y le dió una bofetada fuerte que por un poco cae al suelo. Eliza se levantó y le devolvió la misma dosis.

-¿Traidora?, ¿escuché mal o ustedes se conocen?

-Yo...no - dijo Susanna.

-Solo has venido a molestar Susanna. Tan bien que estábamos Terry y yo.

-CLARO, ESTA ERA TU INTENCIÓN… ¡QUITÁRMELO!... ¡MALDITA SUCIA!. TODO TU AFAN POR QUITAR DE ENMEDIO A CANDY ERA PARA QUEDARTE CON EL. TERRY DILE QUE SOY YO...

-SUCIA ERES TÚ…. QUE TIENES A TU MARIDO Y PRETENDES REVOLCARTE CON ÉL. TE DA ENVIDIA PORQUE POR POCO Y NOS ENCUENTRAS HACIENDO LO QUE TANTO HAS DESEADO QUERIDA…¿VISTE DONDE LO TENIA? TE CARCOME EL ALMA QUE TERRY ME HAYA PREFERIDO A MI- Terry miraba al par de mujeres como se despedazaban entre sí, estaban sacando sus trapitos sucios al sol y él estaba dispuesto a escucharlas.

-YA VEO QUE TU INTENCIÓN NO SOLO ERA ACABAR CON EL MATRIMONIO DE TERRY….TAMBIÉN QUERÍAS QUEDARTE CON SU MARIDO… ¡MALDITA ASQUEROSA!..

-ASQUEROSA ERES TÚ….QUE HASTA CON MI HERMANO TE METISTE…VAMOS CUÉNTALE, CUÉNTALE A TERRY TODO LO QUE FUISTE CAPAZ DE HACER.

-Yo, no he hecho nada…no le creas Terry. Esta loca.

¿Loca? .VAMOS CUENTALE COMO FUE QUE HASTA ESTUVISTE CON NEAL .

-TÚ ME AYUDASTE…AHORA NO TE LAVES LAS MANOS.

-Ella…

-¡CÁLLATE!- se abalanzó encima de la pelirroja y le dió varias bofetadas. Terry se habia puesto su camisa y tuvo que quitar a Susanna de encima de Eliza.

-Mejor me voy….

-De aquí no salen hasta que me digan todo…Será mejor que lo hagan o llamo a la policía, podría acusarlas por este escándalo que han armado.

-No hay nada que decir…ESTA MUJER ES UNA MENTIROSA….no ves que todo lo que dice es para meterse en tu bragueta- dijo una Susanna furiosa

-No querida, aquí la única mentirosa y manipuladora has sido tú. Si, Terry ella fue la que tomo las fotos, aquellas fotos que parecían comprometer a Candy con mi hermano, pero no es más que ella misma.

-¿Cómo?

-¡QUE TE CALLES TE HE DICHO!- otra bofetada más y con más fuerza. Susanna estaba fuera de sí.

-Ella es la de esas fotos.

-Ya tenía varias que tomó la vez que Candy estaba con Neil. Pudo ver el tono de su cabello y se hizo poner casi igual y sabiendo de la obsesión de mi hermano lo llevo a ese lugar.

-¿Es eso cierto?-dijo Terry entre dientes.

-Yo, yo…

-HABLA DE UNA VEZ…..MALDITA SEA. ¿SABES LO QUE HAS PROVOCADO CON TODO ESTO?..HABLA O TE METO A LA CARCEL POR TODAS TUS CALUMNIAS.

-Es verdad…Yo planee todo, pero esta mujer me ayudó. Ahora viene a echarme la culpa de todo. Ella dijo que odiaba a tu mujer y quería que ustedes se separaran porque le había quitado un novio de juventud.

Azotó de un fuerte golpe la mesa- LAS DOS SON UN PAR DE ARPÍAS, UN PAR DE SUCIAS TRAMPOSAS. ¿CREEN ILUSAMENTE QUE YO ME PODRÍA FIJAR EN USTEDES? LAS DOS ME DAN ASCO… TÚ – SE DIRIGIÓ A ELIZA- ¿CREÍAS QUE ME ESTABAS EXCITANDO CON TUS ASQUEROSAS CARICIAS? NO, CLARO QUE NO, DEBO DECIRTE QUE ESTABA A PUNTO DE VOMITAR Y TÚ SUSANNA, ME TIENES CANSADO, HARTO DE TUS ESTUPIDECES, FALTA DE MADUREZ...ENTIENDE QUE JAMÁS VOLVERIA CONTIGO...NUNCA ME OYES, NO SABES CUANTO TE DESPRECIO. QUISIERON SEPARARME DE MI ESPOSA Y AÚN, SI LO HUBIESEN LOGRADO NUNCA LA HABRÍA DEJADO DE AMAR, PORQUE ELLA ES MI VIDA, ES LA MUJER QUE AMO ¡ENTIENDANLO DE UNA VEZ! Y DEJENME EN PAZ- fueron segundos de silencio cuando...-Puedes salir Candy – las mujeres estaban sorprendidas y Eliza aún en ropa interior fue víctima de la mirada de repudio de la Rubia de mirada verde.

-¡Candy!- dijeron al unísono

-Siempre te lo dije Terry, pero no me quisiste escuchar. Yo no podía ser la de esas fotos porque, ¡Mira!, además- dijo mostrándole una- esta mujer tiene un anillo en su mano izquierda, es un anillo de matrimonio y nosotros todavía no los tenemos. Este anillo es el mismo que tiene ahora Susanna en su mano… ¡Míralo!... la bufanda si es mía, pero fue robada de mi casa el mismo dia que Susanna llegó para insultarme.

-¿Llegaste a insultar a mi esposa?¿Hiciste todo ese plan asqueroso para dudar de Candy?...¡No sabes cuanto más a crecido mi desprecio por tí Susanna!- dijo con mirada furibunda al punto de explotar. Candy tomó sus manos para tranquilizarlo.

-Por eso no tuviste dudas Terry. Fueron muy buenas en tramar su acto de maldad. No cabe duda que hicieron un buen trabajo en tu cabello Susanna, me odias tanto y quieres parecerte a mi- dijo con burla- supiste hacer muy bien tu plan…¡Te felicito!…. Ahora lárgate, tu presencia me asquea- abrió la puerta y la mujer salió- espero que tengas un poquito de dignidad y no vuelvas. Candy se acercó a la pelirroja que se encontraba envuelta en la sábana- ¿Y bien Eliza? ¿Con que esto es lo que buscabas?. Acostarte con mi marido... ¡que patética te ves!- ….¿Quien es ahora la mujerzuela?...Terry, yo jamás podría ser esa mujer que esta con Neal, simplemente porque lo detesto con todo mi ser, porque me da asco un ser tan miserable y repugnante y poco hombre como él que no merece que nadie lo quiera y sabes ¿por qué?, Eliza ¿tú sabes por qué odio tanto a tu hermanito?...No, creo que no lo sabes….ya no me importa nada…. Jamás podría estar con un hombre que quiso abusar de mí.

-¿Cómo?- preguntaron al unísono y con asombro.

-Neal quiso violarme. Después que Salí de tu casa y su persecución se hizo insoportable…Neal me secuestró por dos días y tres noches . Estaba dispuesto a todo. Me mantuvo atada de pies y manos para que no me escapara. Iba a cumplir los 18 años, aún era menor de edad y él ya era mayor…perfectamente hubiese ido a parar a la cárcel- Eliza no daba créditos a las palabras de Candy y Terry trataba de contener las ganas de salir corriendo y matarlo- Sé que no me crees, pero no me importa sabes, estoy diciendo la verdad…. El asqueroso y poco hombre de tu hermano me mantuvo así y cada vez se aprovechaba de que tenía mis manos atadas para manosearme con sus asquerosas manos, pero aprendí que no tenía que dejarme intimidar por nada ni por nadie. En principio quería que me entregara a él por mi voluntad, pero luego….luego la tercera noche , mientras él estaba en la calle tomando y tomando pude desatarme y fingir que todo estaba igual. Siguió tomando y tomando y al ver que no lograba sus pretensiones me sirvió en un vaso una droga para aniquilar mi voluntad, pero estaba tan ebrio que no se dio cuenta que los vasos los había invertido….se tomó el mío, obviamente cayó más borracho y drogado….se veía tal cual basura es, en el suelo tirado y... fue cuando aproveché para escapar de ese lugar que nunca supe donde fue….como ves lo que es capaz de hacer tu hermano… gracias a Dios pude librarme, no sé qué habría sido de mi vida si eso hubiese sucedido….No quise denunciarlo porque, ¿Quién le creería a alguien como yo?, sobre las palabras del señorito Neal Leagan no había nada ni nadie….y bueno eso es lo que te ocultaba Terry, no quería que supieras eso porque seguramente habrías ensuciado tus manos con esa basura que se dice llamar hombre.

-Candy….te juro que en estos momentos quisiera matarlo con mis propias manos….siento tanto odio por todo lo que te han hecho-Eliza sintió escalofríos y miedo al ver la furia en los ojos de Terry. Las manos empuñadas de Terry estaban rojas por contener su ira.

-No vale la pena Terry….-él recordó esas palabras- esta gente no vale la pena…todos son iguales…Eliza, vístete-dijo Candy seguido de un gesto de negación-nunca debiste escupir hacia arriba porque ya ves, la saliva te cayó encima. ¿cómo es que me decías Eliza?, ah, si….sucia, trepadora, zorra, mujerzuela…. ¿Qué más?- dijo pensativa- se me olvida por ahora, pero si lo recuerdas querida atribúyelo a tu persona, porque todo eso eres tú. Ese es tu retrato completo.

-Recuérdale a tu hermano que si se acerca a Candy…lo enviaré directo a la cárcel. tu hermano debe escarmentar tras las rejas...si vuelve a acercarse...acabo con su vida.

-Eso fue hace mucho tiempo. Además no pasó nada. Ustedes no pueden hacerlo…después de tantos años ya no les creerán.

-¡Te equivocas!, Neal volvió a hacer lo mismo recientemente ¿Recuerdas aquella vez que llegue tarde a casa?- el asintió-Esa tarde hizo lo mismo cuando sali del hospital. Hay testigos que tú fuiste a buscarme. Además el lugar donde me llevó esta vez sí supe donde fue, no es muy lejos de aquí y solo me soltó porque le dije que estaba embarazada. Me amenazó con contratar a alguien para matarte Terry, por eso no lo denuncié y por eso no te dije nada. Estaba segura que sería capaz de todo.

-¡MALDITO!...MIL VECES MALDITO…LO VOY A MATAR.

-Terry, por favor…...no quiero que te ensucies tus manos, además piensa en nuestro hijo.

-LARGATE DE AQUÍ MALDITA VIVORA... USTEDES NO HAN TENIDO LIMITES PARA DAÑAR ...Y YA SABEN ESTAN ADVERTIDOS.

Las mujeres habían sido descubiertas. La farsa había terminado, no les duró mucho tiempo sostener todas sus mentiras, sus artimañas. Las dos querian lo mismo y su alianza habia resultado una bomba que les explotó en su mismisima cara.

-¡Perdóname Candy!…yo no…no sabia nada de esto- cayó de rodillas ante ella, lleno de pena y de verguenza , sus brazos alrededor de la cintura de ella y sus ojos llenos de sendas lágrimas por el dolor que le causó -He sido tan estúpido y no merezco nada de tí.

-¡Por favor Terry, no!

- Yo contribuí con ellos al juzgarte como lo hice, no merezco nada, ni siquiera una mirada tuya Candy… pienso que…. aquel muchacho que murió habría actuado distinto , quizás él sí se merecia tu amor y no yo.

- ¡Creí que habías superado tus inseguridades!. Tu comportamiento, tus palabras me han lastimado mucho y aún me siento así, es verdad... esa gente fue muy mala, pero no toda la culpa ha sido de ellos... nuestro amor, tu amor no fue lo suficientemente fuerte para superar las adversidades.

-¡Candy!

Continuará...


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